Llegamos a Trinity's, es muy pero MUY grande. "No sabía que en Connecticut hubiera uno así de enorme" digo
"Pues, lo hay, Ocho, lo hay" él es el único que me llama por mis dos apodos, mi apellido y mi nombre. ¿Quién lo diría?
Estaciona su Ferrari, que por cierto, aquí, hay muchos carros lujosos estacionados, pero en mi dulce pensar, ninguno es así de hermoso como el de mi Nicholas.
No me ayuda a bajar, falta de modales. Aun así, tengo que charlar de esto con él, pero ¡ya! Al entrar hay un recepcionista-que claramente no deja a entrar a cualquiera- PERO, él se pone a mi costado y me brinda su brazo. ¡Si, lo sé! ¡MEGAFANTABULOSISIMO! Obvio que acepto al instante, rodeó mi brazo con el suyo.
La recepcionista, no lo duda cuando lo ve, solo lo deja entrar-ni siquiera le preguntó quién era- ¡Guau! Y obvio, que yo entré con él.
Las personas que están comiendo, dejan de comer cuando lo ven y le ofrecen unas sonrisas-que creo que son de hipocresía- y unas mujeres le ofrecen su mano, que él solo toma y les da un beso, no les toma la palabra a ninguna persona, ni casi los mira, solo les ofrece unos cuantos asentimientos.
Como si él supiera en donde debemos sentarnos, me guía a una mesa cuadrada-que es por cierto es diferente a la de los comensales- que está en el centro del salón.
Ahora él está ignorando todas las supuestas miradas disimuladas de las personas.
"¿Cómo se encuentran tus rodillas?" pregunta.
"mi amá me dijo que mis rodillas estaban muy rojas, pero le dije que no me había dado cuenta que están así y… menos mal que no se han hecho heridas, a comparación de ti" le señalo su rostro.
Él guiña su ojo y toca el costado de su boca, "Tu amá," me imita "me preguntó del rostro y tus hermanos interrumpieron diciendo que soy el pequeño levitaciones" él hace un gesto de "oso" reprimo mi risota y casualmente-lo juro- mi taco choca con su tenis, él abre sus ojos y una sonrisa santurrona se aprisiona de su bella cara.
"Buenas noches, Dama y Caballero ¿Quieren ordenar en seguida?" dice el camarero, lo miro y me doy cuenta que es el occidental –el que en la mañana me golpeó con un bate y me jaló del cabello- ahora ya no tiene ropa de ladronzuelo, ahora está vestido con camisa, pantalón de sastre y con un moño, y agrego que tiene el cabello más ordenado, porque en la mañana lo tenía un asco.
Él levanta la vista de su anotador y aparece una chacota en sus labios. Acomoda el lapicero en el reverso de su oreja, al instante lo veo ponerse cómodo, sé que nos humillará.
"Eres la P*rra que hoy golpeamos" me señala con su lapicero, odio cuando creen que soy una maldita por tener el cabello pintado, "Zeta, no sabes cuánto Fearow está ofreciendo por un cuarto de sangre tuya" escupe en dirección de Ranson.
"Florcita, será mejor que te largues" gruñe Ranson.
El occidental pone su mano en la mesa "Lo haré, Zeta, sabes que lo haré" amenaza
Ambos se miran a muerte, sin que se den cuenta, levanto mi mano y le hice una señal a la mujer recepcionista-que supongo que tiene más rango que este tonto- Ella se acerca a paso rápido, creo que se dio cuenta de la posición en que se encuentra Ranson y el Occidental.
"¿Qué ocurre?" dice la rubia pintada.
"Nada" dice el occidental y Ranson al mismo tiempo.
"El camarero, me ha faltado el respeto y mi prometido, jura lanzársele como león si a este lo sigue viendo" solo procuro tener mi mirada en la mujer, porque sé que ambos me miran con estoicismo.
La mujer, con tal fastidio –que agradezco que no oculte- llama en una reprimenda al occidental, este se marcha, y sé que está maldiciéndonos y sé que jura que se vengará pero me vale un bledo; la mujer se disculpa de mil formas y no sabe qué hacer para que no la despidan, comenta muchas cosas que no entiendo ni michi, pero sigue disculpándose con Nicholas.
Ranson le dice algo a la mujer y esta parece aliviada por las palabras, no escuché lo que le dijo pero creo que ayudó en mucho a esta mujer.
"¿Zeta, eh?" acuso
"¿Prometido, eh?" revierte en mí
"No era mi intensión ponerte en esa situación, solo que él y luego tú… y después la rubia… dije lo primero que se me cruzó por la mente para que ese hijo de su madre se fuera por donde vino, y no fregara nuestra noche, ¿de acuerdo?" Él solo sonríe, "Ahora dime, del porqué Z-e-t-a" le canto
"es un apodo de pandilla"
Ahora estoy muy ceñuda y él mira su cartilla, y me mira "todos tienen apodos, Ocho" me recuerda "déjalo ir" se centra en el mantel que lo ubica abajo, en sus piernas.
