Me he terminado de bañar, claro, he tenido un rico baño de agua caliente, su baño es muy lujoso, muy pero muy pero muy pituco. Apenas mi baño, tiene una palanca en el inodoro, este tiene como cinco palancas y no sé cuál jalar, pero jalo todas, porque así es mi curiosidad. Debo aceptar, que antes de bañarme, estuve chismeando un poco de su glorioso baño: sus jabones, los shampoos, los exfoliantes y todo lo que rayos haya tenido en su inmenso baño.

Sí, estoy hablando mucho de su baño y nada de un romance juvenil tonto a morir. Lo sé, pero así me gusta a mí, que haiga mucho suspenso en todo. ¿Horrible, cierto?

Después de envolverme en una bata-toalla, claramente masculina, pero blanca, porque me queda grandota. Me detuve porqué sabía exactamente de lo que me había olvidado, la Monstruacioón.

Me rasco la frente, creo que cuando muera debo pedirle a Dios el libro de reclamaciones, las mujeres la sufrimos y es peor si hay un chico con quien nos da vergüenza hablarlo, lo malo es si este es un desconocido.

"Myres" digo en voz alta y solo estoy esperando una respuesta, pero no la obtengo, ¿debo alzar más mi voz? Sí. "¿Myres?" mi voz suena como el canto de Giselle, pero no obtengo respuesta por mi guardaespaldas maduro lindo, nada, "Myres" pareciera que estoy llamando a una ardilla en vez de llamar a un Myres.

Escucho que tocan la puerta, "¿Si?" pregunto, mientras estoy doblando mis piernas, ya estoy teniendo frío.

"¿Por qué estás llamando en la puerta del baño a mi guardaespaldas?" escucho la voz de Ranson, supongo que tiene un enigma y sobre todo, debe estar molesto.

Creo que no debí haber hecho eso. Pero no quiero pasar vergüenza con él.

"Necesito hablar con Myres, no contigo" le digo, me acerco a la puerta. Espero no manchar esta suave toalla masculina.

"No está, dímelo" suspiro y abro una franjita de la puerta.

Y me choco con su mirada, unos suaves chocolates muy profundos, cuyos ojos rápidamente tratan de espiar por la franjita, mi cuerpo. Soy veloz y ubico mi cuerpo más detrás de la puerta, solo dejando mi cabeza en su mira.

"Él es quien me puede ayudar" le susurro

"Yo lo puedo hacer mejor" dice

"No" le cierro la puerta.

Me vuelvo a sentar en el inodoro, esperando. Entonces, escucho que suena un teléfono y me doy cuenta del interlocutor que está al costado del espejo del lavacaras.

Verifico si tiene un identificador y es dentro de la misma casa. Respiro hondo y levanto. "¿Si?"

"Ocho, ¿qué pasa?" escucho su agria voz.

"Solo necesito hablar con Myres" respondo ante su exigencia.

"Karma Lynaw, si no abres esta puerta al conteo de tres, juro que…" está gritando, porque no lo escucho solamente por el interlocutor, si no que a través de la puerta y de una u otra forma me resulta gracioso, pero lo detengo.

"¿O qué?" dejo de lado el interlocutor, para gritar por la puerta.

"¿Qué necesitas de Myres?" hace el cambio audazmente de pregunta.

"De acuerdo," se lo diré y no tendré vergüenza en decírselo, "Monstruacion, ¿recuerdas?"

Habrán sido unos cinco segundos de gran silencio, cuando escucho su respiración a través de esta cosa, "si, lo recuerdo. Mantente allí, ya regreso" y se escucha como cuelga esta cosa.

Y yo también lo hago.

¿Por qué me suceden estas cosas cuando un desconocido está cerca?

Me rasco la cabeza, creo que estoy empezando a tener piojos, creo que cuando llegue a casa, le diré a Sasha que mantenga a sus hijos lejos de los míos. Nope. Sufro de caspa, así que debo hacerme el tratamiento nuevamente.

Y entonces me doy cuenta que… no tengo unas bragas limpias.

Ay, rayos. ¿A quién le pasa solamente esto…? A mí.

