Hola de nuevo mis adorados lectores, disfruten el nuevo capítulo.

CAPITULO 25: MI RESPUESTA A TUS SENTIMIENTOS

El silencio inundo el lugar, la pelirroja solo lo miraba con los ojos completamente abiertos.

- ¿Escuche correctamente? Lo dijo tan suavemente q pude haber escuchado mal, desearía q el mundo se quedará en silencio y así asegurarme q mi corazón oyó lo correcto-pensó ella mientras sentía sus rodillas temblar.

-Es tan difícil encontrar a alguien que te guste, alguien que misteriosamente conoce tú corazón sin que digas una sola palabra -susurro el con un extraño toque de dulzura sacándola de sus pensamientos -puedo y quiero hacerte feliz, ¿me dejas intentarlo?

Felicidad, Amor, Sueños, Amistad...

Nunca los tuvo, y jamás tuvo derecho a anhelarlos. Pero desde que llegó a ese mundo le fueron otorgados, y ahora el azabache frente a ella le ofrecía tal vez lo más importante. Amor.

Reunió valor y lo miro con determinación.

-Sasuke-kun, gracias- dijo con una sonrisa sorprendiéndolo- gracias por ser sincero conmigo, pero lo lamento, yo no siento lo mismo que tú.

El la observó con sorpresa, mientras en su pecho sintió algo quebrarse. Instintivamente retrocedió un pasó, ella clavo la mirada en el suelo y mordió su labio inferior nerviosa.

-Tú...

-Por favor perdóname por mi culpa te has hecho una idea equivocada -dijo interrumpiéndolo.

Sus ojos negros la miraron expectantes. Irónico la única chica en la que él se había fijado, era la única que no estaba interesada en él.

Suspiro derrotado, sinceramente jamás pensó recibir una respuesta negativa.

-No es tú culpa.

-Pero...

-Me regresaste mi vida en Konoha además de que lograste que mi hermano volviera, y por eso te estaré eternamente agradecido, no quiero perderte por confesarte mis sentimientos, pero tampoco quiero obligarte a convivir conmigo, sí tú me pides que me vaya lo haré.

-No seas tonto jamás te pediría algo así -dijo ella abruptamente -eres una excelente persona y te aprecio demasiado aunque nuestros sentimientos no sean los mismos.

-Christine, aquí estas tú- dijo el azabache mientras tomaba la mano de ella y la colocaba sobre su pecho en el lugar del corazón- e incluso sí el tiempo pasa mi amor será sólo para ti, pero no te obligare a aceptarlo.

-Sasuke-kun...

-No te pediré que olvides lo que pasó, pero no te sientas mal por ello- dijo y ella asintió débilmente- será mejor regresar a dormir, mañana tienes entrenamiento.

La pelirroja y el azabache entraron de nuevo a la casa y cada uno se dirigió a su cuarto.

La noche pasó con una desesperante lentitud para ambos, ninguno pudo dormir, cada uno permaneció perdido en sus pensamientos.

Cuando el sol asomo por el horizonte, la pelirroja se levantó y se puso a meditar, los shinobis la observaron confundidos, pero ninguno se atrevió a interrumpirla pues sabían que sólo lo hacía cuando necesitaba pensar.

- ¿Habrá pasado algo malo?- pregunto Deidara de pronto mientras junto con los demás observaba a la chica bajo un árbol.

-Debe ser importante, lleva ahí desde el amanecer y es casi medio día -respondió Sasori.

-La guerra comenzó hace apenas un día, es natural que este así- dijo Juugo.

-Seguramente analiza lo que hará -opino Karin.

Itachi observó de reojo a Sasuke y lo encontró con la mirada pérdida en el horizonte. Entrecerró los ojos al darse cuenta de lo que había pasado.

Él le había confesado sus sentimientos y ella lo había rechazado.

Sinceramente no le sorprendía pues todos eran conscientes que Christine tenía una misión, y no podía distraerse con nada.

Ni nadie.

Lo sentía de corazón por su hermano pero ahora el destino del mundo era más importante que una relación amorosa, sin mencionar qué al ser ella una sacerdotisa lo tenía prohibido, pues debía permanecer pura.

De pronto se oyó un puff! y frente a Christine aparecieron los 2 shinobis. Ella abrió y los ojos enfoco la mirada en los chicos frente a ella, ambos permanecían con la cabeza gacha, en el suelo en una reverencia como muestra de respeto hacia ella.

-Lamentamos la demora Mitsuki-sama -dijo el shinobi de cabellos naranjas.

-No importa Shizen-kun.

-Aquí tiene -dijo el otro chico de cabellos azul turquesa mientras sacaba un pergamino color negro y se lo entregaba- es un pergamino especial de almacenamiento-mencionó al ver la duda en los ojos de la chica.

-Entiendo, gracias por su trabajo vayan a descansar hicieron un viaje largo- respondió con una sonrisa mientras se levantaba y ellos asintieron.

