Myres entra a la habitación. Estoy en un estado de hipnosis al seguir mirando las armas del tal Ranson. Hay una en especial que el estuche está desnudo, un AK-47, dicen las letras doradas de abajo.
Mi lengua juega con mi diente molar izquierdo. Él se acerca más. "¿Está lista para regresar a su casa?"
Prolongo mi exhalación. Niego. "¿necesita más tiempo?" pregunta, ahora sin sus lentes, niego
"¿Usted es el chofer del chico?" no recuerdo el nombre
Noto un poco de sorpresa por otro tema y finalmente asiente, "Así es".
"¿Cuánto tiempo?"
"Desde que él nació, señorita Lynaw".
"Ohhh" hago mostrar mi sorpresa. Y él sonríe por mi fabuloso y exagerado asombro. Y es allí, donde sé que me agrada el tipo. "¿Por qué Myres?"
Enarca una ceja, "No le entiendo".
"¿es su apellido, nombre o apodo?" pregunto.
"Apellido".
"¿y su nombre?"
"Por cuestión de respeto, no puedo dárselo, señorita Lynaw"
Seguro es un misionero encubierto.
Solo asiento y chasqueo con mi lengua y dientes, "Vamos, dime Karma o por mi apodo, la ñoña del número ocho, así me llaman mis monos hermanos"
Myres solo reprime una carcajada, "Me quedo con la ñoña del número ocho" Mi respiración se detiene al instante, Ranson estaba detrás de Myres, me queda mirando muy fijamente, es muy atractivo pero es un mostrenco con bastantes problemas y bastante inculto.
Mantenerse alejado de él. Anoto como número principal en mi lista.
"Se lo dije a Myres, no a ti"
Él se posicionó al costado de Myres, ignorando lo que acababa de decir. "Llévala a su casa y no olvides pasar por lo ingredientes" Myres asintió y salió, quizás en busca de su auto para llevarme. "No se nota mucho tus heridas, debes mantenerte alejada de ellos" me advierte.
"y de ti" digo casi en un susurro, pasando por su costado para seguir por detrás a Myres.
"También eso" me puntuó, tragué saliva fuerte. Odiaba esto. Ningún hombre me ponía así y él probablemente era el único que lo haría.
Mi madre no es una perversa mujer, a veces desearía que lo fuera para que me de malos consejos, pero no podía dejarlo así. Él como yo y como todo el mundo tenía sentimientos, y el sentimiento más bastardo es la culpa. Sentía culpa por tratar de pasarme de lista.
Retrocedí un poco para estar a su altura. "Me cae muy bien Myres pero preferiría que me acompañaras tú" Por un acto de segundo, vi sus ojos agrandarse. Quizá nadie antes le había dicho que preferiría su compañía. Quizás.
"De acuerdo"
Mi sonrisa creció. Y otra vez sus ojos se agrandaron. Debo suponer que no está acostumbrado a las muestras de afecto. Le tomé del brazo, jalándolo para que me guíe para ir donde sea que haya ido Myres, su casa era enorme y apostaría lo que sea, que un día aquí y aun así seguiría perdida. Y allí estaba otra vez. Sus ojos agrandarse. Reprimí una sonrisa.
"Tenemos que ir rápido antes que Myres nos abandone" le dije con entusiasmo y él se dejó jalar por mí y mi entusiasmo.
Se hacia el difícil pero podía verlo en un debate con él mismo, acerca de mi personalidad. Soy la persona más alegre de todas y él tendría que lidiar con ello.
"¡Myres, no nos dejes!" grité, ya estábamos afuera de su casa que en realidad es una mansión.
"él no lo hará, Karma" pronunció Ranson.
"Temía que yo te hubiese dejado sin aliento"
"Ja" hace una burla falsa. Mordí mi labio, estaba viendo su otro lado. Es un patán pero es lindo, me gusta su forma de bromear y hablar entre dientes. Solo que es triste, nadie le ha dado una clase de amor, demos por hecho que le han dado muchas clases de respeto pero nada significativos como muestras de afecto. Como labor y nada de acción. Ruedo los ojos y le golpeo el hombro. Myres baja de una camioneta blanca, no sé mucho de autos por ello no soy muy gráfica. "La llevaré yo, Myres" volteo a verlo, perpleja. Mostré todos mis dientes.
Solo necesita aprender a… amar…
Le doy unas palmaditas a Myres en su hombro derecho. "Gracias, Myres. Espero verte en algún momento" fue lo último en decirle, subí a la camioneta en co-piloto.
