En verdad lamento no haber actualizado, se que dije que sería hace una semana pero me fue imposible les ofrezco mis más sinceras disculpas sin más los dejo con el capitulo.
Disfrutenlo.
Capitulo 32: La batalla final.
La brisa acariciaba sus mejillas, avanzo un par de pasos y ante ella vio numerosos cuerpos de shinobis que habían dado sus vidas.
Lagrimas de impotencia escaparon de sus ojos y corrieron libres por sus mejillas, a su lado pasaron un par de shinobis que cargaban un cuerpo mas y sin mayor parsimonia lo colocaron con los otros, ahí vio a Uzuki Yugao la cual con ayuda de varios de la división médica se encargaban de los cadáveres.
—Tsunade-sama —la llamó su fiel amiga Shizune y ella la miro. — Son todos los cuerpos que logramos recuperar.
Limpió sus lágrimas y asintió, a pesar de ser varios al mismo tiempo eran pocos, pero la barrera azul colocada por Shizen y Ryota no les permitía ir por más. Aquellos shinobis la habían alzado en cuanto los Hokages revividos junto con los Kages habían reunido a los sobrevivientes en un punto en específico, Minato había ido por Obito, Kakashi y Sakura para también ponerlos a salvo.
Ellos mencionaron que esa barrera había sido creada con el fin de evitar los efectos del Tsukuyomi en caso de ser activado.
Frunció los labios y se alejó de ahí, estaba acostumbrada a ver los estragos de la guerra pero eso no significaba que le agradara verlos, se acercó a sus compañeros Kages, todos vivos una verdadera suerte, los vio sentados en las rocas del suelo descansando y reponiendo chakra por si llegara a ser necesario y al igual que ellos clavó la vista en el horizonte específicamente en ese resplandor rojizo que destacaba en todo el sombrío lugar.
Había algo que la volvía excepcionalmente hermosa, quizás fuese la armoniosa fragilidad de su cuerpo, tal vez los largos cabellos rojizos, quizás sus ojos tenuemente rasgados. O el aire de inocencia y poder que emanaba. No lo sabía, pero en ese instante nada podía opacar a la joven miko.
—Aquella chiquilla — dijo de repente el Tsuchikage.— ¿En verdad lo hará?
—Fue su decisión —respondió el Raikage.
—Quizás podamos hacer algo —sugirió la Mizukague.
—Esta barrera no sólo sirve para protegernos, también nos aísla del mundo evitando que cualquiera entre o salga —respondió el Kasekage en un claro tono de impotencia.
—Supongo que debemos confiar en Naruto y aquel chico Uchiha — suspiró la Mizukague.
—No albergues esa esperanza— contradijo el Raikague rudamente— esas criaturas no los dejaran intervenir —señaló refiriéndose a los dragones.
—Ella está aceptando una tarea que le traerá la destrucción. ¿Porque se ve tan decidida?— exclamó el Tsuchikage.
—Porque es su deber —respondió Tsunade.
Todos se giraron a verla sorprendidos por sus palabras, ella de entre sus ropas sacó un pedazo de pergamino y lo arrojó al suelo en medio de ellos, todos lo observaron pero ella no, ya se lo sabía de memoria.
—Katsuyu lo encontró donde entrenaba, debió dejarlo ahí antes de venir a la guerra no creo que le haya importado mucho.
Gaara se agachó y lo tomó para asegurarse de haber leído correctamente.
"Cuando la oscuridad cierna al mundo y la luna rojiza brille en lo alto, aquella mujer transformada en sacerdotisa, habrá sido la elegida para entrar al círculo ancestral donde la diosa aguarda.
En espera de su renacer a través de su cuerpo.
Aunque su camino sea duro y penoso.
Aunque el sendero sea arduo y numerosas las encrucijadas.
Deberá continuar sin mostrar temor o duda alguna, pues ella será el sacrificio para la invocación de un poder divino.
Sera entonces cuando la oscuridad termine y el equilibrio este nuevamente en balance."
—Tengo entendido que es la traducción de un pergamino más antiguo el cual había estado oculto. Desde antes de que ella naciera esto estaba predicho — dijo la Hokage con la mirada sombría.
