Llegué a casa, sana y salva. Sé que estuvo en todo el poder de Myres en el ayudarme a sentirme mejor, pero lo hizo y es complicado. Porque aún me siento desechada.

Mis hermanos, mi madre y mi padre, están muy contentos de que no me haya pasado nada, pero algo no me deja tranquila, Sasha me dijo que todos están teniendo un mal concepto del pequeño levitaciones, les aseguré que no lo tuvieran, él me garantizó protección en el momento que todo se volvió agua.

Y lo que evité decirles fue: que desaguó mi indefenso corazón.

Pero esto, no era solamente su culpa, si no también la mía, por permitirle entrar en mi corazón en un día.

No estoy profesando un barato amor de un día por ti. Fueron sus palabras específicas, y al recordarlas quería llorar.

Creo que ese dolor es injusto. Llegué a casa solo para cambiarme y dirigirme a la preparatoria. ¡Último año de preparatoria!

Y servir, es lo que deseo.

En un parpadeo, han pasado tres benditos meses... ¿así de rápido? apuesto a que te lo preguntas, déjame decirte que eso mismo me pregunto yo.

En este tiempo conocí a una chica llamada Angelin, es buena en el basquetball y yo he sido su competencia a lo largo de este tiempo, ella es bonita, es rubia y alta, sobre todo es miembro de la iglesia y ando con ella para arriba y para abajo, nos hemos vuelto buenas amigas, minimo me ha ayudado en que estos meses sean rápidos.

¿quien en su sano juicio besa a una chica y la deja?

Bueno, estoy agradecida en que no volví a ver a Nicholas Jerry Ranson alias Zeta el Pequeño levitaciones, mis hermanos no lo han mencionado... bueno, en mi presencia no. Tampoco he visualizado su camioneta, ni menos he visto al chofer, Myres, ni siquiera. Debí haberlo supuesto, cuando alguien dice 'adiós' se supone que es para siempre.

Tampoco recordaba donde quedaba su casa, solo recuerdo la interestatal... nada más...

Mis hermanos no se han atrevido a decir nada, pero mi madre si me lo ha dicho, que me nota decaída, y le digo que estoy bien pero que quizá esté por pescar un resfriado, lo dudo.

Para despejarme, he salido de paseo con mis hermanos, muy seguido. Aparte Sasha no me deja ni un minuto cuando vamos y llegamos de la preparatoria. Aparte el que no me deja sola ni un segundo es... ¡Las tareas! Son un dolor fuerte en el trasero.

Lo que trato de decir es que tres semanas después de que Ranson me echó, Aarón se había ido. Claro, a servir, su misión fue: Corea del sur. Todos los lunes nos escribe por una cuenta personal de la iglesia a través de correo electrónico, diciéndonos que ama su estaca -en la que se encuentra en esos momentos-, pero le es complicado el idioma pero nos contó que tiene buenos compañeros que le ayudan bastante. Mamá siempre le escribe los domingos, preguntándole que si él desea algo que solo lo pida que no lo dude y se le estará siendo enviando en un Santi amen, y las respuestas de Aarón siempre son: No te preocupes madre, yo estoy aprendiendo a servir y a no ser servido. Él nos cuenta que desea vivir al máximo su misión. Ayudando a quienes lo necesitan.

Esto es lo más difícil para nuestros padres, ellos saben que cada uno de nosotros está haciendo bien y les da la señal indicada que ellos han obrado bien con nosotros, aunque la mayor parte de nosotros sean adoptados. Pero como todo padre, ama a su hijo sin condición y ellos nos aman cada minuto.

