Hola que tal chicas! como les pinta este viernes? el mio caótico, como que mi ardilla esta un poco confundida.. xD se ha atiborrado de trabajo, traduciendo algunos mangas, escribiendo el fic, la escuela (de los niños) el trabajo Y luego esa imagen del vestido... Que si es blanco con dorado o azul con negro xD pues no se puede.. . ! (Yo lo vi algunas veces el vestido blanco con dorado y otras azul con negro) No se en que nivel de desorden mental me pone, pero bueno, eso es lo de menos.. al menos yo de antemano sabia que estaba algo trastornada.. XD
Estoy muy feliz, porque me mandaron un mensaje de Francia, de una lectora que tengo de ese lugar.. Aunque veía las gráficas de donde se leía el fic, se me hacia un poco increíble eso que me leyeran en China, Singapur, Francia ( por mencionar algunos) y otros bellos países, pero al recibir este mensaje me abrió los ojos, sobre esta arma poderosa que es el internet (ahora como que me dio un poco de pánico escénico... xD ) . Es como magia y por eso adoro el internet... xD. En donde en esta pagina tan bella como fanfiction, una escritora amateur puede aventurarse a soñar con ser leída a través del mundo...
Un saludo afectuoso para todas..
Sin mas que decir, les dejo la continuación..
Desde México con mucho cariño para todo el mundo ..
Tu eres mi felicidad... esta vez no te dejare escapar.
Sombras de un amor perdido.
Capitulo 24
Después de haber llegado a Londres, los tramites que debían realizar, tanto el constatar la identidad Candy y sobre la orden de aprehensión en contra de Jeager, estaban saliendo a pedir de boca con la ayuda de Archie, en representación de el joven cabeza de la familia Andley.
Las cosas fueron sencillas en ese ámbito. Sin contar que Archie interpuso otra demanda, ante las autoridades en contra de Jeager, exigiendo la reparación del daño.
Archie se encontraba más que molesto, decepcionado de su amigo Edward, en quien había confiado, casi a tal grado como si fuera su hermano.
Más siempre existe un pero en todo…. Al llegar a el día en que se giro la orden y se hizo el ejercicio para detenerlo, al llegar a la casa, esta se encontraba solo habitada por la servidumbre de Jeager, no obtuvieron información, mas que había dejado la casa días atrás.
Richard estaba furioso, porque los hombres que había contratado para vigilar a ese imbécil, los habían engañado. Ya que, el chofer que tenia Edward, tenía casi el mismo color de cabello que su jefe, y con eso, los vigilantes se confundieron.
Interrogaron a los empleados de este, pero solo escuetas explicaciones pudieron sacar de ellos.
La señora Striffe les comento, que Edward había dejado la casa 15 días antes, y no dejo dicho a donde se dirigía. Y que, desde que lo había dejado la señorita Sophie, el se mostraba de una manera muy diferente, era esquivo y errático. Y que solamente se la pasaba en la biblioteca De la cual a altas horas de la noche salía de ahí, solo para dormir un poco.
Era lo más seguro que Jeager, viajara a Edimburgo para encontrarse con su nuera….
Para apaciguar un poco su preocupación, y la de su hijo e invitado. En un telegrama urgente mando a su casa, nuevas órdenes para poder reforzar la vigilancia.
No quería averiguar, de que sería capaz aquel muchacho.
Por otro lado Terry estaba más que irritable con todo lo ocurrido, No dejaba de ir de un lado a otro y cualquier cosa que llevara a el alargamiento de su estancia en Londres, lo sulfuraba. Pero ahora, no solo él se mostraba desea manera, ya que igualmente el joven Corwell, se portaba casi igual. Reñían a cada rato, pero por el hecho de saber hasta cuando les demorarían los tramites, la estancia en ese lugar, dejándole en claro en varias ocasiones Corwell a Terry que si por él fuera, no lo tuviera ahí, en donde no le servía de nada.
Y que debería de buscar cualquier momento, para escaparse y regresar a Escocia al lado de Candice. .
