CODE: DECISION

Este fanfic ha sido presentado

por Dimitrix Enterprises

y Dimitrix Inc.

CAPITULO 3: NO HAY ESPERANZA EN NINGÚNA PARTE

El comandante Morales se dirigió a la puerta de la habitación en la que se alojaba el cadete Belpois, iba todo silbando entusiasmado porque vio que se le había acabado el plazo de la oferta que le había hecho al chico francés.

Se paro delante de la puerta y empezo a golpear para llamar.

-¡Cadete Belpois! ¡Soy yo, el comandante Morales! ¡Venia a llamarle para decirle que se le ha acabado el plazo! ¡Eso significa que no podrá irse de aquí, ahora es uno de los nuestros! -grito el comandante llamando al cadete.

Espero un momento para saber si el chico de detrás iba a contestar algo o no, pero había un silencio ensordecedor.

-Pues como usted quiera, ¡voy a entrar vale! -Jim agarro una de las llaves de repuesto que tenía en el bolsillo, como el comandante, tenía la obligación de tener todas las copias de las llaves de todas las habitaciones del campamento. Puso la llave en la cerradura y la abrió.

-Cadete... Belpois -de pronto se fijo que no había nadie.

Empezo a sospechar de que no estuviese su presencia por ningúna parte de la habitación.

Se dirigió al baño, abrió la puerta lentamente y no había nadie, miro en ambos costados y ningúna persona había, no estaba Belpois hay.

Miro en ambos lugares de la habitación pensando que se había escondido, en el armario, debajo de la cama, en la estantería de delante, nada, era como si se hubiese escabullido, empezo a pensar que ya se había largado.

··

Salió de la habitación de motel y camino dirigiendose hacía alguno de sus soldados que supiese de la presencia de Jeremy o de alguno de sus amigos.

Se fijo en el capitán Lorry, el mejor candidato.

-¡Capitán Lorry! -le grito presentadose.

-¡Señor! -afirmo Lorry.

-¡Venga conmigo! -le pidió.

Lorry se salió del trabajo que tenía y empezo a seguir al comandante.

-¿Ocurre algo señor? -pregunto Lorry.

-Bueno, quisiera saber si ha visto por alguna parte a los cadetes Belpois, Stern y Della Robbia -comento Jim.

-¿Ocurre algo con ellos señor? -pregunto Lorry.

Jim se dirigió a el con una cara tenebrosa.

-Me parece que si -contesto el con frialdad.

Lorry se quedo indeciso al ver la cara agonizante del comandante.

-Que un grupo de sus hombres vayan a cada una de las habitaciones en las que vive Stern y Della Robbia, quiero saber que aún siguen ahí esos dos -ordeno Jim.

-¡De acuerdo señor! -ordeno Lorry.

Lorry se fue a dirigir a un grupo de sus hombres para hacer lo que le pidió el comandante. Jim se mostró agonizante, si no llegaban a encontrar a aquellos dos cadetes testarudos, se iba a arrepentir de que hubiesen traído a Belpois consigo.

Cada grupo de soldados, observo cada una de las habitaciones en los que se alojaban Stern y Della Robbia, registraron todo dejándolo patas arriba, buscaron hasta el mas mínimo lugar, no pudieron encontrar ningúna pista de los dos pero si se dieron cuenta de que toda la habitación estaba vacía, no había una sola ropa o arma, estaba claro que aquellos dos se habían esfumado completamente.

··

Después de un par de minutos, los soldados se presentaron delante del comandante Morales para decirle acerca de lo que no encontraron y hallaron.

-¿Y bien? -pregunto amargadamente.

-No hemos encontrado rastro algúno de ellos, parecer que se esfumaron en algún momento, mis hombres me dicen que podrían haberse ido por la noche, es el momento mas simple en el cualquiera podría escapar -comento Lorry todos los detalles que les habían dicho sus hombres.

Jim se enfado de una forma agonizante, no se movía de su sitio pero sus puños estaban como descontrolados, estaba a punto de estallar y a punto de atizar por haber descubierto eso.

-¡Atención a todo el mundo, se habré una reunión de emergencia aquí mismo! -aviso a todo el mundo para decirles acera de la noticia.

Todo el mundo escucho los gritos del comandante, se dirigieron junto a el formando un circulo alrededor.

-Gente de Fort Kadic, se que durante mucho tiempo hemos vivido en paz, hemos afrontado muchas confrontamientos, pero aún así hemos podido vivir en paz, somos como una familia de supervivientes, que prosperara hasta el resto de sus días. Pero, la mala noticia, es que dos de nuestros mejores cadetes, se han renegado y han huido -les comento Jim enfurismado.

La gente se soprendío atemorizado, jamas en su vida habían pensado que alguien se renegaría en tanto tiempo.

-Así es, dos de nuestros cadetes, se han largado del campamento, y lo peor de todo, es que un novato les ha metido la idea de que es mejor estar fuera de estos muros, que dentro -siguió divagando cosas para meterles miedo a la gente.

La gente se seguía sorprendiendo como si fuese una cosa terrible.

-Por culpa de ese nuevo cadete, ha hecho que dos hombres, se embarquen en una aventura de la que no sobrevivirán, por culpa de un novato, ¿esta claro eso? -pregunto Jim mostrandose escéptico y poniendose como un caradura.

-Si -contesto todo el mundo.

-¿Sabéis lo que les pasa a los renegados? -pregunto.

La gente se quedo pensando en no saber como iba a ser esa respuesta.

-Pues que acaban como ellos -señalo Jim a unas bolsas embolsadas que contenían los cadáveres de los fallecidos de ayer.

La gente se asusto pegando un susto ensordecedor, les entro el pánico completamente, una niña de pelo rubio abrazo fuertemente a su madre al ver los que les pasaban a los personas que traicionaban al campamento.

-Así es, y a partir de este momento, quiero que nadie salga de esos muros, hasta que se sepa como hicieron para salir desapercibidos, quiero a todos los soldados que estén disponibles y que empiecen a buscar una posible salida, ¡entendido!

-¡Si señor! -ordenaron todos los soldados de uniforme.

El capitán Lorry se mostró escéptico a la idea de tener que pensar que se habían largado aquellos dos sin mas, se habían largado por una razón, y quería saber cual es.

-Muy bien, pues en marcha, quiero a todo un grupo de soldados fijándose en cada esquina, borde o saliente del muro, no quiero llegar a pensar que tenemos un hueco oculto en nuestras manos -ordeno específicamente Jim.

Todos los soldados de uniforme se movilizaron y empezaron a registrar cada lugar por el que fuese posible escabullirse sin ser detectado.

Lorry se acerco junto al comandante.

-¿Señor, porque cree que podrían haberse ido los cadetes? -pregunto Lorry.

-Por ideas absurdas, sargento, por ideas absurdas -comento Jim, luego se fue a buscar también la salida que podrían haber tomado ellos.

Samantha, que también había estado con la gente, oyó todo lo que dijo acerca de que se habían renegado, empezó a tener miedo de pensar que su novio jamas volvería.

··

Jeremy y los demás andaban recorriendo la parte comercial de Los Angeles, ese era uno de los lugares donde menos destrucción había, no se sabía porque, pero era mejor que aquel montón de chatarra que hay al lado de Fort Kadic.

Durante el viaje Odd se quedo preguntando acerca de la nueva horda de zombies que les habían atacado ayer, había algo raro en ellos, decidió preguntárselo a los otros para saber su opinión.

-¿Decidme una cosa chicos, que opinas acerca de los zombies que nos atacararon ayer? -pregunto Odd mientras caminaba columpiandose por encima de un tubo que estaba tirado en el camino.

-Pues a mi me ha parecido que han sido unas grandísimos hijos de la gran puta madre que los parió -opino burlonamente Ulrich.

Jeremy río sarcásticamente.

-No, no me refiero a eso -rectifico Odd casi a punto de perder el equilibrio.

-¿Y a que te refieres entonces? -pregunto de vuelta Ulrich.

-Pues a que aquellos zombies no eran normales, no eran los estúpidos comecerebros de siempre, era como si tuviesen conciencia, inteligencia, fuerza excesiva, era como si fuesen superzombies -dijo Odd admitiendo adonde quería llegar.

Ulrich y Jeremy pensaban lo mismo, aquellos zombies estaban como mas adaptados a cosas imposibles, era como si se les hubiese duplicado la fuerza y la inteligencía, de alguna manera, algo esta cambiando a los muertos.

-No se, ¿que os parece parar a pensar que los muertos se están desenvolupando a otro nivel? -pregunto opinando Odd.

-¿Como una metamorfosis? -pregunto Jeremy.

-Bueno no, me refiero a un nuevo tipo de evolución -opino Odd.

-Eso es imposible, su mente esta muerta, es imposible que hayan alcanzado el cien por cien de esa forma, todo su cuerpo esta muerto -opino defendiendo la opinión de Odd.

-Pues algo les ha hecho avanzar, y a mi me parece que esto es solo el principio.

-¿El principio de que? -pregunto Ulrich.

-De un nuevo tipo de guerra -opino Odd con tono serio.

Ambos se detuvieron y miraron indecisamente a Odd.

-Algún dia esto tendría que pasar, quiero decir, no nos vamos a pasar todo el dia matando zombies que no tienen ni idea de por donde van, ¿supongo? -opino Odd pensando determinadamente.

Se voltearon y siguieron andando dejando de escuchar las raras opiniones de Odd.

-¿Y como vas a llamar a esto? -pregunto Ulrich.

-¿A que? -pregunto Odd sin saber a que se refería.

-A que nombres les vas a poner a esta nueva etapa evolutiva de zombies -comento Ulrich.

-No se, estaba pensando en algo que fuese extremo -de pronto tuvo una idea-, ahí esta, zombies extremos.

-¿Como? -no entendió Ulrich.

-Zombies extremos, porque hacen cosas muy extremas.

-¿Y eso te parece extremo? -pregunto Jeremy.

-Si, porque hacen cosas como saltar, correr como un animal de jungla, ser mas listos que nosotros, esta claro, son mas extremos que un ser humano -opino Odd.

-¿Así que quieres decir que nosotros no valemos para nada, y los que mejores son en inteligencia son los muertos? -pregunto Jeremy irónicamente.

-Bueno, nosotros somos muy inteligentes, pero ellos son mas listos que cualquier chimpancé que haya aprendido a utilizar una cámara de fotos -opino divagando Odd porque ya no tenía ni idea de adonde quería llegar.

Ambos Jeremy y Ulrich rieron, ya les estaba dando gracia los sosos comentarios que decía Odd, no tenía ni idea de nada y solo decía sandeces.

-Bueno, al menos había que pensarlo claramente, porque sino uno se queda con esa idea en su cabeza, y luego acaba cayen... -Odd puso mal el pie y acaba cayéndose de encima del tubo y cayo de lleno en la tierra-... dose.

Ambos se percataron de que al final se cayo después de tanto rato, se dirigieron al ver como cayo de espaldas encima de un charco de barro, se quedo metido dentro.

-En nombre de los vivos y los mas inteligentes, me podrías ayudar -pidió Odd siendo amable para perdonarles después de todos los disparates que dijo antes.

Ambos se miraron, no sabían si hacerle caso o dejarle ahí tirado, pero como dijo que ahora los vivos son mas inteligentes que los muertos, decidieron ayudarle. Se rieron debido a la humillación que estaban montando.

-¿Porque os reías, que pasa? -pregunto queriendo saber porque se reían de esa forma y porque no le estaban ayudando a salir del barro.

-Vamos a ayudarte pequeño soldadito -comento Ulrich. Ambos agarraron a Odd por los brazos y lo ayudaron a levantarse.

Lo levantaron con mucha fuerza debido a lo atorado que estaba.

-No soy un pequeñito soldadito, yo soy un grandioso soldado, una maquina de matar implacable, un heroe de acción, un patriota -decía divagando Odd.

-Lo que tu digas, coronel Patton -comento chistosamente Ulrich.

Miraron por detrás de Odd, y observaron todo una cantidad de barro que llegaba desde la espalda hasta el culo.

-Em -opinaron ambos al ver como de sucio estaba.

-¿Que pasa? -pregunto Odd sospechando por ese tono.

-Nada, que solamente acabas de dejar tu huella en los sucios de Hollywood -comento sarcásticamente Ulrich.

Odd se giro y observo que tenía toda la parte de atrás sucia y llena de barro.

-Oh mierda -comento mosqueado.

-Vas a tener que quitarte eso -opino Jeremy al ver que aquello estaba demasiado sucio como para dejarlo así.

-¿Y donde lo vamos a hacer?, no voy a cambiarme de pantalones ahora mismo -reprocho Odd.

-Tenemos que buscar un lugar seguro -sugirió Jeremy.

-¿Pero en que lugar?, casi todos estos lugares no son lo bastante fuerte como para soportar una horda de zombies, imaginate que vienen los zombies extremos, y tiran la puerta abajo, ¿que hacemos?, nos marchamos sin nada -comento Odd al notar que las casas y viviendas que habían alrededor no eran lo suficiente seguras para soportar un ataque de muertos vivientes.

-Tenemos que buscar un lugar seguro urgentemente, se esta haciendo de noche, y como no encontramos un lugar especifico, acabaremos todos muertos -opino Ulrich al percatarse de los peligros que suponía.

Ambos se quedaron pensando.

Odd se quejo al ver que no había forma de elegir un lugar para estar seguros, de pronto se percato de algo sospechoso.

-Mirad allí -señalo Odd.

Ulrich y Jeremy se giraron y observaron a lo lejos un humo que subía.

-Es humo -dijo Jeremy.

-Debe de tratarse de algúna chimenea -opino Ulrich.

-¿Como sabes eso? -pregunto Odd.

-Cuando estaba con mi familia e íbamos a ver a los abuelos que estaban en el sur, ellos tenían chimenea, y cuando se prendía, el humo subía de esa respectiva forma -explico Ulrich porque determino eso.

-Debe de haber alguien vivo -opino Jeremy.

-Si alguien vivo seguramente tendrán para lavar la ropa, probemos o nos vamos corriendo si es que están muertos -opino Odd.

-Pero igualmente, ¿como sabemos que no son hostiles los que puedan habitar en ese lugar? -pregunto Ulrich dirigiendose a Jeremy.

-No lo sabemos, hay que intentarlo -opino el y se dirigió hacía donde salía ese humo.

Ulrich se quedo confundido al ver la increíble rapidez con la que hacía Jeremy para hacer cosas aunque no pensase en las consecuencias. Miro a Odd para saber su opinión. El parecía pensar en lo mismo.

Decidieron seguir a Jeremy para saber si lo que pensaba era cierto o no.

-Oye Einstein, ¿como estas tan seguro que los que viven ahí no nos mataran o no? -pregunto sarcásticamente Odd.

-Porque tengo esperanza, y la esperanza es lo único que hace que me de cuenta de las buenas cosas -comento Jeremy con tono de ironía.

Ambos se quedaron igual que antes, a veces ya no entendían a que se refería con cosas esas de la esperanza, pero suponiendo que en el fondo lo sabe.

Giraron a la esquina y entraron por una calle llena de chozas medio destruidas, llegaron al lugar de donde se veía el humo, era una choza parecida al de una granja de campo, dentro había todo un chalet con herramientas y trabajo de campo, pero afuera había todo un sistema de enrejado, era como un túnel de verjas de hierro puestas para que no entrase ningún intruso o muerto viviente.

Ambos se quedaron fascinados al ver el diseño de la choza.

-¿Quién creéis que pueda vivir aquí? -pregunto Odd al ver como habían montado el sistema de seguridad para impedir que atacase un zombie.

-No lo se. Pero creo que alguien que quería impedir a toda costa un apocalipsis zombie en su casa -cometo Ulrich deduciendolo irónicamente.

