Bueno aquí hay otro capítulo de este recién estrenado fic.
Como dije este fic surgió de la frustración que me causo el final de la segunda temporada, asi que si a alguien más le paso lo mismo puede que este fic les deje un final más satisfactorio que el anime/novela ligera. He de decir que leí por ahí que el final que tuvimos no era la intención del autor, que su editorial no estaba dispuesta a publicar un final en donde Kirino y Kyousuke terminaran juntos, al menos no abiertamente y por esa razón paso lo que paso.
Como sea espero disfruten este capítulo. (Se va a su esquina emo al recordar el final)
Ore no Imoto ga Konna ni Kawaii Wake ga Nai es propiedad de Tzukasa Fushimi.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
Capítulo 2: No es posible que mi hermana menor viva conmigo.
Me desperté agitado en el sofá, mire a mi alrededor un tanto confundido.
—Ya veo asi que solo fue un sueño. Supongo que está bien entonces.
Una vez organice mis pensamientos rápidamente me levante, volteando a ver el reloj vi que ya era la madrugada del domingo, sin más rápidamente me cambie la ropa y me dirigí a mi habitación, para dormir nuevamente.
A lo largo de la noche todo lo que pasaba por mi mente era Kirino, en mis sueños volvió a aparecer una infinidad de veces.
—Ayase, ¿Qué tanto te puedes preocupar por Kirino? ¿De verdad aceptarías que tuviera una relación con ella si eso la hace feliz? —Me pregunte mientras despertaba.
En cuanto salí de la habitación pude notar que el pomo de la puerta de la entrada se movía y poco después la puerta se abría para que Ayase entrara a mi departamento.
—Bienvenida Ayase. —Salude al ver a la chica.
—Buenos días, Onii-san —Saludo ella a su vez.
—O eso querría decir, pero, ¿de dónde es que sacas las llaves de mi apartamento?
—La última vez te lo dije, use a algunos de mis contactos.
Seguro se la pidió a Kirino.
—Entonces, ¿por qué estás aquí?
—Que grosero, aun asi quería saber, ¿Qué has pensado sobre nuestra conversación de ayer?
—No tengo nada que pensar sobre eso, ya tome una decisión al respecto.
—¿Y bien?
—No tengo intención de regresar con Kirino. Esa es mi respuesta.
—Pero Kirino, ella de verdad te necesita y no solo como su hermano…
—Ayase, si tan solo fuera por mi hubiera roto esa promesa desde hace mucho, aun asi tal como tú me preguntaste si podría mantenerla, yo te pregunto a ti, ¿sabes lo que implica una relación entre Kirino y yo? Desde el principio ambos lo sabíamos, que no había manera de que lo nuestro pudiera funcionar, es por eso que acordamos eso, aun si no es lo que realmente deseamos, si te enteraras de que una mujer además de Kirino tiene una relación con su hermano ¿Qué pensarías de ella?
—Pensaría que es algo asqueroso. Que una relación asi no debe existir entre un par de hermanos. —Contesto Ayase tras dudar unos segundos.
—Si entiendes las cosas hasta ese punto, ¿todavía crees que una relación entre Kirino y yo es posible?
—Pensé que tú estarías dispuesto a lo que sea por Kirino, Onii-san.
—Tú lo has dicho haría cualquier cosa por Kirino y es precisamente por eso que decidí renunciar a ella, si fuera tan egoísta como para romper nuestra promesa no solo destruiría mi vida, también destruiría la de ella, no hay manera en la que podamos estar juntos más allá de la relación de hermanos que tenemos ahora mismo.
—Creo que tienes razón, Onii-san. No había pensado todo lo que has dicho.
—Al parecer no tengo nada más que decir.
—Onii-san, si no planeas volver con Kirino, entonces quiero que me expliques, ¿Por qué no sales con otras chicas? ¿Planeas vivir solo por el resto de tu vida? —Me pregunto Ayase mirándome a los ojos.
—Puede que asi sea.
