Subimos a su camioneta, después de poner todas las compras en la parte trasera de su carro, "She will be loved" pongo a rodar la voz de Adam levine –maroon 5- y la melodía me retumba.

Aún estoy conmovida de que él tenga las canciones que a mí me gustan. Él arranca y nos introduce a la autopista, para ir directo a mi casa.

"¿Eres cien por ciento Hartfordian?"Le pregunto, sé que él está pensando en que decir. Niega y sé, pero no sé cómo lo sé, él me está diciendo la verdad.

"Y eres de Utah".

Ahora yo ruedo los ojos, "Creo que debes decirme lo que ese esencial reporte tenía, así podré estar de acuerdo contigo, si no, estaré perdida."

Él me mira un segundo y vuelve a dirigir su mirada a la autopista "Tenía lo normal"

"¿qué es normal? Y… ¿en qué momento Myres tuvo tiempo en presentarte ese esencial reporte?" le interrogo.

Él gira fuerte, llevándome junto con la camioneta, rechinan los neumáticos, me agarro un poco a los costados y él sonríe, veo sus pupilas dilatarse, eso sí que me impresiona, pero siento su vibración en este giro.

Le gusta la velocidad. Algo macabro.

"yo no soy normal, feíta" abro los ojos por el apodo de mis hermanos hacia mi persona.

"¿Cómo sabes eso?"

"Días después que se mudaron, me crucé con Nefi, tu hermano." Él sigue conduciendo con una mano "es un encanto" escucho sarcasmo "Y… estudiarás en la preparatoria del ogro, así que, tengo responsabilidades en espiar los documentos de los nuevos" arqueo una ceja hacia la carretera para llegar a casa, pero no tengo tiempo de espiar, solo estoy atónita.

"Debes estar de broma, Nicholas" ya me lo he grabado, bueno… confieso, en su estéreo dice su nombre con su apellido, asi que así lo supe mejor.

Él al instante voltea, capta mi mirada, creo que seguido no le dicen su nombre jugando.

"Free Fallin" él dice, sonando la canción a todo volumen en la camioneta.

Antes que siga rodando la canción, él detiene la camioneta, estamos en mi casa. Cuando detiene su auto en mi al frente de mi casa, siento latir mi corazón a full.

Él no dice nada pero sé que quiere que baje y se lo pienso conceder, me quito el cinturón de seguridad y lo miro.

"¿Quieres entrar a mi casa?" le pregunto enrollando mis dedos mutuamente.

Él arquea una ceja pero la relaja al instante cuando sé que cree que le estoy jugando una broma, suavemente niego y él solo me mira, sin expresiones. "¿Segura?" susurra

Le sonrío y él toma ello como un: ¡Estoy muy segura, tonto!

Juntos bajamos de su camioneta, le pone su detector para robos a su preciado carro, ruedo los ojos con total agonía que no siento… y él sonríe sombríamente, negando.

"¡Por los Neón caídos!" digo en un grito ahogado, él se detiene a mirarme. "Solo tengo que pedirte tres cosas y quiero que las cumplas cuando entremos a mi casa"

Él arquea su ceja izquierda, casi a nadie he visto hacer eso y a él le queda de lujo, me giro, quedando de frente ante él, eso me intimida un poco ya que él es muy alto, pero esto debe pasar, él debe tener las indicaciones precisas.

Con mi dedo gordito le indico que es una primera cosa "Uno," digo "No digas que falté a clase" él me mira con candor, llego a pensar que no creía que iba a poner ese punto, pero continúo: "Dos" muestro mi dedo índice, "No digas que fui golpeada, no quiero que se preocupen, ¿siii?" le doy una súplica al final pero continúo, y él sigue inalterable, como si esperara esas pequeñas advertencias, y admiro como controla sus emociones, "Tres" le muestro mi dedo de en medio, poniéndoselo en su nariz y acercándolo más a sus ojos, él sonríe con hastío, "Sobre todo, por favor, no les digas que eres ateo"

Impasible. Es la palabra que encuentro en este momento. Sabe controlar sus "sorpresas". Contiene una risa y le doy un golpe en el brazo.

"¿Todo esto es porque eres Mormón?" su pregunta suena tan candor que corrijo la sonrisa que quiere salir de mí, en vez de eso, le doy una mala cara y le saco la lengua.

Él solo me mira a los ojos, "Mamá te llenará de muchas cosas y no quiero que te sientas incómodo y te vayas" lo observo y esta vez, lo veo, yo en una bola de demolición, derribando sus barreras. Sé que quiere hablar pero, le tomo de la muñeca y lo llevo al interior de la casa, no creo que encuentre las palabras para que pueda decirme lo que quería decirme. Abro la puerta y entro.

"¡Mamacita!" grito, hago que se quite los zapatos, puesto que en mi casa solo andamos con medias puestas las pantuflas, mi mamá es muy quisquillosa con eso de ensuciar su hermoso piso, así que con todos mis hermanos acordamos en quitarnos los zapatos y así no hacer enfadar a mamá osa.