Mis padres se conocieron en la misión, ambos estuvieron en misión, Guayaquil, Ecuador. Su romance es lo más hermoso que haya podido escuchar. Ambos nos cuentan que mi Padre, Felix, era nuevo en la misión y que en la capilla de su área necesitaban que toquen el piano para que los miembros empiecen a cantar los himnos, y caso que él, unos días antes le estaba enseñando a su compañero a tocar, cuando el cerrador le llegó a alcanzar en su mano izquierda, fracturándole unos cuantos dedos; y no podía tocar sin su mano izquierda, su compañero no le podía ayudar porque recién había estado aprendiendo y no maniobraba tan bien sus dedos como para sacar melodías. Entonces, minutos antes de que empiece la primera hora, una misionera, mi madre, Carmen, se acercó a él y le dijo que se arrimara un poco, porque ella le iba a ayudar a tocar. Mi madre no sabía mucho, en ese entonces, acerca del piano, pero ella había tenido unas pequeñas clases antes y podía ayudarle con la mano izquierda en tocar solo con las indicaciones que él, mi padre, le diera– así no le quitaría el ego musical a mi padre, quien amaba tocar-,Y así fue. Dicen que tiempo más tarde, hubo los famosos cambios y los separaron en áreas disímiles. Mi madre tuvo el valor en escribirle por correo electrónico con su nombre y apellidos, para que pudieran seguir en contacto y así fue. Hasta el momento en que ella terminó su misión, y regresó con honor a Utah- su ciudad natal- pero ella ya no quería escribirle, porque no quería interferir en la misión de mi papi. Pero mi padre siempre le escribía, y ninguno de sus emails eran contestados. Él decidió olvidarla, hasta que terminó su misión, regresó con honor a California –su cuidad de nacimiento-. Hay un tiempo en el que cada seis meses todos nos reunimos –conferencia general- Al ingreso del templo, fue cuando ambos se vieron... y él no lo pensó ni dos veces, se acercó a ella y por primera vez la besó. Después de tanto tiempo de apartados, se encontraron y se casaron a las dos semanas, mami dice que se iban a casar a los cuatro días, pero tenían que organizar su boda, hablar con sus padres y muchas cosillas. Después de dos años de casados, se dieron por vencidos, ellos no tendrían hijos así que... empezaron a adoptar a mis hermanos, hasta que por bendición de ambos y en sus ayunos que hacían, su dedicación a Nuestro Padre, tuvieron la noticia de que mamá no estaba enferma si no que estaba embarazada de mí y luego me siguió Sasha.

Y no puedo anhelar algo que aún me falta construir, mejor dicho, si no hay amor de dos, no hay amor para ninguno.

Mis padres son lo máximo, pero ellos se preocupan por todos nosotros.

Hace dos semanas, los gemelos recibieron sus llamamientos; la misión de Olaf es en: Kiev, Ucrania. Y la de Ariel es en: Florencia, Italia. Dentro de tres días se irán, y no los veré hasta después de mucho tiempo.

Todos vamos a servir en una misión. Naham, Tyler y Nefi, han enviado ya sus papeles, solo están a la espera de sus cartas. El que aún espera terminar la Universidad es David, él decidió terminarla para que pueda ir libremente a la misión y eso será el próximo año, cuando tenga veintidós; Los enviará junto con Sasha, hasta eso el moco ya cuenta con los dieciocho años. Y yo seré la única que envíe sus papeles, sola. Mi cumpleaños ya se acerca y será la fecha en la que me preocupe por enviar los documentos.

Los 'nueve' en la Obra misional. Ya lo veré escrito en algunas revistas o periódicos sensacionalistas y en las revistas de la Iglesia, por supuesto.

Angelin ha estado cenando con nosotros pero su madre la vino a recoger y tuvo que irse. Ella es divertida y mi familia la ama porque con tantas mudanzas no he hecho tantos amigos que puedan ser reales amigos y con ella puedo tenerla como una verdadera amiga despues de todo ya llevamos como tres meses juntas sin que interfiera una mudanza, quien mas la ama es Sasha sobretodo la anda acosando pero ella es mayor que él, y eso no lo desanima, dice que para el amor no hay edad, creo que mi pequeño hermano se volvio loco de amor.

Suelto un suspiro fuerte, logrando escandalizar a mi madre, quien está tomando un vaso de jugo.

"¿Qué significa ese suspiro, Karma?"

"Que me quedaré sin hermanos con quien pelear"

Mami deja el vaso vacío en la repisa, "Así es hija, tus hermanos han decidido ir a una misión, servir a nuestro Padre Eterno, y yo no se los puedo impedir, es su voluntad"

"lo sé, mami, pero desearía que no fueran lejos."

"Igual yo" deja ir una prolongada exhalación, "Estaré limpiando la sala, si por alguna cosa me necesites, hija"

"está bien, mami"

"termina tus faenas, pequeña" y sale de la cocina.

Me sobo los ojos y me acerco al lavaplatos, hay muchos trastos que esperan por ser salvos.

Manos a la obra, digo.

Estoy pensando… a ninguno de la pandilla de Fearow los he llegado a ver. A ninguno. En estos tres meses, solo me he chocado unas cuatro o cinco veces con el vendedor del centro comercial y después... a nadie.

Y creo que es mejor así, sin ninguna preocupación.

¿Mis clases? son aburridas pero para ir a una buena universidad, he tomado la decisión que debo esforzarme y eso hago. Aparte me ha mantenido lejana de pensamientos perversos.

Apenas son las nueve de la noche, y necesito terminar de lavar los trastos para poder ponerme a full pilas con matemáticas, no saben cuánto odio números. Pero los necesito. Todo mundo los necesita.

Escucho algunos murmullos en la sala, donde mami se encuentra, quizá ya llegaron los chicos. Noto que mami está abriendo la puerta y allí es donde se ha quedado, con la puerta abierta, dejándome escuchar la voz de Nefi.