Me mantengo en el inodoro, a la espera. Espero y espero y vuelvo a esperar. Y ya me estoy aburriendo.

Siempre cargo mi reloj azul a la muñeca y ahora no lo tengo. Si han pasado cinco minutos pues se me hacen eternos.

Escucho un golpeteo en la puerta. No respondo, pero el del otro lado, pregunta: "¿Se encuentra bien, señorita Lynaw?"

Suspiro fuerte, agradecida, porque no es Ranson. "Lo estoy, Myres. Solo… un inconveniente de mujeres"

"Lo sé, eso pasa siempre con mi hija"

Abro los ojos de golpe, ¿hija? Ya me desilusioné.

"De acuerdo y ¿qué hacemos?" digo

"abra un poco la puerta, por favor"

¿Debo sospechar? ¡Claro que sí! Quizá quieran ultrajarme o que se yo. Ya que no sé a qué se dedica la familia de Ranson.

"Puedes dejarlo allí y yo lo recogeré"

"como usted diga, señorita Lynaw"

Ágilmente me acerco a la puerta, hago nuevamente una franjita y veo una bolsa negra en el suelo. Me arrodillo con rapidez pero tomo precauciones y jalo con mis manos esa bolsa.

Menos mal que no intentaron nada.

"¡Gracias!" abro la bolsa y hay una braga celeste, con toallas higiénicas, always.

Sonrío, negando la cabeza, negándome a creer que esté pasando esto. Agradezco que la bata no se haya manchado, eso es de la megaonda. Suspiro hondo, estoy lista para salir. Todo en una mujer ya está en orden, osea yo. Cierro la puerta por mi tras, y volteo a ver adelante y lo veo. Llevo una mano a mi corazón, esta vez no es fingido, esta vez es verdad, casi me causa un infarto.

"Me asustaste" dejo ir mi aire

"¿tengo algún parecido al diablo?" pregunta, todo serio.

Lo examino al tris, y si el diablo fuera así de sexy, ¿Quién lo creería? Ranson tiene solo oscuridad que puede dársele una probadita de miel y podrá ver la luz; lleva unos pantalones ligeros plomos y una sudadera blanca que tiene cuello alto, "No, tú eres más atractivo"

Sé que dije algo fuera de mí, pero no hago notar mi propia sorpresa, paso por su costado y él me detiene. "cámbiate" me da una bolsa de papel, es un poco fuerte su golpe, quiero también golpearlo pero dándole en donde le duele, pero no puedo hacer eso, va contra mi moralidad.

Doy la vuelta y entro nuevamente al baño.

Cuando me siento lista, salgo. Llevo abajo una camiseta amplia en el cuello, la cual veo la opción de ponerme encima una sudadera blanca con cuello alto, como la de Ranson y un ligero pantalón celestino. No me visto así para dormir, pero hace frío y me es cómodo. Creo que es de Ranson, porque la sudadera me queda grande y un poco flojo el pantalón.

Levanto el rostro y veo a Nicholas sentado en su enorme cama, lo atrapo mirándome. Debo suponer que efectivamente esta es su ropa, porque me queda mirando con intensidad.

"Le avisé a tu familia que no llegarás a casa"

Asentí, "¿Qué les dijiste?" Pasé mis dedos por mi flequillo que caía por mi frente.

"que íbamos a tener sex* salvaje toda noche"

Dejé en ese instante de jugar con mi flequillo, "¿¡Q… que… que…!?" primero habla el tartamudeo insólito, siguiéndole la histeria, "¿¡estás loco!?" me empiezo a mover de un lugar a otro, mis hermanos deben estar como locos, mi padre ya habrá llegado a casa y debe estar como loco, mi madre debe de estar en shop.

Me muuuuuuuuuuero.

"Necesito hablar con ellos" no le pido, si no, le exijo.

"Como quieras," me deja de mirar, y mira a la puerta derecha, "Myres, haz que hable con su familia"

Volteo y la puerta está cerrada, ya iba a burlarme de su demencia de hablar con una puerta, cuando a los segundos aparece un Myres con un teléfono inalámbrico.

