CODE: DECISION

Este fanfic ha sido presentado

por Dimitrix Enterprises

y Dimitrix Inc.


CAPITULO 8: TRABAJO DE CAMPO

Una mujer paseaba por un pasillo coloreado todo de rojo y un marrón claro, había bombillas que iluminaban el ambiente de color dorado pero era tan la humedad del lugar que no cambiaba para nada lo que ya era el lugar.

El pasillo estaba lleno de celdas donde había grupos de gentes enfermas, habían puertas de acerco cerradas con cerrojos de alta tecnología, permitían que las celdas no se abriesen fácilmente debido a que los prisioneros eran muy salvajes y no podían permitirse tenerlos liberados como si nada.

Era una mujer de unos treintas o cuarenta años, tenía puesto una camiseta de color turquesa y por encima tenía un traje blanco de psicóloga, tenía puestos una falda de color negro que cubría parte de sus rodillas muy ajustados y andaba con unos zapatos de tacón muy negros. Mientras andaba, tenía agarrado una libreta electrónica, lo tenía para anotar sus apuntes médicos.

Después de estar un buen rato andando por un tenebroso pasillo, llego al final donde había una puerta de acero reforzada y al lado había un guardia a cada lado que se mostraba muy inexpresivo y ni se inmutaba en cada momento.

Llego al final, los guardias no la dejaban pasar, carraspeo y entonces ambos guardias se hicieron a un lado permitiendo que pasase, se puso delante de la puerta reforzada y luego la golpeo con los nudillos.

Una mirilla que había en un extremo medio se abrió dejando ver los ojos marrones de un hombre.

-¿Si? -pregunto el hombre de adentro.

-Doctora Yolanda Perraudin, venga a hacer el ultimo análisis -verifico la mujer.

Se cerro la mirilla y luego se abrió la puerta, se notaba un ruido muy metálico, detrás tenía mas cerrojos de los que se aparentaba a primera vista. Se abrió la puerta y se apareció el hombre de atrás, era un hombre de unos treinta años con el pelo castaño, una barba muy peculiar y con una apariencia como de venir de oriente medio.

-Pasa -pidió murmuradamente.

La doctora Yolanda paso dentro de la sala acorazonada, inmediatamente el hombre cerro la puerta de una manera que hacía que se oyese un estridente ruido metálico.

-¿Como le ha ído al paciente? -pregunto poniendo un tono inexpresivo.

-Fatal, hemos estado esperando a que viniese para que nos diese una opinión al respecto -comento nerviosamente.

Carraspeo la mujer, supo reconocer que aquellos hombres no sabían lo que estaban tratando o no tenían ni idea de lo que hacían, avanzo directamente hacía el fondo de la sala. Mas adelante había un grupo de médicos que estaban tratando a un hombre atado a una camilla con unas riendas muy ajustadas.

-Doctora Yolanda -dijeron sorprendidos los dos médicos, eran muy jóvenes, de unos veinte años y casi parecía tener el mismo rasgo físico.

-Señores -se presento Yolanda delante del par de médicos.

Ambos se quedaron mirándose con cara inexpresiva.

-¿Cual es precisamente el estado del sujeto? -pregunto Yolanda queriendo verificar el estado del sujeto según el que hablaban resultaba ser nefasto.

-Hemos hecho todo lo que hemos podido para poder tratar el virus -comento el medico de la izquierda.

-¿Y como ha ido?

Ambos se quedaron sin responder nada y en vez de eso se quedaron callados y el de la derecha se quedo rascandose por detrás de la espalda.

-¿Que sucede? -replico severamente.

-Hemos estado analizando cada sustancia que ahí en su interior, la hemos estado mezclando y examinando cualquier residuo que hubiese dentro, pero no nos da nada, es casi prácticamente inexorable -comento el medico de la derecha.

Se quedo pensando Yolanda detenidamente, se acerco al sujeto, era un hombre de unos cuarenta años, estaba calvo y tenía toda la piel con unas extrañas venas de color naranja y morado que cubrían toda su piel, estaba despierto pero no estaba consciente, estaba en un estado deprimente y apenas podía respirar por si solo.

-¿Porque dices que es inexorable? -pregunto queriendo verificar ese detalle.

-No encontramos nada que sea nuevo, cada sustancia es prácticamente única -contesto el medico de la izquierda.

-¿Y habéis probado de analizarla con las anteriores muestras? -sugirió como alternativa.

-Eso mismo también hemos hecho, las pusimos sobre las otras muestras, las observamos con el microscopio y al momento de pronto las muestras nuevas se adherieron a las muestras anteriores -admitió eufórico el medio de la derecha.

-¿Se adherieron a las muestras anteriores?

-Así es, pero no sabemos como ha podido ocurrir, esto es algo nuevo, nunca hemos visto cosa semejante como esta -exclamo el medico de la izquierda sorprendido por los resultados que acontecieron antes.

Yolanda carraspeo pensativa, estaba claro que aquel virus era tan distinto como el virus que había creado los hombres de Decisión, pero un virus que se podía aumentar con viejas muestras y se adherían formando una nueva sustancia, era algo único, pero saber como se producía era un misterio, necesitaba consultarlo con los jefes.

-¿Que hacemos doctora? Mis chicos y yo hemos estado analizando cada muestra de todos los sujetos, si no conseguimos obtener ningún resultado perderemos a un montón de sujetos antes de que podamos obtener respuesta algúna -pregunto el anterior hombre que le abrió la puerta, el era el medico jefe, el que se encargaba de analizar las muestras del virus.

-Necesitare consultarlo con mis superiores, si nos estamos enfrentando a una nueva sustancia necesito saberlo de los mejores, por ahora intentad de seguir analizando mas muestras de mas sujetos, puede que hasta encontremos algúna respuesta por si acaso -acordo Yolanda teniendo todo ideado, entonces se marcho dispuesta a volver arriba a reunirse con sus superiores.

-Pero doctora, ¿que hacemos con este sujeto? Apenas se mantiene con vida -pregunto el medico de la izquierda refiriendose al sujeto que tenían atado.

Yolanda se lo pensó de manera incrédula.

-Deshaceos de el, ya no has dado todo lo que queríamos saber -propuso de una manera incrédula y sin pensárselo dos veces.

Ambos médicos se quedaron mirando, sabían lo que significaba pero no podían que fuese hasta llegar a ese método.

El medico jefe le abrió la puerta, Yolanda salió mientras los médicos se encargaron de deshacerse del sujeto, agarraron una jeringuilla y se la metieron en el cuello.

Se oyó un grito sofocante y luego se hizo el silencio.

··

Aelita y su padre estaban rezagados sin hacer nada, después de lo que decidieron ya nada era igual, por culpa de ellos ahora los que habían recibido el mensaje estaban yendo directos hacía una trampa, y quien sabía lo que les esperaría si es que llegaban hasta ahí, giro la cabeza y observo a Decisión, la enorme inteligencia que había transformado en un páramo post-apocalíptico, por culpa de esa maquina casi toda la gente del planeta se estaba muriendo, y quien sabía cuantas personas quedaban como para poder seguir luchando contra el mundo que les rodea, no podía saberlo, estaba encerrada ella con su padre en una torre que antes solía ser un edifico, una empresa que producía el mayor numero de muestras farmacéuticas en todo el mundo, pero desde que su padre trabajaba ahí, algo había cambiado, todo resulto ser un fraude para que jefes avariciosos pudiesen crear un virus y así expandirlo por todo el mundo, y cuantas mas víctimas enfermasen, ellos mas ricos se hacían, pero ese no era el tema, ellos era unos locos que habían creado una potente maquina capaz de arrasar ciudades con un potente virus que había transformado a la gente en horribles bestias canibales, o muertos vivientes si es que se le podía llamar así tan obviamente.

De pronto se le paso por la cabeza un detalle que nunca antes había pensado, porque su padre había construido Decisión, ¿y para que lo quería utilizar exactamente?

-Papa -le llamo con un tono inexpresivo.

-¿Si? -pregunto el.

-Porque construiste Decisión exactamente? -pregunto ella.

Hopper temo que hiciese esa pregunta, no podía soportar desvelarle todos los secretos a la ligera, no lo comprendería teniendo aquella edad en la que se hacía tan fuerte que quería saber exactamente todas las respuestas que se le antojaban.

-Papa, no me mientas mas, ¿dime en serio porque construiste Decisión y cual era el uso que querías darle? -pregunto replicando al ver que su padre no se lo iba a decir por las buenas.

Se tomo un momento de relajación, quería prepararse para poder decirlo bien.

-Durante todo el tiempo que estuve trabajando aquí, todos los de la empresa queríamos un solo propósito, crear la maquina perfecta que pudiese seleccionar el mayor numero de medicamentos posibles y que diesen los resultados que nunca antes pudimos resolver, nos quedamos estremecidos al ver todas las enfermedad que surgían en los países mas pobres, como en Africa por ejemplo, habían niños que se morían de hambre pero el mayor peligro de todos era las enfermedades mas conocidas como la Malaria o el Ebola -explicó sucesivamente toda la historia-. Queríamos intentar de evitar que se produjese una pandemia por todo el mundo, así que cada noche y dia nos pusimos a trabajar como locos, creábamos anticuerpos artificiales capaz de eliminar los virus mas mortales del mundo, hacíamos pruebas de todo tipo, pero ningúno daba resultado, siempre había algo que hacía que se diesen vuelta las tornas. Mientras ellos trabajaban en productos químicos, yo me encargue de crear algo que sobrepasaría todas las expectativas, yo antes era un doctorado en la enseñanza de las partículas, así que utilice todos los recursos que tenía disponibles, y los use para crear un nuevo programa que nos ayudaría a detener la gran epidemia que asolaba el mundo. Estuve meses haciendo ese programa, tanto que casi me volvió paranoico, ya no era el que antes solía hacer, pero entonces conocí a alguien que me saco de ese estado tan insoportable.

-¿A quien? -pregunto Aelita interesada.

-A tu madre, obvio que fue tu madre, quien sino podría haberme todas las fuerzas para poder sacarme de quicio la idea del programa -admitió Hopper.

Aelita se quedo estupefacta, su madre había sido la que había salvado a su padre de convertirse en el culpable de haber creado una maquina capaz de matar gente, pero había algo que no cuadraba.

-¿Que paso después? Si te olvidaste del programa, ¿entonces quien creo el programa que después dio lugar a Decisión? -pregunto interesada en saber todos los detalles, al parecer toda la historia le estaba interesando como si estuviese leyendo un libro.

-Aunque me hubiese olvidado del programa, siempre lo tuve guardado en mi computadora, pensé que a lo mejor en el peor de los casos serviría, lo deje ahí mientras yo seguía con mi vida, a pesar de que mis propósitos seguían manteniendose al pie de la letra, durante todo ese tiempo, estuve con tu madre, hasta que llego el dia en que por fin me volví a convertir en el hombre que solía ser antes.

-¿Que paso ahí?

-Naciste tu -admitió entusiasmado.

Volvió a quedarse estupefacta de nuevo, tantos secretos desvelados le estaban dejando patidifusa

-Y a partir de ese momento me dedique a ocuparme de ti, ha enseñarte a ser como yo, y lo ha sido así, durante todo este tiempo, llevas mi mente, y tu tienes el mismo tono de color de sus ojos y cabello, eres clavadita a ella sabías -mencionó sonriendo.

No podía creer lo que decía, nunca antes se lo había contado de tal manera como para pensar que tal tuvo un gran momento de conocer perfectamente a su madre.

-¿Que paso con mama después? -pregunto ahora queriendo comprender que fue lo que acontencío como para no poder conocer a su madre.

Hopper bufo tímidamente, se apreto los nudillos y luego se puso a reflexionar.

-Después de varios años, seguí intentando de terminar el programa, pero nunca pude llegar a tiempo de acabarlo, hasta que entonces un dia, alguien me descubrió y robo el programa y lo utilizo para hacerlo a su manera.

-Deckard -mencionó Aelita suponiendo que se trataba de el.

-Así es -afirmo, se reclino sobre el trasto de metal en el que estaba sentado-. Richard y yo siempre quisimos lo mismo, intentar de encontrar algúna fuente, pero nunca la encontramos, el tenía sus ideas, pero nunca me cayeron muy bien, las ideas que el tenía, podrían producir un desastre a gran escala, después de un tiempo no le hice mucho caso, hasta que entonces descubrió el programa que estaba creando, y el se puso a terminarlo por mi.

-Pero el no lo termino de la forma en que tu querías -comento suponiendo irónicamente que así fue el tema.

-Exacto, durante varios días, Deckard lo estuvo mejorando mas y mas hasta que hizo algo que ni yo comprendía, transformo el programa en una inteligencia artificial, el primero en ser creado en toda la historia -admitió Hopper rezagando por no haberse dado cuenta en el momento, se tapo la cara con la mano para no reconocer su tremenda humillación.

Ahora lo había comprendido todo, el no había inventado a Decisión, el solamente quería inventar un programa para tratar las enfermedades, Deckard fue el que lo convirtió en una inteligencia, y lo había estado culpando por motivos histéricos que ella no comprendía, se sintió tan culpable como el.

De pronto se oyó que se abría una puerta mecánica, ambos alzaron la vista y observaron que venía Deckard acompañado de un par de guardias armados con unos rifles muy enormes.

Ambos se levantaron porque sabían que si iba a venir acompañado de esa forma, era porque quería algo de ellos por la fuerza.

-¿Que quieras ahora Richard? -pregunto severamente Hopper.

-Solamente quiero que nos acompañéis -aclaro Deckard poniendo un tono lascivo en su cara, se notaba que el hombre estaba actuando de una manera sincera pero se veía en su sonrisa que pretendía hacer algo despiadado.

-¿Adonde? Porque si se trata de volver al subsuelo yo no pienso volver a ahí con mi hija, prometimos ayudarte pero nada de pasarse de la raya -replico Hopper queriendo defender sus opiniones.

-La verdad es que no ambos mucha opción, estáis obligados a venir, y si no lo hacéis, ambos sabéis cual es la consecuencia -dijo amenazadoramente y luego los guaridas extendieron sus armas apuntando a Aelita.

Hopper se estremeció, sabía de lo que era capaz y estaba seguro de que haría eso a cualquier precio por intentar obligarle.

-¿Que decides Franz? -pregunto incrédulamente, quería saber su decisión al respecto.

Hopper miro a su hija, no podía dejarle hacer eso, al lugar adonde iban sería lo peor que hubiese visto en su vida, pero retenerla y matarla, sería el peor error de su vida, alzo la vista mostrandose serio ante Deckard.

-Acepto Deckard, pero con la condición de que no le pasara nada ahí abajo -acordo Hopper para que no hubiese ningún problema.

-Te prometo que no pasara nada, tenlo por seguro -afirmo Deckard poniendo otra vez aquel tono tan disimulado y sospechoso que ponía.

Desconfiaba de el plenamente, frunció el ceño para expresar su desconfianza.

Entonces los guardias se acercaron y les pusieron unas esposas electrónicas a ambos, los guardias se las pusieron sobre sus manos y al instante las esposas se acoplaron a sus muñecas sin ni siquiera hacer ningún esfuerzo.

-Traédmelos ante mi muchachos -le pidió Deckard a los guardias mientras el se daba la vuelta para volver por donde había venido.

Los guardias los agarraron de los hombros para que pudiesen moverse por voluntad propia, daban pequeños pasos porque los guardias no les dejaban en ningún momento, de pronto Hopper se le vino la idea de un cierto detalle que no había dicho antes cuando el mencionó expresamente que iban al subsuelo.

-¿Porque nos llevas al subsuelo? -pregunto severamente Hopper queriendo una respuesta que fuese clara.

Deckard se giro mostrando una inexpresiva mirada, y entonces dijo:

-Tenemos un problema.

··

Ambos fueron acompañados hasta un ascensor que les llevo hasta lo mas bajo de la torre, el ascensor era un cubículo de piezas mecánicas donde que bajaba por un túnel en vertical y delante había unas rejas en forma ovaladas con dos huecos a cada extremo, mientras bajaban a gran velocidad, observaban los diferentes pisos que habían en cada una de las torres, eran todas plataformas circulares donde había cientos de trabajadores pasando a cada lado y hombres que transportaban en carros un grupo de cajas forradas en hierro.

Aelita se quedo impresionada al ver la estructura del resto de los pisos, nunca antes había llegado al subsuelo, siempre había estado en la parte mas arriba de la torre por algúna razón, pero lo que mas le intrigo fue como lo habían montado todo a partir de una empresa, un edificio normal y corriente convertido en una fortaleza futurista que parecía sacada de una pelicula de agentes secretos, estaba en la guarida de los malos y ahí era siempre una enorme base con trabajadores paseándose de lado a lado construyendo armas de destrucción masiva, era prácticamente tal cual.

