Hola chicas! Que tal su sábado? Ya listas para un rico fin de semana..? Espero que si.. xD

Bueno, quiero contribuir un poco, dejandoles el siguiente capitulo y deseándoles que se la pasen muy bien. Y disculpen la demora, xD.

Muchas gracias por sus comentarios, a todas, la verdad son muy lindos y queria decirle a una de mis lectoras.. jejeje, que si, tengo ese detalle que casi siempre paso de primera a tercera persona..xD, es un habito.. gomenasai... pero es que hay escenas, en las que quiero que ustedes sientan las emociones de los personajes, -Que luego es un poco complicado explicar... xD - al igual que tratare de dejar explicado que pasa con Edward y sobre el Bebé de Candy y Terry.

No se cuantos capítulos mas salgan pero igual, tratare que no sean tan poquitos.

Muchas gracias a todas, que me agregaron a su lista de escritores favoritos... xD .. no saben como estoy de alagada... xD al igual de los nuevas chicas que siguen esta historia...

Dyta Dragon... hoy le toca a tu canción... Muchas gracias por recomendarmela... Espero sus comentarios... aunque sea jitomazos.. son bien recibidos...

Desde México con mucho cariño.


Tu eres mi felicidad.. esta vez no te dejare escapar.

Sombras de un amor perdido.

CAPITULO 21


En el Tren…

Solo a unas cuantas horas después de que habían desembarcado, Annie y su esposo Archie estaban viajando en el tren que les llevaría a donde se encontraba Candy. Ellos estaban a solo a unas cuantas horas de saber lo que en verdad ocurrió en esa tarde lluviosa de finales de junio . Sin contar que ellos también querían saber, que fue de la pequeña rubia pecosa, los meses anteriores en los cuales, ella se había ido sin despedirse de alguno de ellos, por seguir a Terry.

Ellos de alguna manera, se encontraban muy ansiosos. Aunque sinceramente no sabían cómo iba a reaccionar..

No podían reprocharle, el hecho de seguir a ese aristócrata engreído, ya que, después de pensar en mucho la situación en la ella se encontraba, sobre su estado anímico de meses atrás, en donde a conciencia, Candy , atiborraba de trabajo y buscaba cualquier pretexto para no salir con ellos, ni mucho menos de enterarse de lo que había sido de la vida del actor, cerrándose así, ella al mundo.

El que él, hubiera aparecido en la casa de Chicago, y no con ello. Que busco la manera de convencerla para que huyeran juntos, aun cuando ambos estaban comprometidos con otras personas, era una locura, pero también era la prueba más rotunda de el inmenso amor que se tenían.

En ese momento, Archie podía comprender al menos un poco los sentimientos de ellos, más que nada, de él actor, que aunque no le caía muy bien, reconocía que también sufría, por ella.

En cierto modo, el había hecho algo parecido con Annie, ya que sumido en la tristeza de ver como poco a poco su familia, se desmoronaba. Busco la manera de cómo huir de todo ello, incluso Annie, no había dicho alguna palabra de reproche cuando supo de su viaje y al contrario de eso, ella lo alentó a seguir con sus planes.

Fue cuando en realidad, supo lo que sentía por ella. Annie, era la que siempre estaba ahí con pequeños detalles y una sonrisa tímida en los labios. La que le acompañaba en todo, y la que le cuidaba de manera especial. La chica que comprendía más que nadie sus angustias y miedos, al igual que sus sueños e ilusiones, la que aguantaba sus berrinches y la que al final de todo, esperaba por él, con una sonrisa en los labios… Al imaginarse, alejado de ella por tanto tiempo, no pudo soportar la idea y sin pensarlo más, le pidió que le acompañara, pero ya no como su novia, si no como su esposa. Ya habían pasado tanto tiempo, juntos que sería ilógico esperar más. No sabía lo que le deparaba la vida, y no quería estar en la misma situación, que ese momento enfrentaba el actor. Por ello, Annie Britter, se convirtió en su esposa, antes de partir de Chicago.

