Tengo todas mis historias abandonadas y medio bloqueadas por la falta de tiempo para escribir y a raíz de ello hago pausas tan largas que hasta yo pierdo el hilo del argumento y no sé cómo continuarlas.
Sé que esperabais más el fic de Las Vegas o el de Back to the past, pero he decidido de momento terminar el par de capítulos que le quedan a este mientras pienso como continuar las otras.
Supongo que no os acordareis mucho de qué va, pero en la descripción del fic está bastante bien explicado…
Capítulo 3
Por suerte, el día siguiente fue otro día de papeleo sin ningún asesinato que resolver.
Kate se sentía muy confusa. De toda su primera noche trabajando en la línea erótica, ni las llamadas de hombres desesperados en busca de sexo, consuelo, o sexo y consuelo, ni las palabras o frases que les dijo, ni su trabajo como tele operadora en si le importaban. Lo único con que le quitó el sueño la noche anterior fue la llamada de Richard Castle.
Sus palabras aún resonaban en su cabeza, deseando poder contestarle y estar finalmente con él. Rick estaba enamorado de ella. Y aunque ella no fuera capaz de admitirlo en voz alta, ella lo estaba de él. Aún así, su miedo y su trauma le impedían actuar al respecto.
Como el día anterior, Castle fue a visitarla. Kate, por supuesto, le entró aún más nerviosismo en verlo. Sus compañeros la habían notado rara durante toda la mañana, pero prefirieron no preguntar por si de caso.
Castle también estaba un pelín nervioso. Había estado meditando las palabras de la chica que lo atendió anoche en Dial-A-Goddess. Básicamente había llamado allí por curiosidad después del caso, no sabía exactamente que esperar, pero las palabras de la operadora le sirvieron para reflexionar. Aunque minutos después de colgar se lo había repensado bien y quiso volver a hablar con ella y de paso probar su oferta de tener sexo telefónico, pero le dijeron que ya había terminado su turno y que llamara el día siguiente sobre las 10-11. Todo eso le hizo pensar que el destino no quería que pasara. Que se debería esperar a poder tener a Beckett porque eso era parecido a ponerle los cuernos, ya que, aunque no salieran y solo fuesen amigos, se sentía conectado con ella.
Pero dejando de lado todo esto, hoy Richard había ido a la comisaría a buscar a Beckett e invitarla a almorzar. Sentía que ese pequeño paso podría hacer que se acercaran más. Luchar por ella, no? –se había preguntado retóricamente su subconsciente.
- Hola Beckett, ¿Qué tal va todo?
- Hola Castle –Le sonrió Kate intentando que no se le notara la incomodidad- Pues aquí llenando informes… ¿Y tú qué haces aquí? ¿Vienes a ayudar?
- Ya te gustaría- soltó en una risita en plan broma, pero la mirada de su compañera lo hizo callarse – No, venía a invitarte a comer algo.
- ¿A comer? –se quedó un pelín pillada. No podría aguantar tanto tiempo a su lado sin ser descubierta ni actuar distinto. No era la primera vez que iban a almorzar juntos, pero después de la conversación…
- Sí –asintió- podemos ir dónde tú quieras, me da igual. ¿O es que no te va bien? Porque ya empieza a ser hora…
- No, no… si en realidad no tenía ningún plan y puedo terminar todo este papeleo más tarde… - dijo recogiendo algunos papeles.
- Perfecto –sonrió complacido Castle. No había sido tan complicado convencerla.
- Pues vamos – Kate se levantó y cogió su bolso- Podemos ir a Remy's.
- ¿Y que tal todo Beckett? ¿Alguna novedad?
- ¿Novedad? ¿A qué te refieres Castle? –le contestó a la defensiva. Estar a solas con él después de la conversación de anoche era aún más difícil de lo que se había imaginado.
- Pues… No se… Alguna cosa que tengas que contarme o algo – Castle achicó los ojos confuso por el comportamiento de Kate desde que habían salido de la comisaría.
- No. No hay nada nuevo. – respondió intentando sonar normal. Si no disimulaba un poco su compañero acabaría descubriéndola. Aunque… pensándolo bien, era prácticamente imposible que Castle relacionara la chica de la línea erótica con ella. Debía relajarse un poco.
- ¿Me alegro…? – no sabía si eso era bueno o malo, pero lo que si sabía es que Beckett le ocultaba algo.
Hubo unos minutos de silencio donde ambos terminaron de comerse su hamburguesa con queso sumidos en sus propios pensamientos. Intentando averiguar que pensaba el otro.
-¿Y tú que tal todo Castle? ¿Alguna novedad? –preguntó Kate rompiendo el silencio mientras se disponía a beber su batido.
- Nada importante… -contestó- Sabes, ayer por la noche llamé al Dial-A-Goddess ese del último caso- Kate escupió el batido casi ahogándose con él- ¿Estás bien Kate? - Castle miró preocupado a la detective que no paraba de toser.
- Sí, sí, tranquilo. Ha sido mala coordinación al beber. – Mintió. ¿Enserio Castle sacaba ese tema de conversación como si fuera lo más normal del mundo? - ¿Qué estabas diciendo?
