Disclaimer: Los personajes pertenecen a Meyer, la historia me pertenece a mi :)

N/A: Advierto, no hagan esto por ningún motivo, lo que hace aquí Bella es algo exagerado, y lamentable

Bella POV

Había llegado a casa a las 6:30 pm, después de hablar con Alice, así que me iba a bañar antes de que llegue Edward, me bañe y me puse unos simples shorts y una blusa blanca. A los 5 minutos llego Edward, muy guapo como siempre. Ensayamos media hora cuando...

—Chicos, ¿me acompañan? debo ir donde una amiga a entregar un pedido —nos dijo Renee
—Sí claro —dijo Edward sonriendo — ¿vienes Bella?
—Sí —respondí

Fuimos los tres a donde la amiga de Renee, no estaba muy lejos, llegamos y una señora de unos 35 años, salió.

—Oh Renee, ¿cómo estás? —saludó a mi madre
—Hola Siobhan, bien gracias, te vine a entregar tu pedido —le dijo mostrándole una bolsa blanca.
—A ok, ¿me esperas aquí media hora? es que voy a cobrarle a mi vecina para pagarte. —le dijo un poco apenada.
—No hay problema —le dijo mi madre sonriéndole —aquí te esperaremos.
—Ok, ya regreso —dijo Siobhan mientras se iba.
— ¿media hora? —Pregunté — ¿y que se supone que haré en media hora?
—Mira hija allá hay un cyber, ve a revisar tu facebook. —me sugirió
—Sí eso haré, ¿vienes Edward?
—No, acompañaré a Renee. —respondió
—Bueno, como quieras. —fui al cyber y vi a mi madre y a Edward conversando.

La media hora paso rápido, cuando me di cuenta mi madre ya me estaba llamando. Fui donde ellos y regresamos a casa, Edward se fue después de otra hora de ensayos. Estaba viendo Tv con Charlie y Seth, cuando Renee me llamó.

— ¿Que pasa mami? —le pregunté.
—Bella, ni sabes lo que me dijo Edward —me dijo sonriendo.
— ¿qué te dijo?
—que tal vez ya no venga a ensayar. —Me respondió
— ¡QUE! —grite.
—Oye Bella, no grites queremos ver la TV —me reclamó Seth.
—Pero... ¿por qué? —Le pregunté
—Él al principio no me quería decir, pero al final me dijo. —Renee y sus rodeos
— ¿Que te dijo? —le pregunté pacientemente.
—Conoció a una chica llamada Mirella —me dijo
— ¿Mirella?
—Sí, dice que vive por su casa y que le gusta demasiado, se conocen hace unos meses, y le preguntará si quiere ser su novia —no entendía por qué se emocionaba tanto.
—Mhm ¿y que más te dijo? —Sentía una opresión en el pecho
—Pues que si la chica le dice que sí, ya no vendrá, y si le dice que no, pues... seguirá viniendo —me dijo
—Ahh bueno, que sea feliz —me di la vuelta directo a mi habitación
— ¿Bella? ¿No veras más Tv? —me preguntó mi madre.
—No, me duele la cabeza —dije mientras entraba a mi recamara.

Dos días después (lunes 26 de septiembre del 2011)

—Bella... aparté una cita en la clínica, para ti —me dijo Charlie mientras desayunábamos.
— ¿Para qué? —le pregunté
—Chequeo regular —me respondió
—Ahh y ¿cuándo?
—Todavía faltan dos semanas —me avisó
—Ahh que bien —dije mientras me iba a clases.

— ¡Bella! —me llamo Alice, cuando me vio entrar al salón, ella sabía todo lo que sentía por Edward.
—Alice, ¿porque tan contenta? —Le pregunté
—Es que conocí a un chico guapísimo el fin de semana. —dijo más hiperactiva que otros días.
—Ahh —le dije bajando el rostro
— ¿y esa carita? —Me preguntó —no me digas... ¿Edward?
—Sí, él está enamorado de otra chica —dije mientras una lagrima caía de mis ojos.
—Bella, es tu culpa, debiste decirle lo que sentías por él. —Me dijo Alice
—Sí pero ya es tarde —le respondí.

Esa semana, vi a Edward muy distante, el día sábado, mi madre entro corriendo a casa...

— ¿Que pasa mami?—le pregunté
—Bella, vamos rápido debemos llevar a Edward a la clínica. —Me dijo entre sollozos
— ¿Qué?

