CODE: DECISION
Este fanfic ha sido presentado
por Dimitrix Enterprises
y Dimitrix Inc.
CAPITULO 4: LA CAZA DE LOS RENEGADOS
Decisión miraba a través del rabillo de su ojo cámara de color rojo escarlata como progresaba Franz Hopper en sus mejoras sobre el virus.
Hopper estaba delante de una pantalla roja tocando teclas sin parar, en la pantalla había un grupo de ecuaciones que cambiaba a cada momento, en su cara se notaba lo nervioso que estaba, sudadaba nervioso porque quería intentar de acabarlo pero no dejarlo en estado perfecto porque se arrepentiría de su propia creación.
Decisión aumento su cámara.
-Franz Hopper, ¿has decidido ya en aceptar tus progresos? -pregunto Decisión.
-Pues la verdad es que no -contesto Hopper sarcásticamente.
-En el futuro tendrás que aceptarlo, y estarás orgulloso de tus creaciones -aconsejo Decisión.
-Como lo estuvo el doctor Frankenstein al crear a su monstruo -exclamo.
-Doctor Victor Frankenstein, un personaje basado en una novela de ciencia de ficción creada por Mary Shelley, la historia de un hombre que intento revivir a un hombre creyendose que podía ser Dios, al final se arrepintió de su creación y le destruyo -explicó refiriendose al comentario que dijo Hopper.
-Si, lo hizo, pero luego su propia creación se mejoro, y lo quiso como un hijo mas -exclamo Hopper.
-¿Tu me querrías si fuese un hijo para ti?
-Intente que lo fueses, hasta que decidiste pasarte al lado de Deckard -añadió.
-Fue una justa decisión -exclamo la maquina.
-Tu no decidiste nada, lo elegiste porque viste que pensaba las mismas cosas que tu -rectifico Hopper enrabiado.
-Yo no elijo, yo decido.
-Pues tus decisiones están incorrectas, como tu eres incorrecta -reprocho Hopper.
Decisión tardo un momento en analizar la situación.
-No me obligues a decidir un castigo peor para ti Hopper -acordo Decisión.
-Eso ya lo veremos Decisión, ya lo veremos -exclamo serio Hopper.
AHORA
Jeremy, Ulrich y Odd continuaban haciendo su viaje dirigiendose hacía el puerto de Los Angeles, habían pasado varias avenidas hasta llegar a un pequeño recóndito suburbano abandona y hecho un desastre, había todo un grupo de coches incendiados alrededor del recorrido, en algún momento hubo una batalla terrible y acabo con todo el mundo.
Odd se mostró serio e inexpresivo, había estado así desde que habían salido de la casa de Gus, se puso muy nervioso al pensar en lo que había dicho, al descubrir que el comandante a quien había estado todo el tiempo sirviendo resulto ser un loco obsesionado con tener a todo el mundo a su lado, ahora que se había dado cuenta de eso, tenía miedo de pensar en lo que le haría a Sam, ella fue la ultima en saber de el, y si Jim sospechase, la cogería y le haría de todo para revelar su paradero, haría las cosas no podrían irle a peor a partir de ahora.
De pronto Ulrich se percato de que hacía un buen rato que Odd no parloteaba como siempre.
-¿Que pasa Odd? ¿Un zombie te ha comido la lengua? -pregunto Ulrich haciendo uno de sus chistes.
Odd no se río, cosa que parecía extraña, porque normalmente se ríe de esos chistes.
Ulrich se mostró preocupado, decidió hablar con Jeremy para saber su opinión.
-Jeremy -le aviso.
-¿Que? -pregunto Jeremy.
-¿Has notado algo raro en Odd durante este buen rato? -pregunto queriendo saber si pensaba lo mismo que el.
Jeremy se giro para ver el estado de Odd, estaba completamente zombie pero sin parecerlo.
-Pues la verdad es que no -opino Jeremy escéptico.
Ulrich refunfuño mosqueado.
-Hace como media hora que se ha pasado callado, y el nunca se calla, así que se creo que pasa algo con el -comento Ulrich queriendo hacerle entender el problema.
Jeremy se quedo pensando de nuevo, conocía bien a Odd pero no como lo hacía Ulrich, así que dedujo entender que habían un problema con el, se giro y observo que aún seguía teniendo la misma cara de muerto de antes.
-Parece algo serio -opino Jeremy irónicamente.
-Pues claro que es algo serio, Odd es el experto en armas, sin el no sabríamos con que defendernos, necesitabas que sus fuerzas estén atentas o moriremos antes de llegar a Francia -replico Ulrich haciendole comprender que era un problema que tuviesen a Odd con ese aspecto y comportamiento.
Jeremy carraspeo, parecía entenderlo.
-Vamos tener que arreglar este problema -acordo Jeremy.
-Pues deberíamos -opino Ulrich.
Ambos se giraron mostrandose escépticos delante de Odd, el alzo la cabeza como sus dos amigos le estaban mirando de una forma extraña.
-Odd, ¿podrías explicarnos que te pasa? -pregunto Ulrich de forma amable y sincera para convencerle.
Odd no supe entender porque se mostraban así, pero de todas formas no tenía tiempo para aguantarles.
-No me pasa nada -replico Odd empujándoles a un lado para dejarle pasar.
Ambos se percataron de que no funciono, necesitaban ser mas coherentes.
-Necesitamos hacerlo mejor -opino Ulrich.
-Tu lo has dicho -afirmo Jeremy.
Volvieron a dirigirse a Odd que se iba sin ellos.
-¿Vamos Odd explicanos porque te comportas así? Tu nunca eres tan callado -intento de seguir consolandole.
Odd no pudo ignorar que se iban a pasar todo el dia preguntándole cosas a la ligera.
-¿Que que me pasa? -pregunto replicando Odd.
Ambos afirmaron con la cabeza.
-¡Me pasa que el comandante al que hemos estado haciendo caso durante media decada, es en realidad un loco que no soportan que le mimen todo el puto tiempo, y ahora tengo el miedo de que como sepa donde estamos, vayamos a por nosotros y lo peor de todo es que utilice a Sam para confesar nuestro paradero, por eso estoy tan callado, porque quiero reservar mis palabras para volar la cabeza de ese gordísimo hijo de la gran puta madre que los parió en este inmundicia de ciudad alejada de la mano del puto Dios que no existe! -explico Odd desatado con toda su furia.
Dio un paso adelante y siguió andando cabreado y murmurando cosas intangibles.
Ambos se quedaron agonizando ante como se puso Odd, nunca le habían oído escuchar todo eso de esa manera, verdaderamente estaba cabreado con Morales y posiblemente con todo el mundo si se le iba aumentar la dosis de venganza pura.
-¿Que hacemos con el? -pregunto Ulrich dirigiendose a Jeremy para saber su opinión.
-Será mejor que le dejemos en paz, esta agonizando, cualquier cosa en seco que le digamos, haría que empezase una guerra de balas sin parar antes de que comenzase una emboscada zombie -propuso Ulrich sarcásticamente.
Jeremy estaba de acuerdo, era mejor no hacer enfadar mas a Odd de lo que ya estaba, y eso que no paraba de protestar al aire sobre todo lo enfadado que estaba con el comandante.
De pronto oyeron un estruendo que sonaba desde el cielo, truenos.
-Parece que va a llover otra vez -opino Ulrich.
-Y eso que acabamos de limpiar los trajes -añadió Jeremy mosqueado.
Odd también se percato de eso.
-¡Joder! Otra vez se pone a llover! ¡Es que este mundo muerto no va a dejarme en paz! -protesto furioso y luego golpeo el capo de un coche medio quemado.
-Necesitamos buscar un techo -sugirió Jeremy.
-Y en cuanto antes -añadió Ulrich al percatarse del agobio de Odd.
De pronto se giraron a un lado y observaron que había una gasolinera abandonada a unos metros de ahí.
-¿Que te parece esa gasolinera? -pregunto Jeremy queriendo la opinión de Ulrich.
-Mientras pueda romper cosas mejor -afirmo Ulrich pensando en como se iba a comportar Odd si lo dejaban meterse ahí.
Ahora necesitaban su opinión.
-¡Oye Odd! -aviso Ulrich.
-¡Que! -grito Odd a lo lejos.
-¿Quieres que nos aguardemos en esa gasolinera de ahí? -indico.
Odd observo la gasolinera.
-¡De acuerdo! -acepto Odd.
Ambos asintieron conmocionados.
-Ya veras como se va a sentir -comento Ulrich.
-Pues espero verlo si sigo vivo -exclamo Jeremy.
··
A unos miles de metros de ahí, un grupo de hombre dirigidos por un enorme y obeso coronel, recorrían todo el centro de Los Angeles buscando a un grupo de renegados.
Jim se mantenía muy serio pensando en como iba a castigar a esos traidores, y después hacerles entender que formaban parte de su familia, la familia de Fort Kadic, la única que aún sigue viva hasta ahora.
-Ah -gimió sintiendo un enorme escozor que venía de su hombro.
Se movió a un lado la camisa y observo que la herida que tenía en el hombro se le estaba empezando a infectar de momentos, refunfuño mosqueado, no podía tener heridas como esas o todos pensarían de que sería débil.
El capitán Lorry observaba desde la lente del jeep, el reflejo del comandante, parecía estar poniendo una cara de dolor por algúna razón.
-¿Se encuentra bien señor? -pregunto para confirmar.
-Si estoy bien, solo un poco resentido, y engañado -confirmo Jim.
-De acuerdo señor -confirmo Lorry de que se encontraba en perfecto estado.
Jim asintió, desde que aquel zombie le rajo la piel, no se encontraba en muy buenas condiciones, no podía dejarse llevar por el miedo de una herida común, necesitaba todas sus fuerzas para poder atrapar a los renegados.
Se acordo del prisionero. Se dio la vuelta y observo a la joven Knight, atado y amordaza con papel de aluminio.
Acerco su cara para que mirase mas de cerca su cara de agonía.
-Tu novio va a acabar muy jodido en cuanto le encuentre -le dijo maliciosamente.
Sam se quedo agonizando, no podía dejar de pensar en lo terrible que era la situación en que estaba metida, tanto ella como Odd estaban en peligro de ese psicópata.
Jim volvió a ponerse serio de nuevo, observando el agonizante paisaje rojo de sangre.
··
Intentaron de abrir la puerta de la gasolinera pero estaba cerrada, las puertas automáticas estaban desconectadas no había forma de abrirlas, pero si los cristales del interior bastante rotos, se había producido una guerra en medio.
Ulrich saco su espada y empezo a romper los cristales que aún no estaban rotos del todo, lo movió por todas partes y los cristales se caían haciendo ruidos ensordecedores que llamaban demasiado la atención.
Ahora podían entrar, pasaron a través de las puertas y entraron uno por uno al interior de la gasolinera.
Dentro estaba hecho un lío, miles de productos tirados sin parar, cajas, botellas esparcidas por el suelo, cristales rotos, se había producido un enfrentamiento suburbano jamas visto hasta ahora, posiblemente miles de personas habían entrado queriendo coger comida para intentar sobrevivir al apocalipsis, acabaron con todo, convirtiéndolo en una guerra.
Ambos se quedaron inspeccionando el lugar, estaba hecho un lío, pero eso no significase que no hubiese nadie dentro, alguien vivo podría haber sobrevivido alimentandose de lo que había.
Jeremy dio un paso por delante.
-Examinad la zona chicos, no quiero que tengamos un problema después -ordeno.
Ambos se separaron yéndose por diferentes rincones cruzados entre si.
Ulrich fue inspeccionando la linea de los vinos tintos, habían un montón ahí, casi parecía pensar que nadie se los llevo por una razón, solamente la gente quería tener de comer cosas que sirviesen: dulces, carne, bebidas, agua. Todo aquello que sirviese para sobrevivir de verdad.
Odd fue recorriendo la linea de los congelados, mantenía firme apuntando con su rifle muñequera, observo todo el desperdicio de cristales que había, ahí nadie había ido a llevarse algo para comer, habían ido a destruirlo todo por diversión, porque sino la gente habría ido ahí para llevarse un helado que no le sirviese si no tenían para congelarlo en algúna parte.
Jeremy fue dirigiendose a la parte de bollería, observaba de que no hubiese ningún peligro por delante ni por detrás, un ataque por la espalda sería inaudible, observo la cantidad de pasteles de bizcocho que habían, eso parecía ser lo único que se olvidaran de llevarse los que destruyeron la tienda, parecía perfecto porque así tenían algo con lo que comer y llevarse por ahora.
De pronto se percato de una habitación con un cartel que decía: ATENCION. SALA DE VIGILANCIA. Debía ser el lugar donde se operaban las cámaras de la tienda, en ningúna momento había visto cámaras colgando de la tienda, pero si las había, sería perfecto para ver el exterior en cuanto hubiese una emergencia.
Entro dentro de la sala y observo toda una serie de televisores apagados y llenos de telarañas, nadie había trabajado ahí durante mucho tiempo, Jeremy pensó que tal vez no funcionaban porque debía de estar desconectada la corriente, decidió echar un vistazo, saco una puerta metálica que había debajo, dentro había toda una serie de cables, observo que todos estuviesen en perfecto estado, al parecer lo estaban, ahora decidió buscar los cables necesarios para prender la maquina, para el estaba chupado, ya lo había intentado otras veces, salvo que acabo mal en ambas veces, pero ahora que no estaba solo, pensó que tendría suerte de salir con vida.
Agarro un cable rojo y amarillo, pensó detenidamente antes de hacer una maniobra que llevaría a una consecuencia. Decidió intentarlo de todas formas, conecto ambos cables de las puntas y de pronto empezaron a echar chispas, arriba se oyó un sonido electrónico, se levanto y observo que todos los televisores se prendieron a la vez, resulto que si funcionaban después de tantos años sin uso.
Sonrío alegrado poniendose en una silueta virtuosa.
Observo cada una de las pantallas, cada una mostraba un lado diferente de la gasolinera, la entrada, el interior, los pasillos, la puerta de entrada de atrás, el techo, ahora tenía activado su propio sistema de vigilancia y seguridad.
Mientras tanto con los demás.
Odd todavía seguía recorriendo cada uno de los pasillos, ahora estaba en el rincón de los snacks, observo cada una de las patatas fritas que tenía, le gustaban todos pero quería uno que fuese preciso y de buen sabor, de pronto se percato en uno que le pareció especial
Observo una caja de galletas de queso con saber extra a albóndiga. Odd se dejo llevar por le sabor, se le hacía la boca agua, decidió probarlas, agarro la caja y observo el contenido y los ingredientes, leyó el cartel y parecía quedarse a gusto.
-¿Donde habéis estado toda mi vida? -se pregunto a si mismo arrepintiéndose de no haberles encontrado hace mucho tiempo para poder degustarlas con los dedos.
Se fue volviendo por donde vino mientras silbaba feliz por haberse encontrado semejante tesoro.
Ulrich recorría ahora la parte de los embutidos, el puesto de los jabones estaba cerrado y los embutidos congelados, tanto que pensó que podrían estar demasiado maduros como para poder comérselos. De pronto oyó un gemido sospechoso que le llamo demasiado la atención, se oía el gemido de algo que conocía muy bien.
Giro por el rincón y se encontró a un muerto tumbado en el suelo vestido de guardia de seguridad.
Ulrich se acerco pero no muy acerca, no sabía si era uno de los extremos o no.
Se percato en el estado del muerto, tenía las rodillas rotas, por culpa de eso no se podía levantar, y ademas tenía toda la lengua hinchada, el muerto le miro sabiendo que podría comerle pero no podía.
Le miro a los ojos, sintió pena por el, por tener que sufrir de esa manera, seguramente intento hacer daño a alguien, y recibió ambos disparos en las rodillas para que así no se pudiese acercar para seguir haciendo mas daño, pero la verdadera pena era en realidad, que era un agente de la ley, otro hombre dispuesto a salvar vidas como todo el mundo, por algúna razón acabo infectado y convirtiendose en eso, y los demás le hicieron pagar el precio de su transformación.
El muerto alzo su brazo intentando cogerle, tenía ganas de agarrarle de la pierna y así disgustar su carne viva.
Ulrich pensó que no iba a llegar tan lejos en su estado, pero tampoco podía dejarlo como estaba, los demás podían encontrarse con el y acabar siendo mordidos por accidente, necesitaba matarla por el bien de todos.
Alzo su espada y se preparo para clavársela en el cráneo.
-Perdoname por hacer esto, pero es por tu bien -intento de disculparse al pensar que aún quedaba algo de humanidad de el.
Le atizo la espada atravesándole el cráneo, ahora murió del todo.
Alzo su espada hacía atrás, mirando pendiente de si lo que tenía que hacer o no, se seguía sintiendo culpable de lo que le paso, aún sabiendo que no tenía la culpa.
Ahora se dejo de matar muertos por un momento y siguió buscando comida, de pronto se percato de unas salchichas enormes en un tarro, examino el recipiente, al parecer no tenían fecha de caducidad, decidió llevarlas por probar, ahora que lo pensó, eran autenticas salchichas de Frankfurt, como uno de las ciudades de su país, era irónico llevarse algo que se refería a su nacíon.
··
Ahora que todos habían encontrado algo con lo que prepararse para comer a la noche, se reunieron para organizarse.
Ambos se juntaron cruzando los rincones.
-¿Muy bien chicos que habéis encontrado? -pregunto Jeremy para verificar.
-Yo he encontrado estas salchichas alemanas, podríamos hacernos unos perritos calientes con esto -explico Ulrich.
