Hola Chicas! Como les ha ido en vacaciones... xD disculpen la demora, pero hacer este final, para mi fue algo difícil. Debo de cerrar este ciclo, pero no queria quedarme con ese sabor de boca, de "Quería escribir mas" o "No era lo que yo al final queria", por eso me tarde, ya que al iniciar a escribir este capitulo, mi mente, aun mas o menos teniendo la idea de lo que queria, mi mente quedo en blanco.. xD . Quiero agradecerles a todas por acompañarme a través de esta historia, por sus comentarios, y por agregarla a sus favoritos, para mi es un honor enorme que valoren este loco sueño, plasmado en esta historia de amor...
Muchas gracias a : Liz Carter, Dulce Lu, Alizz G, Celia, Becky, Laura Grandchéster , Rose Grandchéster, Mako, Merlia, Galadriel Grandchéster, Guest, Iris Adriana, Xochitl, Maqui, Dyta Dragon, Paola Linet, Lucy Luz, Yume Grandchéster, Lis 69 , Pati, Becky70, Guest, Ammii Morrigan, Miriam, Megaluone, Dhanesvari, Darling eveling, Niki230, Lucre Lpez ,Emiliana de Leon1, Guest, Ainafetse3, Iliana4, Aieram, Rocio Herrera,Ana Luisa Mejia Martinez , Arely Andley, Me1094, Roesia, Daniela Alcaraz Escobar , Kikari Andrews, MagdaVidales.9, Carmmen Dvila, Winsal, Flor, M, Sofia Morrison27, Gissa Alvarez, Mony, Clauseri, Candyy, NaThouDeLiDouX , Mixie07, Maquig, Elizabeth Padilla PazM, Guest, Sely, Maquig, Kaede Yoshida, Prestax, Tere, y Chuck ...
Muchas gracias por sus mensajes, y espero que en mi siguiente proyecto puedan acompañarme, esta vez quiero incursionar me en una historia de InuYasha, a demás que también subiré una con nuestra pareja de rebeldes... hay todavía muchas ideas locas, en mi cabecita... muchos sueños que plasmar, ojala puedan acompañarme en cada uno de ellos, y brindarme su valiosa opinión...
Ah también queria comentarles, que hay una parte en donde me gustaría que lo leyeran, escuchando la canción... la dirección es esta ( watch?v=2EZwopia5NE) la parte la señalare con unos ** para que puedan diferenciarla... xD
Sin mas que decirles, me despido por ahora amigas.. nos veremos pronto con una nueva historia...
Con cariño desde México, para todas ustedes...
Tu eres mi felicidad.. esta vez no te dejare escapar...
Sombras de un amor perdido
Capitulo 29
-Final-
La prensa aguardaba pacientemente, cualquier movimiento de aquellas dos familias. Estaban enterados, que el joven duque de Rothesay, ya estaba casado desde un año atrás con la joven dama Andley, y también estaban al corriente de su anterior carrera como prestigioso actor en los Estados Unidos.
Ellos veían un poco extraño el hecho de que ellos hubieran esperado a casarse por la iglesia y a la vez vigorizante el hecho que buscara la bendición de su unión, en un sagrado templo . Era como ellos le llamaban, un final de cuento de hadas.
No era de esperase menos, Lady Candice, (Como en ese entonces la llamaban)Era hermana de un prestigioso Lord de Escocia, que años atrás habría expandido su poderío a Estados unidos.
Mas, aunque ella era en ese momento era considerada una persona casi inalcanzable, con dotes de princesa, La Sra. Del Duque de Rothesay, era una persona de lo más sencilla y amable, y por ello había cautivado el corazón de la sociedad.
El Duque de Grandchéster , después de la llegada de su nuera, y su nieto lucia complacido y más accesible. Notándose realmente feliz a comparación de años atrás.
Cerró el periódico notablemente complacido. Después de todo, no era que todos los días se casara su hijo… -Cerró los ojos por un momento antes de salir en su busca- La prensa era benevolente y daba muy buenas críticas ante la pareja ya consolidada de los ahora Duques de Rothesay. –Pensó sonriente mientras acortaba la distancia de aquella habitación-
Comenzaba uno de los días más importantes en sus vidas… Y estaba de por demás decir que estaba tan agradecido, de poder compartirlo en primera fila, con su hijo…
…..
Mayo 1918
Lejanamente… aun perdido entre sus pensamientos, fue consciente de los pasos acompasados que venían por el pasillo. De reojo miro su reflejo en el espejo , y se cuadro ante él, cuan largo era, acomodando nuevamente la corbata que traía puesta , alisando un poco más el chaleco color marfil que traía debajo del saco de su levita negra.
La puerta fue abierta y entro por ella Richard, vestido de manera similar, mostrándose orgullosamente ataviado como todo un Duque.
-El auto está listo, debemos partir a la iglesia Terrence. –Dijo con una sonrisa de par en par - Como la tradición dicta, debes de llegar primero… Y un caballero inglés, nunca llega tarde a sus citas..
Dándole una última ojeada a su atuendo, con una sonrisa contesto…
- Claro…Vallamos allá…
Los pasos resonaban en ese momento tan fuerte en aquella residencia de Londres. La casa en ese momento se encontraba vacía.
El movimiento se estaba concentrando en el jardín, donde el personal de sus padres, estaban engalanado con arreglos florales, compuestos de narcisos blancos y rosas blancas, lirios y hortensias , a las varias mesas que se encontraban ahí predispuestas con inmaculados manteles blancos .
Aun era temprano, la ceremonia se llevaría a cabo casi cerca del medio día en la catedral de Londres St. Pauls. Siendo precedida la ceremonia por el Arzobispo, e invitada en su totalidad la elite de la sociedad Inglesa y Escocesa la cual estaba a la espera desde varios meses atrás por dicho evento.
El Auto que se había dispuesto para ese día, hubo sido engalanado con las insignes de la familia Grandchéster y el ahora insigne de Rothesay del cual era el titulo que orgullosamente portaba.
Antes de abordar el auto, miro por un momento de vuelta hacia aquella residencia, y sonrió para sí, ante la proximidad de lo que iba acontecer..
-Flash Back-
La puerta se había abierto nuevamente y por ella el paso con el bebé en brazos. Caminaba con cuidado, tratando de no molestar a él pequeño que yacía nuevamente tranquilo en sus brazos. La cama recién había sido cambiada y Candy era ayudada a ponerse un poco mas cómoda por una de las mucamas. Lucia extremadamente cansada, pero aun así, la belleza de ella, no era opacada ni un ápice ante sus ojos.
Al verlo, ella sonrió tímida, con un ligero brillo en los ojos, debido a las lagrimas que trataba no derramar. Cuando él estuvo cerca de ella, Terry le brindo una sonrisa cálida, y le acerco a su hijo para que ella pudiera conocerlo.
Más Candy rehuyó a su mirada, centrando solamente su atención a su hijo. Aun se sentía adolorida y algo mareada, tenía tantas ganas de ver a Terry y abrazarse a él junto a su hijo, mas , ella en ese momento tenía algunos sentimientos encontrados.
Sentía vergüenza, miedo y coraje por lo que había pasado horas antes… ¡¿Qué pensaría Terry ahora de ella?!