Pero no solo lo ataban a Londres los asuntos de la pecosa. Había otro en particular que debía de tomar atención. Con su visita a las tierras londinenses, Richard aprovecho, para hacer una cita con el notario que llevo los asuntos en vida de su hermano. Si bien , no asumiría Terry al ducado enseguida, era de suma importancia, que él se entrevistara con él, para concretar el modo en que llevaría la administración de aquellas tierras. Dándole la pauta, de que en un futuro tal vez no muy lejano, Terry regresara a los escenarios, pero ahora en suelo ingles.
Suspiro de un modo pausado Terry…. Sabía que aun demorarían un poco en llegar, pero por los mensajes que llegaba a mandar, que muy amablemente entregaba el doctor Smith cada vez que visitaba a Candy. Y las respuestas que recibía de este, podía constatar, que las medidas que habían adoptado, estaban funcionando
RMS Olimpic
Mar del Atlántico
Recargado en la baranda del barco… Albert había terminando de leer el informe que George amablemente le había mando desde días atrás. Con un suspiro ahogado, cerro el folder mientras se disponía a regresar a su camarote.
La tarde caía, con colores cálidos en matices rojizos, mientras el frio viento azotaba revolviendo sus rubios cabellos , a punto de llevarse consigo aquellos papeles.
No lo entendía….
Desde hacía unos meses Susana Marlowe había desaparecido de la faz de la tierra. Incluso , la madre de ella aun le buscaba con ahincó, suponiendo que el desaparecer fuera solo un capricho de ella, como cuando tenía apenas 15 años, cuando la joven rubia comenzó a soñar con una vida llena de luces, arriba de las tablas, escapándose en esa ocasión de su casa para hacer las audiciones en la compañía teatral de Strafford en New York.
Dio la vuelta y se recargo nuevamente en la baranda, dándole la espalda al mar…
Suspiro cansado al recordar que años atrás, pudo averiguar que la señora Marlowe estuvo presionando a Terry por que se comprometiera de por vida con Susana , desposándola, al ser truncado el sueño de la joven rubia. Después de todo, alguna gratificación, debía recibir su hija por el sacrificio que había hecho. Y solo con su vida, a consideración de ella, era lo menos que podría brindarle el joven actor..
Por ello se dio la separación entre ellos en aquellos años. Porque tanto Terry estaba pasando por un mal momento, en lo caótico que representaba su vida arriba de las tablas y esa responsabilidad infundada por el accidente ocurrido a Susana . Y … Por otro lado Candy, al ver el desespero en la mirada de la joven, y la resignación en la mirada de el… No pudo más que hacerse a un lado. Aun cuando sabia que con ello, renunciaba a el amor de su vida, dejándole a ella en una especie de limbo…
Algo que a todas luces quería ocultar, y que muchas veces lo hacía… pero esas heridas eran tan profundas y hubo veces en las que ella misma desfallecía. Él lo vio varias veces… pero no podía hacer nada…
Y se preguntaba cada vez, si ella se arrepentía por su decisión .. ¡¿Pero en esa situación, que hubiera sido lo correcto?! Si se aferraban a ese amor a costa del dolor de esa chica… ¿hubieran sido felices? Se lo preguntaba una y otra vez…
Por ello, esa tarde cuando él se lo encontró en una cantina en Chicago, trato de reunirlos, pero no como Terry quería en ese momento. Tenía que mostrarle que Candy, trataba de salir adelante, aun con el dolor a cuestas. Tenía que darle ese tiempo, para que el mismo buscara la respuesta … si amaba a Candy, tarde o temprano abriría los ojos y al hacerlo lucharía por ella.
El frio arreciaba, dando de lleno en su espalda. Daba gracias que pronto tocaría tierras londinenses. Tomo con más fuerza los papeles, mientras caminaba en contra del viento…
Pronto vería a su sobrino junto con Terry y su padre. Sin contar el volver a encontrarse, con su pequeña hermana, que tanta falta le estaba haciendo.
Albert paso la mano por sus cabellos, intentando peinarlos un poco, después de que calmara un poco el viento.
Aun se sentía nervioso, por aquella platica que días atrás su tía Emilia y el sostuvieron.
