Hola de nuevo mis adorados lectores, finalmente el gran día ha llegado. Esta historia ha llegado a su fin, después de más de tres años de escribir, espero les guste.

Quiero agradecer a:

Caro-11Ishiro Shizukakeanefan Guest Jessica TheDarckAngelKuraAmiTsuyu. M. Otakucamila Uzumaki Hiuga HinataluchiIce Prince 93SrtaBlackyHikari-Moonlight

Por haberse tomado su tiempo para comentar la historia y darme sus opiniones, criticas y más.

También quiero agradecer a:

Caro-11FurudeMidori13GabyUchiha15Hikari-MoonlightHikari-Namikaze-Uzumaki-UchihaIce Prince 93Ishiro ShizukaKasumi IsumiKokuyoseki no ketsuekiMatryoshkahMoon-aishiteruNekiri-chanNeri15PAXY-BLACKSunako1993TheDarckAngelTsuyu. M. OtakuUzumaki Hiuga Hinataabi prezinocent-soulitzelasantaescarlata

Por haber agregado esta historia a favoritos. En verdad muchas gracias.

Sin más a leer, disfrútenla.

EPILOGO:

"Nueva Vida."

Sus ojos se abrieron de golpe, parpadeo un par de veces para aclarar su vista, y observó a su alrededor, todo blanco.

Se incorporó con dificultad y noto un ligero dolor en su brazo izquierdo producto de lo que parecía suero, analizo su ropa, una bata azul y debajo de esta una gran cantidad de vendas, con sus manos palmeó su rostro suavemente y sintió unos cuantos parches en sus mejillas.

Todo eso junto con la pesadez de su cuerpo indicó que se encontraba en un hospital.

Era extraño, forzoso memoria a recordar lo último que hizo pero una punzada golpeo su cabeza, recordó el brillante carmesí de sangre derramada y cientos de cuerpos a su alrededor, su respiración se agito y su cuerpo tembló, no había que ser médico para saber que estaba entrando en una crisis de pánico.

—Solo fue un sueño. Solo fue un sueño... —Se repitió una y otra vez intentando calmarse.

Entonces la puerta se abrió y por ella entró una doctora la cual la miró sorprendida.

—Veo que despertaste —exclamo con emoción y ella solo la miro confundida. —Has estado en coma por tres meses.

— ¿Eh?

—Ah no recuerdas nada, pero es normal.

—No comprendo. ¿Podía explicarme?

—Según supe, cuando estabas trabajando resbalaste por las escaleras. Rodaste tres pisos hasta que te estrellaste con un gran ventanal de cristal. Tenías varias cortadas profundas y una fuerte contusión en la cabeza, perdiste mucha sangre y entraste en coma.

—Entonces eso paso —susurro para sí misma y nuevamente se recostó.

—Bueno Christine, en unos momentos una enfermera vendrá por ti para hacerte una serie de pruebas en lo que esperas podrías hablar con alguien que ha estado esperándote.

La mujer le sonrió y abrió la puerta permitiendo que entrara un hombre mayor, el cual la miro aliviado.

—Mucho gusto señorita Kobayashi, es bueno que haya despertado. Mi nombre es Tachibana Ryu, soy abogado y quisiera hablar con usted.

Ella parpadeo confundida, al no entender que quería el, dejo sus pensamientos de lado y le invito a sentarse en una silla junto a ella.

Cuatro meses después.

TokioJapón.

15:30 p.m.

En sus oídos retumbaban las voces del grupo "Big Bang", era la cuarta vez que oía Haru Haru, adoraba esa canción.

La camioneta negra se detuvo frente a un rascacielos, bajo rápidamente y se apresuró a entrar, en cuanto entro todas las miradas se clavaron en ella, logrando ponerla ansiosa, sin duda había sido el centro de todas las pláticas, sacudió la cabeza aquello no importaba. A travesó rápidamente el living y entro en un ascensor.

Las puertas se abrieron en el piso 17, miro a todos lados pero solo encontró una chica de traje negro tras un escritorio de cristal, avanzo y noto que tras ella había un par de puertas negras de lo que parecía una sala de juntas que al parecer ocupaba todo el piso.

—Buenos días —saludo ella cohibida cuando se acercó.

— ¿En qué puedo ayudarte?— pregunto la chica que miraba fijamente y sin pena alguna su cabeza.

Ella frunció el ceño, odiaba que la gente la mirara así, bueno no los culpaba después de todo quien la mando a nacer con ese cabello tan llamativo que daba la impresión de que su cabeza estaba en llamas.