Ahora se dirigió a Odd.
-¿Tu que has traído? -le pregunto.
Odd de pronto empezó a sollozar de manera exagerada.
-Yo he... encontrado... unas galletas... con sabor... albóndiga -admitió llorando de una manera exagerada-. Que gran manjar me han traído los dioses.
Ambos se extrañaron de ese absurda actuación que hacía.
-De todas las cosas que hay aquí, te has encontrado -exclamo Ulrich queriendo entender que fue en serio.
-Así es -afirmo Odd sollozando-. Gracias a dios que me ha perdonado -seguía actuando de esa manera tan absurda que empezaba a aparecer una niña chillona.
Ya no entendían las sutilezas de Odd con la comida.
-¿Y tu que has encontrado? -pregunto Ulrich dirigiendose a Jeremy.
-¿Como? -pregunto Jeremy sin percatarse de a que se refería, ahora se acordo.
-No he encontrado de comer, pero, he descubierto que hay una sala de vigilancia donde muestra las cámaras de seguridad vigilando el perímetro -explico Jeremy.
-¿Estas diciendo que tenemos cámaras vigilando las veinticuatro horas del dia? -intervino Odd.
-Así es -aclaro Jeremy.
Odd se entusiasmo aún mas con la idea de quedarse a dormir en la gasolinera.
-Que suerte la nuestra toparnos con este lugar -comento.
-Así es, así que ahora vamos a cogernos para comer por la noche, luego nos dormiremos y nos iremos por la mañana para continuar el viaje, ¿de acuerdo? -pregunto para confirmar.
-Si -afirmaron moderadamente ambos.
-Perfecto, primero tenemos que buscar con que cerrar la puerta, no podemos dejarla con la puerta abierta al aire -acordo Jeremy como primera acción.
De pronto Ulrich intervino:
-Jeremy.
¿Que pasa? -pregunto el.
Ulrich se acerco a su oído para contarle acerca de lo que había descubierto en un rincón de la tienda.
Mas tarde hace unos minutos, cogieron el cadáver del guardia, lo agarraron por los brazos y se lo llevaron arrastrando hacía afuera, lo llevaron a un rincón de la entrada y lo dejaron puesto sentado, de manera que fuese honorable.
-¿Crees que estará bien así? -pregunto Ulrich examinando el estado del cadáver.
-Seguro, ademas que íbamos a hacer con el con este tiempo -indico Jeremy el tiempo que había, había comenzado a lloviznar muy fuerte, parecía una tormenta.
Ambos se quedaron pensando si hacía bien en dejar el muerto en aquella posición.
-Odd habría dicho de enterrarlo bajo la lluvia como cuando un asesino se deshace de un cadáver, como en las películas -comento chistosamente Ulrich.
-Si. Pero esto es la realidad, así que tenemos que pensar seriamente en las cosas que se nos vienen encima -acordo Jeremy.
-Así es -estuvo de acuerdo Ulrich.
-Venga, volvamos dentro antes de que Odd se come sus nuevas galletas -aconsejo Jeremy irónicamente.
-Si -afirmo Ulrich riendo sarcásticamente.
··
Después de un rato ambos se alojaron en la gasolinera, bajaron la reja de metal que permitía cerrar la tienda desde el interior, consiguieron alojarse cómodamente en la tienda, era algo mejor que cuando se hospedaron en la casa de Gus, se acordaron de como debía pasar el viejo al matar a su mujer después de tenerla encerrada durante tanto tiempo, era algo horrible, pero así eran las cosas, en el nuevo mundo.
Ambos se reunieron en la entrada formando un circulo alrededor, Jeremy se cogió un refresco de naranja y se lo empezo a tomar con una pajita, miro a los otros.
Ulrich disfrutaba de sus salchichas y con pan, y Odd estaba devorando las galletas, parecía ser que les gusto mucho, se quedo atrapado en un sabor que no tenía limite.
-¿Están buenas las galletas? -pregunto Jeremy.
-¡Siii! -contesto Odd rugiendo vulgarmente.
Ambos se mosquearon con ese gesto que hizo.
-¿Tanto te encantan como para poder hacer ese gesto tan horrible? -pregunto Ulrich para verificar como era posible que convirtiese su mal humor en algo desagradable.
-Bueno, las galletas están bien, pero las albóndigas, no hay nada igual -opino.
-En serio, haber dame una -se arrastro Jeremy para coger una de las galletas.
Odd le paso una de las galletas.
-A mi también dame -pidió Ulrich.
Odd le paso otra galleta al alemán.
Jeremy y Ulrich disfrutaron de esas galletas, no estaban mal, se sentía el gusto a carne, pero se notaba que había algo raro en ellas, no se sabía si era el sabor o que.
-No parecer estar tan buenas -opino Jeremy.
-Pues para estar una decada cosechadas en ese puesto, deben de haber generado algún tipo de efecto de gusto inverosímil -opino Ulrich deduciendo el problema.
-Pues mejor para mi, porque lo único que me puede pasar es que me mate la casualidad -comento Odd devorando sin parar las galletas.
Jeremy y Ulrich se miraron egocéntricamente, se movieron a un lado para hablarse susurrando para que no se enterase Odd de lo que decían.
-¿Crees que ha sido descubrir este lugar? -pregunto Ulrich para saber si ambos se arrepentían de haberlo traído aquí.
-No lo se, pero me encanta mas cuando se comporta como un jodido borde al que tiraría a una horda de zombies -opino Jeremy irónicamente.
Ambos acordaron sus opiniones, se alejaron a un lado y siguieron degustando la comida.
De pronto ambos se percataron de que estaban demasiado en silencio, no tenían ni idea de que hablar, y eso que habían hablado lo suficiente en el campamento.
Jeremy asintió, tenía ganas de conocer algo, por fin había tenido amigos y no sabía como adaptarse a ellos, entonces pensó en eso, en descubrir todo sobre ellos:
-Ey chicos, ahora que he pensado, porque no explicamos como hemos llegado hasta aquí, a conocernos -sugirió.
Ulrich y Odd se miraron indecisos, hacía años que casi no se acordaban de como se habían conocido.
Se quedaron pensando en como lo iban a resumir.
Jeremy observo que estaban dudando, por algúna razón les costaba decidirse y admitir la verdad.
Ulrich intervino, el comenzó primero.
-Yo estaba antes viviendo en Munich, en Alemania, con mis padres, era hijo de un importante jefe de negocios de una empresa industrial de bienes, yo tenía mis problemas en el colegio entre relación y los deberes, mis padres se quedaban muy enfadados al ver que no progresaba nada, así que decidieron mandarme a . Para ser estudiante de intercambio, llegue ahí, al principio empece a relacionarme, me volví muy popular entre la gente de la universidad, pero entonces llego el dia en que se desato el virus, cuando supe que la infección había llegado por toda Europa, supe que jamas volvería a casa, me sentí solo durante semanas, y luego se convirtió en un año, después de medio año, el virus empezo a extenderse por todo el mundo, llego al pueblo donde estaba, un dia cientos de militares empezaron a evacuar el edificio, solo los mas superdotados pudieron ser transportados a lugar seguro, justo cuando todos se iban, me escondí en un camión y me llevaron a Fort Kadic, ahí durante mucho tiempo empece a ser un soldado, y ahora acabe como me veis ahora -explico Ulrich detallandolo todo exactamente como paso
Asintieron suspirando, lo había hecho muy bien.
Jeremy se fijo en Odd, era el siguiente.
-Ahora te toca a ti Odd -aviso.
Odd busco la forma de resumirlo, pensaba en como había hecho para llegar adonde estaba, como había sido su historia.
-Todo comenzó al parecer hace un tiempo, cuando yo vivía en un pequeño pueblo de Italia, era hijo de un famoso actor y de una mujer escritora, llevaba una vida de lujo, gracias a eso me convirtió en el niño descacharrante que soy ahora -río Odd sintiéndose avergonzado de lo que dijo-. Un dia un productor de Hollywood le ofreció a mi padre participar en una película en . Vio de que se trataba de un gran papel, así que decidió traernos a todos aquí, hizo durante varios meses la pelicula, pero cuando finalizo, comenzó la infección del virus, ambos quedamos destrozados al ver que jamas volveríamos a casa, así que nos quedamos a vivir durante un tiempo en la casa que nos habían regalado mientras papa trabajaba en la película, pero entonces llego ese dia en que el virus llego a America y empezo a convertir a la gente en muertos vivientes, los llamaron así porque los dejaban en un aspecto moribundo y tieso, al principio pensábamos que era todo broma, que era parte de un anuncio para patrocinar una pelicula de zombies, pero entonces un dia un grupo de gente vino a casa y empezo a destruírlo todo, había empezado lo que se conocía como: "La ley de la selva", o "La Purga" como decían algunos, consistía en que como todo el mundo se había ido al carajo, ya no importaba ningúna ley, y todos hacían lo que se les daba la gana para poder sobrevivir, papa me exigió que me fuese de casa lo mas pronto posible, sabía que si salía sobreviviría, lo hice lo mas rápido que pude, y en ese momento estallo la casa, al parecer lo había hecho estallar para llevarse por delante a todo el mundo, intente de volver con ellos, pero un soldado me agarro y me llevo a cuestas a Fort Kadic. Hay es donde empieza todo -termino de explicar Odd.
De pronto Ulrich se acordo de una cosa que paso en ese momento.
-Y a los dos días siguientes ambos nos conocimos -exclamo Ulrich.
Odd también se percato de ello.
-Y así fue como nos hicimos amigos -añadió Odd.
-Si -afirmo Ulrich.
Ambos se quedaron indecisos, hacía tiempo que ya no se acordaban de como se habían conocido, había sido así, se encontraron en el momento y como tenían tanto en común, decidieron juntarse y formarse su propio equipo.
-¿Así fue como os conocisteis? -pregunto Jeremy para verificar.
-Si así fue -afirmo Ulrich de nuevo.
Ambos continuaron comiendo tranquilamente.
De pronto Odd se percato de que ahora le tocaba a Jeremy, ellos habían dicho todo, porque el no lo iba a decir también.
-¿Y que me dices de ti Einstein? -pregunto Odd.
-¿Como? -no comprendió su pregunta.
-¿Como es tu historia? Sabemos que estabas en una base militar, pero, como llegaste ahí -se explico Odd.
El y Ulrich alzaron la cabeza prestando atención.
Jeremy dejo apoyada su bebida en el suelo, aspiro profundamente y empezo a contar donde podía recordar:
-Yo era hijo de un policía, vivía en Paris, tenía una gran vida, era un increíble superdotado, pero por culpa de eso nunca hice amigos, al menos eso no detuvo mis expectativas, seguí adelante con mis deberes. Pero entonces llego un dia en que ascendieron a mi padre, y decidieron trasladarlo a ., "aquí", el no tenía ganas de hacerlo, tendría que quedarse en America durante mucho sin ver a mama y a mi, así que decidimos ir con el, yo acepte, porque quería una beca mejor que la de aquí, así que lo hicimos. Pasaron tres años, y la cosa no se arreglo para mi, pensé que cambiaría en cambiarme de país, pero no funciono, al menos seguí haciendo mis estudios, pero había veces en que pensé que aquello no era suficiente. Pero la cosa cambio cuando descubrimos que el virus que había afectado a toda Europa, había llegado hasta aquí, inmediatamente, los militares nos sacaron y nos enviaron a un centro de cuarentena, ahí estuvimos encerrados como un año, y vivimos como el mundo se convirtió en un reinado de sangre y destrucción, al menos ahí estuve a salvo, me hice una gran compañía con papa que jamas había tenido, me ayudo a saber de aviones, me hice amigo al menos, de la pequeña Maya, ahí pensé que la cosa acabo mejor que anteriores veces, era como si estuve orgulloso de que se acabara el mundo, porque me ayudo, en todo -empezo Jeremy a sollozar sintiéndose triste de estar orgulloso de algo terrible que le sucedió a todo el mundo-. Entonces llego el dia en que todo se vino abajo, la infección llego a contaminar a miles, millones, las puertas del centro no eran suficientes, todo se vino abajo, y una enorme horda salió disparada de la nada, aquellos muertos infectados se comieron a todo el mundo. Luego llego el momento en que fui a buscar a Maya y ya sabéis la historia, cuando volví al centro, las únicas puertas de salida exteriores que habían, estaban plagadas de zombies, no había salvación, casi toda la gente había muerto, excepto mi padre, que se quedo luchando con todo lo que tenía, me exigió que me metiese en un compartimento que había abajo, lo hice mientras el activo una granada, y todo se lleno de fuego, no sobrevivió, el fue el ultimo en quedarse en pie y luchar, yo mientras tanto me escabullí por el conducto que me llevo al exterior, ahí escape, me dirigí a la ciudad, y me las arregle como pude para sobrevivir, y ahí empiezo todo, sobreviví diez años, en la nada, solo, enfrentandome al miedo que ahí alrededor.
Termino de contar Jeremy y se quedo sollozando cabizbajo.
Ulrich y Odd se quedaron conmovidos por lo que contó, nunca pensaron que podría haber sobrevivido diez años de esa forma, todo el tiempo habían pensado que se había escondido en algún lugar, pero diez años en la carretera, con toda la ciudad a su alrededor, y con todos los muertos al acecho, era un puñetero y jodido superviviente.
Ulrich se junto con el para calmarlo.
Jeremy se percato de que uno de ellos le estaba agarrándole del hombro.
-Que sepas que todos nosotros hemos pasado por algo así, pero nunca nos sentimos culpables de que fuese nuestra culpa, solo pensamos en lo que estaba bien, y decidimos seguir adelante sobreviviendo, como tu -le consolo Ulrich.
Jeremy se sintió aceptado por ese consejo.
-Pero tu has sobrevivido mas que nosotros, eso es todo un logro -comento Odd.
Jeremy se llevo un gran golpe en la cabeza por no haberse dado cuenta antes, había estado sobreviviendo un montón de tiempo solo en la ciudad, sin nadie que le protegiese excepto el mismo.
-Es como para editarlo en el Guinness Records: Jeremy Belpois, el mayor superviviente del apocalipsis zombie -dijo Odd chistosamente e imaginandose como sería si le pusiesen en un libro.
Ambos se rieron a carcajadas, ese fue un buen chiste.
-Chicos, no sabéis como alegro por haberos conocido, antes no tenía ni idea de que eran los amigos, ahora lo se, y se que es bueno, así que os felicito por haberme encontrado cuando nadie mas podría haberlo hecho -dijo Jeremy felicitandoles por tenerles delante suyo y ser sus amigos.
Ambos sonrieron alegrados.
-Brindemos por el equipo -agarro Jeremy su listo y se dispuso hacer un brindis.
Ambos agarraron sus respectivas latas.
-¡Por el equipo! -brindaron todos con sus latas golpeándolas entre si, luego se lo bebieron refrescandose por su sabor.
Estaban tan contentos por celebrar lo buen equipo que eran, que no se percataban de que un comandante mañoso iba a por ellos.
··
Llego la mañana y dejo de llover. El sol se abrió de nuevo y empezo a calentar la tierra de abajo.
Dentro de la tienda de la gasolinera, los tres cadetes dormían plácidamente, se habían zampado en la noche todo lo bueno que se habían encontrado. Se metieron en unos futones que antes les había regalado Gus, se quedaron acostados formando un circulo de tres personas.
Un brillo de sol atravesaba una ventana que había arriba en costado, el reflejo atravesó la cara de Ulrich haciendo que se despertara molesto.
Se levanto medio sonámbulo y empezo a mover de un lado para otro sus músculos mientras bostezaba, luego se le aclaro la vista pero puso una cara de cansancio.
Se fijo que había una luz que salía por un ventanal, había amanecido, a esa hora el sol se pone de un llamativo color anaranjado, decidió echar un vistazo para ver que tipo de tiempo había.
Levanto la reja sin hacer mucho ruido para no despertar a los otros, al levantarla un enorme brillo de sol mas enorme que el que salía del ventanal recorrió toda su cara cegandole completamente, había un sol enorme.
Se tapo la cara porque le estaba afectando la vista, decidió correrse a un lado para que no le diese tanto la luz, ahora veía mejor, ahora que se le aclaro la visión pudo ver mejor el sol resplandeciente que había, era como si el sol estuviese delante en esa perfecta bola roja con un aura anaranjado alrededor, era perfecto para posterizarlo en una foto, lastima que no tuviese una, decidió ver si había algo en la tienda que sirviese como cámara, se dio la vuelta y de pronto se detuvo al oír algo extraño, no sabía si había escuchado algo o era solo un presentimiento que se le paso por la cabeza, se giro para ver si se trataba de algo anormal, no vio nada pero observo de reojo que algo a lo lejos se movía, no parecía una persona, parecía un vehículo, se extraño al ver eso, pensó que a lo mejor se trataba de un grupo de otro campamento o un grupo de sobrevivientes hostiles, en cualquier caso, tenía que examinarlo.
Se dirigió a la mochila de Jeremy y saco del bolsillo mediano unos prismáticos de fijación automática, se puso delante para ver el vehículo sospechoso, noto que a lo lejos, había un grupo de soldados montados en un jeep militar, se trataban de militares, pero de que tipo, pero de pronto se quedo mas horrorizado al ver quien iba en el, el comandante Morales, los había encontrado.
Ulrich sintió tanto miedo que dejo caer los prismáticos, no podía creer que les hubiera seguido el rastro, no sabía si los estaba buscando o no a ellos, pero de todas formas era agonizante ver que habían llegado hasta donde estaban ellos.