En todo esto pensaba Archie estando en el tren, teniendo un poco revuelta la cabeza, sobre los diferentes motivos o circunstancias que había puesto el destino a Candy. Mas… también lo tenía un poco descolocado, el hecho de que se hubiera encontrado en la estación de trenes a Edward, dado a que pensaba que su amigo de la facultad, aun se contraria en Estados Unidos, trabajando en el bufete jurídico de su padre antes fallecido .

Más que nada, también repasaba ese encuentro, por el tipo de reacción que tuvo este al verle.

Flash back

Después de haber recorrido un largo trayecto en el auto, arribaron a la estación de trenes en donde por unos instantes, Charlie les dejo para poder enviar el telegrama de urgencia, para avisar de su próxima llegada, a el Sr. Duque de Grandchéster.

El tren que iban a abordar se demoraría en salir varios minutos, y aunque eso no le gusto para nada a Archie, por un rato olvido su frustración, cuando vio a alguien conocido entre el tumulto de gente. El color rojo de su cabello era inconfundible al igual que esa forma desenfadada que tenia Edward de pararse.

Sin pensárselo, se acerco a Edward llamándole la atención…

-Nunca imagine el encontrarte por aquí… -dijo Archie de manera fuerte y tranquila para que el pelirrojo pudiera notarle…

Edward en ese momento se encontraba de espaldas, mirando una pequeña agenda, el nombre de el encargado de los registros de los pasajeros. Por el contrario de lo que esperaba Archie, Edward, al escucharlo volteo a verlo palideciendo.

-Ar… Archie! … -Fue lo que apenas dijo Edward del asombro.

Tendiéndole la mano, Archie esperaba un poco más efusividad de parte de su compañero, en la facultad.

-Sucede algo… -Pregunto Archie confundido, pareciera que has visto a un fantasma… -Archie, tratando de bromear con él, miro atrás de él, como si buscara este.. Y luego lo miro con una sonrisa…

Recomponiendo su semblante, Edward le sonrió levemente, notándose la incomodidad de hablar con Archie en ese momento. Si este hubiera llegado un momento antes… tal vez le hubiera escuchado cuando hablaba con unos de los encargados de la estación, preguntando por Candy, buscando entre los registros algún indicio de donde se podría encontrar.

La risa temblorosa, dejo por entendido su nerviosismo, pero al notar que Archie, lo trataba como si nada, él le llevo la corriente.

-Disculpa Arch… simplemente me dejaste sorprendido, pensaba que estabas en Chicago con tu familia. –dijo él para zafarse de la situación, detrás de él y miro a Annie que permanecía sentada en una banca, como muñequita de porcelana. – Vienes con tu novia nada mas? -Pregunto este tentando un poco el terreno.

-Si… dijo sonriente Archie… pero Annie ya no es mi novia. Nos casamos hace unos meses. Y tú? Que te has hecho?…

-Yo… nervioso el pelirrojo- Lo de siempre ya sabes… atendiendo asuntos de trabajo… pero tu casado? Eso no me lo esperaba, mucho menos tan rápido.

-Como dices, lo nuestro no fue planeado. Después de la supuesta muerte de Candy, la familia quedo destrozada. Y en mi afán de abandonar ese ambiente, decidí viajar a donde se encuentran mis padres. Mas, se me hacia injusto hacerlo solo, cuando Annie estaba en la misma situación , así que sin pensarlo más dimos el paso y nos casamos por el civil. Fue algo muy sencillo y privado- Dijo casual mente Archie- con decirte que no hicimos ninguna recepción.

- Supuesta muerte de Candy… -repitió Edward tratando de sonar asombrado…

-Si.. Es lo que dije. Tal vez no te hayas enterado, pero la familia.. en si todos creíamos que Candy había muerto en un accidente, en New York. Pero ahora puedo decir que fue supuesta su muerte, porque viajo a Escocia para encontrarme con ella. – La mirada de Edward, que se mostraba un poco esquiva en ese momento mostro un brillo y se centro en su interlocutor .