—Onii-san, sé que aunque te pidiera salir conmigo en este momento me rechazarías nuevamente, pero ahora que se tus razones para no volver con Kirino, yo tampoco tengo razones para contenerme, y déjame decirte algo; yo siempre consigo lo que quiero.
Y sin decir nada más Ayase salió de mi departamento.
—Bien, ahora que eso se acabó creo que debería empezar con mi tarea. —Me dije a mi mismo dirigiéndome a mi escritorio.
La universidad no me dejaba demasiado tiempo libre, añadiéndole a eso mi nuevo trabajo como encargado de una tienda, prácticamente no tenía tiempo libre y que este tipo de cosas pasaran solo me quitaba el poco tiempo que tenía.
—Demasiada tarea, mi trabajo, y además los exámenes se acercan, ¿Ayase tenía que escoger exactamente esta temporada para esto?
Los recuerdos de todo lo que había pasado con Ayase aparecían en mi mente causándome un raro sentimiento.
—Adiós, Onii-san, te odio demasiado.
—Definitivamente Ayase sabe cómo dejar su marca. —Pensé en voz alta.— Bien ahora como se supone que resuelva este problema.
Mi atención volvió a estar en el cuaderno frente a mi lleno de problemas matemáticos, la gran mayoría no los entendía, si las cosas no hubieran acabado de la manera en que lo hicieron probablemente ahora mismo podría preguntarle a Manami como se resuelven estas cosas, aun asi desde lo que ocurrió con ella, Kirino y yo, no hemos vuelto a hablar.
La poca concentración que tenía desapareció cuando mi celular comenzó a sonar, sin mayor opción conteste.
—Hola. —Conteste.
—Kyousuke-shi, ¿Cómo va todo? —Hablo Saori del otro lado de la línea.
—Lo de siempre. ¿Y tú qué tal?
—Todo bien, como sea el motivo de mi llamada era para invitarte a pasar el rato con Kuroneko-shi y conmigo.
—¿Solo ustedes dos? ¿No invitaste a Kirino?
—Intente llamarla, pero Kiririn-shi jamás contesto su teléfono, y no tengo el teléfono de su casa.
—Entiendo, lo siento Saori, pero creo que tendrá que ser para la próxima, ahora mismo tengo mucho que hacer y no me puedo distraer.
—Vamos, Kyousuke-shi, desde que entraste a la universidad no has hecho más que rechazar todas y cada una de las invitaciones que te hemos hecho, ya sea yo o Kuroneko. Te hara daño manejar tanto estrés.
—Supongo que podría aceptar, aun asi no podría quedarme mucho tiempo, tengo mucho por hacer.
—Bien, no hay nada que se le pueda hacer, entonces te esperamos en mi departamento. —Finalizo Saori la llamada.
En cuanto colgué me dirigí al baño para darme una ducha rápida y procedí a alistarme para salir.
Salí de casa y aborde el tren en la estación más cercana, para cerca de veinte minutos después bajar y salir de la estación de trenes, tras caminar unos minutos por la calle me encontré frente a un enorme edificio de departamentos, anteriormente ese departamento había sido de la hermana mayor de Saori, sin embargo ahora nos reunimos con frecuencia ahí. Pocos segundos después toque el timbre, Saori contesto e inmediatamente al decirle que era yo abrió la puerta principal.
—Bienvenido, Kyousuke-shi. —Saludo Saori mientras entraba en su departamento.
—¿Qué tal va todo, Saori, Kuroneko? —Pregunte al entrar.
—Te equivocas, ahora soy el ángel de la venganza, Yamineko. —Aclaro Kuroneko rápidamente.
—Muy bien, Kuroneko. —Continúe mientras tomaba asiento.— ¿Y cuál es el plan de hoy?
—Kuroneko compro unos DVD's edición especial de Maschera, planeábamos verlos juntos. —Contesto Saori.
Sin más espera la chica introdujo el DVD en el reproductor y casi instantáneamente apareció en pantalla aquel anime que tanto le gusta a Kuroneko.
—Y, ¿Qué tal se siente vivir solo, senpai? —Pregunto Kuroneko.
