Después de la locura viene la calma… ¿O no? Parte 1.

-. Yo pues… esto… normal- balbuceo.

-¿Normal?- cuestione enarcando una ceja, normal mis polainas.

- Si, normal- asintió varias veces mirando a otro lado- ter-termine mi trabajo y me fui a mi casa, estaba cansada- termino nerviosa.

- ¿Y Malfoy no te dijo nada?-pregunte, casi indignada.

- No, yo… él, él, él… se fue temprano y yo… yo pues no lo vi más- contesto nerviosa mientras se mordía el labio, sí, Hermione era una malísima mentirosa pero por el momento lo dejaría pasar por lo que me gire hacía Ginny.

- y a ti Ginny ¿Cómo te fue?- ahora solo me faltaban las gafas, una libreta y un papel, ah y el sofá donde se acuestan los pacientes.

- Pues, normal también- ok si no le creía a Herms, muchos menos le creería a ella- termine… termine mis cosas y, y, y me fui a casa sola, completamente sola-contesto, bien eso era extraño ¿Por qué recalcaba el sola?

- ¿Y Zabinni? ¿Qué paso con él?- cuestione

- Él, él…. Él se fue para…. Para su casa él solo, totalmente solo, sin ninguna compañía y para su casa- Ginny se habrá dado cuenta de que recalco el "solo" y "su", lo dudo, pero eso está muy extraño, ayer paso algo más y lo voy averiguar pero mientras la dejare descansar.

- Bueno- acepte no convencida- Luna- me gire hacia ella- primero lo primero, quién ese "Teo" por el que suspirabas.

- Yo no suspiraba por él- refuto

- Aja y yo soy la reina de Saba.

- Es verdad, yo no suspiraba por él-reclamo- yo… mmm… estaba frustrada, eso, frustrada porque… emmm… este… él es un vecino, si eso, un vecino de mi edificio que pone música muy fuerte y no… no me dejo dormir mucho anoche-finalizo con una sonrisa nerviosa, si es que se lo podía llamar a eso sonrisa. ¡Dios! Esa historia no se le creería ni el más ingenuo.

- Ok, está bien- acepte- ahora sí, a lo que vinimos- empecé- me imagino que ayer le terminaste de decir lo que tenías que decirle al idiota de Nott o ¿me equivoco?- pregunte.

- No, si, pues veras… esto de decirle, decirle no pude, bueno no exactamente- contesto. ¡Ja! por fin una que por fin soltaría la sopa.

- Explícate-

- Pues yo… veras, es que… veras cuando iba a… a decirle lo, lo llamo el señor Black y…. y este no le pude decir- La mire con la boca abierta, quizás esta no fue la peor de las mentiras, pero seguía sin ser buena. ¿Dónde habían quedado esas buenas inventoras de mentiras que se suponían eran mis amigas?-sabes, me retracto de lo dije con la pelirroja, a ellas también se les esfuma la materia gris igual que a ti- ¡Uff! Por mucho que odie a mi conciencia tendría que darle la razón.

Cerre la boca lentamente luego que reaccionara de la impresión, las observe fijamente una por una, estaban con los nervios a flor de piel, casi al borde de comerse las uñas o ponerse a gritar bajo mi mirada, si jugaba bien mis cartas y apretaba algunos botones lograría que al menos una empezara hablar o si la suerte estaba de mi parte lo harían todas al mismo tiempo. Después de pensar con cuidado y mirarlas con una sonrisa del gato chesire martirizándolas un poco más, abrí mi boca para hablar cuando fui interrumpida por tres gritos diferentes.

-. Me le declare a Draco/ Bese a Teo/ Me acosté con Zabinni/- gritaron las tres al mismo tiempo haciendo que sonriera y casi me dejaran sorda. ¡Por fin! Ahora podre saber cómo empezó y termino todo, la declaración de Herms, el beso de luna con Nott y el acoston de Ginny con Blai… ¿Qué Carajos?, dirigí mi mirada a Ginny con los ojos abierto como platos.

