Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, les pertenecen a Tadatoshi Fujimaki. Cualquier modificación a su idea original es para el abuso del entretenimiento mío y el de ustedes lectores.
N.T:Hola mis amores, ¿cómo han estado? ¿Bien? ¿Mal? ¿Felices por todo el material nuevo para shippear? Sí que hay mucho Feeling en esta temporada y aún falta por estrenarse. Fujoshiando con Love Stage!, shippeando en Free! E.S, sufriendo con la censura de Dramatical Murder, fanserviceando con Kuroshitsuji: Book of circus, emocionada con Ao Haru Ride.
Sean bienvenidos/as Criaturitas marvadas a este proyecto. Espero que les guste y no sé, no lanzarme tomatazos en caso de que no, whatever, gracias por apoyar. *Se inclina en una reverencia como Sebastian Michaelis*
Bueno, menos bla bla bla y disfruten del fic c:.
Cuando empecé a tomar conciencia todo mi cuerpo dolía, claro, debía tomar en cuenta el hecho de que fue un viaje muy largo de América a Japón. Sentía sus brazos sujetándome fuerte por la cintura, evitando que pudiera moverme en un agarre posesivo; nuestras piernas entrelazadas y mi rostro en su pecho, son las cosas que amo de despertar con él. Intenté moverme para poder tomar una ducha y bajar a desayunar, había unas cuantas cosas que quería hacer antes de que su equipo llegara. Hizo más presión en su agarre y una de sus manos bajo a mis glúteos
-No intentes moverte, todavía no es hora para que te levantes, no es como si tuvieras algo que hacer de todos modos. El almuerzo será traído a tu habitación mientras te preparan el baño.
-¿Almuerzo?-dije restregando mis ojos. Supongo que el cambio de horario me está afectando
-Es un poco pasado de medio día, no intente despertarte antes ya que estabas cansada por el viaje –me separe un poco de él y lo observe de pies a cabeza; no tenia puesta su pijama, sino, lo que el consideraría perfecto para recibir unas visitas y sus calcetines puestos. Solté una pequeña risa y lo observe a los ojos. Sus ojos me observaban fijamente y no estaba preparada para lo que diría después
-Solo pueden verme a los ojos aquellos que me sirven, pero por alguna razón contigo es diferente, todo acerca de ti es diferente. –dijo acariciando un poco mi cabello –Mi equipo no tarda en llegar, como jugaremos un pequeño juego, quiero que los observes, después de todo aunque lo odies tu vida gira alrededor de basquetbol y tienes buenos ojos cuando se trata de los jugadores
-Quiero tener el almuerzo junto contigo, sei-chan –dije acomodándome en su pecho.
-Aunque me fascina la idea, tengo que declinarla –dijo separándose de mí y poniéndose de pie para salir de la habitación –La señora Fujisaki vendrá con tu almuerzo y a prepararte el baño, cuando termines pídele que te acompañe hasta el jardín trasero, hasta entonces –dijo para cerrar la puerta. Luego de unos minutos de Akashi salir de la habitación la señora Fujisaki entra a ella con una bandeja con mi almuerzo y una de sus cálidas sonrisas, las palabras no fueron necesarias debido al tiempo que tenemos conociéndonos ; dejó almuerzo en una de las mesas de noche y se dirigió al baño, del cual salió varios minutos después .
-Haru, tu baño está preparado, toma un baño de burbujas mientras escojo tu atuendo de hoy, no te preocupes, el joven amo ya me dijo como deberías vestir –dijo sonriendo para luego dirigirse al armario y comenzar a buscar algo en especifico, aunque yo no recuerdo haber desempacado mis cosas, pero bueno. Me dirigí al baño y al momento de entrar en la tina me sentía en el cielo, los baños de burbujas de la señora Fujisaki son los mejores, no importa a qué hora lo tomes, pueden lograr hacer que te sientas genial. Después de unos minutos salí del baño con solo una toalla abrazando mi cuerpo, la señora Fujisaki no se encontraba en la habitación, en su lugar se encontraba Akashi, este me observaba como si fuera el emperador y yo no era más que una simple persona que el observa desde su trono, esa pequeña mueca en su rostro, símbolo de superioridad de su parte y esa mirada gélida me hacían pensar que sucedió con el viejo Akashi.
