CODE: DECISION

Este fanfic ha sido presentado

por Dimitrix Enterprises

y Dimitrix Inc.

CAPITULO 2: UN NUEVO Y PELIGROSO PRESENTE PARTE 2

HACE CINCO DIAS

Un hombre pulsaba unos botones en un enorme teclado alojado en una enorme maquina conectada con muchas cables.

En lo alto de la maquina, una luz con aspecto de ojo se encendió y se ilumino aún mas el color rojizo que tenía.

-¿Deckard, has podido eliminar el documento que descargo por toda la red? -pregunto la maquina, tenía una voz de mujer con un eco sonoro.

-Estoy intentandolo, es algo complicado, al parecer esta vez nos la ha jugado bastante grande, no puedo encontrar el documento, esta esparcido en alguna parte de la red, y la red es demasiado grande -explico Deckard según avanzaba en encontrar el documento que tanto ansiaba eliminar.

-No podemos dejar que la hija de Hopper destruye todos nuestros avances, si ese virus esta en manos aliadas, será el fin, yo decido que no sea así -exigió la maquina horrorizada por pensar que el virus estaba lejos de ella.

-Tranquila Decisión -opino mientras pulsaba unos botones-, yo decido que eso nunca nos va a pasar a ninguno de los dos.

Había una pantalla alojada en la pared de la maquina, mostraba el dibujo de un símbolo de alta cuarentena.

-Decido que tenemos que intentar que al menos alguien se encargue del virus mientras nosotros permanecemos encerrados aquí -sugirió la maquina.

-De eso ya esta asegurado -comento al entender que tenía un plan. Pulso un botón y en otra sala, una enorme cápsula se puso en posición vertical lista para ser lanzada, el techo de arriba se abrió permitiendo que la cápsula fuese lanzada hacía el cielo.

-¿Donde quieres tirarla? -pregunto para saber en que ubicación lanzar la cápsula.

-He decido lanzarla en algún punto en concreto de los Estados Unidos de America, es lo mas probable que haya ido a parar ahí -acordo la maquina.

-Bueno, Estados Unidos, ahí va un pequeño obsequio de Francia -Deckard pulso un botón y la cápsula fue lanzada hacía lo alto de las nubes surcando los cielos.

-Yo decido que nadie nos puede parar -acordo Decisión con mucha firmeza, luego su ojo se ilumino a un nivel que lo cegaba todo.

AHORA

Había pasado un dia desde que Jeremy se estableció en Fort Kadic, estaba pasando los días y la oferta del comandante Jim Morales se estaba cumpliendo.

Toda la gente de Fort Kadic actuaba con naturalidad, como si no pasase nada, un dia normal en el pueblo de la salvación.

Odd estaba merendando junto a su novia Sam acompañado de unas amigas suyas.

Ulrich estaba en la sala de entrenamiento probando sus dotes con la espada.

En cambio Jeremy estaba limpiando las HUH, lo mejor que podía hacer era ayudar a hacer las labores de los militares.

De pronto un joven sargento se acerco delante suyo.

-Disculpa, ¿eres Jeremy Belpois? -pregunto el soldado para saber su identidad.

Jeremy alzo la vista, aquel sargento, era un joven como de casi veinteaños, tenía el pelo rapado como un militar de verdad.

-Si soy yo -afirmo Jeremy con seriedad, sentía confusión por aquel soldado.

-Es un honor señor, estoy encantado de conocerle -le estrecho la mano para saludarle y darle su saludo.

-No te emociones tanto que no soy tan famoso como parece -comento Jeremy chistosamente al ver la forma en como estaba entusiasmado aquel soldado.

-Es que cuando se trata de un nuevo superviviente, la gente empieza a ponerse histérica porque no se creían que aún existiesen personas vivas, "vivas vivas" -hizo el gesto de señas para señalar de que se trataba de muertos vivientes.

-Así -exclamo-. ¿Digame soldado, como se llama?

-Bertram, Bertram Cox -se presento el soldado.

-Es un honor conocerte Bertram -exclamo Jeremy siguiendole la conversacíon.

-¿Sabe que va a hacer aquí durante este tiempo? -pregunto Bertram.

-Bueno, en realidad no me voy a pasar todo el tiempo aquí encerrado -admitió Jeremy.

De pronto la sonrisa de Bertram cambio de forma.

-No entiendo, ¿a que se refiere? -pregunto confundido Bertram.

-En realidad, yo tengo una misión ahí afuera -explico Jeremy.

-¿Una misión? -pregunto sin comprenderlo.

-Bueno, no es una misión exactamente, mas bien es un objetivo -exclamo el.

-Tener un objetivo mas importante que vivir en Fort Kadic -dijo agachandose sobre el para mirarle a la cara.

Jeremy sintió una extraña sensación de que estaba mintiendo por una razón.

-¿Porque te importa tanto vivir aquí? -le pregunto para saber de el su opinión.

Bertram se quedo dudando y balbuceando sin decir palabras.

-Pues porque ha sido el único hogar que conozco en el que no hay gente muerta -explico la razón de porque le importaba tanto.

Jeremy carraspeo, estaba escuchando.

-Me he sentido como uno mas de esta gente, y si no estuviese, no se quien sería aquí.

-¿Y quien eres aquí? -pregunto con tono de interrogatorio.

Bertram se quedo pensando, se le quedo la boca abierta, no sabía si se estaba buscando una coartada o es que tenía un problema funcional del cerebro.

-El cadete Bertram Cox -admitió muy serio.

-¿Eres un cadete? -pregunto por que vio que no había dicho de que rango era.

-Si así es, estoy en el primero de infantería del capitán Lorry -señalo Bertram al capitán Lorry, el soldado con el que ayer habían hablado Ulrich y Odd cuando había llegado, les estaba hablando a unos cadetes.

-No pensé que fuese capitán la primera vez que lo vi -opino Jeremy.

-Pues créame, una vez que se haya unido a su escuadrón, le parecerá que es su padre -opino Bertram entusiasmado.

-Yo tuve un padre una vez -comento Jeremy con tono irónico.

-¿Y que le paso? -pregunto Bertram.

Las preguntas de Bertram empezaban a ser algo sospechosas.

-Que murió como un héroe -admitió Jeremy.

-¿Espero que este orgulloso de el? -pregunto agradecido por oír eso.

-Lo estoy -contesto moviendo la cabeza para señalar que lo estaba.

Bertram se quedo parado pensando en que decir.

-Bueno Jeremy, le dejo en paz por ahora, ahora tengo que volver con mi unidad, ya hablaremos luego -se despidió Bertram.

-De acuerdo -confirmo Jeremy.

-Adiós -se despidió y luego se marcho.

Jeremy volvió a su trabajo, no sabía si aquel chico estaba contrachapado con Morales o estaba tan loco como el, pero sin duda aquí todos eran muy sospechosos, estaban ansiosos por estar ahí y sin pensar en que hay mas allá de los muros , algo estaba sucediendo y no podía quedarse ahí para averiguarlo.

··

Un soldado se acerco al comandante Morales, le entrego una hoja.

-¿Que es esto? -pregunto al ver aquella hoja.

-Es un mensaje de Fort Brickstone -admitió el soldado.

-¿En serio? -pregunto desconcertado.

-Si señor, la acabamos de recibir ahora mismo -afirmo el soldado.

Morales se puso a leer el mensaje, llevaba puesto el nombre del campamento, estaba claro de que era de Fort Brickstone, otro de los campamentos que había ademas de Fort Kadic.

El comandante se puso a leer la nota, se puso las gafas y lo leyó teniendo la vista aún mas clara.

Se desconcertó al leer el mensaje, se saco las gafas porque no se creía que lo que estuviese ahí escrito fuese de verdad, era una completa tragedia.

-Dios mío -dijo conmocionado por lo que leyó.

Volvió a dirigirse al soldado que le entrego la nota.

-¿Estas seguro que esto es de Fort Brickstone? -le pregunto para verificar si era cierto o no.

-Seguro señor, acabamos de recibirla por fax, hace solo cinco minutos -verifico el soldado.

Sus extrañezas no eran de broma, Fort Brickstone había desaparecido.

-Tenemos que avisar a la gente sobre esta noticia -sugirió Jim.

-De acuerdo señor, ¿reúno a toda la tropa? -pregunto para saber si reunía a todos los soldados del campamento.

-Reunelos a todos, tienen que saberlo también -confirmo Jim traumatizado.

-Enseguida señor -el soldado se fue a reunir a todos los soldados.

Jim no podía creerse que uno de los campamentos había sido devastado de esa forma, ese era su mayor miedo desde que se estableció Fort Kadic, ahora que había oído eso, tenía que prepararse para lo peor.

··

Jeremy había terminado de limpiar todas las armas, no tenía nada que hacer ahora excepto seguir mirando la pantalla de su portátil esperando que por arte de magia se prendiese como si nada, ansiaba saber como terminaba aquel mensaje, si era cierto que existía un antídoto contra el virus, era un milagro bastante grande. Tenía que encontrar la forma de detener el virus para poder reiniciar el mundo a como era antes, no podía dejar que millones de personas muriesen para nada, nadie estaba preparado para esto y acabaron todos muy mal, tenía que haber una solución, esto no tenía que acabar así, para nada.

De pronto se oyeron toda una serie de murmullos y palabras, se volteo y observo que toda la gente se estaba moviendo dirigiendose hacía un respectivo lugar, no había estado mucho tiempo ahí y ya le parecía bastante extraño.

Decidió saber que pasaba.

Los demás también observaron lo mismo, algo pasaba, Odd se fue corriendo sin casi despedirse de Sam, Ulrich salió de la sala de entrenamiento sin poder antes guardar su espada.

Toda la gente del campamento se estaba reuniendo en la torre de vigilancia sur del campamento, el comandante Morales estaba arriba mostrando una cara de disgusto y traumatizacíon.

La gente no sabía lo que pasaba, pero todos los soldados abandonaban sus puestos para dirigirse a la torre.

Se mantuvieron todos en silencio esperando saber que pasaba.

Jeremy se reunió con Ulrich, espero que supiera la respuesta a que pasaba.

-Hola Ulrich -saludo el.

-Hola -saludo el otro.

-¿Que esta pasando? -pregunto Jeremy desconcertado.

-Al parecer el comandante nos quiere decir una cosa muy importante -dedujo Ulrich.

-Espero que no vaya a avisar acerca de toda la verdad de este lugar, porque eso sería muy consolador -comento irónicamente Jeremy.

Entonces se junto Odd.

-Hola Odd -saludaron a la vez.

-Hola -saludo-, habéis visto toda esta locura.

-Si, por dios espero que esto pero que muy grande, porque reunírnos a todos de esta forma...

Odd le hizo callar, el comandante iba a hablar.

-Gente de Fort Kadic, se que pensáis que durante este tiempo hemos estado protegidos del virus que amenaza el mundo durante una decada, pero hoy he recibido un mensaje de Fort Brickstone, diciendo que estaban siendo atacados en este mismo momento -explico Morales mostrando el mensaje.

Todos se quedaron consternados de un susto, uno de los campamentos había sido atacado, era imposible.

-Así es gente, uno de los campamentos ha sido atacado por los enemigos a los que queremos tener apartados, y posiblemente a estas horas ya estarán todos muertos.

La gente no daba de pegar gritos de traumatizacíon, no podían creer que uno de los campamentos había sido atacado después de tantos años estando protegidos de los muertos del exterior.

-No os preocupéis gente -intenta calmar la situación-,se que estáis asustados por tan horrible noticia, pero antes acordaros de porque estáis aquí. Estamos aquí para poder sobrevivir, para reconstruir el mundo que perdimos hace tanto tiempo, puede que los de Fort Brickstone hayan perdido, pero nosotros no tenemos que ser como ellos, podemos seguir sobreviviendo, si nos mantenemos todos juntos, gracias a eso haremos que los de Fort Brickstone no mueran en vano.

La gente se quedo convencida de esa propuesta.

-Ahora tenemos que permanecer en calma y pensar en que haremos para protegernos, vuelvan a sus trabajos, serán avisados hasta nueva orden -ordeno Morales.