Era como si estuviera sucia por dentro…. No quería que su esposo viera las marcas que tenía en el cuello… Y por eso había pedido que le ayudaran a poner un camisón que cubriera todo el cuello .. Ella… aun con todo ello en el corazón, deseaba fervientemente abrazarse a su pecho y llorar por todo lo ocurrido, mas también ella no quería volver a recordar, el hecho de que Edward la estuvo tocando…
Sacándola de su ensimismamiento , el sonido de la voz de Terry retumbo en la habitación.. Suave y serena, cual seda ayudando a olvidar un poco lo pasado…
-Es hermoso, verdad Pecosa, se parece tanto a ti…. –La voz de Terry desbordaba un toque de ternura, algo que hizo que se la formara un nudo en la garganta-Eso fue lo que pensé en el momento que mi madre lo puso entre mis brazos….
-Si … -Candy sonrió tímidamente al ver su hijo en sus brazos- Es igualito a ti Terry… mas su cabello es un poco más claro….Estoy segura, que el será tan buen mozo como su padre.. –dijo con una débil sonrisa
-Y sus ojos son tan bellos como los tuyos… pecosa… -Dijo Terry en un susurro cerca de su oreja.
Ella volteo a mirarlo ante la inmensa oleada de sentimientos que sintió ante el gesto de su esposo, dejándole ver lo que ella se estuvo reprimiendo…
El bebé estaba aun tranquilo dormido en los brazos de él, y sin esperarlo Terry se levanto y llevo a su pequeño hijo descansar al moisés que habían llevado recientemente a su habitación . Arropándolo lo mejor que podía, al ser inexperto en ese tema. Cuando hubo terminado su faena, regreso con ella, quien miraba su acto expectante, sin saber que decir…
Sus ojos mostraban dolor y desconcierto…. Mas bajo la más sutil de las sonrisas fingidas,, quiso una vez más ocultarse en ella.
Se acerco a nuevamente y la encerró entre sus brazos, dejando también el fluir aquellos sentimientos que tuvo en esas escasas horas que estuvo lejos de él, en un abrazo casi doloroso…
Aferrándose a su pecho, ella lloro un buen rato en silencio… mientras él le acariciaba de manera tierna para que pudiera calmar su tribulado corazón. Y después de un tiempo, ella se quedo dormida entre sus brazos….
Esa noche, el cuido celosamente de su sueño, al igual de su pequeño bebé….
A media tarde del siguiente día, Albert y Richard hablaban sobre el triste destino que hubo llevado Edward ante su proceder. Estaba un poco conmocionado Albert al describir los acontecimientos que se hubieron suscitado la tarde anterior. Como la fuerte resolución de Jeager de escapar de ellos, le hubo costado la vida al caer herido al lago desde una altura bastante pronunciada, por el arma que llevaba uno de los empelados que vigilaban la villa Grandchéster.
Aun podía ver tan claramente la escena, ante el… sabía que no debía de sentir pena por Jeager, después de lo que había hecho en contra de su querida hermana, y el cómo sin importarle había querido terminar con la vida de Annie, mas aun así, no podía del todo borrar esa sensación de desazón en su cuerpo. La búsqueda se había alargado, al no encontrar el cuerpo de Edward, mas no podría asegurar que siguiera con vida después de tal atroz caída.
Del otro lado de la puerta…
Sin querer había escuchado la conversación Terry, cuando se disponía a hablar con su padre, precisamente de ese tema. Fue por ello que su padre no quiso adundar sobre Jeager la tarde pasada. Ahora comprendía el proceder de su padre, al pedirle que se centrara solamente en el nacimiento de su hijo. -Sin querer cerró los ojos al sentir una oleada de tristeza… - Nunca debieron de terminar las cosas así… y sin querer su mente le jugo un poco chueco a recordar por un instante a Susana, mas no podía cambiar ni un ápice las cosas ocurridas, solo podía avanzar hacia delante jurando proteger a su familia…
Al abrir la puerta, tanto Richard como Albert se mostraron sorprendidos, al verle ahí, era por demás preguntarle que tanto había escuchado, ya que la mirada sombría de él, revelaba que lo había escuchado todo.. Estando ellos reunidos acordaron en ocultarles lo ocurrido a los demás, más que nada para poder proteger a la pequeña rubia, para que ella no sufriera más después de todo lo que ya había sufrido, guardando celosamente ese secreto entre ellos tres.
-Fin del flash Back-
El recorrido en el auto hacia la catedral fue rápido. La brillante luz del sol que bañaba la catedral, la hacía ver aun más imponente. Dándome un poco de nerviosismo ante tal coloso. Los pasos que di hacia el altar resonaron fuertemente, haciendo que los pocos invitados que ya estaban esperando por nosotros voltearan a verme.
Con una sonrisa nerviosa, saludo al arzobispo que ondea un poco de incienso cerca del altar.
-Te encuentras nervioso hijo? -pregunto con una sonrisa Richard, al ver a Terry pararse rígidamente cerca del altar..
-Podría decirse… -Terry sonrió para sí- Sinceramente, no tenía planes de casarme con Candy en un lugar así, no sé cómo explicarlo, pero es algo que sobrepaso mis expectativas. Todo lo que hemos vivido ha sido una locura, y el solo hecho de estar parado aquí, esperando por ella para jurar ante Dios que la amo, es un poco abrumador.
Richard sonrió ante las palabras de su hijo. – Después de el camino que han pasado, creo que esto es lo mínimo que podrías hacer. Candice es una mujer extraordinaria, y no sabes cuánto me alegra el poder verlos juntos, y poder acompañarlos en este gran día. –Richard miro hacia una de las bancas, en donde Eleonor permanecía con Giulio en brazos, el cual estaba un poco inquieto por ir con su papa.- Si no hubiera sido por ella… -Dijo débilmente Richard- Ninguno de los dos hubiera conocido un poco de felicidad.
C/ Candy.
El carruaje descapotado que habían designado para llevarla ese día, avanzaba lentamente por las calles de Londres. El sol calentaba un poco, y a cada segundo ella se encontraba un poco más nerviosa. No era que no supiera con quien se iba a casar, ni mucho menos que fuera obligada a hacerlo. Era el hecho de que desde mucho tiempo atrás, había soñado con ello, con ese momento, mas nunca lo había imaginado a tales dimensiones. El Vestido de novia color perla que le habían confeccionado, era alucinante, por los detalles hechos en el bordado y en su diseño.
De corte impero, la tela que cubría el pecho, había sido bordada con hilos de seda en color blanco intercalando de manera elegante varias aplicaciones con cristales. Ceñido a su cintura, el vestido resaltaba armoniosamente sus atributos, la falda tenía varias capas de muselina que caían grácil mente hasta el piso, sorprendiéndose de lo complicado que fue arreglarlo antes de salir. No sabía si sería capaz de caminar con el decentemente el pasillo de la iglesia, debido a los grandes nervios que tenía.
Ya que el evento había sido anunciado meses antes a la prensa y desde ya varias calles esta le seguía de cerca.
Mas en esos momentos antes de llegar a la catedral, su mente le jugaba nuevamente un poco, ya que en ese momento sonrió al recordar los meses difíciles que había pasado con Terry, después del incidente.
-Flash Back-
A medida de que los días pasaron, Candy que lucía un poco decaída, fue volviendo poco a poco a la normalidad. Centrándose en Giulio, ella pasaba los días cuidado afanosamente a su bebé, mientras los demás miembros de la familia, se procuraban de animarla con otras actividades, consintiéndoles con demasía. Eleonor y Emilia estaban más que contentas con el nuevo miembro de la familia, al cual adoraron después de verlo llenándolo de mimos.