—Todo es entrenamiento al que ella se sometió —exclamo una voz tras ellos y al girarse vieron a Shikamaru el cual se había acercado. —No era para volverse más fuerte era para que su cuerpo se volviera lo suficientemente resistente para soportar ese poder.
—En cuanto ella lo despertó, todo se decidió — dijo el Raikage.
—Para sellar a Kaguya se necesita un gran poder, pero el obtenerlo tiene un precio muy alto. En este caso su vida, no sobrevivirá a la guerra ella lo sabía y lo acepto —exclamó Tsunade mientras nuevamente las lágrimas corrían por sus mejillas.
Una sensación de tranquilidad se abrió paso dentro de ella, algo cálido y pacífico jamás había experimentado algo así inconscientemente sonrío.
Sintió como sus cabellos flotaban libremente a su alrededor, cómo el poder de Amaterasu corría a través de sus venas, lo sintió en cada gota de su sangre. La guadaña en sus manos era ligera, tamborileo los dedos en el mango y notó que ésta se había vuelto una extensión de ella.
Se sentía poderosa, invencible, sentía que podía lograr cualquier cosa, era una sensación embriagante, algo inexplicable.
Hizo resonar tres veces los cascabeles de sus muñecas, estos brillaron y su cuerpo poco a poco comenzó a elevarse al cielo hasta estar frente a Kaguya.
—Nunoboko —exclamó la diosa conejo y una extraña arma negra apareció en sus manos, era la misma que Obito había usado anteriormente.
—Sabía que la usarías, eres muy poderosa— dijo la miko. —Es por eso que yo tuve que invocar a Amenonuhoko — menciono mientras señalaba su guadaña.
Kaguya ladeó la cabeza y frunció el ceño al notar la burla en sus palabras.
Avanzó un paso en el aire y luego desapareció para reaparecer frente a la pelirroja la cuál en un segundo detuvo el avance de Nunoboko con su guadaña, una onda de chakra hizo temblar el lugar, ambas se impulsaron hacia atrás poniendo tierra de por medio.
Un parpadeo y el ambiente cambió completamente siendo reemplazado por una gigantesca cueva rocosa con un gran lago de lava en el suelo la miko miró rápidamente hacia Sasuke y Naruto comprobando que estuvieran a salvo, los vio en el lomo de Shugoryuu.
—Hakoryuu — llama la pelirroja —ve con Shugoryuu necesitará tu ayuda la habilidad de enviarnos a distintas dimensiones es bastante problemática.
El dragón blanco asintió y se alejó, un segundo después ella desapareció de la vista de todos.
—Hijutsu: Tengoku no hakai. (Arte secreta: Destrucción celestial) — exclamó ella desde algún punto de arriba y tras agitar la guadaña una serie de esferas negras aparecieron y salieron disparadas contra Kaguya.
— ¡SON BIJUUDAMAS! —Grito Naruto incrédulo.
Al disiparse el ataque notaron que ella no estaba, Mitsuki instintivamente se agacho esquivando los ataques del cabello de Kaguya, levanto su mano hacia el cielo y una lluvia de relámpagos se dirigió directo a la pelirroja, agito su mano de nuevo y esta vez la lava del suelo se arremolino y se lanzo también contra ella.
Una milésima de segundo antes la miko arranco un cascabel de sus muñecas y lo impacto contra su pecho el cual se convirtió en fino polvo dorado que se expandió y se convirtió en una esfera dorada que la cubrió totalmente protegiéndola del ataque.
Kaguya agito la Nunoboko y un ataque de aire comprimido dio de lleno a la esfera dorada, esta se rompió obligando a la miko a saltar hacia arriba mientras extendía su mano derecha hacia ella.
—Hijutsu: Mada kurai. (Arte secreta: Naturaleza oscura.) —En su mano se arremolinaron varias bijuudamas en forma de pétalos negros que desencadenaron una serie de explosiones— Aun no acabo. Hijutsu: Riri Sendan. (Arte secreta: Lirio cortante) —exclamo y el aire a su alrededor se convirtió en miles de cuchillas y arraso con el suelo donde Kaguya había caído.
Se levanto una nube de polvo producto del ataque y al disiparse vieron que una corteza de hielo le sirvió de escudo, y al igual que la vez anterior se vieron arrastrados a otra dimensión pero esta vez de hielo.
