Hola muy buenas, me gustaría haber subido capítulo antes, pero tengo el ordenador estropeado. NOOOOOO. Y escribo desde el móvil ( la tablet también se pudo en mi contra hoy) En fin, no quiero enrrollarme, asi que aquí el segundo.

Disclaimer: Vocaloid no me pertenece, sólo los uso en este fanfic.

Va a haber incesto, yo sólo aviso.


Capitulo 2: ¡Quiero Ganar el concurso!

Estaba amaneciendo en la ciudad, los rayos de sol entraban por la ventana del cuarto de Len, lo que provocó que se despertara. Con pesadez se levantó de la cama y llevando puesto nada más que unos pantalones de pijama con estampado de bananas, bajó a la cocina, donde se encontraba Rin haciendo algo de desayuno para los dos. Len la observó unos segundos con una pequeña sonrisita en la cara, ella parecía no percatarse de la presencia del rubio, él se dió cuenta y avanzó unos pasos hacia ella hasta poder abrazarla y rodearla con sus brazos.

-Buenos días... -Saludó la joven.-

-¿Insomnio otra vez? -Preguntó el muchacho a lo que ella asintió.- Te he dicho muchas veces que cuando te pase me despiertes... No quiero que estés sola... -La mirada de Len bajó un poco, como si estuviera triste.-

-No te quería molestar con mis tonterías...

-No son tonterías... En fin... ¿Qué ha hecho mi linda Rinny de desayuno?

-Tortitas de Banana, porque se que te gustan...

-Eres un cielo... -Tras decir aquello Len comenzó a darle tiernos y cortos besos a Rin en el cuello, a lo que ella sólo esbozó una sonrisa.-

-Tu lo eres más... -Le la giró para poder besarla de nuevo en los labios.-

-Echaba de menos poder besarte... Con papa y mama en casa no podemos hacer nada... Pero ahora que se han ido...

-Haremos los que se nos antoje...

Ambos se dedicaron una sonrisa, y Len se sentó en la mesa esperando el rico desayuno que su Rinny le había preparado. Rin no tardó en servir el desayuno para los dos y empezaron a comer. Se hizo el silencio, pero era un silencio cómodo, un silencio que los dos amaban.

-¿Vamos a ir a la primera clase? -Preguntó la rubia.-

-O... Podemos ir a segunda hora y decir que estábamos malos... -Sugirió Len.-

-¿Los dos malos?

-Vivimos en la misma casa, te lo he podido pegar...

-¿Y como me lo has pegado?

-Puede que con... -Len se levantó y subiéndose a la mesa se acercó a Rin para darle un beso en los labios.- ... un beso...

-Una excusa muy creíble, "mi hermano me ha morreado y resulta que estaba malo".

-¿Por que no? -La rubia rió después de que su hermano dijera aquello.- Aún así no quiero ir a clase a primera hora... Así que nos quedamos...

-¿Y ya está?

-No me repliques... -Len se levantó y la tomó del brazo con delicadeza.-

Los gemelos entraron a una habitación donde había un piano de pared. Len se sentó en la banqueta del piano, que era de un estilo victoriano precioso, y Rin se sentó en las piernas de Len, podía sentir el aliento del Rubio en la nuca y eso la ponía un tanto nerviosa.

-¿Que te apetece tocar? -Dijo Len son un gran sonrisa.-

Rin se estiró un poco y cogió una partitura, la partitura que el día anterior comentaban en el bus. Con delicadeza Rin colocó los dedos de Len en las teclas que correspondían a la primera nota y ella los colocó en las teclas de la siguiente nota. Los gemelos estaban tan compenetrados que tocaban las melodías así, una nota cada uno.

La dulce melodía que los gemelos interpretaba inundó la habitación, que estaba llena de partituras por todos lado e instrumentos varios.

-Te quiero... -Le susurró Len al oído.-

Mientras tanto, Miku se estaba vistiendo a toda prisa ya que casi no llegaba al autobús y no quería ir andando. Entonces empezó a oír una música que provenía de la casa de la lado. Era preciosa. Miku se fue a clase sin poder quitarse aquella canción de la cabeza.

