Seguimos sentados y embutiéndonos los pedidos que Ranson ha hecho. No tengo idea como, pero sus pedidos me están haciendo estallar pero de una forma tonta me gusta, me gusta toda la comida, la comida que él ha pedido, para mí.

"Hay una revista de mi iglesia, cuentan mi historia… uh… quizá puedas leerla, saldrá en julio, bueno todo lo que dicen allí es de este mes, junio, así no puedas confundirte"

Él deja de comer su postre y solo me mira, no detecto casi nada en su mirar pero me gusta lo que veo, una sonrisa.

¿Qué significará? ¿Un sí o un no? No lo sé, pero sonríe.

"cuéntame más" solo dice y me gusta que quiera saber de mí.

Estoy comiendo el postre, que es una porción de torta helada, es megaricastica, finjo no haberle escuchado y digo: "¿Ah?"

Deja por un momento su helado de tutifruti y me mira, "quiero saber de lo que no hay en esa susodicha revista de ti"

Mis ojos se abren, pero descienden a seguir comiendo, con un poco de mi boca llena, respondo: "dicen todo, me entrevistaron y dije todo…" muerdo la parte interna de mi labio inferior, dudo, pero suelto "tengo un amigo esposo"

Sigo comiendo, no quiero ver su expresión, sé que preguntará que significa eso pero realmente no me interesa responder a su duda. Suspiro fuerte, soy fuerte y lo miro, él sigue metido en su porción, quizás no escucho y eso me pone mejor, de buenas.

"¿qué significa eso?" dice la pregunta del millón.

Con mis tres dedos largos, sobo mi frente y sigo embutiendo mi postre, "Por los viajes constantes no he tenido amigos, pero, desde hace años, claro, mi mamá conoce a amigos en la iglesia y bueno… yo hice un amigo, Daemon, lo conocí por un par de años, caso que llegaron las mudanzas y toda la cosa, cuando regresamos unos años atrás a Utah, lo volví a ver y él como que se me mandó…" hice rechinar mis dientes, Daemon, en realidad me gusta, en realidad es solo mi amigo pero con esa declaración, es un buen amigo, pero se me declaró y es… complicado "es algo que no lo entenderías bien, él irá a la misión que consta de dos años y me dijo que lo esperara, no aclaró bien ese punto, pero esperar, significa hablar de sentimientos, sé que él en la misión cambiará será diferente pero vendrá con el objetivo de hablar conmigo del futuro y si me lo propone lo aceptaré, he decidido en no esperarlo y se lo he dicho, pero, yo tendré respeto a su decisión y a su voluntad hacia mí"

Sus ojos se achinan, deja la cuchara a un costado, "pero no me has explicado del amigo esposo"

Abro mi boca, entrecerrando mis ojos, "¿A caso no me has escuchado?"

"No me diste la respuesta concreta, en realidad la definición"

Entrecierro los ojos y le explico: "amigo esposo, es el significado de que Tu esposo debe ser como tu mejor amigo, el que sepa de ti, el que te quiera y te cuide, en especial que solo quiera tu compañía para ser feliz, así deben ser los sellamientos" digo todo tan meticulosamente, tan detenidamente, como si estuviera explicándole a un bebé.

Y no sé si él gira los ojos por como es que le he explicado o por la ofensa que le he dado. Muajajaja.

Él levanta los ojos por sus pestañas, mueve su lengua por sus encías y chasquea, "Así que, nunca te han besado" más es admitirlo que duda, y empiezo a odiar la faceta de leer mi mente en él.

"nadie se atreve a enfrentar a mis hermanos," ruedo los ojos, "ellos amenazaban a los chicos con quienes yo salía" me rasco la nuca, "y además las relaciones nunca funcionan como quisieras" le digo

Sin nada más, con un simple bocado termino de comer mi torta helada. Miro la fruta, sandía, "Yummy" agrego con entusiasmo, cojo la sandía y con mi lengua pruebo el sabor. Uhm-huh-uhm ¡Deliciosa! Le clavo los dientes, en ese pequeño e intenso color rojo con pepas negras, que estaré disfrutando arrojarlas de mi boca hacia el plato.

