Saludos a todas las maravillosas personitas que siguen está historia, les traigo un nuevo capítulo espero lo disfruten al leerlo tanto como yo al escribirlo. Sin más los dejó con el capitulo.
CAPITULO 29: Charla con el pasado.
Ella los miraba con tranquilidad esperando su reacción, entonces el primer Hokague noto algo familiar en ella.
¿Eres una Uzumaki? — pregunto el de pronto y ella sonrió.
—Mi madre lo era, Uzumaki Kumiko. Ella fue una de las pocas sobrevivientes del clan, cuando la guerra inicio mis abuelos la mandaron lejos, con el que era su prometido, mi padre; Furakawa Ryuuji. Ellos se casaron y nací yo, de hecho su esposa Minato-sama era prima lejana de mi madre, así que técnicamente usted es mi tío y su hijo Naruto-kun mi primo.
El rubio parpadeo confundido, aquello era posible, después de todo el clan Uzumaki había sido muy grande, él le sonrió y ella le correspondió el gesto.
—Pero si eres mitad Uzumaki, como puedes ser la sacerdotisa de la que solo se habla en leyendas.
—El clan de mi padre es descendiente directo de la primera sacerdotisa. Mikuyo-sama, y yo al ser la hija del primogénito de esa generación debía ser la sacerdotisa— respondió ella.
—De acuerdo— dijo Hashirama.
—Ahora explícanos porque nos reviviste— dijo Tobirama.
—Los hemos revivido porque actualmente estamos en guerra, Uchiha Madara ha sido revivido y tiene planeado eliminar a todos los shinobis del mundo— respondió Orochimaru provocando la sorpresa en los Hokagues.
— ¿Guerra?-pensó Hashirama.
—Entonces esa es la respuesta del porque puedo sentir un chakra muy fuerte- reflexiono Tobirama para sí mismo.
—Entonces también nosotros debemos ir al campo de batalla —dijo Sarutobi.
—Aún no pueden entrar en la batalla —dijo Christine interrumpiéndolo.
— ¿Porque no? —pregunto Minato.
—Hay algo de qué hablar primero—respondió.
— ¿A qué te refieres? — pregunto Suigetsu.
—Quieres oírlo, ¿verdad Sasuke-kun? — pregunto mientras observaba al Uchiha el cual se mostró sorprendido al ver que ella lo sabía.
— ¿Que es la aldea? ¿Que shinobis están en primer lugar? Itachi, mi hermano fue usado por la aldea, ha pasado toda su vida protegiéndola, ambos hemos sido catalogados como traidores pero ahora él y yo fuimos aceptados de nuevo, los shinobis que crearon todo esto, ¿que son ellos? Quiero escuchar la verdad de ti— dijo el Uchiha menor al primer Hokague.
Un silencio incómodo reino en el ambiente por unos instantes, nadie hablaba, nadie se movía.
—Te puedo hablar de la aldea, pero sería una historia muy larga—respondió Hashirama de pronto.
—No tenemos tiempo para esto debemos irnos ahora— dijo Sarutobi serio.
—Sí quieren ir allí pueden hacerlo después de que acabemos de hablar —dijo Orochimaru.
— ¡ENTIENDES LO SERÍA QUE ES LA SITUACIÓN SÍ MADARA HA VUELTO! — grito exasperado el tercero.
—Estoy del lado de ellos y sí no están satisfechos, quizás los uso a ustedes para aplastar a Konoha ahora que está indefensa— dijo Orochimaru.
— ¿Aplastar Konoha? ¿Es en serio? —pregunto en un susurro sorprendido Suigetsu a la pelirroja.
—Por supuesto que no, sólo los está presionando— respondió también en un susurro mientras rodaba los ojos.
—De acuerdo —acepto el primer Hokague sorprendiendo a todos— para hablar de la aldea y los shinobis, debo empezar desde los Uchiha y los Senju.
Christine sonrió satisfecha consigo misma, entonces escucho un sonido familiar, un ligero maullido. Entrecerró los ojos y se giró pero cuando se acercó a la entrada dispuesta a salir una voz la detuvo.