- Pues que llamé a la línea erótica y la verdad es que tuve una charla interesante con la chica que me atendió…
- Eso no es de extrañar… Me imagino de qué iba el tema de conversación, Castle. – le contestó alzando las cejas intentando disimular su nerviosismo.
- No, no es lo que tú piensas. – Se ruborizó- No tuvimos sexo telefónico. Simplemente hablamos y me hizo reflexionar.
- ¿Reflexionar? – Beckett palideció. Una parte de ella estaba convencida de que Castle la había descubierto.
- Sí, y creo que me gustaría estrechar más los vínculos con las personas que me importan y… Tú eres una de ellas, Beckett. Creo que deberíamos pasar más tiempo juntos como amigos… o lo que sea. – Dijo de un tirón.
- Nosotros… bueno, nosotros ya somos amigos Castle. – No sabía que decir. Le daba miedo por donde seguía la conversación.
- Sí, pero me refiero "más" amigos. ¿Sabes? – La miró a los ojos y ella también lo miró. Por supuesto sabía a lo que se refería, pero no estaba preparada. O al menos eso era lo que creía ella.
Beckett abrió la boca para contestar algo, pero en ese momento sonó su móvil. Salvada por la campana pensó.
- Era de la comisaría. Ha habido un asesinato. ¿Vamos Castle? – Se levantó deprisa cogiendo sus cosas – Ya hablaremos más tarde…
Castle suspiró resignado. El momento perfecto se había esfumado. Y no sabía cómo volver a sacar la conversación.
Ya era de noche y no había tenido la oportunidad de volver a hablar con Beckett. Este nuevo caso les había absorbido todo el resto del día y no sabían cómo continuar.
Entró a su casa resignado y pasó por la nevera a buscar una cerveza antes de dirigirse a su habitación.
Se dejó caer en la cama agotado, debatiéndose entre irse a dormir, ver la televisión o llamar a…
Sí, definitivamente la tercera opción era la mejor. Necesitaba distraerse. Y llamar a una chica desconocida para hablar de sus problemas no era tan mala idea.
- Hola carriño Grracias por llamar a Dial-A-Goddess. ¿Qué tal? ¿En qué puedo ayudarrle? – Contestó la chica del día anterior al otro lado de la línea.
- Hola, te acuerdas de mí? Te llamé ayer más o menos a esta hora…
- Oh… - la voz de la chica pareció romperse un momento- Erres el chico enamorado, no?
- Sí, ese mismo. – sonrió Castle- Sabes… He intentado seguir tu consejo de "ir a por ella" e intentar avanzar con Kate, pero creo que no siente lo mismo… Hoy actuaba muy raro…
- Quizá solo tenga otrras cosas en la cabeza… O quizá aún no sea el momento ideal parra ella…
- No lo sé… A veces es tan complicada… Pero eso es una de las cosas que me gusta de ella.
- Ajá… -asintió- aunque mientrras tanto, yo no soy tan complicada…
- Me lo imagino… Y sabes qué? Me parece bien.
- ¿Te parrece bien…? Quierro decir… ¿Querres que llevemos esa conversación a "otros temas"?
- Me vendría genial para distraerme… Y, total… Ya estoy tumbado en la cama…
- En la cama, eh? Pues esperro que sea una cama grrande y blandita, porque me muerro de ganas de tumbarrme contigo. Besarr tu cuello y tus labios hasta dejar marrca, quitarte la rropa, oh… - La tele operadora dejó ir un gemido que le puso a cien.
- Oh si… Me encantaría pasar las manos por tu pelo… Por tus pechos… - ambos sonrieron- Quitarte la ropa lentamente…
- Sí… Me muerro por sentir nuestra piel cuerpo a cuerpo. Acarriciarnos… Me encantaría hacerte taaaantas cosas… Besar cada rincón de tu cuerrpo, tomarte con mi boca…
- Oh… - Castle gimió. Las palabras de la chica le habían puesto a mil en un par de segundos, cosa que no imaginó que fuera posible con simple sexo telefónico. Pero su voz tenía algo que hacía estragos en él. Sentía su pene duro dentro de sus pantalones. Necesitaba liberarse. Con un rápido movimiento se desabrochó los pantalones.
- Oigo tu cinturrón… Señal que te gusta como estoy lamiendo tu pene. Torturrándote con mi lengua. Deteniéndome un momento en la punta haciendo círrculos con mi lengua y chupando con ganas, y luego volviendo a tomarrte del todo dentro de mi boca, mientras con mis manos acarricio la base y los testículos.
- Dios, sí… Me lo imagino… - Rick cerró los ojos moviendo su mano libre arriba y debajo de su longitud. – Pero aún no termines ahí, por favor…
- Ahorra podría parar un momento. Acarriciarte solo con mis manos, mientras aprrovecho por besar tus labios…
- Y yo podría girar y dejarte debajo de mi cuerpo. Mirarte a los ojos e ir bajando por un camino de besos hasta llegar a tus preciosos pechos, besarlos hasta volverte loca…
- Oh Castle… - Gimió la teleoperadora.
Espera un momento. ¿La acababa de llamar Castle? Pero si en ningún momento le había dicho su nombre… ¿Y esa voz…? No podía ser…
- ¿Kate? – jadeó él.
Perdón por dejaros así! ¿Qué os parece?
El próximo lo subiré muy pronto (ahora lo digo de verdad).