-Candy.. esta en Escocia?. –pregunto Edward en acto reflejo a lo cual Archie asintió para luego seguir con su relato.

- Imagino que el negligente hospital, la mando a Londres por error, pensando que era una enfermera de Guerra o que se yo … en todo caso, vengo para constatar sobre su identidad y empezar con el papeleo legal.

Edward pareció en ese momento mas incomodo, tanto por las palabras de Archie, como por lo que ocurría en esa estación de trenes… Ya que al estar de frente, mirando a donde se encontraba Annie, miro al chofer de los Grandchéster acercándose a ella, preguntándole sobre Archie.

-Supe que quedaste a cargo del bufete de tu padre. Es una lástima que haya muerto tan joven… cuando eso paso y viajaste a New York, ni siquiera te despediste de mi. Pensé que todavía podrías estar molesto, por lo que dije días antes. Cuando… bueno tú, mejor que nadie debes de recordar… por eso quería limar asperezas ya que sabes que te estimo.

-Todo fue tan rápido Arch.. Discúlpame, pero debo irme. Fue un gusto verte…

Sin más, Edward dio la vuelta y se perdió entre la multitud de gente, dejando a Archie sorprendido.

Fin del flash back

-Que sucede cariño? Has estado muy callado desde que subimos al tren. ¿ Estás molesto?

-No amor… Disculpa mi comportamiento Annie, es solo que estoy algo cansado y me preocupa mucho la situación de Candy.

-Te entiendo cariño… yo también estoy preocupada. – dijo ella con un atisbo de tristeza, notándolo enseguida su esposo, a lo cual quiso desviar su atención.

- Sabes, hace un rato, antes de subir al tren me encontré con Edward.

-Con tu amigo de la facultad que pretendía a Candy?

-Si, ese mismo. Solo que se comporto de una manera un poco extraña… Me pareció que no le dio en un principio gusto en verme… aunque pueden ser figuraciones mías…

-Lo que yo nunca llegue a comprender, fue que Edward, habiendo sido tan a llegado a Candy , no viniera a su sepelio .. Bueno, cuando en realidad creíamos que estaba muerta.

-Ahora que lo mencionas, eso fue muy extraño. Ya que al principio, la noticia se dio en New york, el también debió de haberse enterado.

Archie se torno mas taciturno…. Tratando de comprender, o buscar un porque al modo o comportamiento de su amigo. Miro por la ventana dándose cuenta que la noche había caído y con ella, también comenzaban a caer pequeños copos que chocaban contra el cristal.

-La noche ha caído y la temperatura está bajando cariño. ¿No sientes frio? No quieres usar otro abrigo aparte del que traes?

Annie negó con la cabeza…

-Estoy bien… solo es que estoy un poco nerviosa. Falta poco para arribar a Edimburgo y ver a Candy. Y sinceramente, no sé porque me siento así. ¡¿Archie?! Y si es que Candy quería alejarse de nosotros?

-Vamos cariño… No pensemos en eso… -Archie abrazo a su esposa, para infundirle un poco de calma. - falta muy poco… para que ella disuelva nuestras dudas…

Me da la impresión que las estaciones pasan muy rápido

Que la luz del día se acorta y terminara algún día.

Pero que nuestro tren avanzara, por esta ciudad inmutable..

Nos hacía sentir paz.

Como siempre….Miras por la ventana hacia afuera..

Y yo te imito… yo lo hago…Como siempre…

Oye.. ¿Será que los dos somos iguales?

A donde quieras ir…

¿Está bien, si permanezco contigo en silencio?

Mis queridos sentimientos…

Porque ahora no puedo ver la calidez en tu mirada…

El que nuestro tren avanzara, por esta ciudad inmutable..