"solo porque lo dices de esa bonita forma" brota el sarcasmo.
"me gustó lo que hiciste" cambia de tema
"¿qué?" pregunto observando la cartilla
"El ridiculizarlo"
Le hago un gesto con la mano "no fue por nada"
Y es allí donde lo veo sonreír, "¿Cuál es tu elección?" inquiere
"aun no sé qué pedir, está todo caro aquí y no quiero que gastes mucho en mi" ruedo los ojos, "aunque creas que lo valgo"
"porque lo vales" deja la cartilla sobre la mesa, "yo pediré por los dos y no me refería a la elección de la cartilla, me refería a la elección de tu prospecto de esposo"
Me sonrojo al instante, "¿qué clase de pregunta es esa, Nicholas?"
"La pregunta que te la hace tu prometido" enfatiza al final
Por debajo le doy un hincapié, él siente y pone una cara de dolor a los segundos, "Recuerda que esto no es de novios y no lo sé, no tengo un gran prospecto"
Él por lo bajo se soba en donde le he dado y se inclina con la silla mirándome, "¿Cómo así?"
"Imagino que me casaré con un chico cualquiera y tendré dos o tres hijos, de preferencia hombres," no hay ningún gesto de hombría en él, pero lo noto "la cual, tendré una familia como los años 70', todo será perfecto" agrego dando dramatismo falso en las últimas palabras.
Él retoma una figura firme en su asiento y me mira, es impasible y eso me molesta. "¿No crees que puedas cautivar a un millonario?"
Me río, "Viejo, lo he pensado de mil maneras y créeme, los k-dramas son eso, dramas, además esas barbaridades solo se ven en libros o películas, me gusta el lujo como a todos pero ya me convencí que eso solo son sueños y tú debes aceptarlo también, y nadie se fija en una chica azulina con un gran carácter y… más si nuestras religiones son diferentes"
"Yo lo haría, y, ¿no has llegado a pensar que yo pueda ser millonario?"
Su confesión me atraganta, sé que está coqueteando o tratando de cortejarme, creo, pero no debo ser muy fácil, mi mami me dijo que debo hacerme algunas veces la indiferente.
"Solo porque tengas una casa enorme, unos carros del año y un asistente personal, y…" me callo, ¿Acaso no es obvio? Me grito mentalmente, estoy siendo una tonta "¿Eres mi…mi… millonario…?" le tartamudeo, y él me da una mirada de superioridad en forma de Oh, al fin te has dado cuenta. Debe eso molestarme pero no lo hace, solo estoy absorta.
"Enserio que no lo pareces… " Agrego y él tiene el ceño fruncido, creo que lo ofendí y me vale un coñac.
¿¡El ferrari no te dio ninguna idea!? me vuelvo a gritar en la mente
"Tengo cara de m*rda" dijo, no sé si lo hizo en doble sentido –porque cree que su cara está totalmente golpeada o porque se considera, otra vez, un chico malo- señalando su rostro.
"Prometamos no hablar lisuras, ¿de acuerdo?" le extiendo mi mano, la estrechamos "y tienes cara de Teletubi" empiezo a reír y él pone una cara de brook de pókemon cuando se enoja.
La comida se nos es servida, y mientras comemos –dejo de lado, como es de costumbre, los cubiertos cuando se trata de carne- Nicholas solo me mira y yo le digo.
"¿Ey, Zeta, que tanto miras?" le grito tras morder como un feroz lobo mi carne aguja.
"No me digas Zeta, y" me señala con su tenedor "miro lo cuan carnívora que eres"
"Oh, vamos, Zeta," hago una jerga con la mano, mientras sigo devorando, "deja las formalidades, todos estos zombies hacen caras de póker y eso me es gracioso" digo un poco fuerte, porque hay una pareja que nos están chismoseando desde que entramos, cuando digo eso, ambos –literalmente- meten su cara a su plato de comida.
"Karma" advierte
"¿Zeta?" respondo con una fingida inocencia.
"No me llames así"
"lo seguiré haciendo hasta que me lo expliques" él arquea una ceja
"lo digo enserio, Feíta" lo dice con un bramido
Ahogo una risa, "creo que te atoraste" le digo y dándome cuenta, estoy muriendo de risa. Lo que sonó, más bien, lo que él hizo cuando habló, provoca la risa en mí. "Zeta…"
"Te lo contaré, si caminas al baño y antes que entres, levantas la parte trasera de tu vestido," encoje de hombros con inocencia, una picardía aparece en su mirada y sé que tengo una cara de espanto "quiero saber el color de tus bragas"
"¡Yo. Nunca. Lo. Haré!" le farfullo, estoy estoica, definitivamente mi boca está en suelo, recorriendo todo el mundo… "NUNCA" le repito
"así como tú, yo nunca te lo diré"
Mi corazón ha desacelerado, "¿qué te parece, si…?" golpeo mi índice en mi barbilla y se ocurre: "te digo el color y tú me lo dices"
"No es divertido"
"Lo es"
"Para nada"
"lo es"
"No"
"Sip"
"Mmm. Mmm. Mmm" ladea su cabeza.