La gente se empezo a mover volviendo a sus lugares de trabajo.

Puede que hubiese avisado a la gente que había un peligro mayor ahí afuera, pero eso no cambiaba el hecho de que les podrían pasar lo mismo que a los de Fort Brickstone.

Se dirigió a su lugar teniente.

-Reforzad la seguridad del campamento, quiero haya un grupo de cuatro soldados vigilando cada extremo de los muros y que cambien cada dos horas -resumió las nuevas estrategias que tenían que seguir ahora.

-De acuerdo señor -se fue el teniente a hacer lo que le pidió.

Jim asintió traumatizado.

-Que dios nos proteja si perdemos a toda esta gente -comento al pensar lo que le podría pasar a toda su gente si llegaba a pasarles lo que paso con Fort Brickstone.

··

Los tres se quedaron sin saber que pensar, un campamento había sido destruido en cuestión de minutos, que clase de muertos eran los que acababan con toda un pueblo de esa forma.

-Dios mío, es increíble -comento Odd traumatizado-. Toda esa gente ha muerto, y nadie ha tenido ni idea de lo que pasaba.

Jeremy no sabía como sentirse delante de ellos, parecían estar muy disgustados por la muerta de la gente de ese otro campamento.

-¿Que es Fort Brickstone? -pregunto interrumpiendo Jeremy.

Ambos casi se atragantaron con sus propias palabras.

-Es otro de los campamentos de sobrevivientes que ahí ademas de este, ese era uno de los primeros que se construyeron antes que este, ha estado protegiendo a un montón de gente durante mucho tiempo, y ahora, ese tiempo esta acabado, por primera vez los zombies se han hecho con un campamento -explico Ulrich que era el campamento, de pronto se dio cuenta de lo importante que era y de la lastima que tenía de que por primera vez, tuviese una intrusión de esa forma.

-¿Como es posible que sus defensas nos les hubiesen protegido? -pregunto Odd al darse cuenta de que si tenían defensas, como era posible que fallasen en todo.

-De alguna forma fallaron, tal vez no se trate de muertos los que les atacaron -dedujo Jeremy pensando en las posibilidades.

-¿Y entonces que pudo haber sido? -pregunto de nuevo Odd.

-No lo se, pero se de que durante todo este tiempo, lo único mas aterrador es un muerto, no conocemos otra cosa mas aparte de eso, como podemos diferenciar algo que a partir de esta decada solamente conocemos porque lo vemos todos los días -dicto Jeremy todos los pensamientos y deducciones que tenía sobre el tema.

Ambos se miraron indecisos, tenía razón, no conocían ningún peligro mayor que el de un muerto viviente, ya no si acuerda nadie de que otro peligro que haya ademas de infectados merodeando en busca de carne humana.

-Venga vamos, busquemos una batería para mi portátil -sugirió Jeremy pensando en que al menos eso le relajaría durante un rato.

Ambos decidieron lo mismo, no querían pensar en muerte en este mismo momento.

··

Tardaron diez minutos después de que recibiesen la noticia de Fort Brickstone, el lugar teniente de Morales había hecho lo que le ordeno su comandante, había mandado a mas hombres a proteger los costados de los muros.

Varios soldados armados con rifles de francotirador vigilaban apoyados sobre las veredas de ladrillos de los muros reforzados.

Un técnico limpiaba la torreta de la puerta de entrada principal.

Un par de soldados se dirigieron al puesto de vigilancia sudeste del muro.

-Soldados -se presento el oficial al cargo de los vigilantes del muro.

Se presentaron los soldados con el oficial.

-Vuestro misión es vigilar esta parte del muro, si veis alguna cosa sospechosa, avisad a vuestro superior, ¿a quedado claro cadetes? -les dicto su misión y les pregunto para verificar si lo habían entendido con seguridad.

-¡Si señor! -ordenaron los oficiales.

-Bien, ahora tengo que hablar con el comandante Morales, dentro de un rato veré como progresáis en vuestra misión.

-¡Si señor!

El oficial se fue y los dos soldados se pusieron en sus puestos, se sentaron arrodillados delante del muro observando el exterior con sus rifles de francotirador.

-¿Te crees eso de lo de Fort Brickstone? -le pregunto el soldado mas grande a su compañero mas joven.

-Lamentablemente si -contesto revisando su arma.

-Pues yo no me lo creo, todos estos años no ha habido ni un solo ataque a Fort Brickstone, y van los putos muertos vivientes a matar y a devorar a todo el mundo, ¿no te parece sospechoso? -le pregunto para saber su opinión.

-Lo que me parece sospechoso, es que estemos aquí vigilando la parte por la que ningún muerto jodido zombie se atrevería a subir, deberíamos estar protegiendo la puerta, eso es lo mas importante -opino y sugirió.

-No lo se cadete, todo me parece muy importante, aunque no te des cuenta.

Mientras los soldados del muro hablaban y vigilaban, los chicos estaban ayudando a Jeremy a seguir buscando una batería de 200 hb.

Se detuvieron en un puesto de chatarra que vendía una mujer vieja de aspecto vagabunda y de piel morena.

-¿Tu crees que este va a servir? -le pregunto Ulrich a Jeremy para saber su opinión de una batería que cogió.

Jeremy reviso el numero de serie.

-No esta es una versión muy vieja, no me va a servir, necesito algo moderno -sugirió Jeremy nervioso por poder utilizar su portátil.

Mientras, Odd estaba como un loco revisando cada trozo de basura que había, era como estar buscando una aguja en un pajar, de que iba a servir buscarlo de esa forma.

··

No había pasado ni cinco minutos y los soldados del muro sudeste ya se estaban aburriendo por no ver y ni encontrar nada interesante.

El mas joven bufo abrumado.

¿Te estas durmiendo? -pregunto el menos joven.

El soldado giro la cabeza de un lado para otro.

-No, no lo estoy confirmo -confirmo retóricamente.

Siguieron observando el desastroso paisaje de rojo que tenían, menuda diversión teníamos, pensó uno de ellos.

Mas allá del campamento, una persona llena de sangre se acercaba a paso lento hacía el campamento, al parecer tampoco estaba solo.

Ambos se estaban volviendo locos, no sabían que hacer en momentos como ese, lo único que sabían hacer era comportarse como soldados, pero que hacían los soldados en este mundo a parte de recibir ordenes, algunos solo se alistan en academias para poder ser como los soldados que aparecen en las películas, buenas películas de guerra que marcaron toda una nacíon, eso era lo mas bueno del cine en aquel entonces, y lo mas irónico de todo sería pensar en donde estarían los actores de las películas de Hollywood, tal vez muertos, o olvidados en el pasado, que el olvido marque el destino de las estrellas del cine.

De pronto un mosquito empezo a volar encima del cadete joven. El cadete empezo a mover la mano de un lado para otro para poder matar al mosquito.

-¿Que pasa? -pregunto el otro.

-Hay un mosquito incordiando -contesto el cadete enfurismado.

-Pues matalo- sugirió sarcásticamente el otro.

-Eso intento -contesto enfadado porque no podía matar al mosquito de las narices.

Se volteo y cuando lo hizo, observo a lo lejos una extraña figura negra que se veía a lo lejos y no paraba de agrandarse.

-Tío -le aviso a su compañero.

-¿Que pasa? -pregunto porque ahora el le estaba incordiando.

-Mira eso -le indico con el dedo.

Una extraña mancha que se veía a lo lejos, se estaba acercando y andaba por el camino hecho con muros de madera.

-¿Pero que demonios es eso? -pregunto sin comprender lo que veía.

No sabía lo que era, pero estaba seguro de que no era normal.

El cadete mas joven tuvo una idea, miro por el rabillo del rifle y empezo a mirar como si se tratasen de unos prismáticos.

Ahora se veía mejor, pero ya no era una mancha lo que veía, veía a un grupo de hombres ensangrentados dirigiendose hacía la entrada del campamento.

El cadete no supo como contenerse al ver lo que estaba a punto de venir.

El otro soldado se percato de lo que hizo, se dio cuenta de que sabía que era lo que había visto a través de la lente.

-¿Que ves? -le pregunto.

El otro cadete le dio el arma para que mirase.

-Mira -le señalo.

Se coloco la lente en el ojo y observo lo mismo que el, una horda de muertos vivientes se acercaban hacía la entrada.

-Oh dios mío -dijo aterrado al ver lo que se venía.

-Tenemos que avisar al comandante -sugirió el joven cadete.

-Y enseguida -rectifico alarmado.

Ambos bajaron del muro y se dirigieron corriendo hacía la oficina del comandante Morales, durante el camino pasaron de largo a su oficial.

El comandante Morales estaba en medio de una reunión, cuando de pronto se le presentaron dos soldados salidos de la nada.

-¡Comandante! -grito uno de ellos.

-¿Por dios cadetes a que se debe esta intrusión? -pregunto confuso porque no entendía a que venía que aquellos dos entraran en su cuartel de esa forma.

-Una horda de infectados esta viniendo hacía la puerta -explico apuradamente el otro cadete.

Jim se quito las gafas al oír eso, estaba pasando lo mismo que Fort Brickstone.

-No puede ser -comento aterrado.

Ambos salieron fuera, se subieron a las veredas del muro y observo por unos prismáticos como un enorme grupo de zombies se dirigía hacía ellos.

-Santo cielos -comento aterrado de nuevo.

-Estarán aquí en menos de unos minutos -dedujo un cadete.

-Reunid a todos los hombres contra el muro, no quiero a ningún muerto viviente entrar en el campamento. Y quiero la torreta en funcionamiento -ordeno Jim a todos los soldados sobre que tenían que hacer ahora-. No quiero que seamos como los de Fort Brickstone.

Un soldado hizo sonar una alarma, el estrepitoso sonido llamo la atención de todo el mundo, todos sabían de que se trataba.

Jeremy y los demás se percataron de aquel incesante sonido.

-¿Que es eso? -pregunto Jeremy.

-Es la alarma de emergencia, nos están atacando -explico Ulrich a gritos.

Un operador se metió en la torreta, se bajo el escudo protector y dirigió la torreta hacía la horda.

Un enorme grupo de soldados se amontonaron encima de las puertas sosteniendo varios rifles de francotirador.

-Estad a la espera soldados, estad a la espera -aviso Jim poniendose sus lentes de sol para parecer un coronel muy varonil.

La horda se dirigía a paso lento, estaban todos yendo rectos pero lentos. Un infectado vestido de camionero y con la cara que se le deslumbraba el cráneo, dirigía el grupo de muertos hacía el campamento.

Algunos que no eran soldados, se prepararon para defenderse, sacaron sus pistolas, utilizaron hachas, cuchillos, machetes, todo aquello que sirviese para matar zombies.

Odd se puso su guantelete de flechas láser, Ulrich se armo con su katana y Jeremy cargo una de las HUH, se prepararon para que la cosa se pusiese chunga.

-Esperad -aviso Jim.

El zombie líder miraba a través de sus ojos como un grupo de humanos se fortalecían delante de las puertas

El operador de la torreta estaba a tiro.

-Aquí controlador de la torreta, listo para recibir ordenes -aviso el piloto de la torreta por walkie-talkie.

-De acuerdo, espere a mi señal -aviso Jim por el otro walkie-talkie.

Un gran silencio se cubrió por todo el campamento, todos esperaron saber que bando era el que iba a atacar primero.

El líder muerto siguió mirando a los humanos, sabía que iban a atacar con sus armas, tenían rifles y una torreta, lo suficiente para acabar con ellos si supiesen el as que tenían bajo la manga.

Se volteo y miro a sus compañeros, les dio el aviso, de pronto todos se pusieron a correr en dirección a las puertas.

Ambos se quedaron fascinados al ver a un grupo de muertos vivientes corriendo, era algo totalmente imposible, desde cuando sabían correr.

-¿Pero que coño? -se pregunto Jim a si mismo.

El operador de la torreta tenía a tiro al líder y a todos sus compañeros de delante.

Los zombies se estaban dirigiendo con mucha prisa.

El líder observo la torreta, ese era el objetivo mas importante, agarro un bloque de hormigón que tenía en mitad de camino, agarro también una cadena y la ato por el agujero del bloque.