Me lo da y marco el número, reconozco al instante la voz de David "Buenas noches, Familia Lynaw, ¿Quién es?" siempre somos así de perfeccionistas al contestar.

"David, soy yo, Karma" me moví lejos de ambos hombres que me estaban mirando y con ganas de querer escuchar.

"¡Mami es Karma!" grita en el fondo, supongo que ha tratado de tapar el huequillo del teléfono con su mano para poder avisar, sin exito, "¿Dónde estás feíta? ¿Te has dado cuenta que está lloviendo torrencial?"

Rodé los ojos, "soy consciente de eso, David y estoy en casa de Ranson"

"Dime, por favor, que no estás teniendo una noche de locura" su voz es más baja, supongo para que mi familia no lo escuche.

Confirmado, Ranson le dio un derrame cerebral a mi madre.

"Claro que no, ¿cómo te atreves a pensar eso de mí?" estoy furiosa, giro un poco para darle una mala cara a Ranson, quien está divertido mirándome.

Tonto.

"Lo siento, ocho, solo que ese pequeño levitaciones dijo…" silencio por un par de segundos, "puf, no importa lo que haya dicho"

Sonrío "gracias, hermano."

"Aquí te paso con mami" se escucha más distante su voz

"De acuerdo"

"¿Karma, hijita, estás bien?" la preocupada de mi madre

"estoy bien, mami, solo… que no iré hoy, está lloviendo torrencialmente"

"Si, mi pequeña, solo dile a ese desnaturalizado muchacho que mantenga sus manos alejadas de ti, mi Karma" ya me imagino a mi madre, haciendo un drama completo.

Empiezo a reír, y aun que mi madre me llame la atención por burlarme, necesito que él lo escuche y se pregunte qué estoy hablando, "Mami, le patearé los rubís, si lo intenta"

Y volteo a verlo y está cuchichiando con Myres, son peor que la miña-miña.

"Nos vemos mañana mami"

"Está bien, Karma, tu padre confía en ti y todos lo hacemos, solo es preocupación, ¿De acuerdo, linda?"

"Si Mami, lo sé, los amo, voy a colgar" y cuelgo, pongo una parte del telefono en mi frente cerrando los ojos. Volteo y Myres está mirándome, le tiro el teléfono inalámbrico, y lo atrapa. "Gracias"

"Por nada, señorita Lynaw" inclina su cabeza y se retira, cerrando las puertas.

Miro con rabia a Ranson, quiero decirle que es un torpe pero soy pacienciosa con esto y lo dejo pasar "Llamaré a Myres, quizá pueda dormir en un sofá"

"No," se levanta y camina hasta donde me encuentro, "Digo, que…" se toca la nuca "puedes quedarte en mi habitación, juro que no puedo morder" y vuelve su ego, ya me estaba gustando su inseguridad y su inocencia, ¿cómo puede cambiar tan rápido sus papeles?

"Lo sé. Virgen." Muevo mi mano, "Myres debe estar preocupado en dejarte aquí conmigo, quizá yo pueda corromper tu puritana mente" trato de sonar relajada, soy frágil pero aquí sueno áspera y lo necesito, él lo es conmigo y lo que le dijo a mi familia no me gustó, y necesito que lo capte.

Me quito la sudadera-de forma varonil, así que no tengo maquillaje, así que solamente me lo quito de una forma de macho, de espalda a brazos- arruinando mi cabello pero nada de lo que no pueda ser arreglado, ya hace un poco de calor y su cama se ve muy bien proporcionada de fresadas con sábanas.

De acuerdo.

Siempre en las novelas, k-dramas y libros, la chica duerme en la cama del chico y el chico duerme en el sofá o en el suelo y después… será como: cortés y eso por el estilo. No lo sé. Esto no es la típica historia de amor.

Es el desamor.

"Allí hay un sofá-cama al costado de mis bebés" dice, mostrándomelo con su dedo gordo con indiferencia.

Aish.

Moco húmedo

Eso se ve incómodo.

"¿Enserio?" pregunto con desazón en mi voz.

"¿Qué esperabas, mi cama?"