Edward POV

El plan de la señora Swan estaba en marcha y Bella no decía nada, de seguro de verdad no le gusto...

Hoy era sábado como nunca me toco ir a trabajar, era una obra grande porque estábamos Alec, Marcus y yo...

—Hey Edward, te noto distraído —me dijo Alec, él había sido mi mejor amigo desde niños — ¿te sucede algo?
—No nada —le respondí
—Bro', eres mi mejor amigo y me preocupas, ¿es por tu ruptura con Tanya? —preguntó
—No, no es Tanya —dije
—Mhm ¿entonces? —Me preguntó
—Otra chica —admití
— ¿la conozco?
—No Alec, es la chica que canta conmigo.
—Ya me suponía que te enamorarías de ella... ¿cómo es su cuerpo? —Me preguntó
—A mí no me interesa su cuerpo Alec, ella es tan sensacional, tan inteligente, tan hermosa, es divertida, la chica perfecta. —le dije mientras el me miraba con ojos achicados —es delgada.
—Bueno y ¿por qué no le dices lo que sientes? —Me preguntó mientras taladraba PVC
— ¿crees que no lo he hecho? —Le respondí
— ¿Y qué te dijo?
—Que yo no le gustaba.
—Auch —me dijo —fue un golpe bajo
—Sí algo así. —susurré
—Eddie ¿acaso te enamoraste? —Me pregunto Marcus
—Métete en tus asuntos —le respondí. Marcus me caía bien pero no era algo que quería contarle a él.
—Tranquilo pequeño —me dijo
—Ya dejen eso un momento chicos —nos dijo Royce —vengan a almorzar.

Estábamos almorzando, cuando sentí que algo me desgarro la garganta, y empezaba a sentir sangre en mi boca...

— ¿Edward que sucede? —Me preguntó Alec
—No, nada —dije mientras negaba con la cabeza
—Edward, tienes sangre en la boca —me dijo alarmado —ve a un médico ahora, yo le diré a Royce.
— ¿Que sucede Alec? —dijo Royce mientras llegaba.
—Es Edward, está mal tiene sangre en la boca —le explicó Alec
—Edward ve al médico. —Dijo Royce
—Sí, sí, ya voy ahorita —me levanté y me fui.

Pero no fui al médico, fui a mi casa, no me gustaban los hospitales, mientras iba a casa me encontré a Renee...

— ¿Hijo que tienes?—me preguntó
—No lo sé, la garganta me sangra mucho, y me duele —cuando dije eso un hilo de sangre salió por mi boca.
—Vamos rápido a la clínica, en el camino me cuentas como sucedió. —dijo alarmada.

Fuimos a su casa y ella entro a ver un abrigo y su bolso, cuando salió, Bella venía con ella. Cogimos un taxi y nos fuimos directo a la clínica. Cuando llegamos, nos dirigieron a emergencias, me detuvieron la hemorragia y me enviaron donde un especialista. Bella se quedó afuera, solo entramos Renee y yo...

—Buenas noches —dijo el doctor — ¿con quién tengo el gusto?
—Buenas noches soy Renee Swan y él es Edward Cullen. —Respondió Renee
— ¿Por qué no habla él? —preguntó el médico
—Permítame doctor, pero él se desgarro la garganta, según las radiografías dicen que hay un hueso atorado en la garganta, venimos de emergencias deteniendo la hemorragia —le dijo Renee
—Déjeme ver —el doctor se puso de pie y me toco con sus dedos mi cuello, examinando mi garganta, seguido hizo una cara que no me gustó nada — ¿Tiene aquí las radiografías? —le preguntó a Renee.
—Sí aquí están —ella le entregó.
—Lo que me temía, el hueso está atravesado, con suerte resbalaría a lo que tragas, pero eso causaría otra hemorragia, para ser exactos, si no baja en los siguientes tres días, debo operarte —me dijo.
—Ay Dios —dijo Renee — verá doctor, él canta, si le operan, ¿podrá seguir cantando? —preguntó
—Lamentablemente no, no podrá forzar mas la garganta, quedara muy delicada.

Luego de una receta que nos recomendó para el dolor, esperamos a ver hasta dos días, si no bajaba el hueso, me operarían, salimos y ahí estaba Bella con los ojos hinchados, ¿llorando?, salimos de la clínica y compramos la receta del médico. Luego llegamos a su casa, y yo me fui a la mía.