— ¿No oirás lo que mi hermano dirá? — Pregunto el segundo Hokague —después de todo tú eres la que le pidió hacerlo.
La pelirroja se giró a verlo y ladeo la cabeza con un gesto inocente en su rostro.
—Es verdad que yo se lo pedí Tobirama-sama, pero yo no soy la que quiere saberlo, después de todo, yo ya se la verdad que ellos buscan— respondió con una sonrisa traviesa en un susurro que sólo pocos oyeron— sí se lo pedí no sólo fue para que se los dijera, eso podría haberlo hecho yo.
— ¿Entonces porque se lo has pedido?- interrogo Sarutobi.
—Hay cosas que no pueden ni deben cambiarse, todo debe seguir su curso— respondió, se giró de nuevo y salió.
—Es más audaz de lo que demuestra- pensó Tobirama.
—Es alguien de cuidado, es una suerte tenerla de nuestro lado- pensó Minato.
Recorrió fugazmente con la mirada el lugar, pero no encontró lo que buscaba.
—Aquí abajo —dijo una vocecita chillona.
Ella bajo la mirada al suelo, frente a ella sentado y moviendo suavemente su cola, había un pequeño gato negro con las orejas y patas blancas, este la observaba fijamente con sus grandes ojos amarillos de los cuales desbordaba la arrogancia. En su cuello un grueso listón blanco y en este una estrella de 5 puntas dentro de un cuadrado. El símbolo del clan de Ryota, se colocó en cunclillas frente al minino y de debajo del listón saco un pequeño pergamino gris, lo abrió y comenzó a leerlo.
— ¿Hace cuánto?— pregunto sin despegar la mirada del papel.
—Un par de horas —respondió el gato mientras se estiraba perezosamente.
—Gracias por traerlo Miki —dijo refiriéndose al pergamino y lo enrollo de nuevo, una pequeña flama apareció en su mano derecha y envolvió el papel quemándolo por completo.
— ¿Necesita algo más Miko-sama?— pregunto y ella negó— entonces nos vemos —dijo despidiéndose y desapareció en una pequeña nube de humo.
Se levantó y clavo la vista en el cielo, en verdad esperaba que ese odio que aquella chica de cabellos rosados sentía hacia ella desapareciera, pues a pesar de todo aún la consideraba su amiga.
Cerró sus ojos y el recuerdo de aquel día llegó a ella.
*FLASH BACK*
El fuerte aroma a humedad inundo su nariz, el lugar era muy oscuro pero las antorchas en la pared la disminuían un poco, el único sonido era el de sus propios pasos y el de los ambus frente a ella. Minutos después se detuvieron frente a una celda, los shinobis la miraron un instante transmitiéndole una advertencia y se marcharon dejándola sola con la persona que estaba sentada en un catre detrás de los gruesos barrotes.
Sus ojos grises la miraron fijamente analizándola al igual que los jades de ella lo hacían. Noto la confusión en su mirada y no le sorprendió pues en cierta forma había cambiado, su cabello ya no era castaño sino rojo y rozaba sus caderas, sus ojos antes color chocolate ahora eran grises. Capto la chispa de reconocimiento en su mirada y como una mueca apareció en su rostro.
—Ha pasado bastante tiempo que no nos veíamos Sakura-chan —dijo rompiendo el tenso silencio.
—Christine —susurro la chica y se acercó a los barrotes e inmediatamente negó efusivamente— mejor dicho Mitsuki —canturreo pero la Miko ni se inmuto— ¿Qué haces aquí? Esperaba que hubieras muerto.
La leve luz de las antorchas ilumino a la pelirosa dándole a Christine una visión completa de ella. Sus cabellos antes brillantes y sedosos ahora estaban opacos y enmarañados, su piel estaba cetrina, su cuerpo estaba extremadamente delgado incluso pudo notar en sus manos que se le comenzaban a marcar los huesos y sus ojos se veían apagados y pudo ver sólo una emoción en su mirada.
Odio, rencor, desprecio.