—No es nada del otro mundo. Por cierto no tienes por qué seguirme llamando senpai, ya no estamos en la misma escuela.
—Aun asi, sigues estando en un curso superior al mío, senpai.
—¿Qué tal va tu relación con Kiririn-shi ahora que no estás en casa? —Pregunto Saori.
—No ha cambiado en lo más mínimo, ella me sigue arrastrando a varios lugares y situaciones relacionadas con su pasatiempo muy seguido, llega a ser un tanto molesto.
—Bueno en realidad no me refería a eso, tú sabes, esa relación. —dijo Saori remarcando la palabra relación.
Para ese punto los DVD's habían pasado a segundo plano, ya que la atención se encontraba sobre mí, ambas chicas esperaban mi respuesta sin querer perder detalle.
—Bueno, lo mío con Kirino fue solo temporal, desde que nos graduamos terminamos esa relación. —Conteste con tranquilidad.
Y al terminar de decir eso la atención se volvió a enfocar en lo que se reproducía en la pantalla, la tarde transcurrió con relativa tranquilidad, las chicas y yo conversamos como hacía tiempo no hacíamos, y antes de que me diera cuenta la tarde ya estaba muy avanzada.
—Bueno, ya es un poco tarde, yo tengo mucho que hacer, por hoy me debo ir. —dije anunciando mi partida.
—Espera un momento, Kyousuke. —Pidió Kuroneko.— Quiero hablar un momento contigo.
—Claro.
La chica se acercó a mí y me tomo por el brazo, inmediatamente salimos del departamento de Saori ante la curiosa mirada de esta última.
—¿Por qué ni tu ni Kirino me dijeron nada acerca de que terminaron? —Pregunto Kuroneko con un semblante serio.
—Bueno en mi caso, yo no le vi importancia, no se la razón por la que Kirino no te dijo nada, pero simplemente termino.
—Ya veo, asi que esa fue su decisión. Entonces todo lo que hice fue… —decía Kuroneko antes de quedarse callada.
—¿Ocurre algo? —Cuestione cuando dejo de hablar.
—Nada en lo absoluto, ya puedes irte a casa. —Finalizo Kuroneko entrando nuevamente al departamento y cerrando la puerta tras de sí.
Sin mayor opción comencé mi camino hacia casa, aun asi Kuroneko me había dejado intrigado, ella podía ser rara muchas veces, aun asi eso no se sintió como una de las clásicas actuaciones de Kuroneko, más bien había sido algo como un reclamo, aunque no estoy seguro por qué razón.
—Entonces, la gente está más molesta de que termine con Kirino que por tener una relación con ella, de verdad a veces no logro entender nada de lo que pasa. —Susurre a modo de reclamo.
Rápidamente regrese a casa, en cuanto estuve en la puerta pude escuchar ruidos raros proviniendo de adentro. Sin estar seguro de que o quien era el causante de tanto ruido, me prepare y entre sigilosamente, sin embargo para mi sorpresa una vez entre pude ver a Kirino sentada en mi sillón viendo un episodio de Meruru.
— ¿Esto se volverá cotidiano? —Pregunte mientras me sentaba en el mismo sillón.
—Oh, bienvenido, no me di cuenta cuando llegaste.
—Sabes, si me mude de casa es porque quería tener algo de privacidad. —Añadí con un poco de molestia.
—¿Ah, sí? Bueno creo que te lo tengo que decir entonces. —Hablo ella tranquilamente.
—¿Decirme que? —Pregunte ligeramente nervioso.
—Mira detrás de mí.
Hice caso a sus palabras y lo que vi fueron bastantes cajas apiladas una sobre otra.
—¿Qué significa todo esto? No creas que porque te estas quedando sin espacio en casa dejare que guardes todas tus cosas aquí. —Reclame.
—No te estoy pidiendo que guardes mis cosas aquí, quiero que me ayudes a moverlas a tu habitación libre, a partir de hoy viviré aquí. —Anuncio ella.
—Y, ¿Qué te hace pensar que aceptare eso?
—No te estoy pidiendo permiso, entonces, ¿Qué esperas para empezar a llevar mis cosas?