Hopper miro indeciso a Deckard con una mirada seria y estricta.

-¿Para que nos has traído aquí Deckard? -pregunto con tono lascivo Hopper.

-Ya te lo he dicho, tenemos un problema, uno del que no podemos resolver -aclaro aún mas pero sin dar mas detalles del motivo en si.

El ascensor siguió bajando hasta alcanzar un piso en el todo se puso negro, estaban en sección sin salida, de ahí hasta mas abajo, solo había una entrada, cuanto mas bajaban, mas se notaba que el ambiente tenía un extraño color rojo, como de sangre, ¿que demonios hacen aquí?, pensó Aelita aterrada al ver las paredes que se le venían delante porque parecía que todos lo habían decorado para que fuese algo demoníaco.

La velocidad del ascensor empezo a disminuir, estaban bajando considerablemente, uno de los guardias que se ocupaba de guiar la velocidad del ascensor, bajo una palanca y entonces los cables que sostenían el soporte del ascensor por detrás empezaron a chirriar haciendo un estridente sonido mientras salían unas chispas cayendo en diagonal.

-Hemos llegado -aviso Deckard.

El ascensor paro y se mostró delante un pasillo enrojecido y rodeado de una luz tenue, habían médicos que pasaban al lado yendo en diferentes secciones. Inmediatamente el guardia abrió la rendija mecánica y se abrió la puerta, los guardias golpearon bruscamente a Hopper y a su hija para que pudiesen avanzar.

-Ya camino, déjame en paz -protesto Aelita cabreada al ver como le empujaba el guardia, como si no pudiese moverse ella sola por voluntad propia.

Ambos avanzaron por aquel estremecedor pasillo mientras grupos de doctores y enfermeros que sostenían hojas de apuntes paseaban delante como si nada. Aelita se quedo un poco preocupada al ver aquel extraño pasillo, no entendía porque todo estaba tan oscurecido, de pronto se fijo en unas extrañas puertas metalizadas con unos cerrojos en un extremo, cada momento que pasaba por ahí, se escuchaban gritos de suplicas y dolor, estaba claro que había gente metida dentro, ¿pero para que? empezo

a pensar que aquello era como una carcel, personas encerradas como prisioneros, nunca antes había sabido eso, era horrible.

-Dime de una vez Richard, ¿a que nos has traído exactamente? -pregunto Hopper queriendo de una vez una respuesta sensata.

-Veras, desde hace unos meses, hemos descubierto un extraño virus, que se ha ido propagando por toda la zona -empezo a explicar Deckard.

-¿Un nuevo virus? -pregunto Hopper sorprendido por ese comentario.

-Así es, no lo hemos creado nosotros, simplemente, ha salido de la madre naturaleza -Deckard giro a la derecha y se junto delante de una puerta metalizada, se puso delante de una pantalla negra con unos finos bordes azules que había en un extremo a la izquierda.

Se puso delante de la pantalla y salió un láser que le apunto delante del ojo derecho, era un escáner de retina, le leyó el ojo para verificar su identidad, termino el escáner y una voz electrónica dijo:

-Richard Henderson Deckard, verificado. Acceso concedido.

Se oyó un pitido y luego la puerta se abrió automáticamente.

-¿Y como sabéis que no lo habéis fabricado vosotros sin daros cuenta? -pregunto irónicamente Hopper para aclarar de que no sabían controlar sus propias armas.

-Créeme Franz, nosotros tenemos cuidado con todas nuestras muestras, si en algún momento hemos cometido un error, lo retractaremos. Ademas, no es nada que hayamos visto hasta ahora -le aclaro sarcásticamente.

Siguieron avanzando por un nuevo pasillo, en este se notaba un poco mas la humedad que había en el ambiente, en todo el sector parecía estar todo putrefacto, como si a todo el mundo no le importase limpiarlo de vez en cuando, seguían habiendo mas celdas, cada vez era mas frustrante ver que había gente encerrada como animales.

-¿Lo habéis analizado? -pregunto Hopper teniendo en interés en saber todo los detalles referentes al virus.

-Así es, lo hemos estudiado, examinado cuidadosamente y aún así, no encontramos nada que nos de una forma de eliminarlo -explicó Deckard todos las acciones que usaron para poder analizar el virus desconocido.

-¿Y porque estáis tan apurados en poder destruir este virus si se puede saberse? -pregunto coherentemente Hopper.

-Porque este virus provocaría la destrucción total de todas muestras, lo cambia todo, y no podemos utilizarlo porque no sabemos como funciona exactamente, es como si este virus fuese creado para no ser eliminado bajo cualquier impedimento -explicó Deckard expresamente la razón de porque estaban tan apurados en poder destruir el virus con tal de que los anteriores estudios en las muestras químicas no fuesen destruidos.

Giro a la izquierda y entro en otro pasillo, que cambiase no significaba que no cambiase la mala humedad del ambiente, se seguía oliendo el olor putrefacto que venía de las celdas. Aelita supuso que aquel olor venía de los prisioneros que se estarían retorciéndose en sus propios malestares, no tendrían nada que usar para poder hacer sus necesidades y tenían que hacerlo en su propia celda, si eso era así, estaba clarísimo que aquellos hombres se estaban muriendo y los tenían encerrados como si fuesen solamente ratas que clase de hombres eran como para hacer cosa semejante.

-¿Y que hace este virus? -pregunto teniendo aún mas interés.

-No sabes a ciencia que es lo que hace, pero si sabemos, que deja a las víctimas en un estado deprimente y soporífero -explicó y luego se fue acercando a unos enfermeros que sostenían una camilla con ruedas y encima había algo que estaba siendo tapado por una manta blanca que lo cubría de pies a cabeza.

Se acerco, le hizo seña a los enfermeros de poder echarle un vistazo, entonces agarro una de las puntas de la manta, la corrió y dejo ver la cara de la víctima.

Hopper y Aelita se desconcertaron al verle.

Era un cadaver, de un hombre robusto y lleno de venas anaranjadas y moradas por toda la cara, le cubrían prácticamente toda la parte facial de la cara, aquello debía de ser el efecto que producía el virus.

Hopper miro con una mirada indecisa a Deckard, quería saber su opinión al respecto pero no podía darle detalles observando aquel muerto, le cubrió la cara con la manta y entonces los enfermeros se lo llevaron cruzando hacía la derecha.

Se quedo indeciso al ver eso, nunca antes había visto cosa como esa, estaba claro de que se trataba de un virus nuevo, pero teniendo las circunstancias así, era peor de lo que se esperaba.

-¿Que clase de virus puede hacer cosa como esta? -pregunto Hopper sofocado por la tensión de haber visto el cadaver.

-Eso es de lo que quería que hablaras, queríamos saber tu opinión al respecto -aclaro Deckard con un tono tímido, estaba claro que quería saber las respuestas a ese virus tan extraño y mortal.

-¿Que resultados han dado las muestras? -pregunto Hopper queriendo saber los resultados sobre las muestras del virus que analizaron anteriormente.

Deckard carraspeo, se lo pensó detenidamente antes de hacer un comentario.

-Hay algo que quiero que veas -mencionó.

··

Los condujo hasta un rincón secreto que había en la esquina del pasillo, dentro entraron en una sala circular con unas plataformas enrejadas, en el centro había un hueco que daba lugar a un extraño ambiente, se oían unos gritos extraños desde abajo, Hopper y Aelita se acercaron y observaron el fondo que había, alzaron la vista y se percataron de que mas abajo, había un cubiculo lleno de muertos, zombies rondando por todo el área y gimiendo de hambre.

Hopper se dio cuenta de que aún seguían reteniendo a los muertos que habían sido utilizados como sujetos de pruebas.

-¿Todavía sigues utilizando a esos muertos? -pregunto severamente.

-Así es, todavía nos han dado mucho que estudiar, su evolución, metabolismo, todo lo que tienen dentro hace que mejoremos nuestras muestras, con ello podemos crear una nueva muestra que mejore el virus actual y hacerlo mas superior a cualquiera que haya existido siempre -resumió Deckard todos los progresos para los cuales utilizaban a los muertos.

-Pero me necesitas a mi para poder hacerlo, no puedes hacerlo tu solo -corrigió Hopper asumiendo que aquel era el inconveniente.

-Exacto, las muestras que has hecho Hopper, son únicas, y sin ti no sabrías que hacer en parte, podríamos estar tardando años en perfeccionar la muestra perfecta, pero contigo, nos duraría meses, o menos, según avances con moderación -aclaro Deckard dando entender que necesitaban a Hopper mas de la cuenta.

Hopper no pudo soportar tal tremenda blasfemia, quiso salirse e ir a por el para poder darle un puñetazo en la cara, pero los guardias se enteraron a tiempo y lo arrastraron de vuelta hacía ellos, Hopper refunfuño mosqueado.

-Con paciencia Hopper, con paciencia -le aviso severamente.

No podía seguir mirándole y ver como se comportaba, como si lo que estuviesen haciendo fuese de lo mas normal, y ademas le tenía que decir como se tenía que comportar para que no hubiese problemas, mayor psicopata no podía ser.

De pronto aparecieron los médicos que transportaban al cadaver de la víctima infectada, aparecía de vuelta con toda la manta tapada de pies a cabeza. Hopper y Aelita se extrañaron al ver esa extraña escena, los médicos se acercaron a un extremo donde había una pequeña plataforma unida al extremo que separaba el hueco de la plataforma, pusieron el carro delante.

De pronto se oyó un pitido, ambos se giraron y observaron que detrás había un técnico que revisaba una mesa de teclas, era el operador de la maquinaria. Una pequeña puerta se abrió y entonces el medico le quito la manta descubriendo al cadaver, le habían quitado la ropa y lo dejaron completamente desnudo, después de eso el medico alzo el carro en diagonal y del peso se salió el cadaver que fue cayendo hacía el fondo, directo al grupo de zombies.

-¿Que hacéis con ese pobre diablo? -pregunto Hopper queriendo comprender que pretendían conseguir tirando el cadaver infectado a los muertos.

-Resulta que hemos pensado en saber como sería si los muertos se infectasen con ese extraño virus, así que hemos probado de tirarles los cadaveres de los infectados hacía ellos para que puedan comérselos y ver después que pasa -explicó Hopper cual era la idea que tenía con respecto a los muertos de abajo.

-¿Y ha dado algún resultado?

-Todavía no hemos visto nada, pero estamos esperando saber que ocurrirá con el tiempo -comento y luego sonrío severamente.

Aelita no podía creer lo temerario que era aquel hombre, utilizaba a las pobres víctimas para poder seguir experimentado para ver solamente si les afecta o no, si estaba pensando en lo mismo que pensaba su padre, estaba en lo cierto.

Oyeron unos pasos acercandose, observaron mas adelante que venía una mujer con el que tenía en la mano unos libros de apuntes, parecía tener el aspecto de una psicóloga por la manera en como vestía y actuaba a medida que andaba con zapatos de tacón.

-Señor Deckard -se presento la mujer delante de su superior.

-Doctora Perraudin -saludo a la mujer, se junto delante de ellos-. Hopper y compañía, quisiera presentaros a la doctora Yolanda Perraudin, una de nuestras mejores doctoras experimentales en el campo de las muestras químicas.

-He analizado varias de las muestras que se me han encomendado, las he analizado con varias muestras que ya se han usado anteriormente, las he mezclado digitalizado, y en todos los sucesos pasa el mismo resultado -resumió Yolanda todos las avances que había estado haciendo hasta ahora con respecto al progreso del virus.

-¿Que mismos resultados? -pregunto Hopper interesado.

-Las bacterias se unen a las bacterias de las muestras anteriores, se mezclan como si nada y se hacen mas fuertes -comento Yolanda.

-Que se unen... -se quedo estancado Hopper porque no creía que hubiese una muestra capaz de reproducirse a partir de una muestra vieja.

-Así es, no sabemos como es posible que se cree tal desarrollo, por eso pedí la ayuda de Deckard para que me enviase a alguien que tuviese un gran concepto sobre las muestras que nunca antes pudieron ser verificadas -exclamo Yolanda y luego aclaro la razón por la cual Deckard los había traído hasta ahí.

-Y por eso mismo te pedí que vinieras -se acerco-. Quisiera que tu y tu hija hicieras un trabajo de campo.

-¿Trabajo de campo? -pregunto Hopper sin comprender a que se refería.

-Si, ahí un patio en un extremo lateral de la torre, en el exterior, ahí hay un laboratorio con todos los recursos necesarios para poder experimentar y examinar esta muestra desconocida -aclaro Deckard el tema.

-¿Y porque en el exterior? -pregunto por ese detalle.

-Ahí es donde se encuentran nuestros cultivos naturales, utilizamos parte de la naturaleza para poder experimentar sobre las muestras orgánicas vegetales, queremos saber de cualquier forma los progresos de nuestros virus, incluido este -aclaro Deckard poniendo una expresiva mirada inquietante por algúna razón.

Hopper ya le costaba entender que pretendía Deckard, porque a cada momento que le admitía ciertas cosas que desconocía, ya le costaba decidirse entre que grado de loco estaba. De pronto se percato de otro cierto detalle que mencionó anteriormente.

-¿Y porque tiene que encargarse mi hija también? -pregunto cuestionando.

-Pues porque ella es muy lista también, sabe mucho mas de maquinas que tu utilizando un portátil, ambos sois casi lo mismo, tenéis los mismos ideales, así que eso supondría un reto en la investigación, por eso mismo queremos que los dos hagáis este trabajo, para que no fracasemos por donde hemos comenzado -aclaro Deckard poniendo aquel tono de sociopata que ponía.

Hopper tenía ganas de volver hacer lo mismo que había intentado hacer antes, pero esta vez quería calmarse para no empeorar las cosas, ya estaba bastante frustado con que hubiese enviado a Aelita a abajo con el, no era el lugar perfecto que quería ver.

-Tranquilo Hopper, ya veras que todo se solucionará en calma -exclamo severamente y luego indico a los guardias para que los volviesen a mover.

Los guardias les empujaron bruscamente y avanzaron automáticamente, Hopper se sentía algo furioso contra el, no podía soportar tenerle obligando a hacer esas cosas, tenía ganas de zurrarle pero el siempre le ponía en una mala situación y nunca encontraba el momento perfecto.

Aelita sintió un miedo que le recorría la mente, no sabía lo que era pero sabía que de todo el tema algo malo surgiría mas tarde, alzo la vista y observo al fondo, el grupo de muertos que estaban atrapados en el cubículo, se pasaban moviendo de un lado para otro queriendo comerse el cuerpo del hombre que tiraron antes, se lo estaban comiendo pedazo a pedazo como animales, era una autentica brutalidad.

··

Los condujo hacía otro ascensor de rejillas que había al final del recorrido de la sala, uno de los guardias bajo la palanca y el ascensor volvió a bajar a gran velocidad, dentro iban Hopper, Aelita, Deckard, Yolanda y el par de guardias que retenían a los dos, ambos se mostraban muy inexpresivos durante el trayecto, querían esperar a ver como se produciría la investigación, Yolanda se giro y se mostró pasiva delante de Deckard, quería saber si lo que estaban a punto de comenzar haría que la investigación no empeorase mayor de lo que ya estaba.

Siguió bajando varios el ascensor hasta que por fin bajo, se detuvo haciendo un gran retumbe mecánico, abrieron las puertas mecánicas y ambos salieron por un pasillo oscuro y en el ambiente se notaba una humedad a color marrón, siguieron avanzando por el pasillo hasta que mas adelante se encontraba un guardia que vigilaba una puerta de hierro forzado y que se abría a doble obertura. El guardia iba vestido de azul como un policía metropolitano y tenía los brazos cruzados por detrás como esperando a que pasase alguien.

Yolanda se acerco delante del guardia y entonces le dijo:

-Jefa de investigación Doctora Yolanda Perraudin -verifico su nombre delante del guardia para que le permitiría pasar.

El guardia accedió y entonces se puso a sacar los cerrojos que habían encima de la puerta, saco las cerraduras de los soportes haciendo un estridente sonido mecánico.

Aelita se mostró muy nerviosa, hacía tiempo que nunca había salido al exterior, casi pensaba que era agorafobica, que tenía una obsesión a los espacios cerrados, pero aquello era el miedo solamente de poder volver a ver la luz del sol, se giro y observo preocupado a su padre, el se dio cuenta al instante de lo que pasaba y se sintió también preocupado por lo que pensaba ella.