Al siguiente día paso algo increíble...

Bella POV

Cuando Renee me dijo que Edward debía ser llevado de urgencias a la clínica, fue como si un balde de agua helada me cayera encima, me puse el primer abrigo que encontré y salí con Renee, él estaba afuera se lo veía mal y tenía restos de sangre en sus labios. Cogimos un taxi, y nos fuimos, durante el trayecto Edward le contaba a mi mamá como sucedió todo, me dolió tanto cuando dijo que se le desgarró la garganta.

Llegamos a la clínica y lo ingresaron a urgencias, le pararon la hemorragia y nos enviaron a donde un otorrinolaringólogo, quedaba en el 5to piso de la clínica, fuimos allí y entraron mi mamá y Edward yo me quede esperando. Me acerque al pequeño balcón que había allí y me puse a pensar...

"¿Porque él?, él ha sido tan bueno, tan gentil, el único que se ha llevado mi corazón, Edward Cullen, te necesito, si pudiera regresar al tiempo, le diría que sí, que lo amo, pero eso es imposible, él esta grave y yo no puedo hacer nada, me siento miserable, Dios mío si me estas escuchando ahorita, te ruego, te imploro, sánalo, sé que Tú tienes el poder para hacerlo, te prometo que si lo sanas, yo dejaré de cantar, grabaré la última canción con Edward y me alejaré de él y de la música"

Cuando me di cuenta tenía el rostro bañado en lágrimas, y escuché la puerta del consultorio abrirse. Bajamos pero nadie dijo nada, fuimos a la farmacia, y cogimos un taxi para regresar a casa. Cuando llegamos Edward no se quedó, se fue directo a su casa...

— ¿Que sucedió? ¿Qué dijo el médico? —le pregunté a Renee
—Tal vez lo operen —fue lo único que me dijo, luego se encerró en su dormitorio y yo me fui al mío.

Al siguiente día, muy de mañana, para ser domingo, escuche la voz de... ¿Edward? me levanté rápido y me asomé por la puerta y era él, conversando tan animadamente con mamá, entré de nuevo a mi habitación a bañarme. Si él estaba animado, no tenía por qué verme mal a mí. Me acabé de bañar y me puse un conjunto azul, luego salí...

—Edward —le dije sonriendo— ¡que sorpresa!, te veo mejor.
— ¡Bella! le decía a tu mamá el milagro de esta mañana. —su voz era tan hermosa como siempre
— ¿en serio? ¿Me lo dices a mí? —Le pregunté
—Claro bonita, fíjate que esta mañana me levanté y me tome la pastilla, y me dieron ganas de vomitar —me dijo
— ¿Ese es el milagro? —le pregunté.
—No bonita, cuando vomité, el hueso salió, mira —dijo abriendo su mano y un pequeño hueso de pollo estaba ahí.
— ¿Un hueso de pechuga de pollo? —Le pregunté
—Sí, eso fue lo que comí ayer —me dijo sonriendo
—y supongo que tenías hambre, para tragártelo, sin masticar antes. —Le devolví la sonrisa
—Bella... mira su tamaño —me sonrió de lado, su sonrisa era la más hermosa — ¿saldrás a algún lado? —me preguntó
—Ehh no —le sonreí
— ¿Quieres salir a algún lado? —Me preguntó
—Claro —le dije mientras recordaba mi promesa, ahora tenía que cumplirla. Estaría con él hasta después de la siguiente grabación.

Nos despedimos de mi madre y Edward y yo cogimos un autobús...

— ¿A dónde vamos? —Le pregunté
—A un lugar especial —me dijo

Nos bajamos en la entrada del bosque, donde había un sendero.

—Ahora a caminar —me avisó, con suerte había traído zapatillas

Caminamos en silencio por 1 hora, cuando me di cuenta que habíamos llegado a un hermoso prado, tenía forma redonda, y estaba lleno de flores.

—Wow Edward, es hermoso... —le dije
—Sí, lo es, pero he visto algo que es mucho más hermoso —me dijo y yo fingí no haberlo escuchado
— ¿Qué?
—Nada Bella, ven a sentarte. —dijo

Nos sentamos, mientras hablábamos de todo, mi infancia, su infancia, de todo...