- ¿Qué demonios dijiste?- pregunte todavía procesando todo.

- Eeeeeh… que me acosté con Blaise – respondió con timidez.

- ¿Y cómo carajos te acóstate con Blaise?- exclame aún en mi estado de shock.

- Pues veras, cuando un hombre y una mujer…- la interrumpí

- No estoy hablando del discurso de los pájaros y las abejas- aclare frustrada- lo que quiero saber es ¿Por qué diablos te acostaste con Blaise Zabinni?

- Ah que era eso- hablo moviendo su mano con indiferencia.

- No te hagas la indiferente conmigo- acuse- mejor empieza hablar rápido que después de ti, Lu y Herms tienen también mucho que explicar- las nombradas tragaron saliva y Ginny suspiro, sentí que estaba pasando de psicóloga a policía mala y ahora solo me faltaban unas esposas y una linterna para interrogar al criminal.

- Bueno- empezó- todo comenzó cuando llegue a mi departamento y me encontré con una imagen que desearía no haber visto…

Flashback

Ginny Weasley se encontraba en el departamento de comunicación mirando en todas las direcciones para ver si se encontraba a su jefe Blaise Zabinni, no tenía ganas de encontrárselo luego de lo que sucedió en la reunión esa mañana por lo que quería cerciorarse de que no estuviera cerca.

-. Melissa dime por favor que el imbécil de Zabinni no está por aquí- dijo la pelirroja a una de sus compañeras quien la miraba divertida.

- No te preocupes Ginny, no ha llegado todavía de su descanso- le contesto- no me digas que estas nerviosa por como lo traste en la reunión- pregunto curiosa.

- ¿Nerviosa? ¿Yo? Pensé que me conocías más Mel- contesto- solo qué no quiero encontrármelo porque de seguro terminaría por darle unos buenos golpes en su "magnifica" cara- su compañera se río al escucharla decir la palabra Magnifica con tanto sarcasmo.

-¡Dios Ginny! Eres un caso- hablo cuando se recupero de su ataque de risa- pero aun no entiendo por qué le has pegado.

- Realmente quieres saber- pregunto mientras recogía un folder de su escritorio que todavía tenía que entregar al departamento de recursos humanos ya que el día anterior se le había olvidado.

- Claro que si- confirmo- nadie desde que estoy trabajando aquí ha golpeado al señor Zabinni- pensó por un momento- bueno, ninguna mujer.

- Nadie le ha pegado, porque no han tenido las suficientes agallas- contesto mientras caminaban rumbo al ascensor- además de que se lo merecía por ser un idiota, imbécil, oportunista, mu….- las palabras murieron en su boca cuando al abrirse el ascensor se encontró con lo último que hubiese querido ver. Blaise Zabinni se encontraba arrinconado a una hermosa rubia que tenía la falda más arriba de medio mulso y las manos del moreno debajo de ella además de sus labios en el cuello de la mujer quien respiraba entrecortadamente.

Ginny se encontraba sin palabras y preguntándose por qué su estúpido corazón le dolía el ver la escena enfrente de ella si se suponía que no sentía nada por el estúpido que protagonizaba eso. Pero muy en el fondo sabía que eso no era cierto, que el dolor en corazón y el nudo que se formo en su garganta era porque de alguna manera el moreno había logrado meterse así fuese un poco bajo su piel. Tomando toda su fuerza de voluntad se trago el nudo que no la dejaba respirar y aclaro su garganta llamando la atención de las dos personas dentro del ascensor.

-. Por esto Mel es que el Señor Zabinni se merece la cachetada que le di y mucho más- hablo la pelirroja antes de dirigirse a las escaleras intentando salir lo más rápido posible del lugar.

- Ginny espera- Grito Blaise intentando alcanzar a la pelirroja- puedo explicar…- intento hablar pero fue interrumpido por Ginny.