—Al menos déjame preguntarte algo.
—Hazlo.
—¿Por qué quieres vivir aquí?
—Desde que te fuiste de la casa papá ha estado mucho más estricto, me ha estado presionando para que deje mis pasatiempos, mientras tú estabas ahí parecía que el respetaba mis gustos, pero aparentemente solo lo hacía porque tú lo habías convencido de alguna manera, yo no puedo soportarlo más, entonces recordé que tenías una habitación libre y me dije, ¿Por qué no?
—Bien, entonces comenzare a mover tus cosas. —dije mientras recordaba todo lo que había hecho para defender el pasatiempo de Kirino.
—¿En serio? ¿Puedo vivir aquí? —Pregunto ella sorprendida ante mi reacción.
—Claro puedes vivir aquí, recuerda yo te había prometido que jamás me burlaría de tus pasatiempos, además si te he ayudado tantas veces para consérvalos una vez más no me hará daño. —Conteste moviendo la primera caja.
Paso al menos una hora antes de que terminara de mover todas las cosas de Kirino.
—Probablemente será imposible que termine mi tarea. Ahora mismo me siento demasiado agotado como para poder hacer algo. —Me dije a mi mismo mientras regresaba a la sala.
—Supongo que tengo que agradecerte. —decía Kirino con un ligero sonrojo en el rostro.
—No hay problema, Kirino, tengo una pregunta.
—¿Qué pasa?
—¿Papá y mamá saben que vivirás aquí?
—Si, en un principio papá no estaba de acuerdo en que me mudara de la casa, pero en cuanto dije que vendría a vivir contigo no tuvo mayor problema, en realidad el resto de mis cosas llegaran mañana con la mudanza.
—Ya veo.
—Dijo algo como "Si Kirino esta con Kyousuke, entonces no hay de qué preocuparnos" —Continuo Kirino intentando imitar el tono de voz de papá.
—Kirino, tengo cosas por hacer, puedes tomar lo que quieras del refrigerador.
Y sin más me intente finalizar mi tarea, cosa que para ese momento parecía imposible, por un lado estaba el grado de dificultad de la misma, mi cansancio por todo lo que había hecho hasta ese momento, y por ultimo era bastante tarde.
Aun con todo en contra intente realizar aquellos problemas, con poco éxito, Kirino por su parte seguía viendo los capítulos de Meruru.
—Cómo es que puede ver esos capítulos tantas veces sin aburrirse. —Susurre.
—¡Juguemos! —Exclamo Kirino detrás de mí causando que tirara la mayoría de mis cosas al suelo.
—Kirino, tengo que terminar esto para mañana, y aun no voy ni por la mitad, de verdad apreciaría que no me distrajeras.
—Pues te he estado observando desde que comenzaste y no parece que hayas progresado demasiado, entonces pensé que tal vez te haría bien distraerte un poco. —Explico Kirino mientras me ayudaba a levantar mis cosas.
—Lo siento Kirino pero no creo que sea buena idea.
—Deberías estar agradecido de que tú linda hermana quiere que juegues con ella.
—Aun no creo que sea buena idea.
—Entonces, supongo que sabes cómo se resuelven estas cosas, y que no has hecho nada en los últimos treinta minutos solo por gusto.
Kirino sabía que me había acorralado, sabía que ya no había manera de que pudiera negarme.
—Aun si dices eso, tengo que terminar esto. —Replique esperando que cediera.
—Y supongo que si te les quedas viendo fijamente aprenderás como resolverlos. ¿O me equivoco? —Continúo ella.— Yo solo quiero ayudarte, y tal vez si te distraes un poco puedas recordar cómo resolverlos cuando vuelvas.
—Y, ¿Qué quieres jugar? —Pregunte resignándome.
Kirino se rio como solía hacerlo para inmediatamente sacar su consola portátil de su mochila.
—¡God Eater! —Grito mi hermana frente a mí.
Y accediendo una vez más a sus caprichos me dirigí a mí a habitación para tomar mi propia consola.