Por mis pestañas lo miro, él está mirándome, no sé qué mirada sea esa pero está muy calmado y mirándome, no a mis ojos, si no, está mirando como estoy devorando la sandía y me doy cuenta que está mirando mis labios.

"Oye, deja de mirarme y come" le digo, él prosigue mi caminata de mi ignorada de sandía al hablar. Me relamo los labios, mucha sandía por mi mentón. Cojo una servilleta y me las limpio, él solo me mira. Agh. Enrollo la servilleta sucia y se la tiro, él sale de su estupor y solo coge su sandía.

Suspiro, alivio se forma en mi estándar.

Regreso a terminar lo que empecé, a terminar mi sandía.

Lo vuelvo a mirar, sin levantar mi rostro, solo lo observo por encima del punto blanco de mi visión y lo veo. Él está devorando su sandía.

Algo se mueve en mí. Sé que está mal mirarlo de esta forma, pero no puedo evitarlo. Como come. Esta es otra faceta, se ve jovial cuando come y no se siente la tensión de algún problema que haya tenido. Eso me reconforta, y no sé porque lo hace. Pero lo hace.

Sus bocanadas son grandes, son demasiados grandes y en un parpadeo, él ya ha terminado su sandía y yo sigo mirándolo, él se arregla y me pilla mirándolo. Paso saliva duramente pero no me atrevo a quitarle la mirada primera, él debe aprender que debe ser como los demás.

Al mirarlo de esta forma me duele la cabeza, los ojos, no lo sé. "Debo ir al baño" digo, y me levanto sin su aprobación, salgo del lugar donde muchos comensales me han mirado salir.

En sí, no sé, lo que les pasa a estos tipos.

Entro al baño y verifico mi rostro, para así no haber dejado ningún rastro de suciedad por haber comido como una cerdita la sandía.

Acomodo el cabello de mis patías, siempre se suelen bajar y como que no me gusta mucho. Acomodo mi flequillo.

Soy carnosa y tatuada, no me importa, amo como soy ahora, amo como me siento ahora, sobre todo sé lo que valgo.

Refresco mi rostro y estoy lista para salir, y lo hago. Camino por todo el lugar, evadiendo mesas de comensales y sus miradas mordaces, veo a la distancia a Ranson y me gusta lo que veo.

Él es totalmente atractivo, pero solo debo verlo como mi amigo y eso es todo, nada más.

Respiro ásperamente, y sigo mi trayectoria.

Veo como Zeta levanta su brazo y llama al valet, esta vez no es el occidental es otro gilipollas, que nos regala unas malas miradas, quisiera decirle muchas cosas pero me las aguanto porque no quiero hacer más problemas de los que ya he ocasionado con el occidental y no quiero que Nicholas pierda su reconocimiento en este lugar.

El mesero deja la cuenta, se retira. Ranson me mira, y yo lo miro con cara de '¿qué?' Y él dedica una pequeña sonrisa sombría.

Me desliza la boleta por la mesa, lo levanto y veo la cantidad. €375.

"¿¡Que!?" le grito ahogadamente, y él solo me observa, al igual que algunos comensales a nuestro alrededor "¿están locos?"

"No he traído tanto dinero, pero, podemos…" me señala con su cabeza, veo lo que señala, y veo la salida, abro los ojos.

Me acerco más a él, agachando mi cabeza y para lo que diga sea menos audible para otros "¿estás sugiriendo que nos fuguemos?" miro hacia los comensales, que supuestamente no están escuchando y esta vez ellos quieren escuchar, porque lo he dicho muy bajo, ¡misión casi cumplida! "¿te has vuelto loco?"

Él asiente, no sé si él lo habrá dicho por la primera pregunta o por la segunda, pero la cuestión es que quiere que deje sin cancelar.

Mi respiración se vuelve dificultosa, ¡está loco este hombre!