"No sabes lo que ocurrió, mami"

Mi madre no ha dicho nada, pero quizá con un gesto le pidió que continuara.

"Vimos al pequeño levitaciones, David confrontó el pudor de Ocho, Ranson no le dijo nada como respuesta clara, lo único que le propuso fue que si él ganaba estaba demostrando a todos que Ocho era tan cristalina como el agua y si dejaba que David ganara era porque estaba en duda su realce, y el pequeño levitaciones se llevó el último triunfo entre todos los presentes. Él la sudo, madre" fue su última palabra.

No puedo creer que esto esté sucediendo. Me quité los guantes negros, y me puse en la puerta, donde estaba mi madre.

Mi madre me dio espacio y pasé por su costado, caminé de frente y allí estaban mis hermanos. David, Nefi y Naham están mirándome con sorpresa.

Me acerco a David, ¿Cómo se atreven a dudar de mí? es lo que quiero preguntarles, y sobre todo porque creí que esto ya se había quedado atrás, pero él, David, es quien tuvo la obscenidad de hacer el deshonor en mí.

"Madre, te habíamos preguntado si Karma estaba aquí" David miró a mi madre, no sé qué expresión habrá dado mi madre porque solo tenía mis ojos puestos en David.

"No creímos que estuvieras aquí" dice Nefi mirando a nuestra madre y no me importa.

Mi mirada está centrada en David, me acerco más a él y mi mano actúa por sí sola, una cachetada en su bello rostro. No dejo caer lágrimas, lo único que dejo denotar es mi decepción por él.

Escucho a mi madre aspirar fuerte. Miro a Nefi, quien está boquiabierto, "Necesito que me lleves a ese lugar" Nefi y Naham se miran, miran a David y miran a mi madre.

Volteo a mirarla, "por favor, dejadme ir. Necesito curar mi mesura"

En parte es verdad, pero lo que necesito, es curar mi desolado espíritu.

Respiro hondo y suelto el aire. Madre no dice nada, solo gira y entra a la cocina, debe estar molestísima conmigo, se lo compensaré luego, pero ahora necesito restaurar lo dañado.

"Yo arruiné esto, y necesito tus disculpas hacia mí"

"David, aún no deseo hablar contigo. Nefi necesito que digas si me vas a llevar, sí o no."

Nefi asiente y voltea, y lo sigo.

Estamos en el auto de mamá, Nefi está conduciendo, yo estoy como co-piloto, Naham se nos había unido al igual que David.

Si iba a arreglar esto, lo iba a hacer bien, "No deben dudar de mí, y más si fue algo que ya ha pasado hace meses, mañana compartiré mis sentimientos de decepción hacia el resto"

"Lo lamento. No debí haber dudado de ti"

"¡Caramba, pero lo hiciste! ¿Sabes? eso duele"

"dije que lo lamento" rebate, David

"lo sé y las acepto, pero queda ardiente su desconfianza hacia mí"

Lanza un suspiro irritante "¿qué debo hacer para que ello disminuye?"

"no lo sé, aún no lo sé" y toco mis ojos.

No sé qué tiempo pasó hasta que Nefi dijo: "Llegamos"

Miré por la ventana y di un entrecejo, este no era un bar, este era un...

"¿qué es esto?" pregunté por lo bajo

David, habló por mis hermanos, quienes supongo no podían ni explicarlo, "el hueco"

No quería indagar más, no sé porque ellos venían a este lugar y lo peor, es que yo, no debería estar en este lugar.

Ante todas mis advertencias, bajé del auto. Seguí hasta el hueco, el ingreso era como un hueco en forma de bola de demolición, con ladrillos que le sobre salían.

Todo estaba oscuro, y sabía a ciencia cierta que esto era mala idea, quería acobardarme, pero mis hermanos se posicionaron a mi costado, tras mío- haciendo que me vuelva más valiente- e hice lo más peligroso de mi vida, entrar.

Cuando pasamos por ese pequeño túnel, achino mis ojos, unas parpadeantes luces están a full, mis ojos se adaptan ante las luces y puedo notar que es muy amplio y desolado el lugar.

"bajemos" me informa Naham, chocando su codo con el mío, "así tendremos una mejor visión de los competidores"

Naham toma el mando del recorrido, guiándonos a ese lugar de competencia. Hay escaleras en un rincón, son para ir arriba o abajo y Naham toma la decisión de ir abajo, como había dicho.

Bajamos, y no hay fluorescentes, hay una vela y me doy cuenta que hay más velas apagadas al costado, quizá si se apaga pueden poner otra, en su lugar.

Respiro hondo, porque cuando vamos bajando escucho un gran bullicio, y cuando al fin llegamos al piso establecido, es más potente, ya no es bullicio, son aclamaciones y eso me pone al borde de la histeria.