Decidió avisar a los otros para hacerles enterar de lo que descubrió. Se dirigió a Jeremy primero.
-Jeremy, Jeremy -intento de despertarle-, Jeremy.
-Que -dijo gimiendo, se despertó de los golpes que le daba.
No entendía porque lo había despertado pero de todas formas se puso las gafas y observo a un Ulrich con cara agobiada.
-¿Que pasa? -pregunto queriendo saber porque le molesto tanto.
-Jim nos ha encontrado, nuestro comandante esta aquí -le dijo Ulrich desesperado.
Jeremy no entendía a que se estaba refiriendo, pero de pronto reaccionó al darse cuenta de a que se estaba refiriendo.
-Oh dios mío no -dijo Jeremy reaccionando desesperadamente.
En ese momento también se despertó Odd.
-¿Que pasa? -pregunto Odd adormilado.
-Morales nos ha encontrado -le aviso Jeremy.
-Joder -reacciono Odd al oír la noticia.
Ambos se levantaron desesperados, si sabían lo que iba a pasar, sabrían que iba a iniciarse una guerra en cualquier momento.
-Ulrich, cierra la puerta y agarra todo lo que puedas de comida, tu Odd, ponlo todo de vuelta en la mochila y carga las armas -ordeno Jeremy a ambos para que se pusieran en marcha al ver que estaban en un problema.
-De acuerdo -afirmaron ambos, se pusieron a hacer lo que le ordeno el rubio genio.
Jeremy se dirigió de vuelta a la sala de vigilancia, prendió de vuelta los monitores, tenía que saber donde estaba actualmente, tardaba demasiado las pantallas en cargar.
-Vamos vamos -dijo Jeremy apurado.
Odd y Ulrich agarraron todo lo que pudieron de comida, pasaron de pasillo a pasillo cogiendo todo lo que pueda ser comestible y en buen estado.
Ahora Ulrich se dirigió a bajar la verja para impedir que entrasen, Odd cogió cada una de las armas que tenía y empezo a cargarlas pero de manera desesperada.
Ulrich agarro la reja por los bordes y la bajo con toda su fuerza, la bajo pero había un problema, no la cerraron con llave, y no había.
-Jeremy, ¡no hay llave para la reja! -le aviso a Jeremy desde la otra esquina.
-¿Que? -pregunto Jeremy sin saber a que se refería.
Ulrich refunfuño, no le oía desde el otro lado.
-Odd, avisale a Jeremy de que no hay llave para la reja -le advirtió a Odd para que el le avisara al genio.
-Voy -obedeció. Se fue corriendo hacía la otra esquina.
Jeremy todavía seguía esperando a que se prendiesen las pantallas, ayer funcionaban, no entendía ahora como era que no funcionaban ahora.
-Jeremy -intervino Odd.
-¿Que?
-No hay llave para cerrar la verja -aviso Odd desesperado.
Jeremy carraspeo refunfuñando, había un montón de problemas y no tenía tiempo para hacerlo todo a tiempo, necesitaba algo de paciencia, entonces de pronto se acordo de que antes había visto algo debajo de un cajón debajo del escritorio, abrió el cajón y dentro había un grupo de objetos de juguete, paso la mano por dentro hasta que encontró la llave que quería.
-Aquí esta -dijo entusiasmado.
-Pásamela -le ordeno Odd desde el otro lado.
Le tiro la llave y la cogío a tiempo. Ahora que tenía la llave se la paso a Ulrich que estaba todavía delante de la verja.
-Aquí la tengo -le aviso.
-Vamos vamos -le aprisiono Ulrich, agarro la llave y la coloco en la cerradura, la presiono y pudo cerrar la verja.
-Ya esta cerrada -afirmo Ulrich.
-Esperemos que aguante -opino Odd desesperado porque no consiguiesen entrar.
-Venid aquí chicos -llamo Jeremy desde la habitación de al lado.
Rápidamente corrieron hasta llegar a la sala de vigilancias, entraron y por si acaso cerraron la puerta.
-¿Que ha pasado? -pregunto Odd desesperado.
-He registrado cada una de las cámaras, y en ningúna de ellas muestra a Jim acercandose hacía aquí en ningún momento -comento Jeremy fijándose en cada una de las pantallas que daban lugar a las cámaras de afuera.
Odd se dirigió a Ulrich pensando en que tal vez se lo había imaginado todo.
-¿Estas seguro que has visto a Morales dirigiendose hacía aquí? -le pregunto.
-Segurísimo -afirmo seriamente Ulrich-. He visto que estaba en un jeep con Lorry y Cox conduciéndolo.
-Pues esperemos que no se den cuenta de que estemos aquí -opino Jeremy pensando en la posibilidad de que no llegase a suceder lo impensable.
··
En el exterior, Jim miraba desde unos prismáticos, una tienda de una gasolinera cerrada completamente con verjas, normalmente todos los edificios, viviendas y supermercados estaban abiertos y destruidos, en cambio ese estaba como si nunca lo hubiesen abierto, entonces solo podía significar una cosa, estaban ellos hay dentro.
Se quito los prismáticos mostrando unos ojos viciosos llenos de odio.
El capitán Lorry se le acerco queriendo saber si los había localizado.
-¿Cree que estarán ahí señor? -pregunto Lorry para verificar.
-Seguro, porque sino iban a cerrar todo en esa tienda, saben que estamos aquí, y se preparan para una guerra -dedujo maliciosamente imaginandose la trama-. Que tu y Bertram preparad las armas, hoy se avecina la guerra.
-Si señor -obedeció Lorry, se dispuso a avisar a su cadete.
Jim se imagino las ganas que tenía de castigarles, pero en parte sentía pena por tener que darles ese castigo, pero no podía dejar que toda la gente se largase y dejarlo solo sin poder hablar con alguien, no podía permitir que aceptaran esa moción.
De pronto oyó unos gemidos que venía de detrás. Se giro y observo a la amordazada Samantha Knight mirándola con ojos degollados.
Sabía que tenía algo que decir en mente, así que decidió dejarla hablar por pena, le quito el esparadrapo de la boca y soltó todo el aire acumulado.
Espero a que dijese lo siguiente:
-¿Porque haces esto? -pregunto Sam queriendo una respuesta sincera.
-Porque tu queridísimo novio se ha fugado de mi campaña -admitió Jim.
-El no se fugo, el se libero para hacer su búsqueda con sus amigos -se defendió Sam de su comentario.
-¿Que búsqueda? -pregunto intrigado por ese comentario.
-La del antídoto para el virus, si logran encontrarlo podrán recuperar nuestro mundo a tal como estaba -se explicó Sam para hacerle comprender que no se largaron para huir de su base.
Jim se mostró inexpresivo, se quedo pensando en como decidir irónicamente esa cuestión.
-Por favor, déjales ir y hacer su búsqueda -exigió Sam sollozando.
-Y eso para que debería importarme -exclamo Jim.
-¿Como?
-Teniendo gente a mi lado para poder hablar, porque debería exigir que unos se vayan para que luego todos se vayan por su lado y a mi dejarme solo, yo no puedo permitir que me abandonen, así que, vete pensando esa cuestión -le replico dejándole claro la decisión que tomo, le volvió a ponerle el esparadrapo en la boca para silenciarla.
Se levanto mirándole incrédulamente poniéndole una mirada inquisitiva.
-Hoy nadie volverá a fallarme de nuevo, nadie jamas -replico seriamente.
Sam se puso a sollozar de nuevo, tenía ganas de gritar y avisar a Odd que venía Jim a por el, pero tenía la mordaza en la boca y no podía hablar, la situación no podía empeorar a momentos, solo hacía falta que Odd fuese mas fuerte que Jim y así poder escapar a tiempo.
··
Habían pasado unos ocho minutos como máximo, no había rastro algúno de Jim, empezaban a pensar que Ulrich se lo había imaginado todo por culpa del miedo, que hizo su cerebro proyectase una imagen distorsional de lo que pensaba.
-¿Estas seguro Ulrich de que viste concretamente a Morales? -pregunto Jeremy con tono serio para confirmar sinceramente lo que había visto en realidad.
-Segurísimo -exigió Ulrich-, le vi montado en uno de los jeep junto a Lorry y Bertram montados en el, estaban muy lejos pero seguramente Jim se dará cuenta de que estamos aquí.
-Pues espero que no atraigamos mas bien a los muertos, porque como huelan la carne humana, estamos muertos -opino Odd pensando en que mejor muerte había, en la de Jim y sus hombres matándolos de un disparo, o ser devorados por los muertos.
-Hoy nadie va a morir, si morimos perdemos todo esperanza de reconstruir el mundo -exclamo Jeremy exigiendo que nadie pensase en negativo.
-¿Pero como vamos a hacer eso exactamente? -pregunto inquieto Odd.
Jeremy se giro con la silla sintiendo curiosidad por su pregunta.
-¿A que te refieres? -le pregunto.
-Si destruimos el virus, después que haremos, casi no queda ningúna persona en el planeta, no queda nada de plantas a las arar, casi la mayoría de los animales que hay en el planeta se han extinguido, en parte no servirá de mucho -dedujo Odd las menores posibilidades que había de reconstruir el mundo a la normalidad.
Ambos se quedaron pensando preocupados, tenía razón, como iban a hacer para reconstruirlo, si casi prácticamente no quedaba nada vivo en la tierra, quedaban algunas cosas por el mundo, pero de que serviría para reconstruir el mundo y dejarlo en aquel estado verde y natural, ya no llegaría a suceder si era posible.
-Ya pensaremos en algo -opino Jeremy sintiendo también dudas de ello.
Se quedo apretando unas teclas en el ordenador mientras miraba perplejo cada una de las pantallas del monitor, se percato de que los otros dos se sentían frustrados y preocupados, acerca de la idea de reconstruir el mundo, ellos también sentían la duda de pensar si llegaría ese dia, en que todo acabase.
Estuve mirando de reojo cuando de pronto capto movimiento en una de las pantallas centrales.
-Oh mierda -dijo sorprendido al ver lo que aparecía.
-¿Que pasa? -pregunto Ulrich al ver la reacción de Jeremy.
-Tenías razón están aquí -confirmo e indico en la pantalla del centro.
Todos se acercaron y observaron confusos quien acercaba a la tienda.
En la pantalla, se mostraba a un hombre obeso vestido de uniforme y acompañado por un sargento con unas gafas negras que le cubrían el contorno de sus ojos.
-Son ellos -dijo Odd atemorizado al ver de quien se trataba.
-Me temo que si -exclamo Jeremy sintiendo el mismo miedo de Odd.
Los dos soldados de afuera intentaron golpear la puerta, estaba la verja de metal y no podían pasar adelante, estaban encerrados dentro.
-¿Que hacen? -pregunto Odd inquieto al ver lo que hacían.
-Quieren intentar de entrar, pero no pueden -dedujo Jeremy.
De pronto Morales levanto la vista hacía la cámara, sabía que le estaban observando.
-Sabe que le estamos viendo -adivino Jeremy.
Ulrich y Odd se pusieron aún mas inquietos y nerviosos.
Ahora que tenía su cara colocada en el rabillo de la cámara, empezo a mover su cabeza de lado a lado para seguir el contorno de la cámara, quería ver si le estaban observando de verdad, percatandose de que había alguien dentro.
El sargento Lorry que tenía detrás empezo a hablarle pero no se escuchaba nada, solo se veía movérsele los labios como si estuviese hablando solo.
-¿Hay sonido? -pregunto Ulrich.
-A ver -busco Jeremy algo que sirviese para poder escuchar lo que decían, encontró una tecla con un dibujo de altavoz, lo pulso y se empezo a oír lo que decían.
-No te preocupes, en algún momento tendrán que salir por las buenas -le exigió Jim a Lorry, luego volvió a dirigirse a la cámara.
Esperaron ahora saber que iba a decir.
-Belpois, Stern, Della Robbia, se que estáis dentro, y habéis cerrado la tienda para impedir que entre, ¿no? -pregunto irónicamente-. Pues no os servirá de nada, yo y mis hombres buscaremos la forma de entrar, a no ser que tengamos que volar toda la tienda para haceros con vosotros.
Se mostraron inexpresivos, sabían que iba en serio.
-Si no lo hacéis, alguien tendrá que pagar el precio por vosotros tres -se giro y observo a algo que había en un extremo.
Se mostraron extrañados al ver que había visto algo sospechoso.
-Ya veo que ese guardia pago el precio -dijo refiriendose al cadaver del guardia que había sentado en la pared de la esquina de la entrada.
Tuvieron un mal presentimiento al comentar aquello, algo al ver ese cadaver le estaba dando una macabra idea.
-Pues yo tengo a alguien que pagara el precio seguro -exclamo refiriendose al plan que tenía para hacerlos sacar por las buenas.
Se extrañaron al oír eso, pero de pronto se giraron hacía otra pantalla y observaron al cadete Bertram Cox agarrando a una chica de piel morena atada de boca, brazos y piernas, la sentó mirándola directamente a la cámara.
Odd se quedo inmenso en un ataque de agonía.
-Oh dios Sam no -dijo atemorizado al ver que tenían a Sam.
-Si no salís, matare a tu novia Della Robbia, y seguro que no te gustara -exigió seriamente acordando el precio.
-Hijo de puta -tuvo tanta rabia Odd que decidió golpear la pantalla para no seguir viendo esa escena.
Ulrich vio lo que estaba apunto de hacer y decidió detener para no estropearlo todo y perder la comunicación con el exterior.
-Odd calmate -intento Ulrich de calmar a su amigo para que no entrase enfurecido como un animal, lo agarro y lo empujo contra la pared para alejarlo de las pantallas.
-Tiene a Sam -replico Odd haciendole entender a quien tenía, ya lo sabía pero el le estaba protegiendo de que no se pasase de la raya.
-Ya lo se -exclamo Ulrich haciendole entender que sabía lo que pasaba.
-Tenéis una hora o me veré obligado a ordenar a mi cadete que la dispare -en la otra pantalla, Bertram saco un revolver y apunto a la cabeza de Sam-. O la mejor sería suficiente castigo dejar que la mordiese uno de esos jodidos muertos vivientes a los que tanta manía tengo. Para que luego así pueda devorarte a ti después de que se haya convertido en uno de ellos.
Eso hizo enfurecer aún mas a Odd, le hizo tener muchas fuerza para desatarse de Ulrich, pero el tenía mucho mas fuerza, se había pasado la vida entrenando, lo cual era normal que tuviese mas fuerza que el.
-Calmate de una vez -le exigió para que se calmase por las buenas o se vería obligado a tomar una mala decisión para calmarlo.
-No quiero -recrimino Odd, siguió queriendo soltarse.
Jeremy siguió fijándose en la cámara central.
-Hasta entonces estaremos aquí -indico-, vigilandoos -hizo el gesto de meter su mirada hacía el con los dedos, luego se alejo desapareciendo de la pantalla.
Odd se calmo ahora que no tenía delante a Morales en su punto de vista, Ulrich le soltó ahora que no pasaba nada delante de la pantalla.
Jeremy observo como se estaba poniendo Odd, y como se estaba poniendo Ulrich al adivinar el pensamiento aquel de que estaban bastante jodidos.
Afuera en el exterior, Jim se acerco de vuelta al jeep, ahí estaba Lorry poniendose cómodo alrededor del vehículo, se puso en la misma forma que el, se giro y observo al cadete Bertram dirigiendose de vuelta hacía ellos trayendo consigo a la amordazada Sam, la tenía a punta de pistola en la cabeza.
Sonrío satisfecho al ver que tenían logrado hacer que aquellos traidores saliesen de su escondite. De pronto fue interrumpido por Lorry:
-¿Señor?
-¿Si? -pregunto amargadamente.
-¿Seguro que va a hacer eso de matar a la señorita Knight si es que acaso esos tres de adentro van a salir? -pregunto Lorry para saber si era así la estrategia planeada.
-En realidad no -confirmo riéndose con malicia-. Es solamente una excusa para hacerles salir, ¿crees que van a dejar que la novia de su amigo muera?
-Yo creo que no -opino Lorry dudando de si podía ser así.
-Pues ahí lo tienes, la mejor estrategia es en la que nadie muere -comento Jim haciendo uso de sus antiguas rimas del ejercito.
De pronto fueron interrumpidos por unos gemidos que venían detrás de ellos.
Se giraron y observaron a un par de muertos dirigiendose hacía ellos a pierna suelta.
-Pero estos si que van a morir -comento amargadamente y agarro un revolver plateado que había en el bordillo del jeep, se dirigió a matarlos.
Iban tan lentos que tuvo suficiente tiempo para cargar el arma. Puso las balas y se puso a dispararles, disparo un par de balas e impactaron contras los cráneos de cada uno, ambos cayeron muertos del todo.
Aprovecho para guardarse el arma de una forma original, se la guardo dando vueltas como si fuese un vaquero.
-Como odio a los muertos, nunca dan nada de charla -comento mosqueado pero sarcasmo indirecto, volvió con sus hombres.
··
Los nervios los estaban perdiendo a cada momento que no se les ocurría una forma de salvar a Sam. Estaban todos pensando en una estrategia favorecible, Ulrich y Odd estaban parados observando como Jeremy miraba perplejo las pantallas para percatarse de que no hubiese ningún acto sospechoso de los soldados de afuera.
Odd se canso y decidir intervenir por las malas:
-Se acabo, no puedo mas, tengo que salir y salvarla -intento Odd de salir por la puerta.