-Tranquila Aelita, ya veras que todo se solucionara -exclamo intentando de convencerla de que al salir de aquellas puertas no pasaría nada malo.

El guardia saco todos los cerrojos e inmediatamente agarro de una de las manijas que había en un extremo, con mucha fuerza abrió una de las puertas y se hizo una enorme luz que tapo la visión de Aelita.

Todo era luz, nunca antes había visto tanta luz en su vida, avanzo sin percatarse de que ya había salido al exterior, estaba afuera, en un patio, estaba todo enmurallado pero por dentro era como un jardín, había todo tipo de hortalizas siendo plantadas en los matorrales de abono y tierra que había en varios extremos.

Era una maravilla ver aquello, pero lo que mas le apasiono, fue la enorme brisa calurosa que le tocaba la cara, un reflejo de sol se le pego en la cara reaccionando bruscamente, alzo la cabeza hacía arriba y observo el esplendoroso sol que había en el cielo, se encontraba igual como lo había soñado, amarillo y sofocante con solo verlo, era la primera vez que había visto la luz del sol en años, y le parecía maravilloso notar sus reflejos en la cara.

Hopper fue acercandose poco a poco por el jardín, quería ver como lo habían decorado todo, según se aproximaba por todo el terreno, notaba como tipo de plantas que supuestamente deberían estar extintas, estaban plantadas sobre el conjunto de abono que había en varios extremos, supuso incrédulamente el ver que al haber matado a cientos de personas, aún les importaban las plantas.

-Como veras Hopper, lo hemos plantado tal y como lo hacía la gente anteriormente, los hemos fertilizado y esterilizado para que estén en un buen estado, para que así podamos usar uso de las vitaminas de las que se componen cada una de las hortalizas -explicó Deckard como lo habían plantado todo para que las plantas y las hortalizas que estaban plantadas fuesen estables.

-Si, lo habéis plantado muy apuradamente, como si tuvieseis prisa por poder plantarlas todas de una -exclamo dirigiendose a Deckard.

-Las hemos plantado durante mucho tiempo para que así pudiéramos avanzar con la investigación -comento Deckard.

-A mi me parece que mas es que las habéis plantado apuradamente debido a que nos estamos muriendo y no soportáis daros cuenta de que os agotan los recursos y os estáis muriendo de hambre y queréis con toda prisa tener todas las hortalizas necesarias porque sino no sabréis que hacer -replico Hopper admitiendo la seria verdad, se fue acercando tanto a el que los guardias le agarraron de los brazos para poner frenarle.

-De eso mismo nos dimos cuenta al principio, así que plantamos todo esto para que así tuviésemos suficientes recursos durante el resto del tiempo, pero también descubrimos que se puede usar también como fertilizantes, y esos fertilizantes los usamos para crear mas muestras -aclaro Deckard poniendo un razonamiento lógico.

-Mas bien no creasteis muestras, creasteis gases, así fue como creasteis los gases de virus que se liberaron por la ciudad e infectaron a toda la población -aclaro Hopper esforzándose por soltarse de los guardias, se puso tan terco que los guardias tuvieron que agarrarlo tan fuerte que lo bajaron y lo dejaron de rodillas.

Deckard miraba con recelo como Hopper no paraba de esforzarse.

Aelita observo preocupada el daño que le estaban haciendo a su padre, se acerco rápidamente e intento de ayudarle.

-Papa, detente, te estas haciendo daño -pidió Aelita alarmada.

-Al que le voy a hacer daño es a el, es un loco, mato a todo el mundo -siguió protestando Hopper, tanto que hacía que los guardias lo tirasen al suelo dejándole indefenso y en un estado menospreciable.

Aelita no pudo soportarlo mas, entendía que quería vengarse de Deckard pero no podía hacerlo en ese estado, se estaba lastimando a si mismo y lo único que iba a conseguir era que le hiciesen mas daño del que ya le estaban haciendo. Se giro y alzo la cabeza mostrando una expresión seria hacía Deckard.

-Dile a tus hombres que paren, le están haciendo daño -pidió Aelita con toda resignación.

-Lo haré si el deja de esforzarse por intentar zurrarme, no va a poder aunque lo hiciese con sus ultimas fuerzas, es su elección no la mía -exclamo Deckard acordando la cuestión.

Aelita se quedo estupefacta, no pudo soportar ver a su padre esforzándose pero tampoco podía dejarle comportandose así, sabía que quería luchar pero no podía, estaba débil después de todos los días que paso encerrado como un prisionero, estaba tan arrodillado que casi chocaba contra el suelo, a cada momento que lo apretaban los guardias, mas parecía que Hopper estuviese besando el barro.

Deckard lo miraba con indignación mientras que Aelita lo miraba preocupada, la única forma de poder salvarle era que dejase de esforzarse poder enfrentarse a el.

-Disculpe señor Deckard, pero si le hace demasiado daño al señor Hopper, perderé la única forma de poder asimilar el virus y nos quedaremos sin respuestas, si se encuentra en ese estado tan deplorable, es imposible que me sea útil, y yo le necesito a toda costa -intervino Yolanda aclarando el riesgo que había si dejaban que Hopper se manifestase en ese estado.

-Cierto -afirmo Deckard estando de acuerdo-. Parece que esta ves te vas a salvar.

Hopper alzo la cabeza observando con una cara incrédula y sollozando de dolor hacía Deckard, quería negar su petición.

-Levantadle -ordeno.

Entonces los guardias le agarraron de los hombros y lo levantaron poniéndolo firme delante de el.

-Si no obedeces, sabes lo que te pasara -le advirtió con tono tímido

Hopper ya no lo aguanto mas y tuvo la suficiente decencia como para poder escupirle en la cara, un enorme escupitajo cayo encima de la cara. Varios de los que estaban ahí se quedaron estupefactos al ver el gesto que hizo.

Deckard se froto el dedo para coger parte del escupitajo, se quedo mirándolo con resignación mientras lo tenía encima del dedo indice.

Hopper no dijo nada, se quedo parado mirándolo con resignación, estaba orgulloso de lo que había hecho, de pronto los guardias sacaron sus porras y empezaron a abofetearle, fue tan duro que Hopper volvió a desplomarse mientras lo seguían pegando con las porras.

-¡No! -grito Aelita al ver como lo golpeaban, se acerco e intento de parar a uno de los guardias, en cambió le dio un empujón y Aelita cayo de espaldas contra la tierra, se levanto y miro con furia a los dos guardias.

-Aelita -dijo sollozando Hopper, luego uno de los guardias volvió a zurrarle con la porra, hizo que se le cayese la cabeza.

-¡No! -grito Aelita al ver que aún continuaban pegándole, esta vez era peor que antes, no solo lo golpeaban con fuerza sino que ademas no le dejaban defenderse, lo tenían acorralado como a un animal indefenso.

Hopper gemía de dolor a medida que lo golpeaban en la espalda, ya no aguantaba mas pero igualmente no podía hacer nada, estaba demasiado débil para poder enfrentarse, pero aunque lo hiciese, le harían algo mucho peor.

Yolanda observaba como lo torturaban, se mostraba impaciente pero en el fondo sabía que no podía dejar que le hiciesen a eso, le necesitaba para la investigación y si lo dejaban peor de lo que ya estaba, no le serviría de mucho.

-Señor Deckard, creo que el señor Hopper a tenido suficiente, si siguen esos guardias zurrándole de esa forma lo acabare perdiendo, le necesito, y usted lo necesita -intervino Yolanda para poder frenarle pero que fuese de una manera moderada.

Deckard se puso pensativo, tenía razón a parte de que le encantaba ver como sufría Hopper por su descaro gesto y su completa desobediencia.

-Cierto, necesitamos todo el -exclamo presumidamente-. Levantadle.

Ordeno y entonces inmediatamente los guardias levantaron a Hopper, estaba agotado con la mirada perdida y apenas podía mantenerse en pie.

-Que esta sea la ultima Hopper, porque a la siguiente no te la pienso repetir -acordo Deckard severamente, quería tenerle claro el asunto como iba a ser si continuaba comportandose de aquella manera.

-Y la mía también -exclamo Hopper sonriendo perturbadoramente.

Deckard no dijo, solo puso una expresión de amargura.

-Creo que deberíamos llevarlo a la enfermería, esta demasiado débil, necesita descansar un momento, que un doctor le vea sus heridas -sugirió Yolanda al notar que no podía necesitar a Hopper estando en ese estado.

-Si es mismo, que le vea un medico -exclamo estando de acuerdo.

Hopper le miraba con indignación, de pronto los guardias volvieron a agarrarle de los brazos y se lo llevaron a rastras de vuelta adentro de la torre.

Aelita miraba con indignación a Deckard, le puso una mirada inquisitiva para expresar que el asunto no iba a quedar así, que se resolvería pasase lo que pasase. Deckard puso una expresión de amargura y luego se giro de vuelta hacía dentro de la entrada principal.

··

Le llevaron a unos pisos mas arriba en donde había un pequeño puesto de enfermería, como no tenían muchos médicos, había que arreglarse con lo que había.

Hopper se quedo rezagado sentado en una camilla, le habían quitado la ropa de arriba y se había quedado con todo el cuerpo al aire mientras una enfermera le revisaba la parte superior del cuerpo, le puso una jeringuilla en el brazo que contenía un medicamento para poder tratar su estado agotador y nauseabundo.

Aelita observaba a través de una lona, como estaban tratando a su padre, no podía ver como estaba de frente porque lo veía de espaldas, pero según veía a través, se notaban las marcas de las porras con las que le zurraron antes, aquellos guardias no tuvieron ni piedad, casi era un hombre mayor y con solamente dar un fuerte golpe con una de esas porras, se le podría haber partido parte de la columna, se sintió culpable de pensar que todo fue culpa suya, no sabía porque pero lo sentía, habían pasado muchas cosas desde entonces y todo había sido para que el pudiese protegerla, dedujo que su mayor error fue quedarse con el todo el rato, porque sino no lo habrían machacado de esa forma tan estremecedora.

La enfermera le quito la jeringuilla, después de eso se fue a otro extremo para revisar la dosis de sangre que le habían quitado del cuerpo.

Al ver que ahora parecía que el estaba solo, decidió entrar para poder hablar con el, giro a la izquierda y se metió dentro de la habitación, se quito la lona de encima y se junto delante de el, se notaba palido y parecía que ni tuviese constancia de lo que estaba pasando.

Empezo a ir girandose para poder ver como estaba su estado por delante, dio toda una vuelta y observo a su padre sin las gafas puestas y tenía todo el tórax del cuerpo desnutrido, era como si no hubiese comida en días.

Aelita se quedo estremecida al verle en ese estado, se quedo tan sorprendida que se llevo una mano a la boca para poder taparse del susto.

Hopper alzo la cabeza y observo preocupado pero poniendo una expresión inexpresiva en sus ojos, era como si le hubiesen quitado todas las emociones.

No tuvo fuerza suficiente para poder hablarle frente a frente.

-No deberías verme así -exclamo incrédulamente, no pretendía que ella estuviese ahí para poder ver su estado.

-¿Porque te has hecho esto a ti mismo? -pregunto Aelita queriendo saber porque se dejo ser vapuleado de esa forma.

-No puedo seguir adelante con esto, no puedo -dijo tímidamente.

-Si que puedes, tienes que seguir para poder estar conmigo, no sabría que hacer sin ti -replico Aelita queriéndole hacer entender que aún tenía fuerzas como para seguir adelante.

-Lo se, pero en estas ocasiones, un padre no puedo estar muy pendiente de sus propios hijos, cuando llegue el momento, tendrás que ocuparte tu misma de sobrevivir en este mundo derruido y lleno de muerte -exclamo Hopper dando entender que se tenía que encargar ella misma de protegerse por ella misma.

Aelita no pudo aceptar esa cuestión y entonces fuertemente agarro a su padre y lo abrazo mientras empezaba a sollozar.

-No puedes dejarme así, no puedo hacerlo -exigió mientras sollozaba.

-Si que puedes, durante estos años te he visto sobrevivir como ningúna otra chica haría, te has podido encargar tu sola mucho mas de lo que yo me encargado de ti en toda mi vida, pronto tendrá que llegar esa parte en la que tendrás que ocupar tu misma la misión de acabar con resto y reconstruir el mundo -aclaro Hopper haciendo entender que era lo bastante capaz de ocuparse ella misma.

-No puedo reconstruirlo yo sola -replico Aelita separándose de su padre y mirándole a la cara con ojos degollados en lagrimas.

-Si que puedas, eras bastante lista, como yo y tu madre, y al tener ambas mentes, te hace mas lista que cualquiera, con todo ese potencial que hay en tu interior, podrás salvar a este mundo de todo lo malo que ha sucedido.

-¿Pero si yo me encargo de salvar el mundo, que harás tu que yo no pueda hacer? -pregunto queriendo saber expresamente como se definiría el asunto para cada uno.

Hopper se tomo un momento para decirlo con claridad.

-Pues yo me ocupare de acabar con el hombre que arruino nuestras vidas y las de cada uno por culpa de esa maquina, que se cree un maldito dios que nos tiene apresados a ti a mi, muy pronto decidiré por mi mismo, como acabara todo para ese cabron avaricioso que se cree que puede controlarme, cuando llegue el momento, lo matare y haré que sufra de la misma manera que me ha hecho sufrir a mi -resumió Hopper sus deseo de venganza refiriendose obviamente al único hombre que lo tenía retenido y lo hacía sufrir todos los días.

Aelita alzo la mirada porque no podía creerse a que se estaba refiriendo, lo notaba en su voz, estaba dispuesto con toda certeza a matar a Deckard sin importar lo que sucediese.

-No no no, no puedes obligarte hacer eso -replico Aelita.

-Todavía no lo haré, pero cuando llegue el momento, le clavare con un cuchillo en el cuello y haré que se desangre hasta morir -aclaro expresamente.

-No papa, tu no eres así -le replico Aelita haciendole entender que hacer ese acto no era digno de su persona.

-Lo se, pero durante mucho tiempo he estado ocultándome en vez de enfrentarme a mis propios miedos, pero esta vez pienso alzarme y recriminar ese odio que durante tanto tiempo ha permanecido -exclamo Hopper decidió a tomar la artimaña.

-No papa, no te conviertas en tu propio enemigo, si haces eso te acabaras convirtiendo en alguien que no eres.

Yo ya no soy el mismo hombre de antes, yo solamente soy un científico, pero ahora ya estoy cansado de que me traten de rata de laboratorio, así que cuando llegue el momento, voy a luchar por defender mi honor, voy a acabar con las personas que nos encerraron aquí durante todo este tiempo -aclaro expresamente Hopper, estaba decidido a liquidar a Deckard con tal de poder vengarze a cualquier precio.

Aelita le costaba reconocer lo que decía su padre, decir todas esas cosas hacía que no pudiese reconocer la persona en la que era ahora. Ponía una cara de preocupación pero en el fondo expresaba una mirada de disgusto.

-No intentes mirarme así, eso no hará que cambie de opinión -exclamo Hopper asumiendo lo que diría su hija a continuación para poder quejarse por las decisiones que había tomado ahora.

-No quiero hacerlo, pero me preocupa las decisiones que tomes, porque yo lo que quiero es que ambos sobrevivamos, que todos sobrevivamos -se expreso Aelita, deseaba que no sucediese eso y que los dos sobrevivieran para cumplir su misión de salvar al mundo, se quedo consternada que volvió a abrazar a su padre pero esta vez dando un abrazo un poco mas cálido.

Hopper se quedo consternado también, sentía lo que pensaba ella pero igualmente no podía hacerle cambiar de opinión con mostrarse paciente, lo había decidido pasase lo que pasase, que conseguiría darle el castigo que se merecía Deckard.

-No dejes que la venganza te convierta -le aconseja Aelita para que se lo tomase en serio por un momento.

-Ya me ha convertido -se expreso irónicamente, estaba claro de que ya se estaba convirtiendo en otra clase de persona.

Ambos se quedaron sin decirse nada mientras disfrutaban de un tímido abrazo, quisieron que aquel no fuese el ultimo por si las cosas iban mal y uno de los dos tendría que hacer imprevisto.

··

Después de eso, volvieron de vuelta al patio exterior, Yolanda los condujo dentro del pabellón, era una mesquita decorada como un laboratorio de agricultura, adelante había una mesa donde estaban puestas unas muestras y unos artilugios de medicina y de laboratorio, a los alrededores habían unas estanterías donde estaban colocadas

un grupo de plantas en un estado de maduración.