Cavilando así, durante esos días sobre el accidente y el motivo por el cual Candy termino en aquellas tierras lejanas. ¿ Si todo eso fue planeado?,¿ si en verdad Susana era capaz de hacer algo en contra de ellos dos?. Y peor aún, la insistencia de Terry y el duque en dosificar la información que tenían, dejándole bien en claro que al arribar le pondrían al corriente de la situación . –suspiro de nuevo al pensar que…- En todos los telegramas que había recibido, incluso los que ahora había recibido su sobrino, poco relataba a cerca de la rubia. ¡¿Porque tanto misterio?! ¿De quién querían proteger a Candy?
Y sin querer recordó las últimas palabras de aquel informe, en donde determinaban a Susana Marlowe como… inestable.
-Escocia-
Los primeros días de diciembre llegaban…
Después de haber revisado a cabalidad los signos vitales y el estado anímico de la pequeña rubia embarazada, el Doctor del pueblo, Ian Smith le había jugado algunas bromas para poder relajar, aquella tensión que parecía no desaparecer de la chica.
Todo había seguido al pie de la letra, lo pudo constatar…
Y después de algunas visitas y de escuetas platicas, supo al final, que ella era enfermera .
Reconociendo que notaba, cuanto le costaba a ella permanecer en reposo, mas cuando su esposo (pensándola casada) no estaba con ella, por asuntos de trabajo.
Al salir de la habitación, Eleonor que esperaba para hablar con él en privado sobre su nuera, lo invadió con preguntas sobre la salud de ella.
Llevaba casi 2 semanas en cama, y el peligro había pasado ya, aquello le dejo en claro a la ex- actriz la cual, se notaba igual o más ansiosa que su paciente.
-Disculpe doctor, se que pensara que soy demasiado molesta, pero es…
-Tratando de cortar lo más pronto con aquella situación, el doctor no mayor de 40, no la dejo terminar de preguntar, contestando igual, como días pasados ( con una cálida sonrisa ) sobre el estado de salud de Candy.-
-Mi Lady, no debe de preocuparse… -suspiro un poco cansado - su nuera, es bastante fuerte, solo le había impuesto un poco de descanso, pero parece que se lo tomo muy a pecho. Debe ser por el historial que ella me ha relatado, y le comprendo, y por ello tomamos precauciones, pero como se lo he repetido casi toda esta semana, su nuera está mucho mejor.
Aunque debo insistir, en que no exagere con el estar en cama y que debe de convencerla de que es justo que vaya dando cortos paseos y que le dé un poco el aire. Estar todo el día en su habitación, ha hecho que se ponga un poco sensible… Y el que se deprima, a mi parecer es más peligroso. Así que le encargo que le consienta con lo que pueda, ya que veo que extraña mucho a su esposo….
Eleonor se sonrojo un poco al final, del comentario del doctor. -Richard me ha comentado, la situación en la que están, así que no se preocupe. De mí, no saldrá ni una palabra… - El doctor miro su reloj de bolsillo- Pero que tarde es, debo de irme. Tengo pacientes que esperan , mi lady, si ocurre algo no dude en llamarme… -dijo el doctor, encaminándose a la salida de aquella casa.
Annie que iba en camino hacia la habitación de Candy, no pudo evitar escuchar la breve platica, pensando que ese señor se parecía mucho al doctor Marti en su forma de ser, con el cual trabajo un tiempo Candy.
Al ver a Eleonor un poco desconcertada, por el proceder del doctor, Annie se acerco a ella, para entrar juntas a la habitación de Candy.
Cuando entraron en la habitación, notaron que la cama de ella estaba vacía. Sin querer, Annie casi suelta un grito al pensar en que se hubiera caído de la cama… o mucho peor que se hubiese escapado como cuando niña lo hacía del San pablo, y se dirigió corriendo al balcón, en donde la encontró recargada admirando el paisaje.
Candy… -Dijo en un susurro aliviado antes de acercarse a ella- Veo que estas más animada… -dijo Annie con una sonrisa, ya después de haber pasado el susto…
El viento que soplaba fresco esa mañana de diciembre alboroto los largos cabellos de las dos chicas…. –Pero no por eso, vamos a dejar que te enfermes.. –dijo la morena dándole a entender que debía regresar al calor de la casa, al ver que la rubia llevaba un abrigo muy ligero-
-Annie… -Canturreo Candy haciendo caso omiso del comentario de su amiga- Sabes… hace unos días me sentía muy preocupada…
-Si Candy… lo sé, lo note cuando llegue con Archie – comento Annie poniéndole una manta sobre sus hombros … -Pero me alegra que estés más relajada….