Volteo y lo miro, asiento frenéticamente. "Sip" giro nuevamente, examino con mi mirar y veo que los edredones están encima de una almohada.

Pero… ¡Ni siquiera utilizo almohada!

Creo que después de todo, no debí sacar conclusiones anticipadas. Aishg.

Me muerdo la uña, doy unos pasos cerca de ese sofá-cama, tengo que extenderlo. Antes ya he dormido en esos y era cuando nos mudábamos y las camas aún no estaban listas y nos había cogido la noche, así que dormía con los gemelos.

¡Mega incómodo!

Me detengo y tengo la clara sensación de que él está tras mío. Voy a darme la vuelta pero me detengo al hacerlo.

Noto su mano en mi hombro. No está tocando mi piel expuesta, por la manga caída –por el cuello ancho que tiene la camiseta.

Mi respiración se corta. Al instante recuerdo a mi madre, si intenta algo, le pateo los rubís.

Pone sus dedos como pinza sobre la manga caída, arrastra la tela por mi piel hasta mi hombro, donde realmente debe permanecer.

"no dejes que vean los granos de tu espalda" susurra, y su respiración está chocante en el reverso de mi oído.

Allí está, salvando su orgullo y matando el mío.

Dejo ir todo mi aire, debo estar enfada pero es verdad… tengo unos que otros granos.

Ay, por favor, no criticar, ¿Qué adolescente no los tiene?

Yo, pero no son muchos… ¡Deben ver las erupciones de Ariel! Son un mate de risa. ¿Vieron? Los distraje dejando en ridículo a mi hermano.

Soy mala.

"Como si tú no los tuvieras" le digo, giro y le doy una mirada fuerte, él da un paso más, adelante, intimidándome y doy uno atrás.

"Nope, solo lo he visto en ti" y se da la vuelta, está dirigiéndose a su cama.

No me suelo ofender fácilmente, pero esto sí me ofendió. Y tengo que hacer justicia a mis granitos.

Del sofá-cama cojo la almohada, le daré uso, ahora. Lo lanzo, dándole un swing en la cabeza de Ranson. Quien se gira con rapidez y se acerca a toda velocidad, me puse muy seria para que sepa la gravedad y pueda disculparse, pero él se acercaba más y más y más y mucho más, y yo empiezo a dar pasos hacia atrás, cada paso que él da hacia adelante yo las retrocedo.

Choco con una pared, al costado se encuentra la incompleta colección de armas de Nicholas. Miro a ambos lados y él ya está en mi frente, pone sus brazos a los lados de mi cabeza con una fuerza que me hace temblar.

Temo, pero no lo hago notar.

"¿Ahora temes de un virgen?" sonó burlón, pero mostró una parte de sus dientes delanteros, la cual me he dado cuenta que no los muestra muy seguido, no son 100% perfectos pero la forma en la que gesticula con los labios y utiliza adecuadamente la forma de hablar, hace que pase de moda tener una dentadura perfecta.

Estoy en una situación crítica y estoy meditando en dentaduras. Si, esta soy yo.

Levanto mi ceja izquierda y hago un movimiento de lado contrario a mis labios con un resoplido, "No"

Antes que él pueda decir algo, pongo ágilmente mis manos en sus antebrazos que aún siguen extendidos contra la pared y a los lados de mi cabeza. Él mira mis movimientos, desprendiéndose de mi mirada, cuando vuelve a mirarme a los ojos, todo su rostro en mi dirección, en mi punto de vista, en mi frente.

Aprovecho y como estoy prendida de sus antebrazos, doy un pequeño salto y le doy un pico-beso.

En ese rebote, vuelvo a mi mismo lugar y él está muy estático, y yo parezco una pequeña niña sonriente.

Mis manos aún siguen aferrándose a sus fuertes brazos, parpadea y ladea un poco su cabeza en confusión o no lo sé muy bien, lo veo debatiéndose con él mismo, por instante creo que lo desestabilicé, pero muestra una postura fuerte y dice: "¿Qué significa eso?"