Ranson subió como piloto, le sonreí, ambos nos pusimos los cinturones de seguridad.
Raspé un poco mi garganta "¿te duele?"
"¿disculpa?" Con mi dedo índice toqué por acto de un segundo mi nariz, "la golpiza que te dieron, ¿te duele?" repito
Arrancó y entró a la carretera. "supongo que duele" me ojeó por el espejo delantero, "¿te duele?"
Utilizó la misma palabrería con que le pregunté, estaba con ganas de seguir ganando puntos pero aún seguía siendo grosero de una u otra forma "supongo, nunca antes he sido golpeada por un bate o abofeteada" vi sus manos tensarse en el timón. "Así que… ¿quién es el ogro?"
"mi padre" sonó a una total indiferencia.
"Okay… Yo muchas veces he estado enfadada con mi padre pero nunca de los nunca se me ocurriría decirle eso" Se ríe amargamente. Y no contesta. Es preferible cambiar de tema "¿Banda favorita?"
"Simple plan" respondió al instante. No soy muy buena en cambio de temas pero él era muy ágil en ello, dispuesto a cambiar de temas cada dos segundos y debería seguir ello, creo.
"Canción favorita de Simple Plan" no pregunté, solo le reafirmé
"Perfect" dijo y en toda la camioneta empezó a sonar la canción. Lo miré estoica. ¿En realidad ha sido así de fea su vida? ¿Por ello él no amaba, solo respetaba?
Sorry, I can't be Perfect…
Sonaba y tembló mi labio. Quizá sea un maldito chico rico que ve la vida complicada porque su papi no le da un auto de último modelo o lo que sea… ¿y quizá si no es así?
You don't understand…
Tragué duro. La canción se detuvo, se acabó y suspiré. "Through the trees" dije y la canción empezó a sonar, amé la canción de la película sobre Jennifer.
No me importaba, él era bueno cambiando de tema y sé que esto le afectaba, no hablé del asunto, preferiría mil veces intercambiar canciones, "¡tengo mil quinientas tres canciones!" gritó sobre el alto volumen del estéreo de la camioneta para oírle.
Hice una expresión de Guau… con mi boca y él soltó una carcajada. Ranson empezó a cantar junto a mí. Mientras cantábamos, me hizo una señal para que viera que lo que me decía no era mentira. Efectivamente tenía esa cantidad de canciones en su reproductor que estaba conectado en su camioneta.
Secaré tus lágrimas con mis hojas…
Terminó la canción y él lo soltó, ladeando su cabeza en son de burla. "Introducing me" –Nick Jonas- dijo alto, y la canción empezó a sonar.
Cuando él empezó a cantarla, me moría de risa. Él se la sabía, era una canción dulce y rápida. Y no sabía que él pudiera tener una canción así. Sabía la canción y empecé a cantarla con él a todo pulmón. Realmente era rápida y me aceleraba el pulso.
"Wish you were here" –Delta Goodrem- grité, segundos después que se terminó la canción que él pidió. Y la canción sonó. ¡Dios! Él tenía muchas canciones que me gustaban… Por el microsegundo que lo noté, se quedó meditando sobre la canción, pero me ojeó y cambió su gesto. "Eres magnífico" lo distraje
"lo sé" Rodé mis ojos, "y la modestia te sobra por lo que veo" él me miró por el rabillo de su ojo. Él no dijo nada pero yo si tenía cosas que agregar
"¿eres religioso?"
"No y por supuesto que tú si lo eres"
Yo asiento.
"y tu familia también lo es" vi que abrió sus ojos y cerró de golpe su boca.
"¿Cómo sabes eso?" lo miré, abrí mi boca de golpe y lo acusé con mi dedo índice "Tú… ¿no me digas que…?" no podía terminar la frase, estaba mal juzgar a alguien pero…
"Hice que Myres investigara" admite
"Eres una astilla en el culo" regaño
"y tú eres una hipócrita" ladra
"¿Qué?" lo miré, se detuvo en un semáforo y tomó toda su atención en mí. ¿Desde qué punto esto se convirtió en mí?
"Lo eres" me desafió con una mirada intensa "Profesas amar a tu Dios y sin embargo hablas lo indebido"
Hice rechinar mis dientes, esto era una guerra. "Ateo" levanto piedras en su contra
"Pero no hipócrita"
"Desagradecido" él arquea una elegante derecha ceja.