Carraspeo para que la chica dejara de mirarla así pero como siempre no funciono. Así que recurrió a otra cosa.

—Soy Kobayashi Christine —exclamo fríamente y con un ligero tono arrogante.

La chica palideció, y rápidamente clavo la vista en sus ojos grises, ella sonrió interiormente obviamente la recepcionista se había dado cuenta de que estaba ante su futura jefa.

—Oh señorita Kobayashi —exclamo sorprendida y nerviosa— la esperábamos, pase por favor el vicepresidente llegara en cualquier momento tiene una junta con los accionistas.

La pobre chica estaba hecha un mar de nervios, quizás debió ser más sutil.

—Gracias —respondió y entro.

Se sentó en una silla de piel negra miro a su alrededor y vio que las paredes eran de vidrio y la mesa de caoba, demasiado llamativo en su opinión y un total despilfarro de dinero.

Realmente no entendía porque había aceptado aquella tontería.

Pero no era como si tuviera otra opción, pues cuando aún estaba en el hospital aquel abogado Ryu le dijo que sus padres habían muerto en un accidente, y también le menciono la existencia de un testamento donde decía que todas las acciones de sus padres habían pasado a ella, convirtiéndola en la accionista mayoritaria.

Esto implicó que hiciera un viaje a Tokio, para que ocupara "su lugar".

Habían pasado unos cuantos años desde que vio a sus padres por culpa de aquel suceso que mato a sus hermanos y su vida familiar se volviera un infierno, en aquel entonces sus padres buscaban cualquier cosa que los hiciera olvidar aquello, así que un día compraron una pequeña compañía en bancarrota.

Ambos invirtieron todo su tiempo en ella, y en cuatro años increíblemente consiguieron su objetivo, la compañía revivió y se expandió hasta que se convirtió en una conocida mundialmente cadena automotriz.

Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando las puertas se abrieron.

Miro a la persona que entro y francamente se quedó muda de la impresión, era un joven atractivo, demasiado atractivo, de brillantes y sedosos cabellos azabaches del cual unos mechones caían por sus mejillas enmarcando su rostro, su piel era de un encantador color crema, sus ojos los más oscuros y su mirada.

Pff pero que mirada, sentía que se derretía.

Vestía un traje gris y una camisa blanca obviamente no llevaba corbata, su camisa ligeramente abierta mostraba el inicio de un cuerpo perfecto, en su cuello portaba un collar de oro del que colgaba lo que parecía un abanico japonés blanco con rojo.

—Uchiha Sasuke— dijo el presentándose con una voz que le erizo la piel.

—Kobayashi Christine —dijo ella tratando de no sonar nerviosa y el solo asintió.

Al parecer él era el vicepresidente, se vieron enfrascados en una larga conversación en la que él le explico todo lo referente a la empresa, aunque hubo momentos en que no oía lo que le decía y solo lo miraba embobada, unas cuantas horas después él se levantó dispuesto a irse.

—Bien, entonces nos veremos pasado mañana.

Ella lo miro dirigirse a la puerta, había algo en el que la intrigaba, algo muy familiar pero no lograba saber qué.

—Disculpe —dijo ella al tiempo que también se levantaba— ¿Nos hemos visto antes?

El enarco una ceja poniéndola aún más nerviosa.

—Eh... Tengo la sensación de que nos hemos visto antes.

El solo la miro con los ojos entrecerrados y ella quiso que la tierra se la tragara seguramente se dio cuenta de que le había gustado, y pensó que ella pretendía ligar con él.

—Tal vez fue en otra vida —respondió al fin con una sonrisa torcida que la hizo suspirar y sin más salió de la sala de juntas.

Se acercó a la puerta, no era como si quisiera ver su retaguardia, bueno solo un poquito. Lo vio marchar hasta llegar al ascensor.

Avanzó 3 pasos y una punzada golpeó su cabeza.

Recuerda... —Susurro una hermosa voz femenina.

Algo bloqueo su mente y una serie de imágenes la tomaron por sorpresa.

Ella le sonrió débilmente, pero empezó a llorar amargamente, y se aferró a él.

Tranquila.

Pero…

No dejare que nadie te vuelva a tocar, yo te protegeré.

¿Lo prometes?

Lo prometo.

Parpadeo confundida, ¿qué rayos había sido eso?

— Ese era Sasuke —pensó al darse cuenta.

Más recuerdos la sorprendieron.

Te Amo — dijo el azabache con un precioso brillo en sus ojos negros.