Ulrich vio lo que estaba apunto de hacer y lo detuvo antes de que hiciese un acto que llevaría luego a una terrible consecuencia.
-Será mejor que te detengas Odd, si sales por esa puerta no te va a servir para nada -aconsejo Jeremy para hacerle entender que era una mala idea.
-Pues al menos yo he pensado algo, ¿que habéis hecho vosotros? -pregunto Odd dirigiendose interrogativamente a los otros.
Ambos asintieron mosqueados, Odd les estaba dando un plantón de cara.
Volvió Jeremy a dirigirse hacía la pantalla central.
-Si salimos por esa puerta acabaremos muertos y todo lo que hemos hecho no habrá servido para nada -acordo Jeremy.
-¿Pero que hemos hecho? ¿No hemos hecho nada? Todavía estamos en America, y no hemos encontrado un puto avión que nos lleve a Francia, joder -replico Odd mosqueado.
Ulrich le calmo antes de que se pasase de la raya.
-Pero hemos llegado hasta aquí por algo, así que tenemos que aprovecharlo -exclamo Jeremy refiriendose a todo el trayecto que habían hecho hasta llegar a la gasolinera, parecía algo imposible pero lo lograron de suerte.
Odd refunfuño, estaba mas que harto de las sandeces del viaje, lo único que había conseguido era enfrentarse a los tremendos acontecimientos de la naturaleza y permitir dejar a su novia en manos de un psicopata de 50 kg.
De pronto Jeremy se percato otra vez de movimiento, algo se acercaba.
-Algo viene -aviso con tono apurado.
Rápidamente ambos se asomaron delante de la pantalla.
Detrás de la cámara aparecía el cadete Bertram Cox mostrandose delante de la cámara de manera extraña.
-¿Que hace el soldadito Cox alejandose de su comandante? -pregunto Odd inquieto al pensar que se trataba de una estratagema.
Jeremy chillo, los hizo callara para escuchar lo que iba a decir.
-Mirad chicos, se que pensáis que el comandante se ha puesto de malos humos, pero en realidad, solo quiero hacer correcto, por favor, salid de esa tienda, y volveremos sanos y salvos a casa. Así podrás tener todo el tiempo con Sam, ¿verdad Odd? -se mostró pasivo Bertram delante de la cámara.
Odd se mantuvo expresivo, no se creía exactamente que era lo que tramaba.
-Haced lo que os digo, y no sufriréis las consecuencias del jefe, vale -pidió Bertram amablemente, luego se marcho de vuelta con los suyos.
Ahora ambos ya no sabían que hacer, aunque les pidiese amablemente, no se creían en serio que si saliesen no pasaría nada, no se lo creían, y ademas no iban a dejar que les volviese al cuartel, habían avanzado demasiado como para volver al punto de partida, era como un juego de mesa, si tirabas los dados, tenías que seguir avanzando, sino, te quedarías estancado en donde estabas, y ellos estaban haciendo eso mismo.
-¿En que estáis pensando? -pregunto Jeremy para ver que opinaban ellos.
-Que nos están tendiendo una trampa -opino irónicamente Odd.
-Hagamos lo que hagamos nada va a cambiar -comento Ulrich.
Afirmo Jeremy, ambos pensaban claramente en lo que pensaba.
En el exterior, Bertram volvió junto con su comandante, le había ordenado hablar claramente con ellos par hacerles creer que no iba a pasar nada malo. Se apoyo en el respaldo del jeep mientras el comandante se comía una manzana.
-¿Se lo han creído? -pregunto Jim para confirmar.
-No lo se -dijo dudando Bertram.
Jim se quedo con el trozo de manzana a medio comer, no podía soportar eso de que todos sus sargentos y cadetes no supiesen como tratar con los enemigos.
Se dirigió con mirada incrédula hacía el cadete Cox.
-Pues va a tener que pensar claramente en si se lo han creído o no -le replico par hacerle entender que no podía dejarse pensar de esa forma.
Bertram se puso nervioso, le daba miedo aquella expresión en la cara del comandante.
-Es que no se señor, no se lo van a creer a no ser que les demostremos que vayamos mas en serio de lo que ellos piensan que vamos -comento deduciendo Bertram.
De pronto Jim se quedo estancado en esa idea.
-Tiene razón -afirmo sarcásticamente.
-¿En que? -pregunto Bertram.
-En eso que ha dicho, tiene razón, ellos piensan que solamente vamos a dispararle a Knight, que no vamos a hacer nada mas fácil que ello, pues ahora de demostrarles lo facilones que somos -comento Jim preparandose para idear una estrategia.
Se dirigió a una caja de bronce cerrada con llave que había del asiento del copiloto.
El capitán Lorry se acerco extrañado.
-¿Que tiene planeado señor? -pregunto Lorry.
-Preparándome para volar en llamas -comento Jim.
Lorry se extraño al escuchar decir esa frase, pensó por el significado de esa frase que estaba un plan que tenía que ver con arder todo.
-Pero señor, ¿no ira a volar por los aires la tienda con ellos dentro no? -pregunto Lorry queriendo saber que estaba planeando hacer algo como eso.
-No no no -rectifico Jim-, voy a hacer un truco de pirotecnia.
Abrió la caja y cogío una botella de whisky casero.
-Uno en el que van a entender que estoy que hecho humo -comento sarcásticamente.
··
Odd estaba tan nervioso que empezo a dar vueltas y vueltas de aburrimiento, ya no podía esperar a que terminase el plazo en que no saliesen de la tienda, si llegaban a esa hora, Sam estaría muerta antes de que pudiese evitarlo.
Jeremy estaba todavía sentado en la silla giratoria al lado de la pantalla de mando mostrando las imágenes del exterior, a su lado estaba Ulrich arrodillado observando lo mismo que el, estaba tan nervioso como Odd pero no para dar vueltas en círculos.
Se mosqueo de nuevo y esta vez intervino haciendo un gesto inesperado.
-¡Deberíamos salir fuera y atacarles! -sugirió Odd de una manera desprovista que hizo saltar los nervios de los otros.
Se quejaron del incesante grito que pego, se giraron y lo miraron incrédulos.
-¿Que? -pregunto Jeremy sin comprender exactamente lo que dijo.
-Deberíamos salir y afuera y atacarlos con nuestras armas -repitió de nuevo lo que dijo pero con mas significado.
Ambos se miraron creyendo que Odd se había vuelto pirado del todo.
-Pero aún así no conseguiríamos nada -opino Ulrich dedujiendo.
-Bueno lo que tenemos que hacer es distraerles mientras cojo a Sam y la llevo lejos de aquí -dedujo Odd.
-Pero que pasaría con nosotros acabaríamos muertos -dedujo Ulrich de nuevo.
-Ademas nos superan en armamento -añadió Jeremy.
-Yo solamente tengo una espada y no me va a servir para esquivar sus balas como si fuese la espada láser de un jedi -opino sarcásticamente Ulrich.
Odd se quedo agusto con esa idea.
-Como gustaría que viniese un jedi a salvarnos -opino Odd entusiasmado.
Ambos hicieron que no decían nada para no parecer estupidos.
-Pero nosotros vivimos en el mundo real, y en el mundo real no hay héroes con superpoderes y armas con sonidos impactantes puestos para variar -concluyo Jeremy dandose la vuelta para seguir examinando las pantallas.
Odd se quedo aún pensando en esa idea.
De pronto Ulrich se percato de algo extraño que pasaba en una de las pantallas.
-Algo esta pasando -aviso Ulrich.
Rápidamente Jeremy se hizo a un lado y se quedo mirando la pantalla que decía, Odd se inclino para mirar de frente.
En una de las pantallas que mostraba el extremo derecho de la tienda, el capitán Lorry se acerco delante agarrando una botella de whisky con una servilleta metida dentro pero con un trozo sobresaliendo.
Ambos se extrañaron al ver lo que hacía.
Se giraron y observaron en la siguiente pantalla que daba al extremo izquierdo de la tienda, ahora estaba el cadete Cox haciendo lo mismo que Lorry.
-¿Pero que están haciendo esos dos? -pregunto Odd intrigado al ver lo que planeaban hacer.
De pronto una voz brusca intervino y les aviso con un tono estremecedor:
-Cadetes.
Ambos volvieron dirigiendose a la pantalla central.
Ahora aparecía Jim mostrandose de vuelta hacía la cámara con sus gafas puestas y poniendose de brazos cruzados de una forma que le hacía parecer el típico estricto coronel de las películas de guerra.
-¿Os estaréis preguntando en estos momentos que están haciendo cada uno de mis oficiales? -pregunto de con tono obvio-. Pues resulta que he pensado un poco, sobre vosotros, y he llegado a la conclusión, de que no confío en vosotros, así que os daré un motivo para que decidáis claramente antes de hacer algúna estupidez, por eso os daré este ejemplo para que entendías que me voy a ir por las ramas como no salgáis de aquí, así que por eso, os daré un motivo muy claro, para que entendáis.
Ambos se pusieron extrañados e inquietos, no entendían adonde quería llegar.
-En este momento, Lorry y Cox están prendiendo unas botellas de whisky, usando una servilleta para prender fuego el alcohol -aviso Jim.
Ambos volvieron directos a las otras pantallas y observaron al par de soldados prendiendo fuego las servilletas con un mechero, las servilletas empezaron a arder.
-Mis hombres van a tirar cada una de estas botellas incendiadas, dentro de la tienda, para que se prenda fuego desde dentro, a no ser que queráis morir asfixiados dentro -exclamo incrédulamente.
-¿Pero como va a hacer eso? -pregunto Odd extrañado al darse cuenta de que tenían todas las puertas de la tienda cerradas-. Si tenemos todas las salidas y entradas de la tienda cerradas con llave.
Jeremy le chillo para hacerle callar un momento, estaba recordando algo.
-¿En que estas pensando Jeremy? -pregunto Ulrich al ver esa expresión de agonía en su cara.
Empezo a acordarse de que había algo que se olvidaron tapar en un momento, algo en lo que no se les ocurrió, se quedo con la boca abierta al darse cuenta de que era.
-Oh joder -dijo sorprendido arrepintiéndose de no haberlo hecho antes.
-¿Que nos hemos olvidado de cerrar? -exigió preguntando al ver que ahora ponía esa cara de horro y arrepentimiento.
En ese momento Jim volvió a dar un ultimo aviso:
-Así que ahora os digo: Arreglaos como podías -exclamo y dio la orden de lanzar las botellas.
Lorry y Bertram lanzaron las botellas incendiadas, golpearon los cristales de las ventanas de interiores de dentro que había en ambos extremos, cayeron dentro las botellas y se rompieron de inmediato al chocar contra los puestos, el fuego se extendió hacía algunos productos.
Los tres se percataron de ese estrepitoso sonido, las botellas entraron dentro de la tienda y empezaron a quemar todo.
-¡Vamos! -ordeno Jeremy, todos se abalanzaron contra la puerta.
Salieron golpeando la puerta de un golpe de patada, todo un puesto en ambos extremos empezaba a quemarse y a provocar un inmenso humo negro asfixiante, se taparon inmediatamente la boca con la mano.
Tenían que pensar claramente en como hacer para apagar el fuego o ambos morirían asfixiados antes de poder salvar a Sam.
-¡Tenemos que apagar este fuego! -sugirió Ulrich a los gritos.
-Id a por las futones, yo intentare de buscar un extintor -ordeno Jeremy mientras buscaba algo que sirviese para apagar el fuego fácilmente.
-De acuerdo -acordo Ulrich. El y Odd retornaron a la sala de vigilancia y revisaron por toda la mochila buscando algo que sirviese para apagar el fuego.
Jeremy se estaba abriendo paso entre las llamas, buscaba una forma de quitar el fuego de los estantes, se abría paso pero el humo le ensuciaba las gafas y no le dejaba ver por delante, no tuvo mas remedio que quitárselas o sería mas peligroso tenerlas sucias.
El fuego estaba llegando a los puestos rebajados de comida, ahí había golosinas, bolsas de patatas fritas todo revistas, todo lo que fuese de papel y provocase mas fuego del que había.
Se acerco a la mancha de fuego que había, quería de probar de sacar los restos ya quemados de los que ya se estaban quemando ahora, pero de pronto se había percatado de otro problema, el otro fuego provocado por la otra botella estaba quemando mas productos que el otro, no tenía tiempo para apagar ese, a no ser que llegase Ulrich y Odd a tiempo y le ayudasen.
Los otros dos estaban buscando como locos cualquier cosa que sirviese como lona para apagar el fuego, encontraron los futones que usaban para dormir.
-Tengo esto -aviso Ulrich.
Odd se acerco para comprobar, servía pero había un inconveniente.
-Pero si los usamos los quemaremos al mismo tiempo y no tendremos para dormir -advirtió Odd antes de poder usarlos.
Ulrich tuvo que decidirse.
-Sobreviviremos como podamos -exclamo agarrando todos los futones que podían haber, se dirigió de vuelta a la tienda.
Odd se empezo a preocupar al pensar que estaban gastando demasiado de sus provisiones y materiales para algo que supuestamente no iba a funcionar.
Jeremy estaba al borde de sofocarse, no veía nada y no podía acercarse lo suficiente para quitar el fuego de los otros materiales.
Intento de arrastrar su pierna para apartar lentamente el fuego de los productos, se acercaba demasiado al centro del fuego y hacía que se quemase a si mismo.
-Vamos, maldita mierda -exigía enfurecido al ver que no podía llegar.
En ese momento vinieron corriendo Ulrich y Odd trayendo los futones.
-Aquí los tenemos -aviso Ulrich corriendo a máxima velocidad.
-Rápido dadme uno y ocupaos del otro ese esta peor -acordo Jeremy histérico.
Ulrich le paso a un futon a Jeremy y luego se ocuparon de apagar el otro fuego.
Jeremy se levanto y empezo a golpear el futon contra el fuego para que se apagase, le costaba acercarse aún teniendo el futon.
Ulrich y Odd se dirigieron al otro fuego y se sorprendieron al ver la increíble capacidad con la que se extendía el fuego encima de los productos.
-¿Que podemos hacer con esto? -pregunto Odd dirigiendose a Ulrich para saber su opinión al ver el fuego que había y que posiblemente no iban a servir los futones para poder apagarlo del todo.
Ulrich se lo pensó, no tenía mucho tiempo para dar una fácil decisión.
-Probemoslo al menos -sugirió al quedarse sin ideas.
Se acercaron y extendieron los futones primero apartando el fuego y luego ocupandose de apagar las llamaradas sobre los productos.
Andaban todos a lo locos porque no podían dejar que el fuego se extendiese demasiado, porque si lo hacía tendrían que largarse corriendo de allí.
··
En el exterior, se notaba que la tienda estaba ardiendo, salió un humo negro claro de que subía hasta el cielo atravesando las ventanas rotas.
Adelante, el comandante Morales observo entusiasmado como su obra destructiva estaba funcionando, en cuestión de minutos los muchachos tendrían que decidir si salir o morir asfixiados y luego quemados.
Empezo a reír orgulloso, le gustaba ver como los traidores sufrían.
-Arded putos traidores -dijo riéndose disfrutando de la barbacoa que se estaba produciendo dentro.
··
Los tres todavía estaban enfrentandose al fuego, levantaban los futones impidiendo que el fuego se acercase a los productos, la idea no estaba funcionando y solo estaban retrasando que el fuego se hiciese mas fuerte que antes.
Ulrich y Odd se estaban llenando de sudor en la frente debido a la temperatura de las llamaradas.
-¡Esto no funciona! -le aviso Ulrich a Jeremy.
-Pues tenemos que encontrar algo mas con lo que apagarlo -sugirió histérico Jeremy.
De pronto Odd se acordo que se olvidaron mencionar.
-¿Y que pasa con los extintores? -pregunto Odd.
-¿Que? -no entendió Ulrich.
-Debería haber un extintor para ciertas emergencias, y esto es una emergencia -rectifico Odd su propuesta.
Tenía razón, en lugares como ese debería haber al menos un extintor.
-¡Jeremy! -le aviso al genio para que supiese.
-¿Que? -pregunto histérico.
-Debería haber un extintor por algúna parte, esa es nuestra única esperanza de apagar el fuego -le comento para que pensase.
-Un extintor -empezo a pensar en donde había visto uno, de pronto se acordo.
Se dirigió a un extremo en donde había un cuarto de la limpieza, abrió la puerta de un golpe y observo a un extintor al lado de una escoba y una fregona. Agarro el extintor y se volvió para apagar el fuego.
-Aquí esta -aviso mientras prendía el extintor, extendió la manguera sobre las llamas y una espuma blanca y rosa empezo a salir despedida cubriendo las llamas.
La espuma cubrió por completo las llamas, el fuego de esa parte se apago.
-Ya esta -dijo entusiasmado al ver que funciono.
De pronto fue interrumpido por los otros:
-Jeremy aquí, este esta peor, vamos rápido -le apresuro Ulrich.
Se dirigió al otro fuego e hizo lo mismo con el otro, extendía la espuma sobre las llamas, esta vez era mas difícil debido a que el fuego se llevo por delante muchos productos, extendió cuanto podía al ver que ya no queda ningúna flama.
Ambos respiraron profundamente, lograron acabar con el fuego, lo único que quedaba eran los productos calcinados que habían convertido parte de su plástico en cenizas que volaban como hojas caídas de sus arboles.
-Por fin -dijo alegrado Odd sintiéndose caído de lo agotada y asfixiado que estaba al intentar apagar aquel fuego.
-Si, por fin -estaba Jeremy de acuerdo con Odd, había sido muy forzoso pero consiguieron terminar de una vez con ese fuego.