-¿Que esta haciendo ese de ahí? -pregunto Jim al ver la extraña maniobra que hacía uno de los muertos.

El líder utilizo ambas cosas para usarlas como un lazo de vaquero, luego lo arrojo hacía la torreta, el bloque golpeo el gatillo izquierdo de la torreta provocando que dejase de funcionar y sin permitir que disparase.

El comandante y los demás observaron que su único armamento pesado había sido derribado, algo había en esos zombies y no era normal, era como si tuviesen inteligencia de alguna forma.

Los zombies estaba casi a punto de chocar contra las puertas.

Jim ya no sabía que hacer excepto derribarlos a todos.

-¡Disparad! -ordeno ferozmente.

Todos los soldados empezaron a disparar con sus rifles hacía los muertos, algunos caían pero la mayoría seguían en pie esquivando los disparos, tenían una increíble velocidad como para poder esquivar tantos disparos posibles.

Jim observo que de alguna forma todos los muertos seguían corriendo y dirigiendose al campamento sin parar, que estaba pasando.

-¡Pero que esta pasando que no hacéis caer a ninguno! -les reprocho a sus soldados al ver que ninguno caía.

-Hacemos todo lo posible señor, el problema es que esos tíos de ahí son intocables, es como si tuviesen conciencia propia -comento un soldado que estaba tumbado disparando con su rifle de francotirador.

Los ojos ensangrentados del líder mostraban las siluetas enrojecidas de las balas, eso le permitía hacer que las pudiese esquivar, las estaba viendo antes de tiempo.

Rugió ferozmente.

El comandante vio que la misión estaba perdida, la única opción que quedaba era retirarse.

-¡Retirada! -ordeno apuradamente, salto del muro hacía la tierra.

Los demás soldados no entendieron y se quedaron todavía disparando contra los muertos.

De pronto estuvieron lo mas cerca de la entrada y entonces saltaron como si se tratasen de feroces animales de jungla, los soldados se quedaron petrificados al ver como saltaban los muertos, los zombies cayeron sobre los soldados atacándoles con sus afiladas uñas convertidas en garras.

Ambos grupos cayeron sobre la tierra del campamento, los muertos atacaron ferozmente a los soldados masacrandoles con sus manos y tirándoles de toda su piel y empezando luego a morderles por la carne desperdigada.

Morales se volteo y observo el feroz ataque de los muertos, estaban masacrando a sus hombres como si fuesen unos muñecos de trapo.

-¡Dios mío! -comento al ver como estaban asesinando a un montón de soldados sin que ellos pudiesen hacer algo.

Los soldados gritaban de dolor, los estaban devorando.

Mientras Jim miraba como sus hombres estaban siendo devorados, los demás muertos estaban saltando la puerta y entrando en el campamento a mansalva.

-Disparad, no dejéis que se coman a los civiles -ordeno a los demás soldados que quedaban. Disparo contra todos los zombies que venían por delante, acababa con unos cuantos pero no dejaban de venir muchísimos.

Algunos se separaban del resto e iban directos a atacar a los civiles.

Un hombre con barba blanca disparaba con una escopeta contra los zombies que se encontraba a su paso, de pronto uno lo vio y se fue corriendo hacía atacarle, el hombre intento de dispararle pero el muerto las esquivaba, al hombre se le agoto la munición en su escopeta, intento de cargarla a tiempo pero no pudo y entonces el muerto se abalanzo encima, fue comiéndole por todo el estomago.

Jeremy, Ulrich y Odd se dirigieron al lugar del desastre, se quedaron observando como cientos de personas estaban siendo mordidas por muertos.

-Esto es un desastre -comento Odd al ver como estaba poniendose la situación.

-No lo será hasta que no hayamos salvado a todos los civiles posibles -comento Jeremy y luego se puso a disparar con su nueva arma.

Los demás hicieron lo mismo y se separaron buscando a cada uno de los muertos.

Ulrich blandió su espada contra los muertos que se encontraba, les cortaba las cabeza mientras seguía avanzando.

Odd fue disparando con su guantelete, algunas de las flechas balas impactaban contra las cabezas de los muertos haciendo que se les estallasen como si fuesen unas piñatas.

Jeremy no sabía a que dispararle, cada persona que veía se movía demasiado como para dar un disparo certero. De pronto oyó un grito ensordecedor.

Había un hombre al que le estaba mordiendo un zombie en el brazo, el hombre casi no podía defenderse, Jeremy apunto contra el muerto, las balas de su rifle hicieron explotar su cabeza pedazo a pedazo.

Luego se acerco hacía la víctima.

-¿Se encuentra bien? -le pregunto.

-Ayudame -le pidió el hombre. Jeremy observo la herida, era imposible que le ayudase, en cualquier momento moriría y se convertiría en uno de los muertos, la única opción que le quedaba era una bala en el cráneo.

-Lo siento -le dijo para no tenerle rencor. Luego le disparo un par de balas en la cabeza, aquel hombre murió, no se sintió agusto con lo que hizo mato a un hombre inocente, pero en realidad hizo lo que hizo, no podía dejar que infectase a los demás.

Todavía habían zombies y no dejaban de venir, varios hombres se defendían como podían pero la mayoría caían siendo devorados.

Odd disparo a unos cuantos que no dejaban de resistirse, pudo meterles una flecha en la cabeza, de pronto se percato de una persona en especial que estaba en peligro.

Sam estaba intentado de poner a salvo a unos niños, varios muertos se dirigían hacía ella.

-¡Sam! -grito para avisarla, pero estaba demasiado lejos, se fue corriendo para salvarla antes de que ocurriese algo malo.

-Id con vuestros padres no dejéis de seguir corriendo entendido -les exigió a unos niños que estaban aterrados.

-Si -los niños hicieron caso y se fueron corriendo por el lado contrario de donde pasaba la mayor parte del desastre.

Sam se giro y un muerto choco con ella, Sam se cayo y el muerto se arrastro por su cuerpo, estaba a punto de morderla, pero ella le metió su rifle encima de su boca permitiendo que no la mordiese, le tenía controlado pero en cuestión de minutos se iba a soltar, forzó para que no saliese de su boca.

De pronto alguien grito su nombre:

-¡Sam! -Odd apareció y agarro al zombie por el hombro, lo tiro contra el suelo y luego le disparo una flecha en el cráneo, los sesos salieron despedidos de su cabeza.

Luego ayudo a Sam a levantarse.

-Ve corriendo hacía los muelles y no pares -le exigió Odd para que pudiese salvarse.

-Odd por favor -exigió Sam.

-Samantha no tengo tiempo para esto, ponte a salvo y no salgas hasta que haya pasado el peligro -siguió exigiendo Odd con todas sus fuerzas.

-¡Odd! -chillo Sam entristecida y sin poder hacer algo para que su novio se salve.

-¡Corre! -le grito con toda su rabia e hizo caso, se fue corriendo para ponerse a salvo, luego continuo exterminando a los muertos.

Ulrich les corto las cabezas a unos cuantos muertos que le estaban rodeando en un circulo mortal, luego se fijo que un grupo de muertos estaban escalando dirigiendose hacía la torreta, el técnico todavía estaba ahí y no tenía ni idea, tenía el escudo puesto pero de todas formas era un peligro.

-Maldición -se dijo a si mismo. Se fue directo a salvar al técnico.

El técnico intentaba con todas sus fuerzas de reparar la torreta. Agarro su walkie-talkie y empezo a comunicarse con el comandante.

-Aquí el técnico operador de la torreta, comandante Morales, me escucha -no se oyó nada detrás-. Repito me escucha.

Jim Morales estaba ocupado librandose de los zombies cuando de pronto oyó una señal que venía de su walkie-talkie.

-Aquí el comandante Morales, descubrase soldado -ordeno Jim para verificar.

-Soy el operador Slevin, estoy intentado de arreglar la torreta pero no funciona, la han dejado para el desguace -dijo el operador mientras apretaba algunos botones.

-Intente arreglarla, esa torreta es una nuestra única esperanza para vencer a estos comesesos -exigió Jim.

-Estoy en ello, pero es complicado señor -exclamo el operador Slevin.

Corto la señal del walkie-talkie y siguió probando de hacer que la torreta estuviese de vuelta funcionalmente, de pronto oyó un golpe detrás suyo. Volteo la silla y observo a un grupo de muertos vivientes golpeando el escudo y llenándolo de sangre con sus babas rojas.

-Maldición no -no podía creer que hubiesen llegado hasta ahí.

Ahora que estaba metido en problemas necesitaba urgentemente buscar la forma de reparar la torreta, aquellos zombies iban en cuestión de momento a entrar y comérselo.

Probo de todo y nada funcionaba.

Uno de los muertos estaba mirándole ferozmente, como si fuese un animal que hubiese seleccionado a su víctima. De pronto algo le atravesó por la boca llenando el escudo de mucha mas sangre.

Slevin se extraño.

Detrás había un chaval con una espada que estaba matando a los zombies que le estaban atacando, les corto todas las cabezas, luego el chaval se dirigió a el y le golpeo en el cristal para señalarle que le abriese el escudo, quería entrar dentro.

Al ver que le había salvado decidió dejarle entrar con el.

Le abrió el escudo y luego cuando se metió lo volvió a cerrar.

-¿Como va esa torreta? -le pregunto.

-Mal, todos los sistemas están bloqueados, he intentado de hacer que los gatillos estuviesen conectados automáticamente, pero uno de ellos no quiere responder, y si no están ambos conectados no pueden funcionar al mismo tiempo -explico Slevin todos los daños que tenía la torreta y como pretendía hacerla funcionar.

De pronto Ulrich se acordo, antes uno de los zombies había tirado un objeto contra uno de los gatillos, ese era el fallo, había algo que obstruía la conexión de las armas con el ordenador de la torreta.

-Escuchame -le pidió Ulrich.

-¿Como? -no entendió.

-Escuchame, afuera hay algo obstruyendo uno de los gatillos tienes que dejarme salir para poder sacar lo que esta obstruyendo el gatillo, solo así podremos hacer que la torreta pueda volver a funcionar -explico Ulrich su idea.

-Pero eso es demasiado peligroso -comento alarmado.

-Todos estamos en peligro, una idea estúpida no es mejor que todo esto -comento irónicamente, se acerco al escudo preparandose para salir.

-¿Como te llamas? -le pregunto Slevin.

-Ulrich, Ulrich Stern -pronunció el.

-Yo soy el operador Kevin Slevin -pronunció el operador.

-Encantado, espero que podamos salir de aquí con vida -comento Ulrich.

Slevin estaba a punto de abrirle pero el le detuvo.

-Espera.

-¿Que pasa? -pregunto desconcertado.

-Cuando este arreglada la torreta yo te avisare y luego dispara contra todo aquello que no sea una persona -le explico detalladamente.

-De acuerdo -acordo Slevin. Apreto un enorme botón amarillo y el escudo se abrió.

Ulrich le dio confianza y luego se cerro la puerta.

-Que dios nos ayude si este plan funciona -se comento Slevin a si mismo.

Mientras tanto, el comandante Morales seguía disparando contra todos los zombies que quedaban, tenía balas suficientes pero no la fuerza necesaria para eliminar a mas de cientos de muertos en unos minutos, se froto el brazo por la frente para quitarse el sudor de la cara, estaba agotado, de pronto se fijo en un soldado que estaba siendo devorado por un muerto, le estaba comiendo la cara.

-¡No! -grito atormentado y se fue corriendo a salvar al soldado.

Disparo contra la cabeza del zombie y le exploto, se acerco al soldado herido, tenía todos los músculos del cuello al aire, estaba sangrando sin parar le salía todo un chorro de babas rojas por la cara, eso significaba que estaba infectado.

Ya no había nada que hacer con aquel soldado, estaba prácticamente muerto.

Disparo contra la cabeza del soldado matándolo de un disparo para quitarle el sufrimiento de convertirse en uno de ellos.

Asintió frustrado, no estaba consiguiendo nada, estaban muriendo mas de sus hombres que los muertos, a aquel ritmo iba a conseguir que acabase todo como paso en Fort Brickstone, todos muertos en menos que canta un gallo.