Cuando las cosas estuvieron más estables con Candy. Tanto Albert y su familia decidieron ocupar su villa, dejándole un poco mas de privacidad a los Grandchéster, a demás de que era inevitable que ellos no pasaran un temporada larga ahí, debido al peligro creciente en los navíos, sin contar de que Annie y Archie anunciaron la próxima llegada de su primer hijo. Y la posibilidad de viajar nuevamente a Arabia, para anunciar las buenas nuevas.
Habían pasado un poco más de 2 meses, y en los cuales, ellos dos poco habían compartido. Cada vez que Terry se acercaba a ella, con algún pretexto (el más usual el pequeño Giulio o su familia) Ella se des afanaba, huyendo totalmente de su marido. Aun sin saber bien por qué lo hacía, los primeros días él lo tolero, más cuando Albert y los demás dejaron la casa, los pretextos fueron aún más irracionales, y ellos se estaban alejando mucho y las discusiones por cosas que no tenían importancia se volvieron mucho más comunes.
Una tarde de primavera la bomba exploto…
-¡Dime por cuánto tiempo más seguiremos con este juego?! -Grito fuertemente Terry, al verla retirarse de la habitación en donde estaban compartiendo, al quedarse ellos dos solos -¡¿Seguiremos con ese juego del gato cazando al ratón, o tendrás el valor de quedarte y decirme que es lo que te pasa?.
-Yo… no sé, de que me estás hablando Terry, no estoy jugando a nada, Yo solo quería…-Débilmente contesto mirando a otro lado.
-Entonces, contéstame ¿porque ya no me miras a los ojos cuando hablamos? ¿Porque cada vez que trato de acercarme a ti, simplemente huyes como si de un extraño me tratase?…
-No es cierto yo no huyo de ti !… ¡ no entiendo porque me dices eso!.
Terry le tomo por el brazo y la jalo hacia el obligándole que le mirara- Entonces ¡¿ por qué no me miras cuando me lo dices?… Candy, ¿porque no simplemente eres sincera, y me dices que te ocurre?¡¿A que le tienes miedo?!… -termino por decirle en un tono más bajo y ronco -Se que lo que ocurre entre nosotros, No es como años atrás, y me siento tan inútil, porque no puedo ayudarte como cuando tenías miedo a los caballos, por la muerte de …-Dudo un poco en pronunciar ese nombre, pero después de suspirar lo hizo- Anthony, -Prosiguió- Lo que ocurrió esa vez con Jeager, fue distinto, no soy un idiota para no darme cuenta que debió de ser muy duro para ti.
Al escuchar eso quise soltarme de su abrazo, no era un tema que yo quisiera aun tocar, era tan humillante, porque aun sabiendo que lo hería, no podía evitarlo.
-Sé que talvez ahora esta casa te traiga malos recuerdos, -Continuo Terry - Pero no debes de centrarte solo en ellos. Nuestro hijo esta aun pequeño para que podamos alejarnos de este lugar ¡¿Si eso es lo que tú quieres!? Solo recuerda, que él nació aquí, que hubieron antes días en los que tus ojos, no solo vieron tristeza en este lugar… Te necesito… Necesito a mi pecosa de vuelta… Que no lo entiendes Candy?… vuelve a mí…
...
Mírame, aunque todo esto trate de contaminarte
Herido por una espada desgastada
Enojado por la calidez y el amor a el cual le das la espalda
Mientras una, dos y tres lagrimas resbalan de mis ojos..
...
La mano que me sujetaba el rostro para que lo viera, cayo sin fuerza a un lado mío, mientras su mirada afligida estaba llena de dolor haciéndome estremecer.
Como si un viento helado recorriera mi cuerpo. Me sentí en ese momento nuevamente desolada - Terry se estaba dando por vencido conmigo, Terry se había cansado de mi - fue lo primero que vino a mi mente. No sabía cómo poder expresarle todo lo que sentía, sin herirme, por eso había huido. Porque Yo Candice White, la chica que lo conoció en un principio, estaba sucia. Ella había inducido a la locura aun hombre que no merecía morir. Y estaba llevando al límite al hombre que tanto amaba… Sin contar, que cargaba con esconderle la verdad..
...
No quiero hacerte sentir triste, pero aun así...
Las personas son criaturas sumamente extrañas
Por favor no digas adiós...
...
Talvez tenía ese sentimiento porque Terry nunca me reprocho nada, quería que me gritara, que me sacara de esa pesadilla, sentir que estaba viva, que era importante para él, pero también igual que cualquier persona como los demás. Pero no podía simplemente articular una palabra.
Terry dio la vuelta al disponerse salir de aquella habitación, y solo miraba su espalda alejarse…
- Terry.. Idiota! No te vayas!…
Terry se detuvo un instante antes de voltear a mirarme
-Ahora porque te digo lo que veo soy un idiota… Déjame decirte mona pecas que aquí la única idiota eres tú… -Terry iba a continuar con su camino, mas no deje que saliera de la habitación. Aun con pasos temblorosos, corrí detrás de él y lo abrace por la espalda… Mientras mis lágrimas mojaban el chaleco azul que traía.
-Terry idiota! Idiota, idiota!... Como puedes quererme así… Yo que simplemente fui una chica de campo… yo que nunca hice nada por agradarte… yo que te he herido tanto … aun así…
...
Sin embargo sonreiré...
...
-Porque solo una tonta como tú, fue la que me quiso a mí. Porque eres tu… la que siempre ha estado y la que estará dentro de mi…Y Si Candy… soy un idiota, pero este idiota te ama con locura y no te dejara, pase lo que pase….
...
La felicidad.. Es poder conocerte..
...
Fin del flash Back
El carruaje se detuvo y de él descendió primero Albert seguido de su tía a quien le tendió la mano para que pudiera bajar sin problema.
-Los esperare adentro, junto con tus sobrinos que ya han de haber llegado—dijo un tono solemne Emilia al notar las cámaras de la prensa, antes de entrar a la catedral. –Por favor no tarden mucho, me imagino que el joven Grandchéster ha de estar ansioso dentro del recinto.
-Claro tía, no tardaremos. –contesto Albert con una sonrisa.
Aun cuadrándose más formal, Albert tendió la mano enguantada a su hermana para que ella pudiera bajar del carruaje. Varios flashes de cámaras iluminaron su descenso, a los cuales ella tímida mente sonrió.
-Este es tu día pequeña, sonríeles a los de la prensa. Que todos puedan ser partícipes de tu felicidad…
Sonreí tímidamente…
-Estas nerviosa Pequeña? –Pregunto en tono jocoso Albert—Mientras amablemente la dama de compañía de la tía Emilia, acomodaba la enorme cola y el velo que cubría mi cabeza-
-Podría decirse… - conteste, removiéndome un poco para que la joven pudiera terminar con du faena-
-Aun cuando ya sabes con quien te casaras, y ya has vivido casi 2 años con él, eso sí que es extraño –Albert de vuelta sonrió—
-Albert!-Casi grito, sintiendo que mil colores suben a mi rostro - No es justo que digas eso-
-jajajaja, perdón Pequeña, pero es que lucias tan tensa, en el carruaje te veías tan lejana, que tenía que hacerte sonreír, al fin ya sabes cómo es tu hermanito.
La marcha nupcial comenzaba a oírse fuertemente haciendo mi corazón palpitar de emoción.
Creo que ha llegado la hora señora duquesa, no haga esperar a su marido el duque…
-Albert! Pero que cosas dices! Nuevamente sales con eso… Él sonrió y me brindó su brazo afianzándome para iniciar a subir la escalinata. –Eres feliz Candy? Durante este tiempo Terry te ha hecho feliz..? Y esta pregunta no incluye a mi sobrino Giulio porque se, que él seguro te hace dichosa..