Observó el símbolo del pergamino. Un cuadrado con un rombo dentro y en el centro la misma figura de su collar. El emblema de su clan.

- ¿Y eso?- le pregunto Suigetsu.

-Es algo que mi madre dejó para mí antes de morir -respondió y seguida de los demás entró a la casa.

Se sentaron en torno a la mesa que usaban para comer. Christine hizo un ligero corte en su pulgar con un kunai, y realizó una serie de sellos, por medio de su sangre el pergamino se abrió. Sobre la mesa aparecieron más pergaminos junto con otros objetos, y aunque todos tenían curiosidad no se atrevieron a tocar nada, excepto un rubio y un peliblanco.

-Este habla de una invocación aunque no dice cuál es, hum -dijo Deidara.

-Ah estos hablan de meditación, la naturaleza y bla bla bla- dijo Suigetsu mientras revisaba varios pergaminos.

-Y este... bueno jamás vi una escritura así- dijo el rubio mientras revisaba una hoja- probablemente sea un código secreto.

-No saben que no se toca lo ajeno -reclamó Karin a los 2 shinobis después de darles un fuerte puñetazo en la cabeza y ganándose miradas asesinas de los mismos.

-Me permites Deidara-kun -dijo Christine y él le entregó la hoja -no puede ser... -susurro incrédula.

- ¿Que sucede?-pregunto Itachi.

-Este idioma.

- ¿Tú entiendes lo que dice?- pregunto Sasori.

-Es latín, un idioma del mundo donde vivía, me lo enseñaron en la escuela pero no entiendo porque aparece aquí- respondió.

- ¿Qué es lo que dice?- pregunto Konan.

-He olvidado algunas cosas y eso hace que sea difícil leerlo, pero sí está en este idioma significa que no querían que cualquiera lo leyera así que es importante deberé traducirlo aunque será complicado- respondió con una mueca.

-Pues entonces hazlo después y mejor realiza esto para saber cuál será tú invocación- dijo Suigetsu.

-Supongo que tienes razón -dijo la chica.

Leyó el pergamino y realizó los sellos que se señalaban, desapareciendo en una nube de humo.

-Espero que le vaya bien -pensó Sasuke.


Abrió los ojos y pudo ver que estaba en una especie de ladera, el paisaje era muy bello. Parecía una especie de campo cubierto de árboles y plantas sumamente verdes junto con coloridas flores, frente a ella como a 2 km de distancia habían varias montañas que eran cubiertas por una densa neblina, al pie de estas observó un enorme templo.

Comenzó a caminar hacia ahí, pero durante su trayecto no se topó con nadie. Cuando llegó al templo descubrió que era tan grande como un castillo, intentó entrar pero no lo consiguió, un campo invisible protegía el lugar además que en la puertas habían gruesas cadenas que junto con 4 enormes candados sellaban el lugar.

-Esto es muy extraño, sí no hay nadie aquí entonces ¿porque aparecí en este lugar?- pensó confundida.

Lo que parecía el eco de un gruñido se oyó de repente sobresaltándola, rápidamente volteó pero no había nadie, comprendió que el sonido provenía de las montañas, así que decidió llegar a ellas.

Se alejó del castillo y cuando estuvo al pie de la montaña más grande descubrió unas enormes escaleras de piedra, subió por ellas, le tomo 2 horas llegar a lo que parecía la cima.

Su boca se abrió de la sorpresa al ver un gran y cristalino lago rodeado de un campo de delicadas y hermosas flores blancas, sin duda uno de los lugares más bellos que había visto en su vida.

- ¿Quién osa pisar estos terrenos sagrados?-dijo una voz profunda y amenazante.

Christine se giró y al ver al dueño de esa voz se quedó petrificada.

Frente a ella había un enorme y bello dragón blanco cuya piel mostraba reflejos azules debido a la luz del sol, sus ojos eran 2 líneas rojas verticales en lugar de las pupilas que mostraban poder. Este permanecía en el aire gracias a sus alas.

-Pero qué demonios- fue todo lo que pudo decir.

- ¿Cómo has llegado aquí ningen?

-Y... Yo.

-Te hice una pregunta -ordenó el dragón mordazmente.

-Por la invocación inversa -respondió nerviosa.

El dragón la miro fijamente, aterrizó majestuosamente frente a ella, agacho su cabeza hasta estar a su altura y la olfateo ligeramente.

-Ya veo -fue la respuesta del dragón.

Espero que les haya gustado sé que me odian porque ella rechazo a Sasuke-kun pero es necesario, lo que provoco que se me ocurriera que su invocación fueran dragones, fue que cuando termina este capítulo leía uno de mis libros favoritos, "Fireligh" se los recomiendo.

Seguramente están confundidos, pues les explicare.

El nombre que la prota tenía en el "mundo real" por así decirlo es: Kobayashi Christine

Pero su verdadero nombre es: Furakawa Mitsuki

Ósea que tiene dos nombres, bueno es todo hasta la próxima y no olviden comentar.