¡Seis! están gritando, todos al unísono

"¡Tú puedes, Diablo!" escucho a una mujer gritar

Debo mencionar que está un poco oscuro, la única luz que hay es un gran rectángulo en la parte del techo haciendo la formación en el suelo, a la cual todos están mirando.

También estoy mirando y veo que hay dos personas colgadas. David me dirige a un lugar en específico, más adelante de la gente que está amontonándose, mirando con euforia a esas personas que están en lo alto del hueco.

Ahora lo entiendo.

Hay tan solo dos personas, noto que son varones, con camisetas diferentes, la única excepción es... están elevados con la cabeza hacia abajo.

¡Siete! vuelve a gritar la gente

Sus piernas están bien sujetadas en un... no sé ni cómo llamarlo, pero están como los acróbatas, con la única cosa que me sorprende es: que ya entiendo por qué la gente está gritando números. Tan solo hay dos chicos, son quienes están haciendo las levitaciones -hay pesas pequeñas, debajo de ellos que están volviendo a subirlas, flexionándose, ese procedimiento parece como cuando compras una soda, pones la moneda arriba y baja tu gaseosa, solo que ellos están haciendo las flexiones- no es la propia máquina, y lo hacen de abajo hacia arriba.

El metal de las pequeñas pesas tiende a resonar y me doy cuenta del rostro las personas. Veo que hay Tres espacios vacíos en esos columpios, supongo que habrán habido tres de ellos que ya han dejado de hacer ese afán, quienes lo están haciendo son dos y son: Fearow y... ¿Ranson?

¡Ocho! otra aclamación, cuando vuelven -juntos- a subir la pequeña pesa para que vuelva a caer otra y se vuelva a repetir.

Algo como si en él fuera alarma, llega a fijar su mirada en mí, ¿Quizá el color de mi cabello lo desconcentró? ahora está rosado, ya no azul.

Me mira, cuando vuelve a coger otra pequeña pesa y como si no fuera ninguna dificultad vuelve a subirla, y nuevamente el metal choca y me estremezco.

"Él nos matará" dice Nefi, quien está a mi costado.

"Nos pidió que hagamos todo lo posible para que no lo vieras así" dice David.

"Este Pequeño levitaciones no ha dejado de competir desde que lo dejamos" dice Naham, a quien miro de ojeada.

¡Nueve! gritan y me dan ganas de tirarme un balazo, ¿porque está ocurriendo esto ahora?

Sus músculos se flexionan perfectamente, y eso me atemoriza más, porque él sigue haciéndolo.

Sigo concentrada en mis pensamientos, cuando me hace saltar otro grito. ¡Diez!

Vuelvo a dirigir mi mirada hacia él, y él sigue haciendo las levitaciones con una mirada fría hacia mi dirección. Supongo que matará a mis hermanos y me gritará por ser terca en venir.

¡Once!

¡Diablo! ¡Diablo! ¡Diablo!

"Ha superado su marca, Ocho" me dice David, y no dejo de mirar a Ranson.

No entiendo mucho de este juego de Levitaciones, pero puedo entender que es muy difícil y no cualquiera lo hace.

¡Doce!

¡Diablo! ¡Diablo! ¡Diablo! Empiezan a gritar muchos

¡Puedes ganarle al Gallinazo! grita una voz femenina

Noto que Fearow, está debilitándose pero no creo que se rinda, aún.

¡Trece! y los metales están retumbándome los oídos

¡Catorce! noto como todos aquí están observándolos, con avaricia.

Todo el lugar cambia de color, todo cambia a rojo y me es complicado explicar. Estos dos están a un promedio de seis metros de altura y se me escarapela saber que si se llega a soltar de las piernas puede caer de cabeza y... ¡No!

Ranson es muy firme, quizá está tratando de probar algo, o quizá está tratando de probarme algo.

¡Quince! y Fearow ya está que no puede poner el metal arriba, pero lo hace, lento e impreciso.

Vuelven a sonar los metales y tengo sacudidas. Porque noto líquido rojo caer por la nariz de Ranson y no soy la única que lo nota.

Los murmullos empiezan. Y no quiero ser crítica con cada uno de ellos, así que los dejo fluir, ignorándolos.

Pero él sigue mirándome, y sigue haciéndolo. Y no sabe las ganas que tengo de decirle que lo deje.

¡Dieciséis! Trago duro.

Fearow aún no se siente derrotado pero está desecho, a comparación de Ranson, quien está en su comienzo.

¡Diecisiete!

Dejo de lado mi aturdimiento, cuando reacciono y por fin me doy cuenta que... están bajo agua... Ranson ha dejado ir unas cuantas burbujas de su respiración.

¡Dios!