Observo al resto de los civiles, estaban todos corriendo despavoridos sin saber adonde ir, eran como ovejas saliendo de su ganado y sin saber adonde ir para protegerse, necesitaba que se salvasen las suficientes personas para que el campamento no fuese un desastre.

Se fijo en alguien que podría ayudarlo, Jeremy Belpois estaba disparando contra los muertos que se le venían encima.

-¡Belpois! -le grito para llamarle.

Jeremy escucho la voz del comandante.

-¿Que? -pregunto.

-Manda a todos los civiles hacía los muelles, no podemos dejar que caigan como platos en un concurso de tiro al blanco -le ordeno exigiendo.

-¿Y como lo hago? -pregunto.

-No preguntes solo hazlo -le reprocho.

Jeremy se quedo dudando, puede que Jim fuese un hilipollas pero al menos tenía razón en algo, no podía dejar que los civiles cayesen unos a otros.

Se dirigió a un grupo de gente que corría despavorida.

-Id hacía los muelles, cruzad el estrecho camino de cajas y ahí os encontrareis con un grupo de pequeños almacenes -le ordeno a toda la gente que venía.

Le fue diciendo todo eso a toda la gente que corría despavorida, no sabía si alguien lo había entendido o no pero al menos alguien tenía que haberlo entendido por casualidad.

-Vayan todos hacía los muelles, ahí estaréis seguros -le ordeno al ultimo grupo de gente que venía corriendo.

Se quedo deprimido al pensar que todo acabaría antes de que pudiese encontrar una batería para su portátil y así poder encontrar un antídoto para el virus, de pronto se volteo y un hombre que sostenía una escopeta de mala manera, le golpeo con el arma por accidente dejándole tirado e inconsciente en el suelo, lo peor de todo es que se le salieron las gafas, quedaron tiradas al lado.

··

Ulrich escalo por la torreta hasta dirigirse al gatillo que estaba atorado, observo que había un bloque de hormigón clavado dentro permitiendo que la energía quedase obstruida, agarrado de una sola mano, con la otra saco su katana y la coloco dentro del gatillo entre el bloque y el gatillo, intentaba de hacer palanca para sacarlo de encima, estaba demasiado atorado, necesitaba mas fuerza para poder sacarlo.

El líder de los zombies andada por todo el campo de batalla como si nada, como si estuviese en medio de algo normal, algunas personas pasaban por ahí y en el momento las agarraba del cuello y con sus garras les rompía la garganta. Un joven con un gorro de lana, le agarro del cuello, lo tiro al suelo y luego con ambas manos le arranco la cabeza de cuajo, luego la tiro como si se tratase de una pelota.

Se quedo buscando a una víctima a la que le gustase pelear de verdad, se fijo en un hombre obeso que estaba matando a unos cuantos de los suyos, el comandante.

A unos pocos metros de donde Jeremy estaba tumbado inconsciente, un muerto agarro a una mujer mordiendola por el cuello, luego la arranco parte de toda la piel del cuello, se detuvo para comerse de un solo bocado aquel trozo de carne humana, de pronto se percato de un muchacho que estaba tumbado, decidió ser su próxima cena, se dirigió hacía el mientras se zampaba el trozo de persona.

Jeremy se despertó desconcertado, no sabía que era lo que había pasado, alzo la vista y lo vio todo borroso, era como si estuviese metido en el agua, todas unas series de movimientos vistas como un borrón, se dio cuenta de que no tenía sus gafas, empezo a arrastrarse mientras buscaba sus gafas.

-Mis gafas, mis gafas, ¿donde están mis gafas? -se preguntaba buscándolas.

Sin darse cuenta, las tenía mas cerca de lo que pensaba.

Ulrich todavía estaba intentado de sacar el ladrillo del gatillo de la torreta, hacía palanca con todas sus fuerzas, estaba demasiado apretado.

-Vamos -se dijo esforzándose.

Abajo, Kevin Slevin continuaba buscando la forma de activar la torreta, la única oportunidad que tenía era que Ulrich Stern sacase la cosa que obstruía la energía.

-Vamos Stern, apurate -exigió apuradamente.

-Ya casi lo consigo -Ulrich notaba que estaba funcionando, solamente necesitaba un poco mas de fuerza y lo conseguiría.

Jim se estaba peleando con un muerto, le tenía agarrado de su rifle para que no atacase, estaban ambos andando en círculos, entonces Jim saco un cuchillo de su bolsillo y se lo clavo en todo el cráneo, el muerto cayo.

-Si -se dijo entusiasmado al ver lo eficaz que era aquel cuchillo.

De pronto alzo la vista y observo a un zombie que lo miraba con ojos de odio, se quedo mirándole con ironía y malicia.

-Tu -Jim se dio cuenta de que era el líder del grupo de los muertos, el que provoco que todos los demás muertos atacasen a su gente.

Ambos se hicieron un duelo de miradas furiosas.

-Vas a pagar por esto -alzo su rifle y empezo a dispararle.

Pero antes de que le diesen las balas, el zombie salto de una forma desproporcionada. El muerto iba a atacarle de un salto, pero antes de que lo hiciese, le disparo varias balas en el pecho y en los hombros.

Los disparos fueron tan fuertes que cayo sin aterrizar.

Jim sonrío creyendo que le había matado.

Pero entonces se despertó de un salto y le rajo en el hombro con sus uñas.

-¡Ah! -grito de dolor, le había rajado la piel del hombro derecho, tenía unas marcas que parecían como las de un perro o un lobo.

Jim se puso furioso.

El líder se propuso volver a atacar otra vez, pero Jim esquivo sus ataques, cada vez que le atacaba con sus ataques de garras este movía la cabeza a un lado. Luego agarro sus garras con el agujero del rifle.

-Jajaja -río al ver que estaba atrapado.

Pero el líder tenía otras habilidades, le dio un fuerte golpe en la cara.

Jim se apoyo la mano en la cara para aliviarse después de semejante golpe.

El líder se propuso volver a atacar de nuevo, pero Jim esquivo su ultimo golpe a tiempo, siguieron volviendo a lo mismo, luego en un ultimo ataque le golpeo fuertemente en la mandíbula. El líder cayo tieso en la tierra.

-¿Te rindes ahora? -pregunto sarcásticamente.

El líder tenía casi toda la mandíbula suelta, se le había salido del lugar, se volteo para mirar con odio a Jim.

-¿Como es posible que tengas tantos cojones si estas hecho un fiambre? -pregunto queriendo saber como hacía para seguir siendo indestructible.

El líder se propuso atacar de nuevo, pero con un ataque peor que antes.

··

Ulrich todavía le estaba costando sacar el ladrillo, estaba demasiado atorado para poder sacarlo.

-Por favor, no nos dejes aquí tirados, nos has defendido durante mucho tiempo, no nos abandones ahora -le exigió a la torreta que funcionase como si se tratase de una persona humana.

Con todo el esfuerzo que tenía, pudo por fin sacar el ladrillo de hormigón que estaba alojado en el gatillo, por poco casi Ulrich se cae si fuese porque también se le quedo atorada la katana dentro, observo los trozos del ladrillo que cayeron.

En ese momento, la energía volvía a la torreta.

-Si ha funcionado, ¡Siiii! -celebraba el operador Slevin que por fin funciono la torreta, ahora podían acabar con los zombies.

De pronto oyó un golpe. Se giro y observo a Ulrich verificandole que lo había logrado

Slevin le dio la enhorabuena.

-Apuntalo hacía los muertos -le ordeno.

-Ahí va -acordo Kevin entusiasmado.

Ulrich se apoyo encima de la torreta, el arma se giro y se puso a disparar contra los zombies que veía.

Disparo contra un grupo de tres zombies, el disparo fue tan fuerte que ambos explotaron revoleando cada parte de su cuerpo.

-Si así, sigue así -indico Ulrich entusiasmado.

Mientras, Odd todavía estaba ayudando a los civiles a resguardarse, agarro a un muerto con su mano y le disparo con el guantelete, la flecha le exploto la cabeza.

Con esa misma mano se froto la frente para quitarse la sangre que se le quedo pegada en la cara, miro a un lado y observo a un Jeremy arrastrandose por el suelo. Pero lo peor era que un zombie se dirigía hacía el y no lo veía.

Intento de dispararle, pero de pronto se le agoto la energía a su guantelete, no podía disparar mas flechas láser.

-¡Jeremy cuidado! -intento avisarle.

En ese momento Jeremy justo hallo sus gafas.

-Aquí están -se dijo contento de haberlas encontrado, se las puso y entonces se le aclaro la vista, y lo primero que vio fue a un muerto armado con una palanca.

Alzo la palanca y se propuso golpearle en la cabeza con eso.

-Oh mierda -se cubrió al ver que no tenía salvación.

De pronto algo le exploto en el muerto destruyéndolo y partiéndolo en mil pedazos, parte de su sangre cayo sobre la espalda de Jeremy.

Jeremy se levanto al notar que no le habían matado.

De pronto Odd se le acerco preocupado.

-Jeremy, ¿estas bien? -le pregunto para saber su estado, luego le ayudo a levantarse.

-Estoy bien, ¿que ha pasado? -pregunto desconcertado.

-No lo se, el zombie iba a comerte cuando de pronto hizo ¡boom! -hizo el ruido de la explosión con gestos.

De pronto oyeron la misma explosión, se giraron y observaron que la torreta estaba funcionando de nuevo, estaba disparando contra los zombies.

Miraron a un lado y observaron a un zombie parado sobre una tienda de campaña, recibió un disparo de la torreta y lo lanzo volando hacía atrás.

Ambos no entendían como era posible que la torreta estuviese funcionando, de pronto Odd reconoció a un extraño individuo sobre la torreta. Era Ulrich.

-El muy cabronazo lo ha hecho -dijo Odd entusiasmado.

-¿Que? -pregunto Jeremy sin comprender lo que dijo.

-El, el tan testarudo y cabronazo de Ulrich la ha arreglado -le señalo hacía arriba de la torreta y observa al mismiso chico de pelo castaño sobre la torreta.

Odd se puso tan contento que empezo a dar brincos de alegría.

Desde el interior de la torreta, Kevin Slevin dirigía a través de un ordenador todos los objetivos para que la torreta dispararse.

Uno a uno, todos los muertos cayeron estallando en mil pedazos que luego fueron desperdigados por todas partes dejando varios trozos de órganos por todas partes, un trozo de hígado cayo sobre una barbacoa y empezo a calentarse.

Salió un humo enorme de los gatillos de la torreta, habían disparado tantas veces que se quedo todo el interior chamuscado.

Ulrich se acosto encima de la torreta, estaba agotado.

-Esto si que ha sido una completa carnicería -comento Ulrich refiriendose a todos los trozos de muertos que quedaron desperdigados por todas partes, como en una carnicería.

Ahora que ya no quedaba ningún muerto mas, el resto de la gente empezo a salir despreocupada, se había quedado un silencio muy callado en todo el campamento.

Odd y Jeremy asintieron agotados, se habían pasado una buena tarde zurrando, disparando y cortando cabezas, aquello si que era pasarse una buena tarde.

Odd se dirigió hacía la gente que salía de sus escondites.

-No os preocupéis gente, todo esta bajo control, se han eliminado a todos los zombies que quedaban, ya no queda ninguno vivo -le explico a toda la gente de manera irónica-, ya ha pasado el peligro, pueden todos salir de sus escondites.

-Odd -de pronto Jeremy le agarro el brazo deteniéndolo.

-¿Que pasa? -pregunto.

-No veo al comandante en ningúna parte -comento Jeremy.

Odd sintió la misma sensación que sentía Jeremy, algo fallaba y todo apuntaba al comandante Morales, la ultima vez que lo había visto estaba enfrentandose a unos zombies, ahora le habían perdido de vista.

-¡Ah! -se oyó un grito, era el comandante-, ¡Ayudadme!

Al escuchar aquella frase todos salieron corriendo al lugar de aquel grito. Giraron a la izquierda y observaron algo estremecedor.

Ulrich estaba justo a punto de bajarse de la torreta, cuando de pronto oyó un grito sospechoso, agarro unos prismáticos que tenía en el bolsillo, se quedo perplejo al ver lo que vio desde lejos.