-El equipo de baloncesto ya ha llegado y están calentando en el jardín trasero, te sugiero que termines de vestirte rápido –dijo extendiendo su mano en señal de que debía tomarla; obedecí sin pensarlo dos veces y sujeté su mano, ya había experimentado la ira de Akashi una vez y era algo que no quería volver a sentir. Su mano acariciaba gentilmente la mía mientras sonreía –espero que esta vez puedas comportarte y no digas ningún comentario fuera de lugar –dijo haciendo presión en mi mano haciendo que callera de rodillas con un pequeño grito de dolor –creo que en aquella ocasión fui bastante claro, mis órdenes son absolutas y tu no obedeciste –con su mano libre tomo fuertemente mi barbilla, forzándome a que lo mirara a los ojos –Al parecer lo único bien que puedes hacer es estar de rodillas como la cualquiera que eres, imagino que es una posición que dominas naturalmente –dijo haciendo más presión en mi barbilla –mas te vale estar preparada en diez minutos y estar en el jardín trasero en uno, no queremos que tu precioso cuerpo tenga daños ¿cierto? –en este momento no se qué odio mas, si a mí misma por dejar que me trate así o a esa estúpida sonrisa en su rostro. En momentos como este quisiera volar, pero mis 'malentendidos' y mis 'errores' serán cada una de las plumas de mis alas y siento que terminare como Ícaro. Akashi rara vez se comportaba así conmigo, solo se desquito conmigo una vez porque acepte salir a ver una película una vez con kise, a pesar que me había dicho "si aceptas salir con él, luego vendrán las consecuencias". Deposito un casto beso en mis labios, soltó mi barbilla y mi muñeca se poniéndose de pie y salió de la habitación, no importaba como lo mirara, el es el emperador y nosotros somos sus lacayos.
Me levante del suelo y me dispuse a cambiarme, al observar la ropa sobre la cama quede en blanco, no era algo que me esperaba. Un vestido de verano blanco hasta mitad del muslo y unas sandalias a juego, no sé qué piensa Akashi pero no me gusta. Al ponerme el vestido y verme en el espejo no podía creer lo que veía, realmente no soy una chica fanática de vestidos, faldas y todas esas cosas de chicas, por lo que es raro que use vestido, por más sencillo que sea, siempre me sorprendo con lo que veo en el espejo. Terminé de vestirme y observe la mesita de noche, trate de ocultar las marcas rojas de los delgados dedos de Akashi con algo de maquillaje por lo que no me dio tiempo de desayunar. Salí de la habitación con dirección directa al jardín trasero y mientras más me acercaba más claras se podían hacer las voces de chicos hablando, bueno, solo la de uno y al parecer este tenía mucha energía. Al llegar y observar los compañeros de Akashi podía sentir una fuerte aura rodeándolos, ese aura que te dice 'aléjate de aquí'.
Mi presencia no tardo en ser notada por Akashi, quien era el único sentado mientras sus compañeros permanecían de pie, típico de él. Se puso de pie y camino hacia mí llamando la atención de sus compañeros ya que solo me encontraba a unos pequeños metros de distancia y estaban dándome la espalda; sus caras eran de extrañez, seguramente por ver una chica en la casa de su emperador. Akashi llego hasta mí y extendió su mano en señal de que la tomara, era un pequeño Deja vu por lo de hace unos minutos, pero lo conocía muy bien y no creo que se atreva a hacer algo fuera de lugar en público; tome su mano y el solo la alzo llevándola hasta sus labios donde deposito un pequeño beso, la cara de sus compañeros era de pura sorpresa. Aun con mi mano en la de él me guió entre sus compañeros haciendo que me siente en la silla que antes era ocupada por él.
-Creo que es el momento de las presentaciones –dijo poniéndose en medio de ellos con los brazos cruzados sobre su pecho –el es Mibuchi Reo, Hayama Kotaro, Nebuya Eikichi y Mayuzumi Chihiro, estos son los titulares de Rakuzan –decía mientras los señalaba uno a uno; genial, uno de cabellos del mismo largo que mi padre, uno que parece vampiro por su colmillo sobresaliente, un musculoso de tez morena y uno que parecía tenía problemas de salud, pero si son parte de su equipo es por algo.