Cuando todo esto termine y tú seas liberada de tú obligación como sacerdotisa, regresare a ti —dijo y en la palma de su mano derecha dejó un objeto— y entonces haré todo apropiadamente y pediré tú mano en matrimonio.

— Señorita ¿le sucede algo?- pregunto la recepcionista preocupada.

Su cabello dejo de flotar y el kimono que vestía desapareció, un tibio liquido broto de su bajo vientre curiosa bajo la mirada y vio la profunda herida, no se sorprendió ni se asustó solo sonrió amargamente.

Sintió como sus pocas fuerzas la abandonaban, sus piernas flaquearon pero antes de que cayera alguien la atrapo.

No me dejes —susurro él con voz suplicante.

Perdóname, lo único que lamento es no estar a tu lado.

La oscuridad se extendió sobre ella, hasta que la cubrió por completo, mientras aun sentía los brazos protectores del muchacho.

Sus labios se abrieron pero las palabras lastimosamente no salían.

—No puede ser —susurro sorprendida y salió corriendo tras el chico.

Las puertas del ascensor se cerraron pero ella logro llegar, al parecer estaban solos.

— ¿Estás bien? —Le pregunto el preocupado.

Ella no respondió solo lo miro fijamente, mientras todas las piezas encajaban en su cabeza, recuerdos de una vida lejana en un mundo diferente.

Había olvidado su vida en Konoha, a sus amigos, sus aventuras, todo. Pero ahora quien sabe cómo o porque lograba recordar todo.

Gruesas lágrimas corrían por sus mejillas mientras veía fijamente al chico frente a ella.

— ¿S... Sasuke-kun? —Susurro aun en shock y él se sorprendió. — ¿Eres tú?

El azabache solo la miro incrédulo, como si dudara que ella lo renaciera, pero entonces vio en sus orbes grises como ella lo miraba con gran amor, como si él fuera lo más valioso para ella, parpadeo varias veces y una sonrisa se formó en sus labios.

Se acercó lentamente a ella y con sus pulgares limpio sus lágrimas.

—No pensé que recordaras tan rápido, creí que tendría que esforzarme un poco —le respondió.

—Pero... ¿Cómo? ¿Desde cuándo? ¿Qué paso?

Su cabeza era un completo lio.

El la miro fijamente y recordó aquel día.

*FLASH BACK*

Escucho un par de pasos tras él, seguro de que era Itachi se levantó dispuesto a dirigir a su hermano su clásica mirada intimidatoria por ir de nuevo a buscarlo para arrastrarlo a su vieja casa en el complejo Uchiha, respiro un par de veces no era como si estuviera en sus planes el lanzar el amaterasu contra su hermano.

—Hola Sasuke —dijo una voz femenina.

Se giró y vio a una mujer de aproximadamente 24 años, era alta con un cuerpo envidiable, su largo cabello color lila, sus ojos violetas y mostraban un brillo amable pero también determinado, su piel pálida y labios rosados. Vestía un kimono rojo sangre con cerezos negros en la tela, y la faja también negra.

Rodó los ojos al ver que era otra fan loca, ella rió suavemente claramente burlándose, frunció los labios y la fulminó con la mirada

—Oh lo siento —dijo mientras con una de sus manos cubría su boca intentando detener su risa.

No dijo nada, sólo la miro exigiéndole con la mirada que se fuera, ella enarcó una ceja y pasó a su lado ignorándolo hasta situarse frente a la lápida.

—Aún la extrañas —afirmó ella mientras con sus dedos recorrían el nombre grabado en la piedra. — Y aún la amas.

Sintió tras su espalda el aura asesina que el azabache desprendía claramente furioso por sus palabras.

—Si existirá la forma de que nuevamente estuvieras con ella. ¿Serías capaz de abandonar toda tu vida aquí?

Esa pregunta lo tomó desprevenido. ¿Abandonarlo todo? Claro que lo haría, si pudiera haría sus maletas en ese instante y se despediría de su hermano, le extraño que ella preguntara eso, aquello le indicó que esa chica no era otra fan loca.

Ella se giró y lo miró intensamente con un brillo misterioso en los ojos.

— Y bien. ¿Lo harías? —Preguntó de nuevo.

—Si —respondió él con voz clara y ella sonrío.

—Bien, eso es todo lo que quería oír.

Arrancó un cascabel del kimono que vestía y se lo dio a Sasuke.

—Sólo tienes un día —señaló ella haciendo énfasis en la última palabra —una vez hecho no habrá vuelta atrás.

El enarcó una ceja y miró el cascabel, por alguna razón se le hacía conocido.

