Plata y verde

Pesadillas

Por: Jenny Anderson.

Disclaimer: Veamos, no soy inglesa, no tengo miles de euros en una cuenta en algún banco, jamás he visto a la reina, no tengo el cabello rubio, creo que es obvio que Harry Potter no me pertenece le pertenece a Rowling y a la Warner, esto es sin fines de lucro,solo de entretenimiento.

Escrito para el Dracothon.

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Hasta antes de cumplir los 16, no tenías la más mínima idea de lo que eran las pesadillas, como la mayoría de los chicos de tu edad. Tenían malos sueños sí, de los que te hacen abrir los ojos sobresaltado, girar en la cama y volver a dormir. Después dirías que había tenido una pesadilla: suspendías pociones, tus padres se negaban a comprarte esa nueva escoba, caías de la escoba frente a toda la comunidad estudiantil.

Ahora con 20, deseas nunca haber conocido lo que es realmente una pesadilla. De las que te despiertas gritando, con las lágrimas en los ojos y de las que necesitas mucho, mucho tiempo para calmarte un poco. Ya no hablemos de volver a dormir.

Lo peor es que los gritos no desaparecen cuando abres los ojos, el miedo no se desvanece de la piel al ver la luz del sol, se queda contigo. Lo más terrible de todo es saber que no es un simple producto de tu subconsciente. Que hay veces que no necesitas estar dormido para que el horror llegue a ti. Lo único que necesitas hacer es recorrer esa mansión que alguna vez llamaste hogar.

Supones que otras personas habrían abandonado el lugar, huirán de las pesadillas como quien huye de la peste. Tú y tu familia no lo hacen, porque si bien las pesadillas duelen, tienes que sobreponerte a ellas, o sino jamás podrás continuar.

Y un Malfoy no puede permitirse no continuar.