-Bien, creo que llego un poco tarde –dio un hombre que recién entraba a escena, estaba muy bien vestido para solo ser un día común con unos cuantos chicos detrás de él – mi nombre es Shirogane Eiji, soy el entrenador de este equipo –dijo estrechando nuestras manos –y estos son los jugadores de la segunda división- Sé que Akashi me pidió observarlos jugar, pero creo que esto es un poco exagerado, haciendo a estas personas jugar aun cuando es su día libre.
-Ella es Haru Yagami, la única hija de Yuzuru Yagami –dijo Akashi presentándome al equipo – a pesar de haber escogido el karate como su deporte, es igual de buena que su padre y tiene una excelente vista cuando se trata de jugadores.
-Espera un momento Sei-chan –dijo aquel que tiene el mismo corte de pelo que mi padre, Mibuchi reo si no me equivoco, incluso llama a Akashi igual que yo –estas queriendo decir que ella es Haru Yagami, ósea, ¿la misma karateka Haru Yagami a quien conocen como "Sasori" por aquella patada que solo tres personas en el mundo pueden hacerla perfectamente y ella es uno de ellos? ¿Aquella que representa Japón cada año y siempre nos hace victoriosos? ¿Aquella que es seis veces campeona mundial y la karateka numero uno a nivel mundial?, ¿enserio eres tú?, esto no van a creérmelo –dijo mientras me observaba con los ojos bien abiertos y con una sonrisa en su rostro ¿Cómo supo todo eso de mi?
-Veo que me conoces muy bien –dije con una sonrisa en mi rostro -¿Cómo supiste todo eso de mi? Según entiendo a los basquetbolistas solo le importan su deporte, es algo extraño.
-¿bromeas cierto? –Dijo acercándose más a mi - mi padre es fanático tuyo, tiene todas y cada una de tus participaciones en torneo en Dvd, sería extraño no saber de ti –dijo con una sonrisa en el rostro. Todos estaban observándome y eso me ponía un poco incomoda ya que era la única sentada
-Ya que me ahorraste la molestia de explicar quién es, creo que es el momento de empezar a lo que vinimos –dijo Akashi con su tono autoritario, todos ellos asintieron y comenzaron a caminar hasta la cancha, desde donde estoy sentada la vista es perfecta y puedo observarlo todo. El entrenador Shirogane serviría de réferi para este pequeño encuentro, que con solo observar ya sabía quién ganaría.
El pequeño partido terminó siendo los titulares ganadores (86-50), los jugadores de la segunda división son bastante buenos y tienen mucha resistencia. Todos ellos se reunieron a mi alrededor, como esperando a que les dijera algo. En ese momento sentía mí celular vibrar, había sido buena idea usar unos pantalones cortos bajo el vestido después de todo; revisé la pantalla de mi celular y observe fijamente el nombre: Oto-san.
-¿Cómo está la princesa de papá? –dijo al momento que conteste la llamada, ni siquiera me dejo responder, algo típico de él.
-Estoy bien, gracias por preguntar. Estaba viendo un equipo de baloncesto jugar y creo que deberías echarles el ojo –dije con un tono serio
-¿Qué tan buenos son? ¿Están al mismo nivel que ellos? –dijo mi padre con esa voz seria que solo es momentos como estos utiliza.
-Son unos buenos jugadores, buena ofensiva y defensiva, buenas tácticas y resistencia, pero no están al nivel de ellos, oto-san –dije ganando la mirada de todos ellos, alguno de ellos me miraban enojados y otros con una cara llena de sorpresa –aunque si se llegaran a enfrentar en un torneo, sería algo digno de ver, superaran las expectativas y harán que decidas por ellos.
-Mi decisión no cambiara seguiré por el mismo equipo –dijo con una voz ronca, esa que me hace dar a entender que no cambiara de idea –quiero que me mantengas informado sobre los movimientos de mis protegidos, te llamare más tarde –dijo colgando antes de que pudiera responder. Mantuve mi celular en mis manos mientras me ponía de pie
-¿Cómo te atreves a subestimarnos, niña insolente? –dijo uno de los la segunda división. Algo que odiaba era que me llamaran así. Akashi lo observó directamente, pero no hizo nada, él sabía perfectamente que podía poner a personas como él en su lugar.