—Será mejor que te apresures y hagas los arreglos necesarios para irte —dijo ella atrayendo su atención —salúdala de mi parte.

El la miró con odio, esas palabras no le agradaron en absoluto. ¿Acaso se burlaba? Parecía como si ella estuviera diciéndole que la vería de nuevo.

—Si pequeño Sasuke, todo lo que estás pensando es cierto —dijo ella con una sonrisa burlona —por cierto mi nombre es Mikuyo.

El abrió los ojos en shock aquella mujer... No, no era posible, abrió la boca pero antes de decir algo ella desapareció en un remolino de fuego.

—Un día —repitió la voz de ella y el aun sorprendido apretó el cascabel y sin pensar corrió al complejo Uchiha.

Lo agito suavemente y este produjo un hermoso sonido, lo observo fijamente. Era dorado espolvoreado con polvo plateado, lo agito una vez más y se lo devolvió a su otouto.

— ¿Estás seguro de esto Sasuke? —Pregunto de nuevo.

El Uchiha menor tomo el cascabel pero no respondió y continúo guardando unas cuantas cosas más.

Fotografías de su familia, la foto del equipo 7, unas cajas de sebón, cuatro docenas de kunai, un pequeño equipo médico, prendas de ropa y su banda ninja.

—Sasuke —llamo de nuevo.

—Lo estoy —respondió mientras afirmaba la chokuto a su cintura. —No necesito pensarlo más.

Itachi suspiro y le extendió una pequeña caja de madera negra donde contenía aquel anillo, Sasuke lo miro y la tomo, en ese momento se escuchó un gran alboroto y en el marco de la ventana de su habitación apareció un rubio ojiazul.

— ¡TEME! —Grito y entro.

El azabache se hizo a un lado evitando que le cayera encima.

— ¿Qué quieres dobe? —Gruño pero se sorprendió al ver a su compañero con lágrimas en los ojos.

—Te vas —dijo a modo de acusación.

El azabache suspiro, tomo su mochila y salió de su cuarto seguido por su hermano y Naruto. Llego a la entrada y se topó con un grupo de personas, todos lo miraban.

—Itachi-kun nos avisó —respondió Ino a la pregunta no formulada.

Entonces se vio inmerso en una ronda de palabras de apoyo, sugerencias, regalos de despedida, algunas lágrimas, discursos y mucho más, todo de parte de sus compañeros de generación, senseis, taka y demás conocidos.

Naruto se abrió paso entre la muchedumbre y lanzo frente a él una gran bolsa, la abrió y el Uchiha con incredulidad noto una cantidad exagerada de ramen instantáneo.

—Es mi ración súper secreta especial, de ramen. Te la regalo solo con la condición de que protejas con tu vida y hagas muy pero muy feliz a Mitsuki-nee. —Exclamo seriamente.

Sasuke lo miro con los ojos entrecerrados y entonces sonrió levemente, Naruto siempre seria Naruto.

—Esta vez no voy a volver dobe —dijo el de repente.

—Lo sé —respondió el rubio entendiendo que lo decía por cierta pelirosa.

—No intentes buscarme.

—Lo prometo, después de todo esta vez te vas para ser feliz, ella está de misión cuando regrese hablare con ella.

Ambos se dieron la mano y sonrieron era el adiós.

— ¿Estás listo? —Pregunto una voz.

Todos alzaron la mirada y vieron flotando sobre ellos totalmente despreocupada a cierta miko.

—Mikuyo-sama —dijo Itachi y ella sonrió.

—La misma, bueno Sasuke el cascabel que te di arrójalo contra ese estanque —dijo ella mientras señalaba el jardín.

El asintió pero antes se giró hacia su hermano.

—Estoy orgulloso de ti, has crecido bien y sé que Oka-san y Otou-san también estarían orgullosos. Ve y vive tu vida con la persona que amas no te preocupes por nada. Adiós Sasuke, quizás algún día nos volvamos a ver, hasta entonces se feliz.

Un nudo se formó en su garganta y aun cuando todos miraban, se lanzó y abrazo fuertemente a su hermano.

—Adiós Itachi —susurro y se separó de él, se colgó su mochila al hombro y tomo la bolsa que Naruto le dio.

Salto al estanque, este brillo un segundo y mientras se sumergía en las aguas azules la antigua miko hablo.

—Ese mundo es distinto a este, ahí no existen los ninjas, ahí solo serás un civil. Al llegar tendrás una identidad, una vida y recuerdos que impondré en tu memoria los cuales te ayudaran. De ti dependerá que se encuentren de nuevo, ella no te recordara ni a ti, ni nada de lo que vivió. Sabiendo esto has elegido ir, suerte UchihaSasuke.