Intrigada por su pregunta, volteo a mirar a Albert. Más por unos instantes, siento mirar a Anthony que me mira seria mente.
-Si, lo soy… Berth ... Soy muy feliz con Terry.
-Me alegro…-El sonrió inmensamente- Eso es lo menos que yo esperaba, pequeña.
Un día, me convertí en una mariposa...
Un día, fui al mar...
Un día, se me ocurrió conocerte...
Ese día, conocí el amor...
...
El olor dulce del ramo de rosas rojas inunda mis sentidos…
Aun con mis pasos temblosos, camino firmemente mirando hacia delante del brazo de mi querido hermano, del padre que me cuido y me brindo un futuro.
Si pienso detenidamente las cosas, todos estamos conectados por unos hilos invisibles, los cuales hacen de nuestras vidas lo que deben ser. Si no hubiera conocido a Albert, esa tarde en la colina de Poni, lo más seguro es que no hubiera conocido, ni a Anthony ni a Terry .
Todo lo que he pasado hasta hoy, ha sido duro, pero sé que aunque nuestra vida, no siempre será de color de rosa ... estoy segura... que puedo confiar plenamente en ti, que serás mi apoyo, al igual que yo seré el tuyo. Porque el amor, no es solo se trata de momentos felices, el verdadero amor, siempre está ahí... cuidando de ti, aunque tu alma se caiga a pedazos… y con su amor te ayuda a reunirlos los fragmentos perdidos ... Eso es lo que al final, he comprendido…
...
Incluso ahora.. Solo quiero ver esa sonrisa impredecible...
...
Al estar en la puerta de la catedral, miro al final de pasillo encontrándome con tu dulce mirada...
Tus ojos cuan brillantes pueden ser, son la luz que guían mi camino… Terry….
Los pasos que lentamente voy dando con Albert tomado de mi brazo, rezumban fuertemente en mi cabeza. Todos voltean a mirarme, mientras caminamos lentamente por el pasillo, regalando sonrisas, con un nudo en la garganta..
...
El Yo de ese entonces, aunque no haya cambiado mucho... empezó a creer en sí mismo.
...
Al final del camino, frente al altar, Albert entrelaza nuestras manos antes de irse a ocupar su lugar… Tu sonrisa nerviosa, me hace darme cuenta que no estoy soñando…
Solo el mirar tu sonrisa, ha desvanecido mis miedos… Tu, la única (o) que pudo ver a través de mi…
Mi hermosa pecosa….
Mi amado arrogante..
Los dos estamos temblando...
Al alzar la mirada, me encuentro con esas hermosas esmeraldas que me han hechizado desde el primer momento que te mire… Aun con la bruma en ese barco… fuiste para mí desde ese momento inolvidable…
...
Si pudiera caminar por tus recuerdos una segunda vez...me convertiría en tu sombra y te protegería...
...
El replicar de mi corazón, cada vez es más fuerte.. Siento que tiemblo... solo de esperar el mirar y perderme nuevamente en tus ojos..
Con el consentimiento del Arzobispo, la ceremonia comienza...
Mientras nosotros nos regalamos, miradas furtivas y sonrisas cómplices. Escuchamos las palabras, que nos unirían. Tomándonos de la mano...
Ese corto lapso de tiempo llegaron a mí, tantos recuerdos...
Esa noche de año nuevo en que lo conocí, sus burlas y su sonrisa...
Su mirada esmeralda llena de ternura, tus pecas, las rabietas cuando te tomaba el pelo diciéndote mona pecas y lo bien que se te da el trepar a los arboles...
En el tren despidiéndote.. Tus cartas al hospital...
Lo hermosa que te veías con tu uniforme blanco...
En el teatro siendo mi Romeo...
La noche del baile en Chicago...
Los días de viaje por Lakewood y New Orleans...
Bañada por los colores ocres del atardecer, cerca del rio en Strafford…
Los días en la villa y el nacimiento de nuestro hijo…
Los días en los que calladamente mirabas la nieve caer desde la ventana en nuestra habitación…
Cada broma tuya, tu desfachatez… y tu impulsivo carácter… aun así… siempre cuidas de mi… Con esa sonrisa tuya de medio lado, que siempre me ha cautivado…
Todo en tan poco tiempo...
Los minutos pasan rápidamente, hasta llegar al momento esperado. Uno a uno decimos nuestros votos, con elcorazón desbordado de emoción.
-Candice… yo… hoy delante de dios, y de todos aquí presentes. Quiero reiterarte que Te amo, que cada día de mi vida quiero entregártelos a ti. Quiero... si tú me aceptas Amor mío, permanecer a tu lado en la salud y en la enfermedad. En la riqueza o en la pobreza. Hasta que la muerte nos separe. Y eso no es del todo un hecho, que la muerte pueda separarnos, porque aún desde el más allá, nuestro lazo es tan grande, que nuestro amor, no se desvanecerá…
No pude evitar sentirme abrumada, antes el tono y la sinceridad reflejada en sus palabras... Apretando un poco más, sus manos comencé con mis votos.
-Terry… amor mío, hoy delante de Dios y de todos aquí presentes, quiero decirte fuertemente que Te amo, que mi corazón es tuyo y que cada día de mi vida quiero entregártelos a ti, en la salud y en la enfermedad. En la riqueza o en la pobreza. Hasta que la muerte nos separe. Y aun después de ella .. Este sentimiento en mi seguirá…. Terry .. Amor mío ... Yo siempre te amare..
...
Quiero permanecer a tu lado, contemplar tu sonrisa por siempre...
Quiero vivir cada momento especial en tus ojos...
En una única escena con sutiles matices...
...
- Joven, Terrence Grandchéster, Duque de Rothesay acepta a Candice Blanca Andley, en la riqueza o pobreza hasta que la muerte los separe..
Con una sonrisa cálida y sincera el respondió -Si.. La acepto. -
- Señorita, Candice Blanca Andley, acepta por esposo a Terrence Grandchéster. En la riqueza o pobreza hasta que la muerte los separe...
Con sus ojos desbordantes de ternura, mi pecosa contesto - Si .. Lo acepto..
-Lo que Dios une, el hombre no lo puede separar.. Los declaro Marido y Mujer.. Sr. Grandchéster puede besar a la novia.
Sin esperar a que el sacerdote termine la frase.. Tomados de las manos, sellamos con un beso esta nueva promesa…
...
Si pudiera empujar afuera este corazón mío
Quisiera mostrarte este amor ahora mismo
El tan solo hacerte el amor...
Desvanece estos sueños efímeros...
...
Los aplausos se dejaron oír, junto al sonido de varios flashes envolviéndonos, sacándonos de esa ensoñación..
Al salir de la catedral, una lluvia de pétalos de rosa, dio paso a nuestra nueva vida de casados, mas el llanto de Giulio llamo mi atención. Mis manos temblaron y mi corazón volvió a palpitar de emoción… Al estar tan ensimismada no note que entre los invitados, estaban mis dos madres acompañándome…
Ellas estaban cargando a mi pequeño Giulio, quien lloraba ante los mimos que le hacían ellas…
-Sorpresa - Dijo Terry al ver el asombro reflejado en mi cara..
-¡Cómo?!...