"¿Qué?" Sonreí con satisfacción, ahora él era el que no estaba llevando la conversación.
"Tienes todo en la vida y sin embargo no crees en Dios" le dije casi gritando.
"Yo amaba a ese Dios" atacó "él me quitó todo lo que amaba"
Mi respiración se cortó, lo miré, en cambio él volteo y siguió andando la camioneta. "All fall down" pronuncié a el aclamado OneRepublic y esa canción merodeó por toda la camioneta, hasta invadió nuestro silencio perturbador.
"¿Qué más sabes?" le pregunté cuando la canción terminó.
"En su reporte solo decía lo esencial, supongo" siguió con la ruta a mi casa.
"veo que en ese esencial reporte, también está mi dirección" traté de sonar normal y no agresiva. Él asintió. Resoplé, hundiéndome más en mi asiento
"y tienes ocho hermanos"
Asiento, recuerdo que él está concentrado en la carretera, "si y por lo que más quieras, no le digas que hay un esencial reporte porque te partirán y no habrá doctor que recupere tus partes rotas"
Vi que sonreía, "If i die Young" dijo y empezó a sonar esa canción.
Él creía que bromeaba, pero mis hermanos lo destrozarían en un santiamén. Sobre la música le dije "Son un amor: David, Aarón, Nefi, Tyler, Naham, Olaf, Ariel y Sasha" los enumeré con mis dedos, él me miró por unos segundos con estoicismo, supongo de que me sé todos los nombres sin titubear y volvió su vista a la carretera "como te diste cuenta, soy la única chica de ellos, si algo anda mal, no sé qué… harían por mi" en realidad, no sabía qué podrían hacer mis hermanos, sabía que ellos me aman pero a veces me sentía tan sola.
"Si yo fuera algo más tuyo, mataría por ti" lo dijo sin dudar. Levanté mi cabeza y lo miré. Él estaba concentrado en la carretera y me permití una sonrisa por esa honesta confesión de su parte.
No sé si se habrá referido por ser un familiar mío o a algo sentimental. Pero me gustó. Ese pequeño comentario mataría a muchos. Y a mí, debo admitir que fue extraño pero fue dulce de su parte y me gustó.
Me rasco la parte trasera de mi cabeza, "Quiero pintármelo de otro color ¿te parece si aún lo mantengo azul?"
Él voltea un segundo y mira mi cabello. "Ajá"
"Ajá, ¿Qué?" levanto mis manos
"No entiendo porque las mujeres se tintan el cabello, tu personalidad es fuerte"
"Lo sé. Solo que a muchas, como a mí" me apunto con un dedo índice "nos gusta experimentar cosas nuevas"
"anotado y… "detuvo su camioneta "llegamos a tu casa"
Giro para ver y, "No estoy en casa, estoy a una cuadra de mi casa"
"¿Segura que quieres que te deje en la puerta de tu casa?"
Lo miro con los ojos abiertos "Ajá"
Y él profundiza su hermosa ceja izquierda, es bueno utilizar las palabras de otros como contra en alguien. Y aquí había un Nicholas Ranson, muy aturdido. Creo que seguía aún con la pregunta de por qué mi entusiasmo con él.
No le habían dado suficiente y yo le daría lo que él no ha tenido. Afecto familiar.
"Oh, rayos" dijo, mirando la hora en el equipo estéreo.
"¿Qué pasa?" lo miré
"Me acordé que tengo que comprar unos ingredientes"
"Ay, no te preocupes. A unas calles abajo hay un mini-mercado, quizás puedo acompañarte y después puedes venir dejándome"
Ranson me mira y asiente "Eso suena bien"
"You might be the one" dije y retumbó la canción, este loco-porta-armas sí que tenía muchas canciones en su repro. Él arqueó un poco la ceja, volteó un poco a mirarme, sentí que quería decirme algo pero no lo dijo, solo arrugó la nariz y siguió mirando la carretera.
Llegamos a unos de los tantos centros comerciales de Connecticut, Ranson vio la forma de entrar en un aparcado. Apagó su estéreo y encendió la alarma de su camioneta.
"¿Por qué eres la única mujer entre todos tus hermanos?" pregunta casual. Giré mi cabeza y solo esa pregunta me sorprendió, no era casi a menuda esa pregunta por ello no tenía una respuesta rápida.