-Oh dios mío -comento sorprendido.

El líder de los zombies tenía agarrado a Jim sosteniéndolo en el aire con ambas manos como si fuese un barril de cerveza, gritaba ferozmente.

Todos se quedaron petrificados al ver como aquel zombie sostenía al comandante de una manera tan extraña, pero lo mas raro de todo, era como es posible que aquel muerto agarrase a una persona de unos noventa kilos sin rompersele las manos, tenía una fuerza extrema aquel muerto viviente.

-¡Ayudadme malditos cabrones! -ordenaba Jim al ver lo que lo iba a matar.

El líder seguía gritando ferozmente.

-¿Pero como es posible que ese muerto viviente tenga tanta fuerza para agarrar a un hombre que mide la anchura de Papa Noel? -se preguntaba Odd queriendo saber una respuesta a semejante delirio.

-Eso no es lo que importa, necesitamos buscar una forma de liberarle de sus asquerosas manos -sugirió nerviosamente Jeremy.

Ulrich vio que el comandante estaba en peligro la única forma que se le ocurrió para liberarle era con la torreta, bajo de la torreta dirigiendose hacía el operador.

-¡Kevin!, ¡tenemos que dispararle con la torreta! -exigió Ulrich.

-Eso intento, pero no logro enfocarlo bien, y ademas, la munición que tiene es demasiado poderosa, un solo disparo podría volarles a los dos -exclamo Kevin intentando de posicionar la torreta sobre el objetivo.

Ulrich se puso nervioso, se agarro del pelo y se lo estiro, el comandante estaba perdido.

El líder enderezo su pierna hacía delante.

-¿Que esta haciendo? -pregunto Odd al ver el extraño gesto que hizo.

Jeremy se dio cuenta.

-Va a partirle la columna de un golpe de pierna -admitió Jeremy aterrado al ver eso.

Al darse cuenta de que la muerte del comandante era inminente, decidió buscar rápidamente algún arma que le sirviese, de pronto se percato de que el arma que estaba usando antes estaba ahí tirada, corrió, agarro el arma de una voltereta y rápidamente disparo contra la cabeza del muerto.

La bala impacto en todo su cráneo, inmediatamente soltó a Jim haciendo que cayese encima del cuerpo del líder, era tan pesado que aplasto las tripas del muerto.

Ambos se quedaron asombrados, no se lo vieron venir encima. Ulrich escucho aquel disparo y se quedo mirando asombrado a lo lejos.

Jeremy bajo el arma bufando de agotamiento, ahora ya estaban todos muertos.

-Lo has conseguido -le dijo Odd conmocionado.

-Si -afirmo Jeremy con un tono de excitación de adrenalina.

De pronto se oyó un murmullo, era el comandante.

-Comandante -aviso Odd.

Todos corrieron a ayudarle.

El comandante Morales estaba atrapado entre el cuerpo desnutrido del muerto.

Odd ayudo a levantarlo, pero era demasiado pesado, entonces vino el capitan Lorry a ayudarlo, ambos le ayudaron a levantarse.

-¿Que ha pasado? -pregunto Jim sin saber lo que paso.

-El cadete Belpois te ha salvado, le ha disparado en la cabeza a ese fiambre -explico Lorry lo que paso.

Jim se giro y observo el cuerpo muerto del zombie que le estaba agarrando, definitivamente estaba muerto, luego miro a Jeremy, verdaderamente le había disparado.

-Hice lo que tuve que hacer señor -contesto Jeremy en un tono de soldado.

Jim sonrío perversamente.

-Sabía que tenías un buen par de cojones ahí debajo Jeremy Belpois -le contesto admitiendo que había hecho algo muy varonil.

Jeremy no sabía sin sentirse agusto con eso o no.

Desde mas lejos, Ulrich veía a través de sus prismáticos que era lo que había pasado, al parecer Jeremy había salvado al comandante.

Ulrich sonrío alegrado.

-¿Que ha pasado? -pregunto Slevin sin saber que había pasado.

Ulrich se giro para decírselo.

-El francés acaba de salvar al comandante -le contesto.

-Ñaj -se quejo Slevin-,siempre los franceses llevandose la gloria y el protagonismo.

Ulrich se río por ese comentario, se dio cuenta de que se estaba refiriendo a un asunto que paso en la Segunda Guerra Mundial, que los franceses lograron vencer a los alemanes antes de que lo hiciesen los americanos. De pronto alzo la cabeza cuando de pronto vio una bolsa sospechosa en el interior de la cámara de la torreta.

-¿Que es eso? -pregunto Ulrich.

-¿Eh? -pregunto Kevin.

-¿Esa bolsa de ahí que tiene dentro?

Kevin se percato de la bolsa, la había visto.

-Ah esto -agarro la bolsa-, aquí están todas las baterías que se ha utilizado para cargar la energía de la torreta, cada vez que ahí una que no sirve, las meto en esta bolsa para coleccionarlas -metió la mano en la bolsa y le mostró una de las baterías.

Ulrich se quedo fascinado al ver esa batería, se parecía mucho a la que necesitaba Jeremy para su portátil, entonces se dio cuenta, a lo mejor servían para el portátil.

-¿Cuantos hbs tiene? -pregunto para saber a ciencia cierta.

-Cuantos, pues un montón, estas sirven para cualquier cosa -explico Kevin.

Dio en el clavo.

-Me podrías dar una -pidió.

-¿Para que? -pregunto Slevin.

-Es que hay un amigo que quiere una para una cosa que ya no le funciona y estaba pensando que a lo mejor serviría -explico Ulrich disimuladamente.

Kevin se quedo pensando, se quedo detenido en sus palabras.

-Bueno, toma una, de todas formas nunca se acaban, y yo tengo tantas que ya no se donde ponerlas -le entrego una de las baterías a Ulrich.

-Gracias Kevin -agradeció el.

-Espero que a tu amigo este satisfecho con esa batería, porque en este tiempo hasta veces las que ya se han usado sirven para hasta la mas mínima cosa -exclamo el.

Jim tuvo la suficiente fuerza como para ponerse en pie, suspiro hondo debido a lo agotado que estaba.

Se dirigió a Lorry para preguntarle sobre la situación actual.

-¿Hay algún muerto mas que no este muerto? -pregunto para verificar.

-Estamos comprobándolo señor -verifico Lorry.

-Bien -dijo Jim de acuerdo con eso.

Miro de lado a lado, observo la increíble brote de sangre de muertos que había, en todas no había ni un solo lugar donde no hubiese un solo cadáver.

-¿A cuantos hemos perdido en total? -pregunto para verificar el numero de muertos.

-Pues... como a una cuarta parte de lo que era el campamento -contesto Lorry murmurando, no se sentía agusto al saber eso.

-Una cuarta parte del campamento -repitió Jim, tampoco se creía que fuese tanto el numero de muertos, en todo un dia, varios muertos habían acabado con todo una parte de la gente que vivía en el campamento, entre ellos era también la mitad de los soldados que había, la peor baja de Fort Kadic.

-Aseguraos de vigilar los muros, buscad a cada persona infectada y aseguraos de que no despierten sin que nos demos cuenta, quiero a todo el grupo de hombres que queda que estén vigilando cada parte del muro -explico Jim el plan para limpiar el campamento de toda una masacre.

-De acuerdo -acordo Lorry. Fue a avisar a sus hombres.

El resto de la gente se fue a buscar a sus seres queridos que habían perecido a manos de los zombies.

De pronto Jim sintió un dolor terrible en el hombro.

Jeremy y Odd se apresuraron.

-¿Se encuentra bien señor? -pregunto Odd agarrándole para que no se caiga.

-Si estoy bien, es solo una rajadura sin importancia, ese maldito zombie se ha creído que podía conmigo pero no -comento Jim refiriendose a la herida que tenía en el hombro, de cuando se había enfrentado al líder.

Jeremy observo la herida, era mala.

-Si no la tratamos bien, se infectara vete a saber si no te ha contagiado con su sangre -comento Jeremy preocupándose por la infección de la herida.

-Esta bien, llevadme a la enfermería -ordeno reprochando.

Ambos se decidieron acompañarle a la enfermería, tenían que curarle la herida, porque a lo mejor tenía sangre infectada y vayase a saber si se convertiría en uno de ellos.

Por el camino se oían los ruidos de los disparos que hacían los soldados al pegarles un tiro a los cadáveres de los civiles, para prevenir que se levantasen como muertos vivientes.

··

Después de un par de horas, pudieron curarle la herida al comandante Morales, se quedo en la enfermería para revisión. Jeremy estaba tan agotado de haber visto tanta sangre en un dia que decidió tomarse una ducha en aquella choza de hotel en la cual le habían establecido Ulrich y Odd.

Prendió la ducha y el agua empezo a caer por su desnudo cuerpo, se quedo atorado pegado a la pared de marbol que había en el baño, pensaba en todas las posibilidades que había de que todo terminase de una vez, quería volver a la normalidad, quería volver a los tiempos felices, en los que tenía familia y había gente con la que relacionarse, había cosas que podría haber hecho en el futuro y las perdió, en parte por su culpa, por no haber sido mas sociable, ahora estaba atrapado en un mundo en el que ya no existe la felicidad y la socialización, solo existe el miedo, la desesperación y la supervivencia. Pero en parte había conseguido algo bueno, había a conocido a dos personas con las que se llevaba bien por ahora, puede que estuviese un lugar donde posiblemente ni exista la confianza, pero al menos podía confiar en ellos, porque estaban de acuerdo con el y con sus ideas y planes. Reacciono de una vez y se seco la cara con el agua que caía del aspersor, hacía tiempo que no se acordaba de lo bueno que era sentirse fresco y limpio de aquella forma.

Termino después de un rato y fue a buscar ropa limpia, se coloco una camiseta azul y unos tejanos de color miel, se sentó en la cama a mirar a su fallecido portátil.

De pronto oyó un golpe en la puerta.

-¿Quien es? -pregunto para verificar quien era.

-Soy yo, el soldado matazombies Odd Della Robbia -verifico chistosamente.

-Pasa -le dejo entrar, nunca entendía porque tenía que hacer esos chistes.

Odd abrió la puerta y apareció vestido con una camisa morada y con unas rayas doradas en forma de rayo que sobresalían por los extremos de las mangas de abajo, y con unos pantalones negros que al parecer hacían juego con su camisa de alguna forma.

-¿Te encuentras bien? -le pregunto para saber su estado después de haberse enfrentado a semejante guerra.

-Si, acabo de darme una ducha rápida, hacía tiempo que no me daba un buen baño -comento frotandose el pelo mojado.

-Si, es uno de los mejores logros que ahí aquí -comento Odd sentadose al lado de Jeremy.

Odd se quedo suspirando pensativamente.

-¿A que has venido? -pregunto para saber que era lo que quería ahora.

-Veras... -se detuvo un momento para pensarlo-, he estado pensando eso acerca de que te irte a buscar ese supuesto antídoto, y durante un rato he estado pensando, que debería acompañarte.

Jeremy se quedo indeciso, no se podía creer que hubiese cambiado de opinión al respecto, parecía que ya no hacía caso a las propuestas de Morales.

-¿En serio? -pregunto para confirmarlo.

-Si así es, lo he estado pensando, y he llegado a la conclusión, de que quiero acabar con todo esto, de una vez por todas -exclamo Odd.

Al parecer Odd iba en serio.

-¿Pero que te ha hecho cambiar de opinión tan rápidamente?

-Veras -se puso a pensárselo de nuevo-, durante la masacre, me encontré con Sam, y ella me gritaba pidiendo que se quedara conmigo, pero yo proteste y proteste hasta que me enfade y le grite de una forma que no me gusto, ahí me di cuenta, de que ella no entendía el peligro que se producía, al querer quedarse conmigo sin pensar en lo peligroso que era , como si no conociese el peligro, ahí me di cuenta de otra cosa mas, aquel grito que le hice, lo produje porque por primera vez en mi vida, conozco el sufrimiento de perder a alguien, y no quería que la perdiese a ella también, durante todo este tiempo siempre pensé que este era un lugar seguro, que estaba en el puto jardín del Edén porque me hice olvidar de que al otro lado solo existe la muerte, me olvide tanto que ya no supe lo que era el peligro, y ahora que ha pasado este incidente, me dio cuenta por primera vez de que el mundo es peligroso, de que es todo miedo, y no quiero eso para Sam -Odd extendió su brazo sobre el hombro de Jeremy-, por eso quiero acompañarte, porque quiero deshacer este mundo, y tener un mundo mejor para Sam, uno en el que no pase miedo a todas horas.