-En lugar de preguntar el cómo, mejor ve y dales un abrazo…-El sonrió y se acerco a hablarme al oído- se que estabas un poco preocupada días antes por ellas, así que hice lo posible para que pudieran estar con nosotros…
No pude mas abalanzármele para darle otro beso, uno mucho mas efusivo que el que habíamos compartido dentro de la iglesia, antes de ir en busca de mis madres…
-Espero que en la noche, haya muchos más de esos… Pecosa.. –Dijo sonriente, haciendo que mi rostro tomara un color carmesí antes de que me dejara ir en su dirección…
-No solo muchos... Muchísimos! -Le dije llena de emoción...
...
En este amor verdadero.. Me ahogare en el...
En este momento siento que floto...
...
Aun después de tantas despedidas, la vida… el destino… o esa figura que habita en el todo… Quizás... Nuestro hilo del destino, es tan fuerte que nos unió nuevamente… es como dice la señorita Poni, mientras haya vida, siempre hay esperanza…
Abrace fuertemente a la señorita Poni, al igual que a la hermana María. Mientras lloraba de felicidad… sin olvidarme también de mi Tía Emilia, que estuvo apoyándome, al igual que Annie, y Archie… Que al igual que Eleonor y Richard, han estado desde unos años atrás, al pendiente de mí.
La felicidad para mi, en ese momento fue completa..
Quiero vivir mi vida a tu lado…
Y eso es porque tú me has enseñado la manera de amar…
Esa tarde en la recepción, la luz del sol estaba ocultándose, dejando ver poco a poco el brillo de las estrellas que iluminaron de forma gradual el cielo nocturno… La luz de la luna llena junto a las farolas y antorchas que dispusieron para la iluminación, daban un toque místico a la celebración..
Eleonor estaba en el centro de la pista que habían acondicionado para el baile, y desde esta dirigió unas palabras…
-Antes del primer Vals, de los "nuevos esposos"—Eleonor sonrió- Hay algo que hemos preparado desde hace algunos días verdad querida, vamos Candice por favor ven y canta lo que tienes preparado. No creas que te puedes echar para atrás…
Terry me sonríe seductoramente y me brinda una mirada divertida… -Vamos Amor, quiero escucharte, no me dejaras con la duda…
-Pero, solo era que yo.. –Hable más bajito—Quería cantarte a ti, en nuestra habitación..
-Un fuerte aplauso para la novia, para que venga y comparta con nosotros, su hermosa canción…
El ambiente se lleno de aplausos, mirando en dirección de los novios…
-Vamos pecosa… si quieres yo te acompañare, para que no te sientas tan nerviosa…
-Eh! – Su sonrisa y su comentario me puso aun más nerviosa- Ehh! No!, creo que puedo cantarla sola y que tú me escuches desde aquí.. – Rápidamente me levanto y camino a donde se encuentra Eleonor, quien da las instrucciones a la banda para que estén preparados ante mi señal.
...
Tirando de mi corazón
Libera este amor que me aprisiona..
Tan solo necesito que estés conmigo...
Quiero que mi voz llegue hacia ti...
...
Al llegar donde se encuentra Eleonor, ella me abraza y me deja el micrófono con una sonrisa picara, que mi insta a seguir...
-Muchas gracias por acompañarnos este día tan especial – Mi voz se escucha rara ante el micrófono- No tenía planeado el cantar en público, pero veo que a mi querida suegra le gusta el ponerme en problemas—Ella sonrió, al igual que todos los presentes- Espero que les guste, no soy muy buena en eso… Así que ..—Miro hacia donde mi galante marido me miraba- Esto es para ti Amor…
Terry sonríe y me avienta un beso haciendo que me ponga roja ante todos...
****Los suaves acordes de violín y de las teclas del piano comenzaron a envolver el ambiente… Entonces tomo el micrófono de manera torpe y comienzo a cantar...
….
….
Siempre cantaba mis canciones
Solamente para mí…
Siempre he querido decir estas palabras..
Deseando que tú las escucharas..
….
Te vi sonriéndome..
¿¡Fue real o solo es mi fantasía?!
Siempre te miraba a lo lejos…
Desde una lejana esquina..
…
Siempre me preguntaba.. ¡¿Sera la última noche aquí contigo?!
La ultima con mis viejas canciones…
Quizás Si..
Quizás no…
…
De cierta forma siempre me gusto tu manera
En que colocabas tímidamente tu mirada en mi..
¡¿Alguna vez te diste cuenta?!
Que yo tenía la mía en ti..
….
Amor mío... estas ahí,
Con esa mirada en tu cara...
Como si nunca te hubiera herido…
Como si nunca hubieses estado triste..
…
Voy a ser para ti…
Quien te atrape suavemente pero seguro..
Solo dame tu mano…
Quiero mostrarte que no estamos soñando…
...
Así que voy hacia ti..
Tan cerca como quiero estar..
Tan suficientemente cerca para mí
Para sentir el latir de tu corazón
...
Y permanecer ahí como un murmullo..
Me encanta la forma en que fijas la mirada en mi…
¡¿Alguna vez te diste cuenta?!
Que yo tenía la mía en ti..
...
Amor mío, comparte conmigo…
Con tu amor, yo tengo lo suficiente..
Tus lagrimas, si te estás conteniendo..
O el dolor, si eso es lo que es..
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¡¿Cómo puedo hacerte saber?!
Que soy más que la vestimenta y la voz..
Solo dame tu mano..
Y sabrás que no estás soñando…
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Amor mío... estas ahí,
Con esa mirada en tu cara…
Como si nunca te hubiera herido…
Como si nunca hubieses estado triste..
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Voy a ser para ti…
Quien te atrape suavemente pero seguro..
Solo dame tu mano…
Y sabrás que no estás soñando…
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Eyes on me/ sountrack Final Fantasy 8/ adaptación
La música termino, y suspire aliviada de no haberme equivocado en alguna palabra... El eco de los aplausos y los brazos de Terry rodeándome, me sacan de toda esa tensión...
Con un beso calmo, hace que me derrita entre sus brazos.. Acaso ¿no sabe mi querido esposo, todo lo que me hace sentir? El sonido de la orquesta llena el ambiente nuevamente, y ahí aun abrazados comenzamos a bailar..
-No quiero que vuelvas a cantar nuevamente! - Dijo quedamente Terry a mi oído...
-No te gusto? Yo.. Etto, no era mi intensión avergonzarte, sé que mi voz se escuchaba rara, por eso, quería cantarte cuando estuviéramos solos, en la sala de piano...
-No es eso -Me dijo mientras me abrazaba mas fuerte- Tu voz es hermosa... No quiero que otro te escuche, quiero que este privilegio solo lo tenga yo.. Sé que suena egoísta lo que digo, pero es lo que siento...
-Terry!
- Qué?¡¿No puedo ser codicioso con mi linda esposa?!
-Eres un tonto.. Me habías espantado... Pensé que no te había gustado..
-Que no me había gustado, ¡¿Qué no te diste cuenta de cómo quedaron embelesados los invitados? ¡Esta vez no voy a arriesgarme a que quieran llevarte lejos de mí, Lady Candy, Duquesa de Rothesay... Mi Duquesa... Estaré a tu lado tanto tiempo, todo el tiempo del mundo, que hasta querrás salir huyendo de mi...
-Mi Señor Duque de Rothesay –sonrió y le saco la lengua- No me espante, porque si no en este momento huiré con mi pequeño Giulio...
Su sonrisa cálida, inundo mis sentidos.. Dejándome llevar...