Ahora entiendo por qué es complicado.

Soy una tonta por no darme cuenta desde el principio, no me había fijado mucho en ello. Sus pantalones están muy pero muy húmedos, al igual que su camiseta y se encuentran descalzos.

Doy un respiro ahogado.

¿Qué les pasa? ¿Porque hacen esto?

¡Dieciocho! y Fearow deja ir todo su último aire, suelta sus piernas con cuidado y sube con rapidez, supongo que en búsqueda de aire. Ya no lo veo.

En cambio Nicholas, va por más

¡Diecinueve! Grita una mujer, quien está al lado de Nefi, la puedo notar, "¡Vamos, tu puedes, Diablo!"

¿Diablo? ¿De qué rayos me perdí?

"¿Por qué dicen eso?" le pregunto a David

"Es palabra en español: Diablo. Es el nombre artístico del pequeño levitaciones"

Y allí va otro apodo a su larga lista.

¡Veinte! grita la multitud. Y allí da por finalizado el horroroso trajín, y mi preocupación.

Sube con rapidez, y se pierde de vista de todos nosotros, quienes estamos abajo.

"Subamos" indica Naham.

Estoy muy pero muy estresada, me duele la cabeza tan solo de volver a ver a Ranson, allí.

Mis hermanos y yo, somos los primeros en subir, y lo agradezco porque toda la multitud, está tras nosotros.

"En sí ¿Que es este lugar?" creo que David nota mi curiosidad

"El hueco, iba a ser un depósito de puros tiburones exóticos donde todo el público los iba a mirar, pero el proyecto se canceló, quedándose así, con este nombre y sobre todo, todas las pandillas o hombres suficientemente capaces logran subir allí, se ha agregado el juego de fuerza y flexibilidad, y cada vez que hay este tipo de competencias, solo se le avisa a las personas que van a apostar o a las que rendirán, manteniendo el secreto del hueco" David, da una larga explicación, ampliando mi ansiedad por salir aquí.

Esto es terrorífico.

"Ada nos invitó, es por eso que sabemos de este lugar" y allí están todas mis dudas resueltas. Ahora entiendo por qué y cómo.

Llegamos a la entrada, donde estamos... supongo que es el patio donde todas las personas tendrían que comprar para que puedan entrar a ver el acuario.

Estoy buscando a Ranson, pero no lo veo, solo veo a Fearow con otros chicos más, y a otros que están con camisetas mojadas, creo que ellos fueron quienes dejaron vacíos los otros trapecios.

"¿Qué m*erda haces aquí?" demanda una voz, que sé de quién proviene.

Ranson.

Volteo y allí esta él, está en su gloria. No tiene camiseta y sus músculos están mojados, me pongo un tanto nerviosa pero no dejo que sus bebés me inmuten.

Y está devuelta mi ira. Pero al ver un poco de sangre cayendo por su nariz, entra la preocupación.

Respiro hondo, me quito mi bincha que es de trapo. Él se está acercando furiosamente y yo voy a su encuentro, pero con una preocupación infinita. Una mujer de cabello marrón, ella es muy delgada se le acerca antes que yo lo haga. Y le limpia la sangre, no sé lo que le dice pero él no quita su mirada de la mía y es una muy vehemente.

Ella deja de limpiarle, pero dejando un rastro de sangre que sigue fluyendo, y le vuelve a decir algo, haciendo que Ranson despiste su mirada. La mira, y la coge de la nuca, y le entrega un beso, un beso que es rápido y que la deja sin aliento. Al finalizar, la suelta pero él vuelve a dirigir su mirada hacia mí y también su paso, siendo más firme, estoy de pie, esperándolo para enfrentarlo.

Cuando ya está muy cerca, doy un paso hacia tras y le respondo: "cuida tus palabras"

Y él nubla sus ojos haciendo una pequeña burla con sus labios. Antes de que hable, le doy una tremenda bofetada. No es como la que le di a David, si no, una fuerte, que hasta su rostro se fue de lado y en todo este brillo se nota lo rosado que se le ha quedado, porque no le di con mi palma, si no con la parte de mis nudillos.

"Nunca vuelvas a competir con mi hermano para darme la póliza de mi propia castidad, imberbe," cierro fuerte los labios, y sé que mi respiración es honda/agitada, "No quiero que me preocupes de esta forma, porque no podría volver a verte así" lo miro, me refiero a ambas cosas: por la sangre de su nariz y por estar sin camiseta. Extiendo mi trapo/ bincha, acercándome a su rostro, limpiando el pequeño río de sangre que cae de su nariz, limpiándole de lo que quedaba. Termino de hacerlo, él deja de mirarme para mirar mi mano en el que mantengo para que el reciba mi trapo, él levanta su mano quitándome el trapo de mis manos. Dejo caer mi mano y agrega:

"Te hago recordar, no quería que vinieras y mucho menos quería volverte a ver" sus palabras son frías y detenidas.