Antes que le diga algo, se levanta y me jala de la mano, me desestabilizo y me hace poner de pie en mi contra, no quiero huir dejando de pagar, pero no hemos comido casi nada, pucha que cólera estos arrebatadores de dinero.

¡Por algo son comidas buffets! me llama la atencion mi mente.

Me acerca a él, me susurra cerca del oído, "solo caminemos como prometidos y corramos al salir, finge que hemos dejado el dinero"

Giro mi cabeza, para mantenerme al margen de su pesada cercanía y lo hago.

Quizá él ya ha pagado, o quizá pague después, o, ya sé, si salimos de esta, trabajaré duro y juro que cancelaré lo adeudado y con intereses. Coge la boleta de mi mano y lo deja en la mesa, fingiendo haber dejado dinero debajo de las servilletas y yo solo le sigo el juego.

Relamo mis labios, me aferro a su brazo y él toma de mi cintura, ahora no pienso en ese acto solo pienso en que nos van a atrapar y temo, tengo miedo, mucho. ¡No estoy haciendo lo correcto!

Involuntariamente camino, siento que me miro de lejos caminar y no lo siento, en sí, no lo siento, solo siento un cuerpo a mi costado, es Ranson, guiándome.

"¡Señor!" llama la rubia, se me hiela la sangre. Volteo ligeramente y efectivamente es ella, quien está en nuestra mesa y se ha dado cuenta que no hay dinero.

Me muero.

Ranson, me jala y empieza a correr, llevándome con él.

Yo lo sigo, corremos eufóricamente por medio de todos los comensales, quienes nos miran como si fuéramos orates y lo disfruto. Nunca me he interpuesto en la justicia, como claro está, dejando de lado el pintarme el cabello azul y el tener tatuajes. Volteo a ver y hay tres meseros, con toda rubia, detrás de nosotros. Corremos más, ahora yo soy la que jalo a Ranson hacia la salida y cuando tocamos el pavimento, nos damos con la sorpresa que está lloviendo.

Al instante me empapo, el vestido se acopla a mi cuerpo en segundos, y me detengo. Mi cabello choca en mi punto de vista.

Ranson sigue corriendo, volteo y veo que los meseros con la rubia, se han detenido y están riendo, abro más grande los ojos. Volteo a verlo, sí, precisamente a él, y él está a unos pasos más adelante mío y se ha detenido al darse cuenta que yo me he quedado de pie.

Su sonrisa está a cien y eso me conmueve pero no tanto como para darle una paliza.

Me acerco a él, como una depredadora, y él se da cuenta pero no se mueve del lugar, me acerco con más ferocidad de la que nunca haya tenido "¡tú…!" me acerco más acusándolo, él se señala así mismo como una persona mentirosa se mostrara inocente, es más culpable, "¡sí, tú!" me acerco más y esta vez, si ve mi ferocidad y da unos pasos atrás, "¡quédate quieto!" le ordeno y como sé qué hará, no las acata. "¡Ruin moco!" le grito, y voy corriendo a su lugar y él se mueve, corriendo y evadiéndome. Tropiezo con una piedra, me desestabiliza pero no me caigo, me arrodillo y me quito taco por taco, hasta quedar descalza y él solo me observa, pero lo vuelvo a asesinar con la mirada, lo vuelvo a acusar con la mirada, lo vuelvo a DEGOLLAR con la mirada.

Él está entretenido con mi estado de mujer colérica y lo degrado por lunático, está aplaudiendo y yo ladeo la cabeza, se ve tan exquisito con la ropa húmeda, su camiseta se queda tan ceñida que me estoy muriendo porque me muestre lo que oculta, sus cicatrices emocionales quiero saber. Lo quiero.

Nuestras miradas se encuentran y repentinamente me muerdo el labio inferior; salgo de este incómodo momento lanzándole un taco, lo esquiva y estoy aliviada que lo haya hecho porque si no hubiese sido la causante de otra herida más en su bello rostro, así es como le lanzo otro y este lo hago con una fuerza pero potente, caso que le cae por el hombro y en ese instante, él se paraliza, creí que se estaba bromeando pero no lo entiendo, él estaba paralizado, totalmente.