De pronto oyeron el sonido de una verja abriendose, una niña de siete años con el pelo rubio apareció entrando en la verja y sosteniendo un cubo con agua.

Ambos se quedaron sorprendidos al ver a aquella niña, eso significaba que quien viviese ahí tenía hijos, posiblemente toda una familia.

La niña abrió la puerta de salida de la verja, tiro el agua que había dentro del cubo, lo desparramo contra la tierra formando un charco de barro.

Se quedaron pensando en que hacer, ir directos a hablarle a aquella niña, o dejarlo pasar, pero hacía un tiempo que no veían a un superviviente que no estuviese viviendo en un campamento, decidieron hablar con ella pero con precaución, eran desconocidos en su morada.

La niña luego agarro un escobillón que había al lado de unas cajas, empezo a ir limpiando el cubo en el interior para dejarlo limpio después de haberte tenido toda esa agua sucia.

Al ver que estaba distraída la niña, decidieron acercarse a ella lentamente, caminaron acercandose poco a poco sin llamar la atención. Se estaban poniendo muy nerviosos, no sabían que decirle a una pobre niña que estaba trabajando, posiblemente nunca había visto ningúna otra persona mas ademas de su familia.

Cuando ya estuvieron lo bastante cerca, pensaron en quien hablaría primero, nadie estaba de acuerdo con nada, decidieron entablarlo a piedra, papel y tijeras, empezaron a tirar, Ulrich y Jeremy sacaron tijeras, y Odd saco papel, Odd perdió, le tocaba hablar con la niña, Odd puso una cara de protesta.

Se acerco un poco mas lentamente, de pronto piso sobre una rama provocando un ruido ensordecedor que llamo la atención, espero que no hubiese hecho demasiado ruido.

La niña se giro y observo sorprendida a un hombre desconocido.

-Disculpa pequeña, no te haremos daño solo queremos hablar contigo -intento de presentarse Odd para no parecer una amenaza.

La niña se asusto tanto que abandono el cubo y corrió entrando en la verja olvidándose de cerrarla, desapareció entrando en el jardín de la casa.

-Maldita sea -dijo Odd enfurruñado, ya lo había estropeado.

-Me parece que la has cagado -comento Ulrich burlonamente.

-No lo he cagado, el problema ha sido que he pisado esta rama que estaba en medio de ningúna parte, y ademas, es difícil caminar teniendo el culo lleno de barro, pareciese que me he una buena cagada -dijo protestando Odd.

-Tranquilos, tenemos que disculparnos con esa niña -consolo Jeremy.

-¿Porque? -pregunto Odd.

-La hemos asustado, posiblemente no había a otra persona que no sea un familiar suyo, somos como intrusos que hemos venido a hacer algo malo, tenemos que disculparnos y devolverle el cubo que se lo ha dejado -explico Jeremy la razón de porque tenían que disculparse del lío que montaron.

Jeremy agarro el cubo que estaba delante de la puerta, les indico a los otros que les siguiesen, ambos decidieron hacerle caso aunque estaba un poco frustrado.

Anduvieron por la reja hasta llegar al final, tenía una cerradura con manivela, retiraron la manivela del soporte y se abrió la puerta, les indico que entrasen.

Entraron en el jardín de la choza, el suelo estaba todo embarrado de barro, pero alrededor estaba todo decorado como si fuese una granja, había graneros donde se cultivaba el arroz y los cereales, había jaulas para gallinas, ademas había algunas que estaban sueltas, caminando como si nada, se quedaron sorprendidos al ver como el dueño de la casa lo decoro todo para que pareciese un lugar moderno.

-¿En serio, quien demonios vive aquí? -siguió Odd exigiendo una respuesta clara.

-Pues alguien que quería vivir seguro, con toda normalidad -comento Jeremy.

De pronto oyeron el sonido del gatillo de un arma. Delante entra la neblura de una puerta apareció un hombre viejo sosteniendo una escopeta.

Ambos se quedaron sorprendidos, debía ser el dueño de la choza.

-¿Que demonios hacéis aquí gamberros? -pregunto el hombre.

Se quedaron pensando en que se refería con lo que decía.

-¿A nosotros? -pregunto señalando Odd.

-Si a vosotros os estoy preguntando, panda de intrusos -protesto el hombre.

-Disculpe señor si le hemos molestado, pero es que acabamos de ver a una niña... -intento de explicarse Jeremy, pero el hombre le interrumpió.

-Es mi hija, me lo ha dicho todo -admitió el hombre. De entra la neblura apareció otra persona, la niña de antes, era su hija, abrazo a su padre al ver a aquellos desconocidos.

-La habéis asustado -le comento el padre a los muchachos.

-No ha sido nuestra intención -se defendió Ulrich.

-A mi me parece que la única intención que tenéis es de robar mi comida y mis objetos personales -cargo el arma-, largaos antes de que os meta un disparo en la parte que menos protegida tenéis.

Ya no tenían ningún opción de que aquel estaba muy decidido a dispararles, iba muy serio, tenían que explícarse cuanto antes.

-Disculpenos señor, pero no hemos venido a robarle ni nada por el estilo -se explico Jeremy intentando aclarar el asunto.

-Eso mismo dijeron unos jóvenes de vuestra misma edad, les exigí mi techo y mi comida, y ellos se ofrecieron a intentar a abusar de mi hija, como se que vosotros no queréis lo mismo.

Ambos se quedaron confundidos al oír eso, algo ya paso antes y eso produjo que el padre tuviese menos confianza de los jóvenes que entraban en su choza.

-No somos lo que parece señor, se lo prometo -acordo pacíficamente Jeremy.

-Pues no lo parece teniendo el cubo que ha usado mi hija -comento.

Jeremy se percato de que aún tenia el cubo en sus manos.

-Intentábamos de devolvérselo -explico.

-Pues déjalo ahí en el suelo entonces -ordeno, cargo el arma de nuevo.

Tranquilamente, Jeremy dejo el cubo apoyado en el suelo, luego se levanto teniendo las manas levantadas para ofrecer defensa.

-¿Que es lo que queréis? -pregunto el viejo.

-Estamos buscando un lugar para refugiarnos esta noche, también lo necesitamos para ayudar a nuestro amigo a limpiarse la ropa -explico Ulrich.

Odd miro incrédulamente de reojo a Ulrich.

-Lo siento pero aquí no os podéis quedar, estamos muy metidos en un problema de provisiones, por ahí a la retonda os encontrareis una lavandería, todavía funciona la electricidad, así que eso os servirá de ayuda -señalo el viejo.

-Es buena la idea, pero necesitamos buscar un lugar un poco mas seguro, las puertas y cristales que tienen no soportaran una horda de muertos vivientes -opino Jeremy.

-Es una lastima, pero aquí no os podéis quedar, marchaos a otro sitio un poco mas seguro -acordo con tono feroz.

Los tres asintieron, se estaban quedando sin opciones, la única ultima salida que tenían era decir de que iba su misión.

Jeremy dio un paso al frente para poder explicarse cara a cara con el viejo.

-No intentes dar un paso mas muchacho, o acabaras tullido -explico amenazantemente.

Jeremy se tranquilizo y espero el momento para hablar.

-No es ningún favor ni nada pero, hemos venido de muy lejos desde un campamento intentando llegar...

-Espera -detuvo el viejo-. ¿Has dicho que vienes de un campamento?

Jeremy se quedo consternado, al parecer sabía de lo que hablaba, miro a sus amigos para saber sus opiniones, expresaron dudas y asombro, miro de nuevo al viejo.

-¿De que campamento venís vosotros tres? -pregunto de nuevo.

Jeremy tenía sus sospechosas, pero no le quedaba mas remedio.

-De Fort Kadic señor, de Fort Kadic -pronuncio Jeremy esperando que aquello le hiciese cambiar de opinión.

El viejo se quedo petrificado al oír aquel nombre, casi se queda con la boca abierta, bajo el arma significando que confiaba en ellos.

-Venid, mi hija y yo os prepararemos algo para comer -confío el viejo, les indico que entrasen con el.

Jeremy y los otros bajaron las manos, al final pudieron convercerle de dejarles entrar en su morada.

Jeremy asintió, estaba así de cerca de decirle de que iba su misión, que casi provocaría un problema si es que confiaba en aquel hombre o no, se dirigió a los dos para verificarles que tenía el visto bueno del viejo.

-Tenemos visto bueno amigos -afirmo.

-Me parece que si -exclamo Ulrich.

-Uff -bufo Odd.

··

El viejo les dejo entrar en su morada, entraron en un salón donde había muchos platos, instrumentos de cocina y algunas piezas de porcelana antiguas. Se sentaron sobre unas sillas de madera que parecían casi desgastadas, se colocaron delante de una mesa y esperaron a que el viejo les sirviese algo de comer.

El hombre estaba sirviendo algo muy caliente, se veía que les estaba poniendo un grupo de especias dentro de una cacerola, olía bien de gusto, agarro una cucharón de bronce y empezo a mezclar dentro de la cacerola como un loco.

Mientras, su hija de siete años buscaba por todos los armarios, algún plato grande para poder servirles la comida a los invitados.

Los tres al ver que estaban algo ocupados, decidieron desprenderse un momento de su ropa pesada, se quitaron el chaleco antibalas y las armas, Jeremy dejo su escopeta metida en la mochila apoyada en el suelo, Odd puso su chaleco detrás de la silla y dejo el pistola de muñequera colgando en un costado de la manga del chaleco y Ulrich también lo dejo detrás como hizo Odd, apoyada detrás de su silla, en cambio dejo su katana apoyada rectamente sobre el extremo de la mesa, espero que no se cayese fácilmente. Jeremy vio indeciso al ver como hicieron los otros para dejar sus chalecos, ahora el parecía un chapucero por dejar el chaleco tirado en el suelo como si fuese su casa, estaba siendo maleducado, hizo lo mismo que los otros y lo dejo apoyado detrás de la mesa antes de que se enterase el viejo.

El viejo termino de preparar la comida, era una sopa de verduras, coloco dos sorbos de sopa en tres boles de cerámica, el y su hija se llevaron cada uno un plato de sopa.

-Aquí tenéis jóvenes soldados -les sirvió los platos con la sopa.

Ambos agarraron un plato cada uno.

Gracias -agradeció Jeremy.

Como no tenían cubiertos tuvieron que beberse la sopa como si se tratase de un vaso, haciendo unos ruidos muy molestos al sorber.

El viejo observo su forma de comer, parecían estar muy hambrientos.

Decidme soldados, ¿como os llamáis? -pregunto.

-Yo soy Jeremy, ellos son Ulrich y Odd -señalo Jeremy a cada uno de ellos.

-Encantados, yo soy Gus -se presento el viejo-, y esta es mi hija Laura, es el única familiar que nos queda.

-Todos hemos perdido algún familiar, y solamente quedamos nosotros -comento Jeremy exclamando.

-Si, eso esta claro -comento Gus.

Ambos volvieron a dar un sorbo a la sopa.

-Decidme ahora, ¿porque os habéis ido de Fort Kadic? -pregunto otra cuestión.

Jeremy se quedo a medio sorber su sopa, otra vez estaba Gus interrogandole.

-Tenemos una misión -contesto Jeremy.

-¿Que misión? ¿La de salvar al mundo por ejemplo? -pregunto irónicamente.

-Mas o menos -comento irónicamente. Volvió a dar otro sorbo.

Gus estaba un poco inquieto al ver a aquellos jóvenes soldados, por algúna razón habían abandonado el campamento y no parecía por una misión militar.

Odd termino de sorber y empezo a preguntar de la misma manera que hacía Gus.

-¿Porque nos ha dejado entrar si puede saberse? -pregunto.

Gus se sintió mas inquieto todavía, pensaba que nunca mas recordaría el pasado.

-Veréis, yo antes estuve en Fort Kadic -admitió Gus.

-¿Estuvo en Fort Kadic? -pregunto interviniendo Ulrich.

-Así es, en los primeros días, estuve ahí como medio año con mi mujer cuando aún no había parido a Laura -comento acordándose abrumadamente, apoyo su hombro en su hija para consolarla.

-¿Que paso? ¿Porque en ningún momento lo hemos visto por ahí? -pregunto Odd al percatarse de que nunca le había visto en el campamento.

-Cuando paso el tiempo ahí, no me gusto como cambiaron las cosas, la gente empezo a comportarse como muy histérica, estaban todos hablando de que no paraba de haber muerte por todas partes, el virus se extendió por todas partes, no había lugar seguro, no había esperanza en ningúna parte -explico acordándose de aquellos momentos tan terribles y deprimentes.

-¿Que le hizo cambiar de opinión? -pregunto Jeremy.

-¿Que me hizo cambiar de opinión? -pregunto Gus.

-¿Si? -volvió a preguntar Jeremy.

Gus se lo pensó una a dos veces, creía que nunca volvería a hablar sobre todo aquello.

-Cuando la gente se puso loca, creía que llegaría el dia en que todos empezarían a matarse los unos a los otros por intentar sobrevivir, la ley del mas apto, así lo llamaban por aquel entonces, así que decidí irme de allí en vez de quedarme a ver como pasaba todo eso, y durante este tiempo me he pasado aquí, en mi vieja casa de la infancia, donde he construido mi propio sistema de seguridad a base de muertos -se abrió los brazos para mostrar lo grande que era el sistema, por las ventanas de afuera se veía que habían rejas tapando todas las salidas de la casa, el viejo hombre se lo había montado todo a base de bien.

-Ahora decidme, ¿como están las cosas por ahí? -pregunto al darse cuenta de que no sabía nada de Fort Kadic, y justo tenía a tres personas que venían de ahí.

Ambos no sabían como explicarse, no sabían como decirle que había un cierto problema con el nuevo comandante.

-¿Como esta el comandante Delmas?

Ambos se quedaron confundidos con aquella pregunta, les estaba preguntando acercando acerca del ultimo comandante que hubo antes de Morales.

-Murió hace ya un tiempo -comento Ulrich, el se acordaba de que le paso al anterior comandante.

De pronto la cara de Gus cambio, no tenía ni idea de que había muerto el comandante. Se apoyo en su silla sintiendo abrumado por oír esa noticia.

-¿Que le paso? -pregunto queriendo saber de que murió.

Ulrich y Odd se quedaron en silencio, se sentían de la misma forma en que se inicio su funeral, todo un dia de luto en puro silencio.

-¿Fue infectado? -creyó de que se murió así.

-Murió de un tumor, un tumor benigno, no lo supero -admitió tímidamente Ulrich.

Gus se tranquilizo, por menos no murió de una forma violenta.

-Mejor era eso que convertirse en un muerto -exclamo irónicamente Gus.

-Todos pensamos lo mismo -comento Ulrich dando otro sorbo a la sopa.

-Si, mejor -exclamo Gus también.

Se quedaron todos en silencio sin saber que decir de momento.

De pronto Gus se acordo de algo que dijo antes.

-¿Por cierto, de que se trata esa misión exactamente?, porque a mi no me parece que hayáis abandonado un campamento de esa forma, me da a mi que os habéis largado -opino sospechando.

Ambos se quedaron sin saber que decir, Jeremy por su parte sabía que no podía decirle nada acerca de lo que estaban haciendo, no podían rebelarle la verdad porque parecía muy sospechoso aún, entonces se le ocurrió contarle la verdad pero de otra forma que pareciese autentica.

-Pues resulta que hace unas semanas, una persona que conozco, a la que yo creí que estaba muerta, me mando un mensaje diciendo que no estaba bien y que la gente con la que estaba, estaba en peligro, y me aviso de que no viniese porque iba a resultar muy peligroso, de pronto se corto la señal y no pudo volver a recuperarla, entonces me di cuenta de que estaba viva, y tenía que salvarla, así que ahora mis amigos y yo buscamos un lugar donde tengan aviones para poder ir a Francia y salvarla -explico Jeremy disimuladamente.