— ¿Edward? —Le dije —mi mamá me contó de una chica que conociste.
—Mhm... te refieres a Mirella—me dijo sonriendo y un brillo especial apareció en sus ojos.
—Sí, ella... te... —sacudí la cabeza — ¿tú estás enamorado de ella? —Le pregunté
—Sí..., cuando estoy con ella, nada más existe, es hermosa, inteligente y muy divertida. —Me dijo
—Deberías ser su novio —le sonreí — ¿ya te le declaraste? —le pregunté
—No, aun no. —Dijo apenado
—Deberías hacerlo —le dije pensando que tal vez si él se aleja por su cuenta sería menos doloroso.
—Lo pensaré —me dijo

Regresamos a casa a las 5 pm, mi mamá estaba tan feliz.

—Chicos tendrán la oportunidad de cantar, ante público —dijo
— ¿Qué? mamá Edward tiene la garganta delicada —le recordé
—No te preocupes Bella, mi garganta está bien. ¿Cuándo será? —Le preguntó a mi madre
—El sábado —dijo ella
—Genial, deberíamos ensayar, pero covers, no canciones nuestras —me dijo Edward.

Entramos en YouTube y encontramos las canciones... indicadas, bueno eso dijo Edward... para mi eran muy directas a lo que sentía por él.

UNA SEMANA DESPUES

Habíamos ensayado toda la semana para que saliera todo bien y aquí estábamos, parados frente a unas 200 personas, como cuando canté en navidad, Kate era la dj, otra vez, le hice la señal y empezó a sonar la pista...

Me muero por suplicarte
Que no te vayas, mi vida,
Me muero por escucharte
Decir las cosas que nunca digas,
Mas me callo y te marchas,
Mantengo la esperanza
De ser capaz algún día
De no esconder las heridas
Que me duelen al pensar
Que te voy queriendo cada día un poco más.
Cuanto tiempo vamos a esperar

Tenía ganas de llorar mientras Edward decía esto, era como si supiera que pensaba alejarme de él.

Me muero por abrazarte
Y que me abraces tan fuerte,
Me muero por divertirte
Y que me beses cuando
Despierte acomodado en tu pecho,
Hasta que el sol aparezca.
Me voy perdiendo en tu aroma,
Me voy perdiendo en tus labios que se acercan
Susurrando palabras que llegan a este pobre corazón,
Voy sintiendo el fuego en mi interior.

Era gracioso pensar que Edward me había intentado abrazar algunas veces pero yo se lo impedía, cuando en realidad anhelaba ese momento.

Me muero por conocerte,
Saber que es lo piensas,
Abrir todas tus puertas
Y vencer esas tormentas que nos quieran abatir,
Centrar en tus ojos mi mirada,
Cantar contigo al alba
Besarnos hasta desgastarnos nuestros labios
Y ver en tu rostro cada día
Crecer esa semilla,
Crear, soñar, dejar todo surgir,
Apartando el miedo a sufrir.

Mientras la cantábamos recordaba que esa canción decía exactamente lo que sentía por Edward.

Me muero por explicarte
Lo que pasa por mi mente,
Me muero por intrigarte
Y seguir siendo capaz de sorprenderte,
Sentir cada día
Ese flechazo al verte,
Que más dará lo que digan
Que más dará lo que piensen
Si estoy loca es cosa mía
Y ahora vuelvo a mirar el mundo a mi favor,
Vuelvo a ver brillar la luz del sol.

Sentí algo extraño cuando sus ojos me miraron atentamente y tenían un brillo especial, quería decirle todo lo que sentía pero era tarde, él estaba enamorado de aquella chica.

Me muero por conocerte,
Saber que es lo piensas,
Abrir todas tus puertas
Y vencer esas tormentas que nos quieran abatir,
Centrar en tus ojos mi mirada,
Cantar contigo al alba
Besarnos hasta desgastarnos nuestros labios
Y ver en tu rostro cada día
Crecer esa semilla,
Crear, soñar, dejar todo surgir,
Apartando el miedo a sufrir.

Acabamos de cantarla y siguió la segunda canción, esta no era tanto como la anterior pero aun así decía mucho...

—Edward, ¿quieres tomar un helado? —le pregunté cuando terminamos de cantar, ya que no iba a pasar mucho tiempo con él decidí aprovecharlo.
—Lo siento Bella, pero ahorita no puedo —y diciendo esto se fue.