"No lo sé… mis padres quisieron todos varones y bueno… cuando mamá salió embarazada y se enteró que iba a ser mujer, creo que le afecto un poco, no lo sé realmente. Pero aun así, sé que mis hermanos me aman y mis padres igual. "Él solo me dedicó una mirada significativa. "Okay, ¿Qué ingredientes vas a comprar?"
Se rascó su nuca "Sé cómo se llaman pero no sé nada de las marcas o esa m*rda"
Ese gesto fue tan dulce, tan juvenil como para no verlo amargado a su edad. Aunque su última palabra fue un poco inadvertida "Yo te ayudaré" lo dije en doble sentido, haré que hable con propiedad.
Entramos juntos, un ayudante varón nos siguió pero tenía que suponer que le gusto, ya que me sonreía demasiado y solo se dirigía a mí.
Debo admitir que era atractivo pero no me gustaba, pero había un desasosiego en este chico y es entonces que me di cuenta. Él es uno de los benditos hijos de su madre, uno de los quienes me habían golpeado temprano. Él estaba entre los brabucones y solamente ahora me miraba con querer ligar, y no se daba cuenta que hace un par de horas atrás estaba mirándome con ojos fríos mientras me golpeaban.
Mordí mis labios, el superior primero seguido por el inferior para no sollozar en voz alta, pero aun así tuve el valor y hablé "No necesitaremos de tu asesoría, puedes dejarnos tranquilos, hermano" sonreí mentalmente, puesto que me había propuesto en hablar con una voz calculada y lejana, y así fue.
Él se quedó estoico por mi maltrato verbal. Giré un poco y pude ver a Ranson medio sonreír, creo que le agradó lo que le dije al chico de poca memoria fotográfica. Suspiré hondamente y enrollé mi brazo con el suyo. Me dolía el lado delantero y trasero de mis rodillas, me ardía el rostro y estaba muy mal, pero tenía la fuerza suficiente como para bromear con él –aunque fuera un desconocido-
Siempre sé feliz aunque estés como desagüe por dentro. Me había dicho una vez Nefi, mi hermano mayor.
Nunca me lo olvidaré.
Cuando entramos a la sección-condimentos, los ojos achinados de Nicholas se abrieron como pelotas, ¡Camarones sin cola!, al parecer nunca había asistido a un centro comercial o a una simple tienda.
"¿has comprado por tu cuenta, antes?" figuré
Él negó "Myres o las mucamas lo hacen por mí"
"¿te gusta cocinar?" le pregunté incrédula, recién dándome cuenta de ese hecho.
"Sip"
"¡Fantástico!" apreté más mi agarre, me dio un pequeño papel que vi que era su lista. Lo hice correr para ir a coger un carrito de compras y para luego seguir con las marcas de los ingredientes.
Él estaba realmente asustado con esto de las compras, me confesó que nunca las había hecho y que estaba aterrado con la cantidad de productos en el mercado. Reía cuando podía de él, su asombro me arrullaba, es muy genial esto.
Ser mejor en algo que alguien.
Algo más que los hombres no saben hacer y las mujeres, sí. ¡Compras!
"Ahora, un hombre entiende a una mujer" y él ríe de lo que dije. Su risa, es tan… dulce, varonil y sexy. Al igual que todo de él.
Ya sueno como esas chicas cuando describen a sus hombres en libros. Cursi.
Ahora mis ojos estaban demasiado abiertos como platos y mi mirada se fue directo a su boca, sus labios y su gutural risa. Él necesitaba a alguien quien lo ame como: su familia, no un enamoramiento que no le puedo conceder.
"¿Tienes hermano o hermana?" él negó. Okay, no necesitaba un enamoramiento, al 100% necesitaba a una familia. Y esa podría serlo mi familia y yo.
Podría prestar mi familia o darles por adopción. Muajajaja
Me mordí el labio inferior, realmente era atractivo de este punto. Quitándole la locura de su amor por las armas y su odio a Dios, no lo entiendo porque me atraía, pero no me permitiré este sentimiento por él.
Suspiro hondamente, haciendo que él arquee una hermosa ceja derecha y yo le dedique una gran sonrisa para que no se preocupara, agarro su brazo y lo jalo a la siguiente sección que está en su lista.
Aceites.
Ahogué una risa honda y larga, casi lo vi desmayarse por la larguísima fila de miles de embotellados.
Y eso que recién empezábamos con la lista. Ir de compras con mis hermanos nunca será más divertido que ir de compras con el amante de armas, Ranson.