Habían repisas en donde habían cultivos de hierbas metidos en un frigorífico con forma de mesa de escritorio, Hopper tuvo curiosidad por eso, se acerco y observo por la vitrina en diagonal el contenido que había dentro, habían unas tres hierbas con unas pequeñas plantas que hacían como un árbol, tenía por las raíces colgando unas especies de virutas, parecían bolas de azúcar de anís a primera vista, estaban las plantas metidas en unas macetas cuadradas que ocupaban todo el espacio de la repisa. Hopper se quedo opinando, todavía estaban en un estado de maduración pero dedujo que crecerían del todo en poco tiempo.

-Como ve señor Hopper, lo hemos organizado todo para que pueda analizar las muestras del virus con todo tipo de plantas, tanto por estado o tipo de planta -resumió Yolanda el incorporamiento que hicieron.

-Pues la verdad es que no se como comenzar así, nunca antes había experimentado con plantas -comento indeciso Hopper.

-Eso no importa -se acerco Yolanda al mostrador de muestras, era un frigorífico donde en cada repisa había unos botes circulares pequeños donde había una pequeña muestra de sustancia del virus, agarro la que estaba primera y luego se la paso a Hopper-. Hemos ordenado las muestras según su volumen de maduración para que usted pueda analizarlas en un determinado orden, ¿hay seguramente podrá estudiar las muestras, no?

-Creo que si -opino Hopper agarrando el bote y dejándolo sobre la mesa.

Luego Yolanda se acerco hacía Aelita que estaba distraído mirando el contorno de la mesquita, la miro poniendo una mirada inexpresiva y le dijo:

-Para ti hemos preparado unas pequeñas muestras que seguramente podrás estudiarlas según tengas avanzada tus estadísticas, tienes unos guantes de látex para protegerte y un pequeño microscopio en el que poder estudiar las células -resumió Yolanda los utensillos que tenía preparados para ella.

-De acuerdo, gracias -acepto.

Al ver que todos sabían lo que tenían que hacer y lo tenían todo bastante claro, se dirigió al centro de la sala para dar el ultimo detalle.

-Tienen todo el tiempo que puedan disponer, si necesitan algúna urgencia solamente tienen que pulsar ese botón que hay en ese altavoz, con solo pulsar el botón llamaran a central y de ahí me llamaran por cualquier urgencia -acordo Yolanda detallando cada asunto para que lo tuviesen en cuenta.

-De acuerdo -afirmo Hopper.

Ahora que todo estaba bastante claro, decidió Yolanda volver arriba de la torre para terminar con unos asuntos pendientes, justo antes de salir por la puerta, se acordo de otro detalle que era muy importante y valía para ambos.

-Si en algún momento intentan escapar, será mejor que no lo hagan, os tenemos vigilados, si hacen algo sospechoso, se activaran las defensas, y no queréis estar en medio cuando eso suceda -acordo Yolanda desprevenidamente, luego se marcho.

A tenerlo todo bastante claro, daba la impresión que les tenían bastante confianza o perspicacia de que harían lo que habían acordado, lo tenían todo preparado para cualquier asunto, Hopper se acerco a la puerta de salida, observo de reojo que afuera en cada una de las vallas que había encima de los muros, habían unas pequeñas cámaras con una lente que reflejaba un tono morado y rojo, estaban conectadas a un cable que llegaba hasta a un motor que había al final del área, hay es donde se recibía la corriente, volvió a estar pendiente las cámaras, levanto la mano, inmediatamente la cámara lo vio y giro en su dirección.

La visión de la cámara mostraba todo el contorno ondulado en el centro y con un fondo de color rojo, se giro y enfoco hacía Hopper que estaba a medio salir de la puerta de la mesquita.

Hopper carraspeo, se dio cuenta de que les tenían bastante desconfianza, los tenían hasta vigilados con cámara como para no permitir que escapasen, ahí quedaba claro de que no les iban a dejar salirse con la suya.

Se salió del foco de la cámara y luego volvió hacía dentro donde estaba Aelita mirándole con cara de preocupación y duda.

-¿Que vamos a hacer? -pregunto con tono tímido.

-Vamos a trabajar, eso es lo que vamos a hacer, trabajar -exclamo Hopper, se dirigió a la mesa de escritorio y empezo a agarrar los instrumentos de química.

··

Después de varios minutos, ambos ya estaban mas que dispuestos a trabajar en el estudio de las muestras del virus desconocido, cada uno se sentó en un respectivo extremo de la mesa y se quedo trabajando en analizar las células del virus sobre la primera muestra vegetal para saber como se adhería a las células de la planta.

Hopper agarro el fluido de la primera muestra vegetal, metido en un tubo estrecho fino y blanco, lo apreto y el fluido bajo hasta la célula del virus, una pequeña gota cayo encima y de pronto desapareció siendo absorbida.

Hopper carraspeo pensativo, se había percatado de que aquel virus aunque fuese una muestra muy pequeña, se absorbía con facilidad, aquel virus era como una combinación de virus ya existentes solo que mejorado para ser eficaz sobre el contorno humano. Movió la cabeza a un lado y observo a su hija, que estaba trabajando de la misma forma que hacía el, se había puesto los guantes de látex y luego fue poniendo el fluido sobre la muestra del virus, de pronto al verla se le vino a la cabeza un recuerdo acerca de algo que había hecho con ella.

-¿Te acuerdas de aquella vez que te regale un equipo de laboratorio de química? -pregunto Hopper queriendo saber si se acordaba ella o no de ese recuerdo.

Aelita se puso a recordar.

-Si, creo que me lo regalaste cuando cumpli los cuatro años -dijo Aelita tratando de recordar aquel momento, tenía bastante memoria como para recordar los pequeños momentos que si fueron felices en su infancia.

-Así es, y te pegaste mucho con ese juguete tan infantil que era -menciono.

-No era tan infantil -exclamo irónicamente.

-Pero si en la caja decía que era para cuatro a doce años de edad -recrimino Hopper chistosamente haciendo que la conversación tuviese mas gracia.

Rio Aelita por ese comentario.

-Es una lastima que nunca mas volviste a usarlo -recordó aún mas.

-Deje de usarlo cuando nos secuestraron este lugar, sigue todavía por ahí, en nuestra casa derruida -añadió irónicamente.

-Si, pero yo vi que dejaste de usarlo unas semanas antes según yo recuerdo -indago Hopper queriendo conocer la autentica respuesta-. ¿Porque fue?

Aelita no quiso reconocerlo pero ya vio que su padre lo tenía contra las cuerdas, no tenía mas opción que contárselo o se convertiría en un problema que seguiría varias semanas después. Dejo a un lado los instrumentos de laboratorio y se puso a explicar sinceramente, se preparo un momento para contarlo con calma.

-No se, creo que lo que paso fue, que ya no me sentí igual que antes -comento Aelita tratando de hacerlo fácil.

-¿A que te refieres? -pregunto Hopper sin comprender a que se refería.

-Me parece que después de haber estado tanto tiempo jugando con esa cosa, me hizo darme cuenta de que había algo mas en mi que no se podía examinar en pequeñas muestras, algo cambió en mi en aquel tiempo, y eso me hizo darme cuenta de que ya no podía seguir así, como que quería cambiar o algo por estilo, como que quería algo mas en la vida, y eso no podía encontrarlo en una replica de juguete de laboratorio -resumió Aelita exponencialmente todas las dudas que tenía sobre esa cuestión.

Hopper intento de asimilar a lo que se refería, no comprendía exactamente que quería decir pero si podía entender, como que había madurado mucho mas y utilizar ese juguete hacía que se sintiese un poco infantil al respecto.

-¿Y pudiste encontrar lo que quería buscar? -pregunto Hopper interesado en conocer esa cuestión que tantas vueltas le hacía a su hija.

-No, nunca la encontré, era demasiada pequeña para poder buscarlo, si lo hacía, no sería jamas de comprenderlo, ahora he madurado, y estoy metida hasta el cuello en este lugar donde se me ha olvidado todo aquello que solía ser antes -dijo Aelita comprendiendo de que aquello que quería encontrar ya no podía encontrarlo porque ahora el mundo había cambiado y ya no podía hacer nada estando encerrada.

Hopper sintió algo de preocupación por ella, según había entendido lo que había dicho, era como que quería encontrar algo que no podía encontrar a una cierta edad, no se le venía a mente ningún ejemplo que pudiese haber querido una niña de seis años, pero igualmente, sabía bien comprender a su hija y se daba cuenta de que se sentía sola, aún estando con el, quería tener una vida, y a cada momento que seguía creciendo, hacía que aprendiese lo poco que era el ser humano.

-No te preocupes pequeña princesa, tarde o temprano encontraras lo que buscabas -le aconsejo su padre para que se lo tomase con calma.

Aelita le indico una pequeña sonrisa, se quedo algo conforme con eso, pero notaba en el fondo de que lo quería buscar, no lo encontraría en mucho tiempo.

Luego ambos volvieron a lo suyo, cogíeron de vuelta los utensillos de laboratorio y se pusieron a terminar el análisis, ahora que habían puesto la célula vegetal a la muestra del virus, tenían que saber ahora como se producía la expansión de las células.

Metieron la pequeña muestra en un fina placa transparente rectangular de plástico, luego la colocaron debajo de un microscopio donde había unas ranuras que sostenían cada uno de los extremos de la placa. Ahora que la tenían puesta se pusieron a mirar el desarrollo de la muestra, colocaron el ojo encima de la lente del microscopio y observaron el estado de la muestra combinado.

La muestra del virus era toda una mancha rojiza y anaranjada donde había unas bacterias que se movían de un lado a otro, eran redondas y se expandían hacíendose grandes y pequeñas a cada momento como si fuesen medusas nadando.

Luego aumentaron la lente del microscopio, la pusieron a mil y observaron el desarrollo de la muestra a máxima intensidad, con mucho mas aumento se notaba que ahora habían dos tipos de células, una eran las del virus, y otra eran las vegetales, que estas verdes y circulares y no se movían de un lado a otro.

-Las células vegetales se están incorporando a las células del virus -mencionó Aelita para corroborar lo que sucedía.

-Ya lo veo -afirmo Hopper, el también lo notaba.

Continuaron mirando y observaron como poco a poco las células del virus empezaban a adherirse a las células vegetales, al momento que las tocaban, se mezclaban como una burbuja mezclandose con otra, Hopper carraspeo, se quedo sorprendida de ver aquel extraño desarrollo, aumento un poco mas y observo de mas de cerca como las células del virus se incorporaron completamente a las células vegetales hacíendolas desaparecer, ya no quedo nada de las células vegetales, eran mas células neutrales que otra cosa.

Hopper se quedo sorprendido al ver que las células del virus se comían a las células vegetales, era como si el virus tuviese un desarrollo mucho mas perfeccionado que el de cualquier otro virus, de pronto se percato de que algo mas sucedía, de pronto las células del virus empezaron a desarrollarse de una manera exponencial, estaba teniendo lugar un efecto secundario, las células de adentro se estaban expandiendo formando pequeños átomos unicelulares alrededor de la capa externa de la célula, se aumentaron tanto que hasta la capa celular empezo a aumentarse a un ritmo exponencial, todas las células hacían lo mismo, se estaban aumentando a un ritmo inverosímil, nunca antes se había visto cosa semejante, se hicieron tan grandes que ocuparon toda la muestra, todo se quedo completamente anaranjado.

Hopper levanto la mirada, observo debajo del microscopio que la muestra había cambiado de color, ante se mostraba de un color reacio, ahora tenía un color parecido al caramelo, y se iba aumentando de color a ratos. Se quedo estupefacto al ver ese efecto, con solamente verlo ya no comprendía como era posible que las células neutrales aumentasen a ese ritmo con solamente adherirse a las demás células.

A Aelita también le paso lo mismo, había visto como se desarrollado ese proceso de unión entre células, era algo nuevo y no era nada bueno.

-¿Que crees que ha pasado? -pregunto Aelita queriendo saber la opinión de su padre, pensó que a lo mejor el tenía la respuesta a ese extraño suceso.

-No lo se, es como que las células del virus tienen una escala superior a las demás células y eso hace que se adhiera a las células positivas, pero lo que no entiendo es porque se aumenta de anchura, es como una esponja, cada vez que absorbe agua, se hace cada vez mas grande hasta que alcanza un ritmo exponencial y muy peligroso -detalle Hopper todos los detalles lógicos que había para tratar de asimilar la cuestión al extraño suceso producido por las muestras.

-¿Como es posible que se haga eso? -pregunto extrañada Aelita.

-No lo se, supongo que tendremos que examinarlo mucho mas de cerca, tenemos que pensar como se ha desarrollado este virus para que sea tan letal en la vida orgánica -acordo Hopper para así poder remediar cuidadosamente el asunto.

Aelita acepto moviendo la cabeza.

-Tenemos que examinar las muestras en otros tejidos para saber como evoluciona su progreso, así sabremos si hay algúna diferencia en si, y así podremos tratar algúna debilidad y así luego podamos crear algún antídoto.

-¿De verdad queremos crear un antídoto? -pregunto Aelita asumiendo que estaban dispuestos a crear un antídoto para poder destruir un virus cosa que no pudieron hacer con el otro y ademas sonaba tan sarcástico como sonaba en referencia al mismo conflicto que tenían con Deckard y los demás.

Hopper indico una mirada indirecta a su hija, sabía lo que ella estaba pensando y no sabía como poder asimilar esa cuestión. Pero tampoco podían dejar que aquel virus se convirtiese en algo mucho peor.

-No podemos dejar que este virus siga con vida, esto empeoraría las cosas, y nosotros ya tenemos suficiente con el anterior virus -exclamo Hopper aclarando de que no podían dejar que ese virus se expandiese y provocase una epidemia que provocaría destruir el mundo que ya quedaba aún en pie.

Comprendió Aelita asimilando la cuestión.

-Agarremos unas muestras de tejido humano para saber que pasa, puede que haya algún cambió en las células, esperemos tener suerte en esto -sugirió Hopper queriendo intentar de poder buscar las respuestas a ese virus tan extraño.

··

En la sala de mando de vigilancia en la parte inferior de la torre, Deckard fue a visitar para saber el estado en que se encontraban los dos prisioneros científicos que se ocupaban de analizar el extraño virus. Se dirigió a los dos jóvenes que habían sentados delante de un ordenador que se extendía por todo un generador, era el generador que llevaba toda la red a la torre, uno de los operadores era un joven de unos treinta años a mas, tenía el cabello negro y peinado de una forma muy senil, el otro operador era un poco mas joven, tenía el cabello castaño y con una coleta por detrás que llegaba hasta el borde del traje que llevaba. Ambos estaban tecleando varios botones a una velocidad muy disipada, eran unas maquinas aquel par.

-Decidme muchachos, ¿como van esos dos de ahí abajo? -pregunto Deckard a los muchachos para saber en que circunstancias se encontraba Hopper y su hija.

-Hasta ahora no se ha visto nada sospechoso, antes solamente ha salido de la choza para llamar nuestra atención -comento el operador de pelo negro.

-¿Para que? -pregunto Deckard pensativo, empezo a sospechar.

-Debe de estar tal vez examinando las cámaras, debe de estar pensando que a lo mejor no podemos verle y ya esta haciendo el análisis del área para preparandose para hacer algúna artimaña -propuso incrédulamente el operador de pelo castaño.

-¿Como? -pregunto reaccionando Deckard ante ese comentario.

-Tranquilo señor, hasta ahora no hemos visto que hayan salido de esa choza, parece que están muy atareados con su trabajo -aclaro el operador de cabello negro que todo iba en orden sin ningúna señal sospechosa.

-Lo se, pero lo ultimo que espero es que intenten escapar de algúna forma -exclamo Deckard temiendo lo peor.

-No se preocupe, para eso le tenemos bastante pillados el ojo -exclamo el operador de pelo castaño, luego hizo una risa falsa.

Ambos se quedaron mirando la pantalla holografica que mostraba cada una de las imágenes que mostraban las cámaras de toda la base, entre ellas la que había mostrando el patio exterior en dirección a la choza delante, no se mostraba ningúna señal de movimiento excepto en el interior de la choza.

··

Hopper agarro uno de los tejidos humanos que había almacenados en uno de los frigoríficos quirúrgicos que había en un extremo de las estanterías, era un trozo de hígado desgastado y seco, era como estar viendo un trozo de carne de cordero a medio comer, lo coloco sobre su parte del escritorio y luego se sentó.

Aelita miro atentamente el tejido, sabía que aquel trozo estaba seco, pero de solo pensar que era humano, ya le venía a la mente una idea muy contraria a lo que veía, empezaron a venirle arcadas de estar viendo aquel hígado, se tapo la boca para impedir que le diesen ganas de vomitar.