Fui a mi casa a ver Tv, a veces esto me distraía del mundo exterior. Mis padres llegaron en la noche, diciendo que saldrían de nuevo a una fiesta con amigos.

—Bella, hija, ¿por qué te viniste tan temprano? —me preguntó antes de irse.
—Ahh me dolía la cabeza —la verdad si me dolía.
—uhm, Edward te estaba buscando —dijo
— ¿Para qué? —pregunté, él me había dicho que no podía salir conmigo.
—Para festejar contigo que Mirella por fin lo aceptó —me dijo sonriendo.
—Ahh —fue lo único que dije.

Mis padres se fueron, y un extraño dolor en mi pecho me invadió, era raro, pero muy doloroso, Seth se había ido con mis padres, así que estaba sola, me acosté en mi cama y lloré, lloré como nunca, mientras miraba mi collar y mi anillo...

Flashback

—Bella... ya que estamos en esta tienda ¿quieres comprarle algo a Edward? —Me pregunto mi mamá
—Pues... le compraré algo para celebrar 1 mes de cantar juntos. —dije sonrojada.

Miré los estantes, era una tienda de artesanías, hasta que vi un par de collares perfectos. Eran de esos que se unen. Consistía en un círculo de metal que decía Juntos en esta locura, se lo compré y una mitad me la puse yo...

Cuando llegamos a casa Edward me estaba esperando con una gran sonrisa en el rostro...

—Hola bonita —me sonrojé era la primera vez que me decía así.
—Hola —le dije sonriendo.
—Solo quería darte algo... ¿me prestas tu mano? —Me preguntó, letendí la mano y me puso algo en el dedo anular
—Wow Edward, es hermoso —dije mientras miraba un hermoso anillo plateado que decía "por siempre" — ¿por siempre? —le pregunté
—Juntos —me dijo mientras me mostraba el suyo que decía "Juntos"
—Yo también tengo algo para ti —le dije sonrojándome
— ¿a sí? —sonrió de lado.
—Toma —le dije mientras le daba el collar.
— ¡Gracias Bella!, siempre estaremos juntos, no lo olvides princesa —dijo dándome un beso en la mejilla.

Fin Flashback

—Sí claro "Siempre estaremos juntos" —dije llorando, en ese momento tomé una decisión que jamás pensé que tomaría.

Fui al sótano y encontré la mata insectos de Charlie, sin pensarlo dos veces, me tomé un trago, quería desaparecer, y dejar que Edward sea feliz. Volví a mi habitación y me recosté en mi cama, esperando que el veneno haga efecto, me saqué mi collar y mi anillo y los puse sobre un cuaderno en el que escribí "LO SIENTO... EDWARD SE FELIZ" entre las hojas. Luego cerré mis ojos esperando no volver a despertar...

Me desperté en la madrugada, miré mi reloj de mesa y eran las 3 am, entonces recordé lo que hice en la noche, fui una estúpida, y un fuerte dolor de estómago me llegó, seguido de náuseas y vómito, vomité todo el veneno que había ingerido, cuando acabe, el dolor de estómago desapareció, me cepillé los dientes, recogí todo el teatro que había armado y me volví a poner mi collar y anillo, al menos lo tendría como amigo...

— ¡Bella! —me despertó mi madre.
— ¿Mhm? —respondí adormilada.
—Ya levanta hija, hoy iremos al parque con Edward —dijo mientras se asomaba en mi puerta. — ¿que huele a mata insectos? —Preguntó arrugando la nariz
—Es que... al parecer Seth regó algo en mi habitación y se llenó de hormigas y rocié un poco de eso —le mentí
—Bella debes tener cuidado, ese líquido es muy peligroso —me dijo. Si claro, pensé en mi fuero interno, muy peligroso.
—Ok, ¿y a donde dijiste que íbamos? —Le pregunté
—Al parque —me respondió —iremos Edward, Seth, tu y yo.
—Pero creí que Edward tenía novia, ¿no debe salir con ella hoy? —pregunté
—No Bella, ella estudia los domingos, así que ¡arréglate ya! —me dijo emocionada.
— ¿ya nos vamos? —pregunté, apenas eran las 7:30
—No pero quiero comprarte un cd, ¿de quién lo quieres? bueno me lo dices en el camino, vamos hija —salió de la habitación, como dije una vez, pareciera que mi madre fuera la madre de Alice.