Su pecho se oprimió al ver el estado de la chica y no pudo evitar sentir lastima por ella y al parecer la ojijade lo noto pues la miro mordazmente.
—Ya vez que no, he pasado por mucho y no hubiera sido bueno morir envenenada —respondió ella— además no vine a hablar de ello. Necesito hablar contigo de algo más.
—Oh me pregunto qué quiere de esta humilde presa la gran y divina sacerdotisa del fuego— exclamo con falsa admiración y soltó una carcajada.
—Sí quieres burlarte hazlo, no me importa— dijo sería— es un asunto importante y puede beneficiarte—añadió y la pelirosa enarco una ceja.
—No me interesa.
—Necesito tú ayuda, además sí todo sale bien podrás regresar a tú vida normal.
Sakura la miro suspicaz y por un segundo dudo de lo que decía pero entonces recordó como ayudó a los ex-Akatsukis, entonces supo que aquello era muy posible y quizás la pelirroja podría ser la única en ayudarla.
—Bien, habla.
—Seguramente ya sabes que pronto habrá una guerra—dijo y Sakura asintió— cualquier shinobi disponible deberá participar.
—Estoy prisionera por sí no lo haz notado.
—Te sacare de aquí. Eres una kunoichi y además médico sí me prometes ayudar en la guerra yo te prometo que no regresaras aquí.
— ¿Para qué me quieres? Están Ino, Shizune-san, la Hokague y muchísimos más. Además tú también dominas el ninjutsu médico.
—Lo que yo hago es totalmente diferente al ninjutsu médico y es verdad que hay muchos shinobis igual de capaces que tú, pero sólo hay 2 personas que dominan el byakugou y tú eres una de ellas.
—No sé de qué hablas.
—Oh vamos no seas modesta, en estos meses que has estado aquí no haz utilizado una pizca de chakra por los supresores de chakra en tus muñecas y eso te permitió que tú reserva de chakra en tú frente se completará, así que no hace falta que lo ocultes con un improvisado fleco— dijo mientras señalaba la frente de la chica y ella la fulmino con la mirada.
—En verdad sabes todo de nosotros — exclamo con rencor.
—Supongo, entonces ¿tenemos un trato?— pregunto mientras extendía su mano.
—Lo tenemos— afirmó la pelirosa mientras tomaba la mano de la pelirroja y la agitaba levemente.
—Ryota-kun vendrá por ti en el momento indicado, nos vemos en el campo de batalla.
Sakura asintió y la joven miko se marchó sin mirar atrás.
*FIN FLASH BACK*
—Éramos tan buenas amigas —dijo al aire con tristeza.
— ¿Sucede algo?— pregunto una voz tras ella.
Al voltear vio a Itachi el cual la veía igual de serio que siempre, ella negó suavemente y se acercó a él, ambos entraron de nuevo a la cueva y notaron que todos estaban completamente anonados, pues acababan de escuchar una gran historia.
—No sé cómo Madara ha vuelto a la vida, pero estoy seguro que mate a mi amigo—dijo Hashirama.
—Él no ha vuelto a la vida, en realidad jamás murió durante su batalla—dijo ella de pronto y dejando en shock a todos.
—Es imposible -exclamo Tobirama.
—Es verdad.
— ¿Pero cómo pudo sobrevivir a nuestra batalla?
—Obtuvo células de usted Hashirama-sama, cuando la batalla entre ambos termino en las trasplanto en su herida no ocurrió nada en un principio, pero cuando estaba por morir despertó el rinnegan, al mismo tiempo pudo romper cierto sello, logrando poder invocar el caparazón vacío del juubi, el gedoumazou, después convirtió el caparazón en un catalizador y lo uso para cultivar las células de usted, logrando poder sobrevivir y crear los zetsus que son clones de usted aunque su calidad es menor.
—Es una plan que ha sido llevado a cabo por años, todo desde las sombras—dijo Itachi.
—El tsukuyomi infinito. Aldeas, shinobis, países, gente; no hay diferencia todo quedará atrapado en su genjutsu y los controlará como quiera —explicó Sasuke— lo que mi hermano, el hermano de Madara y tú querían proteger, todo se convertirá en nada.