Ambos hicieron lo mismo y se sentaron al lado de los estantes.
··
Jim olió algo raro y no le gustaba, se sentía como un perro cuando se pierde el rastro de la comida, le ponía nervioso y no podía dejarse pensar en lo que creía.
Lorry se acerco para saber que le tenía tan preocupado su comandante.
-¿Pasa algo malo comandante? -pregunto para verificar.
-Si -contesto amargadamente-, el fuego no es tan fuerte como antes.
Lorry se dirigió de vuelta a la tienda, parecía haberse tranquilizado todo.
-Parece que esos muchachos han logrado apagar el fuego -dedujo Lorry.
-Así es -confirmo Jim murmurando de forma irreconocible.
Lorry se mantuvo dudando al notar esa afirmación.
-Pero señor, ¿no estaba pensando en dejarles morir quemados? Supongo no -pregunto para saber si el plan se trataba de eso exactamente.
-No, solamente quería hacerles saber como de enfadado estoy -admitió.
Lorry ahora comprendió, era solo por molestia.
-¿Y que vamos a hacer ahora? ¿Vamos a seguir con el plan de esperar a que salgan? -pregunto ahora para confirmar si seguían con la misma estrategia.
Jim se mantuvo ahora dudando, había sobrepasado sus expectativas, ya no sabía que hacer, había tomado muchas decisiones, pero la de esta le estaba amargando de una manera que ya no sabía como tratarla.
-No, eso era mi primera opción, ahora vamos a pasar a una nueva -acordo.
-¿Cual? -pregunto para saber.
Jim se giro y dio una mirada indirecta hacía el cadete Cox.
-¡Cox! ¡Trae el jeep y saca los ganchos! -le ordeno Jim al joven cadete.
-Si señor -obedeció Bertram.
Lorry ya no entendía adonde quería ir a llegar ahora el comandante, estaba tan furioso que ideaba unas cosas de los mas raras.
-¿Que vamos a hacer señor? -pregunto Lorry para verificar de que iba el plan.
Jim se pensó la frase perfecta para aseñalar irónicamente la idea del plan.
-Vamos a tirar las puertas, vamos a tirar las puertas abajo -admitió seriamente, luego puso una mirada incrédula.
··
Los tres se estaban acostumbrando al nuevo aire que había dentro, el fuego que había dejado las botellas incendiadas había dejado la tienda hecha un desastre y con un olor putrefacto que hacía que cualquiera se muriese con solo absorber una pequeña parte.
Estaban los dos tirados en diferentes secciones para ponerse cómodos, Jeremy estaba arrodillado en el rincón, Ulrich estaba apoyado sentado en la pared y Odd estaba sentado sobre otro estante.
Ambos se quedaron pensando, posiblemente mentalmente porque no tenían ganas de hablar a través de la boca, en como iban a hacer para derrotar a Jim y poder escapar, también tenían que salvar a Samantha, pero le mayor riesgo de todo era perderlas la vista para así poder seguir adelante o nunca les dejarían en paz.
De pronto Odd se acordo de una cosa que le inquietaba desde hacía un rato.
-¿Como supiste por donde tirarían las botellas? -pregunto dirigiendose a Jeremy porque quería saber como se dio cuenta de que no habían cerrado las ventanas.
-En un momento las vi, pero no las hizo mucho caso, pensé al revés, que si iba a venir algún zombie como iban a hacer para entrar, pero no pensé que pudiese servir para meter algo dentro y romperlo, por eso me acorde, me arrepiento de haberme acordado de ese pequeño error -explicó Jeremy lamentandose.
-No es culpa tuya que no te acordases, ni siquiera yo había visto esas ventanas -confeso Ulrich para hacer que Jeremy no se sintiese culpable.
-Ni yo -admitió Odd.
Jeremy se dio cuenta de algo y le hizo mucha gracia, empezo a dar unas risas falsas que intento taparlas con murmullos pero se oían demasiado.
-¿De que te ríes? -pregunto sarcásticamente Odd.
Jeremy no paraba de reirse, se volvió como loco de la nada.
Ulrich y Odd se miraron extrañados, no sabían que le pasaba a Jeremy, no sabían si era porque le había afectado el humo del fuego, o la paranoia le estropeo el cerebro.
Al final Jeremy se callo y se propuso explicar de que se reía tanto.
-Veréis chicos, acabo de darme cuenta de que somos bastantes idiotas, por no darnos cuenta de los pequeños detalles que se nos pasan por la cabeza, que estamos juntos metidos dentro buscando una respuesta a como vamos a hacer para salir en vez de hacerlo de lo mas fácil, que hemos hecho este viaje para viajar al otro extremo del mundo a buscar algo que posiblemente no exista, y aún así, estamos todos juntos, saliendo vivos después de todo, ¿porque será? -dio esa respuesta para que algúno lo confirmase.
Ambos se quedaron con esa pregunta en la cabeza. Ulrich tuvo la respuesta.
-Porque somos un equipo -admitió.
Volvieron la cabeza hacía el castaño alemán.
-Somos un equipo, y cuando formas parte de un equipo en el que te has enfrentado a tantos problemas, sales siempre vivo, porque te mantienes fuerte, junto a un equipo que te ayuda siempre -creyó Ulrich de haber descubierto ese enigma.
Jeremy le indico una sonrisa, había acertado.
-Eso era chicos, de lo que os estaba hablando, somos un equipo, de amigos, que saldrán adelante, pase lo que pase -hizo comprender Jeremy a que se refería.
Ambos creyeron que comprender de que estaba hablando acerca de que: como eran un equipo bastante unido, podrían superar todas las dificultades que hubiesen alrededor, como salir de ahí y enfrentarse a Jim.
-Por eso os digo, que deberíamos enfrentarnos a nuestras propias dificultades, saliendo echando leches de aquí, y llevarnos consigo a ese hijo de puta -exclamo Jeremy acordando que deberían actuar inmediatamente sin pensárselo dos veces.
Ulrich y Odd pusieron una cara inexpresiva y seria, estaban pensando lo mismo, estaban de acuerdo con el, no podían dejarse llevar por sus miedos y motivaciones cuando en realidad deberían pensar como un equipo.
-¿Estáis conmigo chicos o no? -pregunto Jeremy.
Jeremy espero una respuesta que fuese breve y orgullosa, pero en vez de eso, se levantaron de forma inesperada y se quedaron mirándole de forma incrédula.
No entendían a que se debía ese extraño gesto.
-Estas contigo Jeremy -acepto Ulrich.
-Hasta el final, si morimos, lo haremos como un equipo -acepto Odd.
Jeremy sonrío, había dado en el clavo en confiar en ellos desde el principio. Se levanto y se dirigió con ellos para juntarse y hacerse oficial como un equipo.
-Chicos. No sabéis lo orgulloso que estoy de haberos conocido -dijo entusiasmado.
-Nosotros también estamos orgullosos de haberte conocido -acordo Ulrich entusiasmado también.
Jeremy se dirigió ahora a Odd para saber su opinión, pero entonces pensó en una cosa que le haría tener mas confianza.
-Te prometo que salvaremos a Sam -le dio su promesa.
Odd asintió frunciendo el músculo de la frente.
-Eso espera que hagamos -acepto Odd su promesa.
Jeremy sonrío alegrado de que lo entendiese, entonces se le ocurrió hacer una cosa que ya habían hecho antes, cuando se conocieron.
Extendió su mano poniéndola vertical, esperaba ahora que ellos hiciesen lo mismo.
Ulrich y Odd se dieron cuenta de que pretendía, se acordaban de aquel pacto que hicieron en la base, extendieron ambos brazos juntadolos para formar una unión y señal de amistad.
-Como un equipo -pronunció Jeremy primero.
-¡Como un equipo! -pronuncíeron todos a la vez. Luego alzaron sus brazos firmando el pacto. Se miraron orgullosos de estar juntos y formar aquel equipo.
De pronto se hizo un ruido extraño que venía del exterior.
-¿Pero que coño están haciendo esos ahora? -pregunto Odd extrañado por oír ese ruido, habían hecho muchas cosas desde que llegaron y ahora la cosa se estaba poniendo pero que muy rara.
Jeremy escucho atentamente el ruido, sonaba como un vehículo moviendose hacía la entrada de la tienda.
-Yo diría que están desplazando el jeep hacía la entrada -dedujo Jeremy.
El ruido se hacía mas fuerte, cada vez mas se oía que estaban aparcando el jeep delante de la verja por algúna extraña razón, luego se apago el motor.
Ambos se miraron extrañados, no sabían ahora lo que pretendía Jim y sus hombres pero sonaba a mal augurio.
Decidieron examinarlo a través de las cámaras.
Fueron de vuelta a la sala de vigilancia, Jeremy inspecciono la pantalla que daba a la cámara de la entrada de la tienda, se mostraba el jeep aparcado delante de la puerta con el cadete Bertram en el puesto de conductor y con Samantha al lado, se veía a Jim y al capitán agarrando unos ganchos amarrados a unas cadenas de plata.
-¿Para que van a usar esos ganchos? -pregunto Odd queriendo obtener una respuesta a ese extraño suceso que pasaba en ese mismo momento.
Jeremy dedujo a que se debía eso, y llego a una terrible conclusión.
-Para quitar la verja de la tienda -dedujo horrorizado Jeremy.
Ambos se quedaron con la boca abierta al darse cuenta de lo que pretendían ahora, iban a quitar la verja y así abrirse paso por dentro.
Jim y Lorry colocaron los ganchos sobre las manijas de la verja para que luego el jeep diese marcha atrás y arrancase de cuajo la verja.
-Ahí esta -dijo satisfecho Jim.
Ahora ambos ya no sabían que hacer, estaban perdidos, si tiraban la verja los capturarían y se acabaría todo, después de todo lo que hicieron.
-¿Que hacemos ahora Jeremy? -pregunto Ulrich queriendo saber en que pensaba.
Jeremy solo pudo pensar en una cosa, estaban perdidos, a no ser que uno de ellos tomase una decisión involuntaria, entonces llego a una decisión, solo había una forma de sacarlos a todos y continuar el viaje.
Se levanto de la silla sin mostrar emoción algúna y cogío a su mochila.
-¿Que haces? -pregunto Odd extrañado.
Agarro su rifle HUH y luego miro seriamente a los dos.
-Voy a salir a la azotea y a distraer a Jim y a sus hombres -admitió Jeremy.
-¡Que! -gritaron ambos atemorizados por lo que dijo.
-De ningúna forma Jeremy, estamos juntos en esto -exigió Ulrich.
-Lo se, pero solo hay una forma de salir de esta, y es distrayendo a Morales mientras vosotros escapáis -explico deduciendo Jeremy las posibilidad que había.
-No no no -protesto Ulrich-, hicimos un pacto, y lo seguiremos haciendo.
-Lo se. Pero si todos morimos no habrá nadie quien entregue el virus -dedujo pensativamente-. Por eso os daré esto.
Jeremy abrió uno de los bolsillos de la mochila y les entrego el Pen-Drive que contenía el virus.
-Quiere que tengas el pen con el virus -admitió.
Ulrich no se lo podía creer, estaba sacrificandose por el único aparato que podría salvar el mundo.
-Es mejor que lo tengas tu, si yo no lo consigo -concluyo.
-De ningúna forma, lo haremos todos a la vez -siguió exigiendo Ulrich.
-No hay tiempo para eso -abrió el compartimento del arma y puso la municíon dentro-, solo hay una forma de salir de aquí, y ambos lo sabemos.
-¿Y que pasara con Sam? -pregunto Odd.
-Yo les distraeré y en el ultimo momento, mientras vosotros salís por detrás y cogeís a Sam y la lleváis lejos de aquí -explicó Jeremy histéricamente.
De pronto sonaron unos golpes que venían de detrás, estaban forzando la verja al tirarla con el jeep, en cualquier momento la iban a tirar abajo.
-Es ahora o nunca -contesto Jeremy accediendo de inmediato a subir arriba, salió de la sala de vigilancia y se dirigió hacía la puerta que daba a la azotea.
-Espera Jeremy -intento de deternele Ulrich.
-No hay tiempo, salid de aquí -exigió apuradamente sin mas dilaciones.
-No Jeremy, si hay tiempo -le agarro del hombro para detenerle.
Jeremy se dirigió a el con una mirada incrédula.
-Si conseguimos despistarles podremos seguir adelante -dedujo Ulrich.
-Y poder salvar a Sam -añadió Odd.
-Eso mismo -estuvo de acuerdo con el.
Se dirigió a el sin perder de vista su incrédula mirada.
-Jeremy, puede haber otra forma de salir con vida de esta, si trabajamos juntos podremos lo conseguiremos, conseguiremos llegar a Francia todos juntos -le exigió Ulrich que se lo pensase determinadamente.
-No en este momento, solo hay una forma, y si no lo hacemos, todos caeremos, ninguno de los tres lo conseguirá, y ya no habrá un nuevo mundo -comento Jeremy.
-No, si que lo hay, tal vez si les distrajéramos de otro forma podríamos salir todos con vida y escaparnos todos juntos.
Jeremy se lo pensó, dedujo otra posibilidad pero era peligrosa.
-Bueno, puede haber una, pero es muy peligrosa -admitió.
-¿De que se trata? -pregunto Odd.
Jeremy se lo pensó antes de dar una respuesta inverosímil, pero no había mucho tiempo para dar muchas opciones.
-Volar toda la tienda -contesto seriamente.
-¿Como? -pregunto Odd sin creerse de que se trataba de eso.
-Me refiero a poner explosivos en toda la tienda y luego cuando la cosa se ponga, volamos toda la tienda y llevándonos por delante a ellos -explico brevemente.
-¿Y que pasa con Sam? -pregunto exigiendo aún Odd por saber si la salvaría o no.
-Primero les distraigo desde la azotea, y luego cuando dais la vuelta y cogeís a Sam y antes de que pueda enterarse Jim, vuelo toda la tienda -resumió Jeremy deduciendo las posibilidades de que funcionase.
De pronto se percataron de algo que no funcionaba ahí en el plan.
-Pero espera un momento -detuvo Ulrich-. Pero si vuelas la tienda, morirás.
-Os lo he dicho, es muy peligroso -concluyo irónicamente.
-Pero no puede haber un plan en el que nadie se sacrifique -exclamo Odd sarcásticamente, ya estaba harto de oír de sacrificios de heroe.
-Me temo que no, va a ser así -acordo Jeremy insatisfecho.
Ulrich ya se estaba cansando, lo único que oía era solamente sacrificarse por el equipo y dejarle el puesto de salvador de humanidad a otro.
-Y una mierda pienso dejar que mueras -protesto Ulrich.
Ambos alzaron la cabeza directos al joven castaño alemán.
-Jeremy, no te conozco lo suficiente, pero has sido durante este tiempo un buen amigo y no pienso dejar que te sacrifiques para nada, así que lo que quiero que hagas es que busques una forma de que todos nos salvemos sin que nadie se sacrifique. ¿Ha quedado claro soldado? -pregunto Ulrich poniendo tono de coronel.
Ambos no pudieron creer el increíble esfuerzo que puso Ulrich en toda su voz, se comporto como un verdadero líder que toma la decisión aceptada.
Al ver la voluntad que tenía Ulrich de que todos siguiesen con vida, no tuvo mas opción que hacer lo que pedía.
-Bueno, puede estar la opción de que haya un destiempo y me salve antes de que vuele la tienda -dedujo dudando Jeremy.
-De acuerdo, me quedo con eso -acepto Ulrich.
Se dio la vuelta dirigiendose a Odd.
-Odd ¡Prepara los explosivos! -le ordeno inmediatamente.
-Ahí va -acepto, volvió a recoger sus mochilas.
Ahora que tenían parcialmente calculado el plan, no tuvo mas opción que seguir con su estrategia, tenía que subir a la azotea y distraerles para darles tiempo.
-Prométeme que no te sacrificaras -exigió murmurando.
-No estoy muy seguro -comento sarcásticamente Jeremy.
-Pues como todos muramos te espero en el infierno para darte una paliza.
-Si es que existe el infierno -siguió el mismo rollo de la broma.
Ambos se rieron por ese comentario tan vulgar.
-Vamos ve, y prométeme que te salvaras -le exigió chistosamente.
-Solo si soy un grandísimo hijo de perra como vosotros -comento chistosamente y luego subió por las escaleras que daban a la azotea.
Ulrich sonrío pensativo, sabía bien que no se sacrificaría por nada, era un soldado, y tenía que comportarse como uno. Volvió de vuelto al trabajo, volvió a la sala de vigilancia donde Odd estaba preparando los explosivos.
-¿Como están los explosivos? -pregunto con tono apurado.
-Tenga bastantes cajas de C4 como para volar este sitio incluido la gran manzana, cuantos pongo -explicó Odd pero empezo a dudar acerca de cuantas cajas de explosivos ponía, tantas harían volar todo incluido ellos mismos.
Ulrich se lo pensó detenidamente, empezo a recordar aquello que le dijeron cuando llego por primera vez a Fort Kadic, le había explicado acerca de como funcionaban los explosivos y cual era su rango de longitud de estallido.
-Probemos con dos, si nos equivocamos, al menos lo arreglaremos al reencarnarnos con un militar que sepa lo que se tiene que hacer -acordo chistosamente.
-De acuerdo -acepto Odd.
Agarro un par un busco el sitio idóneo donde poner los explosivos, pensó que por debajo del escritorio.
