Hola de nuevo mis muy adorados lectores hoy les traigo un capitulo nuevo, quiero disculparme sinceramente con todos ustedes porque a veces los capítulos no son lo suficientemente largos, y en verdad lamento mucho pero es debido a que primero escribo todo el capítulo en un cuaderno luego lo transcribo a word y finalmente lo releo para ver si fallan cosas o faltan, además que antes de agregar cualquier cosa a esta o mis demás historias debo investigar en diferentes fuentes asi como asegurarme que sea bastante original lo que agregue.
Bueno espero que les guste el capítulo de hoy disfrútenlo
CAPITULO 26: LAS PALABRAS DE UN DRAGON
El dragón blanco se giró y comenzó a caminar apoyado en sus 4 patas, la pelirroja dudosa lo siguió y después de atravesar una pared de rocas irregulares pudo ver una enorme cascada que llegaba hasta el suelo.
-Sígueme -ordenó él y sus alas se abrieron, se lanzó al vacío frente a la cascada y aterrizó suavemente en lo que parecía un prado.
-Me tomo 2 horas llegar hasta aquí y ahora ¿tengo que volver a bajar? -pensó con el ceño fruncido mientras calculaba la altura -supongo que no tengo opción.
Concentró chakra en sus pies para bajar a través de la pared de piedra, pero lo extraño fue que no pudo hacerlo, suspiro resignada al ver que sólo había una manera de bajar.
-Espero no morir ahogada -pensó mientras inhalaba profundamente y se dejó caer a través del agua que caía por la cascada.
El agua estaba helada, provocando que le fuera difícil nadar cuando llegó al final pero se obligó a sí misma a no rendirse, cuando la parte superior de su cuerpo salió a la superficie observó algo increíble.
Había cientos de dragones de muchos colores, algunos dormían, otros comían algo que no pudo identificar, y algunos más bebían del lago donde ella estaba.
-Lo lamento pero no encontré otra forma de bajar más rápido -dijo al ver la mirada molesta del dragón blanco.
Rápidamente salió del agua y camino hasta estar frente a él, por el rabillo del ojo se dio cuenta que todos los dragones la observaban con curiosidad.
-Mi nombre es Hakoryuu (Dragón blanco), uno de los 3 líderes de mi especie.
-Kobayashi Christine, un placer- dijo e hizo una reverencia.
-Al llegar aquí a través de la invocación inversa, muestras que quieres firmar el contrato con nosotros- dijo una voz un poco más suave pero igual de profunda.
Christine se giró y vio tras ella 2 dragones.
Uno era color rojo oscuro con los ojos violetas en forma de una línea vertical en lugar de la pupila, el dragón que le había hablado era de un negro profundo con la noche y sus ojos también eran una línea vertical color azules. Este la miraba con interés, y Christine tuvo la extraña sensación de que acababa de ser vista con más claridad que en toda su vida.
-Pero la pregunta es, sí eres merecedora de ello- dijo el dragón rojo- yo soy Shugoryuu (Dragón guardián) otro de los 3 líderes de mi especie.
-Kouryuu (Dragón de la lluvia), soy el tercer líder de mi especie -dijo el dragón negro.
-Kobayashi Christine -repitió e hizo nuevamente una reverencia.
Los 3 dragones se alzaron imponentes ante ella, por su mirada supo que cada uno era distinto.
Poder, sabiduría y compasión, eran las cualidades de cada uno.
- ¿Cual es tú motivo para estar aquí?-pregunto Shugoryuu.
-Quiero firmar el contrato de invocación con ustedes -respondió segura
- ¿Porque anhelas nuestro poder?- pregunto Kouryuu.
-Yo no quiero su poder, sólo su ayuda tengo una misión que cumplir.
- ¿Cual es tú misión?-pregunto Shugoryuu.
-Debo salvar al mundo.
-Tonta e ignorante ningen -dijo el dragón blanco con burla -tú misión no es salvar el mundo, es regresar el equilibrio místico-natural a la normalidad, la salvación del mundo es sólo una consecuencia de ello.
- ¿Como saben lo que tengo que hacer?- pregunto sorprendida.