Ulrich y Odd se le quedaron mirando, en cierto modo se habían dado cuenta de que lo había contado apropósito, pero por la forma en que lo explico, sonó algo que parecía muy realista. Miraron a Gus para saber si se lo había tragado.

Gus se quedo pensando, estaba intentando de pensar si aquello era de verdad o no, por lo que decía parecía algo imposible, algo estaba muy raro en esa explicación.

Ambos se callaron esperando la opinión del viejo.

-¿Y dices que esta en Francia? -pregunto para verificar esa parte.

-Si así es -afirmo Jeremy.

Gus parecía estar a punto de sospechar algo, pero de pronto se empezo a reír como un lunático de manera inesperada.

Todos incluido la hija se le quedaron mirándole.

-Es increíble que quieras ir a Francia -comento burlonamente.

-¿Como? -pregunto Jeremy sin comprender a que se refería.

-Hay en ese país, solamente existe muerte, es imposible que alguien hubiese sobrevivido durante tanto tiempo -admitió riéndose, asintió sobre su silla.

-Pero eso significa que alguien hubiese sobrevivido de todas formas -aclaro Jeremy.

-Si pero veras -se acerco su silla contra la mesa-, cuando empezo el virus, toda una nube roja cubrió por completo todo el centro de Paris, la gente en cuestión de minutos se convirtió en otra cosa, en muertos por así decirlo, la infección y los voraces ataques de muertos vivientes empezaron a extenderse como de la noche a la mañana, nadie tenía ni idea de que se estaba produciendo una masacre, normalmente cuando hay una epidemia en un especifico lugar, se declara el estado de emergencia y se accede todo a una cuarentena, pero, como el virus andaba multiplicandose de víctima en víctima como cuando una bola rebota y rebota contra el suelo, toda una cadena de infecciones sin parar, como alguien puede haber sobrevivido a un ataque biológico como ese, nadie -explico Gus la razón de porque era imposible que alguien hubiese sobrevivido en Francia.

Jeremy se quedo asintiendo, si en cierta caso estaba diciendo la verdad, como era posible que la hija del creador del virus estuviese viva.

Gus agarro su bol con la sopa, también agarro un bote de sal que había en la lacena, tiro unos cuantas migas de sal a la sopa, luego agarro la cuchara y se sirvió de un trago.

Ahora todos se quedaron de vuelta en silencio, sin saber que decirse, lo que dijo Gus acerca de lo que paso en Francia, fue algo desconcertante.

-Como ya he dicho antes, no hay esperanza en ningúna parte -comento.

Jeremy se estaba empezando a cansar un poco de las deducciones de supervivencia de Gus, se creía que por haber visto los primeros días del fin del mundo, lo sabía todo con seguridad.

-Pero usted no la conoce -intervino Jeremy con tono brusco.

Gus de pronto se quedo en silencio con la cuchara caliente en la mano, los demás se le quedaron mirando con estupefacción.

-Así que se trata de una mujer -comento al darse cuenta por la entonación que se trataba de alguien femenino.

Jeremy intento ponerse estupefaciente pero no logro, le descubrió.

-Si así es -admitió avergonzadamente.

-¿Como se llama? -pregunto por saber.

Jeremy intento en un nombre que poner de ejemplo, no sabía como se llamaba aquella chica, tenía que buscar un nombre que fuese con su imagen, de pronto se acordo de un nombre que seguro que funcionaría.

-Maya -pronuncio Jeremy.

Ulrich y Odd se quedaron estupefactos al oír ese nombre.

-Maya -asintió-, para tener un buen nombre debe ser una novia hermosa.

-No es mi novia, es solo una amiga -rectifico disimuladamente.

Gus se quedo mirando estupefacto, sabía entender de que intentaba encubrirlo como todo joven maduro hacía a su edad.

-Dices que esta en Francia en peligro, y tienes la misión de rescatarla -exclamo Gus.

-Si eso mismo dije -exclamo el.

-Si yo tuviese una amiga, no habría hecho semejante misión suicida para poder rescatar a una persona que supuestamente estaría muerta, ¿me equivoco supongo? -cuestiono exclamativamente, volvió a dar otro sorbo a la sopa.

Lo que dijo Gus tenía mucho sentido, si estuviese tan decidido a salvar a una amiga, porque se arriesgaría tanto para salvar a una persona que no importa tanto a no ser de que fuese por otra cosa en cuestión.

A los otros dos se le quedo calada la misma cosa, algo en la mente de Jeremy estaba enturbecida y no se dejaba salir.

Para no seguir escuchando mas cosas como esas, decidió Jeremy terminarse su sopa de una vez, al final se puso fría, agarro el bol y dio un enorme trago al caldo que había dentro, lo bebió como si se tratase de una jarra de cerveza, todos se le quedaron mirando, sabían que estaba haciendo ese gesto para intentar olvidar algo que en cierto modo era verdadero.

Termino el caldo de la sopa, apoyo el bol vacío sobre la mesa que rechinaba por debajo, suspiro aliviado, lo había disfrutado a gusto.

-Ha estado muy bueno -agradeció por haberle obsequiado parte de sus provisiones.

-¿Quieres un poco mas? -pregunto Gus.

-No, os lo dejo a vosotros, yo puedo apañarmelas -indico Jeremy.

-Bueno -asintió y se levanto para llevar el bol hacía el lavavajillas, encendió el grifo y empezo a salir agua caliente por ahí, se puso a limpiar el bol.

Ambos tres se quedaron observando como su hija Laura les miraba con estupefacción, como si les estuviese examinando, como si nunca antes hubiese un hombre en su vida ademas de su padre.

Resulto muy extraño que los mirase así, ademas también se percataron que desde que se instalaron no había dicho ni mu, ni una sola palabra, porque.

-¿Por cierto su hija habla? -le pregunto Ulrich a su padre.

-¿Como? -no entendió Gus al tener el grifo prendido.

-¿Que si su hija habla? -volvió a preguntar.

Gus se giro de reojo y observo como su hija se mostraba muy pálida.

-Ah, si, si que habla, lo que pasa es que no esta muy acostumbrada a la gente, ella nació en medio de este desastre, así que no conoce a nadie mas que a mi y a su madre -explico Gus porque su hija era tan callada.

De pronto se percataron de que no había por ningún rastro la madre.

-¿Donde esta su mujer y su madre? -pregunto Odd señalando a cada uno de ellos.

Gus se giro de reojo mostrando una cara pálida y piadosa, aquella pregunta le dejo consternado y sin decir una palabra. Cerro el grifo, sacudió el agua de las manos y luego volvió a sentarse en su silla.

-Lo mismo que le pasa a todo el mundo -comento abrumadamente, se rezago sobre su hija.

Se dieron cuenta de lo grave que habían dicho.

-¿Que le paso? -pregunto Jeremy.

Gus alzo la vista mostrandose preocupado.

-¿Fue infectada? -pregunto Odd queriendo saber que se trataba de eso.

-No, no fue infectada por ese virus, mas bien, desapareció por así decirlo, fue olvidada hace mucho tiempo debido a ciertas circunstancias -explicó Gus sintiéndose triste por tener que acordarse de los malos momentos del pasado.

Ambos se quedaron desconsolados, no comprendieron del todo que le paso, pero suponieron que le paso algo peor que ser mordida por un zombie.

Laura se apoyo encima del hombro de su padre, se quedo consternada, hacía mucho tiempo que no veía a su madre, casi ni la recordaba.

-Ya paso todo, yo estoy aquí de acuerdo, yo estoy aquí -intento de consolarla antes de que se pusiese demasiado triste.

Los tres se sintieron muy culpables por tener que hacer eso, de pronto Jeremy sugirió una cosa para dejarlos tranquilos un momento.

-Vamos chicos, llevemos los boles -le propuso Jeremy a los otros.

Ambos acordaron y agarraron su respectivo bol y lo llevaron hacía el lavavajillas con los demás platos y utensilios.

Ulrich y Odd colocaron encima de la montaña de platos que había, se hizo un ruido muy estruendoso al tener que ponerlos sobre tanto fierro.

Jeremy se dirigió a Gus para hablar de un ultimo asunto.

-¿Hay algún donde podamos dormir para pasar la noche? -le pregunto.

Gus se que pensando en cual podría ser lugar para que se quedasen a dormir.

-Bueno, hay unas camas plegables que hay en el cobertizo izquierdo de afuera, intentare de que os podáis acoplaros para que os quedéis lo suficientemente cómodos -sugirió Gus permitiendo ayudarles.

-Gracias señor Gus -agradeció Jeremy por tener tanta amabilidad en ellos.

-No me llames así, hace que me parezca a mi padre, y el era demasiado mayor para estas cosas -comento chistosamente.

Ambos dieron una risotada falsa.

Cuando iban directos afuera, de pronto Odd se acordo de una cosa que no hicieron.

-¿Por cierto hay algún lugar donde poner a secar la ropa? -pregunto Odd.

Gus se dirigió a el.

-Bueno hay un lavadero cruzando la esquina, seguramente será útil -opino Gus.

-Bien, porque hacía ya un rato que me moría por tener unos pantalones limpios -comento Odd chistosamente.

Los dos rieron, se percataron de que se habían olvidado de que los pantalones de Odd estaban embarrados de barro por toda la espalda.

De pronto se oyó un trueno que llamo la atención de todos.

-Parece que va a haber tormenta -opino Gus al oír los truenos.

-Porras, y yo que me estoy frustando por no tener unos limpios y relucientes pantalones -dijo Odd mosqueado.

··

Llego la noche y empezo todo el cielo a nublarse de un oscuro color negro, tanto que hizo que todo el cielo quedase tapado bajo un manto de nubes negras, no se veía ni una sola estrella o la mismisa luna.

Empezaron a caer grandes cantidades de gotas, la lluvia caía sobre el barro del jardín, lo dejaba todo espeso y mas sucio que antes, estaba todo tan oscuro que en los charcos de agua se reflejaba la oscura noche, tanto que el color del barro a volverse negro y gris como el carbon y el fosfato.

Los animales se quedaron metidos en sus jaulas, las gallinas gritaban debido al miedo que tenían por los truenos que sonaba a lo alto del cielo, les estaba poniendo como locas.

Jeremy, Ulrich y Odd acomodaron un grupo de futones en una habitación contigua que había cerca de donde estaba el salón.

Se sacaron la ropa y la acomodaron en un lavadero que había, lamentablemente tuvieron que doblarlo debido a que la lluvia nos les permitía secarse los chalecos, iban ahora estar todos mojados, los acomodaron para que nos les diese la lluvia, pero aún así la humedad los mojaría.

Odd se froto la mano por la frente, estaba agotado y cansado, nunca antes había tenido tantas ganas de tener tanto sueño.

-Bueno chicos buscaos vuestro futon, porque yo no quiero pensar que me he metido en el que no era y no quiero llegar pensar que me ha dado algo malo -comento Ulrich acordando como iban a hacer para elegir su propío futon, tenía miedo de que eligiese uno que no sirviese para después no tener algúna enfermedad por contacto.

-¿Y que te crees que pueda pasar si te metes, habrá un muerto viviente debajo mordiente los pies? -pregunto burlonamente Odd, se metió dentro del futon que había al final de la fila.

-Pues que me pueda pasar que se me quede tu terrible olor de pies -comento sarcásticamente Ulrich acoplandose al futon del medio.

-Yo no tengo un mal olor de pies -protesto Odd.

-A lo mejor eso pasa porque tienes tan mal olor, que tus huecos nasales ya no funcíonan porque ya se han muerto debido a semejante olor -comento burlonamente Jeremy mientras se fija en la munición de su arma.

-Oh -reacciono Odd ante el comentario que dijo.

-Hay le has dado -exclamo Ulrich entusiasmado con el comentario insulso que dijo.

-Le voy a dar muchas cosas como siga así -comento el.

-Pues yo te voy que te vas a quedar aquí a dormir toda la noche atrapado en ese futon para siempre -comento Odd queriendo seguirle el juego.

-No, todavía no -dijo Jeremy.

Ulrich reacciono espontáneamente.

-Espera, ¿no te vas a ir a dormir todavía? -pregunto Ulrich.

-No, todavía no estoy cansado -dijo el.

-Pero necesitas recargar fuerzas, posiblemente mañana vayamos a tener que enfrentarnos a muertos vivientes -acordo Ulrich.

-Y zombies extremos -añadió Odd.

Jeremy no dijo nada, se quedo tranquilo haciendo lo que hacía.

Ulrich se quedo mirando lo que hacía.

-¿Que estas haciendo? -pregunto por saber lo que hacía, no lo veía bien.

-He pensado en mejorar mi arma, si vamos a tener que enfrentarnos a todo un ejercito casi intocable, quiero al menos tener algo que me haga permitir mas daño -propuso Jeremy.

-Pues ya que estas haciendo, porque no inventas un bazooka, o me mejoras mi guantelete para que dispare mas flechas que molen mas -sugirió Odd.

-Si vas a pasarte la noche diciéndome eso, a lo mejor no te ayudo -reprocho Jeremy.

Refunfuño Odd tirandose en su futon.

Ulrich sonrío riéndose falsamente.

De pronto Jeremy agarro un par de herramientas y se dirigió a la puerta de delante y la abrió, se aumento aún mas el sonido de la lluvia golpeando la tierra.

-¿Adonde vas? -pregunto Ulrich extrañado.

-Me voy a terminarlo afuera -admitió Jeremy.

-¿Porque? -pregunto de nuevo.

-Me gusta mas hacer las cosas afuera -comento.

-Pues si vas a quedarte aquí al menos no dejes entrar un resfriado...

-Como sigas protestando por todo a lo mejor te meto el resfriado para que lo tengas como castigo -le protesto Jeremy a Odd.

Al escuchar aquella orden tan insulsa, hizo que se callara atemorizado por lo que hiciera, se tumbo en el futon con la mirada endurecida.

-Buenas noches -se despidió Odd.

-Buenas noches -se despidió Jeremy.

Jeremy salió de la habitación y se propuso a cerrar.

-Espera -detuvo Ulrich.

-¿Que pasa? -pregunto Jeremy.

-¿Como es posible que tengas toda esa seguridad en tu interior? -pregunto exclamativamente Ulrich.

Jeremy se quedo callado sin decir nada, la luz de la oscuridad se reflejaba en sus gafas volviendo su mirada fría como una persona oscura y sin remordimientos de cualquier tipo.

-No lo se, debe ser por toda la esperanza -comento pensativamente Jeremy.

-Pues al menos ten esperanza de que no te mueras ahí afuera -comento sarcásticamente Ulrich.

-Yo no tengo esa clase de esperanza -reprocho y cerro la puerta, volvió toda la habitación a silenciarse.

Ulrich río, bajo su cabeza y se quedo pensando en lo extraño que era Jeremy, siempre tenía unas ideas de las que no sabía que pensar, estaba tan seguro de todo que le hacía parcialmente especial en un sentido, pero aún no se comprendía por ahora.

··

Jeremy se sentó en una silla mecedora que había en un rincón, se sentó encima y empezo a columpiarse con ella, estaba bastante tranquilo, puede que hubiese una lluvia muy molesta pero aún así era acogedor.

Agarro el percusor de su rifle, con un destornillador empezo a sacar cada uno de los tornillos que sujetaban los soportes conectados con el arma.

Sus gafas se le empañaban de humedad, pero aún así se las podía limpiar.

Aflojo el destornillador contra un tornillo, empezo a darle vueltas con mucha fuerza, estaba muy apretado.

-Vamos -se decía esforzándose.