"¡Ocho, cállate, me duele la cabeza!" grita Sasha, entro a la sala de estar y lo veo, está tirado en el sofá con un enorme edredón enrollado en su cuerpo, cuando lo dejé, estaba mejor que esto pero ahora lo veo peor, me acerco a él y está ardiendo en fiebre.

"¡Por el hijo de su madre que destronó a la nuestra!" arrojo, Sasha ríe con dolor, noto que Nicholas también aguanta una risota.

"¡Karma Margarita Elvira Lynaw!" grita ahogadamente con asombro mi madre. Me detengo, sé que ella odia mis expresiones y también sabe que no me gusta cuando dice completo mi nombre, porque significa que estoy en problemas y no me gusta estarlo.

Me detengo en seco y giro un poquito para verla, mi madre no tiene la belleza garantizada pero tiene los mejores méritos de madre y amiga "¿Siii?" hago sonar inocencia.

"Ese hijo de su madre, es tu padre" Sasha vuelve a reír con dolor, mi sonrisa se amplia y ella deja escapar su respiro, largo y lo prolonga cuando nota a mi costado a Nicholas.

"¡Feíta, llegaste a tiempo!" dice Olaf, quien está con unas Inca Kola's poniéndolas en la mesita de reposo.

"¡Los Giants destruirán a lo grande a los Dogs!" manifiesta Ariel, bajando rápido de las escaleras, parece una bala.

Seis, Siete, cállense! Enfermo por aquí" grita Sasha desde el mueble en el que está tirado como un moribundo.

Entonces van apareciendo, David, Aarón, Nefi, Tyler y Naham. Ninguno de ellos se da cuenta de Ranson hasta que mamá habla.

"¿Quién es tu amigo, Karma?"

Y todas las miradas de mis ocho hermanos, van dirigidas hacia él. Hasta Sasha se levanta un poco para que así pueda notarlo mejor.

Al instante sé que Ranson está incómodo, tiene muchas miradas en él. Aclaro mi garganta, "Se llama Nicholas Ranson" lo señalo, "Y ellos, son mi familia"

Mis hermanos solo lo miran ceñudos, nunca había llevado a un novio a casa, nunca… bueno, no tengo novios, ni amigos hombres muy seguidos por llevar a casa… de todos modos.

"Te conocí en el Billar" dice Nefi. Ranson asiente.

"él es el tío de quien les conté" todos los miramos como… ¿de qué hablas Nefi? Pero él se irrita y golpea su mano en su muslo, "El que le ganó al gigante en las levitaciones en el Billar, viejos"

¿Eso era cierto?, volteo a mirarlo, él sostiene la mirada de mis hermanos. Quienes lo miran con asombro, yo no había escuchado eso de mi hermano, pero al verlos, parece que mis hermanos lo habían hecho.

"No pude agradecerte antes, capullo" finaliza Nefi con un apretón de manos, Ranson aún sostiene las miradas de mis hermanos.

"Cuando me recupere, te daré una paliza en las levitaciones" Sasha de entrometido

"Ni lo pienses, jovencito" ataca mamá osa.

Entonces allí lo siento…

"¡Por la repartición de cerebros negada a Sasha!" exclamo, aprieto un poco mis piernas, mis hermanos ríen por mi expresión y veo a mamá negar. Nicholas solo me observa con detenimiento. Subo con rapidez las escaleras pero a la mitad me detengo de golpe, "Manzana" digo, subo otro escalón más y los veo, todos, hasta mamá tienen cara de perdidos, ruedo los ojos "Fresa" y subo otro más, sé que mis hermanos han entendido pero estos hijos de la vecina quieren hacerme pasar vergüenza delante de Ranson, "¡Tarados!" les grito detenidamente a mis hermanos, subo corriendo a toda velocidad, y los escucho reír fuerte.

Ellos parecen niñitos. Ahora Nicholas debe pensar que soy una tonta o no lo sé…

¡Ay, qué vergüenza!

Me siento en el inodoro y compruebo que este era mi día, el día del desastre para las mujeres, nuestro mes.

Tocan la puerta y sé que es uno de mis hermanos, "Toma, feíta" dice Tyler. Abro un poco la puerta, lo veo, se está cubriendo los ojos con una mano y con la otra me extiende un paquete de Always y unas bragas.

"Gracias, Ty" recibo lo que está extendiendo para mí y cierro de golpe la puerta.

"De nada, Ocho" escucho ironía en su voz.

Ruedo lo ojos.

Me cambio a la velocidad de la luz, agradezco que solo se haya manchado mi braga, de lo contrario me hubiese muerto más de vergüenza.

Mojo mi cabeza y estoy lista para enfrentar la mirada burlona de Ranson. Cuando bajo lo veo, está mirando el partido con los chicos. Lo miro detenidamente y podría ser él el décimo. Sonrío involuntariamente porque he logrado que él se sienta entre familia, se siente bien y eso me gusta, él está recuperando algo de su jovialidad.

"Es malo observar a las personas así" susurra mi madre por detrás, hacia mi oído.