—Es por eso que los hemos revivido, con su ayuda podremos balancear está guerra— dijo igual de serio que siempre Sasori.
Los anteriores Kages asintieron, Hashirama miro con orgullo. Su único deseo, su único anhelo se había cumplido y estaba ante sus ojos.
Konohagakure, Kumogakure, Kirigakure, Sunagakure, Amegakure.
Todas las aldeas estaban unidas finalmente después mucho tiempo habría un buen legado para las generaciones futuras.
Sarutobi observó a ambos hermanos Uchiha, le parecía increíble que los dos estuvieran juntos.
¿Qué había ocurrido? ¿Cómo había desaparecido el odio que albergaba Sasuke? ¿Porque Itachi había regresado a Konoha?
Eran las preguntas que rondaban la mente del tercer Hokague, pero entonces su mirada se clavó en la joven Miko, la cual hablaba animadamente con los dos azabaches y al sentir su mirada ella se giró a verlo y le regaló una sonrisa deslumbrante.
—Sí, fue ella— pensó con alivio al ver la escena.
—Los Uchiha, un clan poseído por el mal. Su amor hacia alguien es demasiado fuerte y sí lo pierden se convierte en un odio aún más fuerte, cambiando a esa persona. Este chico al perder a su familia buscó venganza, pero por lo que he notado la chica evito que el la realizará, entonces ella se convirtió en su nuevo objeto de amor, sí ella muere durante la guerra el odio lo consumirá, entonces tendremos a un nuevo Madara. Y el círculo vicioso de odio nuevamente comenzaría, eso debe evitarse a toda costa—pensó con determinación el segundo Hokague al ver la mirada intensa y profunda con la que Sasuke miraba a Christine.
—Tobirama prepárate para salir —exclamo el primer Hokague sacándolo de sus pensamientos— ¿Orochimaru que harás?— interrogo al sannin y este sólo lo miro.
— ¿No dijiste que estabas del lado de ellos?— interrogo el tercer Hokague.
—Claro yo también voy a ir— respondió el con una sonrisa maliciosa surcando su rostro.
—Entonces es mejor irnos —dijo Deidara.
—Estamos bastante cerca del campo de batalla, llegaremos en aproximadamente 2 hrs. —dijo Juugo.
—Parece que tú tienes otros planes —dijo Sarutobi a la Miko al verla con la mirada pérdida en el horizonte.
—Hay que separarnos —dijo enfocando la mirada en los shinobis.
— ¡¿DE NUEVO?!— replicó Suigetsu y Sasuke lo asesino con la mirada—perdón no he dicho nada.
— ¿Porque piensas eso?— pregunto Minato a la ojigris.
—La batalla entre los Kagues y Madara ha terminado y ellos están muy heridos, debo curarlos o morirán.
—Entonces ve, nosotros ayudaremos en la guerra —dijo Tobirama.
—Madara ya debe haber llegado con Naruto-kun y los shinobi de la alianza también deben estar por llegar.
—De Madara yo me encargo— exclamo Hashirama con un deje de emoción.
—De acuerdo— acepto la pelirroja— Orochimaru, Karin-chan, Suigetsu-san, Deidara-kun y Sasori-kun acompáñenme. Konan-san, Sasuke-kun, Itachi-kun, Juugo-san y los Hokagues irán a la batalla.
—Bien, hay que irnos —dijo Minato.
—Cuídate —dijo el Uchiha menor a Christine mientras le lanzaba una mirada significativa a Orochimaru—ten cuidado.
Ella asintió y el sannin sólo sonrió al entender la sutil amenaza hacia su persona, un segundo después los Hokagues desaparecieron y los demás no tardaron en seguirlos.
—Deidara-kun por favor —pidió al rubio y el tras una explosión de humo hizo aparecer sus famosas aves de arcilla donde montaron y partieron.