"¿Esto?" y otra vez, soy más rápida y me aferro más fuerte de sus brazos con mis manos y doy un pequeño brinco, haciendo que se rocen nuestros labios, y vuelvo a pisar la alfombra bajo mis pies, "Significa que debo ir a dormir" me escabullo rápidamente, él aún sigue en estado de shop, y aprovecho eso, para escapar por su costado, evitando sus brazos que se cerraron cuando escapaba de ese rincón.

L. .O

Doy paso firme y me dirijo a la cama de Ranson. Levanto una esquina de edredones, y me siento en la cama.

Es muuuuuuuuuy suavecita. Mi cuerpo necesita algo así.

Cierro los ojos, cruzo los brazos y agacho la cabeza; empiezo a orar.

Termino de hacerlo y me tiro hacia atrás, mi espalda me da una aprobación, le gusta la suavidad de esta cama.

"Disfrútalo, son plumas de ganso" me dice Ranson, quien está a la otra esquina de la cama, parte derecha.

Pobres aves.

Como si él hubiese leído mi mente, dice: "despreocúpate, me aseguré que estén muertas antes de quitárselas"

"eso es peor" le digo con horror, ¿Cómo pueden hacer eso?

"Sin esas aves muertas, no estarías disfrutando de mi cama, ahora" señala con su indice la cama

Me cubro todo el cuerpo, no quiero tener una conversación de esto, pero definitivamente va a ir en mi blog de las pobres aves. Mi cuerpo está de frente, porque quiero que mis riñones también descansen, no debo de ser abusiva con ellos, pues, han tenido un día pésimo.

Siento un peso en la cama. Cierro fuerte los ojos y me imagino que estoy en la punta de la estatua de la Libertad, y grito: ¡Por los dolorosos golpes con una piña!

Abro uno de mis ojos, quito lento los edredones de mi cara, y veo a Nicholas a mi costado.

En. La. Cama.

Aish. "Creí que ibas a dormir en el sofá-cama" hablo bajito

"Después de todo, pagué por esta cama" dice volteándose y pillándome mirarlo.

Me tapo el rostro, y me volteo, si intenta algo le haré ver estrellas. "¿Por qué me aguantas?" sale de mi boca una pregunta que he querido una respuesta de él, desde que nos conocimos, desde que me invitó a salir.

"¿Por qué lo haces tú conmigo?"

"Yo hice la pregunta" acuso

"Yo la pensé primero" rebate

Ruedo los ojos y pregunto otra, "¿Por qué me invitaste a salir?"

"Si sabías que era una cita, ¿Por qué aceptaste?"

Me atrapó, ni yo misma sé porque acepte. "Responde una y yo otra"

Me destapo, tomo aire fuerte- porque ya me estaba quedando sin él – y boto un poco de mi cabello sobre la almohada.

"Esta mañana cuando estaba cepillando mis dientes, me di cuenta que en la pasta dental venía adherido un cepillo, como oferta, y me di cuenta que necesitaba estar adherido a alguien con quien pueda sentir ser feliz y no a alguien quien me haga sentir la peor m*rda en el mundo… " Veo como pone sus brazos abajo de su cabeza, "y cuando decidiste ayudarme sin importar quien fuera, te vi y allí… fue cuando," voltea un poco con ayuda de su brazo y me mira a los ojos, "me sentí como ese cepillo, necesitando adherirme a alguien que esté dispuesta a incluir su vida y no estoy profesando un barato amor de un día por ti, estoy profesando el Neón que vi en ti"

Nuevamente, ¿Llorar o reír?

Una vez, Aarón me dijo: No siempre dejes que mande tu corazón, también debes utilizar la cabeza, porque casi pierdo a Nefi tan solo por tener fuertes sentimientos.

Pero, ¿Yo a quién perdería?

Muerdo el rincón de mi labio superior, "No debes aferrarte a alguien, solo a ti, tú eres tu propia cordura"

Yo lo sé, por eso se lo digo. Sigo en el proceso de amarme, y aún no puedo profesar amar a alguien, porque aún dudo del amor que me tengo, a mí misma.

"Lo sé," vuelve a su posición anterior, "me aferré a alguien y terminé hecho m*rda, y sé que eres especial, por eso te invité a salir, tu personalidad me pareció un misterio"

"¿ya no lo es?"