Al final logro sacarlo, pero fue tan rápido que en ese momento el pequeño y diminuto tornillo se le cayo de las manos, cayo sobre los bordes de madera, pero lo peor fue que empezo a rodar dirigiendose a la tierra, si caía, lo perdería cayéndose con todo el conjunto de barro que había, rápidamente en un acto reflejo, consiguió agarrarlo de la punta a tiempo, estaba al borde de caerse del saliente del final.

-Ufff -bufo sintiéndose atemorizado por lo que podía pasar.

Para no perderlo de vista, dejo el diminuto tornillo en una mesa de madera que había al lado.

Se giro y observo en un acto reflejo, que había alguien delante observandole, era la hija de Gus, Laura, le estaba observando en medio de una neblura oscura que había detrás al entrar en la siguiente sección de la casa, lo miraba con una cara perdida y estaba colocada en una figura que la hacía parecer como la típica niña fantasma de las películas de terror.

No sabía si estaba teniendo alucinaciones o no, así que decidió hablarle, cosa que ya ninguno de los tres hizo después del lío que monto Odd antes.

-¿No deberías estar durmiendo? -pregunto de manera breve para que no se asustase.

-No tengo sueño -contesto ella, para ser una niña de siete años tenía una voz muy desenvolupada, como la de una niña de trece años.

-Deberías, aún eres muy pequeña para estar despierta a estas horas -comento.

-Puede que sea muy pequeña, pero aún así soy bastante madura como un adulto -comento ella dirigiendose a el.

-Y se nota -exclamo Jeremy agarrando otro tipo de destornillador.

Laura se acerco a el y se sentó en la otra silla que había.

-¿Que haces? -pregunto Laura.

-Mejorar mi rifle -contesto el forzando con el destornillador.

Laura se le quedo mirando con escepticismo, parecía estar en un apuro.

-¿Quieres que te ayude? -pregunto.

-Vale ven aquí -pidió Jeremy.

Laura se levanto de su silla y se acerco a el.

-Ves aquí, estos tornillos -le señalo.

Verifico Laura.

-Tienes que poner la mano para impedir que se caigan, ¿de acuerdo? -le explico lo que tenía que hacer.

Jeremy forzó con el destornillador en uno de los tornillos diminutos que había dentro del percusor, mientras Laura buscaba el lugar donde ubicarse cuando saliese el tornillo.

-Ahí esta -dijo, ya casi estaba saliendo el tornillo.

Giro con mucha el destornillador, salió el tornillo y cayo encima de las pálidas manos de Laura, lo había conseguido.

-¿Donde lo dejo? -pregunto para saber donde dejaba el tornillo.

-Déjalo aquí mismo -le señalo.

Apoyo el tornillo delante de un grupo de herramientas.

Estaba tan cansado de tener que forzar esos tornillos, que decidió asentirse un rato.

-¿Como dijiste antes que te llamabas? -pregunto porque no se acordaba de su nombre.

-Jeremy, Jeremy Belpois -pronuncio.

-Belpua -dijo ella sin comprender el tono del apellido.

-No no, es Belpois, no Belpua, así es como suena -rectifico Jeremy.

Ahora comprendió.

-Nunca antes había oído ese apellido -comento ella.

-Eso es porque no viene de aquí, ni yo tampoco lo soy -comento el.

-¿De donde vienes?

-De Francia.

Laura se quedo sorprendida, tenía a un autentico francés delante.

-Eres francés, pero creí que todos los franceses había muerto.

Jeremy se quedo humillado por lo que dijo, no sabía que era lo que le explicaron pero seguro que no era del todo cierto.

-Pues al parecer yo soy el ultimo -comento irónicamente.

-¿Y esa chica que tienes en Francia, también es la ultima que queda que sea francesa? -pregunto acordándose de lo que dijo antes.

Jeremy se lo pensó, en cierto modo aquella hija del creador del virus, tenía un aspecto del que no sabía distinguir, tenía que pensarse algo que sonase realista pero absurdo.

-La verdad es que nunca he entendido de que país exactamente -comento sarcásticamente, ese fue el ejemplo que se le ocurrió.

-Entonces debes de ser muy buena pareja si no sabes de que país viene -exclamo retóricamente ella.

-Si debe de ser -dijo Jeremy riéndose por aquel comentario.

En cierto modo, aquella niña era mas lista de lo que parecía, puede que fuese cerrada de voz, pero mas abierta de mente.

-¿Debes de echarla de menos? -pregunto.

-Mas o menos -contesto el dudando.

-¿A que te refieres? -pregunto Laura desconcertada.

Jeremy bufo asintiendo, aquella niña sabía como hacer para interrogar a la gente.

-Hace ya un tiempo, que no estamos muy conectados, debe de ser por eso, que quedo abandonado en Francia, y ahora esta en peligro -contó tímidamente.

-¿Piensas que esta en peligro por tu culpa? -pregunto para verificar si se trataba de eso.

-A veces pienso que si, y a veces pienso que no -contesto irónicamente.

-¿No estas muy seguro verdad?

-Exactamente creo que has acertado con eso -se dirigió a Laura con cara indirecta-, a veces aunque no lo parezca soy un poco difícil.

-¿Difícil de personalidad tal vez? -pregunto sugiriendo.

-En cierto modo si -contesto quedandose con eso.

De pronto se oyó retumbando un trueno, estaba lloviendo mas fuerte.

-Deberías irte a dormir antes de que tu padre se entere de que estas aquí -opino Jeremy al ver la fuerza que tenía clima ahora mismo.

-Mejor -se dirigió Laura a la puerta-. Papa siempre dice que cuando no hay nada que perder no hay esperanza, no hay esperanza en ningúna parte.

Jeremy se dirigió a la niña con una mirada sórdida e incrédula.

-Tu padre se equivoca, siempre hay esperanza -comento Jeremy seriamente.

-¿Y donde esta? -pregunto Laura.

Jeremy no supo como decírselo claramente.

-Eso tendrás que buscarlo tu y tu padre -exclamo.

Laura se fue con aquel comentario en su cabeza, parecía haberlo comprendido en cierto lugar, ahora que estaba solo de nuevo, decidió volver a lo que hacía, agarro el destornillador y volvió a sacar todos los tornillos del soporte.

··

En un lugar oscuro de la casa, donde el ruido se convertía en silencio, y la duda se convertía en misterio, Laura se encontraba detrás de una puerta de madera sosteniendo un libro mientras le contaba a alguien que se encontraba detrás.

-Y entonces el buen príncipe se dirigió a la habitación de su amada hija, donde dormía tranquilamente pensando en las hazañas y aventuras que había hecho su padre durante su tiempo como caballero de la guardia, habría unas puertas de acero de una manera que hizo sonar un ruido estrepitoso por toda la habitación, observo a su hija medio dormida, moviendose debido a que estaba empezando a tener pesadillas sobre aquellos momentos de pánico que sufrió su padre a lo largo de sus aventuras, estaba sofocando y entrando en un estado aterrador, su padre corría rápidamente a sofocarla, para que dejase de tener pesadillas, entonces dijo: (Oh amada hija mía, porque estas tan asustada), y la niña dijo: (Porque tengo miedo de que te pase algo, has tenido tantas aventuras y viajes por todo el país, que ya me dan miedo, me da miedo pensar que pueda pasarte algo), entonces su padre le comento una cosa que le hizo sentirse mejor: (Tranquila hija mía, no puede pasarme nada malo, los caballeros jamas les pasan algo terrible), y la niña se quedo a gusto con eso.

Detrás de la puerta de madera, cerrada con bastantes cerraduras, una figura de ojos vidriosos, gemía terroríficamente al ver a Laura que estaba al otro lado.

··

A la mañana siguiente, las nubes negras se apartaron y dejaron pasar al sol, haciendo amanecer un nuevo dia.

La luz del sol se reflejaba en los enormes charcos de agua que había alrededor del sucio y embarrado jardín.

Gus salió amorronado, no había dormido muy bien por culpa de la tormenta de noche, y eso no era lo peor, todo su jardín estaba envuelto en barro, todo lleno de un barro del mismo color parecido al excremento, era como estar en una autentica granja, con el estiércol de los animales y todo.

Gus asintió, ahora significaba que tenía trabajo que hacer, de pronto oyó unos gemidos que sonaban desde afuera, dio la vuelta al jardín y fue directo a la entrada enrejada, detrás había un grupo de muertos vivientes que estaban atrapados entre los agujeros de las verjas, intentaban pasar pero no podían, y lo peor es que ya no podían sacarse los brazos de ahí, Gus asintió de nuevo, otro trabajo mas que hacer.

Ulrich y Odd se despertaron amorronados, se habían sentido algo incomodos debido al estar durmiendo en un futon, se habían pasado los años durmiendo en sus respectivas camas en el campamento, así que no conocían otra cosa que no fuese un colchón.

Odd se enderezo hacía arriba y levanto los brazos bajandolos lentamente de lado mientras bostezaba abriendo la boca como si fuese un león.

Ulrich se enderezo también pero teniendo una enorme migraña en la cabeza, no había dormido muy bien debido a dormir en el suelo y por la lluvia de anoche.

Odd se fijo en que su amigo alemán se había despertado.

-¿Como has dormido? -pregunto Odd con tono irregular.

-Como si me estuviesen taladrando la cabeza -contesto Ulrich refunfuñando.

Enderezaron cada uno de sus músculos, estaban tan incomodos que se lo habían movido de lugar.

Odd se giro un minisegundo y de pronto se dio cuenta de que Jeremy no estaba metido en el futon.

-¿Donde esta Jeremy? -pregunto desconcertado.

Ulrich también se percato de eso.

-Aquí -respondió una voz que venía de delante.

Jeremy estaba sentado de rodillas delante de una mesa con cajones de madera.

-¿Que haces ahí? -pregunto Odd queriendo saber porque estaba ahí sentado en aquella posición tan extraña y vulgar.

-No pude llegar a tiempo para meterme en la cama -contesto irónicamente.

-Eso te pasa por irte a dormir a cualquier hora -protesto Odd.

-Al menos yo hice algo de provecho -alzo su rifle que ahora tenía un nuevo aspecto.

-¿Que le has hecho al rifle? -pregunto Ulrich.

-Lo he mejorado -admitió.

-¿Y ahora que hace? -pregunto de nuevo Odd.

-Pues que ahora dispara mejores balas.

-Eso no es nada nuevo -opino quejándose.

-Pues ya veras cuando veas a un muerto viviente explotandole la cabeza con una de estas balas -comento sarcásticamente mientras se levantaba de su sitio.

-A lo mejor estoy ahí para verlo -dijo Odd acostándose de vuelta en su cama.

Sonrío falsamente Jeremy mientras ponía el seguro al arma.

-Vamos a desayunar -sugirió Ulrich levantándose de su futon.

-No estaría mal -opino Jeremy.

-¿Pero que vamos a comer? -pregunto quejándose Odd.

-Pues lo que haya -opino Ulrich.

-Pues lo que haya no me parece nada nuevo -comento Odd sollozando entre las sabanas.

Ambos miraron a Odd, se sentía todavía adormilado y con ganas de no hacer nada, decidieron dejarle ahí y dejar que se queje de todo.

-¿Te podemos dejar aquí un rato? -pregunto Ulrich sugiriendo.

-Vale, pero avisadme por si atacan la casa -acordo burlonamente Odd.

Dejaron que Odd durmiese en paz y decidieron desayunar.

··

Entraron en la cocina y estaba Laura dibujando con unos marcadores en un papel.

-Hola -saludo.

-Hola -saludaron ambos amorronados.

Se sentaron en unas sillas que había en un extremo, esperaron saber que iban a comer o que iban a hacer en todo el dia.

-¿Dime pequeña niña?, ¿que hay para desayunar? -pregunto refunfuñando Ulrich.

-Solo pan con mermelada -contesto ella.

-Solo eso -replico Ulrich.

-¿Y que te pensabas que había? -pregunto Jeremy queriendo saber que opinaba el.

-Bueno no se, tienen gallinas podrían no se, hacer algún huevo frito -dijo Ulrich sugiriendo.

-Mi padre podría hacer algún frito si quisieseis -comento Laura.

-Pues perfecto -acepto Ulrich-. ¿Por cierto donde esta?

-Esta ahí afuera, ocupandose de limpiar el jardín -indico Laura.

Ambos movieron aún lado sus cabezas y miraron por la ventana del fondo, que afuera estaba Gus moviendo algúna herramienta por el suelo.

-¿Vamos a verle? -le pregunto Jeremy al alemán.

-Vale -accedió Ulrich.

Ambos se levantaron y decidieron ir a ver como le iba a Gus, Laura continuo con lo que hacía.

··

Gus estaba limpiando el barro que había en el jardín utilizando un rastrillo para arrastrar el barro a una cierta sección donde podía limpiarlo después.

Se alzo y observo que dos de los tres soldados estaban despiertos.

-¿Habéis dormido bien muchachos? -pregunto Gus.

-Si es que a lo de anoche se le puede llamar dormir con tantos truenos -replico Ulrich.

Gus río sarcásticamente.

-¿Que ha pasado aquí? -pregunto Jeremy al ver el estado deplorable del jardín.

-La lluvia a ensuciado todo la tierra, solo queda todo este embrollo de suciedad y barro por todas partes, estoy intentando de llevar la tierra sucia hacía sección -señalo a un hueco donde había una manguera colocado sobre una rueda metálica y fina-. Luego me ocupare de quitar los charcos de agua.

Carraspearon afirmativamente amos.

-¿Habéis venido aquí a decirme esto? -pregunto Gus para verificar.

-No -rectifico Ulrich-, estamos aquí porque queremos desayunar y nos gustaría que nos hicieras unos huevos fritos con los huevos que ponen las gallinas.

Gus dejo parado el rastrillo y miro preocupado a los dos.

-¿Que pasa? -pregunto observando la expresión de Gus en su cara.

-Bueno se que sois soldados y ademas mis invitados, pero me temo que ahora mismo no estoy muy para ayudaros con esto de los huevos -comento Gus.

-¿Y eso porque?

-Al parecer la tormenta ha asustado demasiado a las gallinas y no tienen muchas ganas poner huevos, hay un grupo de huevos que podría utilizar para cocinar, pero si las gallinas no ponen huevos enseguida, esos de ahí podrían ser los últimos que quedasen -señalo a un habitáculo donde estaban guardados los huevos.

-Eso quiere decir... -intervino Ulrich.

-Que estamos en un problema -admitió Gus al ver el estado en que se encontraban.

De pronto se oyó un gemido que venía de afuera.

-¿Que ha sido eso? -pregunto Ulrich extrañado por ese sonido.

-Esos de ahí -señalo Gus a las rejas de seguridad.

Ambos tres observaron que había un grupo de muertos vivientes amontonados sobre la reja, estaban gimiendo por tener hambre de carne humana.

-Parecer ser que la tormenta los trajo aquí, están atrapados y no pueden salir -dedujo Gus.

-¿Y nos ha intentado de matarlos? -pregunto sugiriendo Ulrich.

-Si puedo hacerlo, pero necesito algo de ayuda para quitarlos de ahí sin que hagan daño a la verja -opino Gus.

Carraspearon deduciendo que era un problema.

De pronto se oyó un bostezo que venía de atrás de ellos.

Se giraron y observaron venía hacía ellos poniendo una mirada adormilada.

-Mira quien ha decidido levantarse -comento chistosamente Ulrich.

Jeremy dio una risa falsa.

Se junto con ellos poniendo una expresión de molestia.

-¿Como te ha ido eso de intentar seguir durmiendo? -pregunto Jeremy.

-Fatal, cada vez que he cerrado los ojos me he acordado de lo mal que debe de estar pasando Sam en el campamento -dijo Odd mosqueado y frustado.

-¿Todavía sigues preocupado por eso? -le pregunto Ulrich.

