Resistiendo El Deseo
-. V-veras yo..- intente decir pero estaba demasiado cerca de mis labios que no podía unir algo coherente. Parkinson apártate- grito mi conciencia- ¡huye!
- Veamos si realmente te has olvido de mi Pansy- susurro con maldad y antes de que pudiera reaccionar me beso, ¡Y que beso! Estaba lleno de enojo, pasión y lujuria, era tan intenso que sentía que en cualquier momento me derretiría por el calor que emanaba, ¡Dios Santo! Si no me tuviera agarrada y pegada a él estoy segura de que mis piernas no soportarían mi peso. Nadie jamás me había besado así desde que lo conocí y aunque nunca tuve amantes como le hice creer, si había besado algunos hombres pero nada se comparaba con esto. Podrían estar pasando segundos, minutos y hasta horas pero a mí no me importaba, lo único que me interesaba eran las sensaciones que me estaba haciendo sentir. No fui consciente de nada hasta que sentí su mano bajar a mi trasero en ese momento fue que reaccione.
- Suéltame- le dije mientras lo empujaba. ¿Cómo había podido dejarme llevar?- nunca me vuelvas a tocar- le advertí enfurecida, quería gritarle, golpearlo y mucho más pero estaba molesta conmigo misma más que con él.
- No parecías querer eso antes- contesto con sorna haciéndome sonrojar- de hecho, puedo asegurar que lo último que querías era que te dejara de tocar- sonrió con arrogancia, esto era más de lo que podía tolerar quería quitarle esa sonrisa de la cara y así lo hice.
- Idiota- le grite al mismo tiempo que le di una cachetada, me miro sorprendido por mi reacción, no se lo espera y antes de que dijera algo salí como alma que lleva el diablo de su oficina, muchos de mis compañeros me miraron extrañados estoy segura de que parecía una loca pero no me importaba, yo solo quería huir de ahí.
Termine en el baño del tercer piso, cerré la puerta con seguro y me mire al espejo, tenía lo labios rojo e hinchados, el pelo completamente desordenado y estaba respirando con dificultad y estaba segura de que no había sido por la carrera que pegue hasta aquí si no por lo que sucedió hace unos instantes en la oficina de Potter. ¡Dios mío! ¿Por qué no había huido cuando todavía tenía oportunidad? Peor aún ¿Por qué demonios le permití que me besara?, es que acaso no había aprendido nada después de lo que paso hace 7 años cuando me dejo al final del verano sola y con el corazón hecho trizas. Idiota, idiota, idiota- me repetí una y otra vez eso es lo que yo era, una gran e inmensa idiota ¿Sería tan malo si me golpeaba contra la pared?
No podía olvidar lo que pase todo este tiempo antes de llegar aquí, todos los problemas, los trabajos que tuve que hacer, mi embarazo Un momento.. ¡James!. Se me había olvidado por un instante que él era el padre de James, ¿debería decirle a ese imbécil que tuve un hijo y que es de él pero? realmente no se lo merecía después de cómo me trato en su oficina, en definitiva no merecía saberlo si lo que paso ese verano fue juego para él como me lo demostró, así que no se lo diría, mi hijo y yo hemos salido adelante sin ese idiota, no lo necesitamos ahora.
Al final volví al departamento de diseño luego de tranquilizarme casi por completo y arreglar mi desastroso aspecto, todos los del equipo me miraban y hablaban entre ellos pero nadie se atrevía a preguntarme qué había ocurrido en la oficina de Potter.
-¿Dónde se encontraba señorita Parkinson?- pregunto Harry con voz demandante. Pues estaba en el baño ocultándome porque resulta que usted no es más que un imbécil que cree que porque alguna vez me desvivía por usted, todavía seguiría siendo la misma idiota de antes- pensé con sarcasmo.- lleva una hora desaparecida- reclamo, ¿tanto había demorado? A mi me parecieron minutos.
- No me sentía bien señor por lo que estaba en el baño- le conteste lo más serena que pude, intentando que mi voz sonara segura.
- Entiendo- acepto- pero la próxima vez avise por favor, creí que le paso algo- sonaba un poco preocupado aunque su tono de voz no dejo de ser firme. ¿Preocupado? ¡JA! Que buen chiste- hablo mí conciencia
- No volverá a suceder- le asegure, el asintió mirándome para después dirigirse a su oficina. No lo volvimos a ver en lo que quedo de la jornada y yo lo agradecí, sinceramente no estaba con el estado de ánimo para soportarlo y fingir que nada había sucedido. Solo esperaba que el no volviera a mencionar nada ni tratara de hacer algo otra vez.
Si en algún momento de ese día llegue a pensar que después de lo que había sucedido en su oficina haría que él no hiciera nada estaba completa y totalmente equivocada, había pasado las dos semana más infernales de mi vida, no hubo un momento en que no intentara que quedáramos solos y cuando lo lograba no hacía más que insinuarme todas y cada una de las cosas que habíamos vivido juntos hace 7 años y aunque trataba de resistirme a cada una de ellas recordándome una y mil veces que era un bastardo, arrogante y que no debía sucumbir a su mirada penetrante y su cuerpo de Dios Griego, el muy maldito todavía hacía estragos en mi cuerpo con solo una mirada igual que como lo hacía cuando tenía 19 años, todavía me acuerdo de la vez que termino convenciéndome para hacerlo en el baño de un restaurante.