Hopper oyó ese murmullo y supo darse cuenta de lo que le pasaba.

-¿Seguro que quieres ver esto?, porque puedes salir afuera -pregunto Hopper como sugerencia para que Aelita se tomase un segundo para pensar en lo que iba a hacer.

-No, no pasa nada, tengo que verlo, estamos juntos en esto -negó Aelita aceptando que su padre hiciese la tarea.

Sonrío Hopper al ver que su hija tenía esa manía de seguir con hasta las tareas mas difíciles con tal de superar los retos en los que ambos estaban metidos.

Entonces se puso a trabajar con el tejido, agarro el tubo que tenía metido el fluido con las células del virus mezcladas con las células vegetales, apreto el tubo y una gota salió por fuera, cayo la pequeña gota blanca encima del hígado seco, se quedo una mancha encima y luego acabo siendo absorbida.

Ambos alzaron las cabezas para observar mas de cerca el desarrollo.

Durante unos minutos no pasa, como si no hubiese hecho efecto, pero entonces de manera inesperada, el hígado empezo a hacer movimiento.

Hopper y Aelita carraspearon extrañados, no se esperaron que pasase eso pero siguió hasta provocar mas sucesos que ese, el hígado empezo a menearse como si fuese una cría saliendo del cascaron, luego fue mucho mas rápido pero de una manera inverosímil, ya no estaba siendo normal aquello, se estaba produciendo un efecto devastador en el hígado, de pronto empezo a expandirse las mismas rayas moradas y anaranjadas que se veían antes en el sujeto humano completo, cubrieron parte de todo el hígado hasta que de pronto empezo todo a cambiarse a un color negro como el carbón, era como si se estuviese convirtiendo en piedra el hígado como ya se había visto en series de ciencia-ficcíon, todo el hígado se volvió negro como un mineral, luego empezaron a verse pequeños huecos alrededor de toda la capa, luego empezo a desinflarse como un globo hacíendose toda una masa pasmosa mientras se reducía a unos trozos blandos y muy flexibles.

Ambos se quedaron impresionados por aquel resultado, aquello era peor que antes, no habían visto cosa semejante, parecía como si fuese una broma de pesada de película, pero no lo era, era realidad pura.

Se desinflo tanta el hígado, que solamente quedo una pequeña bola que tenía el mismo aspecto de una plastilina sin color, se quedo así hasta que de pronto se deshizo en pequeños minerales como si fuesen cenizas, en cuestión de minutos el hígado se había convertido en pequeñas sustancias defectuosas.

Ambos se quedaron sin decir nada durante un tiempo porque no pudieron creer de ver semejante efecto como ese, lo que habían visto, lo superaba todo en expectativas.

-¿Que demonios es lo que acaba de pasar? -pregunto Aelita cuestionando el suceso.

-No se, es como que las células mezcladas al con las muestras del virus y la célula vegetal, han hecho un efecto en el tejido humano que ha provocado que se desintegre en cuestión de segundos, pero así es raro, ¿has visto como se desintegrado? -detallo Hopper intentando de buscar una opción lógico a aquel extraño efecto, luego se lo pregunto a Aelita para saber de que como había pasado todo.

-Si, así como una especie de globo pero con aspecto de mineral que se desinflo, y al instante se evaporo como las cenizas de un cigarrillo -detallo Aelita-. ¿Pero que clase de efecto puede provocar eso?

-No lo se, esto es algo nuevo, pero si se que, que si comenzase un virus de este tipo, sería imposible que se generase por medio de la naturaleza -mencionó Hopper sospechando con cierta lógica.

-¿Que quieres decir? -pregunto sin comprender a que se refería.

-Significa que este tipo de virus no puede haber nacido así sin mas, alguien tendría que haber cogido algún virus viejo y después lo habría mejorado, le habría alterado todas las células neutrales y así formar un nuevo tipo de compuesto que fuese mucho mas letal. Eso quiere decir que una persona creo este virus -aclaro Hopper el asunto.

-¿Pero quien podría haber hecho eso? -pregunto sospechando, luego se le vino un ejemplo a la cabeza-. ¿Crees que podría haber sido Deckard?

-No, no lo creo -negó Hopper rotundamente.

-¿Y eso porque? -pregunto cuestionando Aelita.

-Para hacer este tipo de virus, con todo esos compuestos que tienen, le costaría a una persona como mil años luz para poder determinarlo -aclaro metafóricamente, estaba claro de que Deckard no podía hacer, porque no tenía los conocimientos necesarios para producir tan extraordinario virus como ese.

-Pero, si entonces no lo ha hecho Deckard, ni ningún científico de aquí, ¿entonces quien ha sido? -se quedo dudando Aelita acerca de esa obvia cuestión.

-Me temo que quien la haya creado, es mas listo que nosotros dos -exclamo Hopper dando entender que quien lo hubiese creado, se enfrentaban a una mente muy superior de la de cualquiera.

Ambos se quedaron atónitos, no supieron como comprender todo ese tema ya que estaban demasiado sorprendidos por los resultados que dieron las muestras, sea lo que sea que estuviese pasando, se estaban enfrentado a algo peor.

··

Después de varios minutos, ambos decidieron llamar a Deckard y Yolanda para que supiesen lo que pasaba, aquello debían de verlo para que tuviesen en cuenta el peligro que era el virus y mucho mayor originalmente.

Deckard y Yolanda se agruparon delante de Hopper, agarro el tubo con el fluido de las células mezcladas y dejo caer una pequeña gota encima de otro tejido humano. Era pulmón desgastado y seco, al igual que el hígado. Esperaron a que reaccionará.

Al cabo de un par de minutos, empezo a tener aquel desarrollo tan extraño que hacía, de pronto el pulmón empezo a agitarse como una cama vibradora, luego le reaparecieron las rayas anaranjadas y moradas que se cruzaban en diagonal, se extendieron por toda la capa superficial del pulmón hasta que de pronto en el centro empezo a cambiar de color a un negro parecido al de una piedra caliza.

Deckard y Yolanda se quedaron extrañados con el resultado, Yolanda saco sus gafas y luego empezo a hacer apuntes sobre su agenda de notas que utilizaba siempre, se mostró muy impávida al ver ese extraño desarrollo tan inesperado.

Luego todo el pulmón empezo a desinflarse como un globo, se reducía de una forma que lo hacía parecer como una masa para hacer galletas de un color negro grisáceo, se empequeñezco tanto hasta volverse hecho una bola de plastilina medio hecha, luego al cabo de los segundos, se rompió en mil pedazos que hacían parecer las sustancias que dejaba un cigarrillo al apoyarlo sobre un cenicero.

Ahora ambos se habían quedado estupefactos al ver hasta donde fue el extraño virus.

-¿Sabes lo que quiero decir Richard? -pregunto Hopper dirigiendose a Deckard.

-Si -contesto Deckard asombrado.

-Este tipo de virus, es algo tan potente que ni yo puedo imaginármelo -se expreso Hopper al no poder asimilar el hecho de que aquel virus era superior a cualquier otro.

-Y yo tampoco -afirmo opinando-. Hasta ni yo podría hacer esto.

-Eso mismo pensé yo -corroboro Hopper-. Nadie de los aquí presentes es capaz de inventar cosa semejante como esta, tiene que ser alguien del exterior.

-¿Pero que clase de persona es la que podría haber creado esto? -se pregunto Deckard cuestionando las dudas que tenía.

-No lo se, pero si me imagino que alguien mucho mas listo que nosotros, de algúna forma, alguien ha conseguido crear el virus definitivo, y nosotros hemos encontrado la forma de hacerlo peor -exclamo Hopper comprendiendo que no solo habiendo descubierto un gran hallazgo científico, sino que ademas lo habían perfeccionado para que se convirtiese en algo mucho peor de lo que ya era actualmente.

Yolanda termino de escribir sus apuntes y entonces se le ocurrió una sugerencia:

-¿Habéis probado de hacer mas pruebas? -pregunto.

-No, solamente hemos hecho esto para que supiesen lo grave que era -comento.

Carraspeo Yolanda y entonces volvió a escribir en su nota de apuntes, termino al cabo de segundos y luego volvió a sugerir:

-Intentad de hacer mas pruebas con esas muestras, tal vez encontremos el origen de donde ha salido esto o puede que encontremos algo mas útil en todo esto -sugirió Yolanda para poder seguir investigando el virus.

-¿Como? -pregunto Hopper reaccionando ante su ultimo comentario.

Yolanda indico una mirada inquisitiva hacía Hopper.

-Que sigáis investigando de la misma forma que...

-No no no -freno Hopper para aclarse mejor-, antes has dicho que encontremos algo mas útil en las muestras estas.

-Si -afirmo Yolanda.

Hopper intento de expresarse de manera sincera, pensó detenidamente antes de hablar.

-Nada de lo que tienen estas muestras es útil, sea quien lo haya perfeccionado, quería que fuese peligroso, que fuese como un arma, y si lo seguimos tratando como si supiéramos lo que es acabaremos convirtiéndolo en algo peor -se explicó Hopper dando a entender que no podían seguir tratando el virus debido a que era algo mucho mas peligroso que de lo que se veía a primera vista.

Deckard y Yolanda hicieron una expresión unánime, luego se miraron interrogantemente de una manera extraña y sospechosa.

-¿Que pasa? -pregunto Hopper ya que veía en sus caras que estaban tramando algo.

-Veras Hopper -intento de explicarse Deckard, se corrió a un lado-, se que piensas de que esto pueda ser muy peligroso, pero mirándolo de otro modo, puede ser algo que nos beneficie a todos -dijo agarrandose a los hombros de Hopper.

Hopper se quedo mirándolos uno por uno, de pronto comprendió a que se referían, era el mismo tema de siempre, cada vez que pasaba algo nuevo, tenían que tratarlo para que fuese un logro científico que los llevase a lo alto de la cima, como si fuese un juego en el que tenían que encontrar la mejor arma química.

-Deckard, ¿no estarás hablando en serio verdad? -pregunto cuestionando Hopper, quería una parte de el, creer que no se estaba volviendo completamente loco como para tratar un virus y hacerlo uno mas en su colección de virus.

-Se que te parece raro, pero esto puedo que nos ayude en nuestro avance corporativo -aclaro Deckard intentando de hacer la conversacíon lo mas amable posible.

Hopper no pudo hacer caso omiso a la ultima frase que dijo.

-Avance corporativo -dijo eufóricamente-. Ni que esto siguiese siendo una empresa porque no es, desde cuando se ha hecho un trato con un empresario cualquiera.

No, mira Franz -intento de aclarse Deckard para poder hacerlo mejor claramente, se enderezo e intento de hacerle frenar antes de que saliese de las manos con el tema.

-No no no, voy a decírtelo claramente, no puedes tratar con ese virus como si estuvieses haciendo un negocio, esto no es negocio, esto es un genocidio, una exterminación con la que pretendes erradicar a todo error que hay en el mundo para poder hacértelo a tu manera, y si sigues por ese camino tratando este virus, acabaras matando no solamente a todos los de esta base, sino también a todo el planeta -replico Hopper todas las quejas que tenía en cuestión con lo que pretendía.

-No importa, en cuanto analicemos este virus, haremos que sea lo menos peligroso posible -exclamo Yolanda.

Hopper ya no entendía el concepto que tenían para no darse cuenta de que no podían tratar el virus solamente por pensar que podría ser beneficioso.

-No podéis, hagáis lo que hagáis, algo saldrá mal y entonces todos saldremos perjudicados, hay muchas cosas con las que se puedan tratar, pero no con esto -aclaro Hopper intentando de hacer comprender que no había forma de poder tratar con el virus sin que no hubiese ningún problema.

-Hemos salido perjudicados muchas veces, esto no es nada nuevo -exclamo severamente Deckard.

-No como esto -se dirigió a los restos del pulmón desintegrado-. Esto es el comienzo de algo mucho peor, y si lo utilizamos como si fuese una nueva arma química, esa propia arma acabara matándonos a nosotros también.

-Nadie ha dicho que estemos creando una arma química -rectifico Deckard.

-Pero igualmente, hagamos lo que hagamos con esto, acabaremos empeorándolo y al final se convertirá en otro experimento fallido que creara una epidemia en masa, será un genocidio mucho peor que este.

-Estaremos preparados para eso -comento vacilando Yolanda.

-No, nunca lo estaremos, nadie esta preparado para esto, siempre hemos pensando que estábamos preparados para poder salvare el mundo, pero al final lo que hemos hecho así empeorarlo mas de lo que ya estaba.

-No hemos empeorado el mundo, lo hemos salvado -rectifico severamente.

-¿De que? ¿De ser injusto? ¿De no tener un gobierno democrático y honrado? -pregunto divagando Hopper queriendo entender cual era la verdadera respuesta acerca del tema del genocidio de la tierra-. Es eso Hopper, porque a mi me parece que tu eres el que en realidad es el injusto aquí, dices que quieres salvarlo, pero en realidad quieres salvarlo porque tienes al mundo, tienes miedo de que nadie acepte tus ideas, y lo has matado a todos porque ahora ya no hay nadie por encima de ti.

Deckard se harto tanto que agarro a Hopper del hombro y con mucha fuerza le estampo la cara contra la mesa. Ambos se quedaron tan sorprendidos por eso, que se quedaron estupefactos de lo inesperado que fue. Aelita fue la peor quien se llevo la sorpresa, nunca antes había visto tanta molleja en Deckard.

Hopper tenía la mitad de la cara apoyada con fuerza sobre la mesa, se quedo respirando a bocinazos porque el golpe que le hizo le dejo impávido y sorprendido, no podía creer la destreza que tenía Deckard a pesar de que casi era un viejo. Le tenía acorralado, estaba tan furioso con el que por fin tuvo la oportunidad de poder darle el merecido que se merecía por su desobediencia, estaba harto de que siempre le replicase todos los problemas que tenía que ver con lo que le había hecho al mundo.

Aelita se levanto de su asiento, no podía dejar que ahora se saliese de la raya justo cuando mas lo necesitaba.

-Suéltale -le replico Aelita poniendo una expresión lasciva y de enfado.

-En cuanto haya comprendido que hemos hecho aquí -contesto Hopper con ironía de la que se conocía bien, planeaba hacer algo peor con el.

Intento de soltarle por la fuerza pero entonces Yolanda se puso en medio para poder frenarla antes de que hiciese algúna artimaña, le puso una mirada interrogante para expresar de que no podía pasarse de la raya al igual que lo hacía su padre.

Aelita obedeció pero solo porque se lo pidió Yolanda, ella sabía lo que iba a tramar.

Deckard se acerco hacía Hopper y luego puso su boca delante del oído que tenía aplastado contra la cara, luego empezo a decir con un tono murmurante:

-Vuelve a intentar decir un disparate como ese, y sufrirás las consecuencias, no me hagas volver a repetírtelo mil veces mas, ya conoces las reglas, así que no intentes desobedecerme -le resumió Deckard dandole a entender de que era la ultima que le desobedecía de esa forma, y estaba claro que iba a suceder si pasaba.

Hopper miro de reojo con el único ojo que podía ver de frente, con la otra mitad de la cara, miro preocupado hacía Aelita, ella era lo único que le quedaba y no podía dejar que socorriese algún peligro por culpa de el.

-Me parece que lo has comprendido Franz, pero por ultima vez te lo digo, lo que hacemos es el milagro que cada científico a querido hacer siempre, hacer que las ideas de cada uno se hagan realidad gracias a nuestra ayuda, y tu, yo y Decisión conseguiremos el mejor avance que ningún científico a podido conseguir, así que, mételo por donde te quepa porque se te quedara ahí metido para siempre -se lo dejo bien claro y luego le soltó el brazo, Hopper se enderezo rectamente sintiéndose dolorido por toda la mitad del cuerpo.

Aelita se quedo sofocada, pensaba que le iba a hacer algún daño mas, le abrazo sollozando de dolor, Hopper la abrazo también porque dedujo como se sentía al verle atrapado de esa forma, luego el enderezo la cabeza hacía Deckard.

-Vas a trabajar en esa nueva muestra hasta que hayas conseguido buscar el antídoto o hacer algún avance, hasta ahora, te quedaras aquí, y no intentes hacer nada sospechoso, porque de todo eso ya te lo han dicho antes, así que mantente atareado en tu trabajo, ¿de acuerdo? -acordo Deckard con malicia.

-De acuerdo -corroboro Hopper con un tono no muy convincente y sin expresión.