- Yo… tenía miedo de todo… incluso de Terry… de no merecer esta nueva oportunidad… -suspiro, mientras acariciaba su vientre con mucha ternura— de volver a perder esta felicidad que ahora me envuelve…
-Candy…
Eleonor que había entrado junto con Annie, desde dentro de la habitación seguía la plática….
- - Sabes Annie… La noche pasada soñé con el día, en que tendré a mi pequeño Giulio en mis brazos… y en ese sueño era tan feliz… estabas tú.. Terry, Albert, la tía abuela, Eleonor y Richard… Soñé con el momento en que su pequeña manita se aferraba a mi… y Terry y Albert estaban todos nerviosos junto con Archie….
Incluso en ese sueño veía por momentos a Stears y a Anthony…
-Candy….
-El te está listo! …-Dijo de pronto Eleonor, Y Annie le jalo para volver a la alcoba , al ver que el sentido de la plática se volcaba un poco más sensible…- … Traje pastelillos de chocolate Candy, de esos que tanto te gustan…
Un poco extrañada de la situación, Candy apenas y pudo contestar ... –Gracias… - Ya que Eleonor le había metido un pastelillo en la boca y al verse en esa situación, no pudo más que sonreír…
Eleonor al ver que sonreía, no tardo en decir lo primero que le vino a la mente, para entretener a su nuera,
- Hace un rato me entregaron un poco de la ropita del pequeño Giulio… Ha quedado preciosa, pero ahora me asalta una duda, Candice, que tal si no es un niño , lo que viene en camino.
Annie que sospechaba que era lo que quería hacer la señora Grandchéster, le siguió la corriente.
-Es verdad!.. No deberías cerrarte a la idea de que sea un barón, como dice la señora Grandchéster, puede que sea una pequeña niña..
Solo de pensarlo, ya quiero verla… -dijo Annie efusivamente..
Te parece si buscamos telas en colores más femeninos , y mandar hacer algunos conjuntitos para niña..
-Etto… pero…
-En todo caso que no sea niña, puedes encargar otro enseguida…
-Annie secundo- si eso es verdad!
-Pero… -dijo aun más nerviosa Candy…
-Bueno les parece que eso lo chequemos más tarde… por lo pronto hay que tomar un poco del té y disfrutar de los pastelillos que le hizo amablemente Elmire ( la mama de Mark) a Candice.
Puerto de Southampton
Era aun de mañana cuando llegaron a desembarcar.
La neblina estaba bastante espesa, aun para esa hora de la mañana
10 de la mañana para ser exactos..
Mirando desde lo alto del barco, notaba que había partes en donde la neblina se estancaba aun más.
Descendiendo por la barandilla, minutos después, pudieron encontrarse con Archie, que al verlos les recibió con un abrazo.
-En hora buena, que alegría es que estén aquí .. –dijo Archie, al abrazar a su tía.. y luego de eso abrazar a Albert.
-Deja toda esa palabrería de lado. Dime ¡¿Cómo se encuentra?! ¡¿Por qué Candice no vino a recibirnos?!
-Tia.. –Dijo en tono cansado Albert, al ver un poco entusiasmada a su tía Emilia.
-Ella no ha podido venir, porque está un poquito delicada de salud.. –Acoto Archie, que trataba de hacer un poco más grande el cuello de su camisa—
-¡¿Le ha ocurrido algo?! –pregunto alarmada la mujer..
-No es nada de cuidado –Termino por decir Terry al acercarse a donde venia el elegante con sus familiares, tendiéndole la mano a Emilia, para que la señora le ofreciera la suya, y así saludarle galantemente con un beso - Es solo una precaución que teníamos que tomar, por su embarazo…
Emilia le tendió la mano al joven en cuestión, que parecía un poco más alto que su sobrino Archie y casi de igual estatura que William. El color azul que vio en reflejado en los ojos del muchacho, le hizo sentirse más segura, al sentir que no mentía.
