Estoy comiendo Choco Pilas, mamá dice que me volveré diabética si sigo comiendo golosinas como esas, pero me encierro en mi cuarto. Primero me lanzo a mi cama, cierro los ojos y los vuelvo a abrir, y sé que tengo una misión. Buscar mi móvil.

Estoy buscando mi celular pero no lo encuentro, muevo a dos lados mi boca y ya sé quién lo puede tener, "¡Mamá, ¿has cogido mi celular?!" grito por la puerta de mi habitación.

"¡Si, cariño!"

Uh-Huh, sabía que lo había cogido.

Suspiro hondamente, odio las escaleras, bajo y le pregunto a mamá donde está y ella me lo entrega, diciéndome que Papá había llamado.

Claro, no me gusta utilizar mucho el celular, solo para enviar mensajes a mis pocos amigos que hice en otras ciudades y para recibir llamadas importantes, más me baso a los correos electrónicos. Y el resto a la mismísima. No soy mucho de tecnología, siempre dije que mataba a la mente.

¡Lo tengo! ahora subo a mi habitación, con pesar, no me gustan las escaleras y no entiendo porque quise que mi habitación sea a tan alta escala. Pero el único pensamiento que tengo es el querer que solo me llame. Espero que no demore, solo quiero volver a verlo.

¿La charla de la mejora, enserio mejora?

Suena el pitido de un mensaje entrante. Ahora si, en definitiva, hemos tenido conexión. Reviso el mensaje y sé por un instante que es él. Nicholas Ranson, el maniaco-ama-armas y no sé pero mi corazón da un gran brinco por solo querer mirarlo.

¡Para Nada! Le respondo, enviado.

Esencial Reporte, Myres es muy eficaz.

Lo sabía, él como sea iba a obtener mi número, no lo dudé ni por un segundo.

¡Ya me lo imaginaba! Solo esperaba una llamada, no una texteada.

Enviado y a los pocos segundos, empieza a timbrar mi celular con el intro de Stay Stay Stay, ¡Diablos! Se lo había dicho de broma y él se lo tomó tan literal, debo recordar que no debo decirle bromas que no pueda entender. Aun así, me gusta que lo haga hecho, bueno… el llamarme.

"¿Hola?" respondo tontamente.

Puedo escuchar una risilla a través del celular, que agradezca que está ocultándose detrás de un celular, de lo contrario vería su lindo rostro guardar emociones.

"Hola" devuelve mi saludo, "Así que... ¿qué harás a las ocho?" pregunta.

"¿me estás invitando a salir?" suelto, no lo pensé, solo lo dije, ahora estoy cubriéndome la boca con mis ambas manos, dejando caer el celular, menos mal que había una pequeña alfombra si no… el móvil se habría hecho pedazos, lo recojo rápidamente, lo pongo a mi oreja.

"Depende de ti" lo dice de una forma tranquila y me doy cuenta que al escucharlo, hace que me guste más su voz.

"una cena estaría súper duper" le ofrezco y sé que está sonriendo, solo me gustaría verlo.

No puedo admitir, recién nos conocemos, ¡Hace un par de horas! Y aun así, me gusta. Lo admito.

"¿será formal o casual?" le pregunto, mordiéndome la uña.

"¿Qué te parece si nos vestimos como preferimos, adivinando como irá el otro?"

Empiezo a reír, "de acuerdo, una pista por favooor" ruego "¿vendrás en corbata o en calzoncillos?" abro mis ojos, no quería decir. "no fue lo que quise decir. Más bien quería saber si iras desnudo. ¡Oh, Perros mochos! Quería decir si irás con ¿zapatillas?" Abro más mis ojos por el anterior último comentario. Ahora estoy mordiendo a toda velocidad mi uña, creo que terminaré con las uñas de mis pies. Escucho su risa en el fondo, se está riendo de mí. Me sonrojo más y le cuelgo. Tiro el celular lejos de mí pero sigue en mi cama.

Suena el celular pero no quiero contestarle, debe pensar que soy una idiota o peor que soy una pervertida.

Suena Something That We're Not, indicando la llegada de un mensaje. Recojo el celular y leo el mensaje.

No quise reírme de ti.

Mi corazón vuelve a revivir, le envío. Aun así debes pensar que soy una tonta.

Responde al minuto. ¿Es diferente a ser la ñoña del número 8?

Ugh. ¡Peor! Contesto.

Entiendo, ¿debo decir: lo siento?

¡Nooooo! ¡Lo siento yooo! Me puse nerviosa

+Uh-Huh+ el ogro está cerca. 1 pista. Anteojos. Hasta las 8, ocho.

Ruedo los ojos, ¿cree que es gracioso, poner mi apodo cómo hora? Y ahora, no sé cómo ¡flip! irá… ¿debo ir formal o con mis overoles? ¡Anteojos, no ayuda en nada! Es una pista… ¡No se le puede decir pista a eso! ¡No, Karma, Nada de estar renegando! Iré a una misión pronto y debo controlar mi vocabulario. No solo mi vocabulario, si no que debo mejorar espiritualmente, debo asistir a institutos para ampliar mis conocimientos y debo repeler cualquier tipo de tentación.

Y Ranson es una de ellas.

Ya faltan cinco minutos para las ocho, todos mis hermanos están pendientes de la llegada de Ranson, lo aprecian por ayudar a Nefi pero no se confían demasiado de que él esté conmigo.

Llevo puesto un vestido hasta la mitad de las rodillas, es cerúleo, tiene unas hermosas mangas como girasoles cayendo por mis hombros, dejando una línea hermosa; llevo unos tacones negros, que combina un poco con mi maquillaje, no me puse mucho pero si algo de brillo y unos retoques. Hice un tomate con mi cabello.