Llevo una mano a mi corazón, fingiendo un gran susto, estuvo hasta la muerte. Mamá se ríe y va ladeando la cabeza hasta la cocina. Ranson voltea y por un instante sigue mirando el partido pero regresa su mirada a la mía y las une de una manera que me choca peor que una luz de Neón. Se levanta del mueble y se acerca a mí.

"¿Cómo te sientes?" mira mis manos que están jugando entre ellas mismas.

"Mejor" le digo con una sonrisa, estoy sonrojándome y eso no me gusta, "Procura recordar tú la clave ¿Si?" le digo, y él sonríe mientras asiente, y miro un instante a mis hermanos quienes están con caras largas mirándonos.

Se toca la nariz, "Lo haré" roza sus dedos por mi mejilla y los baja antes de profundizar su objetivo, más bien antes que mis hermanos lo maten "Lo siento, tengo que irme" mira su reloj azul de su muñeca derecha.

"Pero…" no puedo detenerlo, aunque quisiera, él no querrá quedarse, el ogro de su padre ya debe estar en su casa, buscándolo, y lo puedo percibir.

Asiento, tocando mi nuca y lo guío hasta la puerta principal. "Ve con cuidado"

"Mamá, Ranson ya se va" Mamá saca la cabeza por la cocina, "¿no le dijiste que eres ateo, cierto?" le pregunto en un susurro y él solo sonríe, debe estar bromeando o no lo sé, espero que no, "dime que me estás rostizando" le vuelvo a susurrar, ahora parecido a un gritillo.

"Que nuestro Padre Celestial te lleve con bien a casa" dice mi madre, quien le toca la mejilla a Nicholas como si fuera uno de sus hijos y es allí, en ese momento, en que veo a Nicholas romper sus fronteras. Aleja su mirada de mi madre y asiente.

"Gracias, Señora Lynaw" es lo único que dice, pasa por mi lado y me mira, tiene lágrimas contenidas, quiero ser su soporte en este instante, pero sé que necesita espacio para que calme a sus demonios internos…

Trago saliva y le sostengo la mirada, él se pone sus zapatos y sale de casa. Espero que en su esencial reporte esté mi número, porque realmente me gustaría volver a verlo.

"Es simpático tu nuevo amigo, cariño" dice mi madre, pasa su mano por mi barbilla, le sonrío y quiero decirle que a mí también me cae mega bien, pero que tiene sombras del pasado que necesita arreglar.

Juro mentalmente que lo ayudaré…

"Ese pequeño levitaciones quiere meterse en tus pantalones, Ocho" dice Sasha, mamá da un gritito ahogado.

"Sasha Juan Lynaw, si vuelves a decir algo así, prometo que recibirás un castigo grande y no me importará que estés enfermo." dice mi madre, no le da tiempo a Nueve de responder, solo entra a la cocina.

Mamá siempre utiliza nuestros nombres completos para describir lo enfadada que se encuentra y eso nos aterra como nos molesta a todos nosotros, no es que nuestros nombres sean feos, puesto que son bíblicos o raros, solo son un poco extraños y mantenemos nuestros posteriores nombres en secreto y ella es la única quien nos lo recuerda cuando está enojada, y también nos duele que nos llame así, porque eso significa que realmente la fregamos con mamá.

"Deben dejar de hablar cosas así chicos, mamá se pone mal" dice Aarón.

"Todo porque vas a ir a la misión" dice Sasha, rodando los ojos, y todos nos prendemos a este debate.

"No, saben que a mamá realmente le afecta estas cosas" dice Aarón. "Dentro de unas semanas iré a la misión y deseo que todos respeten a mamá, por favor chicos" implora y ordena a la vez.

Todos asentimos, hasta Sasha lo hace "lo siento, Dos"

Aarón se acerca a él y le toca el hombro, "no hay problema, Nueve" y dirige su mirada a mi "Y Nueve tiene razón, el pequeño levitaciones quiere algo contigo"

Ahora era mi turno de soltar un soplido, "No frieguen, son unos tontos" les digo y todos ríen, y empiezan a exclamar que piensan igual, que Ranson se ha fijado en mí.

Y realmente quiero creérmelo, quisiera que fuera cierto, pero, cuando cumpla mis diecinueve años, en un par de meses, serviré para ayudar a otros a saber la verdad y solo necesito ayudarlo -Ranson- para así poder empezar una misión muy buena. Me gusta él pero dudo mucho que él guste de mí.

¿Y si realmente gusta de mí?

¿Qué pasará cuando cumpla los diecinueve, envié mis papeles y sea aceptada lo más antes posible, tendré que aceptar mi llamamiento porque yo lo requiero así, iré a la misión y lo estaré dejando solito?

Mi corazón se estruja, me devastaría dejarlo indefenso contra este mundo maravilloso y también cruel.

Pero me gusta y lo admito. Solo deseo que me llame. Solo eso… ¿Sueno desesperada? Nah, para nada… ¿lo estoy? ¡Por los perros calientes! Lo parezco.

Creo que solo quiero que me llame, nada más.