Hola espero les guste y de nuevo lo siento.

CAPITULO 23: DECISIONES

Ambos caminaban acompañados del silencio, pero este no era incómodo, ella sabía que el azabache había escuchado todo.

- ¿Es verdad?- pregunto el de pronto.

-Sí -respondió.

-Lo lamento, no era mi intención escuchar todo sin tú permiso.

-No te preocupes tarde o temprano te enterarías .

-Siento mucho lo que pasaste -dijo el chico sonando comprensivo.

La pelirroja se detuvo de repente y suspiro, el azabache la imito y espero que ella dijera algo.

-Sasuke-kun, agradezco tú comprensión y el que te preocupes por mí, sin embargo conocer mi pasado no te obliga a compartir mi dolor, es algo que es parte de mí .

-No es necesario que cargues tú sola con ello.

-Lo sé, pero comprende que ahora nadie puede cambiar lo que pasó, ya no puedo volver a esos días, así que prometí superar mi tristeza, con eso en mente es que he podido seguir adelante, estoy feliz por haberlo compartido con personas importantes para mí, pero no lo hice para que me miren con lastima lo hice para que sepan mejor quién soy, no quiero que me mires con lastima Sasuke-kun- pidió la chica con la mirada clavada en el suelo.

-De acuerdo -respondió el, mientras alzaba su rostro con su dedo índice y le sonreía dulcemente.


-Adelante -dijo la rubia de 2 coletas al oír que alguien tocaba la puerta.

- ¿Tsunade-sama me mandó llamar?- pregunto una pelirroja.

-Sí, hay algo que necesito saber y eres la única que puede confirmármelo .

-Usted dirá.

-Es sobre Naruto .

-Oh ya, aún duda sí es buena idea esconderlo ¿no?- pregunto y la Hokague asintió- no se preocupe todo saldrá bien, el entrenamiento le ayudara mucho además el llegara a la batalla es Naruto después de todo.

-Entonces confiare.

-Tsunade-sama, quisiera pedirle un permiso especial para salir de la aldea.

-No puedes salir y lo sabes.

-Pero no iré sola, además es necesario pues debo entrenar.

- ¿Entrenar? pero Itachi y Sasuke te están entrenando.

-No me refiero al entrenamiento ninja, usted sabe que originalmente soy una sacerdotisa, acepte entrenar con ellos las artes shinobi porque no quería ser una carga pero debido a la obligación que tengo debo tomar otro entrenamiento, Shizen y Ryota me ayudaran en ese aspecto.

-Puedes entrenar aquí.

-No, lo que aprenderé es difícil y peligroso, además ya no puedo estar aquí, mi ausencia en la guerra no cambiara nada, también quisiera que ninguno de los ex-akatsukis ni el equipo de Sasuke-kun sean tomados en cuenta para la formación de batalla.

- ¡ESO ES IMPOSIBLE, SON LOS ALIADOS MÁS FUERTES QUE TENEMOS! -reclamó furiosa.

-Es necesario, ya se han cambiado muchas cosas y la presencia de ellos en la guerra cambiaría todo, es algo que no puedo permitir, está guerra debe seguir como está escrito, sin mi intervención ni la de ellos al inicio, naturalmente participaremos pero será en el momento adecuado y ese no es este.

-.a decisión ya no es sólo mía y lo sabes.

-Sí, y confío en que usted convencerá a los demás kagues.

- ¿Cuándo se van?- pregunto resignada.

-Lo más pronto posible.

-De acuerdo, ahora vete antes que cambie de opinión.

-Gracias por entenderlo, con permiso- dijo hizo una reverencia y salió.

Su vista se dirigió al collar que portaba, lo sujeto con su mano derecha y lo apretó ligeramente para darse fuerzas al saber que todo era necesario.

-Es lo correcto-pensó - no puedo intervenir más, sólo falta salvarla a ella y será todo hasta que deba entrar en el campo de batalla.

Pasaron dos días, Naruto ya había salido de la aldea y Christine les informó que ellos no participarían en la guerra por el momento.

Cuando el cielo estuvo adornado por las estrellas nocturnas, ocho figuras encapuchadas esperaban en la entrada de Konoha.