-No creas que será tan fácil pecosa... –
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Por mil noches de luna, contuve mi aliento esperándote...
Tu amor es tan vehemente y profundo...
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Abrazados en la pista de baile, fue como pasamos la velada... mientras entre juegos nos robábamos uno que otro beso.
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La vida avanzaba tan tranquila por aquellos días, que incluso Albert que tanto había escapado de las fauces del amor, encontró a alguien quien cuidara de su corazón. Eso ocurrió en la celebración del bautizo del pequeño Alistears Corwell, a la cual acudieron un sin fin de gente importante a darle las congratulaciones, al embajador de Arabia, (Padre de Archie) que se encontraba en ese instantes en Londres.
Siendo la hija del conde de Duxbury, una persona muy diferente a las normas de la sociedad en ese tiempo, Albert, quedo prendado de la pequeña y delicada Layla, quien se mostraba poco interesada de los eventos que tenía que asistir. Se habían topado en un balcón, de la villa Andley.
Al huir Albert de la creciente atención que tenia por parte de las jóvenes casaderas, se encontró con ella, quien parecía estar disfrutando mucho el mirar el cielo nocturno… con el aire soñador que tenia la joven Layla, el corazón de Albert quedo prendado casi al instante. La historia entre ellos dos, fue muy intensa desde el principio, Layla era muy independiente, y hacia rabiar a su padre con su comportamiento, al no aceptar el cortejo de los pretendientes que él había escogido, y como si de una travesura se tratara, en un principio así fue… ella sin querer se encariño con Albert, quien a veces se mostraba esquivo, y otras muy atento… cuando pensó que Albert era una persona exasperante, se dio de topes porque supo que no quería estar lejos de él…
Y solo unos meses después, anunciaron su compromiso…
Las empresas de los Andley crecieron aun un poco más, y su vida se enfrasco en los constantes viajes que tenía que hacer Albert ante las varias sucursales de la empresa. Mi tía Emilia , pasaba la mayor parte del tiempo compartiendo con alguno de nosotros, pareciendo rejuvenecer cada vez que compartía con los niños... a los cuales, claramente solapaba sus travesuras. Aunque era estricta, y siempre aparentaba seriedad, claramente se veía el cambio en su mirada, cada vez que se le acercaba el pequeño Stear o Giulio, para comer dulces con ella.
Mediante cartas, y ya con el teléfono que hacía poco se había instalado en el hogar de Poni, pude tener más contacto con la señorita Poni, y la hermana María.
Podía pasarme horas platicando con ellas si así lo quisiera, pero obviamente no podía acapararlas mucho. Estaban muchas reformas en el hogar en camino, y ellas era totalmente absorbidas con todo el trabajo... Mas era inmensamente feliz , cada vez que podía escuchar por un segundo su voz.
En 1922 regresamos a Estados Unidos, el fantasma de la guerra había desaparecido, así que sin tantas preocupaciones pudimos embarcarnos de vuelta, a New York.
Teníamos un proyecto desde varios años atrás, una nueva obra de teatro se iba a estrenar en la compañía de Strafford, y después de mucho meditar, Terry acepto el participar una breve temporada en Broadway.
Giulio, hacia poco que había cumplido 5 años, y era todo un parlanchín que imitaba a precisión a su padre.
Íbamos a todas partes con él, y en los ensayos mi pequeño Giulio miraba embelesado a su padre declamar sus diálogos, desde la primera fila junto a mí. Al llegar a casa, después de la cena, Terry siempre hacia pequeñas obras de teatro y lo invitaba a que el dijera algunas palabras, a las cuales, el tenia que improvisar un final... Así, después de jugar a ser actores, Giulio corría a la cama a dormir, no sin antes decirnos que él sería el mejor actor, como su padre y que el seria mi próximo Romeo...
Ellos dos eran mis amores, sus sonrisas son tan parecidas, que a veces, siento que miro a Terry de pequeño...
En la primavera de 1922, Terry protagonizo la puesta en escena de " Hamlet", la cual fue un rotundo éxito, dándole la prensa una de las mejores críticas y la consolidación de uno de los más anhelados sueños de mi esposo. Las pocas veces que él estuvo en el escenario, el teatro estuvo abarrotado en su totalidad...
Mas, esa temporada en New York, también nos ayudo a dejar atrás viejos fantasmas.
Después de toda la conmoción que años atrás había causado mi supuesta muerte, y de la notificación que recibiera Albert de Terry y Richard de tal error, hubo muchas cosas que George tuvo que resolver en Estados Unidos, mientras nosotros nos volvíamos a reencontrar.
Una de ellas, fue el notificar a la madre de Susana sobre su fallecimiento, cosa que le fue muy difícil hacer a George, ya que la Sra. Marlowe se negaba a creer, sobre el lamentable deceso de su hija... De no haber sido por las cartas, que Eleonor y mi esposo escribieron, tal vez ella nunca lo habría creído.
Aun con todo lo que sufrí, a causa de Susana. Al final, no quise guardarle rencor. Cada vez que pensaba en ello detenidamente, no lograba comprender del todo sus sentimientos, y al tratar de justificarlos, o de encontrar alguna relación coherente, venía a mi mente Edward, que en cierta forma, había actuado de igual manera ... no quería recordar mucho de aquellos tragos amargos de esos días, así que trataba de no pensar mucho en ello...
Las cenizas de Susana, ahora descansaban en el cementerio Cypress Hill en New York. A finales de mayo de 1922, visitamos su tumba y le dejamos un ramo de flores...
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La luz de la tarde llena de matices rojos, en la estación de trenes en New Orleans, el calor húmedo nos da la bienvenida a la alegre ciudad. Con una sonrisa cargada de alegría bajamos del tren, tomados de la mano.
En ese viaje, solo éramos nosotros tres. Ni la niñera de Giulio, ni el señor Brooks, ( Que era el asistente de Terry en casi todos sus asuntos) No, nos acompañaron. Después de vivir en Escocia y en Londres con tantos ayudantes, al viajar a Estados unidos, lo hicimos muy austeramente. Queríamos volver a lo éramos antes de toda esa vida de suntuosidad, a unos días tranquilos solo nosotros tres.
-"Lassiez les bontemps rouler" –"Dejad que los buenos momentos duren"— Me dijo Terry al oído, mientras recorríamos el pasillo en busca de nuestro equipaje...
-Ten por seguro, que estos duraran Cariño... – le conteste mientras cargaba a Giulio, al notarle fatigado del viaje..
-De eso estoy seguro...
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El murmullo del mar y la casa en la cual nos hospedamos años atrás parecen no haber cambiado nada. El clima es maravilloso y esta de mas decir, que al reencontrarnos con Rita y su hijo, la oleada de sentimientos que nos embargo. Platicábamos mucho, ella era también para mi muy querida y durante nuestra estancia ella cuido de nosotros, Rita preparaba la comida y de vez en cuando se llevaba a Giulio y le enseñaba cosas sobre el mar..
Con ojos soñadores, mi hijo miraba la gran vastedad del mar y las olas disolverse en la arena, juntaba conchitas y piedras de diferentes colores para dárselas de regalo a Albert, o a la Tía, o también a su Tío Archie o su primo Stear cuando volviéramos del viaje..
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La luz de las estrellas, ilumina la noche cerca de la playa. La luna parece una sonrisa coqueta que brilla en medio de la oscuridad. Mirando las estrellas desde el balcón que daba a nuestra recamara, como años atrás, llevamos una botella de vino tinto y bebíamos un poco mientras platicábamos sobre las travesuras y las ocurrencias de nuestro pequeño Giulio.