-Si, bastante, tanto que me voy a desahogar matando a esos de ahí -saco su rifle muñequera y se la puso en la muñeca. Se dirigió a matar a los zombies de la verja.

Ambos se quedaron mirando con escepticismo, parecía que abandonar el campamento le había sentado demasiado mal, y ahora se estaba reprimiendo como pudiese.

Los zombies gimieron mas al ver que se acercaba una persona.

Odd se junto delante del zombie que feo que había entre ellos, apunto su rifle hacía el centro de la frente, disparo y una flecha atravesó su cráneo, el cuerpo cayo pero con el brazo metido aún en el agujero de la verja.

Luego fue disparando cada una de las flechas a cada uno de los cuatro zombies restantes que había alojados entre la verja.

Ahora que todos estaban muertos no sabía que hacer teniéndolos ahí retenidos. Se giro mostrandose escépticamente.

-¿Que hacemos ahora? -pregunto opinando retóricamente.

Ambos se quedaron pensativos sobre como deshacerse de los cadáveres que colgaban de los huecos de la verja, Gus tuvo una solución.

-Venid -ordeno refunfuñadamente.

Siguieron a Gus hasta el final del túnel verja.

Saco la palanca del soporte y se abrió la puerta, salieron al exterior y pensaron en como hacer para sacar sus brazos de los huecos.

-¿Como los sacamos? -pregunto Jeremy.

Gus agarro a uno de los muertos.

-Ahí que intentar de sacarles con mucha fuerza pero sin poca prisa, porque sino se desarmaran y provocara un problema mayor -explico.

Cada uno agarro a un muerto, lo sacaron con fuerza pero intentando de que no se les saliese sus brazos del lugar, porque si se rompiesen y quedasen los brazos pegados al hueco, costaría mas.

Sacaron a unos cuatro pero faltaba uno, ahora era suficiente, se quedaron sujetandolos mientras pensaban en donde dejarles.

-¿Donde los dejamos ahora? -pregunto Odd-. Aquí tirados.

-No no, aquí se amontonan demasiados, mejor ponedlos en ese rincón de ahí, hay mucho espacio lo he estado haciendo desde siempre- señalo Gus a un pequeño compartimento de madera que estaba delante a unos metros.

Tenía la misma cerradura que la verja, sacaron la palanca del soporte y abrieron la puerta con mucha suavidad.

Cuando la abrieron les vino un terrible hedor que los asfixio por completo, se fijaron que había un grupo de cadáveres que llevaban un tiempo pudriendose, el hedor era terrible y llegaba por todas partes.

-¿Es que nadie ha limpiado aquí? -pregunto mosqueado Ulrich.

-Una vez intente de limpiarlo todo con desinfectante, pero la suciedad de la madera provoca un efecto que la destruye, este es el único lugar en el que puedo deshacerme de los muertos que se amontonan en mi sistema -comento Gus.

Ambos fueron arrastrando a cada uno de los muertos, los dejaron en ambos extremos al lado de otros muertos, luego fueron a por el quinto que había atrapado, lo sacaron con suavidad porque tenía un aspecto inverosímil y putrefacto, era prácticamente una momia andante, lo llevaron arrastraron y lo tiraron junto a una pila de muertos que tenía su mismo estado.

Una vez que ya estaban todos, decidieron cerrarlo.

Volvieron dentro y empezaron a husmearse por todas partes, el olor a muerte se les había quedado pegado en todo el cuerpo.

Odd no se sentía a gusto con ese olor.

-Por dios, parece que voy a tener que ducharme ahora mismo -comento Odd mosqueado por el mal hedor que le recorría.

Gus se dirigió a ellos interviniendo para avisarles de una cosa

-A por cierto chicos, el agua de la bañera no funciona muy bien, solo se puede utilizar una vez al dia, así que os recomiendo que la utilizeis mas tarde -advirtió Gus.

-¿Como? -replico Odd-, y tener todo este hedor toda la tarde, por dios.

-Bueno creo que Gus tenía razón en eso -opino Jeremy.

-¿Y eso porque? -pregunto Ulrich.

-Tenemos que ayudarle a limpiar todo este estropicio, si nos bañamos ahora, como nos limpiamos después de todo este barro, ademas, nuestras ropas ni siquiera están secas todavía -propuso Jeremy.

Ulrich quedo convencido de eso, tenía razón, si trabajaban primero, la satisfacción iba a ser mejor después.

-Si tiene razón hagamoslo -accedió Ulrich.

-¿Como?, y perdernos el desayuno -replico Odd de vuelta.

-Ademas el ha dicho que los huevos no están muy útiles para ahora mismo, vamos a tener que esperar a que se pongan maduros y así los podamos comer -exclamo Jeremy.

Odd no tuvo opción, tenía que seguir sus opiniones.

-Esta bien de acuerdo chicos, trabajar primero, y comer después, ¿así es?

Ambos afirmaron entusiasmados de su decisión.

-Bueno jóvenes soldados, parece que voy a tener nuevas manos para el trabajo, y por eso vais a necesitar estos -se dirigió Gus al cobertizo que había al lado del gallinero, saco un grupo de rastrillos y se los llevo al grupo.

-Con estos -le paso un rastrillo a cada uno.

-¿Que hacemos exactamente con estos? -pregunto Odd.

-Así -Gus se enderezo y les mostró como se hacía, había que ir moviendo verticalmente sobre el terreno arrastrandolo hacía delante.

Miraron como se hacía, quedaron convencidos de eso.

-¿Esta claro? -pregunto para verificar si lo había entendido.

-Si -ambos se pusieron a hacer lo mismo.

-Muy bien, por ahora yo voy a cuidar de Laura durante un rato, después voy a ver como habéis progresado, ¿de acuerdo?

-De acuerdo -afirmaron con tono de soldados.

Gus sonrío riéndose, jamas había visto a unos cadetes tan trabajadores como esos, los dejo ahí mientras se ocupaba de su hija.

Ambos se quedaron arrastrando todos los montones de lodo y barro que había, el truco de los rastrillos funcionaba pero moverlos era mas complicado.

Odd de pronto intervino:

-¿Decidme una cosa chicos? ¿Hasta cuanto nos vamos a pasar aquí? -pregunto percatandose de que parecía que se habían hospedado ahí como si nada.

-Hasta que nuestros traques se sequen -contesto Jeremy.

-¿Porque dices eso, es que al menos no te encanta estar aquí? -pregunto respaldando Ulrich.

-Bueno, si me encanta estar aquí, pero quiero hasta cuando vamos a coger un avión para poder irnos a Francia y encontrar a esa tal hija del creador del virus -replico Odd.

-No te preocupes Odd, iremos muy pronto -consolo Jeremy.

-¿Para que, para poder visitar a tu novia Maya? -pregunto sarcásticamente refiriendose a aquel nombre que dijo antes.

De pronto ambos se quedaron conmocionados con lo que dijo, Jeremy se enderezo poniendose recto y mirando seriamente a Odd.

-En serio, ni siquiera sabes como se llama esa niña del pelo rosa y ya estas poniendose un nombre -admitió Odd blasfemando.

-No le he puesto ese nombre para variar -comento Jeremy.

-¿Y entonces porque se lo has puesto?

Jeremy tardo en decidirse.

-Porque se me ha ocurrido -exclamo y siguió arrastrando el barro con el rastrillo.

Ambos sabían que en el fondo escondía algo, y tarde o temprano tenía que desvelarlo, continuaron arrastrando el barro con el rastrillo tranquilamente.

-Dime, ¿de donde has sacado ese nombre? -pregunto para confirmar la sospecha.

Jeremy se quedo paralizado al oír esa pregunta, tenía miedo de contestarla, pero, que opción tenía si iban a seguir protestando por eso.

-De una persona que conocí hace un tiempo, cuando estaba con mi familia en aquella base militar -admitió tímidamente Jeremy.

-Seguro que debías de tener una buena relación con ella -exclamo Odd.

-Bueno, de relación, tenía un gran afecto por ella, porque se sentía muy sola, y yo era el único que podía consolarla -resumió la relación que tenía con la tal Maya.

-¿Y eso porque? -pregunto Ulrich levantando su rastrillo en forma horizontal.

-Sus padres habían muerto, y ella se quedo a vivir en un recinto de la base donde estaban todos los huérfanos que habían perdido a sus familias por culpa del virus, un dia ella se escapo de donde estaba y por accidente choco conmigo, intente de consolarla porque estaba muy triste, le dije que porque estaba afuera del recinto, y ella me dijo que no se sentía agusto ahí, después yo le dije que sus padres se preocuparían por ella, y ella me contesto, que no tenía. Ahí me di cuenta de que estaba abandonada en un lugar que no conocía, así que decidí ayudarla, la lleve de vuelta al recinto y le prometí que cuidaría de ella todos los días, y eso hice -explico seriamente todo aquello que hizo cuando la conoció.

-Vaya -dijo Odd asombrado por la capacidad que tenía de ser tan educado-, ¿debiste ser muy caballeroso en aquel entonces?

-Bueno, era una niña de cinco años que iba a hacer yo entonces -admitió irónicamente Jeremy.

Ambos cambiaron de expresión al oír que se estaba refiriendo a una niña pequeña, ambos no se creían que hubiese tenido a una pequeña niñita de pareja, pero de pronto Ulrich se percato de que no se estaba refiriendo a una novia en particular, aunque Odd parecía que no lo entendió.

-Espera, ¿estas diciendo que tuviste a una niña de cinco años como novia? -pregunto desesperado Odd para aclarar esa afirmación.

-Odd -detuvo Ulrich.

-¿Que? -se giro para hablar con el otro.

-Creo que no nos esta hablando de una novia exactamente -aclaro Ulrich.

Odd se quedo comprendiendolo.

-Ah -ahora lo entendió.

-Así es, cuide de una niña pequeña durante un año y medio -aclaro Jeremy chistosamente.

-¿Y porque hiciste eso? ¿No podían haberlo hecho profesores que habían por ahí? -pregunto Ulrich queriendo entender esa parte.

-Si, pero, no le caía muy bien la gente ahí, no era muy amistosa con tantos soldados confrontandose entre si, así que decidí enseñarla yo mismo, porque yo era el único que había sido bueno con ella -comento Jeremy acordándose de aquellos momentos tan placenteros.

-Así que fuiste como un padre como ella -concluyo Ulrich.

-Si así es -afirmo Jeremy admitiendo que fue agradable en su momento.

Se entusiasmaron con la idea de que Jeremy fuese como un padre protector, ya casi nadie hace eso, se han olvidado de la bondad, solo queda el apetito por la supervivencia, lo único en lo que piensa todo el mundo, en cambio a muy pocos que lo hagan, y en ciertas ocasiones, acaban mal, por tener esa bondad, ya que algunos no les gusta tener esas emociones. De pronto ambos se acordaron de que tenían que continuar limpiando el jardín, continuaron llevando el barro fundido a un rincón que había a unos metros. Pero estaban tan entusiasmados con la historia de Jeremy, que decidieron seguir escuchándola unos minutos.

-¿Y dime? ¿Que paso después? -pregunto Odd para seguir sabiendo de la historia.

Jeremy se detuvo inexpresivo, no pudo haberse dado cuenta de que ahora iba a llegar a esa parte.

-El virus llego hasta la base, cientos de muertos atacaron el campamento, toda la gente corrió despavorida, lo único que hubo en ese momento fue muerte y destrucción, la base ya no existía, se convirtió en el infierno -explico Jeremy con un tono tímido y siniestro.

Ulrich y Odd quedaron indecisos, ambos estaban pensando en lo horrorizado que debía de haber estado en aquella momento.

-¿Que le paso a Maya? -pregunto Ulrich.

-Eso fue lo primero que pensé, cuando toda la gente empezo a ser evacuada, intente buscar a Maya, fui corriendo por todo el complejo buscándola desesperadamente, llegue adonde estaba el recinto, estaba todo abandonado y patas arribas, pensé que debían de haber llevado al notar como quedo todo, pero entonces... -se quedo bloqueado al no intentar pensar en aquello.

Ambos se quedaron extrañados.

-¿Que paso entonces? -pregunto Odd queriendo saber que pasaba ahora.

-Me encontré con ella, delante de mi.

-¿Y estaba bien? -pregunto Ulrich para confirmar.

-No, no estaba bien, porque se había convertido en una muerto viviente -dijo Jeremy en un tono ensordecedor y aterrador.

Ambos se quedaron inexpresivos al oírlo, no podían creer que acabase mal después de todo.

-Intente de hablar con ella, pero no era ella, ella había muerto, y se había convertido en aquella cosa, de ojos infectados en sangre, y con la mirada tremendamente pálida, sabía que intentaba hacerme lo mismo que le hizo a un sargento que estaba muerto alrededor de la sala, ahí me di cuenta de que estaba en peligro.

-¿Y que hiciste? -pregunto Ulrich.

-¿Que hice? Agarre la pistola que tenía el sargento muerto, lo apunte hacía ella y... -se quedo bloqueado de nuevo.

-¿Y la mataste? -pregunto Odd queriendo saber que paso así.

-Eso intente, pero entonces la mire de nuevo, y creo aún, de que vi tristeza en sus ojos, que estaba sufriendo en su interior, que aún quedaba algo de ella, así que baje el arma, e intente confraternizar con ella.

-¿Y funciono?

-Creí que si, pero entonces me grito abriendo la boca de una forma horripilante, y se dirigió corriendo hacía mi, volvía a alzar el arma, y le dispare en la cabeza, murió al instante, su cuerpo quedo tirado en el suelo, sin tener tiempo de ponerla en una posición mejor, para dejarla descansar -termino de contar, se perdió en sus emociones.

Ulrich y Odd quedaron con la mirada perdida, jamas pensaron que el tuviese que enfrentarse a una decisión como esa.

-Así que por eso, escogí ese nombre, porque cada mujer que veo, me recuerda a la pequeña Maya, y quiero seguir hacíendolo -admitió con tono pálido, volvió a seguir limpiando el jardín.

Ahora comprendió mejor la triste vida de Jeremy, jamas pensaron que tuviese que pasar por cosas como esas, continuaron limpiando el barro, para así acabar a tiempo de poner bañarse todos.

Dentro de la casa, Gus miraba perplejamente a los tres chicos que le estaban ayudando a limpiar el jardín, eran buenas personas después de todo, lastima que tuviese que sacrificarlos para poder salvar a la única familia que le quedaba.

··

El comandante Jim Morales, estaba sentado en su sofá de cuero, observando la chimenea que tenía al lado, observaba el fuego resplandeciente que había en la hoguera, en ella se imaginaba todo el horror por el que había pasado, gente ardiendo hasta los cimientos, hombres volviendose tras de si, y eso pasaba por no haber vivido como una tranquila comunidad, como la suya en Fort Kadic.

De pronto alguien toco la puerta a golpes.

-Pase -ordeno a quien estuviese detrás.

Se abrió la puerta y apareció el capitán Lorry mostrandose perplejo.

-¿Han podido encontrar tus hombres cual ha sido la salida de escape de esos renegados? -pregunto para verificar si de una vez por todas habían encontrado la salida por la que escaparon los desertores.

-Todavía no, pero tenemos una pista sobre eso -comento Lorry.

-De acuerdo, seguid buscando, y avisadme de cualquier indicio -acordo Jim.

-Si señor -accedió Lorry formalmente, luego se fue de vuelta con sus cadetes.

Se quedo de vuelta mirando la hoguera en su chimenea, se imagino ahora a los desertores, ardiendo en sus manos, se forzó los puños de tal manera que hizo chasquidos de hueso, odiaba a los desertores y a los renegados, todos aquellos a los que intentaban escapar de su compañía, con lo terrible que era estar solo, y justo estaba en el lugar, donde podía tener a toda la gente que tenía a su disposición.