Y recordó que solo lo había mirado solo un poco ese día oscuro que no quería ni recordar y al verlo nuevamente, lo noto un poco más imponente con el traje sastre negro que traía.
Detrás de él se acercaba Richard, que también quería saludarles….
Terry se acerco a Albert, a quien tendió la mano para luego abrazarle.
-Tanto tiempo sin verte Albert… es un gusto que ya estén aquí.
El duque hizo lo mismo saludando cortes mente a los recién llegados.
Después de salir un poco del asombro, por verlos tan formales ahí reunidos. Emilia sopeso las palabras antes dichas por el joven actor, repitiéndolas de manera más sonora…
-E… e….embarazo… -dijo sorprendida la mujer- Embarazada dices jovencito … ¿Candy tendrá un bebe?...
-Por lo general, eso ocurre cuando están en ese estado - dijo Terry tratando de ser gracioso y dejar atrás un poco las presiones que había tenido en esos días…
-Muy gracioso Terry… - Termino Archie que trato de llamar la atención hacia el después del comentario del actor- Pero si, es verdad que pronto nacerá un nuevo Andley …
Emilia por un momento perdió la compostura y abrazo a su sobrino William..
-Estoy seguro que deseas todos los detalles Emilia, pero te parece si esto lo hacemos en otro lugar. Lo mejor es que descansen un poco… -Richard, miro hacia donde Albert se encontraba—Mas usted joven , hay asuntos que debemos dar por finiquitados antes de tomar el tren hacia Escocia.
-Si.. en eso tiene razón -Dijo serio Albert, avanzando con su tía a paso decidido por el camino que ellos le marcaban-
-Escocia-
-Esta seguro de lo que dice? -pregunto un poco dudoso Edward a un hombre que parecía trabajar en la seguridad de la villa de los Grandchéster.
-Si, estoy seguro… La joven que busca, esta hospedada en la villa Grandchéster. Pero esta está bien resguardada día y noche por la ausencia de el duque.
-Cuantos hombres la resguardan..¡¿Lo sabes?!
-No con exactitud joven…. Solo sé que el doctor que cuida de ella, puede entrar y salir libremente de ahí…
-Doctor? Ella, está enferma?.. Le ha ocurrido algo?
-Creo que tuvo alguna complicación por su embarazo, es lo que me dijo una de las cocineras que trabaja para ellos….
-Y ella ahora… ¿cómo se encuentra?…..
-Al parecer, ya ha pasado el peligro…. ¿Pero porque tanto interés en la joven esposa del hijo del duque? – Pregunto curioso aquel señor-
-No es de su incumbencia… Solo debe interesarle que pagare bien por toda la información que traiga… entendió?
-Claro…
-Entonces es todo… muchas Gracias… -Sacando de la bolsa de su saco, le entrego unos cuantos billetes… - No digas nada de que me viste por aquí…
-Claro… se hará como usted diga…. –Dijo aquel señor antes de alejarse de aquel lugar…
-Residencia Grandchéster-
Los días habían pasado tan rápidamente y una semana antes de navidad, me miraba a través del espejo. El vestido blanco ribeteado, con una sutil soltura en mi vientre.
El anillo que días atrás Terry me había devuelto brillo ante la tenue luz del atardecer que entraba por la ventana. Con mi cabello recogido de medio lado con algunas cuantas horquillas, dejaba caer, del lado contrario los risos en cascada. Annie junto a Eleonor y mi tía Emilia, daban su opinión, ante los últimos toques al arreglo que me daba Elmire (madre de Mark).
Todo estaba está ocurriendo tan rápido…
La ceremonia para la boda por el civil, iba a ser sencilla. Solo algunas cuantas personas iban a acompañarnos.
Y a lo lejos llego a escuchar los tenues acordes de la música en el salón de la villa.
Con manos aun nerviosas, siento mi corazón latir a mil. En esa atmosfera llena de felicidad, nunca hubiera imaginado que así es como se escribiría mi historia…
-Flash back-
Después de haber pasado una tarde de cotilleo, junto a Annie y Eleonor, me sentía mucho más animada. Terry y los demás estaban por cumplir 3 semanas en Londres y aun no llegaban noticias de su próximo arribo.