Momentos después en el campo de batalla un rubio ojiazul se encontraba siendo curado por una kunoichi de cabellos rosados, de repente frente a ellos fue clavado un extraño kunai, un segundo después un rubio que vestía una gabardina blanca aterrizó junto al kunai.
— ¿Llegó tarde?— pregunto el shinobi.
—No, llegas a tiempo padre —respondió el jinchuurki del Kyubi.
— ¿Quién eres?— pregunto la pelirosa sorprendida.
—Soy Namikaze Minato, no te preocupes estoy de tú lado —respondió al ver que ella noto que era un revivido.
—Tú sabías de esto —dijo ella a Naruto en reproche.
—Noté su chakra cuando estaba en el modo Kyubi, los otros también están por llegar.
Tres figuras más aterrizaron junto a Minato confirmando lo que Naruto acababa de decir.
—Eres rápido como siempre Minato —dijo el tercer hokague.
—Cuarto, tú shunshin es mejor que el mío —dijo el segundo hokague.
—Hay que empezar —exclamo el primer hokague.
— ¡EL TERCER HOKAGUE!— grito la pelirosa incrédula.
— ¡EL PRIMER Y SEGUNDO HOKAGUE, TAMBIÉN EL TERCERO. INCLUSO EL CUARTO!— grito otro shinobi en shock.
— ¿Quién uso el Edo-Tensei en ellos?— pregunto otro.
—Orochimaru fue quién nos invoco, debemos parar está guerra —respondió el tercer Hokague.
—Naruto lo has hecho bien descansa, tú amigos y los demás están por llegar, aunque Miko- sama tardará un poco más —dijo Minato.
— ¿Miko-sama? —pregunto él y entonces se dio cuenta de algo— ¿Mitsuki-chan los mando aquí?
—Así es, ella le pidió a Orochimaru-san revivirnos.
Naruto parpadeo sorprendido y Sakura no pudo evitar hacer una mueca ante la mención de la pelirroja.
— ¡HOKAGUES VAMOS!— grito Hashirama.
— ¿Ya hiciste la marca?—pregunto Sarutobi a Minato.
—Sí— respondió y en un segundo los 4 desaparecieron.
— ¡NINPOU SHISEKI YOUJIN! (Formación de los cuatro soles rojos) — exclamaron los Hokagues.
—Además agregare esto— dijo Hashirama— ¡SENPOU MYOUJINMON!
Una enorme barrera rojiza se alzó alrededor del juubi y en cada una de las 10 colas una contención. Los shinobis jadearon sorprendidos al ver aquello, pero su sorpresa aumento cuando los hermanos Uchiha y la ex-Akatsuki Konan también llegaron.
—Llegas tarde Sasuke —dijo Naruto al azabache.
—Sasuke-kun —susurro la ojijade.
—Sakura —siseo él y ella desvío la mirada.
—Mitsuki-chan le pidió que viniera —aclaró Naruto.
—Yo sólo quiero enmendar de alguna forma lo que hice —susurro la kunoichi.
—No es el momento ni el lugar Sasuke —intervino Itachi y el bufo molesto.
—Gracias por curarme Sakura-chan, ahora descansa. Vamos Sasuke —dijo el rubio mientras se levantaba del suelo.
— ¿Piensas que soy una mujer débil que no puede competir con ustedes? Tsunade-sama entrena a sus discípulos también como los otros sannin, no me subestimes— dijo Sakura mientras se acercaba a ambos shinobis.
Naruto sonrió y Sasuke sólo enarco una ceja.
—El equipo 7 nuevamente está reunido— exclamo Naruto con una gran sonrisa en el rostro.
Bajo ellos se alzaba el que había sido el escenario de una intensa batalla, el lugar había sido completamente destruido y en distintos puntos estaban los cuerpos de los Kagues, las aves de arcilla aterrizaron y en una nube de humo desaparecieron.
—No tienen buen aspecto —dijo Sasori.
— ¡UGH! ¡UNA BABOSA GIGANTE! —Grito Suigetsu— me pregunto cuanto sal se necesita para derretirlas.