- No tiene que explicarme nada señor Zabinni- aclaro- lo que haga con su vida o con quien se acueste no es problema mío- contesto sin volverse a mirarlo- y le pido por favor que me llame señorita Weasley- recalco antes de caminar como alma que lleva el diablo por las escaleras.

Y siguieron así toda la jornada de trabajo. Blaise tratando de acercarse a Ginny para explicarse y disculparse por su comportamiento mientras ella lo evitaba a toda costa poniendo cualquier excusa de por medio para no tener que enfrentarlo y lo había logrado casi completamente hasta que llego la hora de salida y no tuvo más que enfrentarlo.

-. Ginny necesito que hablemos- hablo Blaise al momento de agarrala por el brazo cuando se disponía a irse.

- Usted y yo no tenemos nada de qué hablar señor- le contesto- y por si lo ha olvidado le he pedí que me llame Señorita Weasley.

- No lo he olvidado que tengo que hablar contigo- exclamo frustrado- tengo que explicarte lo que paso en el ascensor.

- Usted no tiene que explicarme nada- aclaro la pelirroja- lo que paso en el ascensor es su vida y con ella puede hacer lo que se le dé la gana.

- Por Dios Ginny dejame explicarte- alzo la voz cada vez más molesto y frustrando llamando la atención de los empleados que se encontraban cerca- no es lo que parecía

- No es lo que parecía- Ginny casi grito enfadada ¿Cómo podía ser tan descarado?- discúlpeme si me equívoco pero el tener una rubia debajo suyo con sus manos debajo de su falda y besándole el cuello, es la imagen perfecta de que se quiere tener sexo.

- Si, No- gritó. El moreno no sabía que decir la escena que ella vio no era la mejor- Dios Ginny dejame hablar para que me entiendas.

- Yo entiendo perfectamente y tengo todo muy claro- exclamo. A esas alturas tenían bastante gente arremolinada a su alrededor- yo sé perfectamente quien eres, así que ahórrate tus explicaciones.

- Por Dios Ginebra escúchame- exclamo Blaise frustrado, seguía intentado que la pelirroja lo escuchara pero esta no quería.

- No me llames así- chillo Ginny- y no te voy a escuchar nada- siguió- además que me dirás, si solo eres un playboy que quiere llevarse a cuanta escoba con falda que ve- exclamo- estoy segura que si llego solo a tocarte allí abajo con el dedo me daría herpes

Eso había sido un golpe bajo y ella lo sabía, pero Zabinni se lo merecía

-Demonios Ginny- grito frustrado Zabinni- escúchame eso no es así.

- Entonces cómo es?- Pregunto Ginny molesta- si lo que dije es verdad, no eres más que un imbécil que se acuesta con cualquiera, eres un gig…-

- Maldita sea Weasley, no me he acostado con nadie desde que te conocí hace año y medio- grito Blaise interrumpiendo a la pelirroja que lo miraba sorprendida por su confesión- no dejas de estar en mi mente, eres la única mujer que me hace frente y me ha rechazado- exclamo- al principio solo era un juego para que cayeras, ¡Pero Diablos! Me termino enamorando tu actitud- término dejando no solo a la pelirroja con la boca abierta si no también a todos los que se encontraban en el lugar viendo la escena. Después de unos minutos que al moreno le parecieron horas Ginny se recupero de su estupor.

- Si es así entonces porque estabas encima de tipa esa en el ascensor- interroga Ginny aún molesta recordando cuando lo vio esa tarde.

- Eso he intentado explicarte- suspiro- mira, para mí es muy difícil estar colgado de una sola mujer cuando nunca he sido así, por lo que nunca he sabido como acercarme a ti de la manera en que no me comporte como un idiota- explico- y lo que viste hoy, ha sido una de las maneras en que manejo el rechazo, quería que te sintieras como me sentí yo cuando me pegaste pero cuando te vi afuera del ascensor me sentí el peor bastardo del mundo y quise golpearme a mi mismo.