Nos hacía sentir paz.

Una solitaria silueta, está estancada

Y sin intensiones de moverse.

Flota a un lado de nosotros,

Aun no terminado de oscurecerse.

Oye..¿Nosotros creemos en la promesa que hicimos ayer?..

Oye…¿nosotros creemos… en el destino de nuestra relación?

Tus palabras ahora viajan por el viento…

Oye.. ¿Será que los dos somos iguales?

A donde quieras ir…

¿Está bien, si permanezco contigo en silencio?

Mis queridos sentimientos…

Ahora puedo ver la calidez en tu mirada…

Futari no Kisetsu ga /Sasaki Nozomi/Traduccion adaptada.

-Nuestra estación—

RMS Olimpic

-Mar del Atlántico-

En un viaje sereno, aún con la incipiente amenaza de la guerra. Tanto Albert como su tía Emilia, contaban los días para su arribo a las tierras londinenses. Hacia casi un mes de que recibieran esa buena nueva, sobre Candy .

Al principio George recibió el mensaje el cual le desconserto al leerlo. Pensando así en ese momento, que podría ser posible al no haber visto el cuerpo sin vida de la joven rubia, sintiendo después de una inmensa felicidad para poco después llenarse de nuevas dudas, acerca, de si era sensato confiar en tales palabras avisando de inmediato a su joven jefe.

Más que nada, él no quería ilusionar tanto a la señora Emilia y a su sobrino sin antes corroborar dicha información, ya que el mismo se había dado cuenta de el deplorable estado psicológico de meses atrás del joven heredero del clan Grandchéster.

Solo a unos cuantos dias de distancia. Llego otro mensaje, siendo este enviado por el mismo Duque.

Alentando de nuevo sus esperanzas…. Entonces hizo lo imposible buscando y trayendo de vuelta al joven patriarca así como dando aviso a Emilia en Lakewood.

Después del anuncio, Albert regreso lo más rápidamente a Chicago y comenzó a mandar mensajes a Londres, pidiendo más información sobre tal hecho. Su tía, al igual que él estaba ansiosa por saber los detalles y el estado de salud de su sobrina, pero escuetas palabras llegaban de Londres, y solo le reiteraban una y otra vez, que era necesaria su presencia urgentemente en ese lugar.

Las cosas estaban algo complicadas, y no podían explicarlas en las líneas de un telegrama. Eso, fue lo que disparo la alarma en Albert, y sin dudarlo contacto a Archie, para que el pudiera adelantarse y actuar en su nombre, en lo que él pudiera arribar a dicho lugar.

Dejar los Estados unidos, fue complicado para ellos, por las fricciones que habían generado mediante la guerra, a demás de algunos compromisos de los cuales no pudo escaparse antes y de los cuales, no podía postergar después de haber estado algunos meses ausente.

Esa tarde, estando en el barco, Albert miraba la puesta de sol desde un salón con finos decorados en donde, él compartía con su tía una humeante taza de té.

Mediante a telegramas que George le mandaba, el estaba al tanto de lo que ocurría en Estados Unidos, además que recibía cada tercer día un breve mensaje de parte del Duque o de Terry, e donde ellos siempre trataban de constatar, sobre su ubicación.

Había querido mantener, un poco más la tregua que tenia con su tía, pero había todavía temas, los cuales no habían quedado de un cierto modo arreglados y esto no podían postergarse más.

Después de todos los mensajes que había recibido de Londres, sabía que pronto se reencontraría, con aquella chica que consideraba como su hermana… con la pequeña Candy que le recordaba a la fallecida madre de Anthony , a la siempre soñadora Rosemary y al hacerlo, recordó que el buscaría la manera de proteger su felicidad y no podía dejar que su tía, se interpusiera , nuevamente en la relación que ella tenía con el hijo del Duque.