Me levanté de la cama, me fui a duchar y me puse unos shorts, una blusa, mis zapatillas y una gorra que me había regalado Edward, luego salí a la sala...

— ¡Bella! Estas hermosa —me dijo mi madre — ¡vamos!

Salimos de casa y nos fuimos a una tienda de discos que había por ahí cerca...

—Estoy muy orgullosa de ti hija —me dijo mamá
— ¿Por qué? —Le pregunté
—Porque eres fuerte —sonrió le iba a preguntar a qué se refería pero cambió de tema — ¿qué disco quieres?
— ¿cuantos me dejaras comprar?
—Solo dos —dijo
—Ok

Llegamos a la tienda de discos y elegí uno de Amaia Montero, con el pretexto que traía la canción que canté con Edward pero en realidad era por "Me dediqué a perderte" que canta con Alejandro Fernández, en verdad me había dedicado a perder a Edward.

— ¿Y cuál otro? —me preguntó mamá.

Busque en los estantes y encontré uno de Camila, por una canción.

—Este —le dije.
—Bien comprémoslo —dijo Renee

Regresamos a casa y Edward también estaba llegando.

—Buenos días Renee —la saludó más feliz que nunca
— ¿Cómo estas hijo? —Le respondió
—Excelente... hola bonita —me saludó
—Hola Edward. —Sonreí
— ¿Nos vamos? —preguntó
—Sí, un momento, dejaré estos discos adentro y veré si Seth está listo, ya regreso —dijo mientras me dejaba sola con Edward.
— ¿Y bien...? ¿Por qué te escapaste ayer? —Me preguntó
— ¿Qué?
—Ayer te fuiste, acabé lo que debía hacer y quería tomar el helado contigo —me sonrió
—Uhm me dolía la cabeza. —Me excusé
—Bien vamos —dijo Renee mientras salía con Seth

Llegamos al parque y mamá estuvo jugando con Seth, mientras Edward y yo estábamos en una banca...

— ¿Y tu novia? —pregunté
—Bella, no recuerdas que termine con ella delante de ti —me dijo como si fuera obvio.
—No me refiero a ella, me refiero a Mirella, mamá me dijo que ya eran novios. —expliqué
—Ahh Mirella... sí, ya somos novios —sonrió nervioso —pero no es nada serio.
—Ahh. —dije
—Bella, ¿por qué no le dices a Edward que te ayude mañana? —me dijo Renee acercándose llena de sudor.
— ¿A qué? —Preguntó Edward
—Es que en el colegio, nos dejaron un área pequeña del bosque, a cada uno, para limpiar, es el pequeño bosque junto al instituto —le dije
—Ahh bueno, ya he trabajado limpiando, cuando viví con mi madre, así que puedo ayudarte —me dijo con esa sonrisa que amaba.
— ¿en serio? gracias, mañana a las 5pm ¿te parece?
—claro que si Bella.

Regresamos a casa, esa noche dormí temprano, al siguiente día me tocaba la dichosa cita, que Charlie había apartado con el médico.

LUNES 10 DE OCTUBRE DEL 2011

—Buenos días —dije cuando salí de mi habitación — ¿a qué hora nos vamos al médico?
—Buenos días Bella —me dijo Charlie —la cita es a las 11am así que iras al colegio hasta las 10pm, tu madre te recogerá. —me dijo
—Ok —desayuné, cogí mi maleta y me fui.

En el colegio...

Le conté a Alice y a Jake la tontería que hice con el veneno, estaban decepcionados, pero no enojados.

— ¡QUE! —Gritó Emmett desde el asiento de atrás en cuanto mis amigos se fueron a sus lugares — ¿Qué hiciste? —no me había dado cuenta que él estaba atrás
—Nada —le dije
—Bella sé que no nos llevamos muy bien que digamos, pero eres mi amiga, puedes confiar en mí. —Así que le conté todo a Emmett.
— ¿Le dijiste a tu mamá? —me preguntó
—No Emmett ella no sabrá nada. —le aclaré
—Bella debes decírselo —dijo
—No, y tú no le dirás.
—Le diré cuando la vea. —me advirtió
—Emmett por favor —supliqué
—Bella, ella debe saber.
—Sí lo sé —le dije —pero no así
—Sí la veo le digo —me dijo sonriendo.
—Me encargare de que no pase —le dije

Emmett era un buen chico después de todo solo se preocupaba por mí. Estábamos en el laboratorio de Química, como siempre me sentaba con Jake, los que habían acabado estaban en receso, vi por la ventana, y mamá se acercaba al instituto

—Jake ¿qué hora es?—le pregunté
—las 10 Bells —me respondió —busqué a Emmett por todo el salón pero no estaba.