El clima en esos días de invierno, se había vuelto un poco más estable, ya que las nevadas se detuvieron y el sol brillaba radiante en esa mañana de diciembre.
Los días habían pasado rápido, con las ocurrencias de Annie, sobre las cosas que debería realizar para tener un lugar más que acogedor para el bebe me entretenían de sobremanera, sin decir que juntas Eleonor y Annie, buscaron la manera de convencerme en que le diera una sorpresa a Terry, mandando a confeccionar nuevos vestidos, unos un poco mas holgados, por mi ya notable pancita de embarazo .
Estaba próxima a cumplir 7 meses…
La navidad estaba a días de llegar y la villa Grandchéster estaba llena de vida en esos días. Eleonor de un día para otro, pareció ponerse más nerviosa, haciendo arreglos aquí y allá… sin mencionar que habían llegado 2 personas más a ayudar en las labores de la villa.
Ese día, caminaba por la terraza, con firmes intensiones de salir a dar una larga caminata. El lago me llamaba desde días atrás, con esa fabulosa estampa que mostraba la nieve surcando sus alrededores…
Pero unas manos tapándome los ojos, hicieron que mi cometido quedara en el olvido…
- ¡¿Dígame señorita pecosa, quién soy?! ¿Y a donde quiere dirigirse?... No sabe que afuera, hay ladrones que buscan llevarse lejos de mí, a una chica linda, rubia pecosa, que ahora tengo entre mis brazos…
-Te… Terry!... –Entonces el quito sus manos de mis ojos dejándome que diera la vuelta para abrazarlo.- ¿Cómo? ¡¿Cuándo llegaste?!...
-Hace unos minutos, pero creo que no te diste cuenta por lograr tu cometido… -El sonrió cariñosamente después de hacer un pequeño mohín , con mucho cuidado toco uno de sus risos que se escapaba del peinado que traía, mientras poco a poco se acercaba a ella para robarle un beso— No sabes cuánto te extrañe pecosa…
-Yo también te extrañe mucho Terry… -conteste llena de emoción-Eres un tramposo! ¡¿Por qué? No me avísate que hoy llegarías, hubiera arreglado algo especial…
-Por que era una sorpresa… -dijo mientras nuevamente robaba otro beso… mientras sentía un poco el movimiento de su vientre - Creo que también se alegro el bebe ya que ha comenzado a moverse…
- Nos trajiste algún regalo?
-Claro … pero eso lo veremos después , Archie y mi padre están preguntando por ti, porque no vamos para que puedas saludarlos…
-Si claro vamos… -le conteste sonriente, cuando el tomo mi mano para seguir por donde el me decía. Entre mimos y sonrisas furtivas llegamos con ellos…
Al entrar a la sala de estar junto con Terry, mire que de espaldas, un joven rubio platicaba con Richard en compañía de Archie…
-Ha llegado… -dijo Richard quien me miraba de frente…
Albert se volteo muy despacio y luego después de algunos instantes en los cuales los dos permanecimos en silencio, el se acerco para abrazarme… Pareciera que el tiempo retrocedió y nuevamente estábamos en esa estación de trenes de chicago. Donde el amablemente me dijo que siguiera mi felicidad…
-Candy… En verdad eres tu… no sabes qué alegría… todos estos meses… Soltándome para mirarme bien…
-Albert… han pasado tantas cosas… -dije en un susurro…
-Si… lo sé, Terry me ha contado algunas de ellas… -Contesto Albert con si mirada brillante…
Como si supiera que dentro de mí, existía esa pregunta, que pronto saldría de mis labios… Albert se hizo a un lado dejándome ver a mi tía Emilia, que aunque sus ojos a veces eran severos conmigo, una tenue sombra de ternura y de arrepentimiento se dibujo en ellos.
Con pasos temblorosos, tomo el camino hacia ella y le abrazo… mientras de mis ojos varias lágrimas se derramaban sin cesar…
-Fin del flash back-
El sonido de la puerta, me saca de mi ensoñación y rápidamente Annie abre entrando por ella Archie y Albert.
-Ha llegado la hora, el juez ha llegado y Terry junto con los invitados están esperando…
Continuara..
Sakurai -Alighieri