Mi madre dice que Anteojos puede significar que él asistirá encantador con un muy bonito esmoquin. Nunca la había escuchado hablar así de alguien, aparte de papá y mis hermanos.

Quizá mamá lo cuide mientras yo no esté allí para él.

Uno abre la puerta, dejando entrar al pequeño levitaciones. ¡Ya tiene apodo por mis hermanos! Esto sí que es rápido.

Estoy en la cocina con mamá, ella me aconseja que si quiere sobrepasarse conmigo que le dé un pinchazo y corra lo más rápido que pueda, y me dice que si quiere besarme, que debe primero pedirle permiso a mis hermanos. Es allí donde muero de risa. Él nunca haría eso –me refiero a lo de pedir permiso, no a lo de besarme- y realmente deseo que me bese, quisiera que lo haga, dudo mucho a que se atreva pero lo quisiera.

"Ve" añade mi madre, dando una palmada juguetona en mi nalga derecha y ríe, yo lo hago también.

Primero paso saliva fuertemente. Segundo, abajo un poquito más mi vestido. Tercero, compruebo que mi aliento no apeste, y guau, si tiene un poco de olor, espero que comamos algo antes de quizás si él quiera besarme o sino mal recuerdo llevo una cajita de mentas. Sonrío como una tonta, lo sé. Suelo serlo.

Doy un paso decidida y de inmediato retrocedo, y otra vez, tomo aire y entro a la sala –donde él está siendo interrogado por mis hermanos- Ranson está vestido de forma casual, con unos jeans, unas deportivas azulinas y una camiseta negra con estampado V en el lado izquierdo de su pectoral, lleva unos anteojos negros son un poco grandes y su cabello está perfectamente peinado, bueno con sus sexys rulitos.

Él está de pie, y me está observando junto con mis hermanos. Por lo normal ellos no me ven a menudo con vestidos, solo con muchos overoles y camisetas.

La serenidad de Ranson me agobia, nunca sabré lo que piensa o lo que quiere decir una mirada suya.

"A las once en casa, Ocho" advierte Nefi, y ruedo los ojos.

Sé que ha Nicholas le falta mucho en aprender sobre la caballerosidad, ¿saben porque? Él solo ladea la cabeza en dirección a la salida de mi casa y ni siquiera me dice lo linda que estoy, ¡Nada!

Debo enseñarle muchas cosas.

Todos mis hermanos y mi madre están en la puerta mirándonos caminar hacia el- que creo que es- un Ferrari azul eléctrico. Puedo sentir mi boca abrirse, peor que la chica que muere en la película de los espejos, volteo y veo a mi familia, igual de sorprendidos que yo.

¡Algo en que lo que nos parecemos, definitivamente!

Veo como Ranson gira para que entre al Ferrari como piloto –sin abrirme la puerta- suspiro cansadamente y la abro yo misma y entro.

¡Necesita más modales de los que cree que tiene!

Y cuando miro a mi familia, sé que mis hermanos están matando mentalmente a Ranson por su falta de caballerosidad. Los despido con un pequeño levantamiento de mi mano derecha.

Ahora noto a Ranson, él está más distante de lo normal.

"¿Qué ocurre?" lo desafío.

Él apenas me mira por el rabillo de su ojo, "Nada" dice

"Oh, vamos, Nicholas, dímelo" le exijo, acomodándome en el asiento.

"Nada"

"D.í.m.e.l.o" le deletreo, él me sonríe por la infantilidad que le doy

"Estás muy bella" mis ojos se abren, peor que las ruedas de su propio ferrari.

"Haces que me sonroje, Ranson" le doy un pequeño golpe en su hombro, él lo recibe con buena vibra. "¿A dónde vamos?"

"A Trinity's Restaurant" responde, abro más mi ojos, ese lugar es caro, siempre he querido entrar allí en New York City, pero como dije: el lugar es MUY costoso.

"No friegues, Ranson, ese lugar está un ojo de la cara"

"Lo sé," me mira por un instante, "Y sé que tú lo vales"

Arqueo mi ceja, cuando me dice cosas así hace que se me nuble la mente. "gracias," pero no evito a mi boca saltarina "Pero, si hubiera venido con overol ¿me hubieses llevado a un lugar así?"

Cuando lo veo por el retrovisor, sé que está comprimiendo una sonrisa y suelta: "Vine así, creyendo que irías con un casual overol, y tienes razón, no te hubiese llevado a Trinity's, te hubiese llevado a Wendy's," se encoje de hombros y con eso me sentí más ofendida de lo normal, "Y al verte así y yo vistiendo así, creo que deberé ganarme la humillación entrando a un lugar costoso, solamente por querer predecirte" finaliza y ahora tengo yo la sonrisa tan amplia que él, frunce el ceño y me mato de risa.

"Debes dejar de helarme" digo

"¿cómo?"

Suelto todo mi aire "Tus cumplidos, son cumplidos y quiero que los dejes, quiero que seas sincero cuando tenga un mal aspecto ¿De acuerdo?"

Él asiente apaciguadamente "yo soy muy franco, Feíta"

"¿Qué te dijeron mis hermanos?" pregunto un poco saltona.

"Que mantuviera mis joyas metidas en mis pantalones" Inflo mis cachetes, reteniendo toda la risa y aire.

"Lo lamento, ellos me protegen mucho"

"Lo sé, eres mormona"

Aquí es donde le doy un puñetazo en el brazo, se desestabiliza en la interestatal pero vuelve a estar en línea recta.

"Oh, solo sigue conduciendo" le ordeno y él ríe por mi atrevimiento.