Resoplo severamente y luego se dio la vuelta dispuesto a volver a la torre, Yolanda le siguió, también tenía un asunto pendiente arriba, le fue siguiendo como si fuese su sombra hasta que de pronto se detuvo a medio salir y luego se giro poniendo una mirada engreída e inexpresiva.

-Intentad de hacer lo mejor que podéis, el tiene confianza en los dos, mientras sigáis haciendo lo correcto, el será mejor compasivo con vosotros -aconsejo Yolanda para que hiciesen bien el trabajo y sin problemas, luego se giro y salió de la choza.

Ambos se quedaban aún mas extrañados porque no sabían de que ella estaba aquella mujer, parecía como que quería que ambos se comportasen de forma civilizada pero de una manera extraña y sospechosa, pero ese no era el motivo por el que tenían que pensar ahora, tenían que pensar en el peligro que corrían, por una parte estaba la muestra del virus mezclada, y otra era Deckard, que si se enfada, los iba a castigar de una forma que los acabaría matando sin importale nada.

Hopper se regocijo bajando la vista hacía la mesa, luego Aelita solo a su padre y se quedo mirándole preocupada, ambos estaban metidos en un lío del que no podían escapar a menos que lo hiciesen de manera correcta.

-¿Que vamos a hacer entonces? -pregunto queriendo saber que acción tomar, aunque era obvia que ya lo sabían, pero estaban tan metidos en ese aprieto que ya no sabían por donde comenzar.

-Lo que nos ha pedido que hagamos, hacer avances con las muestras -sugirió Hopper mostrandose muy frustado, estaba harto de todo el tema.

-¿Pero que hacemos exactamente?, ¿buscar el antídoto o perfeccionarlo?

-No se, ambas, de todas formas pase lo que pase, el se quedara complacido con lo que hayamos hecho, si es que acaso no recibimos que nos revienten un hueso -exclamo Hopper incrédulamente, era obvio que una de las dos cosas iban a hacer sin importar lo que sucediese, lo que importaba era como se iba a comportar Deckard después de que hubiesen analizado las muestras.

-¿Y por donde seguimos? ¿Que nos queda por probar que sea efectible? -cuestiono el hecho de que iban a hacer con las muestras que tenían, como podían seguir analizándolas al pie de la letra.

Hopper se quedo pensando, habían mezclado varias células, y al hacerlo crearon algo muy grande, necesitaban hacer algo que fuese pequeño pero que a la vez crease algo grande. Entonces se acordo de un experimento que una vez hizo, intentaba de eliminar un virus que producía una enfermedad que alteraba la fiebre, era muy peligroso a que una persona se metía en un cierto lugar de una alta temperatura, hacía que el virus que portaba dentro se extendiese a mas velocidad, entonces llego a una suposición.

-Aelita, ven aquí -pidió con prisa.

Se acerco ella al lado de su padre, agarro la otra silla y se quedo mirándole para saber que era lo que quería.

-¿Te acuerdas de que una vez te hable acerca de que estaba desarrollando análisis para poder buscar el antídoto para luchar contra el virus H? -le pregunto para saber si se acordaba de un tema que una vez le contó.

-Si, así es, me lo estuviste contando durante toda la tarde de un sábado -confirmo de que se acordaba. El virus H se denominaba así porque venía de calor: "HOT", era un virus que había nacido al sur de Tailandia, producía un alto grado de calor en la gente y eso hacía que aumentase el ritmo de fiebre que padecía una víctima.

-Veras -se puso a resumir-: estuve varios trabajando acerca de como funcionaba ese virus, estuve días pensando en como era que producía un alto grado de calor en las personas, así que un dia se me vino a la cabeza, que como venía de un país tropical, la luz del sol le habría alterado las células, produciendo un efecto de alto grado, entonces deduje, ¿que es lo contrario de calor?

-El frío -acertó sabiamente Aelita .

-Exacto, entonces pensé en intentar de congelar las muestras del virus H, las metí en un congelador durante varias horas, hasta que al cabo de un rato, se quedaron congeladas, lo examine en el laboratorio, y las células que tenía dentro, ya no estaban, habían muerto con el frío -admitió Hopper con entusiasmo.

Aelita se quedo estupefacta al oír esa deducción.

-¿Entonces estas diciendo, que el frió es capaz de matar a las células que tienen un alto grado de temperatura? -pregunto para confirmar sus sospechas.

-Exactamente, después de haber congelado las muestras del virus, me di cuenta de que las células con el virus a una baja temperatura, es capaz de matar al resto de las células, el propio veneno mata al veneno -añadió Hopper.

-Entonces tenemos que congelar las muestras combinadas y luego utilizarlas como un antídoto -detallo Aelita como era el asunto de forma lógica.

-Así es, tal vez podamos conseguir obtener algún antídoto en vez de mejorarlo para que sea mas negativo todavía -exclamo.

Aelita se quedo asombrada, no podía haber pensando esa deducción mejor, pero había un cabo suelto que no cuadraba, aquello era el virus H, funcionó la teoría con eso, pero este era un virus que no conocían.

-Si, podría funcionar -se giro en dirección a las muestras combinadas que tenían metidos en unos frascos de plástico transparentes planos sobre el escritorio-, pero este es un nuevo virus, no sabemos ni como funciona, tu mismo dijiste que esto lo creo una persona, pero y si esa persona lo mejoro tanto como para que no pudiese hacerse lo mismo, y si al hacerlo creáramos algo peor.

Hopper se quedo pensativo, tenía razón, estaba claro de que aquel virus era distinto de los que había visto, pero eso no constaba dudas acerca de como pudiese demostrarlo, probar la teoría no lo mataría.

-Pues al menos intentémoslo, tenemos un montón de muestras, podemos probarlas de distintas formas hasta buscar una solución -sugirió como alternativa.

-De acuerdo, pero si ocurre algo malo, lo dejamos y pensamos en otra cosa -acordo Aelita para que no hubiese ningún problema en caso de que hubiese un incidente.

-Esta bien, hagamoslo, esperemos que este en lo cierto -exclamo Hopper acordando de que si lo hacían, podrían provocar algo mucho mayor que de entre todas las cosas que ya habían probado hasta ahora.

··

Pasaron varias horas y durante todo ese tiempo se la pasaron trabajando en la teoría de que las muestras congeladas podrían dar el antídoto que esperaban ver, utilizaron las células combinadas y luego las metieron dentro del frigorífico donde estaban los tejidos humanos. Esperaron varias horas hasta que la muestra pudiese congelarse lo suficiente como para que las células se volviesen débiles, se quedaron sentados mirando el frigorífico como si al mirarlo saliesen disparadas las muestras ya hechas con el antídoto, ni siquiera pensaron en que les iba a pasar si fracasaban, solamente pensaban en el buen equipo que eran, se habían pasado todo un día trabajando como dos científicos de un laboratorio militar, sonaba a algo demasiado friki, pero sonaba algo agradable que padre e hija estuviesen trabajando unidos.

Pasaron demasiadas horas, se había hecho de noche, y hasta ese momento se quedaron dormidos en sus respectivas sillas.

Aelita fue la primera en despertarse, se quedo con todos los músculos doblados, había dormido muy incomoda, no era agradable estar durmiendo en una silla, de pronto observo por el reflejo de una de las ventanas pequeñas que había en un extremo, se notaba un foco de luz de sol que subía hasta arriba, si hacía eso, era que significaba que era el amanecer, entonces llego a la cuenta, se habían quedado dormidos toda la noche y se olvidaron de sacar las células.

Observo a su padre y el también se había quedado dormido.

-Papa, papa, despierta -le agarro del brazo e intento de despertarle por la fuerza.

Hopper se despertó haciendo gemidos como de viejo con la garganta atorada, se puso sus gafas en su lugar y luego miro a su hija con cara adormilada.

-¿Que pasa? -pregunto sin tener en cuenta lo que sucedía.

-Las muestras -le dijo con tono histérico.

Durante un momento no lo comprendió hasta que de pronto se acordo a que habían estado esperando todo el tiempo, se levanto rápidamente y corrió directo al frigorífico que tenía delante, lo abrió de la manivela y cogío la muestra metida en el frasco plano, sintió el frió en sus manos, era como estar agarrando una bola de nieve sin utilizar guantes, corrió rápidamente al escritorio de una manera que le hacía parecer una madre sosteniendo una comida encima de una bandeja y que ardía dolorosamente, llego hasta el escritorio y entonces dejo la muestra encima del borde, casi se cayo con solo tocar el extremo de la mesa.

Aelita se acerco para ver en que estado se encontraba la muestra.

La muestra que contenía el frasco estaba congelado, todo por dentro se que estaba congelado y helado a mil grados bajo cero, la muestra tenía el mismo color de antes pero se notaba un poco mas blanco que antes.

Hopper se levanto de su caída y observo como la muestra se había congelado sin que no le pasase nada, estar como mas de doce horas en pleno estado de congelación no le hacía ningún daño grave, lo agarro para comprobarlo mas de cerca, le quito la tapa, se quedo observando que todo el contorno estaba muy congelado, era como ver un helado que había estado mucho tiempo en la nevera, se fijo que no le hubiese pasado nada grave, habían perdido mucho tiempo y no podían perderlo así por las malas.

No le había pasado nada, se giro y miro indeciso a su hija.

-¿Lo hacemos? -le pregunto para saber su opinión.

-Hagamoslo -acepto Aelita de hacer la prueba.

Entonces ambos se pusieron a trabajar, cogíeron parte de la célula congelada clavándole una jeringuilla sobre la capa, absorbió parte de la capa congelada, luego se dirigió hacía otra muestra donde estaban unidas ambas celulas, subió la aguja de la jeringuilla y entonces salió una pequeña gota que cayo desparramandose encima de la muestra, se expandió exponencialmente.

Luego ambos esperaron a ver un resultado, entonces Hopper agarro la muestra que estaba encima de un pequeño plástico transparente rectangular, lo puso debajo del microscopio, luego enderezo la cabeza clavando su ojo en la lente de arriba.

Observo las dos celulas que habían, una era la anaranjada color caramelo que era el virus mezclado con la célula vegetal, y luego estaba una célula blanquesina y gris que era la muestra congelada, la célula congelada se movía como flotando en una piscina, se estaba adhiriendo alrededor de la muestra infectada. Hopper no veía mucho resultado, así que aumento la lente del microscopio, se quedo observando como la muestra congelada se iba desplazando mas hacía el centro, de pronto parte de la célula infectada que estaba alrededor de la célula congelada empezo a cambiar de color, se estaba transformando en la misma célula. Hopper se quedo extrañado al ver eso, aumento mas la lente y observo un curioso resultado, la célula congelada estaba expandiendo parte de su propia capa contra la célula infectada, la estaba expandiendo por todas partes hasta matar al resto de la célula.

Hopper se quedo tan sorprendido que despego su ojo de la lente del microscopio, no podía creer lo que veía, lo estaba consiguiendo, la teoría estaba funcionando, el frío estaba siendo superior que la muestra infectada. Bajo la cabeza para echar un vistazo por debajo del microscopio, se percato de que la muestra había cambiado de color, ahora estaba a un marrón mucho mas oscuro, Hopper se quedo entusiasmado con el resultado, no podía creer que lo hubiese conseguido, de pronto algo empezo a cambiar en la muestra, se empezo a mover, pero no solo se movía, sino que se estaba derritiendo como si fuese helado, la muestra se había vuelta liquida como unas natillas y se estaban desmesurando hasta ser solamente una pequeña mancha circular en el rectángulo, la muestra se había vuelto débil en solo unos segundos.

Hopper no podía creerlo, así que echo un vistazo al microscopio, clavo el ojo sobre la lente, observo que el resto de las muestras del virus combinado estaban desapareciendo y solo quedaba la muestra congelada, quedaban pequeños puntos en marrón caramelo hasta que solo quedo la muestra congelada.

Lo había logrado, había conseguido el antídoto.

Se giro y observo a Aelita que había estado mirando el desarrollo todo el tiempo, se queda ella sorprendida pero sin mostrar mucha emoción porque no sabía exactamente si el lo había conseguido o no.

-Lo hemos conseguido -le dijo entusiasmado en un tono susurrante.

-Si, ja ja ja -se alegro tanto Aelita que abrazo riendo a su padre, estaba orgulloso de lo que había hecho, le estrujaba la cabeza con fuerza mientras le besaba en la frente.

Hopper se sentía complacido también, había conseguido un buen logro, esta vez no iban a tener que mejorar el virus para que fuese mas peligroso, había conseguido por fin crear algo que no matase gente.

Aelita le soltó y luego le miro a la cara.

-Tenemos que avisar de esto -sugirió con tono eufórico.

-Así es -confirmo Hopper, entonces se levanto con prisas.

Se dirigió al altavoz que había en el extremo de la pared, pulso el botón que había abajo y espero a que se le escuchase.

-Doctora Perraudin, ¿esta ahí? Doctora Yolanda Perraudin -llamo Hopper a la doctora porque ella le había avisado de que si tenía algúna emergencia tenía que llamarla a través del altavoz que estaba conectado con la torre.

-En la sala de mando inferior de la torre, uno de los técnicos recibió por radió una voz que salía por altavoz, se acerco al altavoz y escucho lo que se estaba comunicando:

-Doctora Yolanda Perraudin, ¿esta ahí? Señora Perraudin, necesitaba saber de algo -se oía la voz del hombre que estaba encerrado en el patio exterior, se estaba comunicando por el altavoz de emergencia, el técnico supo lo que tenía que hacer.

-Que alguien avise a la jefa medica Perraudin -ordeno el técnico al resto de técnicos, la doctora Perraudin había avisado de que si en algún momento, Franz Hopper avisaba por el altavoz, es que había una emergencia.

Al cabo de unos minutos, la doctora Yolanda apareció bajando por el ascensor y luego fue andando por el pasillo principal, se metió dentro de la sala de mando mientras iba acompañado del técnico jefe.

-¿Y dígame? ¿Que es lo que quiere exactamente? -pregunto queriendo saber el motivo por el cual la hicieron bajar.

-No nos lo quiere decir, solamente quería hablar con usted porque sabía de que era de lo que estaba hablando -comento el técnico jefe.

-Veamos -exclamo pensativamente, se acerco a la mesa operativa y pulso el botón que permitía tener contacto con los del otro lado de la vía comunicatoria.

-Señor Hopper, ¿esta usted ahí? -pregunto Yolanda para verificar su posición.

-Si estamos aquí -confirmo Hopper desde el altavoz de la choza.

-Digame: ¿Cual ha sido el motivo por esta emergencia? -pregunto para conocer el motivo por el cual la llamo.

-He encontrado el antídoto -admitió Hopper.

-¿Que antídoto? -no comprendió Yolanda.

-El antídoto que puede destruir el virus por el cual hemos estado analizando todo un dia entero -aclaro Hopper con ironía e incredulidad.

Yolanda se quedo indecisa al oír eso, sonaba algo imposible.

-Pero eso es imposible, no ha pasado ni un día que habéis estado aquí y ya habéis encontrado un antídoto -aclaro confusamente Yolanda.

-Pues lo hemos hecho, así que vaya avisando a Deckard para que haga la prueba -pidió Hopper sarcásticamente.

-No me joda -dijo Yolanda sorprendida, estaba claro de que habían encontrado el antídoto para acabar con el virus.

··

Después de eso, Yolanda aviso a Deckard y entonces ambos subieron de vuelta a la torre, les llevaron a las celdas de cuarentena donde probaban las pruebas con los sujetos encarcelados, se reunieron en medio del pasillo principal para poder tratar el asunto con seguridad.

-¿Y dices que estas seguro de que eso puede acabar con el virus? -pregunto Deckard dirigiendose hacía Hopper, quería verificar de que lo que decía era cierto.

-Efectivamente, Aelita y yo hemos trabajado muy concienzudos como para notar de que esta cosa puede matar el virus -confirmo Hopper con respecto a su hija.

-¿Y como habéis hecho para que pueda matar el virus? -pregunto Yolanda queriendo saber todos los detalles para apuntar en su bloc de apuntes.

-Nos hemos dado cuenta de que si ponemos la muestra combinada a una temperatura muy baja, puede matar a las celulas neutrales que están a máxima temperatura, el hielo mata al calor -resumió el desarrollo.

-Y con eso asumes que pueda matar al mismo virus que ahí en una persona -exclamo Deckard cuestionando si funcionaria en un ser orgánico.

-Segurísimo, si es capaz de eliminar el virus en si, lo puede hacer dentro de una persona infectada -acordo Hopper con toda seguridad de que funcionaría.

Ambos carraspearon, luego se miraron los unos a los otros para saber inquisitivamente su opinión, no sabían si confiar en el, pero conociéndole, sabía que estaba en lo correcto.