-Nosotros los dragones somos una especie ancestral, poseemos habilidades superiores a las normales, la sabiduría es una de ellas y gracias a eso podemos saber lo que ocurre más allá de estas montañas -respondió Kouryuu.
-Te has desviado del camino que fue trazado para ti -dijo Shugoryuu.
- ¿A qué se refiere?
-Te has centrado en la búsqueda del poder -respondió Hakoryuu.
-Yo no quiero poder -dijo indignada -sólo he entrenado para fortalecer mis habilidades y poder ser útil y saber defenderme.
-Las habilidades que te fueron otorgadas no son para tú protección, para ello tienes 2 protectores de los clanes Nakamura y Shimizu- dijo Kouryuu.
-Tú camino no es ser ninja y lo sabes, sin embargo haz encontrado una manera torcida de tomar ese rumbo-dijo Shugoryuu – y durante el trayecto haz alterado el destino de muchos más.
-Salvaste vidas que debían sacrificarse como pago del bienestar y cambiaste los pensamientos de otros -dijo Hakoryuu.
-Yo sólo evite que murieran personas que no lo merecían.
-Cada uno de ellos tomo una decisión en su vida la cual marco su camino, una decisión que debía pagarse, pero tú lo evitaste- dijo el dragón blanco con su voz aún más sería sí era posible- ninguno es inocente.
-Ellos lo saben perfectamente, además no tenían por qué aceptar un destino que no querían -respondió con la mirada clavada en el suelo.
-No, pero era su deber- contraatacó el dragón blanco.
-Yo sólo quería salvarlos.
-No puedes salvarlos a todos -dijo Kouryuu.
-Sé que no es posible salvar a todo el mundo, sólo quiero salvar a tantos como pueda.
-Pero sólo haz salvado a los que crees conocer- dijo Shugoryuu- te has olvidado de aquellos que no conoces pero que aun así te necesitan, eres una sacerdotisa, tú deber es orar y velar por los inocentes, no pelear por ellos.
-Tú alma debe ser blanca y pura, pero has albergado en ella emociones y sentimientos que la opacan- dijo Hakoryuu.
-Soy humana es natural que tenga sentimientos y emociones.
-El único sentimiento que tienes permitido tener es el amor al planeta, pero has mostrado dolor, celos, irá, lujuria, avaricia, odio, arrogancia- dijo Kouryuu.
-Yo...
-No eres merecedora de firmar nuestro contrato, el cual sólo se otorga a las sacerdotisas elegidas-dijo Hakoryuu.
-Sin embargo nosotros entendemos que no has sido orientada para elegir el camino correcto, analiza nuestras palabras y toma una decisión, sólo entonces cuando comprendas podrás volver aquí- dijo Shugoryuu.
-Pero recuerda que esa será tú última oportunidad- dijo Kouryuu.
-Ahora vete ningen -dijo Hakoryuu y soplo un ligero humo gris que la envolvió.
Con sus manos trato de alejar el humo, cuando lo hizo se dio cuenta que ya no estaba al pie de la cascada, ahora estaba afuera de la casa donde había permanecido, miro al cielo ahora oscuro y entró. Todos estaban en la que era la sala, al parecer habían estado esperándola.
-Tardaste demasiado - dijo Karin.
-Lo lamento.
- ¿Y bien, que sucedió?-pregunto Deidara.
La mirada de la pelirroja se ensombreció, provocando la sorpresa en todos los presentes. Sin embargo Konan se acercó a ella.
- ¿Sucedió algo malo?-pregunto preocupada.
Christine suspiro y se dejó caer sobre un pequeño sofá negro.
-No firme ningún contrato-dijo de repente y todos la miraron con incredulidad.
- ¿Porque no?- interrogo Suigetsu y la ojigris desvió la mirada.
-Porque según ellos no soy merecedora de ello.
- ¡¿QUE?!- gritaron al unisono Deidara, Suigetsu y Karin.
- ¿Como que no lo mereces?- pregunto Karin con el ceño fruncido.
-Mis decisiones que han estado mal.
- ¿A qué te refieres exactamente?- pregunto Itachi.
-Lo siento chicos, pero solo eso puedo decirles- respondió con una mueca- no es necesario que ellos se enteren que fue un error el salvarlos a todos, solo lograría que se sintieran culpables, yo seré quien cargue con la responsabilidad de todo- pensó la chica.