—Es katsuyu la invocación de Tsunade-sama, bueno una parte —explicó Christine— Orochimaru y Karin-chan ustedes encárguense de la Hokague, déjenme los demás Kagues a mí.
— ¿Podrás con ello?— cuestión el Sannin.
—Sí.
—Entonces está bien.
Rápidamente Suigetsu, Sasori y Deidara acercaron los cuerpos de los Kagues a la Miko.
—No tienes agua —afirmó Suigetsu— ¿cómo los curaras?
—Eso no es problema —respondió mientras se acercaba al Raikague— veras, primero introduzco un poco de mi chakra dentro del cuerpo para hacer un chequeo y poder saber qué es lo que anda mal— explicó y puso una mano en la frente del shinobi y está brillo— después de saber cuál es el daño interno y la magnitud de las heridas externas me enfoco en el agua del cuerpo.
— ¿El agua?— pregunto confundido el peliblanco.
—Como sabes el cuerpo humano está compuesto por 80% de agua, en el 50% de esa agua enfoco mi chakra y la utilizo para sanar los órganos vitales, regenerar tejidos y nervios o cualquier daño, logrando incluso una regeneración a nivel celular. Normalmente este proceso al ser muy exacto y difícil debería llevar d horas pero gracias a mi entrenamiento y una ayuda que obtuve de Mikuyu-sama he logrado acortar el tiempo considerablemente a 30 minutos, lo único que no puedo hacer es restaurar chakra.
—Increíble— dijo Deidara sorprendido.
—Pero aún así llevara 2 horas sanarlos, y es demasiado tiempo— dijo Sasori.
—Tranquilo, tengo una solución para eso. Tajuu Kage Bunshin no Jutsu —exclamo y 3 clones de ella misma aparecieron y se dirigieron a los demás— mi limite al curar y para no perder el control son 4 pero con 3 bastará, en media hora estarán bien y con ayuda de Karin-chan su chakra estará restaurado.
La pelirroja comenzó rápidamente el tratamiento pero entonces se escucho la discusión entre Orochimaru y katsuyu.
—Deidara-kun podrías ir y evitar que katsuyu asesine a Orochimaru, al parecer cree que dañara a Tsunade-sama y con el historial de él no la culpo por pensar así.
El rubio rodó los ojos no había nada más que lo hiciera feliz que ver al Sannin morir por el ácido de una babosa gigante, pero sí eso pasaba los Hokagues recién revividos desaparecerían. De mala gana acepto y fue a hacer lo que la chica le pidió.
Treinta minutos después los Kagues se levantaban del suelo donde estaban y los clones de la pelirroja desaparecieron.
—Miko —dijo el Raikague y Christine hizo una leve reverencia a los 4.
—Gracias por salvarnos —dijo la Mizukague.
—No tienen que agradecer no podía permitir que ninguno muriera. Lamento mucho el haber llegado tarde.
—Tenías tus razones— dijo el Kasekague.
— ¿Dónde está Tsunade?— pregunto el Tsuchikague.
—Aquí—dijo la voz de la rubia mientras se acercaba a ellos seguida de Orochimaru, Karin y Deidara.
—Tsunade-sama —saludo Christine a la Hokague con una leve reverencia.
—Qué bueno que viniste Christine ¿y los demás?
—Nos separamos ellos fueron a la batalla.
— ¿Que ha ocurrido?— pregunto la Mizukague.
—La situación es algo compleja, hay que irnos en el camino les explicaremos todo —respondió Sasori y le hizo un gesto a Deidara.
Nuevamente las aves de arcilla se elevaron en el cielo aunque estas eran de un diseño distinto pues eran más veloces, y así rápidamente marcharon directo a apoyar a los demás.
Los Hokagues entraron en la batalla, Christine sano a los Kagues y para sorpresa de los shinobis resultó ser prima de Naruto.
Espero les haya gustado, y no olviden comentar, está historia está llegando a su fin aún no sé cuántos capítulos faltan, pero lo que sí tengo ya casi decidido es el final. Bueno gracias por leer y por su apoyo hasta el próximo mes, besos.