-Pues ya es hora de probarlo con algún sujeto, justo estábamos apunto de seguir probando mas muestras en otros pacientes, habéis llegado en el mejor momento -dijo Hopper acompañándoles al lugar donde se hacen las pruebas, era la sala restringida que había al final del pasillo.

Fueron avanzando hasta encontrarse de vuelta con el par de guardias de cara malhumorada que habían custodiando la puerta de acceso, Deckard se puso delante, los guardias le reconocieron y entonces se movieron a un lado, se puso junto a la puerta y golpeo con los nudillos, el golpe hizo temblar el metal de la puerta.

La mirilla que había arriba en el centro en un extremo se abrió dejando ver los ojos de un hombre que había detrás. Se quedo sorprendido al instante al ver quien era.

Cerro la mirilla y entonces se abrió la puerta por detrás, apareció el hombre que se encargaba del trabajo de las pruebas.

-Señor -saludo presentadose el hombre, le dejo pasar y al grupo que iba con el.

Ambos se metieron dentro y al momento el hombre cerro la puerta, avanzaron y se juntaron con el par de médicos que se encargaban de tratar sujetos experimentales.

Los dos se giraron y se quedaron sorprendidos al ver que vino el científico superior.

-Señor -se presentaron formalmente los dos médicos.

-Caballeros -se presento Deckard-. ¿Esta listo el paciente?

-Así es señor, hemos cogido al mas infectado de todos para hacer la prueba, supusimos que si era verdad que tenían el antídoto para esto, debería hacer efecto en uno que lo tuviese mas grave que los otros -explicó el medico de la izquierda.

-Muy suspicaz, muy suspicaz -exclamo Deckard al ver que se lo pensaron muy lógicamente, cuanto mas grande era la infección, mejor resultado daría.

Hopper se extraño por ese tono tan lascivo que puso Deckard.

-De acuerdo, prepárenle para la prueba -pidió.

-Si señor -ordeno el medico y entonces ambos se pusieron a preparar al paciente, se juntaron delante del sujeto, era un hombre de aspecto latino con toda la piel anaranjada y morada, le crecían unas extrañas venas alrededor de la cara, tenía la mirada perdida y los ojos ennegrecidos, como si no hubiesen corneas, las venas le caían por la cara y llegaban por todo el cuerpo, todo el abdomen y el pecho cubiertos por las venas que formaban unas estrechas lineas alrededor de los pectorales.

Hopper y Aelita se quedaron petrificados al ver al pobre hombre, con toda aquella enfermedad, debía de estar sufriendo peor que ser infectado por cualquier otra enfermedad conocida, daba grima con solo verle.

Los médicos agarraron las cuerdas negras de nailon y las estiraron alrededor de los brazos y las piernas para impedir que se moviesen, luego el medico primero agarro una jeringuilla y se la clavo en el cuello.

-¿Que es eso? -pregunto Hopper fijándose en lo que hacía.

-Es un sedante, es mejor que ese calmado por si se viene algún problema durante la prueba -explicó el medico.

Hopper lo comprendió, era algo bastante razonable.

Al momento el hombre dejo de estar titubeando y empezo a calmarse, se le quedo la mirada perdida, solo mirando la luz de la bombilla que había arriba.

-De acuerdo, esperad unos segundos, tiene que hacerle efecto el sedante -acordo Yolanda a los médicos.

-¿Y eso porque? -pregunto Hopper cuestionando ese detalle.

-El sedante tiene que darle el máximo efecto, si no se hace podría producir un efecto devastador en su cuerpo al momento en que se le hace el análisis -explicó Yolanda.

Carraspeo Hopper deduciendo esa lógica, no le parecía algo bastante convincente, pero ahora que estaban ahí, tenía que hacerle caso.

Esperaron unos minutos en calma a que el sujeto se pusiese lo bastante tranquilo par que la prueba fuese fiable, sino, perderían a otro sujeto de manera accidental.

Aelita se mostró preocupada con respecto al sujeto, no podía dejar de mirarlo y sentir como debía de sufrir aquel hombre, no podía soportar lo que sería estar sufriendo de esa forma, era peor que estar encerrado en una celda obstruida fuera del exterior.

Deckard levanto su mano pensativo, luego miro indeciso hacía Hopper.

-¿Tienes la muestra? -pregunto para verificar de que la tuviese.

-En efecto -afirmo y entonces se puso a sacar una bolsa que tenía colgada en la espalda, la abrió y saco una caja de color blanca y azul, la abrió y dentro estaba el tubo con el fluido de la muestra cubierto en pequeños cubos de hielo.

Deckard se quedo intrigado al ver el detalle de que estaba cubierto de hielo.

-Cuando mas frío este, en mejor estado estará la muestra -dijo Hopper.

-De acuerdo -acepto Deckard su ideal, cogío el tubo.

Uno de los médicos le paso una jeringuilla, lo clavo dentro del tubo y empezo a absorber la sustancia congelada que había dentro. Se quedo la jeringuilla con toda la substancia dentro, subió apenas para comprobar de que salía, porque según notaba lo congelado que estaba, parecía demasiado solido.

Luego le devolvió la jeringuilla al mismo medico, estaba delante del sujeto dispuesto a inyectarle la substancia por el cuello.

-Puede comenzar -ordeno Yolanda.

Entonces el medico inyecto la jeringuilla sobre la piel del sujeto, se la clavo y luego fue administrando toda la substancia hasta que no quedo nada en el recipiente.

El sujeto abrió la boca sintiendo el cambio en su cuerpo.

-Parece que le esta haciendo efecto -comento el medico segundo al notar como suspiraba el sujeto.

-Demasiado pronto para saberlo -exclamo Hopper cuestionando que tuviese tanta rapidez el antídoto.

-Esperemos un rato a ver que pasa -sugirió Deckard.

Ambos se quedaron callados pensativamente, los dos médicos se hicieron a un lado para poder ver de cerca el progreso de la sustancia. Aelita se acerco a su padre e inmediatamente le agarro de la mano, sentía algo de miedo por pensar que todo saldría mal. Hopper se fijo quien era el que le estaba agarrando la mano, era su hija Aelita que como siempre, le estrechaba la mano como si fuese una niña pequeña, era ya muy madura para que hiciese eso, pero al menos le hacía imaginarse como podría haber sido su infancia sino fuese por la epidemia.

Mientras ambos estaban esperando algún resultado, Yolanda se quedo haciendo apuntes en su bloc para al menos anotar el progreso en cuestión, miraba y escribía a cada cambió de mirada.

Deckard empezaba a ponerse nervioso no veía ningún cambio en el sujeto y eso hacía que empezase a pensar que estaba perdiendo el tiempo, se giro y miro con cara borde hacía Hopper.

-¿Estas seguro de que esto funcionará? -pregunto Deckard cuestionando su opinión.

-Seguro, ambos le hemos visto y ha sido un gran cambio -afirmo Hopper siguiendo cuestionando su afirmación al respecto.

De pronto Aelita chillo:

-¡Mirad! -señalo al sujeto.

Ambos se giraron en dirección al sujeto, se quedaron sorprendidos al ver lo que le sucedía, le empezaron a desaparecer las venas moradas por todo el cuerpo, primero empezo por el centro de la cara, luego empezo a expandirse por todo el pecho y de ahí hasta las extremidades, luego fueron las venas anaranjadas las que empezaron por ultima vez ha desaparecer del cuerpo.

-Increíble -comento Deckard sorprendido.

Todas las venas fueron desapareciendo haciendo todo su trayecto por todo el cuerpo, el tono de piel del hombre estaba volviendo a la normalidad.

Los médicos se quedaron tan pasmados al ver el resultado, que se levantaron de sus asientos para verlo desde otro ángulo.

Hopper miro a su hija, se quedo con una cara de entusiasmada que no había visto en mucho tiempo, después de tanto tiempo se estaba enorgulleciendo de algo.

Toda la infección desapareció, inmediatamente el color de los ojos del sujeto volvió a la normalidad, volvieron a verse las pupilas y todo el contorno blanco.

-Esta curado -dijo Yolanda notando el cambió.

-Así es, os lo dije, iba a funcionar, lo se -decía Hopper entusiasmado al ver que tenía la razón después de todo.

Deckard refunfuño amargadamente, no soportaba que Hopper hiciese esos gestos de presumido que normalmente hacía, volvió a fijarse en el sujeto.

-Comprobadle los ojos -le pidió Yolanda a los médicos, quería comprobar de que estaba curado al cien por cien, y los ojos son el primer lugar donde uno siempre se fija de cualquier anomalía.

El medico segundo agarra una pequeña plateada y gris con forma de bolígrafo, se puso delante y estiro parte de los párpados del ojo izquierdo, puso la linterna encima y con la luz empezo a fijarse en el volumen de el ojo, no tenía nada raro, se fijo en el otro, estiro los párpados y puso la linterna encima, noto lo mismo que el otro, estaban con normalidad.

-No hay ningúna anomalía, estaba perfectamente curado -confirmo el medico.

-Increíble, en cuestión de un minuto y medio, ya esta todo curado, sin ningún tipo de defecto genético ni nada por el estilo. ¿Como es posible eso? -se quedo preguntadose Deckard, le hacía confusión el resultado de la prueba.

-Debe de ser de que como la infección es muy grande, las células de la sustancia se expanden mas que en una sola muestra -resumió lógicamente Hopper.

-¿Y estas seguro de eso? -pregunto cuestionando Deckard.

-Técnicamente si, he estudiado tantas muestras como para notar la expansión de cada célula en el cuerpo humano -añadió Hopper.

-Pues a lo mejor esta en lo cierto, es lo mismo que ocurrió con aquel virus que casi arruino parte del este de Africa Central, ¿te acuerdas? -opino Yolanda y luego hizo memoria de los anteriores análisis.

-Ah si, me acuerdo, aquel brote casi podría haberse expandido por todas partes, menos mal que encontramos la respuesta en unas plantas alteradas genéticamente, al momento que las mezclamos para formar una sustancia, se expandieron a tal y canto que no nos dimos ni cuenta -resumió Deckard cada detalle de aquel suceso.

-Y menos mal que no paso nada grave, porque de haber pasado ahora como lo que sucedió antes habría sido una inesperada sorpresa -comento Yolanda.

De pronto los ojos del sujeto se volvieron de un color azulado y oscuro por el centro, luego inesperadamente se levanto de un salto tan salvaje que rompió las cuerdas de seguridad que lo mantenían atado, empezo a dar golpes por y a dar gemidos como de un animal.

-¡Cojanle! -ordeno Deckard al ver que el sujeto se volvió loco de repente.

Ambos médicos y Yolanda le agarraron pero el sujeto se volvió extremadamente muy fuerte, era como si de pronto hubiesen despertado a un terrible animal salvaje.

El medico primero le agarro del brazo pero el sujeto le empujo con solo la palma y lo golpeo contra la pared de atrás.

-¿Que le esta pasando? -pregunto Deckard intentando de sujetarle lo mas fuerte que podía.

-No lo se, esto no lo vino venir -comento Hopper confuso por la reacción.

Aelita sofocada por el miedo, se corrió hacía un extremo lejos de ellos porque ya notaba que se estaba formando un lío brutal y destructivo.

El medico segundo intento de sujetarle hombro pero le golpeo en la cara con el codo y fue tan fuerte que lo hizo tambalearse hacía atrás.

En ese momento apareció el hombre que había delante de la puerta de entrada, observo el barullo y se junto con ellos para ayudarles.

-¿Que le ha pasado? -pregunto mientras agarraba al sujeto.

-No lo se, hace apenas nada le ha hecho efecto el antídoto, estaba curado y de pronto se ha levantado de esta formada, creo que es un efecto secundario -comento Hopper deduciendo las posibilidades que habían de como pudo suceder tan cosa anormal.

-No me digas -exclamo sarcásticamente Deckard.

Todos juntos intentaron de poner al sujeto de vuelta en la camilla, pero se movía tanto que era imposible mantenerlo quieto, de pronto Hopper pensó en una solución.

-Ponganle el calmante -exigió a uno de los médicos.

-Ahí va -acepto el medico segundo, dio la vuelta y se dirigió a la tabla con las herramientas, agarro la jeringuilla que aún seguía teniendo parte del calmante.

El sujeto se movió hacía la derecha y de un empujón tiro toda la bandeja y el medico cayo junto con todas las herramientas. Alzo la cabeza y observo que la jeringuilla se había roto y se había esparcido por el suelo el calmante.

-Se ha roto -aviso el medico.

-Pues que alguien lo frene o nos matara a todos -exigió Yolanda aguantando con todas sus fuerzas por poder retenerle.

Habían mas de una docena de manos y junto con todo eso no ponían frenar su locura, el efecto del antídoto le había hecho un efecto devastador inmensurable.

-No hay forma de detener a este cabron -exclamo el medico jefe.

-Lo que necesitamos es ayuda -sugirió el medico primero, entonces se ocurrió en una ayuda que había no muy lejos de donde estaban -¡Ayuda! ¡Ayuda!

-¿A quien le gritas? -pregunto Hopper al fijarse de que mirando hacía la entrada.

-A los guardias, para que vengan a ayudarnos -admitió el medico.

Hopper se percato de un presentimiento que se le venía a la cabeza con solamente pensar en eso, si venían los guardias iban a matar al sujeto a balazos y entonces se perdería al sujeto junto con la muestra que tenía dentro, quería saber porque le había hecho ese efecto.

-No espera no -intento de frenarle para que no siguiera.

Aelita continúo mirando aterrada al sujeto hasta que de pronto se oyó como se abrían la puerta de entrada, los dos guardias entraron con una cara de amargura.

-¿Que esta ocurriendo aquí? -pregunto el guardia de la derecha.

El sujeto los vio, hizo un gemido de terror.

-Pero que coño -dijo sorprendido el guardia de la izquierda.

El sujeto tuvo tanta fuerza que pudo empujar de un solo golpe a todo el grupo, ambos cayeron formando un circulo alrededor de la camilla, luego el sujeto se levanto poniendose de pie de forma amenazante, hizo un grito como de animal salvaje, tenía los ojos que le chorreaban sangre por todo el contorno.

Salto y se dirigió corriendo hacía los guardias.

-Mátenle -ordeno exigiendo el medico jefe.

-No esperad no -intento de frenar Hopper pero ya era demasiado tarde.

El sujeto fue corriendo y durante el trayecto se tropezó con Aelita que la tiro de un empujón, miro hacía adelante al ver como se iba el sujeto.

Los guardias levantaron sus rifles y apuntaron al sujeto que se les venía encima.

Daba gritos como si fuese un animal dispuesto a matar a todo el que se le viniese.

-¡No! -grito Hopper intenta de impedir que cometiesen ese acto.

En el momento en que se les vino encima el sujeto, ambos dispararon contra el sujeto, fu acribillado a balazos, con cada bala, le atravesaba todo el cuerpo desparramando sangre por todo el lugar. Fueron tantas que lo acabaron matando en menos que nada, luego de desplomo contra el suelo derramando sangre por los agujeros de impacto.

Los guardias bajaron sus armas al ver que lo mataron.

Hopper se levanto, se quedo estupefacto al ver que no pudo impedir que lo matase, ahora se habían perdido la sustancia que tenía dentro y ahora así no podría analizarlas y saber porque le hizo ese efecto.

Todos se levantaron sintiéndose doloridos por tal severo golpe, les había dado una buen paliza a cada uno.

Hopper se fue acercando hacía sujeto, agarro a Aelita primero y la ayudo a levantarse.

-¿Estas bien? -pregunto para saber si le hizo daño el sujeto.

-Si, no me ha hecho nada -confirmo Aelita.

Miraron de vuelta al cuerpo muerto el infectado, se había llenado toda la zona de una enorme mancha roja de sangre que cubría todo su alrededor. Se fue acercando para poder ver examinarle a pesar de que no le quedo nada excepto algún síntoma por la piel o por los ojos, antes había notado que los tenía llenos de sangre por algúna razón.

Se junto delante del cuerpo, se puso de rodillas cubriéndose los pantalones de la sangre que chorreaba, aquello no le importaba, lo que le importaba era el pobre hombre, pensar que aquello podría curarlo, y al final acabo convirtiéndolo en su juicio final.

Le agarro de la cabeza manchandose ahora las manos de sangre, le movió la cabeza para mirarle la cara, se la giro y observo como tenía los ojos bien abiertos para poder notar como le chorreaba sangre de sus ojos, no entendía como pudo pasar eso, había examinado la muestra anteriormente y observo perfectamente que estaba limpia, sin ningún tipo de defecto.