—A este paso no lograre nada —pensó la pelirroja mientras esquivaba lo que parecían lanzas de hielo —debo arrinconarla.
Hizo desaparecer la guadaña e imitando a Tsunade cargo sus puños con chakra y se lanzo contra ella, ambas se vieron enfrascadas en una batalla de taijutsu que con cada golpe se creaban ondas de chakra que hacían crujir el hielo a su alrededor, increíblemente sus atuendos que francamente deberían estorbarles no lo hacían logrando que en cierta forma aquella batalla no perdiera su majestuosidad.
Kaguya con ayuda de su chakra endureció sus cabellos y los lanzo como senbon contra la miko pero ella logro esquivarlo.
—Kouryuu —llamo ella al dragón mentalmente al tiempo que inesperadamente se alejaba de Kaguya— Shugoryuu, Hakoryuu —volvió a llamar.
Estos batieron sus alas y de sus bocas brotaron tres rugidos que se combinaron y dieron de lleno a Kaguya, Mitsuki aprovecho y se acerco a Naruto y Sasuke los cuales estaban en el suelo.
— ¿Estás bien? —interrogo Sasuke al tiempo que con la mirada la miraba de arriba abajo buscando alguna herida.
—Si —respondió con una leve sonrisa — pero realmente no sé hasta cuando, el tiempo se agota.
— ¿A qué te refieres? —Pregunto esta vez Naruto.
Ella lo miro y suspiro, no estaba en sus planes el decirles pero por un instante lo olvido, y ahora debía decirles.
—Al liberar el sello desperté a Amaterasu, y teóricamente nos volvimos una, sin embargo adquirí sus poderes y habilidades, pero no su inmortalidad, además de que solo será temporalmente.
—Oh eso no es bueno —dijo el rubio con el ceño fruncido.
—Te ayudaremos —exclamo el azabache.
—Es peligroso, pero realmente no hay otra opción —dijo resignada.
— ¿Cual es el plan? —Pregunto de nuevo el Uchiha.
—Yo la detendré por unos segundos que ustedes aprovecharan para sellarla, la tomare por sorpresa este es el mejor momento pues el hecho de movernos con ella a través distintas dimensiones le supone un desgaste considerable de chakra.
—Deberemos atacar nosotros también —dijo Sasuke a Naruto.
—Usare unos clones y...
Una fuerza vertiginosa se sintió interrumpiendo al rubio, obligándolos a él y Sasuke a no moverse.
—Esta vez usa la gravedad —pensó la pelirroja y al verla noto que usando lo que parecían sus propios huesos lanzo contra el rubio y el azabache dos filosas lanzas —finalmente Kuro-zetsu logro convencerla de matarlos para evitar que la sellen.
Hizo aparecer de nuevo la guadaña y sujetándola firmemente la hizo girar a gran velocidad bloqueando los ataques, sintió una pequeña punzada en su bajo vientre pero no le presto atención y de nuevo se lanzo contra Kaguya.
—Shugoryuu, Hakoryuu, Kouryuu. Es la hora —exclamo y los dragones se elevaron hacia el cielo.
—Hama Ryuuojin. (Exterminio del rey dragón) —Dijo el dragón negro y de su boca salieron cuchillas de aire comprimido.
—Tenma:Kuuryuusen. (Ataque del dragón celestial) —Dijo el dragón blanco y esta vez el lanzo una esfera de luz blanca con tres anillos negros.
—Tenma: Shouryuusen. (Ataque del dragón ascendente.) —Dijo el dragón rojo y lanzo una llamarada de fuego combinada con rayos negros.
Sin embargo Kaguya logro protegerse del ataque causando una gran explosión, y creo enormes puños de chakra con los cuales ataco a los dragones, pero nuevamente se vio atacada esta vez por la pelirroja.
—Hijutsu: Kagutsuchi. (Arte secreta: Encarnación del fuego.) —Exclamo y una enorme esfera de chakra puro de color rojo sangre y anillos de fuego salió disparada.
— Senpō: Cho Bijuu Rasenshuriken —dijo Naruto y tras haber creado varios clones de Sombra, formo nueve Rasen Shuriken utilizando el chakra de las bestias, y las lanzo al mismo tiempo.