-¿Pongo uno aquí? -pregunto para saber la opinión de Ulrich.
-Inténtalo -le ordeno.
Odd empezo a mezclar los cables que hacían que funcionase los explosivos, saco un par de varios colores y empezo a meterlos dentro de una ranura que había en la caja, luego agarro un cable con el que servía para colocar el explosivo en algúna superficie, estaba como loco buscando la forma de no hacer que todo saliese y acabasen ambos muertos por lo que hizo.
··
Jim y sus hombres estaban al borde de poder entrar en la tienda, unos tironeos mas con el jeep y quitarían la verja que les impedía entrar.
Jim y Lorry guiaban a Bertram para hacer que hiciese bien el trabajo.
-Así es un poco mas -le decía para guiarle.
Bertram se daba la vuelta para comprobarlo, se notaba que la verja no iba a poder aguantar mucho mas, volvió a guiarse por la potencia del coche, de pronto oyó unos gemidos que venían de la muchacha amordazada.
La joven Sam Knight mostraba una entristecida cara parecida a la de un cachorro abandonado, con aquella mirada le hacía decir que no hiciese aquello de sacar la verja y dejar que aquel monstruo matase a su novio Odd.
-No te preocupes jovencita, pronto todo esto pasara -intenta de consolarla para hacer que no pensase que todo iría mal y sería todo lo contrario de lo que pensaba.
Sam no estaba muy convencida de eso.
Jim observaba como la verja empezaba a tambalearse, lo estaba consiguiendo, pronto tendría listo castigo para vengarse por la insubordinación de los renegados.
Sin saberlo, a lo alto de la azotea, Jeremy estaba observando como Jim y sus hombres estaban a punto de sacar la verja metiendo tironeos, no podía consentir que continuasen así, tenía que darles tiempo a Ulrich y Odd.
Conecto fu rifle HUH y se preparo para atacar como francotirador.
Jim notaba a cada momento como se le aumentaba el corazón a medida que la verja empezaba a tambalearse por si sola, pronto se vengaría de aquello niñatos que le trataron de tonto al huir de su furia. Pero de pronto una voz conocido le interrumpió el sabor del momento de la venganza.
-¡Ey comandante Morales! -grito alguien que venía de algúna parte.
Todos oyeron esa voz y se extrañaron, hasta Bertram la oyó y tuvo que apagar el motor del jeep para poder oír mejor, no entendían quien era el que hablaba, pero de pronto sintieron una extraña sensación de que no estaba muy lejos, alzaron la cabeza hacía arriba y observaron que tenían al joven francés apuntándoles con un rifle.
-Comportate como tal -le comento y empezo a disparar contra el comandante.
Las balas de su rifle casi le dieron pero en el ultimo acto las esquivo de sorpresa, ambos se dieron cuenta de que estaban siendo atacados desde arriba, desde un ángulo fácil de atacar, estaban rodeados por el sin escapatoria.
Jim decidió cubrirse detrás de la verja para protegerse de los disparos, el y Lorry sacaron sus armas para esperar el momento para atacarle desde arriba.
Bertram no sabía que hacer estaba atrapado entre esa lluvia de balas.
Jeremy observo que tenía una oportunidad de sacar a Sam de allí, tenía que aprovecharla antes de que Jim se le ocurriese hacer algo peor.
-¡Corre Sam yo te cubro! -le aviso Jeremy para darle tiempo a escapar.
Sam lo oyó claro y en el momento justo salto de la ventanilla del coche y se fue corriendo alejandose de la tienda.
-¡No espera! -Bertram se dio cuenta de que se había escapado la prisionera e intento de detenerla pero se estaba alejando demasiado y no podía salir estando en el jeep.
-¡La prisionera se escapa! -le aviso Lorry a Jim.
Jim dirigió su mirada hacía una muchacha amordazada que se escapaba dando saltos dirigiendose a un terreno en ruinas.
-¡No podemos dejar que escape! -aviso, empezo a disparar para alcanzar a Sam, ambos se pusieron a dar el juego de tiro al blanco.
Jeremy se dio cuenta de lo que hacían ahí abajo, no podía permitir que la alcanzasen porque sino Odd lo lamentaría por el resto de su vida, se acerco aún mas al borde y empezo a disparar de mas longitud.
Jim se cubrió aún mas al ver que las balas caían mas cerca de donde estaban, no podían tener la oportunidad de alcanzarla si tenían al joven renegado disparandoles por arriba.
Jim estaba al borde de la locura, no podía matar a los renegados, y hacerse con su amiga para utilizarlos. Pero lo que si podía era quitar la verja para atacar a los adentro.
-¡Cox, continúa! -le aviso Jim al cadete que manejaba el jeep.
Bertram obedeció y empezo a dar marcha atrás de vuelta, las cadenas que tiraban de la verja empezaban a desequilibrarse, eso significaba que estaban ganando fuerzas.
Jeremy se entusiasmo al dejar a salvo a Sam pero tenía el otro problema de que aún querían intentar de sacar la verja para pasar dentro, tenía que impedirlo a toda costa.
Apunto al jeep y empezo a disparar de manera recta por todo el jeep, las balas impactaron contra las cajas y luego se dirigieron hacía el lado del conductor, casi una de las balas impacta contra la cabeza de Bertram pero acaba rompiendo el parabrisas. Bertram se giro y observo que ahora le estaba apuntando el cadete Belpois, le estaba recriminando para que parase, o sino le mataba. No sabía que hacer. Era demasiado joven para tomar una cierta decisión, estaba temblando de miedo, si tomaba una decisión precipitada lo mataba Jeremy desde arriba, no tuvo mas opción que abandonar el jeep y dejarlo donde estaba, se cubrió debajo de la tienda.
Jim miro incrédulo y extrañado al ver que el cadete Cox abandono el jeep.
-¡Cadete! ¿Que estas haciendo? -pregunto protestando Jim.
-Lo siento señor, no puedo hacerlo así -le dijo Bertram atemorizado.
Jim sintió agobios de tener que dispararle al ver su cobardía, pero estaba bastante ocupado intentando de buscar la forma de dispararle al francés.
-Intentare de franquearlos por detrás -propuso Lorry teniendo una idea.
-De acuerdo -opto por hacerle caso Jim.
Lorry intento de avanzar por el bordillo para hacer que no se diese cuenta el cadete de arriba, una vez que estaba al final del bordillo, dio la vuelta dirigiendose hacía atrás de la tienda para poder atacarle por sorpresa.
Jim sintió de recelos al ver que no podía hacer nada, tenía que hacer algo o quedaría como un absoluto imbecil, levanto su revolver y empezo a disparar hacía arriba para probar de que una de las balas pudiese alcanzar al cadete.
-Ven aquí maldito traidor hijo de puta creador de problemas, muere como el traidor que eres por abandonar mi base maldito europeo y sufre la ira de un puñetero chupasangre americano -divagaba Jim a medida que disparaba al aire.
A lo lejos, Sam se alejaba lo que podía, estaba bastante lejos de la tienda pero aún tenía las cintas atadas a sus manos y piernas, necesitaba soltarse, busco algo afilado que pudiese servir, busco entre los escombros y encontró un trozo de hormigón que le podía servir, se tiro al suelo y se dio la espalda para cortarse la cinta por detrás.
··
Ulrich y Odd acabaron de colocar los explosivos, pusieron una caja de explosivos debajo del escritorio de las pantallas y otro colocado en la estantería de los productos que eran altamente tóxicos.
Ahora que tenían todo preparado decidieron marcharse de una vez.
-Muy bien ya esta -dijo Ulrich al ver que ya estaba todo preparado para volarlo por los aires.
-Vamonos -comento Odd entusiasmado de largarse.
Salieron de la sala de vigilancia y se dirigieron a la puerta que había al lado, entraron y se pusieron a encontrar la puerta de salida trasera.
Encontraron la puerta trasera, abrieron la puerta pensando que estarían a salvo, pero resultaba que detrás tenían a Lorry apuntandole con una pistola.
-Alto ahí chicos -detuvo Lorry en expresión seria.
-Lorry -dijo Odd atemorizado de verle.
-Me alegro de veros chicos y Jim también se alegra, así que por favor volved con nosotros a la base -obligo Lorry.
-No vamos a volver Lorry, tu no lo entiendes -intento de explicarse Ulrich.
-¿Que tengo que entender? Que sois unos traidores por abandonar la base después de tanto tiempo, y que ahora os largáis haciendo una vida absurda, eso si que no lo permito -pregunto divagando Lorry haciendo sarcasmo de sus exigencias.
-Eso no es, Jim te esta mintiendo al igual que esta mintiendo a todo el mundo -rectifico Ulrich.
-Jim nos ha mantenido protegidos durante mucho tiempo y ahora vosotros desprecias vuestras su protección, ¿porque?
-No nos ha estado protegiendo, nos ha estado teniendo cautivos, es un loco obsesionado con mantener a toda la gente cerca de el -exigió Odd.
-¿Que? -pregunto Lorry sin comprender lo que dijo.
-Jim quiere que todos estemos juntos porque no sabe vivir solo, teme la soledad y no puedo permitirse tener a la gente alejandose de el, por eso quiere que todos estemos dentro de la base, porque no sabe vivir sin nosotros -explicó Ulrich.
-Pero si Jim nos ha mantenido en la base para protegernos de los zombies -intento aclararse Lorry a si mismo.
-El le importa un carajo los zombies, solo quiere tener a todo el mundo dandole cháchara. Preguntate a ti mismo, ¿cuantas veces te ha tenido hablando Jim sin parar y no te ha dejado irte? -intento Odd de hacerle entender que había algo malo en el comandante y que no se daba cuenta.
Lorry se quedo confuso, no entendía a que se refería exactamente, pero intento de darle una cierta explicación, porque empezo a darse cuenta de una cosa, durante los últimos años que ha estado con Morales, le ha tenido todo el tiempo custodiado y sin poder moverse de donde estaba, solamente le hablaba de cosas que le habían pasado en el pasado, pero igualmente siempre había sentido eso algo extraño, en vez de estar interrogandole para saber sus aptitudes, solamente le importaba tenerle a el para poder hablar como si fuese un amigo, sintió una excitacíon al darse cuenta, los muchachos tenían razón, Jim estaba loco.
-¿Te das cuenta ahora Lorry? -pregunto Odd al ver aquella expresión en su cara, se había dado cuenta de que lo que decía tenía razón.
Lorry se quedo sin palabras, no podía creer que tuviesen razón en eso.
··
Sam estaba consiguiendo desatarse las cintas de las manos, tenía el trozo de hormigón cortándole las cintas, ya faltaba poco y podía largarse, no se podía quedar ahí teniendo a los soldados yendo por ella.
Gemía de esfuerzo, no veía donde cortaba.
Sintió el escozor de la cinta tocándole la piel, se despegaba de sus muñecas a medida que se cortaban en linea recta.
Consiguió desatarse las cintas de las manos, ahora que tenía las manos libres pudo quitarse la cinta de la boca y cortarse las cintas de las piernas.
Ahora estaba libre y eso le dio el tiempo justo para poder escapar muy lejos del lugar, corrió y se escondió detrás de un trozo derrumbado de pared, se quedo mirando la escena que se producía a lo lejos, el comandante seguía enfrentandose a Jeremy que estaba en lo alto de la azotea. Tuvo ganas de escaparse pero no podía dejarles, ahí estaba Odd y seguramente estaba en peligro, ademas, quería darles un castigo por haberla retenido como un animal enjaulado, se dispuso volver para ayudar y poder irse con ellos, si volvía a la base que iba a hacer ahí después de lo que le hicieron.
··
Jim ya no aguantaba mas, se estaba quedando sin balas y el tirador de arriba parecía no acabarsele la municíon, era una maquina imparable.
Jim continuaba disparando todo lo que podía para así darles tiempo a Ulrich y Odd de escapar a tiempo y poder rescatar a Sam, le había dado tiempo de poder alejarse, eso le daba tiempo de poder volver con ellos en cuanto no se percatasen de su presencia.
Estaba desesperado al ver que no tenía escapatoria, necesitaba buscar la forma de distraerle y así poder dispararle desde arriba, busco cosas para utilizarlas como distracción, no encontró nada excepto el cadaver del guarda que continuaba sentado en el rincón, entonces se le ocurrió, se fue andando por el bordillo lentamente y agarro el cadaver.
Jeremy se detuvo, ya no notaba la presencia de Jim, pensó que se había metido dentro de la tienda pero en realidad el jeep continuaba donde estaba, así que no supo saber donde estaba, de pronto se percato por solo un segundo a una extraña persona saltando fuera de la entrada de la tienda, le disparo pero era solamente un cadaver siendo agarrado por alguien que estaba detrás.
-¿Pero que? -se pregunto extrañado.
El hombre que agarraba el cadaver era Jim y se quito el cuerpo de en medio y le apunto con el revolver y le disparo.
La bala le rozo el brazo fue una herida muy grande.
-¡Ah! -grito Jeremy al sentir el impacto de la bala. Fue tan doloroso que cayo hacía atrás sintiendo un dolor terrible, jamas antes le había disparado.
-Te di si -se dijo Jim felicitandose por haberle disparado.
El sonido del disparo y el grito de Jeremy resonaron tanto que hasta Ulrich, Odd y Lorry lo oyeron horrorizados.
Ambos no pudieron creer que aquel grito sonase de quien no podían creer.
-Jeremy -se dio cuenta Odd sintiendo que no podía ser así.
-Vuestro amigo ha sido herido -dedujo Lorry.
Ulrich no podía pensar claramente en que podría haber una posibilidad de que estuviese vivo, pero estaba tan cabreado por lo que estaba pasando, que no tuvo nada mas que pensar en su odio hacía Jim.
-Y todo es por vuestra culpa -se dirigió hacía Lorry y le dio un puñetazo en la cara que le dejo noqueado, cayo inconsciente hacía atrás.
Ulrich asintió sintiéndose agobiado y cabreado por lo que le pudiese pasar a Jeremy si es que acaso le paso algo horrible.
Odd no supo como reaccionar al ver el golpe que le dio a Lorry, pero lo que si hizo fue arrebatarle el arma antes de que se despertara.
-Ayudame a levantarlo -le ordeno Ulrich a Odd.
-¿No lo vamos a dejar aquí? -pregunto Odd pensando que lo iban a dejar tirado.
-No sería algo honorable de un soldado -comento Ulrich irónicamente.
Tenía razón, puede que fuesen unos traidores pero aún seguían apoyando las reglas de un soldado. Ambos agarraron a Lorry y lo llevaron arrastrando lejos de ahí, tenían que escapar cuanto antes porque luego todo explotaría.
··
Jim se dirigió de vuelta con el cadete Cox que había visto la estrategia que uso para noquear al cadete Belpois.
-¿Porque ha hecho eso señor? -pregunto Bertram queriendo aclarar porque uso esa trampa usando el cadaver.
-Porque era lo mejor -contesto amargadamente-. Rápido, ponte delante del jeep, tenemos que quitar esta verja cuanto antes.
Le ordeno y ambos volvieron a montarse con prisas en el jeep, ahora que ya no tenían a nadie atacándole podían por fin quitar al verja y entrar en la tienda.
Jeremy se sentía mareado, el disparo le había dejado en un mal estado, empezaba a tener nauseas, casi no podía ponerse de vuelta de pie, había quedado en shock debido a que como no estaba acostumbrado a este tipo de heridas, su cuerpo no lo comprendía y le estaba provocando un ataque de nervios y mareos, al menos pudo arrastrarse por el suelo de la azotea, se acerco al borde y observo que Jim y Bertram estaban sentados de vuelta en el jeep, iban a quitar la verja de nuevo.
-¡No! -grito Jeremy al ver que no tenía oportunidad de impedirlo, su arma la había tirado lejos y con la herida que tenía no iba a llegar a tiempo para cogerla.
Encendieron el motor y el jeep se puso a hacer chispas.
-¡Vamos! -ordeno Jim apurado.
Bertram piso el acelerador y el jeep se movió teniendo puestos los ganchos agarrando las manijas de la verja, esta vez accionaron mas la velocidad y tuvieron suficiente fuerza para arrancar la verja de metal como si se tratase de una pared de mármol, se llevaron arrastrando la verja consigo.
Detuvieron el jeep estacionándolo a lo lejos, Jim echo una cabezada y observo que había conseguido por fin derribar la verja que le impedía entrar.
-Así me gusta -dijo Jim entusiasmado, luego se puso a reír sarcásticamente.
Jeremy suspiro de terror, espero saber si sus amigos habían conseguido por fin salir de la tienda a tiempo, en cuestión de minutos iba a explotar todo.
··
Anduvieron tanto y costándoles la fuerza del soldado noqueado, que ya no pudieron mas, dejaron al inconsciente Lorry en un rincón de tierra, suspiraron de cansancio.
-¿Donde esta el detonador? -pregunto Ulrich apurado.
-Toma -le entrego Odd el detonador, con eso harían activar las bombas.
Rápidamente Ulrich se dirigió corriendo de vuelta a la tienda.
-¿Adonde vas? -pregunto Odd queriendo saber que hacía.
-Tengo que buscar a Jeremy -admitió Ulrich acordándose de que lo habían dejado ahí en la azotea.
-Pero ahí seguro que estará Jim y el otro -añadió Odd suponiendo que Jeremy les dio el tiempo suficiente para que pudiesen escapar.
-No pienso dejarle tirado, un soldado no abandona un amigo -confeso Ulrich y volvió directo a la tienda con mucha prisa-. Quédate con Lorry y espera a ver si viene Sam.