Al llegar fue directa a su primera clase, que al recordar que era Historia estuvo apunto de suicidarse, pero debía asistir o si no podría suspender, pues historia no se le daba especialmente. Cuando el profesor paso lista, se percató de la ausencia de los gemelos, si estaban enfermos no podría hablar con ellos hasta que se pusieran bien, ¿pero y si les había pasado algo peor y estaban ingresados?, esas y mil preguntas acechaban la mente de la aguamarina. Gracias a dios que volvió a la tierra antes de que el profesor la viera con aquellas caras raras que estaba poniendo, en verdad eran muy graciosas.

Cuando acabó historia, porfin, Miku salió escopetada de la clase, casi corría, y por culpa de eso chocó con una rubia de ojos azules, Rin.

-¡Lo siento muchísimo! -Se disculpó la aguamarina varias veces y Rin solo la miraba cabreada puesto que le había tirado la carpeta a parte de a ella.-

-La próxima vez mira por donde vas... Estúpida... -Len ayudó a su hermana a levantarse.-

-Va, Rin, no te enfades... -El rubio miró a la peliazul.- No te preocupes, ella esta bien... Perdónanos que nosotros también ibam... -Rin la cortó.-

-No Len, no te disculpes ha sido culpa suya...

-Oye, ya me he disculpado... -Rin la miró con infinito asco y tras coger su carpeta siguió su camino.-

-Perdona a mi hermana... De verdad... -Se disculpó Len y se fue abriendo paso hasta Rin.-

Miku sólo le dedicó una sonrisa como diciendo "no importa" y vió como se alejaba. La aguamarina soltó un pequeño suspiro mientras veía aquella cabellera rubia perderse entre la multitud. ¿Estaba enamorada? No, no. Miku Hatsune no se enamoraba ni se iba a enamorar, no desde aquel chico la rechazó y la dejó destrozada. Depronto el pasillo estaba vacío, ¡todos estaban en clase! La aguarina corrió por el pasillo hasta llegar a la clase de música, llena de instrumentos y sillas con tableros incorporados a modo de mesa.

Durante la clase Miku no podía dejar de mirar a Len. Ah... ¿cómo podía ser tan perfecto? Y así durante los 55 minutos que duró la clase. Cuando tocó el timbre todos salieron y la chica que se sentaba con Miku, la tuvo que avisar de que ya había acabado la clase.

La siguiente hora era libre, por lo que la aguamarina se dedicó a dar vueltas por el instituto, ya que Luka seguía en clase porque no tenía hora libre. Pasó por la segunda sala de música, que era una igual a la que estuvieron, sólo que esta podía ser usada por alumnos en cualquier momento, y pasando por allí una melodía proveniente de un piano la paralizó. ¡Esa era la melodía que había escuchado aquella mañana! Miku no conocía a sus nuevos vecinos, por lo que le pareció raro que el supuesto pianista que vivía en la habitación contigua a la suya estuviera en su clase, pero al parecer así era. Nunca había coincidido con él, así que vió una gran oportunidad para conocerle o por lo menos ver si era guapo.

Cual fue su sorpresa al encontrarse a Len tocando el piano y a Rin tumbada en el suelo al lado del piano componiendo. Oh... ¿Podía ser aquel muchacho más perfecto?

Aquel pensamiento desapareció de su mente tan rápido como se había manifestado, porque... Oh Dios mío, tenía a dos genios músicos delante de ella. Genial, hablaría con ellos y se unirían a su banda. Además, si se unían ella podría pasar más tiempo con Len.


Bueno, voy a dejar aquí el capítulo que ya es tarde y user se quiere ir a dormir Zzzz...

Espero que os guste y no olvidéis dejar alguna rewiew que me animan a seguir escribiendo.

Quería darle la las gracias a las chicas que me dieron FAV y seguir a mi historia. Me hizo mucha ilusion. /^/