··

Paso la noche, al final el trabajo de limpiar el jardín tardo mas de lo que parecía, quedo reluciente el jardín, estaba todo arenoso, pero era mejor que tenerlo todo lleno de barro, y los animales volvieron a estar mas tranquilos después de la histeria de la anterior noche.

Jeremy, Ulrich y Odd por fin consiguieron bañarse, se metieron en los baños y juntos se bañaron en el mismo baño, se quedaron todos desnudos mientras cada uno buscaba la forma de limpiarse la tierra de todo el cuerpo.

Jeremy se puso delante de la ducha, tenía una masa de champu en ambas manos, cayo el agua y se transformo en jabón, se lo paso a los otros.

-Aquí tenéis -les dijo para que se diese cuenta

Ambos agarraron una parte de jabón y luego se la pusieron en la cabeza.

Odd estaba disfrutando con el baño.

-Oh chicos, nunca antes de un baño como esta -opino entusiasmado.

-¿Y que me dices del dél campamento? -pregunto Ulrich.

-Ese no servía para nada, no tenía el punto de temperatura que quería -replico Odd, se puso parte del jabón por todo el cuerpo.

-¿Y cual es? -pregunto Jeremy.

-Bien caliente -comento chistosamente Odd.

-¿Y no estaba bien el del campamento? -pregunto Jeremy.

-Si, pero a veces estaba que no salía a la perfección, yo quiero que salga de una manera que haga parecer que es una sauna -dijo Odd imaginandoselo.

Ambos rieron sonriendo.

-Uff dios -gimió Odd tirandose contra la pared.

-¿Que te pasa? -pregunto Ulrich al ver como se estaba poniendo.

-¿Algúna vez, habéis estado en una sauna? -pregunto Odd asfixiandose con el calor del vapor que salía del agua.

Ambos se dirigieron expresamente a Odd.

-No -contestaron ambos.

-Yo tampoco -dijo-, pero me habría gustado, siempre he querido probarlo.

Ambos asintieron, estaban de acuerdo con Odd en eso.

-Si, es una lastima -afirmo Ulrich lavándose el pelo.

-Pues claro que es una lastima, hemos perdido muchas cosas, y todo por culpa del hombre ese que creo el virus.

-Le obligaron, no lo hizo apropósito -le rectifico Jeremy.

-Aún así, tiene parte de culpa, si no hubiese estado con quien le hubiese obligado, sino le hubiese escuchado, nada de esto habría pasado, y miranos, estamos bañandonos en el baño de otra persona, en un pobre hombre que tiene que proteger a su pobre hija del asqueroso y desolador mundo que ahí hay fuera, he dejado a mi única novia en un lugar del que no sabe protegerse, ¿porque tenemos que pasar por esto?, ¿porque? -divagaba Odd sintiéndose conmocionado por el vapor del agua que le asfixiaba.

Ambos se percataron de que Odd estaba actuando de una manera extraña, desde que prendieron la ducha y el vapor caliente empezo a recorrerle el cuerpo, ya no estaba siendo el mismo que desde todo el dia, el calor le estaba afectando conmocionadamente de una manera letal, no era bueno para el.

-¿Sabéis que le voy a decir a quien hizo esto? -pregunto murmurando.

-¿El que? ¿Que le vas a decir? -pregunto intrigado Jeremy.

-No sabes como de jodido me has dejado, y todo es por tu culpa. Pero no te preocupes, porque enseguida vas a acabar tan jodido como lo estoy yo -admitió Odd.

Observaron como le estaba afectando Odd el calor del agua, le estaba conmocionando de una manera que le hacía salir todas sus dudas y reprimendas, después de todo lo que había pasado hasta ahora, al fin lo soltó todo de una.

Continuaron lavándose y dejaron a Odd en paz porque no se sentía estable en ese momento.

··

Llego la hora de dormir, volvieron a coger los futones y los dejaron donde estaban antes, en el respectivo sitio que hicieron la anterior noche.

Ulrich agarro la sabana del futon cuando de pronto se percato del estado de Odd.

-¿Te sientes bien Odd? -pregunto preocupado Ulrich.

-Si, me encuentro mejor, te dije que una buena ducha me arreglaría las ideas -comento chistosamente Odd.

-¿Y que ideas son? -pregunto interviniendo Jeremy.

-Buena, una es la de ir directos a Francia y pensar en como matar a todos los responsables que crearon el virus, y otra es pensar en como le voy a recriminar al creador por haber creado semejante virus letal para luego esparcirlo por el aire -exclamo Odd metiendose dentro del futon.

-Pero si en rea...

-Ya se que le obligaron pero aún así, quiero saber como se dejo manipular por esos capullos -detuvo Odd a Ulrich para que no siguiese recriminandole por los hechos.

-Eso tendrás que decírselo tu mismo -comento Ulrich.

-Y eso mismo se los diré, y bien que se los diré -afirmo con gestos.

Rio Ulrich al ver la infatigable manía que tenía Odd de hacerse el tipo duro.

Odd se giro y observo que por fin Jeremy se iba a meter en el futon.

-¿Que? ¿Esta vez te vas a meter en el futon? -pregunto murmurando Odd.

-Si -contesto obviamente.

-¿Que te ha hecho cambiar de opinión?

-Que ya no tengo ningúna excusa -afirmo irónicamente, se metió en el futon.

-Eso mismo pensé yo -exclamo.

-Apagad luces -ordeno Ulrich.

Odd se giro y apago una linterna que tenía delante, se oscureció la sala.

-Bueno chicos, a dormir y procurad que no os muerdan los zombies extremos, porque usaran vuestra piel como sabana y -ordeno chistosamente Odd.

Ambos se rieron a carcajadas, se estaban meando de la risa.

-Oh por favor pero que he hecho -replico Odd al ver la reacción que tuvieron sus amigos al hacer ese chiste.

Continuaron riéndose sin parar.

··

Pasaron los minutos y todos se durmieron, se hizo un silencio perpetuo en toda la casa, no había una sola persona haciendo ruido, excepto afuera, que las gallinas gemían roncando sin parar.

Laura estaba en su habitación con un móvil de fotografías colgando del techo, de pronto sonó una pequeña alarma que tenía delante de la mesa de luz, se despertó inmediatamente, apago la alarma, agarro un libro que tenía debajo, y se dirigió a hacer lo que tenía que hacer a esa hora.

En la sala de los chicos, todos estaban durmiendo como niños pequeños, en sueños no se buscaban el lugar perfecto para ponerse cómodos, Odd estaba haciendo gemidos mientras dormía, de pronto sintió una extraña sensación que venía de sus bronquios, se despertó inmediatamente, se levanto y noto que le pasaba, se estaba meando.

-Mierda -se dio cuenta.

Intento de avisarle a los otros para que le ayudasen a ir al baño con cuidado, pero estaban tan dormidos que pensó dedujiendo que era imposible que se despertasen por las buenas, no tuvo mas opción que ir al lavabo el solo, se levanto refunfuñando de su futon y se dirigió a la puerta.

Encontró el baño, cerro la puerta para que no despertasen a los demás, se escuchaba al menos de afuera el río de pis que caía hacía el retrete, tardo un rato como de medio segundo, se silencio, luego se oyó un enorme ruido de tirar la cadena, pero como tenía la puerta cerrada, parecía el típico ruido de tirar la cadena en versión de dibujo animado.

Abrió la puerta y salió, bostezo enormemente, se estaba muriendo de sueño, decidió volver con los demás, pero de pronto oyó un extraño y sospechoso murmullo que venía de algúna parte. Decidió seguirlo para averiguarlo.

Fue recorriendo cada pasillo que había, y parecía interminable, el sonido que oía cada vez se notaba mas, ahora comprendía de que se trataba de alguien hablando, pero no entendía que era lo que se escuchaba decir.

Procuro también el de no hacer mas ruido del que había, no quería levantar sospechas, o sino se estropearía todo y se armaría un gran follón.

De pronto perdió el rastro del sonido, pensó que en realidad lo había estado imaginando todo debido al cansancio que tenía, miro a ambos lados para notar que en realidad se lo estaba alucinando.

Resoplo. De pronto volvió a oírse el sonido, pero mejor que antes:

-Y entonces la niña creció y creció hasta convertirse en una grandiosa princesa.

Se sorprendió de oír eso, ahora notaba mejor de donde venía, pero lo mas extraño de todo era que reconocía esa voz de algúna parte.

Cruzo la esquina y ando de puntillas hacía donde venía el sonido, notaba quien era el que hablaba, era de una chica, pero de voz infantil, y solo podía haber una sola persona así en la casa: Laura.

Giro hacía la siguiente columna, entonces se dio cuenta de que venía de la sala de atrás.

-Ahora que había crecido, tenía la obligación de casarse con un príncipe y así ser reina del reino, pero ella no quería eso, quería convertirse en una guerrera al igual que su padre.

Se metió poco a poco dentro de la habitación y empezo a ver que estaba Laura sosteniendo un libro delante de una extraña jaula de madera, no entendía lo que estaba viendo, parecía una completa locura, decidió echar mejor vista.

-Pero su padre: (Tienes la obligación de convertirte en reina, para así proteger el reino y seguir con las antiguas costumbres). Pero ella no quería ser eso, estaba harta de que la tratasen como a una simple niña, quería ser fuerte y valiente, como lo fue su padre.

Se acerco mas hasta notar que había alguien dentro de aquella jaula, pero por la oscuridad que había no notaba quien era, pero en cierto modo no parecía humano.

Laura cambió de pagina.

-Y mientras su padre le protestaba por no seguir con las tradiciones, cada vez la princesa se quedaba atrapada en una miseria de la que no podía escapar.

Se acerco aún mas hasta entrar en el lado de luz del que estaba Laura, empezó a tener su preocupación acerca de que era lo que estaba haciendo, decidió hablarle para explicar que era lo que estaba haciendo.

-¿Que esta pasando aquí? -pregunto interviniendo.

-¡Ah! -dijo sorprendida Laura al verle inesperadamente.

-¿Que estas haciendo? -pregunto murmurando.

-No deberías estar aquí -le advirtió.

-¿Porque? -pregunto intrigado.

De pronto oyó un gemido que venía de la jaula, se acerco aún mas y echo un vistazo por delante de los huecos de la jaula, no se venía nada hasta que de pronto una horrible figura se presento con sus inminentes ojos en sangre.

-¡Ah! -grito Odd atemorizado por lo que vio, se aparto hacía atrás.

Echo mejor vista de lejos, era una persona la que estaba encerrada dentro, pero no una persona normal, era un infectado.

-¿Que hace un muerto viviente ahí dentro? -pregunto desconcertado.

-Te digo que no deberías estar aquí -le siguió advirtiendo.

-¿Porque? -pregunto sospechosamente.

De pronto se giro y observo como alguien le atizaba en la cabeza, Odd cayo en el suelo con una herida en la cabeza que sangraba, Gus le golpeo con un cenicero de cobre, lo tiro horrorizado al ver que le golpeo.

Miro preocupado a su hija.

La persona que estaba dentro sintió una tremenda excitación al ver la sangre que goteaba del chico rubio, empezo a comportarse como un animal.

-¿Que has hecho? -pregunto Laura queriendo entender porque lo hizo.

-He tenido que hacer lo correcto -admitió nervioso.

Volvió a mirar el cuerpo desfallecido de Odd, ahí sintió pánico de tener que sacrificarlo de esa forma y ademas que le diría a sus amigos.

-Tenemos trabajo que hacer -admitió.

Ambos sabían de que se trataba, tenían que hacer el trabajo que les pidieron hacer, no les quedaba mucho tiempo. Observaron como la persona de adentro se estaba excitando con la sangre, ahí pensaron en lo arrepentidos que estaban por tener que sacrificar a los chicos por ella, pero que otra opción tenían.

··

Llego la mañana y el sol empezo a salir, la luz del sol a la hora del amanecer deslumbro el lugar por completo.

Jeremy y Ulrich se despertaron, se levantaron poniendose en relieve, alzaron sus brazos y los empezaron a mover girándolos sobre si.

Ulrich miro a Jeremy aún teniendo los ojos tapados.

-¿Has podido dormir bien? -pregunto bostezando.

-Mejor que ayer -contesto sarcásticamente. Ahora fue el quien doblego sus brazos.

Ambos buscaron la forma de doblar sus músculos y extremidades.

Jeremy se limpio los ojos para aclararsele la vista, se le pudo aclarar y de pronto se fijo que delante suyo, tenía el futon de Odd abierto, eso podía significar que había salido en algún momento.

-¿Donde esta Odd? -pregunto dirigiendose a Ulrich pensando que tenía la respuesta.

-No se -contesto obviamente.

Ambos pensaron que a lo mejor estaba en la sala desayunando antes que ellos. Se levantaron y decidieron vestirse.

··

Se pusieron sus vestimentas que tenían de ayer y andaron dirigiendose a la sala, entraron en el comedor se quedaron detenidos y perplejos ante lo que vieron.

Gus estaba atendiendo a Odd poniéndole una venda en la cabeza mientras Laura le ayudaba con las herramientas del botiquín.

Gus termino y entonces observo indeciso al ver que aparecieron los demás.

Observaron la herida de Odd.

-¿Que te ha pasado? -pregunto Ulrich.

Odd se dirigió furtivamente hacía Gus, estaba cabreado por lo que le hizo.

-Nos han engañado -admitió.

-¿Que? -preguntaron extrañados a la vez.

Se sentaron en las demás sillas para que le explicase mejor la situación.

-¿Porque no les explicas el muerto viviente que tienen encerrado en tu jaula? -le pregunto cabreado en forma interrogante.

-¡Que! -quedaron aún mas extrañados.

Gus bajo la vista sintiéndose avergonzado.

-Gus, ¿que no estas ocultando? -pregunto Jeremy queriendo saber que era lo que mantenía en secreto.

Gus no supo como expresarse, tenía pánico de que pensaran que era una mala persona, aunque ya lo estaba siendo, al decidir lo que iba a hacer. Se levanto de su silla y se puso a buscar la manera de explicarlo todo con sinceridad.

-La persona que esta encerrada en la jaula... es mi mujer -admitió.

-¡Que! -gritaron ambos sorprendidos.

-¿Pero si dijiste que había muerto hace un tiempo? -pregunto Odd queriendo entender ese hecho.

-Bueno, no fue hace tanto tiempo, fue hace cosa de unos meses -empezo a explicar desde cero-: Un dia cuando estábamos limpiando la verja, observamos una extraña anomalía en el cielo, una extraña nube roja se acercaba ferozmente en el aire, no entendía lo que era, hasta que de pronto me acorde de aquellos cosas que vi en la tele, cuando comenzó el inicio del virus, en las noticias decían cosas acerca de una nube roja que estaba infectando a la gente de una extraña enfermedad que les volvía salvajes, nunca me creí eso, hasta que entonces lo vi, y ahí me percate, de que otra vez estaba pasando, el virus había vuelto surcando el aire. Avise a mi mujer y a Laura para que se metiesen dentro de casa, corrimos lo mas rápido que pudimos, pero mi mujer quedo encerrada en ambos lados de la verja, la puerta se había cerrado, corrí para intentar sacarla, pero entonces vi como aquella nube roja cayo hacía tierra y se convirtió en una temible niebla roja, hay supe que corría un gran peligro, tenía que apurarme, pero al final llegue a un punto en el que no tenía tiempo de hacer ambas cosas, podía abrirle la puerta, pero no tendríamos tiempo de llegar a casa, y entonces me percate de otra cosa, si llegaba el virus a rozarnos a los dos, que sería de Laura entonces, así que tuve que tomar una decisión, deje a mi mujer encerrada, y volví adentro a casa, cerré todas las ventanas, y observe como la niebla roja cubría todo alrededor, y lo peor de todo, es que mi mujer quedo en medio, dentro de la niebla roja, fue infectada -empezo a llorar desconsolado acordándose de aquel fatídico momento, Laura observo lo triste que estaba, así que decidió abrazarle para consolarle, Gus se rezago en los brazos de su hija.

