Hola mis adorados lectores nuevo capítulo disfrútenlo.

CAPITULO 24: UN BESO

Sus ojos se abrieron lentamente, se sorprendió al ver que estaba en una habitación y creyendo estar herida no se movió.

Una suave risa la desconcertó así que decidió levantarse, al hacerlo noto que no tenía una sola herida, se concentró y noto que tenía sólo el 40% de chakra tal vez menos.

Salió de la habitación y vio un largo pasillo por el cual camino, al final observó unas escaleras, descendió por ellas y se acercó a la puerta principal, al abrirla observó en el césped a una chica meditando, cerca de ella había más personas.

Sus ojos se abrieron de sorpresa al reconocer a la chica, al pisar por error una rama todos se giraron a verla, la pelirroja que meditaba abrió sus ojos y le sonrió, ella se levantó y se acercó a la peliazul.

-Hola, ¿cómo te sientes?

- ¿Dónde estoy?-pregunto cautelosa.

-Tranquila aquí nadie te hará daño, vamos adentro para poder hablar a solas- respondió la ojigris mientras entraba a la casa.

Konan entrecerró los ojos analizando la situación, debía ser cuidadosa pues ahí estaban 3 de sus excompañeros de Akatsuki. Siguió a la chica hasta lo que parecía la cocina, ahí ambas se sentaron.

-Debes estar muy confundida -dijo Christine de pronto- responderé todo lo que me preguntes.

-Responde mi pregunta anterior.

-Estamos a las afueras del país del té del lado sureste- respondió sorprendiendo a Konan.

-Bien, ¿porque me salvaste?

-Porque odio ver a la gente morir y más cuando merece vivir.

-Yo no lo merezco - dijo cabizbaja.

-Todos merecen vivir, ¿o acaso no viste a Itachi-kun, Deidara-kun y Sasori-kun? Ellos también estuvieron en Akatsuki, cometieron errores y aun así son aceptados siendo ahora shinobis oficiales.

-Imposible.

-No lo es, yo misma hable con los feudales consiguiendo su autorización para que fueran shinobis de Konoha y fueran retirados del libro bingo, sus crímenes no pueden ser olvidados lo sé y ellos también, por eso se esfuerzan para ayudar al mundo, Konan te ayudare como a ellos pero me gustaría que me ayudaras.

- ¿A qué?

-Mi objetivo es detener la guerra que empezara en cualquier momento y evitar que Akatsuki obtenga a los 2 últimos bijus.

- ¿Porque quieres hacerlo?

-Porque es mi deber, es el motivo por el que nací y soy la única que puede hacerlo.

-Pero ni siquiera eres una kunoichi, además te falta fuerza y no tienes la experiencia necesaria.

-Lo sé y por eso te pido tú ayuda, ¿los viste no?- pregunto mientras veía a través de una ventana a los exAkatsuki, a Taka, a Shizen y a Ryota- ellos me prestan su ayuda, gracias a la idea de Pein pude comenzar a entrenar con Itachi y ahora el al igual que todos ellos se han convertido en mis senseis, me han enseñado a controlar mi chakra y a dominar mis elementos.

-Sí los tienes a ellos ¿porque me pides ayuda?

-Porque siempre es bueno aprender un poco más, por cierto se la razón por la que peleaste con Madara

- ¿Cómo lo sabes?- pregunto sorprendida.

-Se todo y nada, se lo que ha pasado en el mundo shinobi a lo largo de los años, se lo que pasará en la guerra e incluso se tú historia al igual que la de muchos otros, la razón por la que peleaste con él fue para evitar que se llevara el cuerpo de Nagato-kun y obtuviera el rinnegan.

-Tú no sabes ni entiendes nada.

-Te equivocas, al igual que tú he perdido personas valiosas por las ambiciones de poder, mis padres murieron por protegerme, así que sí te entiendo, no te obligare a nada, sí deseas ayudarme te estaré infinitamente agradecida, pero sí no, no importa pero debes esperar a recuperarte completamente para poder irte, además te prometo que sin importar lo que decidas me encargare que también seas una kunoichi oficial, sólo piénsalo vale- dijo mientras se levantaba- lamento no haber podido ayudar a Nagato-kun, sino hubiera estado en coma habría curado su cuerpo, lo siento Konan-san- dijo con una reverencia y salió dejando a la chica sola.

Konan se levantó y observó hacia afuera, vio a Christine sentarse bajo un árbol al lado de un azabache parecido a Itachi, la chica le inspiraba confianza y una gran calma, al ver como los demás la trataban supo su ella de cierta forma se parecía a Naruto, sólo que era un poco más tranquila.

Su propuesta era tentadora, pero sabía que también podría morir, pensó en Nagato y Yahiko, en como ellos deseaban acabar con el sufrimiento del mundo, esa chica tenía los mismos pensamientos que ellos.

Decidida salió de la casa y con la mirada de todos puestas en ella se acercó a Christine, el azabache a su lado la miro con precaución y discretamente sujeto su katana.

-Lo haré -dijo de pronto y la ojigris la miro sorprendida- te ayudare.

Christine se levantó y la miro con una sonrisa pero aún sorprendida pues nunca imagino que ella se decidiera tan pronto.

-En verdad te lo agradezco.

-Es bueno que estés aquí -dijo Itachi a Konan que se acercó a ellas al igual que todos.

-Les diré todo lo que se de Madara -dijo Konan y todos asintieron –sus habilidades son extraordinarias, cuando el succiona dentro de sí mismo siempre se materializa, le toma más tiempo succionar dentro de sí a otra persona u objeto, además sólo le es posible pasar a través de los objetos por 5 minutos, también durante nuestra batalla el utilizo el izanagi, ahora que tiene el rinnegan se ha vuelto más poderoso

- ¿De dónde obtuvo el rinnegan?- pregunto Deidara.