- Eres un idiota- exclamo Ginny entre molesta y conmovida sin saber qué hacer. Ella sabía que le gustaba pero no estaba segura si podía aceptarlo de buenas a primera. Se miraron el uno al otro sin decir nada perdidos en sus pensamientos casi hipnotizados cuando escucharon..

- Besala, besala, besala- decían todos los empleados que estaban viéndolos haciendo que se percataran que no estaban solos.

- Desde cuando estan ahí- pregunto Ginny avergonzada.

- Desde que empezaron los gritos- contesto tímidamente una mujer logrando que Blaise y Ginny se pusieran rojos, la pelirroja por vergüenza y el moreno por molestía al enterarse que habían escuchado todo lo que había dicho.

- Pues ya no hay nada más que ver así que fuera- hablo con voz dura el moreno.

- Pero..- intento hablar un joven pero fue interrumpido.

- Dije fuera- rugió Blaise logrando que todos salieran corriendo algo asustados. Después de asegurarse que todos se habían volteo su vista hacía Ginny y pregunto- ¿Qué tal si sigo su sugerencia?- haciendo reir a la prelirroja.

- Pense que te había molestado lo que dijeron- comento mientras se acercaba a Blaise.

- Nah, me molestaba que estuvieran viendo- contesto al mismo tiempo que la abrazaba por la cintura y se inclinaba cerca de sus labio- no quiero que nadie vea lo que vas a disfrutar- susurro antes de besarla con pasión arrinconándola a la pared detrás de ella mientras se pegaba su delicioso cuerpo.

Ginny estaba en las nubes, nadie podía besar así de bien debería ser un pecado pensó. Jamás la habían besado de esa manera, con tanta pasión y deseo, lo sintió acariciar sus curvas mientras bajaba hasta su trasero pero no le importo, por el contrario ansiaba más, quería que la tocara por completo, la besara en todos lados. Sintió al moreno pasar la lengua por sus labios pidiendo permiso y ella lo dejo entrar. Blaise paso sus manos ansiosamente por su trasero masajeándolo queriendo sentirla más, la tomo de sus piernas al tiempo que la alzaba logrando que enroscara sus piernas alrededor de su cintura, molió su erección contra su coño para que pudiese sentir lo ansioso que esta por estar dentro ella y hacerla gritar de placer. Tan concentrados estaban que no notaron que alguien los veía emocionado y Harry Potter entraba al departamento.

El pelinegro al ver la escena de eso dos decidió acercarse a la persona que los observaba sin inmutarse.

-Sirius- hablo Harry llamando la atención de su padrino- Por qué demonios te quedas viendo a ese par y no haces nada- le pregunto molesto.

- Harry, Harry, Harry, cálmate- le dijo- estoy disfrutando del espectáculo, esa pelirroja es ardiente si vieras como…- iba a seguir pero la mirada de su ahijado lo callo. Harry lo miro un momento más antes de dirigirse a la pareja.

- Zabinni, pelirroja- Grito Harry logrando llamar la atención de los nombrados causando que se separaran- Blaise a mi me importa muy poco a quien te folles pero si lo vas hacer hazlo fuera de la oficina- exclamo mientras el par lo miraba avergonzados y el moreno intentaba tapar a Ginny a pesar de que todavía estaban con sus ropas.

- Déjalos Harry que el espectáculo esta buenísimo- hablo Sirius.

- Cállate y vete Sirius- Ladro Harry- en cuanto a ustedes dos lárguense de aquí- demando al momento de irse del lugar para subir por las escaleras.

Salieron lo más rápido que pudieron del departamento después de ser descubierto hasta llegar al estacionamiento del edificio donde pararon, se miraron a los ojos para después reírse de lo que había pasado, solo ellos se arriesgarían a tener sexo en la oficina sin importa si los encontraban.

-. Entonces…- hablo Blaise. No sabía que decir y ni como debía actuar, sabía que quería seguir lo que habían empezado pero no estaba seguro si ella penaba lo mismo.

- ¿Tu apartamento o el mío?- pregunto Ginny sorprendiéndolo y sacándole una sonrisa. ¡Dios! Como le encantaba esta mujer.