"Ajá" se acomoda, deja caer su brazo izquierdo y queda de una forma más relajada, "pero, lo que me parece un misterio es… tu mente, tu forma de pensar y es por eso que seguiremos viéndonos"

"No me libraré de ti, ¿cierto?" muevo mi mano como un gesto estimulante a algo gracioso.

"Así es, ahora confiesa"

"Ah, bueno… es un poco difícil y no lo voy a decir así como así del segundo y mucho menos en el tartamudeo"

"Tenemos toda la noche"

"la tenemos y…"

Mi respuesta es: quiero que formes parte de una familia, mi familia.

"dime una canción" interpone

"¿Ah?"

"Vamos, feíta, dime una canción"

"Ahora no tengo ninguna en la mente" digo lo que pienso

"¿Un virgen te dejó sin habla, eh?" me somete a burla

"¿quieres otro almohadazo, eh? Recuerda que estás a cara libre" me apoyo contra mi codo, fingiendo coger una almohada rechoncha de mi cabecera.

"Lo que quiero es otro beso," parpadeo y dejo caer mi cabeza sobre la cama, dejando de lado a la almohada, interponiéndola entre nosotros, "Nunca confesé mi virginidad, y lo que quiero es verme en tus ojos"

Debo ignorar estos comentarios, me hacen daño, me ilusionan y no quiero desilusionarme a la semana de él, "¿Crees que es malo ser virgen? Bueno… me refiero en un hombre, sobre todo en ti"

"Detengan el mundo, ¿vamos a hablar de la sexualidad?" se empieza a burlar pero al instante se detiene, "Tengo veintiún años y eso no está permitido en ninguna regla varonil"

"¿Quién lo dice? ¿Cuáles reglas? ¿Quién hace esas reglas, otro macho? Ay por favor…" despotrico, silencio rápido, "Espera… ¿tienes veintiuno?"

"Sip"

"¿enserio?" no lo parece

"¿desilusionada?"

"Debo estarlo"

"lo entiendo. Aún no me has dicho"

"¿Qué?"

"una canción"

"tú di una"

Él suspira hondo, "de acuerdo" se inclina y veo que coje algo de la mesita de noche, se apagan las luces.

Oh, es un controlador.

Presiona unos botones más y se vuelve a recostar, con su brazo derecho bajo la nuca

"demons" lo dice con voz alta.

Y la música invade a la habitación.

¿Enserio? Es taaaaaan rico que tiene un estéreo personalizado.

¡Por los Neones que vio en mí!

When you feel my heat

Look into my eyes

It's where my demons hide

It's where my demons hide

Don't get to close

It's dark inside

It's where my demons hide

It's where my demons hide

They say it's what you may

'cause say it's up to fade

It's volve in my in my soul

I need to let you go

You eyes they shine so bright

I wanna see that light

I can't scape this now

Unless you show me how

Suspiro fuerte al escucharlo cantar el estribillo de la canción, ¿tan difícil es ser un rico?

Creo que odio no entenderlo, porque siento que soy una insensible al serle indiferente.

"¿Estás durmiendo?"

"Nope"

"¿sabes de que tengo ganas?" sigo mirando al techo.

"Nope"

"De ti" tardo un momento en procesar lo que me ha dicho.

Y volteo a verlo, y él se encuentra mirándome, "Necesito besarte" confiesa, y al instante me pongo roja, "Pero, ¿juras que no intentarás nada más?"

Pensé que se iba a reír o a comentar algo por el estilo de una burla, pero no. Esta serio y se acerca sigilosamente, como un león, me da miedo pero siento que soy su sirena, soy la que lo atrapa fácilmente.

Mientras sigue sonando la canción, él hábilmente pone su mano en mi mandíbula y se apega un poco más a mí, débilmente y dudosamente, pero lo hace.

Sus dedos, ahora, solo rozan mi mandíbula. Me levanto un poco, pero aun así, sus dedos siguen allí. Se apega un poco más y cierro los ojos cuando lo noto en sus ojos, haber tomado la decisión de que es tiempo de ser poderosos.