-Yo no los estoy subestimando, Yuzuru Yagami solo da su opinión –dije viéndolo a los ojos –El solo cree en un equipo y una escuela y esa es Shūtoku High, la misma escuela que estudio y ha ayudado a ganar todos estos años, creen que su lema "Persistente e incansable" es solo por tenerlo, el mismo Yuzuru Yagami se los otorgo. El veterano que ha estado compitiendo durante once años seguidos con su espíritu inmortal que suena fiel a su nombre: El legendario Rey, Shūtoku High, es la única escuela que Yuzuru Yagami apoyará, que le hable y trate de convencerlo para que los vea jugar es solo una pérdida de tiempo, el nunca los encontrara que valen la pena de observar.
-Creo que se está equivocando jovencita –dijo el entrenador Shirogane – nosotros somos la escuela que ha estado compitiendo en la Winter Cup desde su torneo de fundación. Nuestros campeonatos son incomparables. El más viejo y fuerte Rey, emperador de la creación Rakuzan High
-Mi único trabajo era observarlos y dar mi opinión, eso hice, le hable a mi padre sobre ustedes para que él los observara ya que casi es su temporada de reclutar jugadores de diferentes escuelas, aunque ya sabemos cuál es su favorita –me puse de pie y observeé a las personas presentes, mis ojos se mantuvieron más tiempo en los de Akashi y su cara era de enojo –Bueno, es momento de marcharme, sigan practicando y no se rindan –dije caminando hacia la casa sin mirar atrás, sentía una fuerte mirada en mi espalda y podía adivinar de quien se trataba.
Lo siguiente pasó muy rápido, al parecer uno de los compañeros de Akashi había pensado que era divertido arrogarme una pelota de baloncesto, pobrecito, mis oídos y reflejos están más desarrollados de lo normal. Mantenía mi brazo extendido con la pelota aun en mi mano, mi expresión es totalmente calmada, no pienso alterarme por eso.
-Creo que es de mala educación arrogarle cosas a una dama cuando está dando a espalda –dije arrojándola al suelo –No importa cuantas arrojen, mis oídos y reflejos están más desarrollados de lo normal –les di la espalda y seguí con mi camino. Al entrar todo estaba muy callado, más de lo normal, al parecer la señora Fujisaki ha salido a hacer las compras, seguí con camino recto a mi habitación, todo estaba igual a excepción de que mi bandeja con desayuno ya no está. Como ya no estaría rodeada de hombres decidí quitarme los shorts que tenia bajo el vestido y guardarlos en el armario, caminé hacia el baño para mojarme un poco la cara, tenía un presentimiento extraño desde que entre a la habitación, al salir Akashi estaba sentado en mi cama igual que esta mañana y la su rostro no reflejaba buenas noticias.
-Pensaba que había dejado claro la vez pasado que mis órdenes son absolutas, pero veo que no aprendes, solo te pedí que te comportaras y no dijeras nada fuera de lugar, pero al parecer ni siquiera eres buena para eso –dijo poniéndose de pie y acercándose a mi –Coloca el en seguro en la puerta, la señora Fujisaki tiene el resto del día libre y mi equipo se marcho, es hora de comenzar con tu castigo.
Lamento tanto la tardanza, lo se, soy una persona horrible, espero que entiendan; sucedió algo que no esperaba pasara en un tiempo y he perdido a mi propio Oto-sama TTATT, espero que entiendan si las actualizaciones no son muy seguidas.
Gracias por haber perdido su tiempo dándole una oportunidad este fic y espero que les haya gustado.
Estoy favor de la Campaña "Con voz y voto", porque agregar a favoritos y no dejar un comentario es, como han dicho otras autoras:"como manosearme la teta y salir corriendo." O/ Los reviews son lo que inspiran al escritor para seguir con su proyecto, los favoritos y seguir la historia es alentador pero que te digan "Sigue, vas muy bien" es la verdadera inspiración. Sin quitarles más tiempo me despido (^.^)/ Sayonara y hasta la próxima~