-Este Ulrich -se dijo Odd al ver lo caprichoso que era su amigo cuando se trataba de volver por quien ya supuestamente estaba muerto.
··
Jim decidió que era ya la hora de poder entrar en la tienda, salió del jeep y se dirigió con mucha prisa hacía la tienda.
-¿Señor, pero que hago yo? -pregunto Bertram al entender que Jim se ocupaba de buscar a los renegados dentro.
Jim se lo pensó, no tenía tiempo de seguir escuchando sus exigencias, pero como hizo una pregunta de soldado no tuvo mas remedio.
-Tu quédate aquí y vigila por si viene Lorry o por si viene uno de los renegados -acordo Jim sin mas dilación.
-Si señor -acepto Bertram. Se puso algo nervioso porque tenía el presentimiento de que algo malo iba a suceder.
Inspecciono antes la entrada, estaba llena de trozos de ceniza por todas partes, lo de antes con las botellas había hecho demasiado efecto, había quemado muchos productos.
Se puso serio e inexpresivo, todo estaba muy silencioso y demasiado tranquilo, por algúna razón no parecía que estuviesen los muchachos dentro, era algo imposible si es que acaso habían estado metidos dentro como hace apenas una hora, pensó que a lo mejor se escondieron intentando de tenderle una trampa, se puso a mirar debajo de los estantes, las habitaciones de seguridad, no había rastro de ellos, esfumados completamente.
··
Jeremy todavía se seguía sintiendo horrorizado de pensar en lo que podrían sucederle a Ulrich y Odd si es que acaso seguían aún dentro, no los había visto salir en ningún momento, pero lo que mas le preocupaba era la herida en el brazo que tenía, necesitaba tratarse la herida urgentemente o se infectaría demasiado, se saco el pañuelo que tenía para usarlo como medida de seguridad para no infectarse, se la ato en el cuello y luego se la doblo a través del brazo malo, ahora que estaba mas o menos curado, pudo levantarse y examinar a los alrededores para saber si podía ver a sus amigos en algúna parte.
No los veía y eso lo ponía muy nervioso, de pronto oyó una voz en el horizonte:
-¡Jeremy! -gritaba alguien su nombre.
Alzo la vista y observo que a lo lejos se acercaba Ulrich corriendo.
-¡Ulrich! -le hizo llamar su atención.
-¡Vamos! -le grito para indicar que pusiese la marcha y saliese corriendo ya mismo.
Quise intentar de salir pero entonces se acordo de que aún estaba Jim y se había metido dentro, y ahora que lo pensó, Ulrich seguramente tendría el detonador.
-¡Pulsa el detonador! -le pido gritando para que se oyera a lo lejos.
-¿Que? -pregunto Ulrich deteniéndose al instante.
-Pulsa el detonador, vuélalo -le pidió.
-¿Y que pasa contigo?
-Solo hazlo -le exigió apurado, no podía seguir así.
Ulrich no podía dejar que Jeremy se sacrificase así, la situación estaba fácil pero por culpa de sus exigencias y manías lo complicaba todo.
-Intenta saltar -sugirió.
-No puedo -indico su herida en el brazo.
-Inténtalo, eres un soldado, confía en ti mismo -le aconsejo con toda confianza.
Jeremy tenía miedo de saltar desde aquella altura, nunca en sus días como estudiante de universidad había conseguido saltar a la comba o escalar un muro, pero estaba metido en un aprieto bastante grande y no tenía mas opción desde donde estaba, ademas, Ulrich confiaba plenamente en el, jamas había alguien que hubiese confiado en el, si confiaba en el, podría lograrlo.
Mientras tanto en el interior de la tienda, Jim golpeo de una pata a una puerta que estaba cerrada con llave, esa era la ultima habitación que no había examinado todavía, si es que acaso no estaban ahí, es que se habían esfumado como el viento.
Entro en la habitación, era la sala de vigilancia, el lugar donde se accedían a las cámaras de seguridad del exterior, desde ahí habían visto todo, como habían llegado, hasta como hacer para plantarles cara, para ser unos asquerosos traidores, eran mas listos de lo que parecían.
Jeremy tuvo tanta voluntad para poder saltar, salto pero de una manera tan grande que parecía que todo se detuviese y que fuese a cámara lenta, como en stop-motion, parecía interminable la caída, pero al final aterrizo de pies en la tierra, sintió un gran dolor en la suela de los pies, no era muy bueno aterrizar de esa forma, alzo la vista y se fijo que había conseguido salir de la azotea, luego Ulrich le llamaba.
-¡Vamos Jeremy, corre! -le daba prisa Ulrich para así poder detonar la tienda.
Jeremy hizo caso y se puso a correr lo mas rápido que pudo, tenía que alejarse lo suficiente de la tienda para cuando explotase.
-Vamos vamos, vamos -se decía Ulrich a si mismo, no aguantaba los nervios de ver que Jeremy no iba a llegar a tiempo.
Jeremy corrió lo mas rápido que pudo pero no era excusa para no poder detonar los explosivos y volar la tienda.
-Vuélalo ya -le pidió Jeremy.
-¿Que? -no comprendió Ulrich.
-Vuélalo ya mismo.
-Aún estas demasiado cerca -comento Ulrich dandose cuenta de que no se había alejado lo suficiente como para no darle la onda expansiva que iba a aparecer cuando explotase la tienda.
-Hazlo ya, no refunfuñes soldado -replico Jeremy sarcásticamente.
Ulrich ya no pudo evitarlo, tenía que volarlo ya mismo aún sabiendo que Jeremy no estaba lo bastante lejos para poder escapar de la explosión.
Agarro el detonador y quito la tapa del botón que accionaba la detonación. Espero al menos algo de tiempo para que escapase con tiempo.
Jim se quedo intrigado mirando las pantallas, pensando que podrían haber utilizado en algún momento un sistema como ese, pero de pronto fue interrumpido cuando sonó un misterioso pitido, no sabía de donde venía hasta que de pronto se fijo que había un misterioso aparato electrónico pegado debajo del escritorio, estaba haciendo ese insoportable pitido mientras bombeaba una pequeña luz roja.
Jim no entendía que era, hasta que de pronto se percato de la terrible verdad, era una bomba, se había metido en una trampa.
Salió de la sala a toda pastilla para poder escapar y salir antes de que la tienda explotase con el dentro.
Ulrich ya no pudo aguantar mas, Jeremy aún le seguía replicando, y lo seguiría haciendo a menos que volase la tienda ya mismo, mantuvo preparado para pulsar el botón.
Bertram estaba tranquilo mirando el paisaje cuando de pronto se percato de que salía el comandante de la tienda apurado y con prisas.
-¿Comandante? -pregunto para saber que pasaba.
-¡Ponte a cubierto, ponte a cubierto! -le replico Jim y entonces se tiro al suelo para cubrirse.
Bertram no lo entendió pero de todas formas se escondió debajo del jeep.
-¡Ya! -le grito Jeremy con todas sus fuerzas.
Ulrich con toda su voluntad pulso el botón.
··
Los dos explosivos que habían en la sala de vigilancia, dejaron de sonar, y entonces un fuego abrasador se llevo toda la sala.
En el exterior, se vio como los explosivos implosionaron desde dentro llevandose consigo toda la tienda, un fuego abrasador salió de todas las salidas haciendo que el fuego se evaporase hacía arriba en forma de una enorme bola de fuego.
La onda expansiva fue tan fuerte que hizo que todo lo que estuviese en un cierto rango saliese volando, Jeremy salió volando dando un salto ensordecedor sufriendo parte de la explosión, Ulrich se cubrió los ojos para no recibir parte de los trozos que salían volando, Jeremy no tuvo tiempo de alejarse y sufrió parte de la onda expansiva que no dejaba de llevarse consigo todo.
Odd observo a lo lejos como la tienda estallo en una enorme bola de fuego que se fue elevandose hasta el cielo.
-La puta madre que los parió -dijo Odd asombrado al ver aquella impresionante escena.
Un trozo de madera salió volando por la onda e impacto chocando contra la nuca de Jim, fue tan el golpe que lo dejo desmayado bocabajo sobre la tierra.
Bertram aguanto todo lo que pudo para no sufrir parte de la explosión, estaba seguro donde estaba, seguramente lo había salvado de una terrible muerte.
Todo el fuego se elevo hasta que las llamaradas cesaron dejando solo los escombros carbonizados de lo que quedo de la tienda.
Ulrich alzo la vista al ver que todo se calmo, se fijo que no quedo nada de la tienda, pero lo mas terrible de todo fue a Jeremy tirado sobre la tierra.
-Jeremy -dijo Ulrich preocupado al ver que sufrió parte de la explosión, se dirigió con mucha prisa a ayudarle.
Se junto con el, lo tumbo con la cara hacía arriba mostrando su rostro pálido y con las gafas empañadas de tierra y arena.
-Vamos Jeremy, hablame, contéstame -hacía Ulrich todo el esfuerzo que podía para hacer que despertase, no podía darle por muerto después de todo lo que hizo.
No reaccionaba, le hacía de todo y no respondía.
Ulrich asintió entristecido, no quería llegar a la conclusión de que estuviese muerto, de todas las personas que había perdido, Jeremy era la peor.
Justo cuando parecía todo perdido, tosió expulsando la tierra en su boca.
Ulrich alzo la vista y observo que se había despertado, estaba vivo.
-Jeremy -dijo alegrado de ver que estaba bien y empezo a abrazarle con mucha fuerza y riendo exageradamente.
-¿Que ha pasado? -pregunto Jeremy sin acordarse de lo ultimo que sucedió.
-No vuelvas a hacerte el heroe, de acuerdo -acordo chistosamente.
Jeremy no entendía lo que quería decir, pero de pronto se acordo de lo que paso, se levanto de manera histérica y observo toda la tienda destruída.
-¿Funciono? -pregunto intrigado.
-Si funcionó, lo volamos -confirmo Ulrich.
Entonces alguien mas se les acerco hacía ellos arrastrando un cuerpo inmóvil.
-¡Chicos! -llamo Odd corriendo mientras arrastraba a Lorry.
-¡Odd! .dijeron ambos sorprendidos de verle.
-¿Eso lo habéis hecho vosotros? -pregunto para verificar.
-Si, así es, lo hemos volado por los aires -afirmo Jeremy.
-Vaya explosión -dijo asombrado, entonces recordó que aún no había terminado-. Rápido chicos, aún no hemos terminado, tenemos que encontrar a Sam.
-Si vamos -estuvo de acuerdo Jeremy y le ayudo a transportar a Lorry.
Ambos volvieron directos a los restos de la tienda.
··
Bertram se levanto del jeep, lo sintió todo calmado pero no sabía porque, se fijo que la tienda en la que estaban los renegados, había volado por los aires, no sabía lo que había pasado ahí dentro, no supo si el comandante lo había hecho estallar todo o los muchachos se decidieron suicidarse llevandose consigo la tienda entera.
En ese momento no tuvo ni idea de que hacer, pero entonces se fijo en el comandante que aún yacía en el suelo, se dirigió a ayudarle.
-Comandante -intento de despertarle pero no reaccionaba, por algúna razón algo le había pasado y no se despertaba.
No entendía porque, pero entonces se percato de que tenía una herida en la cabeza, y sangraba, posiblemente le había herido en el cerebro produciéndole un trauma grave.
No sabía que hacer, no era medico, era soldado, no sabía como tratarle esa herida.
-Mierda -dijo mosqueado al ver que no había forma de curarle.
De pronto alguien se le acerco e hizo lo que temía que sucediera, le estaban apuntando en la cabeza con una pistola, lo noto por el ruido del cargador.
-Levanta Bertram -le ordeno el que le apuntaba, reconoció su voz.
Se levanto lentamente para que no pasase nada malo y así no le pudiesen disparar, se giro y observo que tenía al cadete Belpois apuntandole seriamente con un revolver teniendo a sus amigos al lado, Ulrich dejo apoyado a Lorry en el suelo.
-¿Le habéis matado? -pregunto para saber que le habían hecho.
-No -contesto amargadamente Jeremy-. Pero tu vas a acabar peor a menos que recojas a tu amigo y te largues de aquí.
Bertram intento de calmarles para explicarse.
-Chicos, por favor, no quiero que nada malo pase, vale, solo quiero que todos estemos calmados y volvamos a la base.
-No vamos a volver a la base -le replicó Ulrich.
Bertram sintió pánico de pensar que le dispararían.
-Solamente queremos hacer nuestra misión -comento Odd.
-¿Que misión? -pregunto Bertram.
-Eso no es de tu importancia -le replico Jeremy.
-Si que lo es, todos somos soldados, tenemos que decirnoslo todo el uno al otro.
-Y que te dije el a ti -indico a Jim-. Que nos fuimos porque somos unos traidores a su causa, es eso.
A Bertram el pánico se le subía a momentos.
-No vamos a volver a la base, te guste o no, vamos a continuar nuestro viaje -le replico Ulrich.
-¿Que viaje? ¿Que misión? Por favor tíos decídmelo -exigió Bertram queriendo saber a que venía tanto misterio y disputa por eso.
Ambos no tuvieron mas opción que contárselo, porque sino seguiría protestando y entonces pensaría que lo están haciendo todo por misericordia.
Jeremy se dirigió hacía el poniendo cara de escepticismo.
-Hemos encontrado el antídoto al virus -admitió Jeremy.
Bertram no se creyó lo que decía.
-¿Os referís exactamente, a la cura para la infección? -aclaro.
-Así es -confirmo Odd.
-Pero eso es maravilloso, podríamos detener esta masacre, y así todo volvería a la normalidad, si lo supiera el comandante -decía divagando Bertram porque estaba entusiasmado con la idea de que hubiese un antídoto.
Jeremy le detuvo al ver por donde iba.
-¿Que pasa? -pregunto Bertram sintiendo pánico de pensar que había hecho algo malo.
-Que le digamos al comandante no va a servir de nada -comento Jeremy.
-¿Pero porque?
-Al no le interesa curar esta infección, a el lo que le interesa es tenernos a todos juntos porque le tiene miedo a quedarse solo -explicó murmurando.
-¿Que? -pregunto Bertram sin comprender a que se referían, ya parecía que se lo estaban inventando todo para que pudiesen escapar.
-Has estado obedeciendo ordenes de un loco -admitió Ulrich.
Bertram puso una expresión de extrañitud, ya no entendía nada.
-Al parecer es un puñetero adicto a la multitud, quedarse solo es su pena de muerte, no quiero que nos vayamos porque le daría pena que no estuviésemos para así poder charlar como amigos -abrevio Odd con malicia.
Bertram busco la forma de comprenderlo mejor.
-¿Estas diciendo, que nuestro comandante, esta obsesionado con todos nosotros? -pregunto para verificar si era de ese modo.
-Exactamente -afirmo Jeremy.
-Oh dios mío -Bertram no se lo podía creer.
-Por eso nos fuimos, para encontrar el antídoto, pero el esta tan obsesionado con tenernos aquí enjaulados que no soportaba no poder escuchar la mas mínima palabra que nos salga -admitió Jeremy.
-Pero podríamos haberlo hecho todo juntos -sugirió Bertram.
-No puedes -recriminó Odd.
-¿Porque?
-Esto es asunto nuestro -replico Jeremy.
-Pero chicos, somos soldados, podemos hacer esto como soldados, somos un equipo y conseguiremos lo que haga falta... -de pronto alguien atizo por la espalda a Bertram haciendo que se desmayase
Bertram cayo y se mostró quien fue quien le atizo, resulto ser Sam, lo había atizado con un trozo de caño que había cogido en algún lugar.
Ambos se quedaron sorprendidos de verla.
-Lo que hace falta es hacerle callar -comento Sam irónicamente.
-Sam -se dirigió Odd a abrazarla.
Ambos quedaron atrapados en un cariñoso abrazo mientras ambos lloraban de preocupación, Odd no podía creer lo que le habían hecho.
-¿Estas bien? ¿Te hicieron algún daño? -pregunto Odd para verificar si la lastimaron o la torturaron para que hablase.
-No, no me hicieron nada -admitió Sam sollozando.
Ambos alejaron sus cabezas y se quedaron mirando entristecidos, habían estado sintiendo pánico del uno y del otro durante días, y ahora por fin se habían encontrado de nuevo, juntaron sus labios y empezaron a besarse apasionadamente.
Jeremy y Ulrich se mostraron escépticos al ver aquella escena.
Soltaron sus labios y se miraron entristecidos el uno del otro.
-Tenemos que irnos de aquí -comento Sam.
-Si -estuvo de acuerdo Odd.
Se giro y miro seriamente a sus amigos.
-Tenemos que irnos de aquí ya mismo -propuso.
-Eso mismo -estuvo de acuerdo.
-Vamos chicos, agarremos sus armas antes de que despierten y larguémonos de aquí -sugirió Ulrich suponiendo que en algún momento se despertarían y se armaría el mismo problema.
Ambos se pusieron a coger las armas que tenían los soldados, agarraron cuantos revólveres tenían escondidos cada uno, se pusieron como locos porque no podían dejar que tuviesen un arma escondida en algúna parte.
Odd cogío un revolver que tenía Jim escondido en el bolsillo del uniforme, lo cogío y volvió con los otros, sin percatarse, la mano de Jim empezo a moverse hacía la pierna donde agarraba un arma escondida en el zapato.
Ahora que ya tenían todo se prepararon para escapar.
-Muy bien, ¿esta todo? -pregunto Jeremy para confirmar.
-Si -afirmaron ambos.