- La tuya- respondió mientras le ayudaba a montarse a su carro. Manejo como alma que lleva el diablo siguiendo las indicaciones de la pelirroja. Quería llegar lo más rápido posible para poder estar dentro de ella.

Cuando llegaron al apartamento Blaise no le dio la oportunidad de nada cuando la tenía pegada contra la pared besándola con deseo y lujuria arrancándole suspiros de placer. Dejo sus labios para besar la blanca piel de su cuello provocando que gimiera, sin dejar sus manos quietas paso sus dedos por debajo de su blusa subiendo lentamente hasta la altura de sus seno masajeándolos por encima del brasier. Sin quedarse atrás Ginny paso sus manos desde su cuello hasta sus abdominales tocando todo cuanto podía desabrochando rápidamente su camisa al mismo tiempo que le quitaba la blusa. El moreno apretó los muslos de Ginny alzándola para que envolviera sus piernas alrededor de su cintura quería sentirla por completo por lo que separándose un poco de Ginny pregunto.

-¿El cuarto?-

- Esta muy lejos- contesto jadeando Ginny besándolo nuevamente y apretándolo más aún a su cuerpo si es que era posible. Molió fervientemente sobre la erección del moreno incitándolo a quitarle toda su ropa para poder sentirlo sin problemas. Blaise no necesito más indicaciones la acostó sobre el suelo desabrochando su brasier admirando sus pechos suaves y turgentes, deseaba tanto probarlos y así lo hizo. Lamio lentamente el pico rosáceo de su seno derecho mientras masajeaba el otro con ternura haciendo gemir a Ginny, duro unos minutos mimando, mordisqueando y lamiendo hasta dejar completamente el pezón completamente rojo y duro para pasar a darle el mismo trato al otro.

- Mmm… Blasise- gimió Ginny- por favor.

Sin hacer caso de su suplica el moreno siguió besando su pezón hasta dejarlo totalmente erecto señalando hacía el, bajo poco a poco hacía dejando un rastro de besos por cada centímetro de su piel, metió la lengua en su ombligo e hizo círculos en él haciéndola arquear. Desabrocho el pantalón para meter sus manos entre sus piernas tocando ligeramente sobres sus bragas pero haciendo la suficiente presión sobre su clítoris.

-. Por favor Blaise- rogo Ginny.

- ¿Por favor qué?- pregunto maliciosamente, encantando con la visión de ella debajo de él rogando y con los ojos nublados por el deseo.

- Deja.. aahh.. de jugar… Ahhh… conmigo- suplico mientras el bajaba lentamente su pantalón y la dejo solo en bragas.

- No hasta que me digas que quieres- contesto besando la cara interna de su muslo subiendo lentamente hasta llegar a su….

Fin de flashback

-. Ginny- gritamos todas interrumpiendo su relato, estábamos rojas, Ginny definitivamente no tenía vergüenza.

- ¿Qué?- pregunto haciéndose la inocente.

- ¿Cómo puedes hablar de esas cosas así como así?- pregunto Herms tan roja como el pelo de la pelirroja.

- Oh por favor, como si ustedes no supieran que es y como se hace el sexo- exclamo tranquila. ¡Dios! Esta mujer nos haría morir de vergüenza algún.

- Si, pero yo solo quería porque jodida razón terminaron acostándose, no cómo fue exactamente su noche de sexo- aclare avergonzada y molesta.

- Mojigatas- exclamo mi amiga. Tenía tantas ganas de golpearla.

- No te golpeo sinceramente no sé porque- hable cansada.

- Porque me quieres- respondió feliz- además no sé de qué se escandalizan si lo malo no fue acostarme con él, después de todo folla como no se lo imaginan- estuvimos a punto de gritarle pero se nos adelanto- el problema fue que lo deje solo en mi casa en mi cama esta mañana sin despedirme.

- ¡Qué hiciste qué!- casi gritamos todas al mismo tiempo.