Ahora ambos lo comprendieron, no tenían ni idea de que había hecho eso, en cierto modo había dejado a su mujer dejarla morir, pero por otra, la había hecho por una buena razón, en ciertos casos, es lo mejor que se podía haber hecho.

Gus se limpio las lagrimas y siguió explicando:

-Cuando se fue la niebla roja, salí afuera, y observe como mi mujer se estaba transformando en una cosa que ya no reconocía, aquello ya no era mi mujer, pero aún así, seguía siendo ella, y para no poder perderla, la agarre aún estando inconsciente y la metí en aquella jaula que construí para ciertas emergencias.

Ahora Odd entendió una parte de porque estaba encerrada ahí, pero tenía otra duda.

Se dirigió a Laura para que le explicase la otra cuestión pendiente.

-¿Que es lo que haces delante de ella? -le pregunto.

Laura supo que no tenía mas que decírselo, agarro el libro que estaba puesto en la mesa, se lo enseño.

-Le leo un cuento, parece que este mucho mas tranquila, si es que hay algúna parte que sigue siendo ella -le paso Laura el libro a Odd.

Odd examino el libro, era un típico cuento infantil sobre cuentos de hadas, caballeros y princesas.

Se dirigió a Gus para saber si el sabía algo de lo que hacía.

-Ella pensó que leerselo le haría mas humano, decidió que no lo hiciera, pero, como era su madre, decidió contárselo aún sabiendo que no funcionaría -explico Gus.

Ahora lo comprendió.

-Si pero igualmente, ¿porque me pegaste? -pregunto Odd acordándose de eso.

Ambos se sorprendieron.

-Espera, ¿pegaste a Odd? -pregunto Ulrich queriendo aclarar ese hecho.

Gus ahora no supo como explicarse ahora con ello, en parte lo otro podría resultar fácil, pero esto iba a ser mas complicado.

-Esto es de lo que quería hablaros -se puso a explicar.

Ambos se buscaron su modo de escucharle perfectamente.

-Hace cosa de una semana, unos muertos vivientes nos visitaron.

-Espera, ¿estas diciendo que no vinieron unos zombies a buscar carne humana que comer? -pregunto Odd para aclarar.

-Así es, aquellos muertos, eran prácticamente conscientes,tenían inteligencia.

-Los zombies extremos -pronuncio Ulrich.

-Al parecer había olido el olor a muerto de mi mujer, se dieron cuenta de que tenía a un muerto encerrado, quería que lo soltaran para que fuese uno de ellos, yo les dije que no lo iba a hacer, ella era mía, entonces estos propusieron de que si nos les daba algo que comer, entregándoles una ofrenda, si no les daba algo que comer en menos de una semana, atacarían mi casa y se llevarían a mi mujer.

De pronto entendieron una cosa, aquel hombre estaba dispuesto a sacrificar su orgullo por el cadáver de su mujer, era verdaderamente agonizante. De pronto Jeremy se percato de una cosa que en realidad debió haber pensado hace tiempo.

-Por eso nos dejaste entrar -dijo Jeremy.

-¿Como? -preguntaron los otros.

-No lo veis, no nos dejo entrar porque éramos soldados, porque éramos la ofrenda perfecta para los muertos esos -aclaro Jeremy estupefacto.

Ambos quedaron sorprendidos y perplejos, ahora lo entendían todo, no les había dejado entrar porque eran soldados de dicho campamento, los eligió para sacrificarles como animales de ganado.

-Pensé que como erais soldados, a lo mejor les gustaría -comento Gus.

-Viejo cabron ruin egoísta -divago Odd cabreado.

-Siento que haya tenido que hacer esto, pero tenía que proteger a mi familia -intento de disculparse Gus.

-No, no lo sientas, ibas a sacrificarnos como animales, después de todo lo que hemos hecho por ti, eres peor que los muertos vivientes esos -reprocho Odd cabreado.

-Solamente quería proteger lo único que me quedaba.

-Tu no intentabas proteger a tu familia ni nada de eso, querías proteger a tu difunta mujer que esta enjaulada como un animal, cuando te vas a dar cuenta, tu mujer esta muerta -intento Odd de hacerle aclarar a Gus por las malas.

Jeremy vio como estaba montando un follón terrible, decidió intervenir para pararlos a los dos.

-Tíos, queréis parar ya un momento -detuvo.

Ambos se tranquilizaron en el momento.

Jeremy se dirigió francamente con Gus, quería aclarar todo de una vez.

-Gus, ¿cuando vienen los muertos? -pregunto.

-Dentro de unos minutos -admitió.

-¡Que! -gritaron ambos sorprendidos.

De pronto se oyó el ruido de un reloj de cuco que sonó a una cierta hora.

-Ya vienen -admitió estremecido.

··

Afuera en el exterior, a unas manzanas de donde estaba la casa, un grupo de muertos vivientes extremos se dirigían gimiendo mientras caminaban a paso lento, eran un grupo de siete hombres, dirigidos por un líder de aspecto esquelético y con una chaqueta de oficial rota y desgarrada, era prácticamente un esqueleto que una persona momificada, gemía con odio mientras llevaba a sus compañeros a buscar la ofrenda.

··

Ambos tres no se pudieron creer que Gus les hubiese vendido.

-¿Y nos has tenido esperando todos estos días para decirnoslo? -pregunto Odd.

Gus afirmo cabizbajo.

Refunfuñaron mosqueados.

-Ahora ya no se que hacer -admitió Gus confundido.

-Pero yo si se lo que te vamos a hacer, te deberíamos entregarte a los muertos, para que aprendas a no sacrificar personas -propuso Odd cabreado por las decisiones de Gus.

Jeremy intento de detener a Odd antes de que la cosa fuese a peor.

-Odd para ya, vale, eso no arregla nada -exclamo Jeremy deteniéndole.

Refunfuño Odd mosqueado, Jeremy no le dejaba hacer nada.

Gus se sentía abrumado y entristecido, no sabía como enfrentarse a la situación.

-Chicos, agarrad las armas e id afuera e intentad de defender el sistema por si vienen los zombies, yo me encargo de el -pidió Jeremy para que se hiciesen cargo.

-De acuerdo -afirmo Ulrich.

Ambos volvieron a la habitación donde tenían las ropas y sus armas, Ulrich se armo con su katana, y Odd se armo con su rifle de muñequera. Salieron fuera corriendo, de pronto se detuvieron al ver que algo se acercaba.

Delante de la puerta un grupo de muertos se agruparon esperando delante.

Al líder del grupo se le sentía una sensación de odio en su esquelética mirada.

-¿Que hacemos con ellos? -pregunto Odd.

-Intentar de hacer que se aparten de la puerta -sugirió Ulrich.

Mientras los demás se ocupaban de los zombies, Jeremy tenía que tratar con Gus.

-¿Vas a castigar a papa? -pregunto Laura sabiendo que haría algo.

-No, no lo voy a hacer -le contesto murmurando.

Gus estaba metido en un agobio del que se no le quería sacar por si mismo.

Jeremy se enderezo mirándole fijamente en la cara, imputo sus serios ojos en la triste mirada de Gus, el se dio cuenta de su mirada.

-¿Porque no has ido con ellos? -pregunto Gus.

-Porque antes quiero hacerte entender esto -acordo.

Gus alzo la cabeza hacía el.

-Veras, se que piensas de que no hay esperanza, porque todo esta muerto, y ya sabes que, pero igualmente hay algo que no te he dicho -exclamo seriamente.

Gus frunció el ceño extrañado.

-Aquello que te he dicho sobre nuestra misión, es toda mentira -admitió.

-¿Que? -pregunto Gus sin comprender lo que decía.

-Nuestra verdadera misión consiste, en llegar al lugar donde se inicio el virus.

-¿Que? -pregunto ahora mas extrañado todavía.

-Resulta que hay alguien que ha creado el virus, y esa persona esta en Francia, y tiene el antídoto.

-No hay antídoto para esto -rectifico Gus.

-Pues resulta que si, espera un momento -rápidamente se dirigió a la habitación donde estaban sus cosas, agarro la mochila y se fue devuelta con Gus. Abrió la mochila y saco un pequeño Pen- Drive-, en este dispositivo USB, se encuentra un virus que puede neutralizar el virus anterior y modificarlo por una que lo destruya, tenemos que ir a Francia y colocar este virus en no se donde, y así podremos neutralizar la infección, podremos recuperar nuestro mundo.

Gus no sabía como expresarse, no entendía como era posible que hubiese un antídoto, parecía que todo se hubiese convertido en una telenovela de ciencia-ficcíon, porque no podía comprenderlo.

-Gus, esta es la prueba de que aún pueda haber esperanza, pero solo hace falta que nos ayudes a vencer a esos muertos, y estaréis a salvo, hasta que todo haya terminado.

Gus no contesto nada, se quedo pensándolo detenidamente.

De pronto se oyeron unos fuertes gemidos que venían de afuera, los zombies extremos habían llegado a llevarse lo que querían.

-Si aún piensas que hay esperanza, será mejor que lo demuestres ahora -exigió.

Rápidamente se fue a buscar sus cosas para ayudar a sus amigos.

Gus se quedo determinando las posibilidades que podía haber, era bueno que hubiese un antídoto para el virus, pero llegado a estas horas, era cosa imposible, como podría determinar el destino de esta forma.

-Papa -dijo Laura.

-¿Que? -pregunto desconcertado.

-Creo que deberías ayudarles, si es verdad que hay una forma de curar a mama, tal vez ayudaría a todo el mundo -opino Laura.

Las palabras de su hija tenían mucha comprensión, tenía toda la razón, si era verdad que había una forma de curar a su mujer, entonces estaría asegurado la esperanza de que todo volviese a estar como antes.

··

Jeremy se puso el chaleco, armo su rifle y se fue dispuesto a ayudar a Ulrich y Odd, corrió saliendo por el jardín lo mas rápido que pudo.

-¿Como están las cosas? -pregunto apurado.

-Muy mal, estos tipos se resisten a cualquier cosa -comento Ulrich.

-Cada vez que intento atizarles, lo esquivan, son peores que los de ayer -comento Odd refiriendose al caso del otro dia.

El líder estaba bastante cabreado por atacarles con sus armas, ya se había cansado bastante de tanto juego, era hora de sacudir las riendas.

Saco su brazo por uno de los huecos y agarro con mucha fuerza la manija del cierre.

Ambos se apartaron al ver ese gesto.

El muerto estaba apunto de romper el cierre de la puerta.

-Creo que deberíamos apartarnos -sugirió Odd.

-No estaría mas seguro de eso -acepto Jeremy.

Ambos salieron de la verja lo mas rápido que pudieron. El muerto líder arranco con una sola mano parte de todo el cierre haciendo que sacase la puerta de un tirón.

-Estos tíos son cada vez peor -opino Odd.

Todo el grupo empezo a avanzar hacía dentro.

Ambos se percataron de que la otra puerta de la verja estaba abierta.

-Cierrala -ordeno Jeremy.

Inmediatamente Ulrich cerro la puerta colocando la manija en el soporte.

Los zombies se detuvieron al ver quedaron atrapados dentro.

-¿Crees que eso aguantara? -pregunto opinando Odd.

-Ha aguantado esa otra -replico sarcásticamente Jeremy.

Odd trago saliva al no contestar a esa pregunta tan retórica.

El zombie líder agarro un hueco por cada una de sus manos, hizo tanta fuerza que tiro la puerta abajo, ahora tenían vía libre.

-¿Que hacemos ahora? -pregunto Odd al ver que se complicaban las cosas.

Se notaba una perversa sonrisa en la cara del zombie líder.

-Lo de siempre, luchar -sugirió Jeremy.

El zombie líder rugió como un animal, era la señal para comenzar el ataque, el resto salió por detrás empezando ellos el primer ataque.

-Disparad -ordeno. Jeremy saco un revolver y empezo a ir disparando a cada uno de ellos.

Odd hizo lo mismo y empezo a ir disparando con su rifle muñequera.

Una de las flechas impacto en parte de la cabeza de uno, se la quito y la estrujo como si fuese una hoja, gimió murmurando.

-Estos tipos se resisten mas -opino Odd.

-Pues buscad la forma de matarles -ordeno Jeremy mientras continuaba disparando.

Ulrich saco su katana y se dispuso a atacar a uno que venía hacía el, el zombie que tenía delante saco unas ozales que tenía detrás, los utilizo como armas.

-¿Parece que ya ibas preparado no? -pregunto chistosamente Ulrich.

El zombie ataco con sus ozales, Ulrich lo esquivo dando una voltereta hacía atrás, luego golpeo su espada contra los ozales del zombie, hizo un ataque de codo, pero Ulrich lo esquivo, eso dio tiempo para que el zombie hiciese un nuevo ataque, sacudió hacía delante uno de los ozales, luego Ulrich empezo a ir golpeando metal con metal, ambos estaban a la defensiva.

Odd estaba disparando a un muerto, pero su cuerpo los atravesaba como si nada, y ademas el zombie se acercaba.

-Maldita sea porque no te mueres -dijo Odd cabreado porque no caía.

El zombie alzo su brazo dispuesto a hacer un ataque de garra. Odd se dio cuenta en el momento y lo esquivo dando una voltereta por delante de las piernas del muerto, se giro y disparo, la flecha casi le dio en la cabeza pero le dejo noqueado.

El zombie cayo con las patas cruzadas.

Odd lo agarro por el cuello y le disparo en toda la cabeza, su cráneo exploto y cayo tumbado.

Odd sonrío entusiasmado. De pronto se fijo que uno de los zombies se dirigía hacía la casa, era supuestamente el jefe del grupo.

-No dejéis que ese entre en la casa -aviso Odd.

-¿Que? -pregunto Jeremy al no oír lo que dijo, disparo contra un muerto que lo dejo volando hacía atrás.

Odd veía que era el único que podía detenerlo, apunto contra el. Disparo pero solo le dio a una lampara que había delante de la puerta, el zombie se giro mostrandose incrédulo, Odd noto una expresión de malicia en su mirada, le ignoro y decidió seguir su camino.

Vio que no tenía de impedirlo, se dirigió a perseguirle pero de pronto alguien le volvió a golpear en la cabeza de nuevo, cayo de morros hacía atrás, se le aclaro la vista y observo a un zombie negándole con el dedo que fuese a por el.

Odd no se dio por vencido.

Jeremy estaba intentando de buscar la forma de apuntarle a sus cabezas, estaba desperdiciando balas para nada, tenía a dos delante y no sabía como vencerles, decidió usar la nueva técnica de su rifle, pero no tenía tiempo para iniciarla, los muertos se abalanzaban sobre el, uno hizo un ataque de garra, pero Jeremy hizo un salto hacía, le disparo pero solo le atravesó parte del ojo, eso le enfureció aún mas.

-Venga ya -se dijo mosqueado.

Ulrich estaba perdiendo la batalla con el zombie de los ozales, empezo a dar vueltas en círculos sin parar, era imposible golpearle sin saber donde había un hueco, lo hizo a la ligera y golpeo su katana contra el muerto, pero no sirvió y el zombie se abalanzo hacía el, lo ataco con los ozales empujandole hacía atrás, cayo de morros mientras tenía clavado los ozales por delante, el zombie se abalanzo apunto de morderlo, pero clavo su espada en la garganta del muerto, se le quedo atorada y no podía moverla, ambos estaban atrapados entre si.