Paso saliva duro, me percato que no estamos solos, todas las personas de aquí están mirándonos, como si fuéramos un nuevo comercial puesto en los grandes letreros de New York. Dudando, doy un paso más atrás, pongo mis dedos en mis bolsillos traseros de mi pantalón y estoy pasando por su lado.

Su mano me detiene, está cogiendo mi muñeca. Humedezco mis labios, parpadeando en cantidad para no poder derramar lágrimas, mirando arriba en el cielo que justamente hoy hay muchas estrellas.

Él está mirando el lado opuesto, pero nuestras manos están unidas, nuestros perfiles están cerca.

"No sabes cuánto necesité verte" susurra

"Deja que me vaya con mi último estado de cordura, por favor" le ruego, porque estoy al borde de la locura.

Aprieta su mano, sosteniendo muy fuerte la mía. Mi labio amenaza por temblar y con empezar en un llanto incontrolable.

Doy un paso más, nuestros brazos se extienden, pero mi misión es soltarme de su agarre.

Me suelta, y tengo la oportunidad de dar otro paso más, pero me abraza desde atrás. Mis brazos están pegados a mi cuerpo, por mi cadera, y sus brazos están como un puño en mi estómago, aferrándose a mí desde mi espalda.

Es cálido y protector. Cierro un instante los ojos y disfruto de su necesidad por mí, pero soy demasiado consciente que ser botada dos veces es porque, creo, que él realmente no me necesita, y esto es lo contrario, hace que me sienta bien, que sea de mi propio disfrute aunque sea por un par de segundos, los segundos más eternos que haya querido alguna vez tener.

"quédate conmigo, te lo suplico" dice

"no puedo, si me quedo es muy probable que mañana ya no estes y no me quiero arriesgar a ser lastimada," mi garganta está muy seca para cuando continuo, "déjame ir, como yo ya lo hice por ti" y sé que esas palabras las entendió bien.

Él me deja ir y ahora yo lo dejo ir. Ahora estoy segura que ya nunca más nos volveremos a ver.

Y quiero que se cumpla.

Sus brazos se aflojan a mí alrededor, empiezo a caminar hacia la entrada de este Hueco, sin mirar atrás, con pasos firmes y racionales, pero con un hueco en mi pecho con profundidad infinita.

"¡Kaaaaaaaaaaarma!" escucho el llamado/grito eufórico de Ranson. Nefi y Naham, se posicionan a mi derecha e izquierda. Ambos guiándome hacia el carro.

Estoy a punto de caer, estoy al borde y me siento peor que Rose cuando perdió a su amor- obviando que ella no le dejó acostarse en el madero.

Odio esta sensación, nunca me habría muerto de amor por nadie, pero él... él es diferente y tan, tonto a la vez.

Sorbo todo mi moco, estoy por morir. Enserio.

No quiero volver a ver este lugar, el hueco. ¿Quién en su sano juicio cogería este lugar y hacer que se realicen este tipo de barbaridades?

Nefi entra al auto, lo enciende, sube Naham en el co-piloto y yo dentro en el asiento de pasajeros. Al llegar a casa lloraré pero peor que la llorona.

La puerta se abre, y es Ranson, quien tiene los ojos puestos en mí, sin pensarlo me jala, sacándome del auto. No reacciono hasta cuando estoy fuera, suelto mi mano de la suya de un solo tirón, "¡Suelta!" le exijo, cuando vuelve a cogerme y esta vez más fuerte, llevándome con él, "¡Ranson, Suéltame!" le grito.

"¡Oye! Diablo, suéltala" dice Nefi, saliendo apresurado del auto.

"¡Vamos, suéltame!" le grito, forzando mi mano izquierda con la derecha para que me suelte. Hasta lo llego a golpear.

Él se detiene y si no me atrapa, juraría que hubiese tropezado, me mira y se agacha- sin soltarme de la mano- y es rápido cuando me suelta pero al microsegundo me levanta en su hombro.

"¡Nooo, bájame!" exijo pero no hace caso. Sostiene fuerte mis rodillas, en puños mis manos le golpeo la espalda pero es inútil.

Levanto un poco la cabeza y Nefi con Naham están viniendo detrás de nosotros a un paso de avestruz, "¡Nicholas Jerry Ranson, Ponme en el suelo, AHORA!" vuelvo a exigir y en vez de ignorarme, hay chacota en él.

"¡Auxiiiiiiiiiiiiilio!" grito

"Pequeño levitaciones, has que mi hermana pise tierra" sé que es la voz de David, pero no lo veo. Ranson se ha detenido.