- Tendrás cuidado ¿verdad?- pregunto una castaña preocupada.

-Tranquila Tenten y también cuídate tú ok.

-Pero...

-Estaré bien.

-De acuerdo, hace poco fui con Neji- kun a ver a un señor que se llama Iou, el proveerá las armas para la guerra, cuando estuve ahí le hice una petición especial, tómalo como un regaló de bienvenida atrasado.

La pelirroja tomo la caja que Tenten le extendía, era una caja de madera negra uno una luna grabada, cuando la abrió pudo ver sobre una gruesa tela violeta, dos armas especiales llamadas sai (coincidencia Jajaja), eran color plata con la empuñadura negra y una pequeña cadena negra colgando de la misma.

-Oh Tenten son hermosas no era necesario -dijo impresionada.

-Eres mi mejor amiga, y ya sabía que no estarías en la guerra, por eso quise asegurarme que tuvieras algo para defenderte, puedes canalizar tú chakra en ellas- respondió mientras la ojigris se lanzaba a abrazarla.

-Muchas gracias-susurro cuando se separaron -oh casi lo olvido, Hinata-chan ven- dijo y la ojiperla se acercó confundida.

- ¿Q... qué ocurre?

Le sonrió y se lanzó a abrazarla, sorprendiendo a la Hyuga.

-No hagas nada arriesgado, ni tomes decisiones a la ligera- susurro en su oído- la guerra será difícil pero tú eres fuerte tanto en espíritu como en fuerza, así que no hagas tonterías ¿de acuerdo?- dijo cuándo se separaron.

-S... sí- respondió sabiendo que la pelirroja no diría nada más.

Cuando se giró para irse la Hokague la detuvo para hablar, pero la chica no se sorprendió pues sabía que le diría.

Cubrieron sus cabezas con la capucha de la capa, y con la noche como aliada salieron de Konoha, rápidamente atravesaban el silencioso bosque, corrieron hasta que el amanecer llegó. Cuando estuvieron en la frontera ya había dos personas esperándolos.

-Shizen, Ryota ¿aún está ahí?-pregunto ella.

-Así es Mitsuki-sama, antes de venir a su encuentro nos aseguramos que ella aún estaba viva- respondió Shizen.

-Bien, no tenemos mucho tiempo hay que darnos prisa, ¿Dei-kun podrías llevarnos?- pregunto a un rubio

- ¿A dónde vamos?-pregunto el Uchiha mayor.

-Debemos hacer una parada antes de llegar a nuestro destino- respondió.

- ¿Una parada?- pregunto Karin.

-La aldea donde se originó Akatsuki.

- ¿A quién iremos a ver?- pregunto Sasori.

-A una excompañera suya -respondió con una pequeña sonrisa.

-Te refieres a...

-Sí Ita-kun, a ella

Sin más respuestas el chico se encogió de hombros, sus manos moldearon rápidamente la arcilla y 3 aves levantaron vuelo con 3 personas sobre ellas.

Con paradas para comer y para dormir, tomo una semana que llegaran a donde iban, la ligera lluvia los recibió, en el océano pudieron ver los restos de una ardua batalla y en un lugar en específico vieron el cuerpo inerte de alguien flotando.

Las aves descendieron hasta estar a un metro del agua, Christine junto con Sasuke y Deidara bajaron al mar.

-Aún está viva, pero no por mucho tiempo-dijo la pelirroja mientras revisaba su pulso.

- ¿Porque la quieres salvar?- interrogo el rubio.

-Todos merecemos una segunda oportunidad, sólo es necesario que alguien decida dárnosla, y yo se la daré a ella, además estoy segura que aún está molesta porque él se haya llevado el cuerpo de su amigo.

- ¿Intentaras convencerla de que sea otra aliada?-pregunto el azabache.

-No será necesario, ella lo hará- respondió segura.

Deidara se acercó a la peli azul, la tomo en brazos y la subió aún ave.

-Konan te ayudare lo prometo- pensó Christine mientras todos partían de ahí rápidamente.

Espero que les haya gustado, como ven la prota asi como todos los que le han ayudado no participaran en la guerra bueno de momento y también konan no morirá siempre creí que merecía vivir y bueno púes así será.

Hasta la próxima un beso bye bye.