Y siento sus labios.

Todo de él es duro, como lo de macho alfa, pero sus labios son suaves y están en mi frente. Eso es lo que más me sorprende, creí que me iba a besar en los labios, pero sus labios están ocupados con mi frente.

Abro un poco mis ojos y noto su barbilla.

Suelta un suspiro y lo hago también. Ranson, ahora, siento que posa la punta de su nariz en mi frente y eso me hace quitar la respiración. No entiendo por qué. Siento que han pasado horas, la suavidad de su piel la siento cuando empieza a descender lentamente por el costado de mi nariz, chocando con la suya y estoy siendo irreflexiva sobre ello, sigue conteniendo su lentitud a mil en mí. Sus labios están cerca de los míos, y siento chocar su respiración en mi mejilla, sobre todo noto sus labios cerrados al igual que sus ojos.

Claro pi, por eso que noto todo. Duh.

"Tengo algo que decirte, Ocho" dijo bajo, asegurándose que de todos modos lo llegue a escuchar, claro, estamos juntos.

"mhum?" era lo único que podía decir, porque estaba en plena detención gracias a su aroma.

"Despierta" dijo, y fruncí el ceño.

Parpadeé y él desaparecía, hasta que establecí bien mis ojos en un solo punto. Blanco.

Me dolía la cabeza, volví a parpadear, ahora no era por tratar de entender lo que Ranson me había dicho, si no, a lo del porque mis parpados estaban pesados y no podía mantener mi mirada fija, pero cuando la tuve establecida. Me di cuenta que era un sueño.

Un bendito sueño.

De igual forma, miré a mi costado y él no estaba, solo estaba yo, en medio de la cama, sola. Me senté, hice una pequeña oración de agradecimiento y empecé a mirar a los lados.

Olí eso, esa pestilencia que odio, cigarro.

¿Quién fuma por la mañana?

Seguía mirando a los lados y sentí un pequeño airecito, miré lo que llevaba puesto y noté que tenía un bivirí femenino, muy apegado a mi cuerpo, se notaba mi pecho. Instantáneamente hice una cruz sobre ellos. Levanté un poco el edredón y noté que estaba en un pantalón celestino.

Fiiiiiiiiiiu…

Por lo menos, no me han robado mis órganos.

Ahora me siento mejor, pero aun así, no era la misma camiseta con la que me había acostado, y... ¡Detengan la bomba nuclear!

¿Toda su declaración fue irreal? ¿Fue producto de mi imaginación? o... ¿simplemente... ocurrió?

Y no puedo preguntárselo, me pondría demasiado roja si lo llegara a hacer.

La puerta grande, se abre y por un momento creo que es él, pero un hombre no muy obeso con gafas de color canela, no tan alto pero si con cabello negro y muy bien vestido, entra. No da pasos, si no, son zancadas. Cuando me ve se detiene de golpe y mira a una dirección a un par de metros a la izquierda.

"¿Ha cuantas piensas seguir trayendo a tu alcoba?" parece fastidiado y sigue mirando a cuya dirección, volteo a ver a quien se está dirigiendo, noto a Ranson, quien está sentado -un pie doblado y otro extendido- pegando su espalda a la pared, su mirada se posa en mí, y bajo la mirada.

Este debe ser el ogro. Creo.

"Jerry, deja eso, tenemos que hablar" señaló con su dedo y se giró, se detuvo antes de salir, lo vio a él y me vio, "asegúrate de no quedar embarazada, no nos haremos responsables de un bastardo" y se giró, cuando estaba en medio de la salida, volvió a pronunciar "apresúrate, es urgente" lo perdi de vista

"Tómese su tiempo, Joven, su padre aún tiene que desayunar" dijo Myres, cerrando ambas puertas.

Cuando se cerraron, me levanté de la cama con rapidez.

No debí de haberme quedado aquí. Debí haber pedido que vinieran por mí. A caso, Ranson- Nicholas- Zeta, Pequeño Levitaciones- Jerry, ¿Me había mentido?