Oh, No. David está delante de Ranson. Veo como este levanta su pie, pasa por encima del cuerpo en el suelo de mi hermano.

"¡Déjame!" vuelvo a golpear, no puedo patalear y eso me frustra, porque si lo hago le puedo dar en la cara. Y ya ha tenido demasiados golpes en la vida.

"¡Nefi, Naham, David o alguien por allí que se apiade... AYUDENME!"

"Nadie lo hará, ya estás marcada," da un largo silbido, sigue caminando, "eres mía"

"¿¡Qué!? ¡Deja las bromas, déjame ir!"

"No hasta que hablemos"

"¡No hay nada de qué hablar, ya lo hablamos todo, ahora, déjame!"

"No"

Se acerca un carro, se me hace conocido.

Myres

Abre la puerta del pasajero, Ranson se inclina y me posiciona en los asientos, dejándome caer de espalda. Aprovecho para salir por el otro lado de la puerta pero está cerrada, doy rápido un giro e intento salir por donde él está cerrando la puerta, intentando porque no voy a salir, él no me deja.

"Mis hermanos te matarán"

"Vámonos, ahora" le ordena a Myres, "ninguno podrá, van a ir por una misión y no irán a la cárcel por matar al que secuestro a su pequeña hermana"

Cruzo mis brazos, respirando fuerte, sé que debo parecer un toro harto, pero no pienso hablarle, ni dirigirle ni una 'a'.

"no dirás nada, ¿verdad?"

Miro a la ventana, solo veo la carretera.

"He cambiado, ¿sabes?" no sé si me está mirando o qué, pero no quiero hacerlo y menos responderle, pero quiero preguntarle y no sé si pueda aguantar.

"He ido a España, Panamá y a Brasil," ¿dijo Brasil? Cierro fuerte mis ojos, Daemon. "No he podido ni llamarte, estoy haciendo negocios con accionistas internacionales, y si hablaba contigo me iba a desesperar e iba a fracasar en hacer mis negocios"

Aprieto mis labios, ahora sé que siempre llegaré a ser la segunda en su vida, ¿Qué más da? Nunca fui alguien estable en su vida. Aparte si sabe lo de Daemon, no quiero herirlo, solo quiero cortar esto por las buenas, antes que por las malas.

Ranson debería ser Kim Hyung Won, el de Heirs, siempre poniendo a juego su felicidad por la compañía. Eso le pasó por tonto.

"No deberías rendirme cuentas, después de todo no soy nadie; te deberías casar con lo que es importante para ti, tu compañía" pongo mis manos en mis rodillas, dejándole en claro lo que es importante para él "Myres, por favor, detén el auto"

Y no lo entiendo, pero me deja libre, me deja ir. Se detiene y abro la puerta, estoy en el suelo. Hay viento fuerte y mucho, no importa.

Estoy en la interestatal, alguien me podría llevar a casa, quizá mis bobos hermanos estén a unas millas abajo.

Doy paso, y Ranson se interpone en mi camino. "¿Qué te ocurre? Estoy tratando de decir mis sentimientos y me los rechazas, ¿A caso son un juego para ti?"

"No te importaron los míos, pero me importan los tuyos y no te dejo expresarlos porque no quiero que salgamos heridos" digo tocando mi frente y mirando al suelo.

Se acerca más a mí, levanta mi barbilla con su mano "¿Realmente que ocurre?"

Miro a otro lado, "mis sentimientos fueron muy maleables hace tres meses, ahora ya no lo son"

"¿qué quieres decir con eso?" su ceño me está acobardando

No digo nada, "¿Te molesta que fume o que mi padre sea un maldito hijo de p*ta o el simple hecho que te alejé de mí, sé más específica?"

Ruedo los ojos, "¿Cuántas veces tengo que pedirte que no hables lisuras?"

"deja todo la honrilla y por una vez dime lo que te atormenta" pone sus manos en los lados de mi cabeza, apretando el cabello en mis orejas.

"Tú, tu eres la tormenta" muerdo mi labio inferior "no estoy profesando un barato amor de un día por ti, es lo que me hace pensar todas las noches y cada mañana veo la pasta de dientes con el cepillo, voy a la institución pasando por el callejón en donde te vi por primera vez, escucho demons a toda parte que vaya, después de todo es banda es famosa" dejo caer los brazos a mis lados, lo miro a los ojos, "¿Cómo puedo dejarte ir? Si tú te niegas a dejarme ir" lágrimas se atreven a caer

"No lo hagas, no quiero hacerlo. Solo… cásate conmigo" mis ojos se salen de orbita, instintivamente doy un paso hacia tras.