—Señor ¿me da permiso de ir al baño? —le pregunte al señor Banner
—Sí Bella ve.

Salí como alma que lleva el diablo y pude ver a Emmett que se acercaba a mamá, corrí lo más que pude, fue un milagro que no me hubiera tropezado.

— ¡Mami! —grite
—Bella, hija, llegas justo a tiempo, este jovencito me iba a decir algo de ti —fulminé a Emmett con los ojos
—Emmett ¿podemos hablar?
—Claro Bella, ya regreso señora —fui con Emmett un poco más allá — ¿no lo hagas si?
— ¿Le dirás tú?
—Sí ahorita me debo ir con ella y le cuento todo —dije
—Confío en ti Bella, hasta luego seño —le dijo a mi mamá a lo lejos. Pedimos el permiso y nos fuimos, íbamos en el autobús...

— ¿Que me quería decir ese chico Bella? —Me preguntó — ¿es tu novio?
— ¿Emmett? no claro que no. —le sonreí
— ¿Entonces?
—No era nada —le dije
—Bella...
—Ok te quería decir sobre una promesa que hice —técnicamente no era una mentira, sí había prometido algo
— ¿Que promesa?
—Prometí a Dios alejarme de Edward y de la música si se curaba su garganta. —expliqué
—Ay Bella ¿por qué lo hiciste?
—Quería verlo feliz haciendo lo que más le gusta —le dije
—Pero tú ya no lo harás, ¿cómo seguirá cantando él? —pregunté
—No soy la única persona que canta —le dije —hay más chicas
—Bella... no seas tonta hija, tu seguirás cantando con Edward, haré una promesa para romper la tuya. —me abrazó
—Gracias mami —le dije mientras la abrazaba.

Llegamos con media hora de anticipación así que saque mi celular mientras me atendían, entre a facebook y Edward estaba conectado.

Hola sin oficio :P —le escribí

Hola Bella :), ¿por qué no estas estudiando?
—Cita médica :/
—Ahh sí, lo mencionó tu mamá
—respondió

— ¿Con quién chateas hija?—me preguntó mamá
—Con Edward—dije
—Dile que venga, si está desocupado—sugirió

Edward, dice mi madre que si estas desocupado que vengas.
—Ok ya voy, ¿en la misma clínica de la otra vez?
—sí :)

—Isabella Swan—llamó la enfermera.
—Yo te espero aquí hija—me dijo mamá

Entré al consultorio, como era chequeo demoró un poco, cuando salí, Edward estaba junto a mi madre...

— ¡Edward!—le salude.

El solo me miro, asintió, y volteo su mirada

— ¿Qué pasó?—le pregunté a mamá
—Le dije sobre tu promesa...

Porque no te bese en el alma
cuando aún podía
porque no te abrasé la vida
cuando la tenía
Y yo que no me daba cuenta
cuanto te dolía
y yo que no sabía
el daño que me hacía
Como es que nunca me fije
que ya no sonreías
y que antes de apagar la luz
ya nada me decías
Que aquel amor se te escapo
que había llegado el día
que ya no me sentías
que ya ni te dolía
Me dedique a perderte
y me ausente en momentos
que se han ido para siempre
Me dedique a no verte
y me encerré en mi mundo
y no pudiste detenerme
Y me aleje mil veces
y cuando regrese
te había perdido para siempre
y quise detenerte
Entonces descubrí
que ya mirabas diferente
me dedique a perderte
me dedique a perderte
Porque no te llene de mí
cuando aún había tiempo
porque no pude comprender
lo que hasta ahora entiendo
Que fuiste todo para mí
y que yo estaba ciego
te deje para luego
este maldito tiempo
Me dedique a perderte
y me ausente en momentos
que se han ido para siempre
Me dedique a no verte
y me encerré en mi mundo
y no pudiste detenerme
Y me aleje mil veces
y cuando regrese
te había perdido para siempre
y quise detenerte
Entonces descubrí
que ya mirabas diferente
me dedique a perderte
me dedique a perderte (Me dediqué a perderte)