Jeremy le sonrío alegrado, se quedo de acuerdo con eso, al final consiguió hacerle entender que no era bueno pasarse todo el dia, y que era mas importante acabar con todo el mal que se producía, para así volver a reconstruirlo y dejarlo en un mundo pacifico y bello.

-Bueno si, estaría bien, pero, si no logramos tener este portátil encendido, no lograremos a saber adonde tenemos que ir -dedujo Jeremy.

-Pues eso esta resuelto -dijo alguien que estaba afuera de la habitación.

Los dos alzaron la vista y observaron a Ulrich delante de la entrada.

-Con esto -señalo la batería.

-¿Que es? -pregunto Jeremy sin comprender lo que tenía en la mano.

-Una batería de mas de 200 hbs.

Jeremy quería darse un salto de felicidad al escuchar eso. Se levanto rápidamente y fue a ver si era verdad.

-¿De donde la has conseguido? -pregunto sorprendido.

-La tenía Kevin Slevin, el operador de la torreta, tiene un montón de esas -explico Ulrich la razón de como la había conseguido.

Jeremy miro indeciso a Ulrich, no podía creer que todo el tiempo tenía un montón de baterías en sus manos.

-Dios mío, esto clase de batería dura mas que un videocasete -comento Jeremy entusiasmado de ver una batería que aún funcionase.

Ulrich observo lo alegrado que estaba, estaba contento de tener por fin una batería para su portátil.

-Probemoslo ahora, ante de que ocurra algo malo -sugirió Odd pensando en que era demasiado fácil que hubiesen conseguido aquella batería después de que pasase el lío de antes.

-Si -Jeremy rápidamente agarro su portátil, ambos se juntaron con el, apreto el compartimento externo, se abrió la ranura, saco la anterior batería y puso la nueva, la ranura volvió a meterse en el compartimento.

Ahora esperaron a que funcionase.

Se quedaron esperando y no paso nada, la pantalla todo de negro como siempre.

-¿Que pasa, que no pasa nada, no debería funcionar? -pregunto Odd queriendo resolver el extraño problema.

Jeremy golpeo su pierna por resentimiento.

-Debe ser porque no lee los datos de un portátil moderno, esta batería funciona -busco Ulrich un ejemplo para describirlo-, para algo mas futurista.

-Era imposible que funcionase tan fácil -volvió Jeremy a tumbarse en la cama-, jamas lograremos descubrir el mensaje.

Ulrich y Odd miraron preocupados a Jeremy, estaba abrumado porque pensaba que había encontrado la batería perfecta, era posiblemente la ultima oportunidad, y la habían perdido.

De pronto la pantalla del portátil se encendió y empezo a aclararse la imagen y haciendo ruidos de conexión.

Se sorprendieron al escuchar ese sonido, Jeremy se levanto y observo boquiabierto como el portátil se estaba encendiendo.

-No me lo puedo creer, no me lo puedo creer, no me lo puedo creer -no paraba Jeremy de repetir lo mismo porque no se creía que después de tanto tiempo hubiese conseguido hacer funcionar su portátil.

-Si te lo puedes creer, lo hemos conseguido -le felicito Odd agarrándole entusiasmado.

Ulrich sonrío alegrado.

-Ahora por fin podremos ver el mensaje -exclamo Ulrich.

-Si, tenemos que hacerlo rápido, no sabemos si esta batería aguantara todo el día o no -comento Jeremy apurado porque no debía dejar pasar la oportunidad.

La imagen se aclaro y apareció todo una pantalla azul de cielo, alrededor había un montón de documentos y archivos.

-¿Recuerdas donde estaba? -pregunto Odd para verificar si se acordaba.

-Si, estaba por aquí, en este archivo -empezó Jeremy a ir tocando botones.

Abrió el documento Finder, luego fue de archivo en archivo hasta llegar a un documento que decía: CLASIFICADO. Que esta en descargas.

Entro en el documento y apareció un video, lo pulso y se puso.

Apareció una niña con el pelo rosa, parecía tener mucha prisa.

-A todo aquel que me escuchase, si es que me oyen, quiero que sepan que tengo la clave para destruir el virus, mi nombre es Aelita Schaeffer, y aunque parezca raro, soy la hija del hombre que provoco todo esto, pero no fue culpa suya, lo obligaron a hacerlo, se equivoco con lo que quería hacer, pero eso no lo hace culpable, esto de aquí, es el documento que contiene un virus que destruirá a la maquina que produjo el virus, una vez que este conectado en el generador central de Decisión, el virus empezara a comerlo y producirá otro virus que eliminara al anterior, si esto funciona, quiero que sepan que mi padre fue un heroe, adiós, y que la suerte os proteja -de pronto se corto el mensaje, eso era todo.

Los tres se quedaron boquiabiertos al oír el mensaje, no se podían creer lo que acabaron de ver, de pronto todos se dieron cuenta de la terrible verdad.

-Dios mío -comento Jeremy sorprendido.

-¿Te crees lo que ha dicho esa niña? -pregunto Ulrich para saber su opinión.

-Tal vez, pero igualmente todo tiene sentido -Jeremy se levanto teniendo un comportamiento como si hubiese visto un fantasma-, fijaos bien, como era posible que se desarrollase un virus como este, uno en que pudiese transformar a las personas de esta manera. A no ser que alguien lo hubiese creado.

-¿Que estas insinuando? -pregunto Odd.

-Que todo esto no podía haber sucedido por causas naturales, alguien debía de planear todo esto por una razón, y lo que acabamos de ver es la respuesta a semejante misterio, todo tiene sentido ahora -determino Jeremy todos los resultados que podían caber en una sola pregunta.

De pronto se oyó un ruido extraño en el portátil.

¿Que es eso? -pregunto Jeremy ya que no estaba mirando.

-Parece que se esta descargando que ha venido con el video -dijo Ulrich sorprendido con rapidez.

Todas fijaron la vista en el ordenador, había un cartel gris plateado que tenía dentro una raya verde que se estaba alargando a momentos.

Jeremy determino que era, chasqueo los dedos al darse cuenta.

-Debe de estar cargándose el virus -determino.

-Espera -interrumpió Ulrich-, ¿si esto ha estado aquí esperando el momento para estar operativo? -pregunto Ulrich al percatarse de que como ahora se esta descargando el archivo con el virus, como era posible que se este descargando ahora después de tanto tiempo.

-Puede que esa niña utilizase un programa para meter ambas cosas al mismo tiempo, debe de ser mas lista que yo, increíble -comento Jeremy al ver la forma en como hizo para descartar ambos documentos en una sola descarga automática.

Jeremy se coloco en sus piernas el portátil y empezo a escribir como un loco, cuando se ponía con delante de aquella maquina, el era todo un profesional, una maquina imparable.

-¿Que estas haciendo? -pregunto Ulrich extrañado por lo que hacía ahora.

-Voy a intentar descargarme el documento en un Pen-Drive -Jeremy agarro su bolsa y saco un dispositivo USB de color verde y blanco.

Odd se quedo sorprendido al ver el aparato.

-¿Has tenido un Pen-Drive todo este tiempo? -pregunto Odd para verificar como era posible que lo tuviese.

-Así es, siempre tengo en cualquier caso, si en algún momento me lo quitan, es mejor tenerlo en un lugar seguro -resumió Jeremy su estrategia para impedir prioridades en caso de emergencia.

Odd se quedo sorprendido, aquel chico tenía todas las de tomar, el mundo estaba jodido y aún seguía pensando en las maquinas del pasado como si no hubiese madurado lo suficiente para saber que nada servía ya.

Puso el dispositivo en una ranura del portátil, luego fue tocando teclas maniaticamente. Se agrego otra carpeta, coloco el documento con el virus y lo agrego en la carpeta hecha por el Pen-Drive, espero a que se cargase, se pudo cargar dentro y luego saco el dispositivo USB de la ranura, lo volvió a meter en un lugar seguro de la bolsa para que no se saliese.

-Ya esta, ahora tenemos que usarlo -exclamo Jeremy.

De pronto interrumpió Ulrich:

-Si, pero donde lo vamos a utilizar, ademas para que sirve, y ahora que lo pienso, esa niña de peinado rosa dijo que teníamos que meterlo en no se que Decisión -resumió Ulrich todas las dudas que aún tenía.

Jeremy se quedo pensando en que quería decir la niña del video.

-No lo se, sea lo que sea, se trate a lo mejor de la cosa que creo el virus, si ponemos el virus en el, a lo mejor contrarresto el virus infeccioso.

-Bueno si, eso es lo fácil, pero, ¿el lugar donde ocurrió la infección no fue en Francia? -pregunto Ulrich irónicamente al darse cuenta de estaban en la otra parte del mundo.

Jeremy se quedo en trance de nuevo, pensando detenidamente.

-Necesitamos encontrar una forma de llegar a Europa -sugirió tímidamente Jeremy.

-Aún así, como haremos para llegar a Francia, si nosotros estamos en el culo del mundo, no podemos ir volando como si fuésemos un grupo de Supermans -opino Ulrich determinando que era una tontería.

De pronto Odd tuvo una idea al escuchar lo ultimo que dijo Ulrich.

-¿Y si consiguiéramos un avión? -sugirió Odd.

-¿Pero donde lo vamos a conseguir? -protesto Ulrich.

Jeremy se le ocurrió algo en el momento.

-Espera, ¿no hay por toda la ciudad, puertos de aviación o escuelas de vuelo? -pregunto sugiriendo Jeremy para verificarlo.

-Si, ¿porque?

Jeremy se levanto sosteniendo la idea en la cabeza.

-Tal vez consiguiéramos un avión que aún no haya sido usado y podríamos utilizarlo para llegar al otro extremo -sugirió Jeremy entusiasmado.

-Si, podríamos tener nuestro propío avión -salto Odd entusiasmado.

Intervino Ulrich antes de que todos se pusiesen como locos.

-Espera, igualmente, como conseguiríamos hacer para pilotarlo, alguno de nosotros sabe pilotar un avión, porque no es igual que manejar un jeep -protesto Ulrich para hacer que ambos se diesen cuenta del problema.

Jeremy no tuvo mas rencor que revelar una gran verdad que llevaba escondida durante mucho tiempo.

-Yo si se pilotar -admitió Jeremy.

Ulrich y Odd se quedaron mirandose sin comprender lo que dijo.

-¿Como? -pregunto Ulrich queriendo saber si lo que dijo fue en serio.

-Que yo se pilotar -contesto Jeremy de nuevo.

-¿Pero como, si eres aún eres demasiado joven? -pregunto ahora Odd.

-Bueno es que veréis -se puso a Jeremy mientras caminaba de un lado a otro con la cabeza cabizbaja-, cuando se inicio el virus, toda mi familia acabo en un centro militar de cuarentena, mi padre tenía el trabajo de reparar los vehículos de los militares, cuando yo no tenía nada que hacer, mi padre me daba trabajo consigo, me enseñaba como funcionaban los coches, los helicópteros, los aviones, lo recordé todo en mi cabeza de un dia al otro, así fue como aprendí a saber como funcionaban los aviones, si conseguimos uno seguro que lo se pilotar por experiencia.

Ambos se quedaron pensando.

-Pues parece perfecto -opino Odd.

Dio Jeremy golpes de palmadas al ver que esta todo listo.

-Bien, ahora solo hace falta salir de aquí -sugirió.

-¿Pero como? -pregunto interviniendo Ulrich-. Si Jim descubre que hemos salido, nos matara a todos, ahora esta como loco después de lo que ha pasado afuera.

Jeremy se quedo pensando de vuelta.

-Pues tendremos que encontrar una salida, ¿alguno de los dos conoce a algún secreto donde podamos escapar sin que se den cuenta? -pregunto a los dos para saber si tenían alguna sugerencia.