"Yup" me levanto golpeando la mesa, sé que muchos de los comensales están mirándonos de reojo, pero como creo que saben que los insultaré, así que se mantienen al margen, fingiendo que nada está pasando. "Solo levantaré un poco de mi pierna del vestido y eso será todo" gruño
Él pone el dedo índice en su labio superior y el dedo de en medio en su labio inferior, y asiente.
"Genial" digo con enfado, fingiendo que se ha caído mi tenedor. Me agacho, y recojo el tenedor, pero disimuladamente –supuestamente por error- una ebrita del tenedor, mientras subo empieza a jalar de mi vestido hasta mi pierna.
Finjo sonar sobresaltada por el acto involuntario- muy voluntario- de mi tenedor por hacer eso a mi recogido vestido. Sé que todos los comensales se han dado cuenta pero me importa una misma.
"¿contento?" le susurro con grito, por la mesa a Nicholas, arreglo el poco despliegue levantado. Él sonríe arrogantemente, me gusta su mirada pero es algo perturbante.
"Satisfecho" me responde.
Pero no me dedica mucho tiempo, solo visualiza su plato. Pienso que no dirá nada, abro mi boca para comentar algo sobre la comida y él ya está hablando: "Estuve en la pandilla de Fearow y ese apodo proviene de un tatuaje que me hice"
"¿enserio?, no puedo creer que estuviste en su clan y menos que tengas un tattoo"
Él me mira. "yo debo estar sorprendido, tienes más tatuajes de los que imaginé y eso que eres mormona" rápidamente bajo mi cabeza, no estoy orgullosa de hacérmelos, pero estoy orgullosa de que sirvan ante la amnesia, solo quisiera tenerla, así borrar mis malos tiempos.
"Lo sé, ¿apesta, cierto?" lo miro y él toma una llave y abre la puerta a través de mis ojos, eso es profundo.
Atraves de mi arrepentimiento y el poder expiatorio de Jesucristo he podido aprender de mis malos tiempos y seguir adelante.
"son hermosos" veo culpa en sus ojos, y odio ese sentimiento, es la más cruel de todas.
"no sientas culpa, Zeta" muevo un hombro "estoy bien"
Pone sus codos en la mesa y sus manos en su mandíbula "vamos, cuéntame la historia que tiene cada uno"
Finge sonar interesado y eso me agrada bastante, porque mínimo lo está intentando. Tomo un largo suspiro "hace unos años atrás, me sentía pésima con mi madre y mi padre, por lo de sus trabajos constantes, y lo de los viajes, no podía hacer verdaderos amigos, ni un novio, ni nada. Me había alejado de la iglesia de mi madre y eso. Anduve con las drogas y eso de querer ser perfecta, pero hubo un día en que mi familia me ayudó y me tatué estas preciosuras, " le enseñe mis muñecas, Stay Strong, giré un poco para que vea el dorso de brazo, donde habían unas hermosas Aves Libres, le mostré con un dedo, un beso, simbolismo de El Amor es más Fuerte que tener la Presión de ser Perfecta, y la pluma en mi oreja, bueno, del simbolismo de que es hermoso y los problemas pueden ser ligeros, y la cruz, que la expiación del señor es lo que me mantiene firme aquí. Le explico y él realmente está observando con detenimiento mis tatuajes, y tengo el presentimiento que quiere tocarlos pero solo se limita a mirarlos. "y después de esto, mi familia me apoya más que nunca, decidí bautizarme y cada vez que alguien sabe lo que mis tatuajes representan, ponen esa cara que tienes justo ahora" le señalo, y él revierte su rostro a una fría- como cree que es la suya- "nadie critica mis tatuajes, solo saben mi historia y los que critican mis tatuajes, solo ven mi físico y no lo que soy y realmente mucho no me importa" le termino por decir.
Desearía que él hubiese dicho algo, pero no lo hizo. Solo me observaba.
Y esa era la cosa más tonta que podía imaginar. Callar. Y ¿por qué no?, yo también he callado y muchas veces lo he hecho, no solo por miedo, si no por que quiero.
"me gustan" admite y en ese momento estoy a mil de sorprendida.
"¿enserio?"
"Yup."
Algo se extiende por mi rostro, si, una plegada sonrisa. Otra sonrisa original.
"vamos, Karma, termina todo" indica la comida y asiento con una sonrisa de tonta.
Estoy siendo tonta, lo sé, y lo tengo presente, pero hay al fin alguien quien espera y le interesa mi historia. Bueno no está contada al cien pero está contada y él la entiende y me entiende.
Me da ganas de abrazarlo y llenarlo de besos de agradecimiento, lo que me lo impide es una mesa y el espacio individual, me gusta respetar la burbuja de cada ser vivo, excepto de los perros a ellos ¡Los amo!
Agh
Pero, así será.
Oficialmente Nicholas Ranson alias Zeta eres mi nuevo mejor amigo. El único que puedo tener cerca.