Incluso, aunque en los telegramas no lo hubiera mencionado, se notaba que Richard Grandchéster, se había hecho a la idea de ver a su hijo compartir la vida con la chica rubia pecosa.

Después de tomar lentamente un sorbo a la taza de té, él la dejo cuidadosamente en el pequeño platito de porcelana, mientras buscaba el cómo iniciar con esa platica.

-Faltan pocos días para que arribemos Southampton - dijo Albert como si de cualquier cosa se tratara. - Y con ello, el tiempo en que volvamos a ver a Candy, cada vez más se va acercando. Tía, espero que ahora, después de todo esto que paso, desistas y dejes a un lado ese tonto compromiso del cual hiciste participe a Candy. Esta por de más, decir que Terry ha hecho lo imposible por estar a su lado.

Soltando un suspiro cansado, Elroy miro a su sobrino después de unos segundos. Pensó que ya no tenía caso, mantener el secreto del prometido de Candice, en ese momento.

-William, estoy consciente de lo que el joven primogénito de los Grandchéster, ha hecho por nuestra Candice. Mas sobre el compromiso del cual ella es participe, dudo mucho que yo pueda desbaratarlo -Dijo cancinamente- Mas, no es porque yo desee que Candice se case con ese hombre, o por lo estipulado de aquel contrato que firmo, ni por las tierras o beneficios que ella obtendrá al acceder a ese matrimonio. Sino porque sé que ella, no disolverá tal acuerdo al conocer a su prometido.

Albert irritado, de que siempre su tía saliera con lo mismo, arremetió- ¿ Y donde estuvo metido, ese prometido en estos meses?

-Buscándola con ahincó… hasta encontrarla…

Albert miro receloso a su tía, al querer comprender las palabras antes dichas.

-Creo que aun, no logro comprenderte tía…

-El prometido de Candice, no es nadie más que Terruce Grandchéster, próximo a ascender como Duque de Grandchéster y Lord de las tierras de Rothesay.

Albert quedo por unos minutos en silencio, mientras repasaba las palabras de su tía.

Los colores rojizos que despedía el atardecer, comenzaban a desaparecer entre el azul oscuro y preponderante del mar, rodeándole de un aura un poco oscura al reconocer y al ir formando una a una las piezas del rompecabezas que Elroy le presentaba en ese momento.

Como había sido posible? Como pudieron haberle hecho, semejante atrocidad, a la joven rubia meses atrás? ¿Qué había motivado a su tía, a dejarse llevar por tales actos?

-Espero que no sea una broma de mal gusto tía, porque en verdad no quiero arremeter contra ti.

-No William, no lo es.

-Pero te estás dando cuenta, que solo han estado jugando no solo con los sentimientos de esos dos, sino también conmigo al mantener todo este teatro. Dime ¿Qué ganaban con todo esto? Y quien fue el que ideo tan cruel treta.

-En ningún momento quisimos lastimarlos, -Dijo Emilia, al querer defenderse- tanto Candice como el Joven Grandchéster, eran nuestra prioridad. Es solo que Richard, buscaba la manera de protegerlos al igual de hacerlos despertar, ante sus sentimientos. Solo que por más que nosotros quisimos hacer las cosas de manera diferente, no pudimos hacerlo. Porque tanto Candice, como Terrence, siempre hacen lo opuesto a lo que les estipulamos.

Susana Marlowe, es una mujer peligrosa, de eso tenía conciencia tanto Eleonor como Richard, por ello buscaban la manera de hacerlos salir del país.

En ese momento, Albert trato de recordar, sobre algún comentario de Terry, acerca de Susana, ya que ella también debió haberse enterado de lo ocurrido a Candy. Y en su razonamiento, sabía que lo más probable era que ella le buscara. ¿Pero, y si no había sido así..? el temor de su tía y de los duques había sido infundado. Entonces sintió un escalofrió, al pensar que ella pudiera tener algo que ver en el accidente.