Mas el brillo en la mirada de ambos, había algo escondido.
Después de darle un sorbo al vino, miro hacia el mar, y vino a mí como un dejá vú los recuerdos de Terry jugando esa tarde con nuestro hijo. Era tal y como me lo había imaginado años atrás, mientras con tu voz dulce y modulada me contabas los nombres de las constelaciones...
-Recuerdo que años atrás, justo aquí , en este balcón te conté de un sueño que tuve en tu apartamento antes de volver a verte ... –Comento Terry con un hilo de voz.—
-Si, recuerdo eso... –Sonreí mientras me acercaba más a él, absorbiendo el aroma a colonia que desprendía su pecho - Justamente, eso era lo que estaba pensando en este momento Terry...
-Desde hace unos años, me he preguntado si es que sabes que aun tengo yo tu diario. – Subí la mirada y me encontré con la de él-
-Si, lo sabía. ¡¿Por qué cariño?! Sé que es algo tonto, pero cada vez que estoy decidida a pedírtelo, ocurre algo, solo sé ... que desde el principio, yo quería que tu lo tuvieras...
-Hay cosas que... tal vez deberías revisar pecosa. Desde que llegamos aquí, no he dejado de pensar en lo que hay en él.
-Pero?.. –Contesto un poco confundida-
-Hay cosas que no te he dicho Candy, cosas que están ahí también..
-Terry...
Avanzando a través de la habitación, Terry saca un paquete del cual saca el diario que parece un poco más grande...
-Se que no podrás leerlo todo en un solo día, solo te pido que lo hagas, hazlo a tu ritmo...
-Claro.. –Contesto, ya con el paquete en mis manos, mientras cierro mis ojos y espero su beso –
Beso que llega a mí, pausado y lentamente. Dándome a desear mas de mi querido esposo, dejo el diario junto a la las copas y la botella de vino, y me abrazo a él, demandándole que me brinde de sus atenciones. Besos febriles, caricias que arden bajo la ligera tela del camisón de gaza que traigo, el adictivo calor de su piel.
Eres una tramposa, pecosa.. –Sonríe de medio lado—Creo que ya sé a dónde quiere llegar mi señora.. –
-Entonces que hará, mi señor?… - Le pregunto entre besos, maliciosa.
-Señalando la baranda del balcón, sonríe pícaramente — Como los viejos tiempos? - contestaba, mientras continuaba besándole ..
- -Como los viejos tiempos... –Asiento- Entonces me aferra fuertemente a su cuerpo, para llevarme a ese lugar.
-Pecosa... No quiero que tus manos no se separen de las mías…
-Y que más… -Terry comenzaba a formar un camino de besos en su cuello.
-Quiero amarte como si un hubiese mañana, Quiero que tengamos un hermanito para Giulio..
-Eso suena bastante interesante… umm!.. –dijo tratando de reprimir un gemido al sentir cerrar su boca en su pecho. -Aun con la ligera capa de tela, le hacía estremecer.
El tirante de su camisón lo fue bajando poco a poco por su hombro, hasta dejar su pecho al descubierto, que al percibir la brisa nocturna se endureció en su aureola.
-Quiero tener una pequeña pecosa, una hermosa pecosa que trepe arboles con nuestro pequeño Giulio..
-Umhmm!.. Yo también quiero..
El comenzó a saborearle, tomándose su tiempo, recorriéndole con su lengua lentamente, torturándole, mientras con ella dibujaba pequeños círculos en su pecho. Succionándolo por momentos de uno a otro, mientras ella se arqueaba a él… disfrutando el placer que él le regalaba.
Recorriéndole a besos, llego a su ombligo… el cual beso haciendo cosquillas a la rubia pecosa. Haciéndose espacio entre sus piernas, volvió a su altura, para volver a beber de ella. Mientras ella le encerraba entre sus brazos.
Su lengua tímida, le recorría la comisura de sus labios, par a luego morderle suave derritiéndose…
-Candice…. Amor… no hagas eso… ah!... harás que me pierda entre el calor de tus besos… voy a tomarte aquí… ah!.. Una y otra vez, porque no me cansare de hacerlo - Decía el joven castaño, con su voz entre cortada, extasiado por sus besos.
-Sera difícil, no perderme cariño… ah!... porque yo misma... ya estoy perdida entre tus besos… -oh! Terry… yo… - ella le mordió un poco más sus labios…
La voz de ella, le hizo sentir ese calor apabullante dentro de su cuerpo… haciéndole estremecer de placer, así que no espero mas e hizo a un lado la pequeña ropa interior de ella, llenándola de una estocada, ahí en el balcón..
La aferro a su cuerpo, mientras ella se aferraba al suyo, en un vaivén lento y a la vez frenético, derritiéndose por las sensaciones que mutuamente se causaban. Su cálido aliento le rosaba la nuca, cada vez que jadeaba por el placer…
Ella aferro sus piernas entorno a su cintura, mientras de un tirón salieron volando todos lo botones de su camisa.. Centrándose besar una y otra vez su pecho, saboreando a placer el sabor de su piel, la cual le tenia enfebrecida..
Cerca del final, en ese clímax… Terry tratando de no perderse, se abrazo fuertemente a ella, respirando su aroma.. …
Entonces entro nuevamente en ella pero de manera fuerte, asiéndola aferrarse a su cuerpo mientras gemía quedamente a sus oídos, envolviéndose en esos pequeños espasmos, que hacía que su mirada se dilatara, por unos momentos.. Oscureciéndose… aferrándose mutuamente, a su boca… a su cuerpo, estremeciéndose sintiéndose totalmente plenos…
Los brazos de Terry, temblaban, al igual que los de ella, aferrándose a él, Terry reposo su cabeza entre el hueco de su cuello acompasando su respiración, el loco latir de su corazón.
-El, dentro de ella… acoplados tan perfectamente… no pudo más que acariciar su ancha espalda, cerrando en un beso su boca, en su cuello. Entre caricias y pequeñas succiones en su cuello. Fue dejando ella, que poco a poco se calmara su corazón…
Aun con la respiración agitada... la suave voz de ella llego a sus oídos... -Creo que tenemos mucho trabajo, señor mío, quiero tener a nuestra pequeña el próximo año, así que cariño tenemos que practicar mas... Está usted de acuerdo con trabajar horas extras...
Su sonrisa retorcida, floreció a través de su cara, que era surcada por delgados hilos de sudor...
-Con una jefa como usted, Sra. pecas, no me importaría.. Aunque debo decirle, mi señora, que mis servicios son caros..
-Terry!..
-El sonrió de vuelta y en un nuevo beso, los dos nos aferramos mientras lentamente esperamos por la llegada de la luz del sol...
...
Ahora, para finalizar hay aplausos y besos lanzados al aire.
Todo el mundo nos sonríe,
Como si fuera un sueño demasiado bonito para ser cierto.
...
Silbare, preguntando: "¿Adónde vamos ?"
E iría contigo a cualquier lado.
Cierra los ojos, y como si te sumieses en un breve sueño.
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Todo el mundo canta, y sonríen emocionados bajo sus máscaras.
Pero este es solo nuestro sueño,
Tenemos que salir de nuevo como hicimos ese día.
...
Un alegre desfile color de rosa pasa por la calle.
Como si estuviera bañado por la luz del sol que se filtra a través de los árboles,
Voy contigo.
...
Y ahora, mira. El desfile partirá a tu ciudad.