Ambos se quedaron murmurando pensando.

-Pues yo conozco una -contesto Odd.

-¿Cual? -pregunto Jeremy para saber de que se trataba.

-El conducto de alcantarillado del campamento -pronuncio Odd cual era el lugar definitivo para escaparse.

-¿El conducto de alcantarillado? -pregunto Jeremy sin comprender de que se trataba.

-Si, es el sistema de aguas que recibimos de una planta purificadora que ahí a unos 1000 km a la redonda, debajo de las calderas hay un túnel que nos saca a mas bajo del campamento, si conseguimos meternos ahí, llegaremos escaparnos fácilmente sin que se den cuenta -explico Odd.

-Si pero habrá guardias que estarán vigilando ese lugar ¿no? -pregunto Ulrich al percatarse de un problema.

-Si, pero todos los soldados estarán vigilando un solo lugar -dijo Odd hacíendoles recordar que después de la masacre de hoy, todos los soldados estarían vigilando los extremos del muro.

Ambos se miraron pensativamente, parecían estar de acuerdo con la estrategia.

-¿Que hacemos, hacemos el plan o no? -pregunto Ulrich ahora dudando sobre la cuestión.

Nadie dijo nada. De pronto Jeremy carraspeo.

-Chicos, se que no os conozco demasiado, pero se que harías todo lo posible para que esto acabase, nos hemos pasado todo el tiempo protegiendonos del miedo que ahí hay afuera, pero si no hacemos esto, solo nos quedara el miedo, nos os estoy pidiéndolo como un amigo, os estoy pidiéndolo como un superviviente más, ¿estáis dispuestos a hacer esto conmigo o no? -hablo en discurso.

Ahora se quedaron pensando pero con mas confianza, estaban hartos de tener que ver muerte todos los días, no podían pasarse todo el dia luchando y matando por sobrevivir, algo de paz tenía que haber, era esto no.

-Pues me ofrezco a hacer este viaje -se decidió Ulrich.

Jeremy sonrío agradecido, al final logro convencerles.

-Yo también me ofrezco, pero solo para ir a Francia y conocer a esa niña que esta tan buena -se decidió Odd pero al final de la frase ya interrumpió el momento.

Jeremy y Ulrich se quedaron mirándole con incredulidad.

-¿Que pasa, nadie ha pensando que esa chica esta muy buena? -pregunto para no parecer escéptico y vergonzoso-, No, porras.

Volvieron al plan.

-Bien, la fuga de escape, lo haremos anoche, hay nadie notara nuestra presencia -explico Jeremy como iba a ser el plan.

··

A las 22:00 de la noche, todo el mundo se había ido a sus respectivas campañas de hogar por orden del comandante Morales, después de lo que paso a la tarde, ya no quería que nadie volviese a pasar por lo mismo, ahora las reglas habían cambiado, nunca antes en Fort Kadic se había vivido tan momento de tensión como este, los soldados que quedaban se quedaron como si fuesen guardias de un centro corporativo de película de agentes secretos, la luz de la oscuridad hacía que no se le distinguiesen sus respectivos colores de uniforme hacíendoles parecer simples guardias vestidos de negro, el capitán Lorry puesto con sus gafas negras que le hacían parecer un hombre sospechoso, estaba con sus cadetes vigilando la entrada principal del campamento, todos observaban un espacio vacío de oscuridad en la carretera, y a lo lejos se distinguía en el cielo unas nubes muy blancas reflejadas por la luz de la luna. El operador Slevin, estaba operando en la torreta mientras tenía puestos unos auriculares con los que escuchaba música pop en un vieja cinta de casette.

Jeremy y los otros dos salieron del hotel abandonado y se dirigían a la sala de calderas, estaban tan vestidos de negro, de cabeza a los pies que les hacían parecer ninjas, un soldado estaba vigilando una campaña en un extremo, estaba silbando mientras andaba de derecha a izquierda, en cuanto se diera la vuelta, ambos saldrían corriendo, se dio la vuelta y empezo a caminar por el otro lado. Era su oportunidad, ambos corrieron sigilosamente por el camino hasta llegar a la tienda de campaña de al lado, desaparecieron como sombras en la oscuridad. El soldado seguía andando hasta que de pronto se detuvo al notar que piso algo, levanto la suela del zapato y observo que tenía encima.

-¡Mierda! ¡He pisado tripas de muerto viviente! -se quejo el soldado que había pisado con su zapato un trozo de intestino de algún muerto viviente que paso por ahí y acabo muerto y desintegrado en pedazos. Aún no habían terminado de limpiar todo el campamento de los restos de carne humana que quedaban varados por ahí.

··

Atravesaron la siguiente tienda de campaña, luego corrieron en zigzag por todo un grupo de tiendas de civiles cerradas, se detuvieron al llegar al extremo de una camioneta embarrada por el barro, se colocaron delante para cubrirse, Jeremy se puso delante para examinar, había un cadete joven que estaba vigilando la puerta de entrada a la sala de calderas, estaba quieto al igual que un guardia real de Inglaterra, eso significaba que no se iba a ir por las buenas.

-¿Que pasa? -pregunto Odd.

-Hay un cadete hay parado vigilando la puerta, necesitamos distraerle o no se ira nunca -explico el problema en cuestión.

Ulrich se quejo.

-Necesitamos buscar algo que le llame la atención -sugirió Odd-, ¿crees que me podría ponerme ahí y hacerle creer que hay un hombre que esta leyendo una revista de mujeres -sugirió blasfemando Odd.

Ulrich tenía ganas de darle en la cabeza con una revista por tener semejantes ideas como esas.

-No, el plan es irnos sin que nadie se entere, nadie puede saber en absoluto que hemos salido -les hizo recordar para que no tomasen precauciones desprevenidas.

-¿Y que sugieres entonces? -pregunto Ulrich.

Jeremy se quedo mirando alrededor, estaba buscando algo en especifico que le ayudase a servir de distracción para quitar de en medio al cadete, de pronto sintió que algo le estaba molestando por las caderas, se enderezo un poco y se fijo en una piedra incrustada en la tierra que tenía debajo, observo lo grande que era, tuvo una idea.

-¿Que vas a hacer con eso, golpearle en la cabeza? -pregunto Odd para saber si se trataba de eso.

-No es para el soldado -contesto y entonces se enderezo y fijo el objetivo para lanzarla, se fijo en una nevera sucia y desgastada que había a unos metros de donde estaba la sala de calderas, el lugar perfecto.

Lanzo la piedra y empezo a caer en el aire, cayo encima de la nevera provocando un estrepitoso sonido metálico, fue tan fuerte el golpe, que la nevera cayo hacía atrás haciendo mas ruido que antes.

El cadete se sorprendió de aquel ruido, alzo su rifle y fue directo a comprobar, abandono su puesto dejando al descubierto la entrada a la sala.

-Bien hecho Jeremy -felicito Ulrich.

-Pero que buen disparo -opino Odd.

Jeremy sonrío agradecido por sus cumplidos, luego se movieron y salieron en dirección a la entrada, se pusieron delante de la puerta de bronce, Odd agarro la manilla de picaporte, la abrió y Jeremy y Ulrich entraron, luego examino por si acaso, cerro la puerta.

··

Dentro estaban metidos en una sala de tuberías conectadas entre si que llegaban a un generador de corriente, era lo que permitía regular la temperatura del lugar, ambos avanzaron aunque casi no pudieron debido a olor humeante que había. Tosieron fuertemente.

-Taparos la boca -sugirió Jeremy

Ambos se taparon la mitad de la cara con sus pañuelos negros.

-Muy bien Odd, saca ahora el mapa -pidió Jeremy ahora para verificar adonde ir a continuación.

Odd saco el mapa de los planos de la sala, extendió el mapa de color azul sobre el humeante suelo, había un grupo de dibujos que expresaban en tres dimensiones los respectivos lugares de la sala.

-Muy bien nosotros estamos aquí -señalo Odd en el mapa.

-Si -verifico Ulrich.

-Y nosotros tenemos que llegar hasta aquí.

-Exacto.

Una vez que lleguemos aquí tendremos que atravesar todo este túnel posiblemente mas humeante que esto, serán unos diez metros de largo, ¿una vez que salgamos adonde nos dirigiremos? -pregunto Odd al darse cuenta de que no tenía ni idea de cual era el siguiente paso cuando estuviesen en la ciudad.

-Llegar al puerto aéreo de Los Angeles, hay debe de haber cientos de aviones, los militares siempre lo utilizan en caso de emergencia.

-Pero y que pasa si no encontramos uno que funcione -intervino Ulrich.

-Tendremos que encontrar otro puerto con aviones -admitió Jeremy.

-Así que la estrategia es ir de un lado para otro, de ciudad en ciudad buscando algún puerto donde se encuentre un avión útil, ¿es eso? -dijo Odd irónicamente.

-Si la cosa no funciona en Los Angeles, tendremos que hacerlo en otro lado -admitió Jeremy toscamente.

Odd agarro el mapa y lo volvió a meter donde estaba.

-¿Así que esto va a ser una especie de excursión cierto? -pregunto Odd arreglandose el cinturón que le quedaba demasiado ancho.

-Bueno, mas bien va a ser una increíble aventura de cuento de hadas, solo que va a haber mucha sangre -opino Ulrich.

-Si eso saliese en una pelicula, la vería mil veces seguro, y lo digo en serio -opino Odd.

Ambos sacaron sus linternas, las encendieron y se quedaron casi sofocados por su luz deslumbrante luz.

-De acuerdo chicos, quedaros todos juntos y nos os separéis, si nos hemos perdemos no va a haber una segunda oportunidad -acordo Jeremy.

-Lo que tu digas "Capitán Einstein" -dijo Odd chistosamente.

Juntos avanzaron por todo un camino oscuro y sucio, con la ayuda de sus linternas se ayudaron un poco en el camino, casi no se veía nada, ambos se preguntaban como era posible que hubiese gente trabajando todos los días ahí, con aquella oscuridad y aquel olor tan putrefacto, era tan asqueroso que preferían la carne destripada de un zombie a eso, era peor que cualquier olor en todo el planeta. Por las tuberías se oían los goteos de agua que corrían por los tubos, estaban transportando agua a los pozos que habían construido los civiles del campamento, gracias a eso, podían tener agua limpia, en algunos lugares como en el East River, esta todo cubierto de sangre debido a la cantidad de personas que murieron ahogándose en desastres provocados por los accidentes provocados en los primeros días del virus.

Jeremy ya no sabía adonde iba, parecía estar yendo en círculos en vez de avanzar, era todo lo mismo, tuberías y tuberías, nada mas.

-¿Decidme chicos, alguna vez habéis estado aquí dentro? -les pregunto a los dos para saber si de alguna forma conocían el recorrido exactamente.

-No, no nosotros tenemos el oficio de ser soldados, ¿porque lo preguntas? -contesto Ulrich extrañandose con esa pregunta.

-Porque no puede ubicarme con tanta oscuridad, ya no se por donde voy, yo solamente veo tuberías y nada mas, ni siquiera veo alguna otra cosa fuera de lo común -dijo Jeremy expresando sus quejas.

-Entonces eso significa que estamos bastante jodidos -opino Odd chistosamente.

-Puede que no lo estemos, recordad mas o menos el mapa -sugirió Jeremy.

-Con solo de pensar en el mapa ya me dan ganas de que todo esto fuese como sale en los planos -dijo Odd refiriendose a que en el mapa todo salía a una escala pequeña, ahora que estaban en plano original de lo que sale en el mapa, no le gusta.

Estaban llegando al lugar donde hacía mas frío, se notaba encima de las tuberías las gotas que salían se estaban congelando, quedaban como pequeños palos helados que caían como estalactitas, avanzaron sigilosamente porque el suelo estaba un poco húmedo y hacía que se resbalasen.

De pronto se oyó un extraño ruido ensordecedor. Se voltearon sosteniendo sus linternas, miraron hacía delante para ver que era.

-¿Que ha sido eso? -pregunto Ulrich.

-¿Creéis que algunos de esos zombies se ha metido aquí? -pregunto sugiriendo Odd.