-Pues muy bien, vámonos cagando leches de aquí -ordeno Jeremy.
Ambos se pusieron a correr pero de pronto, fueron interrumpidos por un sonido que conocían muy bien, el del cargador de una pistola.
Jeremy sintió que había caído en una emboscada, porque cuando se giro, se mostró a Jim levantándose y apuntándoles con un diminuto revolver.
Se quedaron delante esperando saber que haría con ellos.
-Soltad las armas chicos -ordeno Jim con malicia.
Soltaron las armas haciendo un estrepitoso ruido.
En ese momento Lorry se despertó agobiado y sin saber porque, pero de pronto alzo la vista y observo a los cuatro renegados juntos.
-Vosotros -inmediatamente agarro uno de los revólveres y se levanto apuntándoles, se junto de vuelta con Jim.
-Levanta -le dio Jim patadas al desmayado Bertram.
Bertram sintió los golpes y se levanto sintiendo nauseas del golpe en la cabeza que le dieron, se levanto observando que estaba la muchacha traidora con ellos, ella le había atizado, se dirigió hacía el comandante para saber que hacer.
-¿Que hacemos comandante? -pregunto.
-Lo que íbamos a hacer desde que vinimos, devolverlos a la base -acordo Jeremy.
-Jim espera -intento de detenerle Jeremy.
-No va haber ningúna espera, os volvéis conmigo a la base -replico Jim apuntándoles directamente esperando a que soltasen una bomba como esa.
-Quieres callarte y escucharnos de una vez maldito cabron egoísta -protesto Odd harto de que no les escuchasen.
Sintió recelos de lo que dijo, pero no tuvo mas opción que hacerle caso.
-Jim, hay un antídoto que puede curar este virus, si lo hacemos, todo volverá a la normalidad, y así tendrás a todas las personas con las que puedas hablar -intento de convercerle Jeremy de que podía haber una solución.
-Me da igual -replico apuntando de nuevo con el revolver.
Ambos se quedaron extrañados y entrando en pánico.
-Gracias a esto por fin puedo hablar con quien me da la gana, antes me pasaba siempre aterrorizado de la soledad, pero desde que me convertí en comandante puedo tener a cualquiera hablándome durante todo el dia sin parar -replico Jim todo lo que se le antojaba para hacerles entender de que volverían a la base les gustase o no.
Lorry y Bertram se miraron el uno al otro, ambos sabían que estaba pasando lo que supuestamente decían ellos y parecía que tenían razón.
-Así que ahora, volveremos a la base, y disfrutaremos siendo una familia -se preparo Jim para dar un golpe tremendo-, y será así, hasta que todos los putos zombies de este sórdido planeta se hayan ido al puto infierno.
De pronto fue golpeado dejándole desmayado de nuevo, al parecer Lorry le golpeo con la pistola en la cabeza.
Ambos se quedaron sorprendidos de ver lo que hizo.
-Largaos chicos, iros antes de que se despierte -ordeno Lorry, al parecer estaban de su lado, ahora lo habían entendido.
Se sintieron orgullosos de su decisión e inmediatamente se pusieron a coger las armas que Jim les había quitado.
Jeremy se dirigió a los dos para darles las gracias.
-Estoy encantado chicos por vuestra decisión -agradeció Jeremy estrechándoles la mano.
-Lo mismo digo -comento Lorry agradecido.
-Espero que podáis encontrar ese antídoto -agradeció Bertram.
-Eso mismo haremos -cumplio Jeremy.
-Vamonos chicos antes de ese culo gordo se despierte -ordeno Ulrich sarcásticamente.
Ambos se pusieron a correr pero esta vez para escapar en serio. Odd se detuvo mientras agarraba la mano de Sam.
-Odd, ¿que pasa? -pregunto Sam queriendo saber porque se detuvo.
Se acordo del mismo problema que había tenido desde que habían salido de Fort Kadic, se giro y le miro preocupado.
-Sam, se que tenemos una misión muy importante, pero aún así no puedo dejarte que vengas conmigo -intento de explicarse Odd.
-¿Porque? -pregunto Sam queriendo entender esa duda.
-Es muy peligroso, si vienes conmigo moriremos los dos, es mejor que yo muera, mientras tu vives estando a salvo.
Sam se dio cuenta de lo que pretendía Odd, quería evitar que se fuese.
-No no no -exigió Sam.
-Sam, no me contradigas, esto es por tu bien, solo hay una forma de que uno de los dos este bien y eso quiere decir que tu tienes que estar en algún seguro viviendo tu vida mientras yo hago este viaje -intento de hacerle comprender lo importante que era que se mantuviese a salvo.
-No quiero hacerlo, no con ese monstruo aquí delante -señalo al desmayado Jim haciendo referencia a las cosas malas que hizo.
-Nosotros la cuidaremos -propuso Lorry al ver que no había forma.
-Te prometemos que si algúna vez ese gordiflón se mete con tu chica, le volare su gordo culo para que se desinfle -acordo Bertram chistosamente.
Lorry le dio el visto bueno a ese comentario.
Odd se río con aquel chiste, les dio el visto bueno al ver que podía confiar en ellos, miro de vuelta a Sam para hacerle comprender por ultima vez.
-Sam, te prometo que si vuelvo, haré todas esas cosas que te dije -prometio Odd con toda su confianza.
-Que tendremos una casa en el bosque y que nos montaremos nuestra propia familia -hizo recordar Sam lo que dijo el.
-Exacto -afirmo-. Por eso quiero que te quedes con ellos y que puedas seguir viviendo ahí hasta que todo haya vuelto a la normalidad, de acuerdo.
-De acuerdo -afirmo Sam sollozando entristecida.
Vio que lo comprendió, no mucho pero era lo mejor.
-Te quiero -le dio un pequeño beso en los labios y se marcho corriendo de vuelta con los otros.
-Vamonos ya -ordeno. Ambos se pusieron en marcha para poder escapar del lugar.
Sam se quedo entristecida observando como la única persona que aún quedaba viva y que la quería, se marchaba sabiendo que algo malo le pasaría, noto la presencia de Lorry y Bertram juntándose delante.
-No te preocupes chica, ambos sabemos que volverá -le dijo Lorry para consolarla.
-Lo se, quiero desear que aún siga siendo así -justifico Sam.
··
Pasaron los minutos esperando a que el comandante se despertase, al final empezo a despertarse haciendo vagos gemidos.
-¿Comandante se encuentra bien? -pregunto Bertram disimulado.
-Si -dijo Jim gimiendo de dolor, se sentó delante del jeep-. ¿Que ha pasado?
-Al parecer sufrió un golpe en la cabeza por culpa de la explosión, al cabo de un rato le afecto un trauma que le hizo desmayarse al minuto -explicó Lorry disimulándolo todo para no admitir quien tuvo la culpa.
-¿En serio? -pregunto para confirmarlo.
-Así es señor -confirmo Lorry.
-Pues vaya cojones que tengo hoy -comento incrédulamente, de pronto se acordo de lo ultimo que hizo antes de desmayarse-. ¿Y los renegados?
-Cuando se desmayo nos quitaron las armas que usted les quito y se fueron corriendo con mucha prisa -explicó Lorry.
-Que se han escapado -reacciono Jim, se levanto instantáneamente y empezo a mirar para saber si dejaron algún rastro para saber por donde se fueron.
Estaba tan furioso que pego un grito que se oyo en los alrededores.
-¿Y porque no los cogisteis? -pregunto protestando.
-Nos superaban en armas señor, que íbamos a poder hacer con todo lo que tenían -exclamo irónicamente.
Jim no se podía creer lo ineptos que eran sus hombres, eran solo tres chicos jóvenes y no podían quitarles el mas mínimo revolver, alzo la vista y se fijo en la chica de piel morena que habían tenido amordazada.
-Tu -se dirigió a cogerla violentamente pero Lorry y Bertram le detuvieron antes de que hiciese una estupidez.
-Calmase señor -intento de tranquilizarle Lorry.
-No quiero calmarme, es la putilla de Della Robbia, seguro que sabe adonde han ido y ella nos llevara hasta ellos para llevarles de vuelta a Fort Kadic -dijo estrujandose las manos con malicia.
-No, no lo sabe, nos lo ha explicado todo, no sabe nada -admitió Lorry.
-¿Que?
-Así es, nos lo ha contado todo mientras usted ha estado inconsciente, no sabe nada, ella no forma parte del grupo.
-Pues de todas formas la matare -volvió Jim a intentar atacarla violentamente.
-De que, de que la matara, ella no ha hecho nada, ha confesado, y ni siquiera se desterró ella con ellos, así que yo no se donde veo la culpabilidad aquí, y lo quiero que haga ahora es que se tranquilice para que así podamos volver a la base, hemos terminado -acordo Lorry.
Jim se soltó y se quedo mirando cabreado a la joven Sam, por su culpa había pasado todo eso, casi le querían volar por los aires, tres cadetes se habían fugado, y si acabase con ella, que sería el si no estuviese ella oyendo su voz.
-Nos vamos -acepto y se dirigió de vuelta al jeep.
Ambos se montaron de vuelta en el jeep, Sam se puso detrás de el jeep, Lorry le indico una sonrisa para afirmar su confianza, Sam estuvo de acuerdo, pero lo que no estaba de acuerdo, era pensar en todos los peligros por los que tendría pasar Odd y sus amigos para poder encontrar la cura, porque si no la encontraban, ambos y cada una de las personas que aún quedaban por toda el planeta, estaban en peligro.
··
Franz estaba revisando los últimos informes de su experimentó cuando de pronto se percato de la presencia de Deckard.
-¿Que hay Hopper? -saludo Deckard sarcásticamente.
-¿Que hay Richard? -saludo Hopper con desprecio.
-Vaya, parece que has avanzado mucho desde entonces -comento al ver los grandes avances que estaba haciendo.
-Así es -afirmo Franz.
Se le acerco Deckard de manera sospechosa.
-¿Y sabes que es lo mas interesante de este progreso?
-¿Cual es? -pregunto Hopper siguiendo el rollo de Deckard.
-¿Sabes ese diorama que estuve haciendo en la facultad?
-Si.
-Pues resulta que me tomo, varios años para hacerlo -comento.
-¿En serio?
-Si así es, fue agotador, lo estuve haciendo durante varios meses sin parar, pero al final cuando alcanzase los 19, lo logre.
-Pues bien por ti -le felicito incrédulamente.
-¿Pero sabes lo mas raro de todo? -pregunto indirectamente.
-¿El que?
-Que cuando estuve haciendo el diorama, la profesora se me acerco para saber que estaba haciendo, al ver lo que hacía, supo que era el diorama de verdad, pero nunca estuve segura, hasta que tuve los 19 y entonces se dio cuenta, ¿y sabes porque es eso?
-¿Porque?
-Porque tarde mucho tiempo en hacerlo -admitió.
-Pues vaya, no cabe duda -exclamo Hopper tomando la indirecta.
-Y ahora, ¿sabes que es mas raro todavía?
-No.
-Que tu, has ido mejorando el virus durante esta semana, y has avanzado mucho, ¿como es posible?
-Pues porque me tuviste aprisionado aquí todo el tiempo -contesto Hopper siguiendole el juego.
-Bueno si, pero, veras -se puso a explicárselo mejor-: como ya te he contado, tarde mucho tiempo en hacer el diorama, mientras que tu, te ha costado mejorar el virus en muy poco tiempo, como es posible mejorar un virus, cuando un diorama me cuesta casi toda mi juventud. ¿Como es posible eso Hopper? -le pregunto dirigiendose expresamente hacía su cara.
-¿Que estas insinuando? -pregunto sabiendo que algo malo sucedía.
-Estoy insinuando, que me estas engañando, esto no es el virus mejorado, ¿esto es otra cosa y quiero saber que es?
-No es ningúna otra cosa es el virus mejorado exactamente -replico Hopper.
-En serio, pues a ver que opinara nuestro antiguo compañero -chasqueo los dedos.
-¿Que? -pregunto Hopper sin comprender a que se refería.
De pronto un grupo de hombres con trajes blancos aparecieron llevando arrastrando a un hombre con un aspecto inverosímil.
Hopper reconoció quien era.
-Simone -dijo Hopper extrañado de verle.
-Así es, nuestro antiguo compañero de laboratorio, el pobre autista que hizo todo lo que le pedimos porque confiaba en nosotros -exclamo Deckard con malicia.
-¿Que pretendes hacer con el? -pregunto Hopper replicando.
-Yo no quiero hacer nada, el es el quien va a hacer algo, veras, el pobre se ha pasado todo este tiempo obedeciéndonos, hacíendome caso de lo que decía, ha tenido mucha mas lealtad de la que tu tienes -exclamo con malicia de nuevo.
-Yo nunca tuve lealtad a nadie -replico Hopper.
-A no, pues vamos a ver lo que opina tu hija de ti -volvió a chasquear los dedos para indicar una señal.
De pronto aparecieron otro grupo de hombres trajeados de blanco llevando arrastrando a una niña de pelo rosado.
Hopper quedo horrorizado al ver quien era.
-Aelita.
-¡Papa! ¿Que nos están haciendo? -pregunto Aelita protestando.
-Sabes lo que estamos haciendo, mejorar el virus, pero el puñetero de tu padre se ha pasado de la raya, y quiero que veas claro, como es de mentiroso y traicionero -acordo Deckard incrédulo.
Deckard se giro en dirección a Decisión.
-Decisión, ¿quieres que Simone se fije en que ha estado trabajando Hopper? -pregunto Deckard para saber si podía recibir la orden o no.
-He decidido que si -afirmo Decisión.
-Así me gusta, vamos traédmelo aquí -ordeno Deckard a los hombres trajeados.
Llevaron arrastrando a Simone, lo juntaron delante de Deckard y Hopper.
-Simone, ¿podrías ver que esta haciendo Franz? -pidió Deckard disimuladamente.
-Si señor -obedeció Simone, se junto delante de la pantalla roja y empezo a ir tocando teclas para saber los trabajos de Hopper hasta ahora.
Ambos se mostraron muy escépticos, estaban esperando saber que había estado trabajando, porque sino era lo que pensaban, iba a ver un problema.
Simone fue tocando teclas hasta que vio algo que le dejo perplejo.
-¿Que has visto Simone? -pregunto Deckard al ver su expresión en su rostro.
Simone se giro mostrandose inexpresivo.
-Esto es un material para poder generar un virus capaz de destruir cualquier sustancia tóxica que haya en el ser humano -admitió Simone.
-Gracias Simone -agradeció Deckard, era lo que quería oír.
Hopper se llevo un gran disgusto, lo habían descubierto.
-Nos has hecho lo que te pide, haz incumplido las normas y encima te aprovechas del trabajo de tu hija para poder destruirnos, eres una vergüenza, excepto Simone, que a estado obedeciéndonos y teniendo lealtad hacía nosotros, es mejor que tu -se enfrento Deckard a Hopper para recriminarle todo lo malo que había hecho-. Por eso, he decidió yo y lo decide Decisión, acabar contigo de una vez por todas. ¡Llevadles al exterior, hay se los comerán los infectados.
Los hombres de traje blanco agarraron a Hopper y luego llevaron arrastrando a Aelita, ella forcejeo con todas sus fuerzas pero ellos eran demasiado fuertes.
Hopper se le ocurrió que solo había una manera de que pudiese volver al trabajo para así poder seguir con vida el y Aelita.
Saco un bolígrafo que tenía en el bolsillo, luego golpe a los hombre que le aprisionaban, luego se dirigió a Simone y empezo a clavarle el bolígrafo en el abdomen matándolo a golpes.
-¡No! -grito Deckard al ver lo que hacía con Simone.
Hopper dejo de clavarle, ya fue suficiente, Simone cayo desparramado ensangrentadose en el suelo, las cuchilladas lo habían matado.
Aelita se quedo horrorizado al ver lo que hizo, no podía creer que hubiese matado a Simone de esa forma tan salvaje.
-¿Que has hecho? -replico Deckard.
-Ahora me necesitas -comento Hopper irónicamente.
Deckard estaba tan enfadado que empezo a golpearle fuertemente en la cabeza. Pero entonces fue detenido por la inteligencia.
-Detente Deckard -detuvo Decisión-. El lo ha decidido, ahora que ha matado a Simone no nos queda otra que seguir con el, pero esta vez tendrá vigilancia intensiva y no se permitirán mas errores como este -acordo Decisión.
-Si, entendido Decisión -acepto Deckard.
Los hombres recogieron el cadaver de Simone y luego cogieron de vuelta a Hopper.
Deckard se dirigió furioso hacía Hopper.
-Espero que estés orgulloso de esto, porque si no me ayudes, arderás en el infierno -se enfrento duramente.
-Ya estoy en el infierno -exclamo irónicamente Hopper.
Deckard sintió recelos de el, pero no le quedo mas que otra que tenerle vivo.
-Llevaos a este cabron -ordeno.
Le agarraron y se lo llevaron arrastrando de vuelta a las celdas, Deckard se desesperaba a momentos, no podía creer que había perdido la forma de deshacerse de el. Hopper se junto con su hija y supo por la expresión de su cara que no estaba bastante orgullosa con lo que hizo.
-Lo siento Aelita, siento que hayas tenido que ver eso -se disculpo Hopper sintiéndose arrepentido por haber matado a Simone, pero no había otra manera.
-No permitiré mas errores como estos, yo lo decido -acordo Decisión y entonces su ojo volvió a iluminarse de nuevo cubriéndolo todo de una sofocante luz roja.
CONTINUARA...