— Enton: Susanoo Kagutsuchi — exclamo Sasuke y activo su susanoo, creando una flecha de llamas negras que salió disparada.
Los ataques impactaron contra ella, la presión y fuerza de los mismos la dañaron lo suficiente para dejarla indefensa unos segundos.
— ¡AHORA! —Grito Mitsuki y Sasuke junto con Naruto se lanzaron contra la diosa conejo con sus brazos extendidos hacia ella.
Al notar sus intenciones Kaguya hizo amago de escapar a otra dimensión pero su falta de chakra lo impidió, alzo la mirada y vio a Mitsuki a escasos centímetros de ella.
—No escaparas —le dijo al mismo tiempo que la sujetaba de la túnica y le dejaba caer una descarga eléctrica obteniendo el tiempo suficiente para que Naruto y Sasuke la alcanzaran logrando así sellarla.
Una explosión de chakra lanzo a los dos shinobis hacia tras y ellas cayeron contra el frio hielo del suelo, de repente Kaguya empezó a transformarse en el Juubi y a dividirse en los nueve bijuus, dejándola sola.
—De nuevo, yo el ancestro de todo el chakra soy derrotada por esos chakras repartidos —pensó Kaguya con rencor.
—No tengo opción —pensó kuro-zetsu —tendré que esperar a que mi madre sea revivida de nuevo.
La miko se levanto con dificultad y camino hacia ella, los tres dragones se miraron y asintieron era ahora o nunca, su enorme figura se volvió pequeña hasta que se volvieron tres esferas luminosas que brillaban intensamente, se acercaron a ellas y rodeándolas crearon una barrera transparente.
Miro fijamente lo que quedaba de ella y no pudo evitar sentir lástima, un circulo violeta apareció bajo ellas, estaba conformado por varias runas, en el centro una estrella de ocho puntas, a sus lados y en menor tamaño las figuras del sol y la luna.
Libero una luz rojiza de todas partes de su cuerpo y esta la cubrió en un aura de color rojo puro, con sus uñas corto uno de sus dedos y con su sangre dibujo una estrella y una luna en sus palmas, cerró los ojos reuniendo lo que le quedaba de poder e hizo varias posiciones de manos, termino la serie y nuevamente abrió los ojos.
—Hijutsu: Mittsu Kazoero no Fuin (Arte Secreta: Sello del sueño eterno.)
De cada punta de la estrella del suelo brotaron cadenas de oro y sujetaron a Kaguya junto con kuro-zetsu, la guadaña apareció de nuevo en sus manos, ella la agito y con ella atravesó a ambos completando así el sello.
—Esta vez ninguno de ustedes podrá regresar a este mundo ni a ningún otro, ambos vagaran eternamente en el abismo.
Sus palabras sorprendieron a los bijuus aquella chiquilla había hecho algo inimaginable, las cadenas los quemaron hasta hacerlos desaparecer, el circulo brillante desapareció junto con los dragones y la barrera, en ese instante la guadaña se rompió en pedazos.
Su cabello dejo de flotar y el kimono que vestía desapareció, un tibio liquido broto de su bajo vientre curiosa bajo la mirada y vio la profunda herida, no se sorprendió ni se asusto solo sonrió amargamente. Sintió como sus pocas fuerzas la abandonaban, sus piernas flaquerón pero antes de que cayera alguien la atrapo.
—No —susurro una voz, ella forzó su vista y vio el pánico reflejado en esos orbes negros. —No —repitió el al ver los hilos de sangre que brotaron de sus labios.
Escucho los pasos apresurados del rubio y lo vio llegar también a su lado, sus ojos azules brillaron por las lágrimas que amenazaban con caer.
—Vamos, cúrate —dijo el nervioso.
Ella no respondió, solo lo miro.
—Puedes hacerlo, usa tu poder —dijo de nuevo.
—No —susurro con la respiración entrecortada.
—Hazlo —dijo esta vez Sasuke y ella nego.
—N... No puedo.
— ¿Qué? ¿De qué estás hablando? —Exclamo histérico el rubio y ella nuevamente no respondió.
— ¿Porque? —Pregunto suavemente Sasuke.