-Robo el cuerpo de Pein.

-Pero ahora ya no es sólo el que posea el rinnegan o el que sea un Uchiha, el en sí es poderoso, es uno de los shinobis más fuertes de la historia- dijo Karin preocupada.

-Christine -dijo Itachi y la miro con seriedad.

-De acuerdo les diré todo -dijo resignada y todos la observaron interrogantes.

- ¿A qué te refieres?-pregunto Sasori.

Saco un pergamino color violeta, hizo unas posiciones de manos y el sello que tenía el pergamino se rompió, lo abrió y lo extendió frente a todos.

-Este es el poder militar con el que Madara y la alianza shinobi cuentan.

- ¿C... Como lo sabes?- pregunto Suigetsu incrédulo.

La pelirroja mordió su labio inferior nerviosa y miro a Itachi suplicándole con la mirada que la ayudara.

-Como saben ella no pertenece a esta dimensión...

-Espera ya empezaste mal- dijo Christine interrumpiéndolo- creo que mejor lo cuento yo.

Y así comenzó a relatarles quién era en realidad, de donde venía, su plática con Mikuyo, su deber de restablecer el equilibrio y por qué sabía cosas que aún no sucedían y que ya habían sucedido, todos la miraban shockeados por su historia.

-Lamento no habérselos dicho pero como ven es algo difícil de decir, además de que es información muy valiosa, sólo ustedes y la Hokague lo saben

-Está bien - le dijo Sasuke con una sonrisa dulce -entendemos sus motivos.

-El saberlo no cambia el hecho de que te ayudemos -dijo Deidara.

-Gracias a todos -respondió con una gran sonrisa.


Corría hasta donde sus fuerzas daban, cuando escucho la explosión algo dentro de él se agito y sin pensarlo salió en su ayuda.

Una luz violeta ilumino el cielo deteniendo momentáneamente la batalla tras él.

Gritos, muerte, destrucción y pérdidas dominaban el campo de batalla, pero en ese instante todo se apagó para él y sólo una persona persistía en su mente.

A lo lejos observó una nube de polvo disiparse dejando a la vista una figura femenina, se apresuró más llegando en el momento justo para atrapar su débil cuerpo antes de que golpeara contra el suelo.

La aferro a él y cayó de rodillas con ella en sus brazos, su cabello rojizo bailaba suavemente al compás del aire que soplaba en el lugar ocultando sus grises y cristalinos ojos, sintió su costado cubrirse de un líquido tibio, bajo la vista y vio que estaba manchado de sangre la cual salía sin detenerse de una profunda herida que tenía ella en su estómago.

Se sintió desesperado, volteó a ver de nuevo su rostro lleno de heridas, observó sus labios moverse lentamente pero no salía ninguna palabra de ellos, una lágrima cayó por su pálida mejilla y su mano derecha trato de sujetar la de él, pero de repente está cayó inerte al frío suelo.

-Te Amo...

Fueron las palabras que quedaron en el aire como un suave susurro, sus últimas palabras dirigidas a él.

Una horrible agonía golpeó su mente y un dolor que jamás había sentido inundo su corazón, infinitas lágrimas cayeron de sus ojos mojando las hebras rojas de su cabello al abrazarla, fuertemente.

- ¡CHRISTINE!- grito horrorizado y de pronto todo se oscureció a su alrededor.

Se despertó de golpe, había sido sólo un sueño, pero fue tan real, tan vivido. La desesperación y el dolor aún los sentía en su cuerpo aún después de haber despertado, se levantó del futon y sin importarle despertar a su hermano, salió de la habitación necesitaba calmarse, bajo a la cocina por agua pero al entrar la vio sentada cerca de la mesa con una taza de chocolate caliente en sus manos.

-Veo que tampoco puedes dormir -dijo con una sonrisa - ¿quieres un poco de chocolate caliente?

-No gracias.

-Sasuke-kun, ¿te encuentras bien?- pregunto preocupada.

-Christine ¿podemos hablar? Hay algo que necesito decirte.

-Por supuesto, pero creo que sería conveniente que primero te pusieras algo- respondió sonrojada mientras señalaba el perfecto torso del azabache el cual no llevaba nada encima

Sasuke se sorprendió pues lo había olvidado, minutos después ambos estaban fuera de la casa, observando el aún oscuro cielo.

-Es una linda noche -dijo la pelirroja de pronto con una sonrisa nostálgica.

-Hay algo que he querido decirte desde hace tiempo -dijo mientras se paraba frente a ella y la observaba serio.

- ¿Ocurre algo malo?- pregunto confundida.

El azabache negó suavemente y se acercó un poco más a ella y acaricio su mejilla con su mano.

El corazón de la ojigris se aceleró y sus mejillas se tiñeron de carmín, antes de que pudiera reaccionar Sasuke acorto la distancia entre ambos y unió sus labios a los de ella, su mano izquierda llegó a su cintura y la atrajo más a él.

Christine no sabía cómo reaccionar estaba completamente sorprendida, entonces sintió que Sasuke se separó y le dirigió una mirada intensa.

La había besado, ¡BESADO! Pero nada podía haberla preparado para lo siguiente.

-Yo Te Amo -dijo el azabache con un precioso brillo en sus ojos negros.

Sí eso era, lo que jamás espero oír decir a Uchiha Sasuke.

Espero que les haya gustado, como ven Konan ayudara a la prota y los más importante es que…

¡MITSUKI-CHAN Y SASUKE-KUN SE BESAROOON!

¡WII! O...o

Bien es todo por hoy hasta la próxima y no olviden comentar ah por cierto le calculo que solo serán como 30 capítulos de la historia, ósea que faltan pocos para terminar no se pierdan ninguno bueno bye bye.