-No lo creo, todos ellos atacaron por la parte delante del campamento, si hay algo aquí, será mejor que no nos lo encontremos aquí dentro -sugirió Jeremy y volvieron a seguir avanzando por el recorrido.

El agua resonaba dando grandes trotes en las tuberías, era el sonido de que algunos canales de agua estaban embozados.

Siguieron andando a paso lento hasta que de pronto Jeremy se fijo en algo.

-Por ahí -señalo.

Ambos se movieron hasta llegar a un extremo donde en el suelo estaba colocado una tapa de alcantarilla de color bronce.

-¿Creéis que aquí estará el túnel? -pregunto Ulrich.

-Solo hay una manera de saberlo -contesto Jeremy, agarro el borde la alcantarilla para intentar quitarlo pero era demasiado pesado-. Ayudadme -le pidió a los otros dos.

Ambos agarraron cada una de las partes de la tapa, se esforzaron gimiendo debido a lo pesado que era, y eso que la tapa era prácticamente de bronce.

Quitaron la tapa y la dejaron a un lado. Asintieron agotados.

Luego agarraron las linternas y las apuntaron hacía abajo, se veía un río de agua sucia cubierta de basura y otras cosas flotando encima.

-Muy bien chicos, una vez que nos metamos aquí, ya no habrá vuelta atrás, así que iros despidiendo de este lugar -les comento Jeremy a los otros para hacer que estuviesen mas confiados de su decisión.

Ulrich y Odd se miraron, si lograban bajar por aquel túnel, significaba que tendrían que despedirse de todos los años en los que han pasado ahí y en todo lo que han conocido, esperaron saber con decisión lo que hacían, miraron fijamente a Jeremy mostrándoles sus miradas de afirmación.

-Muy bien, pues bajemos -ordeno Jeremy, el fue en primero en bajar por unos soportes de fierro que estaban colocados para hacer una escalera.

Jeremy bajo y choco contra el suelo, sintió un frío tacto al sentir aquella agua atravesándole la piel, luego Ulrich y Odd bajaron también, ambos sintieron lo mismo que Jeremy. Observaron delante, tenían unos cincuenta metros de largo para salir al exterior.

-Muy bien, ahora mantened vuestras linternas encendidas y no os caigas, o os perderéis -tomo Jeremy precauciones para hacer que el plan no saliese mal.

-¿Desde cuando te has vuelto tan comandante? -pregunto chistosamente Odd.

-Desde que he visto como es aquí todo el mundo -comento irónicamente Jeremy.

Ambos avanzaron intentando de tocar suelo, estaba tan sucia el agua que no sabían por donde pisar, y eso ademas que el color oscuro del agua les hacía juego con su ropa, haciendo mas difícil saber como hacían para moverse.

Era todo tan húmedo como la sala de calderas, pero mejor porque al menos no les daban esa sensación de arcadas que les hacía entrar en su garganta por el semejante olor.

Jeremy se mantenía muy nervioso, por primera vez en su vida tenía ahora un deber, uno que por fin consiguió después de tanto tiempo, su padre le decía siempre que tenía que conseguir un objetivo en su vida para poder avanzar en su futuro, ahora a lo mejor lo comprendió, tal vez se trataba de salvar al mundo y salvar vidas inocentes, quizás si su padre estuviera ahí se sentiría muy orgulloso de el, y de su logro.

Justo cuando todos estaban en silencio, Odd pregunto:

-¿Decidme por que quiero comprender? ¿Como es posible que tengamos que hacer lo que dice la hija del hombre que mato a nuestras familias, por culpa de su padre, lanzo ese virus que transformo a todo el mundo en malditos muertos vivientes? ¿Quiero decir porque la estamos ayudando?

-Porque es una cuestión de principios, que su padre haya creado un virus letal, no quiera decir que lo haya creado a propósito, acordaos de lo que dijo, alguien le obligo, eso quiere decir que hay alguien mas poderoso que el -defendió Jeremy la cuestión, frunció el ceño poniendose muy serio.

Odd se quedo de acuerdo con eso, aunque le parecía raro.

-Bueno, lo que tu digas "Capitán Einstein" -comento Odd chistosamente.

Continuaron su camino por el túnel, ya se estaban casi por la mitad, si lograban seguir así, conseguirían salir al exterior y comenzar el viaje.

De pronto Jeremy les detuvo con señas:

-¡Alto! -ordeno.

-¿Que pasa? -pregunto Odd.

Jeremy se mantuvo muy pensativo, había algo que le perturbaba y lo hacía desde hacía rato, posiblemente desde que entraron a las calderas, había algo mas que ellos.

-No estamos solos -rápidamente se dio la vuelta y agarro su pistola, apunto con la linterna a una chica de piel morena que se cubrió por la luz de la linterna-. Tu -se dio cuenta Jeremy de que se trataba de Sam, la novia de Odd.

-Samantha, ¿pero que estas haciendo? -pregunto Odd acercandose hacía ella.

-No podía dejar que os vayaraís de esta forma, sabéis bien que Jim no les gusta a los renegados -explico sofocada Sam.

-¿Los que renegados? -pregunto Jeremy sin comprender la ultima palabra.

-Los renegados, la gente como nosotros que se marcha del campamento sin ningúna orden, nos estamos exiliando de nuestra propia tierra -explico abreviadamente.

Se dirigió a Sam.

-¿Sam porque nos has seguido? -pregunto razonando con ella.

-Escuche lo que decías acerca de un posible antídoto, ¿es verdad? -pregunto ella.

-No lo sabemos con seguridad, nos íbamos directo en busca de un avión para poder ir a Francia -explico el.

-A Francia, pero eso esta demasiado lejos, no sobreviviréis -exigió Sam.

-Haremos lo que podamos, lo que importa, es destruir este virus, así por fin recuperaremos el mundo que antes teníamos, ¿lo recuerdas?

Intento Sam de pensar.

-Lo recuerdo -dijo ella.

-Pues haremos que vuelva a ser real, dejaremos aún lado este dichoso mundo halloweeñesco de una vez por todas -comento Odd.

-Pero Odd -siguió exigiendo ella.

-Sam, Sam por favor -agarro Odd de sus mejillas-, no me obligues a hacer esto vale, te prometo que todo va a volver a ser normal, volveré contigo y haremos una familia, con unos dulces niños, jugando en una cabaña, en el medio de un bosque, disfrutando siempre de una dulce puesta de sol, ¿quieres eso?

-Si -dijo Sam llorando.

-Pues déjame salvar al mundo, ¿de acuerdo?

-De acuerdo -contesto ella.

Luego Odd al ver que lo comprendió, decidió darle un pequeño beso en los labios para hacer que no se sintiese triste, luego se soltaron ambos de sus labios.

-¿Me prometes que volverás vivo? -pregunto ella.

-Te lo prometo -contesto el con todo decidido.

Sam se sintió muy triste por tener que dejarla a ella en ese lugar, no se sentía muy a gusto, y el único que la hacía feliz era el.

-¿Por cierto? -interrumpió ella.

-¿Que? -pregunto el.

-Antes también escucho algo acerca de una chica de pelo rosa y que esta muy buena, ¿es eso cierto? -pregunto irónicamente con trampa.

Odd no supo como librarse de aquella trampa.

-Bueno ya conoces mi faceta de amante triunfador -se defendió sarcásticamente.

Sam sonrío con ironía, luego le dio una fuerte bofetada en la mejilla.

-¡Ay! -chillo Odd de dolor.

Luego Sam le dio un ultimo abrazo.

-Promete que no te liaras con esa chica -acordo Sam.

-Te lo prometo -volvió a prometer Odd.

Luego ambos volvieron a juntarse haciendo un tierno y apasionante tierno beso.

Ulrich y Jeremy se mostraron muy escépticos con la tierna escena.

Luego se separaron mirandose tristemente por tener que despedirse ambos del uno del otro.

-Te promete que volveré -acordo Odd decidió a cumplir esa promesa.

-Ya lo se -dijo ella sonriendo.

Odd le devolvió la sonrisa.

Luego Sam se dio la vuelta y por donde por había venido desapareciendo en la oscuridad.

Odd sonrío alegrado al ver que lo entendió, pero en parte no se sentía agusto dejándola sola ahí, se giro y observo a sus amigos poniendo gestos disimuladamente.

-¿Que pasa? -pregunto protestando.

-Nada -dijeron ambos disimuladamente.

Odd les dirigió mala cara.

-Vamos chicos, no dejemos que Jim nos encuentre -opino Jeremy, volvieron a seguir el recorrido por el túnel.

Continuaron avanzando hasta que llegaron al final del túnel, Jeremy saco la cabeza del agujero, estaban en medio de una montaña de basura, estaba todo despejado, era seguro.

Salieron poco a poco porque estaban en medio de una montaña de chatarra puesta de una manera irreversible, bajaron dando saltos por la montaña, observaron a lo alto, estaba el campamento, ahí se percataron de lo bajos que estaban. Jeremy miro a los dos, habían conseguido salir del campamento, y ahora les tocaba lo siguiente.

-¿Estáis preparados para entrar en tierra de nadie? -pregunto Jeremy irónicamente.

-Si ya estamos ahí -admitió Ulrich sarcásticamente.

-Pues marchemos -ordeno Jeremy.

Salieron de la montaña y se dirigieron por una ancha carretera que les llevaba al centro de Los Angeles, el viaje de los tres había comenzado, pero solo era el principio.

··

Deckard aplaudió con sarcasmo delante de Decisión mirándola a lo alto de su ojo.

-¿Porque has decidió aplaudir de esa manera Richard Deckard? -pregunto Decisión.

-Bueno, es para expresar que la situación se ha vuelto un poco desastrosa, y estoy aplaudiendo para admitir, agobio, ironía, sarcasmo, etc...

-Decidimos que detendríamos al anti-virus -comento Decisión.

-Si, pero alguien nos ha adelantado, alguien es mucho mas listo que esa hija de Hopper, alguien tiene el anti-virus, y se dirige hacía aquí -admitió Deckard.

-He decidido que necesitamos un plan mejor para acabar con la persona que posee el virus que destruiría todo nuestro trabajo.

-Lo se, pero por ahora dejemos que la propia naturaleza se encargue de esa dichosa persona, ahora necesitamos mejorar nuestro virus -comento.

-¿Que has decidido? -pregunto Decisión.

-No podemos utilizar a la hija de Hopper porque es demasiado peligrosa tenerla delante de una computadora, haría algo mucho peor que lo quiso antes, para esta opción, necesitamos la ayuda del maestro -sugirió misteriosamente Deckard.

Decisión miro fijamente a Deckard, algo planeaba.

Deckard se dirigió a un compartimento secreto en la sala, pulso un botón rojo y se abrió una puerta automática, dentro había un hombre de unos cuarentena años con el cabello de color grisáceo y con una barba que crecía desde su barbilla hasta lo alto de sus orejas y con unas gafas con un fondo dorado que le cubría el interior de sus ojos.

-Franz Hopper, te necesito -Deckard agarro al hombre por su camisa de doctor y lo arrastro hacía delante de Decisión.

-¡Ah! -grito de dolor.

Decisión hablo dirigiendose a Hopper.

-Franz Hopper, tu me creaste, tu creaste el virus que ayudo a resolver los problemas de la humanidad, ahora he decidido que volverás adonde perteneces, ayudándonos a mejorar el virus, y a reparar el error que ha cometido tu hija.

-Jamas te ayudare en tus planes, maquina inservible -protesto Hopper.

De pronto Deckard le atizo rabiosamente a Hopper en la cabeza.

-Lo harás, o tu hija perecerá, ¿quieres eso Franz? ¿quieres eso Franz? -pregunto Deckard con malicia.

Franz no tuvo opción, todo era por su culpa, y ahora tenía que pagar el error por ello.

-¿Que decides Franz Hopper? -pregunto Decisión.

-Lo haré, pero prometedme que mi hija saldrá ilesa -acordo Hopper.

-Lo haremos, porque yo lo he decidido -acordo Decisión y luego una pequeña luz se alojo en el centro de su reluciente ojo rojo.

CONTINUARA...