Abrió los ojos y se encontró acostado en una cama vistiendo solo un pans negro, miro a su alrededor y vio que estaba en un lujoso departamento, en una esquina todas sus cosas y sobre un sofá su ropa ninja doblada junto con su chokuto.

Se levantó y se acercó a un enorme ventanal, a través de el observo la luna brillar sobre extraños edificios era totalmente distinto a Konoha.

Estaba en otro mundo.

*FIN FLASH BACK*

Sacudió su cabeza, ya tendrían tiempo para que el pudiera explicarle todo eso.

—Te dije que no importaba el tiempo que pasara, mi amor seria sólo para ti. No podía vivir sin ti así que vine a buscarte.

La chica lo miro con una insulsa felicidad, pero en aquel instante las palabras no salían así que solo lo abrazo y el encantado correspondió.

Las puertas el elevador se abrió, con pesar él se separó de ella pero rápidamente tomo su mano firmemente, ambos salieron del edificio y se internaron en la calle atrayendo miradas a su paso pero a ninguno le importó.

Ella le sonrío cuando notó que el la miraba de soslayo y él le guiño un ojo haciéndola sonrojar furiosamente.

—Entonces —dijo de repente el azabache. — Después de que te invite a comer, serias tan amable de mostrarme este curioso mundo tuyo. Mikuyo se encargó de que supiera solo lo básico, y en estos meses que llevo aquí no he podido conocerlo.

Su rostro adopto un semblante pensativo, cerró los ojos un instante concentrándose y una sonrisa traviesa se dibujó en sus labios.

—Sasuke-kun. ¿Sabes lo que es un parque de diversiones?

—No — respondió confundido.

—Entonces te encantará la montaña rusa.

Tras decir esto lo arrastro al restaurante más cercano y al imaginarlo no pudo evitar sonreír. Quizás gritaría o quizás no, quién sabe.

Pero eso sí sería una imagen muy graciosa y ella se divertiría de lo lindo con la situación.

FIN

Bueno hasta aquí llego, jejeje perdón por el susto de la muerte de Mitsuki-chan, como ven ambos están juntos. ¡WIII!

Estoy tan feliz por haber terminado este proyecto y muy agradecida con todos y cada uno de ustedes que fielmente me han apoyado y esperado ansiosamente mis actualizaciones, en verdad muchas gracias sin ustedes esta historia no hubiera sido posible.

Ahora algo de publicidad, los invito a leer mis demás historias.

1.-"Mi destino después de la muerte."

Un día después de una discusión con cierto Uchiha, Sakura sale corriendo. Alguien la ataca y en consecuencia muere. Pero su ferviente deseo de mostrar que no es la niña débil que todos creen que es le dará una nueva oportunidad, su alma llega a un extraño lugar, un nuevo mundo, nuevos amigos, nuevos poderes y quizás un nuevo amor. Ahora ella ya no es una kunoichi es una shinigami.

Es un crossver entre Bleach y Naruto.

2.- "Un Shinobi y una Maga."

Juvia Loxar miembro del gremio Fairy Tail, maga del elemento agua. Uchiha Itachi, ninja renegado y miembro de la organización Akatsuki Durante una misión Juvia termina en el mundo shinobi, donde conoce a cierto Uchiha. Un mundo totalmente nuevo, para ella pero ahí conocerá el verdadero amor, ¿que pasara? ¿Regresara a Fiore?

También un crossver, pero este es de Fairy Tail y Naruto.

3.-" Legado Mágico"

Regulus Black murió llevándose con él, el mayor secreto del Lord Oscuro. Pero también el secreto de la existencia de un niño. Su hijo. Enviado a otro mundo para protegerlo, creciendo y viviendo bajo otro nombre. Pero todo cambia cuando el cumple 15 años y la verdad le es revelada por un elfo. El es Ethel Regulus Black mejor conocido como Uchiha Sasuke. Y esta es su historia...

Este es mi nuevo proyecto una historia que quedara en lugar de esta y obviamente se convertirá en uno de los más grandes que he escrito, me ha costado unos cuantos meses de investigación.

Un crossver entre Naruto y Harry Potter con Sasuke como prota, hoy he subido el prologo.

Los invito a leer estas historias que aun siguen en progreso, además de que también tengo 9 más que ya están completas, en fin espero que les gusten y no olviden comentar.

Hasta la próxima mis fans, y gracias.

Bye bye.