Flashback
Dos pelinegros estaban sentados en un restaurante hablando tranquilamente mientras esperaban la llegada del postre, acababan de comer el plato fuerte.
.- Gracias de nuevo por traerme a este lugar Harry, es hermoso- agradeció la pelinegra a su acompañante.
-. No tienes que agradecer princesa- le contesto- sabía que te iba a gustar- sonrió.
- Gustarme es poco- exclamo- me encanta, no es muy lujoso pero tiene un ambiente acogedor que me tiene enamorada.
- Cuidado Pans no querrás que me ponga celoso- contesto divertido haciendo reír a la pelinegra.
A los pocos minutos llego el postre. Pansy había pedido un Pudin de chocolate y Harry un tiramisu.
-¡Mmmm!- saboreo Pansy en pudin sin saber lo que causaba con sus expresiones y sonidos- esto esta exquisito Harry- sugirió mirándolo.
- No gracias preciosa, me gusta más verte comerlo- le contesto dejando a la pelinegra confundida, más esta solo se encogió de hombros y prosiguió a seguir degustando su postre. A medida de que comía el pudin comenzaba a excitar a Harry debido a sus múltiples expresiones y sonido de placer.
- Dios como me gustaría escucharte hacer esos sonidos pero en otra circunstancia- exclamo el pelinegro llamando la atención de Pansy haciendo que esta lo mirara a los ojos que estaban oscuros por el deseo- Me estas volviendo loco princesa.
- De que hablas Harry- pregunto confundida.
- A que gracias a tus sonidos de placer quisiera que no hubiera nadie para poder arrancarte la ropa y hacerte el amor aquí mismo- le contesto excitado.
- ¡Harry!- lo regaño azorada y avergonzada.
- No te avergüences mi amor- sonrió- eso es normal, estoy seguro que podríamos hacerlo en el baño de este lugar, nadie se daría cuenta.
- Por Dios Harry- exclamo sonrojada- dejar de decir esas cosas.
- Que tiene de malo- exclamo él- es que acaso no me deseas tu también a mí, no te gustaría que recorriera tu piel y saborearte toda, besar tu hermosos pezones y hacerte gemir de placer- a cada palabra que él decía Pansy se excitaba más aunque se lo diría.
- Harry- gimió ella mientras sus ojos se oscurecían.
- Ves tú también lo deseas- susurro con voz seductora- deseo tanto probar tu coño y escucharte rogar por más, que me supliques por estar dentro de ti…- Harry iba proseguir cuando llego el mesero que gracias Dios no había escuchado nada arruinando la atmosfera.
- Desean algo más- pregunto el mesero.
- Y-y-yo ya vuelvo- Pansy se levanto rápidamente y se dirigió a los baños, en otro momento Harry hubiera tomado eso como una insinuación
- No gracias- contesto Harry secamente y frustrado haciendo que el mesero se fuera.
Mientras en los baños Pansy respiraba entrecortadamente y trataba de serenarse, se había estado dejando llevar por las palabras del pelinegro y eso no lo podía permitir ¡Estaban en un lugar público!, ella seguía cavilando cosas sobre lo indebido y la moral cuando alguien le susurro al oído.
-No estarás escondiéndote de mí ¿verdad?- pegunto Harry cerca de su oído, logrando que pansy temblara- todavía no hemos terminado lo anterior- le dijo besando su cuello.
- Harry estamos en un lugar público- le recordó entre suspiros- no podemos hacer esto- dijo tratando de convencerse a sí misma más que al pelinegro.
- Eso no importa mi pequeña hechicera- susurro volteándola- déjate llevar por el placer- termino besándola con pasión al mismo tiempo que le tocaba los senos logrando que la pelinegra se olvidara de todo a su alrededor y sucumbiera a sus deseos.
Fin del flashback
Y así como lo hizo esa vez, había intentando seducirme con sus palabras sucias, sabiendo como lograban excitarme pero nunca cedía a su deseo y por sobre todo a mí placer, sabía que sí lo hacía jamás podría salir de sus brazos, de sus agarras. Por lo que además de tratar de evitar quedarme a solas con él, evitaba el máximo el contacto físico, no me fiaba de mi misma si él me llegase a tocar más de lo debido, si no me prevenía sucumbiría a sus deseos sin oponer resistencia. Si él era el único que sabe como excitarme, como y donde tocarme para que yo rogara y suplicara por más, así que no, no podía permitirle más de lo debido.
-Parkinson- grito mientras venía hacía mi, había logrado evitarlo la mayor parte de los días y eso lo tenía frustrado. Mierda, ya es hora de que me vaya o no sería capaz de pensar con sentido común cerca de él.
N/A: el cap me quedo un poco corto, pero espero que les guste, muchas gracias por su reviews