Una vez comenzamos a jugar pude darme cuenta de que el estilo de juego de Kirino seguía siendo exactamente el mismo de siempre, se lanzaba sin pensar a hacia los enemigos lo que causo que muchas veces tuviera que arriesgar la vida de mi personaje para salvarla a ella, fallando muchas veces en el intento, ganándome sus reclamos aun si todo había sido por su causa.
—Debes concentrarte más, no es posible que un enemigo tan simple nos esté venciendo. —Reclamo Kirino.
—¿Qué estás diciendo? Que esto esté pasando es tu culpa. —Replique yo.
—¿Mi culpa?, si tu tuvieras un idea de cómo jugar no hubiéramos muerto ni la mitad de las veces.
—Entonces supongo que la mejor manera de hacer es sin pensar ni un momento y lanzarme hacia el enemigo de cabeza, aun cuando es notorio que dicho enemigo es más fuerte que yo.
La cara de Kirino mostraba molestia, aun así al verla no pude evitar reír de manera un poco exagerada.
—¿De qué crees que te ríes? —Pregunto ella bastante irritada.
—Pues al estar en esta situación recordé por todo lo que pasamos antes.
—Ya… ya veo. —Susurro ella.
—Bueno Kirino, creo que debemos dejarlo por hoy. —dije mientras acariciaba su cabeza.
—¡Qué asco! Quítame tus manos de encima, o le diré a Ayase.
Una sonrisa se dibujó en mi rostro cuando Kirino termino de hablar.
—Sí, sí. —Replique yo accediendo a sus peticiones.
Deje la consola sobre la mesa y me dirigí hacia la cocina.
—Kirino, ¿quieres algo de comer antes de dormir?
—No, estoy bien.
Al escuchar la respuesta prepare algo para mí y lo comí rápidamente, una vez salí me encontré con Kirino quien continuaba jugando.
—Kirino ya es un poco tarde, deberíamos ir a dormir. —Sugerí.
—Está bien pero, no tengo en donde dormir.
—Bueno por esta noche te dejare dormir en mi cama, yo me quedare aquí.
Todo eso me sonaba bastante familiar.
—Entonces, me iré a poner el pijama y regresare a despedirme. —Finalizo ella dirigiéndose a mi habitación.
Mientras tanto yo que me quede en la sala, la conversación que había tenido en la mañana con Ayase regresaba a mi mente, y ahora que tendría a Kirino en casa todos los días mantener mi promesa seria todavía más difícil.
—¿Qué debería hacer ahora? —Me cuestione viendo hacia el techo.
El pasatiempo de Kirino desde que lo descubrí no había hecho más que traerme problemas, aun así gracias a eso fue que pude volverme a acercar a mi hermana después de tantos años de ignorarnos, y pronto ese pasatiempo se convirtió en el catalizador que me llevo a descubrir nuevos sentimientos por Kirino, estos sentimientos ahora debían ser enterrados y olvidados, después de todo Kirino y yo lo prometimos, volveríamos a ser hermanos normales.
—No es posible que mi hermana menor sea tan linda. —Me dije a mi mismo recordando los acontecimientos con Kirino.
Poco después escuche que la puerta de mi habitación se abría e inmediatamente después los pasos de Kirino retumbaron por el pasillo.
Pocos segundos después Kirino ya se encontraba frente a mí.
—Oye. —dijo Kirino sentándose a mi lado en el sofá que me encontraba.
—¿Qué pasa? —Pregunte yo.
—Lo he estado pensando.
Me limite a mirarla sin hacer más preguntas.
—A partir de hoy vamos a vivir juntos nuevamente, ¿no es así? —Cuestiono ella.
—Así es, ¿Qué con eso?
—Rompamos nuestra promesa. —Finalizo Kirino viéndome directo a los ojos.
/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/
Bueno algunos habrán notado que en este fic menciono acontecimientos o elementos de la novela visual de psp, así que si no la han jugado puede que se lleven uno que otro spoiler.
Como sea aquí termina el capítulo, volveré la próxima semana con otro o puede que antes, esta historia la actualizare conforme vaya terminando los capítulos, hasta entonces cuídense.