"¿Karma?" pregunta preocupado

"No" digo moviendo mis brazos, "No" repito. Sé que él dirá algo, lo miro, y tengo el valor para explotar, "estoy comprometida con Daemon" suelto

Como si él hubiese hecho una maratón, de lo que está parado pone sus manos en sus rodillas, con la mirada baja, está pensando y le concedo el tiempo.

Levanta su mirada y me dice: "¿Qué ocurre con lo que sientes por mí?"

"Te pedí que me dejaras ir, porque yo lo hice"

Dirige su mirada a mi mano, "No me repitas esa m*erda, ¿Cómo te lo pidió?"

Me siento asperada, sigue con ese vocabulario, se da cuenta de mi fastidio y levanta su mano como en son de paz "Me empezó a enviar videos de él, y en uno de ellos me lo propuso y lo pensé por semanas hasta que le envié un video diciéndole que Sí"

"¿El irme influenció en tu decisión?"

"No"

"Te llevaré a casa"

Muevo la cabeza en un: sí.

Subimos al auto, donde Myres sigue su camino sin que Zeta se lo pida. Ranson está pensando, su cabeza está floja en la cabecera del asiento, "Todo criminal tiene una llamada de esperanza, ¿Puedo tenerla?" pregunta, y me da miedo lo que vaya a pedir, pero asiento.

"Quiero que pases cada minuto conmigo antes de que te cases" Ahora las lágrimas se me caen como si fueran ríos sin barreras.

Me las limpio, lo miro y él sigue en esa posición de designación, percibo las lágrimas que están fluyendo por sus bellas mejillas con lunares estelares, "No la tendré fácil, ¿cierto?"

"No sabes lo egoísta que puedo ser, pero quiero tu felicidad y haré que cada momento conmigo la pases en la constelación para que puedas tener una vida como casada en aburrimiento"

Sonrío a pesar de las lágrimas caer como cascadas, un pequeño zumbido en mi corazón me advierte que debo detener esto, porque solo me estoy haciendo daño y él está sufriendo.

"será concedido, pero deseo hablar con mi familia"

"¿Temes de que vuelva a arruinarlo?"

Le doy un pequeño golpe en el brazo.

"Duele. Pero está bien, tus hermanos deben estar como un pitbull"

Ya me los imagino, todos furiosos y peor que lechuzas mirando sus celulares o afuera de casa.

Estamos en silencio, pero su pregunta me sorprende "¿Cómo es él?"

Lo miro, y por su mirar entiendo a lo que se refiere, "Él es muy atractivo, cabello rubio, ojos celestes ¿o verdes? Oh," hago un ademan con la muñeca, "es más pálido que tú o yo, su sonrisa es extraña porque él casi nunca sonríe, pero es muy lindo cuando lo hace, y sobre todo me ama"

"Yo tengo las mismas características," empieza a enumerar con sus dedos, "somos norteamericanos, somos muy lindos, apuesto a que nuestros serían Miss y Mister Universo, no suelo sonreír a menudo y yo también te amo, entonces ¿por qué no te casas conmigo?" Su confesión me toma por desprevenida, sonrío un poco. "y sobretodo, te hago sonreír"

Pero ya tengo una respuesta instantánea "quiero que no lo vuelvas a decir, sobre todo porque estoy comprometida y, porqué preferiste ahuyentarme en vez de enamorarme"

"Ya estabas enamorada de mí, solo necesitaba tiempo y sabía que me ibas a esperar"

"¿Y cómo te fue con eso?"

"Alguien ganó con la propuesta," me devuelve la mirada, "Pero yo seré tu primer amor," se detiene y se acerca a mi, detenidamente dice: "por siempre"

Miro a la ventana. Él tiene razón, es mi primer amor. Y mis primeras palabras sabias fueron con él.

"Cuándo lo recuerdas, ¿Te hace feliz?" pregunta, no me gusta mentir y mucho menos omitir la verdad.

"Lo hace" lo hago

"¿Es tan diferente a mí?"

"¿Por qué preguntas esto?"

"quiero saber, mi curiosidad es magna"

No le digo nada, solo hago comparativos. Y son muy diferentes. "¿La hay, cierto?"

Asiento, "Dímelas, aunque sea una"

"No lo haré"

"Di una canción, la última vez no lo hiciste"

"The Scientist" digo en voz alta, y Ranson da una inclinación de labios, no puedo ver sus ojos, pero deben estar aguachentos como los míos.

"Tenía que encontrarte para decirte que te necesito pero te dejé ir…" enfatiza cantando. Ranson sigue la melodía con la voz de su garganta, "Volvamos a comenzar"

Eso quisiera. No sabes cuánto quisiera hacerlo. No lo sabes, Nicholas Jerry Ranson –Nicky, Zeta, Pequeño Levitaciones, diablo-

Nadie dijo que era fácil, nadie dijo que esto sería tan difícil.