"En aquella silla, se encuentra tu vestido perfectamente saludable, Myres se encargó de ese asunto, te pediría que le agradezcas antes que te vayas"

Me dirigí a aquella silla señalada. Allí estaba mi vestido para la cita que recordaré por años y que odiaré de haber tomado la decisión de haberme acercado a él.

Me dirigí al baño y lo miré un poco de reojo, donde él se encontraba sentado era en una ventana muy grande y estaba abierta, el aire era fresco en este momento. De todas formas no me importó y entré a cambiarme.

Cuando salí, no solo me iba a ir, si no, salí con una decisión. Dejarle en claro que fue agradable pasar tiempo con él y me iría. Así no le dejo un hueco y no me dejo un mal recuerdo de esto.

"Myres está afuera, esperándote"

"Gracias" no me atreví a decir lo del agradecimiento extendido, no funciono con el orgullo pero sé que no debo dar agradeciendo extendido cuando no lo llegan a necesitar.

Volteé y empecé a caminar, "¿Karma?" me detuvo su voz, giré y lo miré a los ojos, él miró a otro lugar "será una ida sin retorno" parpadeé muchas veces para poder captar bien a lo que se refería, "eso me complacería"

Aprieto los dientes, y debo suponer que mi mandíbula está por quebrarse, y cierto, no aguanto y le digo: "¿Me debe importar, eh? ¿A caso debo estar retribuida con un mentiroso de dudoso decoro?"

Y vi sus bellos ojos chocolates, volverse negros, y ya había visto ese color en él. "Acusas sin preguntar, y prefiero que por el momento estés lejos de mi vista"

Aspiré con cólera y giré, tan airadamente que pude sentir mi cabello levantarse en el giro que hice. Caminé firme hacia la puerta, sin retroceder o quedarme. Si quería mantenerme lejos de su vista, se lo iba a conceder.

Abrí una de las puertas y Myres, agacho su cabeza en son de saludo. "¿Lista, señorita Lynaw?"

"Así parece, Myres. Necesito salir lo más antes posible de aquí"

Myres puso un brazo en su pectoral y con su otro brazo me señaló el camino con dirección al garaje de esta casa.

Cuando salga me sentiré muy feliz de haberlo hecho, pero muy destrozada por haber dejado mis sueños en la deriva.

Myres me ayudó a subir al automóvil, me encontraba en la parte posterior. Arrancó el auto, y nos empezamos a alejar de la casa, la pude ver más y más y más lejos... y punzadas de alivio con dolor aterrizaban en mi corazón.

"disculpe al señor Ranson, se pone de ese estado cuando tiene que viajar al extranjero"

"No debes disculparte por alguien, eso me da a entender que el ogro no se llegará a disculpar, nunca"

"sabias palabras, señorita Lynaw"

"eso aprendo de mis alborotadores hermanos"

Noto por el espejillo delantero que él me mira y sonríe, deja de hacerlo al seguir poniendo su mirada a la carretera, "a quien debe disculpar es al Joven Ranson"

"Myres, no te disculpes por alguien quien dice sus palabras con rigor y menos debes disculparte por aquel que pueda herir sentimientos"

"Si me permite decirle, la intención del Joven Ranson, no es herirla, es mantenerla lejos, él tiene sus propios problemas y medita mucho de ello, ha entrado usted a su vida y él está confundido, nunca ha llevado a su cama a una mujer, si me lo permite, daría todo a que el señor Ranson, le sorprendió verla allí"

"No lo entiendo, Myres"

"No es entender, señorita Lynaw, es creer"

"Solo necesito que responda una pregunta y podrá ser salvo"

"pregunte, yo estoy dispuesto a contestar, todo por salvar lo que usted tiene con el Joven"

"¿Ranson es pudoroso?"

"Él ha tenido a muchas mujeres en su vida, eso debe tener en cuenta, a ninguna le ha permitido dormir en su cama"

Allí cayó el guante, "¿Entonces… no estuvieron en su cama, pero… estuvieron con él en otra habitación?"

"me callo porque soy un lacayo" dijo rápido Myres.

"No. Dijiste que querías salvar esto y necesito saber, necesito hacer que duela menos su despedida"