—P... Porque no p... puedo y no d... debo.
—No entiendo —dijo el de nuevo.
Ella lo miro y sintió su temor a través de su mirada, respiro profundamente si solo tuviera más fuerzas, solo le quedaba una opción, usaría el enlace mental que había usado antes.
—Ustedes sellaron a Kaguya —dijo ella y los dos jadearon sorprendidos al oír su voz en sus cabezas. —Pero eso no era suficiente, algún día dentro de muchos años ese sello nuevamente se rompería y ella renacería. Yo no podía dejar que eso pasara, así que la he sellado en el abismo eterno, un lugar donde los dioses pierden su poder.
—Pero eso no impide que te cures a ti misma —dijo en voz alta Sasuke.
— ¿Aun no lo entiendes?—Dijo ella en su mente —para obtener ese poder había un precio.
—Hablas de...
—Asi es Naruto.
— ¡NO! —Exclamo el rubio.
—Aun si no hubiera usado ese poder, aun así habría muerto —dijo. — Toda acción con lleva una reacción, todas las decisiones que he tomado deben pagarse, absolutamente todo.
Sus ojos se abrieron en shock, no ella no podía estar refiriéndose a eso, no era cierto.
—Te refieres a todas las vidas que salvaste —dijo el azabache lentamente y el silencio de ella lo confirmo.
Sintió un liquido tibio mojar su camiseta, bajo la mirada y vio una enorme mancha roja en ella, sin embargo aquella no era su sangre, sus pupilas se dilataron y la aferro mas contra su pecho, recuerdos de un sueño lejano llegaron a el así como el fatídico desenlace, su rostro se ensombreció, y una fina lagrima corrió por su mejilla.
Naruto lo observo, aun en shock y antes de que alguno dijera algo mas, ellos junto con los bijuus sintieron como si algo tirara de ellos.
—Bienvenido —dijo la voz de aquel que reconoció como su padre.
Limpio las lagrimas de su rostro y se levanto, ya no estaban es esa dimensión del hielo, estaban en lo que parecía un enorme circulo, rodeados por los Hokages revividos y los shinobis de la alianza, al parecer los habían invocado. A unos metros frente a el había un anciano flotando.
—Gracias por salvar al mundo —dijo él con una sonrisa.
Parpadeo fuertemente como si despertara de un letargo y rápidamente se acerco a él.
—Viejo Rikudou —exclamo él con una nota de pánico en la voz —quiero pedirte algo —dijo suplicante mientras le lanzaba una rápida mirada a la miko que aun era sostenida por el azabache.
Aquellas palabras obligaron a todos a clavar la vista en ellos dos, hubo exclamaciones de sorpresa, gritos sorprendidos, e incluso algunos comenzaron a llorar, aun así nadie intento acercarse.
Hagoromo miro a la miko con infinita tristeza, y luego clavo su vista en Naruto y negó suavemente.
De sus orbes azules cayeron lagrimas al comprender, e inesperadamente cayó de bruces al suelo, vio a Hinata correr a él y mientras ella comenzaba a sanarlo observo como Sasuke cargaba a la pelirroja y sin decir nada comenzó a caminar todos se hicieron a un lado dejándole el camino libre, el rubio los vio alejarse dejando tras de sí solo un pequeño rio de sangre.
—Naruto —dijo ella de nuevo en su mente. —Gracias por todo, serás el mejor Hokage que haya existido, lo sé. Cuídate mucho y por favor discúlpame con los demás por no despedirme apropiadamente.
Llevo sus manos a su rostro y lloro amargamente, nuevamente no pudo salvar a alguien importante para él.
A su lado la heredera Hyuga lo rodeo con sus brazos y al igual que el lloro, seguida por muchos más.
Aquí termina el capítulo de hoy, espero que les haya gustado.
Bueno chicas y chicos de todas las edades y nacionalidades finalmente después de más de tres años esta historia llega a su fin, así que no se pierdan el próximo capitulo el ultimo y después vendrá el epilogo.
Una cosa más debido a que tengo que ir al hospital por cuestiones de salud, actualizare en 15 días, lo siento.
Gracias a todos los que llegaron hasta aquí y no olviden comentar.
Hasta la próxima, besos.