El resto del grupo fue acercandose, se quedaron mirando al cadaver que yacía en el suelo, se quedaron estupefactos porque no se podían creer de cualquier manera como pudo ocurrir eso.

Hopper se fijo en un extraño detalle que había en la sangre en los ojos, la toco con la punta de los dedos, estaba casi solida como si fuese pegamento, toco ambos dedos y noto algo demás, estaba frío, era la congelación de la muestra, ahí entonces se quedo mas estupefacto todavía, como pudo la muestra hacerle ese efecto si lo único que tenía estaba todo congelado.

-¿Que crees que le pudo haber pasado? -pregunto Deckard queriendo saber su opinión ya que lo estaba examinando.

-No lo se, pero se que esto es muy malo -comento con desilusión Hopper.

Tiro las gotas de sangre contra el, se quedo estupefacto sin tener respuesta algúna.

··

Después de lo que sucedió hace apenas unas horas, Hopper no quiso saber nada al respecto, se quedo sentado en un extremo cerca de la puerta de entrada de la sala acorazada.

Observaba como venían grupos de técnicos a limpiar la sala, lo purificaban todo para eliminar cualquier contaminante que hubiese provocado el sujeto.

Luego apareció Deckard siendo acompañado por los médicos que ahora llevaban el cuerpo del sujeto tapado bajo una manta blanca. Se giro mostrandose indirecto hacía Hopper.

Giro su cara y observo como le miraba Deckard al respecto, suponía por esa cara que le iba a meter la misma bronca de siempre.

-Vamos, dilo, dime todo aquello que tengas que decirme, ya no puedo soportar mas esta semana, hoy me has dado con todo, una bronca mas no ve a matar -replico Hopper suponiendo que le iba a echar la bronca por el lío que se produjo antes.

-La verdad es que no -contesto Deckard.

-¿Como? -pregunto Hopper sorprendido por ese comentario.

-La verdad es que te compadezco -admitió.

-¿Porque?

-Hiciste lo mismo que todos queríamos hacer hace mucho tiempo, buscar la respuesta a ese brote que nunca pudimos vencer, y esto ha sido lo mas cerca que hemos estado de detener a uno que nosotros no pudimos comprender -se expreso Deckard dando a entender que al menos se comporto como el hombre que solíamos ser antes.

-Es que no podía evitar que esto se expandiese -exclamo Hopper.

-Lo se, te conozco bien Franz y se que siempre tendrás esa manía por intentar buscar respuestas, y no cabreo por eso, pero lo que si me cabrea, es que antes me dijiste que estabas bastante seguro de que iba a funcionar.

-Y funcionó, no entiendo que paso ahora, lo probamos con una muestra y cambió de repente todo su volumen celular -replico confuso Hopper sin poder entender como fue posible que se produjese ese extraño efecto en el sujeto.

-Pues yo que tu volvería derecho a la choza y miraría la muestra una vez mas, seguro que algo se te ha escapado ahí mismo -sugirió severamente Deckard.

Hopper frunció el ceño, se quedo extrañado con ese comentario, según lo noto por su significado, quería decir que había algo mas que no vio y lo estaba esperando abajo.

Sonrío sospechosamente Deckard, luego se giro dirigiendose a la sala circular que había detrás escondida en la pared, abrió la puerta y pudo notarse oír los gemidos de los muertos que había al fondo de la torre.

Hopper asintió confundido, de pronto se fijo por un momento, que en la sala secreta, estaban los dos médicos sujetando la camilla que llevaba el cadaver del sujeto.

-¿Que están haciendo con el cadaver del sujeto? -pregunto Hopper extrañado.

Deckard se giro ante su comentario. Hopper se dio cuenta de lo que pretendía.

-¿No iras a deshacerte del cuerpo de la misma forma que has hecho con los otros verdad? -pregunto replicando para verificar de que pretendía hacer lo de siempre.

-Esta muerto, ya no nos sirve para nada -dijo Deckard con malicia.

-Pero sigue teniendo parte de la muestra que le pusimos, necesitamos examinar su cuerpo -exigió Hopper porque a pesar de que parte de la muestra se había ido de las células, el cuerpo seguía siendo útil.

-Ya lo hemos hecho, le hicimos la prueba y miro lo que ocurrió, no podemos seguir corriendo riesgos de ese modo, lo que nos importa son las muestras, no los sujetos, ellos no son nada mas que comida basura para ellos -se expreso de manera severa con respecto a los análisis que hacían.

Hopper no pudo creer con que estupefacción era capaz de Deckard con tal de arreglárselas sin ensuciarse las manos. Miro hacía el fondo y observo como el medico le quito la manta blanca mostrando todo su cuerpo al desnudo, luego forzó la camilla, la subió e hizo balanza y el cuerpo cayo directo hacía el fondo.

Se oyó el estruendo de la sacudida por la caída del cuerpo.

Luego se empezaron a oír los gemidos de los muertos, ya estaban empezando a devorar el cuerpo del sujeto infectado, miro a Deckard y se fijo como sonreía de aquella manera tan siniestra y perturbadora, quería con todas sus ganas de partírsela de cualquier forma, luego se giro ignorándole y entro en la sala, pero en el momento se detuvo y entonces dijo:

-Hopper -le llamo.

Miro atentamente.

-Yo que tu me ocuparía de mejorar el virus en vez de trabajar con el antídoto, al parecer buscar algo que lo pueda matar no te sirve de mucha ayuda, y ya sabes lo que pasa por eso verdad -acordo Deckard amenazadoramente con una voz perturbadora.

Hopper supo entender lo que pretendía, que trabajase en mejorar el virus en vez de hacer lo contrario, y esta vez se lo había dictado por las malas.

Entro Deckard en la sala y luego se cerro la puerta, todo se silenció de golpe.

Hopper no pudo creer con que mala gana el mundo le hacía pedir cosas que odiaba, no se podía hacer una idea de como había cambiado el mundo desde que estuvo trabajando a crear Decisión, ahora empezó a arrepentirse de todo por lo que estuvo trabajando durante tanto tiempo, asintió nerviosamente, no podía estar calmando en ningún momento debido a que sus miedos se estaban aumentando a cada momento, como siguiese así, al final acabaría mas vulnerable de lo que ya estaba.

Todo el personal que estaba metido dentro limpiando la sala salió por la puerta trayendo todo el material de limpieza, luego apareció Aelita mostrandose con un aspecto bastante calmado y nervioso, le habían quitado parte de toda la ropa y se quedo en una faja de tirantes con el mismo color de su pelo, se rascaba el brazo para olvidarse del problema que había pasado antes.

Se giro y miro preocupada hacía su padre, no quería decir nada al respecto.

Hopper asintió, sabía lo que le pasaba y la única manera de tratar era siendo el padre que ella quería que fuese.

Se levanto y se saco su chaqueta, se la paso a Aelita porque dedujo que debía de tener frío, la agarro del brazo y la fue acompañando a la puerta de salida.

-¿Adonde vamos? -pregunto ella queriendo saber que iban a hacer ahora.

-Volvemos abajo, tenemos cosas que hacer en la choza -exclamo Hopper.

··

Volvieron de vuelta a la choza, entraron muy despacio porque el suceso que ocurrió antes les había dejado estupefactos, no entendían como pudo pasar eso después de todo el trabajo que hicieron. De pronto Hopper se fijo en algo extraño que había mas adelante.

La muestra con la que antes había empezado primero que se encontraba dentro de un recipiente cilíndrico plano, noto que había cambiado de color, ahora estaba blanco como una bola de nieve.

Hopper se quedo tan sorprendido y estremecido por eso, que soltó a Aelita de su brazo y se quedo con una cara de haber visto un fantasma.

-Papa, ¿que pasa? -pregunto Aelita extrañada al ver el extraño comportamiento de su padre.

Se dirigió a la mesa dando turbios pasos y entonces choco de rodillas contra la mesa de escritorio, observo con sus propios ojos a través de las lentes de sus gafas como la muestra había cambiado de repente, seguía apenas congelada pero toda la muestra había cambiado sin que el lo supiese.

Aelita se acerco extrañada por lo que veía su padre, se junto y observo lo mismo que el, se quedo sorprendida al instante al ver el extraño cambió de la muestra.

-Pero que coño -se dijo extrañada.

Era mas un copo de nieve que una muestra química, se veía a primera vista.

-¿Como ha podido pasar eso? -pregunto Aelita a su padre queriendo saber su opinión.

-No lo se -se dijo Hopper desilusionado, no pudo contenerse de lo estremecido que estaba al ver ese repentino cambió.

Entonces agarro el recipiente, le quito la tapa, al momento en que la abrió, se desprendió un tremendo olor del que no pudo evitar quejarse, era como estar oliendo una mezcla de ceniza de cigarrillo y un yogur caducado, aquello ya no tenía mucho sentido. Cogío unas tenazas y agarro la muestra, la puso sobre un recipiente mucho mas plano que el otro y con forma rectangular, se movió a un lado con la silla y lo puso sobre la ranura que iba debajo del microscopio.

Coloco sus ojos sobre la lente del microscopio y observo el contenido a mayor amplitud, observo de reojo como unas extrañas celulas blancas, se habían expandido por toda la muestra y se estaban desenvolupando sin parar, apenas se podía notar el color marrón claro de la célula original, eran pequeñas manchas microscópicas que casi ni se podían notar, era mas aquella extraña bacteria blanca que las celulas de la muestra tal y como era antes.

Hopper se quedo extrañado y estremecido al ver aquel extraño resultado, no pudo entender como paso eso, pero estaba claro de que las células congeladas habían producido un efecto mucho mas negativo que las muestras combinadas sobre un tejido orgánico, aquello descartaba la razón de porque se volvió loco el sujeto, pero ponerse como un animal salvaje, sonaba demasiado a pelicula de serie B de los años cincuenta, se puso centralmente las gafas y asintió sorprendido.

Aelita se quedo extrañada, parecía que su padre hubiese visto algo horrible al ponerse a ver por la lente, decidió mirarlo por ella misma, se junto delante de la lente y se fijo por el. Estuvo un buen rato mirando hasta que aparto la vista del microscopio, se quedo sorprendida por el resultado que dio la muestra.

-¿Como es posible que haya pasado eso? -pregunto confusa-. Quiero decir, lo habíamos visto claramente que había matado a todas las células, pero porque se ha creado ese efecto.

-No lo se, debe de ser algún tipo de efecto secundario, debe de haberse producido mientras nosotros estábamos arriba, era cuestión de tiempo que sucediese esto -explicó lógicamente Hopper sofocado por la conmoción de ver que fallo la prueba.

-Pero como es posible, le pusimos la misma muestra al sujeto, y en cuestión de minutos se volvió irracional y violento -replico Aelita confundida.

-No, es como dije antes, cuanta mas muestra le pongo a un hombre, mas rápido le hace efecto de eliminar el virus, y aquí paso mucho mas lento, como era una pequeña muestra, aunque no tuviese nada que ver con un tejido humano ni nada por el estilo, hizo que tardase el efecto de reproducirse negativamente. Nuestro propio antídoto se ha convertido en un veneno mortal -resumió Hopper cuestionando la posibilidad de que fuese un error de calculo el que no se diese cuenta de la posibilidad de que sucediese un efecto contrario.

-Pero eso significaba que acabamos de condenar la vida de un hombre, lo hemos matado en base a un error -comento Aelita dandose cuenta de la terrible desgracia.

-Da igual si lo matamos con esto no, Deckard lo iba a matar de todas formas, era un sujeto de laboratorio, un conejillo de indias, da lo mismo si muere o no -rectifico incrédulamente Hopper, era obvio que iba a suceder lo mismo de siempre aunque ellos hiciesen algún cambió

-Pero que clase de monstruos son estos -se dijo Aelita sorprendida de la crueldad que tenían todos, estaban mas dementes de lo que aparentaban a primera vista, se quedo tan confundida que se sentó en la otra silla junto a su padre.

-Unos terribles, ellos son peores que los muertos -aclaro irónicamente.

-Si, lo es -estuvo de acuerdo Aelita con eso.

Ambos se quedaron sentados donde estaban sin decirse nada, no sabían que hacer ahora, todo el tema de las muestras les había dejado indecisos.

De pronto Hopper alzo la vista haciendo un extraño gemido susurrante.

-¿Que pasa? -pregunto Aelita extrañada por el extraño ruido que hizo su padre.

-Nada, es solamente... -se quedo estancado en medio de la palabra, luego suspiro-, que creo que he fracaso en todo lo que he hecho.

-No no no, no has fracaso en todo -replico Aelita intentando de que no hiciese la severa tontería de negar todo sus logros y su vida.

-Si lo hecho, miralo, mira todo esto, como piensas que esto pueda ser un logro mío, lo único que he hecho ha sido ayudar a unos tiranos sociopatas ha crear su genocidio, he matado a todas las personas del planeta y quien sabe cuantas personas quedan por todo el planeta, ya nadie sabe nada y parece no importale a nadie en absoluto -resumió Hopper disgustado por todo el trabajo que había conseguido siendo un científico que había sido utilizado de cabeza de turco para unos locos genocidas.

Aelita sentía pena por el, ese era uno de los miedos que quería evitar que dijese su padre, pero era obvio que lo tenía que admitir de todas formas, era cierto que los había ayudado, pero sin que se diese cuenta, pero tampoco podía negarse tales logros sin ver lo que tenía delante.

-Papa -toco la espesa barba de su padre y movió su mirada hacía ella-. No has fracasado en todo, hay algo en lo que has demostrado ser un buen hombre.

-¿En que?

-En ser padre, en hacer una familia junto conmigo, en crear una niña tan especial, que a pesar de haber sufrido todos los golpes duros de la vida que nos hemos creado, siempre se mantuvo fuerte por una razón, porque así lo fue su padre -le aclaro admitiéndole que ella era su mayor logro.

Hopper se quedo indeciso, tenía razón, ella había sido su mayor logro, y nunca antes se había dado cuenta de ello.

-Tienes razón, tu has sido mi mayor logro, y es el mayor que siempre tendré -admitió Hopper con toda sinceridad.

En un acto de afecto, Aelita se abalanzo sobre su padre y le dio un fuerte abrazo, ambos se quedaron abrazados dandose cuenta de que mejor logro no podían ser ellos mismos, se quedaron consternados el uno del otro.

-Te prometo que arreglaremos las cosas -le dijo Hopper prometiéndole con toda su voluntad.

-Lo se -estuvo de acuerdo con eso, de pronto se acordo de un detalle en particular-. Por cierto, ¿que haremos con el virus?

-Seguiremos estudiándolo sin que Deckard se diese cuenta, tenemos que resolver esto, aunque nos de mucho tiempo, resolveremos este misterio -acordo Hopper con toda la estrecha voluntad de intentar buscar la respuesta al extraño virus.

VARIOS AÑOS ANTES

Un hombre con unos zapatos bastante desgastados, andaba por todo un sendero putrefacto y quemado en una tierra muerta.

Todo su cuerpo estaba lleno de heridas y cicatrices, había sido torturado.

Anduvo por todo un terreno mojado y arenoso, de pronto se fijo en algo extraño que estaba pisando, alzo la cabeza y observo un peculiar frasco de vidrio que tenía delante.

Se agacho cogiendo el frasco con sus arrugadas manos con dedos torcidos, se puso derecho y observo detenidamente el frasco.

Era un hombre de una edad y un aspecto estremecedor, tenía todo el pecho lleno de heridas de que le hubieran pasado un cuchillo a través de la piel, tenía hasta huellas de sangre por todo el resto del cuerpo, tenía toda la cabeza rapada y llevaba unas gafas de mecánico extrañas, tenía todo un contorno abstracto de color dorado, y las lentes eran redondas y de un tono de color azul turquesa.

Se quedo fijándose detenidamente en el frasco, se dio cuenta de que era suyo, lo había utilizado antes y ahora estaba vacío, y lo que contenía ahora era libre y seguramente sería un gran peligro.

-Ahh -dijo suspirando, luego rechisto entre dientes-. ¿Que hemos hecho para llegar hasta aquí?

Se pregunto eso a si mismo y se dio la vuelta volviendo al lugar por donde había venido, era un sector industrial abandonado, alrededor se notaba todo un cielo rojo como sangre, era todo un fondo de videojuego de terror.

Sin que se diese cuenta, a unos pocos metros de donde cogío el frasco, estaba el contenido, era un liquido anaranjado y morado, se había escapado y se estaba metiendo por un charco, aquel charco iba directo hacía un canal de aguas residuales, que iba directo por todo el distrito hasta llegar hasta Paris, se notaba desde lejos la torre Eiffel.


CONTINUARA...