- ¿Y qué invocación era?- pregunto Sasori cambiando de tema.
-Estoy segura que no me lo creerán- respondió y todos enarcaron una ceja – eran dragones.
-Jajaja que buen chiste, en serio ¿cuál es?- pregunto Suigetsu después de soltar una carcajada pero al ver la mirada asesina de la sacerdotisa supo que no bromeaba.
- ¿Estás hablando en serio?-pregunto Deidara.
-Sí.
-Pero, se supone que no existen- dijo Karin aún incrédula.
-Yo también creía eso, casi me da un infarto cuando los vi, pero son reales.
-Increíble -dijo Juugo.
-Pero Christine, ¿no hay forma de que puedas firmar el contrato?- pregunto Sasori y la sonrisa de la ojigris desapareció.
-Sí la hay, sólo debo pensar- respondió con una extraña mirada.
- ¿Pensar en qué?-pregunto Sasuke.
-En mis decisiones -respondió y se giró para ir a su habitación -lamento haberlos preocupado y gracias por esperarme.
-No te preocupes por ello -dijo Itachi- mejor ve a descansar, es tarde.
-Está bien, hasta mañana.
Se giró y subió las escaleras, todos observaron preocupados donde la chica había estado, decidieron ir a dormir esperando que al día siguiente todo mejorara.
Al día siguiente cuando todos se levantaron observaron de nuevo a la pelirroja meditando. Algo le preocupaba.
-Creo que alguien debería hablar con ella -dijo Karin.
-Pero ella no dice nada a menos que sea necesario- dijo Deidara- aun así tienes razón.
-Yo iré -dijo Itachi de pronto y se acercó a la ojigris.
Los demás shinobis observaron al Uchiha sentarse al lado de la chica, así que decidieron darles privacidad y entraron de nuevo a la casa.
- Te eligieron a ti, o tú fuiste el valiente en decidir venir- dijo Christine mientras abría los ojos y enfocaba su mirada en Itachi.
-Yo decidí venir -respondió con la clásica sonrisa marca Uchiha -y entonces ¿que es lo que te preocupa?
- ¿Es necesario decirlo?
-No, pero el hablar siempre ayuda.
Christine dudo en hablar, pero decidió decirle. Al menos sería sincera con alguien.
-Es sólo que hasta ahora siempre creí que todo lo que había hecho era correcto, que todo estaría bien al final, pero ellos me dijeron que es al contrario, sólo he cometido error tras error.
- ¿Cuáles errores?- pregunto curioso.
–El salvarlos a todos ustedes –respondió sorprendiéndolo- sus muertes y sus decisiones no debían cambiarse, sin embargo yo intervine.
- ¿Te arrepientes de ello?
-No, jamás lo haré, aún sí el mundo piensa lo contrario- respondió segura.
- ¿Entonces a que le temes?
-A las consecuencias que el mundo deberá pagar por mis decisiones.
-La incertidumbre que produce la toma de decisiones constituyen la carga que debe llevar consigo un líder.
-Pero yo no soy una líder-dijo confundida- sólo una chica que se convirtió en sacerdotisa de la noche a la mañana.
- ¿Aún no lo entiendes? Posees el conocimiento y la fuerza para cambiar la guerra que azota el mundo, además no olvides que no estás sola, nosotros siempre estaremos para ayudarte sí llegas a caer, seremos el pilar que te ayude a soportar la carga del camino que has elegido.
Christine abrió los ojos sorprendida por las palabras del azabache.
-Es verdad no estoy sola-pensó mientras le sonreía con gratitud -sin embargo yo seré la que cargue con la responsabilidad de todo-pensó con determinación-gracias Itachi-kun.
El Uchiha sólo asintió mientras colocaba una mano sobre su hombro en señal de apoyo.
Bien con esto finalizo el capítulo de hoy, hare algunas aclaraciones:
El dragón blanco es Hakoryuu y significa dragón blanco, el dragón rojo es Shugoryuu y su nombre significa dragón guardián y por último el dragón negro es Kouryuu y su nombre significa dragón de la lluvia hasta la proxima