-Richard desde hace algún tiempo,-Continuo Elroy con su alegato- comenzó a investigar a las Marlowe. Y llego a descubrir, lo irascible e inestable que podría llegar la señorita Marlowe, que temió por la seguridad de Candice y de el joven Terrence. Pero, por petición de él, no pude revelarle como se debía a Candice o a ti, el nombre de su prometido.

Tú más que nadie, sabes cómo es ella.

Sabes que ella no hubiera aceptado un compromiso con el joven Grandchéster concertado. No desde un principio, y eso es por creer que hubiera faltado a su palabra. Aunque no lo creas William, estoy al tanto, de lo que ocurrió entre Candice, Terrence y Susana. Así que por ello apoye a Richard y a Eleonor.

-Aun así, es imperdonable lo que han hecho!..

Albert se levanto con intensiones de abandonar la mesa….

El tono de voz, que utilizo en ese momento noto tan serio y distante -Solo te diré, que no estoy de acuerdo, en cómo llevaron a cabo este compromiso.

Entonces se alejo de ahí…

Tenía que enviar un telegrama a George, para averiguar que tanto eran ciertas las palabras de su tía. Al igual, que tenía que averiguar, sobre Susana Marlowe…

Escocia…

Sentada en un pequeño taburete, que daba la vista a un gran espejo. Candy se desenredaba lentamente el largo cabello rizado. Eran poco después de las 8 de la noche, pero se había sentido cansada así que se retiro un poco más temprano a descansar.

Su mirada reflejaba la felicidad que pensaba días atrás le había sido arrebatada. Se sentía plena, en ese momento de su vida.

Esa tarde en particular, los pequeños copos de nieve comenzaban a descender del cielo, dándole un toque más que especial a esa tarde.

El pequeño Giulio, parecía estar más que activo ese día. Dándose a notar cada vez que escuchaba la voz de su padre, el cual hablaba luego más fuerte para verlo moverse y tanto Eleonor como Richard estaban maravillados, por esa muestra de vida.

Pero eso, no era la causa de su felicidad… solo era un pequeña parte de ella.

Ya que como de costumbre, Ella y Terry se escapaban algún tiempo para dar la vuelta por el lago. Que aunque el clima era frio y este se encontraba rodeado de neblina, no podía negar que era una estampa más que admirable.

Sonrientes y bajo un cálido abrazo, ella se aferraba al pecho de Terry, reconfortándose con el delicioso calor que desprendía, aspirando el aroma de su colonia, mientras el acariciaba su espalda.

Había tomado la decisión de pedirle nuevamente a Terry, de buscar a esa persona. Ya que no quería mas sombras que empañaran esa felicidad que le rodeaba. Quería dejarse abandonar totalmente al cariño y al sosiego que Terry le brindaba y poder amarlo sin sentir restricciones.

Mas al hacerlo, se dio cuenta que era las palabras de Terry, lo único que necesitaba.

-Flash Back—

Entando cerca del pequeño muelle que tenía el lago, Terry buscaba la manera de encerrar a Candy entre sus brazos, para que ella, no sintiera el frio que comenzaba a sentirse en mayor manera. No es que pensara que Candy fuera una persona débil o enfermiza, solo era el hecho que no quería que sufriera algún altibajo por su embarazo.

Caminado, de reojo miraba su perfil, sintiéndose totalmente complacido. No había duda de que ella lo amaba, así como él, la amaba a ella. Y al pequeño bebé en camino, producto de su amor.

-Terry… yo… -dijo de repente la rubia.

-Si.. ¿Qué pasa pecosa..? ¿Tienes frio? ¿Quieres regresar a la casa?—ella negó con la cabeza.

-No es eso… es que… quería preguntarte algo..

-¡¿Entonces, ya no quieres preguntarme? –Terry le miro de forma picara, haciendo sonrojar a la rubia.

- Terry! No hagas eso … -Dijo ella sonrojándose mas - No me mires así..