··

Dentro de la casa, el zombie líder buscaba el lugar donde se ocultaba el prisionero, oyó por sus orejas el sonido de los gemidos de uno de los suyos, curvo una esquina y decidió seguirse por su oído.

Se metió en una sala donde había una jaula de madera, noto que había alguien dentro, hay era donde estaba el prisionero, noto por los ruidos de dentro que algo salvaje no paraba de moverse, dio en el clavo, hizo un ataque de garras y destruyo el cierre que mantenía cerrada la jaula.

Se abrió la puerta y se mostró a una mujer con un vestido grisáceo de flores, tenía el pelo rubio sucio y los ojos estaban nublados en sangre.

Ambos quedaron atrapados en un duelo de miradas, no supieron como contestarse el uno al otro.

El muerto estrecho la mano para que la otra la pudiese coger como señal de confianza.

Poco a poco, la mujer muerta empezo a dirigirse hacía el, agarro su mano y la estiro hacía adelante, ambos quedaron mirandose perdidamente.

Atrás, Laura oyó apareció y de pronto se quedo perpleja al ver que su madre estaba libre y al lado de otro muerto.

-Mama -dijo Laura pensando que la reconocería.

La madre se la quedo mirando con ojos de escepticismo, de pronto hizo un rugido agonizante que retumbo en toda la sala, Laura se asusto y empezo a correr.

La madre se dispuso a perseguirla, el zombie se quedo mirándola.

··

Afuera, la batalla estaba casi perdida, ambos estaban metidos en una cruzada de zombies de la que no podían escapar, Ulrich estaba atrapado bajo las fauces de un muerto, mientras Jeremy estaba atrapado entre dos zombies que no le dejaba apuntarles a su cabeza para matarles.

Odd quedo atrapado bajo los largos y repugnantes brazos del zombie, le tenía estrangulando mientras mantenía firme su rifle muñequera.

-Chicos, me parece que no vamos a salir vivos de esta -les comento a los otros.

-De eso ni hablar, tenemos que seguir -ordeno Jeremy.

-No se Einstein, me parece que estamos perdiendo la esperanza -comento Ulrich.

Odd estaba intentando de hacer fuerza para quitarse de en medio al muerto, no paraba de mirar su oscura y perversa mirada, era como si un trozo de persona hubiese quedado todavía en el, y en lo único que pensaba era en matarlo.

Intentaba de apretar el gatillo de su arma, pero no llegaba a tiempo.

-Por favor -exigía Odd.

Esperaba que aquello no fuese su fin, porque había mantenido una promesa con Sam, y no podía romperla.

De pronto cuando todo parecía estar perdido para el, alguien golpeo por detrás en la cabeza del muerto haciendole estallar parte del cráneo, era Gus, que lo había salvado.

Gus agarro el muerto por el cuello y lo tiro hacía atrás, empezo a golpearle fuertemente con un martillo de carpintero.

-Malditos muertos, que venís a mi casa, a destruir a mi hogar, y a mi familia, tenéis lo que os merecéis, malditos cabrones de las películas coñazo de los ochenta -le dio tantos golpes al muerto que no quedo prácticamente nada de el.

Los demás muertos se percataron de que otro de ellos acabo muerto.

Gus asintió, había dejado bien tieso a aquel muerto viviente, limpio el martillo de sangre y trozos de sesos con sus manos.

Odd sonrío al ver que le había salvado, se quedo sonriendo entusiasmado.

-Ahora, encargaos de esos hijos de puta -ordeno Gus a los otros.

Ulrich hizo caso a la orden de Gus, agarro un puñado de tierra y se la tiro a los ojos del zombie, el zombie se soltó al nublarsele la vista, Ulrich le dio un empujón y de inmediato le clavo su espada en la cabeza atravesándola.

Jeremy vio su oportunidad, disparo contra uno impactandole en la cabeza matándolo y luego se encargo del otro que le disparo en parte en la cabeza, pero solo le dejo noqueado.

Eso le dio tiempo para preparar la nueva técnica de su arma, el zombie alzo la vista dispuesto a atacar. Jeremy armo el arma en nuevo modo, lo apunto contra el zombie y espero a dispararle.

-Vete al infierno y no salgas de ahí -dijo y le disparo, una enorme bala de color luminiscente salió volando e impacto contra el pecho del muerto, fue tan enorme que salió volando levantándole en el aire, por accidente se cruzo en el muro rompíendole en el cuello, salió afuera y cayo en la tierra con la cabeza partida, quedo muerto del todo.

Jeremy bajo su arma, había terminado todo.

Ambos se juntaron, quedaron agotados de semejante batalla, Odd se quedo impresionado al ver la nueva capacidad que tenía el rifle de Jeremy ahora mejorado.

-Eso ha sido impresionante -comento Odd entusiasmado.

-Ya te lo había dicho -exclamo Jeremy.

Ambos resoplaron asintiendo agotados.

Gus se junto con ellos, puso una expresión de cansancio, pero en parte era por lo arrepentido que estaba de haber tomado la decisión que tomo.

-Jeremy, chicos, siento haber tenido que sacrificaros, para salvar a mi familia, tenía tanto miedo de pensar que no había esperanzas, que me deje llevar por mis propios miedos -se disculpo Gus después de haberles salvado.

-Disculpas aceptadas Gus, menos mal que todo ha acabado -acepto Jeremy.

De pronto Odd se acordo de una cosa.

-Aún no ha terminado -advirtió Odd indeciso.

De pronto se oyeron los gritos de Laura:

-Laura -Gus se dirigió a buscar a su hija, corrió rápidamente para evitar que pasase una catástrofe.

Los otros le siguieron.

Laura salió despavorida del portal, Gus la agarro a tiempo.

-¿Que pasa, que pasa? -pregunto Gus queriendo saber porque gritaba.

Entonces observaron una estremecedora figura que salía del portal, todos se quedaron perplejos al verlo, era la mujer de Gus, y la madre de Laura, había salido.

-Cariño -dijo Gus indeciso al verla cara a cara.

Gimió la mujer de manera agonizante.

Odd se preparo para disparar pero Jeremy le detuvo.

-¿Que? -pregunto Odd mosqueado.

-El sabe lo que va a hacer -tenía confianza Jeremy en lo que iba a hacer.

La mujer se acercaba apunto de atacar, pero tenía sus dudas, y se quedo mirándoles.

Gus puso punto final a la situación.

-Amor mío, se que durante todo este tiempo, hemos tenido el miedo de que ya no quedaba esperanza, pero hoy lo he visto, he visto la esperanza, al ayudar a mis nuevos amigos, al parecer han descubierto donde esta el antídoto a tu enfermedad, pero solo podré curar si te dejas ayudar a ti misma, por favor, no me obligues a hacer esto -Gus saco un pequeño revolver que tenía guardado en el bolsillo, lo cargo y se dispuso a disparar el arma-, se que aún vives dentro de ese cuerpo, que lo que estoy viendo no es exactamente tu, tu no eres así, aún vives dentro, y quiero que siga siendo así, por favor, no me obligues a lanzar esta bala contra ti, te lo exijo.

La mujer no hizo caso y se dispuso a abalanzarse sobre el.

Inmediatamente Gus disparo, y una bala impacto en la frente de la mujer, la mato.

Ambos se quedaron perplejos, lo hizo, mato a su mujer.

Laura se quedo aún mas perpleja, perdió a su madre, salió de entre los brazos de su padre y se fue a reconsolarse delante del cuerpo muerto de su madre.

-Mama -dijo entristecida.

Se agacho y se quedo delante de ella, quería pensar que al haberla disparado le quito el virus que tenía dentro, pero no era así, murió de verdad, del todo.

-Mama -dijo empezando a llorar. Llego su padre y ambos empezaron a regocijarse por la muerte de ella, no estaba contento con lo que hizo, pero le había dado una opción, y la ignoro.

De pronto otra figura salió haciendo un temible gemido agonizante.

Gus alzo la cabeza y observo que se trataba del ultimo muerto del grupo, el líder, observo que había matado a la mujer, la prisionera que tenía.

Gimió y se dirigió apunto de atacarles para vengarse de su muerte.

-Oh dios mío -dijo pensando que había llegado su fin.

Justo en ese momento, alguien disparo contra la cabeza del muerto, murió y cayo desparramado al lado del cuerpo de la mujer.

Odd fue quien disparo.

Ambos quedaron aún sollozando, habían pasado de todo este dia. Se percataron de que los chicos se unieron a ellos, Gus alzo la vista para mirarles.

-Todo ha terminado -admitió Jeremy.

-Todo ha terminado -admitió Gus.

Ambos se quedaron regocijandose después de todas las muertes que hubo en la mañana.

··

Paso el mediodía.

Ambos hicieron un funeral por la muerte de la mujer, la enterraron en el jardín, le pusieron una lapida con el nombre y todo, hicieron un momento de luto.

Ambos no sabían que decir pero Gus si.

-...que dios bendiga su alma. Amen.

-Amen -dijeron todos.

Ahora se quedaron pensando en que hacer. Odd se dirigió a Jeremy.

-¿Que hacemos ahora? -pregunto perplejo.

Jeremy se mostró serio ante esa pregunta.

-Nos tenemos que ir -admitió, era la hora de irse, y continuar el viaje.

··

Ambos se acomodaron, se pusieron sus uniformes y chalecos, armas, y todo lo demás para continuar la búsqueda.

Jeremy se dirigió a Gus para despedirse de el y su familia.

-¿Adonde iréis ahora? -pregunto Gus queriendo saber que idea tenían ahora.

-Hay una aeropuerto militar por allá en el centro, en cuanto encontremos un avión útil, iremos derechos a Francia -explico Jeremy.

-De acuerdo, manteneos fuertes y protegidos -aconsejo.

-Te deseo una buena suerte -le aconsejo Jeremy como para despedirse.

-A ustedes también -se despidió de los otros.

-Ha sido mucho gusto -agradeció Ulrich despidiéndose.

-Espero que puedan sobrevivir -aconsejo Odd.

-Lo mismo digo -acepto su cumplido.

-De acuerdo Gus, recuerda, siempre hay esperanza -le aconsejo por ultima vez.

-Porque la esperanza es lo único que nos mantiene vivos -exclamo el.

Ambos se quedaron sonriendo agradecidos, de pronto se percataron de una cierta persona que no se había despedido todavía.

Jeremy observo que Laura ponía una triste cara, se acerco para saber porque.

-¿Que pasa Laura? -pregunto.

-¿Me prometes que el mundo volverá a ser lo que era? -pregunto ella.

Jeremy se lo pensó detenidamente.

-Te lo prometo -acepto Jeremy.

-¿Y que volverás sano y salvo? -pregunto sugiriendo.

Jeremy se lo pensó mas aún que la anterior pregunta.

-Te lo prometo -acordo Jeremy decidido a mantener esa promesa.

Para agradecérselo, Laura le abrazo fuertemente sintiendo un enorme cariño por el.

Jeremy se dejo hablar entusiasmado, no había pasado mucho tiempo, pero, empezo a sentir un gran cariño por ella, al igual que Maya.

Ambos se soltaron y se miraron entristecidos, sabiendo que ambos estarían a salvo de todo peligro.

No supo como despedirse de ella, así que le dio un pequeño beso en la frente.

Se levanto y se dirigió a sus compañeros.

-Vamonos chicos, vayamos antes de que Morales pase por aquí -comento chistosamente.

De pronto Gus se quedo perplejo al oír eso ese nombre.

-Espera -detuvo Gus-. ¿Has dicho Morales?

-Si -afirmo Jeremy.

-¿Te refieres al capitán segundo Jim Morales? -quería saber del todo si se trataba de quien pensaba claramente.

-Ahora es comandante Jim Morales -añadió Odd.

-Oh dios mío -dijo Gus preocupado y estremecido.

-¿Que pasa? -pregunto Ulrich.

-Cuando llegamos a Fort Kadic, al primero que conocí, fue a Jim, cuando me presente para identificarme, me estuvo reteniendo horas y horas para hablar de cosas, que no tenían ni sentido -explico Gus.

-¿Que cosas decía? -pregunto Jeremy intrigado.

-Mas bien no decía, solo estaba de cháchara, me tenía todo el dia sentado en una silla, mientras hablaba por hablar, acerca de lo bueno que era tener a mucho gente a su lado, justo ahora cuando toda la gente del planeta se esta muriendo, en un momento intente irme, pero casi me lo impidió, casi se puso violento, pero menos mal que llego Delmas para impedírselo, porque de no haber aparecido, me habría tenido prisionero toda mi vida, chicos, ese hombre tenía una obsesión por la gente, que lo vuelve salvaje, es como que: odia estar solo todo el tiempo.

Ahora ambos lo comprendieron del todo lo que pasaba, se habían pasado todo el tiempo aguantando a ese gordo soldado.

-Por eso me fui, para que ese maldito gordo de mierda no se me llevase conmigo -añadió serio-, tenéis suerte de haber salido con vida de ahí.

Jeremy se mantuvo muy serio, ahora entendió aquel extraño comportamiento que tenía Jim, cuando se conocieron, ahora entendió, porque le impedía marcharse, por algúna razón, odia que la gente se marche, odia la soledad.

-Marchaos muchachos, antes de venga a por nosotros -aconsejo con frialdad.

-Eso haremos -acepto Jeremy.

Dieron la vuelta y se dirigieron al exterior, atravesaron lo que quedaba de la verja, salieron a la avenida y se dirigieron de vuelta a la ciudad, pensando, en lo loco que debía de estar Jim ahora, si supiese que se habían ido, porque ahora tenían un serio problema de grandes multitudes.

··

Jim y un ingeniero sacaron la tapa de alcantarilla de la sala hidráulica.

-Aquí es señor -le indico el ingeniero-, al parecer se metieron dentro y fueron directos al exterior, debajo del campamento.

-¿Y como saben exactamente que se han ido por aquí? -pregunto Jim.

-Porque algúno de los hombres ha visto pistas, objetos contundentes que tenían que ver con esos tres, afuera, en el rincón, hay una nevera con una flecha incrustada en la puerta, ese debe de tratarse del cadete Della Robbia -dedujo el ingeniero.

Jim se mantuvo inexpresivo, no sabía como tratar el hecho de que se habían escapado por ahí los muy cerdos traidores.

-Y ademas, por aquí hay huellas de barro, eso quiere decir, que alguien entro y salió, ¿pero quien puede haber tomado la decisión de quedarse? -se pregunto a si mismo el ingeniero.

De pronto Jim se le ocurría una posible sospecha de quien podría haber tenido idea de adonde se fueron.

Salió afuera y se dirigió hacía Samantha Knight, que era la novia de Della Robbia.

-Señorita Knight -se presento delante de ella.

-Si -contesto ella.

-Disculpe que la moleste, pero: ¿tiene idea de donde podría haber ido su novio, quiero decir, el cadete Odd Della Robbia? -pregunto disimuladamente.

-No, no lo se, llevo días sin saber de el, espero saber donde este -respondió ella en un tono nervioso.

Jim empezo a sospechar de su coartada, algo tramaba, de pronto se percato de que sus botas estaban sucias de barro, y casi llegaban a la suela de las medias, eso solo podía significar una cosa, había estado con ellos.

-Lorry, empaquetala y metela en el jeep -ordeno furtivamente.

¿Que? -pregunto Sam extrañada por lo que dijo.

El comandante Lorry se acerco y agarro furtivamente a Sam, la llevo arrastrando hacía el jeep personal de Jim.

-¿Que pasa señor? -pregunto el cadete Cox.

-Ella sabe donde están, y la vamos a usar de carnada -explico Jim su idea-, vete con Lorry, hoy nos vamos de caza de renegados.

Se puso sus lentes, luego hizo sonar el gatillo del arma mientras sonreía maliciosamente.

CONTINUARA...