¿No es genial? Mira, lo diré otra vez: El desfile continuará.
Sé que todos bailan mientras sonríen emocionados bajo sus máscaras.
Pero este es solo nuestro sueño,
Tenemos que salir de nuevo como hicimos ese día.
...
Un alegre desfile color de rosa pasa por la calle.
Como si estuviera bañado por la luz del sol que se filtra a través de los árboles,
Estoy ahora contigo.
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Un alegre desfile color de rosa pasa por la calle.
Pese a que quizá no podamos regresar nunca jamás,
El desfile debe continuar.
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Love parade/ Buck-Tick/ Traduccion
Otoño de 1926
-Strafford Upon Avon—
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El sonido de las hojas secas al caer, en me sacan de mis recuerdos. Esta tarde cálida de otoño de 1926, me sentí un poco melancólica, en realidad hace unos días he estado sintiendo añoranza. Por eso cada vez que me siento así, vengo a esta habitación donde puedo mirar el hogar de mi infancia, a través del cuadro que encontré esa mañana cerca de la estación de trenes de Londres..
El fue muy considerado por dejar esta habitación, a mi gusto, me imagino que había mirado el cuadro, días después de que lo compre, y al mudarnos aquí, sin preguntarme, lo colgó en la biblioteca, junto a sus preciados libros de Shakespeare y mis libros de medicina...
Esa tarde llore, por todas la emociones que me inundaron, el que fuera para él, tan especial el lugar donde yo crecí fue algo que no imagine.
Me emociono la idea de que recordara tan detalladamente mi hogar, a pesar de que en ese tiempo solo lo había visto unas cuantas veces, solo por unos escasos minutos.
Esa noche de verano en que regreso a mis manos, el diario que en mi tiempo de colegiala escribía al Bisabuelo William. Me pido disculpas por leerlo, por hurgar en mi corazón a escondidas, en mi corazón de niña enamorada. Entre tantos besos que nos dimos...
El rubor nuevamente cubrió mi rostro, aun puedo sentirlo, tan nítidamente el temblor que cada uno de sus besos me hace sentir.. De vuelta, yo podía recordar cada una de las palabras que había escrito en el...
Todas y cada una de ellas, eran dirigidas a él. Ese chico rebelde que me hacia rabiar cuando se burlaba de mis pecas o de mi excelente manera de trepar por los arboles. El chico que me robaba el aliento cada vez que miraba sus ojos color Zafiro, de ese color azul, indescifrable tan profundo y tan bello… que debo de aclarar, todavía sigue teniendo en mi ese efecto.
En ese momento no tuve el valor de volver a leerlo. Habían demasiados sentimientos oscuros, al final de ese diario; que deje de escribir a mediados de 1915. Era también por miedo a recordar los, acontecimientos oscuros que ocurrieron después... por ello lo arrumbe en una cómoda hasta que pude reunir el valor de leerlo sin que esos sentimientos llegaran nuevamente a mí.
Entonces llego el día, que después de tanto pensarlo lo abrí por curiosidad. Por saber si él o Albert habían escrito algo ahí.
Al abrirlo, mi corazón dio un vuelco; al encontrar en cada página un fragmento nuevo con la letra de él.. Complementado mis recuerdos con los suyos.. Haciéndolo no solo mis memorias, si no , nuestras memorias..
No me había dado cuenta, pero en el contenía sobres que no había visto, todos sin destinatario.. Sobres aun sin abrir. A demás de aquella foto que nos tomamos en el puerto de New Orleans
Con manos temblorosas una a una, fui leyendo las cartas.. Durante varios días…
Mi corazón se desborda.. De tanta felicidad.. y a la vez se derrumba ante la desesperanza que el sintió por mi causa...
- Amor mío.. Dime que hice para merecerme tu amor..
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Han pasado tantas cosas..
Puedo decir sin ningún temor, que Soy inmensamente Feliz, porque hoy.. Lo tengo a mi lado...
Terry... cariño...
Si me hubiera dicho George, el día que nos conocimos que tu serias mi esposo, lo hubiera tachado de loco y de insensible...
Han pasado varios años desde nuestra boda.. Mi pequeño Giulio, ya es un hermoso caballerito y ha cumplido 9 años y mi hermosa Sasha pronto cumplirá 3 años
Como lo imagine, mi pequeño es un remolino andante.. Tan guapo y tan presumido como su padre y tan travieso como los dos. Mientras Sasha, es tímida y celosa de su padre. Cuando nació, Albert , Terry y Archie , se peleaban por cargarla... con su lindo cabello rubio semi-ondulado y sus grandes y hermosos ojos verdes.. en su pequeña nariz tiene una que otra peca que saco de mi. Es totalmente una ternura que arrasa con el corazón de su padre, de sus tíos y sus abuelos.
La tarde está muriendo, mostrándome los ocres rojizos, aquí en Strafford...
La tonada ha terminado y cierro con mucho cuidado la caja de la felicidad que años atrás, me regalo Stear, No puedo dejar de sentir añoranza... más mi corazón se siente cálido...
Me pregunto qué harán ahora la señorita Poni, y la hermana María, Annie y Archie que tal les estará yendo allá en Arabia, con el pequeño Stears, Albert junto a Layla y la Tía Emilia... donde se encontraran hoy día... Y que harán en este momento Richard y Eleonor...
Solo me queda en confiar en que nos podremos encontrar, a la vuelta de la esquina...
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El viento mece las pocas hojas que quedan en los arboles en tono rojizo y caen lentamente.. El clima es cálido aunque el viento frio llega de vez en cuando... Este lugar, me llena de ese sentimiento.. No sé como describirlo. Como si esto lo volviera a repetir...
El olor que despiden los narcisos en otoño atrapo sus sentidos..
Era de tarde en un parque de Londres. La compañía lo había retrasado en los ensayos, pero aun con todo el esfuerzo que conllevaba la nueva puesta en escena, me encontraba inmensamente feliz..
Caminaba cerca del puente que atravesaba un pequeño riachuelo, y las risas de los transeúntes llenaban el ambiente.
Los pasos de pequeños niños correteando sonaron a su espalda…
-Papi..Papi… -Gritaba una niña, contento de verle.
Extrañado voltee para mirar la escena que pensaba era de alguien ajeno..
-Papi..Papi.. ¡Llegas tarde!, mi mamita ya tiene frió y quiere irse a casa..
Sasha tomo mi mano y jalo de mí, que renuente y asombrado en un principio no avance por donde me pedía. Mire nuevamente a la cara mi hija que tiene a lo mucho 4 años.. Perdiéndome en los bellos ojos verdes llenos de ternura.
El viento que comenzaba a soplar llevándose las hojas rojizas de los arboles, llamando nuevamente mi atención, dejándome ver a esa persona que para mí es una de la más queridas..
En medio del puente una joven se encuentra de espaldas, junto con un niño admirando el paisaje, al acercarme mi corazón latía cada vez más fuerte y lentamente.
Esa joven se volteo a mirarme, con sus hermosos ojos verdes..
Mi Candy.. Mi pecosa…
La vida a veces es tan tortuosa y a la vez tan bella.. Nos lleva por caminos que nunca pensamos recorrer... mas, esta vida me ha dado todo lo que he querido...
Las sombras, de ese amor perdido, se van desapareciendo.. Dejando solo luz en lo que antes había oscuridad...
Ves Candice... querida pecosa, Yo te lo dije...
Eres mi felicidad... esta vez, no te dejare escapar...
...
-Fin-
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Sakurai-Alighieri