-Así como?

-Como lo haces en este momento… El comenzó a reír , mientras ella hizo un mohín..

-Bueno, ya hablando enserio, que es lo que querías preguntarme.

-Etto… es que yo… quiero saber, cuando llega mi tía junto con Albert.

Terry pareció pensarlo por un momento seriamente, luego sonrió antes de contestar..

-Pues, no lo sé con seguridad, pero lo más seguro que en diciembre estén por aquí. ¿Por qué lo preguntas?

-Bueno yo…

-Es sobre ese Duque verdad? –Dijo Terry un poco quisquilloso- Quieres ir a verle, sin que intervenga tu tía o Albert…¿o me equivoco?

Ella asintió con la cabeza.

Terry dejo escapar el aire en un suspiro…

-Dudo mucho, que esa persona desista del compromiso. ¿Quien en su sano juicio, te dejaría ir..?

-Pero… -Dijo alarmada Candy—

-Candy! -Dijo él en tono conciliador- Cariño, no te das cuenta que de solo verte, esa persona se enamora más y más de ti, de tus hermosos ojos verdes… y de la forma en que frunces el entrecejo, cuando te enojas…

Que siempre vivió maravillado de la manera en que trepabas a los árboles y retabas a los demás, de la manera que siempre ayudabas, de tu corazón noble, de lo que fue Candice White y en lo que se convirtió al ser Candice Andley… Que de solo mirarte, en esa madrugada de año nuevo, cayó rendido a tus pies… Que, no deshará el compromiso… por que el unir su vida contigo, es lo que más anhela..

-Terry! … entonces ..Tú!

-Si pecosa..Yo soy el próximo duque de Rothesay…

-Fin del flash back-

Después de la confesión, me sentí un poco aturdida. Inclusive un poco herida por todo lo que había sucedido. Debía de reconocer que no había tomado la noticia de la mejor manera… Porque sin querer tenía unas fuertes ganas de golpear a Terry, por no decirme antes sobre ello, dejando que me angustiara de sobremanera.

Pero a volver la vista a su rostro, el enojo fue desvaneciéndose poco a poco, entre el azul intenso de mirada.

Con un beso suave me aferre a él… para después desquitarme con un fuerte pisotón.. Dejándole ahí mientras yo regresaba sola a la casa.

Todo se sentía más liviano…. –Sonreí- Era como nuestras peleas en el instituto…. en el San Pablo… … -caminaba un poco más rápido, queriendo que él me alcanzara - solo que entre, encrucijadas y besos robados… portándose coqueto y hasta a veces descarado…

Me di cuenta de lo que verdaderamente era el amor…

Todo comenzó con una chispa que encendió
aquel fuego incontrolable en mi corazón
como sucedió? con una mirada… con una canción
no existía nada y nadie, solo tú y yo
y si te abrazo vuelo a un mundo donde reina tu voz
lo que yo quiero expresarte lo dice el corazón...

que sientas mi amor con solo darte las manos,
que sientas mi amor de una manera especial,

con un toque de misterio, de magia y de locura

Que seas mía
de aquí a la eternidad...te voy amar!

No logro entender no se que va suceder,
te necesito más que nunca y lo sabes bien,
me resta decir que tu alegras mi vivir,
tus detalles, tus caricias me hacen tan feliz
y si te abrazo vuelo a un mundo donde reina tu voz
lo que yo quiero expresarte lo dice mi corazón...

con un toque de misterio, de magia y de locura, que seas mía
de aquí a la eternidad...te voy amar!
Te voy amar!


(Obertura de amor….) ( Esta letra me la dejo una amiga Dyta Dragon)


Continuara...

Sakurai-Alighieri..


Espero que les haya gustado el capitulo... nos leemos la próxima semana. Y no se olviden darle un visitadita a mi otro fic... Nuestras horas felices... Les aviso que ese va a ser mas corto... xD