"¡Zeta!" le grito y él solo está paralizado mirándome, y me choca, su mirada es muy fuerte que siento su energía y no sé realmente lo que siento.

Me acerco sigilosamente a él, "Tú fuiste el que inicio todo, debiste decirme que ya habías cancelado la cuenta, insensato" le digo, acercándome más a él.

Lo extraño es que no parpadea, aunque el agua está pasando su visión. Me acerco más y con mi mano la muevo en su delante haciendo un simbolismo en su bello rostro, él está intacto.

"¿estás bien, Ranson?" le pregunto ya con una voz más de preocupación.

"Solo dame un segundo" dice silenciosamente, es lo que creí escuchar, con toda esta lluvia chocando en el pavimento, ¡tan joven y ya todo es ruidoso!

Asiento. Recojo mis tacos y me vuelvo acercar a él.

Estoy consciente que todo mi cuerpo está empapado y me voy a resfriar y quizá mañana morir y no ir a la prepa. ¡Sí!

Ni tanto, mamá me haría Bullying en la casa junto al resto de los perdedores de mis hermanos.

Me acerco más a él, "moriremos de pulmonía si nos quedamos más tiempo" le sugiero, no, le afirmo a mil.

Retiro un poco de agua de mis ojos, cuando lo hago, miro con un poco más de claridad, él sigue como estatua mirándome, "Si no te dejas de tonterías yo te pegaré, Ranson" le advierto, hago puño mi mano, estoy dispuesta a golpearlo, hasta le doy un besito a mis nudillos, preparándome para darle y es en ese momento en el que, Ranson me jala, uniendo nuestras manos, cubre mi puño con su grande mano y doblega mi brazo hacia el lado de mi cadera en mi espalda; estoy sorprendida, totalmente lo estoy. Volteo para mirarlo a la cara y su rostro viene directo a mí, tocando mis labios con los suyos.

Nuestros labios están juntos, mis ojos están muy pero muy abiertos y los de él están cerrados. El agua cruza sin fronteras por nuestra dulce e intoxicante unión.

Me siento muy intoxicada, realmente lo estoy.

Mi mundo se tiñe a otro sentido, este es mi primer beso y yo sigo como una estatua. Pero es muy hermoso, es mío, esto me pertenece, y estos son los colores que esperé ver, este es mi disfrute, mi propio disfrute.

Él se aparta un poquito y me sonríe algo arrogante pero me gusta, me gustan sus labios, están cicatrizados por sus golpes pero son sus labios los que me han hecho ver un neón, lo que él ha logrado en un día que pueda verlo y él pueda verme en toda la oscuridad y hacerme brillar, debajo de esta lluvia.

Sus labios están rozando los míos cuando dice: "tus perros me matarán"

Yo asiento, estoy de acuerdo. Mis hermanos, los perros, lo matarán por besarme. Y él vuelve a besarme, y vuelvo a abrir mis ojos, y los de él están cerrados. Solo están plegados, nuestros labios, de ambos.

Se separa un poco, pero nuestros labios siguen rozándose, "Ocho, los afrontaré" sus ojos siguen cerrados y vuelve a guiarse a mis labios y esta vez, cierro los ojos.

Me gusta.

Él me gusta.

Sus labios me gustan.

Me gusta cómo se siente.

Esta vez, me acerco un poco más, para unificar más nuestros labios. Él no se mueve, solo aprieta más fuerte el agarre de mi espalda, inclinándome más a él a sus labios.

Ahora estoy segura que puedo ser fuerte, que no puedo dejarlo ir.

Abro un poquito mi ojo derecho, y él sigue tan prendido entre mis labios, sus ojos están cerrados y él se ve tan hermoso debajo de la lluvia y se ve muy perfecto cuando lo tengo a un centímetro mío.

No quiero desprenderme de este momento, es hermoso y él lo es y yo lo soy, ambos estamos brillando, ambos somos como un Neón.

Y lo que nunca creí es que llegara a ser tan cursi.