Bella POV

La siguiente semana paso muy rápido, con Renee planeábamos una boda de ensueño. Cuando me di cuenta ya era día de la confirmación de Edward, en la cual mi papá era el padrino.

—Deprisa Bella, llegaremos tarde — ¿mencioné alguna vez que a mi mamá no le gustaba llegar tarde a ningún evento?
—Ya voy —dije saliendo con la ropa que mi mamá eligió para este día, un vestido blanco y suelto con bailarinas blancas y un gorro blanco, según ella debía verme como un ángel
—Bella te ves hermosa —dijo sonriéndome —Edward debe estar por llegar

Luego de 10 minutos— y una Renee muy impaciente— llegó Edward, con Carlisle, Elizabeth, un chico más o menos de mi edad y dos niños...

—Bella, estás hermosa—me dijo Edward abrazándome
—Gracias —le respondí —Hola Carlisle, Elizabeth.
—Hola pequeña —me dijeron
—Bella, ya conocías a Carlisle y a Elizabeth, pero no a algunos de mis hermanos. Él es Quil, tiene tu edad —dijo presentándome al chico que venía con ellos.
—Hola Quil —le dije
—Que tal Bella, ya era tiempo de conocer a la novia del gran Edward —me respondió con una sonrisa de lado.
—Y ellos son Paul y Tia, mis hermanos más pequeños.
—Hola—les salude
— ¡Hola!—dijeron juntos
—Bien, dejemos las presentaciones para luego que llegaremos tarde—dijo mi madre

Fuimos en dos taxis hasta la iglesia, no queríamos llamar la atención en la patrulla, como siempre llegamos muy temprano. Luego de media hora empezó la ceremonia, fue rápida, cuando termino, nos tomamos, todos, una foto con Edward.

Llegamos a casa, me sorprendió ver a una chica saltar a los brazos de MI Edward.

— ¡Que gusto verte tonto! —Le dijo la chica
—Que sorpresa verte a ti, ¿cómo así viniste?—le preguntó
—Alguien me dijo que hoy era tu confirmación y vine. Te extrañaba mucho—dijo mientras ponía su cabeza en el pecho de MI NOVIO
—Yo te extrañe más hermosa — ¿hermosa? ¿Escuché bien? Edward al parecer vio mi cara de disgusto y se separó de ella.
—Bueno... creo que debo presentarlas—dijo un poco apenado
—Sí, eso debes —respondí secamente

—No, deja que me presente yo —dijo ella —Hola soy Senna, la hermana de Edward, tú debes ser Bella.
—Oh, eres su hermana—dije aliviada— sí, yo soy Bella.
—Edward me ha hablado tanto de ti—me dijo
—Si, también me ha hablado mucho de ti, pero pasa es tu casa—le dije

Cuando entramos, vi que Senna no era la única que había llegado...

—Bella, ¿cómo has estado?—me dijo mi tía.
—Bien tía Anabel ¿y tú?—le pregunté
—Bien, como siempre—respondió
— ¿Y cómo así la visita?
—Bella debes acostumbrarte a verme seguido, seremos vecinas —no puede ser
—Wow eso es genial—le dije
—así es, ¿y él es tu novio?—pregunto mientras veía a Edward
—Si, Edward ella es mi tía Anabel, esposa de un hermano de Charlie, Tía él es Edward—los presenté
—Mucho gusto, Edward Cullen—dijo mientras estrechaba su mano
—El gusto es mío—respondió ella

En la noche, mientras todos estaban dentro, Edward y yo salimos a nuestro escondite entre el jardín

—Bella, ¿por qué no te agrada tu tía?—me preguntó
—Es... es...
— ¿Es?
—No es limpia—le dije
— ¿Al aseo?—me preguntó
—Exacto, no le gusta ducharse, aunque no lo creas es verdad—le dije
— ¿Y cómo lo sabes?
—Una vez ella, su esposo, y sus hijos, fueron donde la abuela Swan y no se ducharon en esos días, ¿cómo lo sé? la abuela acostumbra a darnos un jabón y un champú a cada familia que la visita, por cuestiones de higiene, la sorpresa de mi abuela fue que luego de una semana ahí, su jabón aún estaba sellado—le dije entre risas
—Tal vez llevaron su propio jabón—dijo mientras reía
—Si como no, además he visto su casa, creo que la de Shrek es más limpia—reí— ¿y qué me dices de Senna?—Vi como su rostro se entristeció —Perdón... no debí preguntar—me disculpe
—No hay problema Bella, eres mi novia y serás mi esposa así que debes saber todo acerca de mi familia —me sonrió —como sabrás mi hermana Senna tiene un hijo, que vive en mi casa, ella lo tuvo cuando apenas tenía 14 años, apenas lo tuvo se fue a vivir a Seattle con mi mamá y allá se dedicó a trabajar con Emily y no me gusta ese "trabajo"—dijo haciendo comillas con sus dedos
—¿Y de que trabajan?
—Ellas... se prostituyen Bella
—Oh Edward cuanto lo siento, se lo difícil que debe ser para ti, ver a tu hermana hacer eso, pero... ¿por qué no busca otro trabajo?
—No le gusta otro trabajo, ya he intentado que lo deje pero no lo hace.
—Lo siento.
—Bella no estés triste—dijo mientras acercaba y me daba un pequeño beso que se hizo más profundo.

La siguiente semana paso igual de rápido, en Office World me iba de maravilla, estaba ansiosa, ya que hoy era noche buena y estaríamos Edward y yo solos...

Edward POV:

Hoy era la noche que tanto había esperado, salí a las 6pm de casa, los señores Swan se iban a las 7:30pm así que iba a buena hora...

—Edward que bueno que llegaste, debemos irnos más temprano, porque la misa se adelantó, de ahí iremos directo a la fiesta. —dijo Renee
—Ahh y ¿a qué hora se irán entonces?—pregunté
—en media hora—dijo viendo su reloj.
—Edward, ya llegaste—dijo Bella saliendo de su dormitorio. —Pensé que no vendrías
—Jamás te dejaría plantada—le respondí
—Chicos ¿están seguros que nos les importa pasar solos noche buena?—nos preguntó Charlie
—Seguro papá, ustedes merecen divertirse—les dijo Bella
—Chicos, si ocurre cualquier cosa no duden en llamarnos—nos dijo Renee
—Si mamá, diviértanse—le dijo Bella
—Gracias, cuídense chicos—nos dijo Charlie

Apenas cerraron la puerta Bella puso un CD de baladas, y nos besamos como nunca. Ella con cuidado nos dirigió a su habitación sin haber dejado de besarnos, nos tendimos en su cama. Fue la mejor noche de mi vida, ver a Bella descansar sobre mi cuerpo, no tenía precio. Ella era perfecta y estaba seguro que cada día me enamoraba más y más de ella.

—Te amo—me dijo
—Yo te amo muchísimo más mi Bella.

Después de 30 minutos nos levantamos a ducharnos, por separado, pero antes cambiamos las sabanas de Bella que tenían una mancha de sangre. Luego de ducharnos lavamos las sabanas antes que su mamá las vea. Mientras se lavaban...

—Vamos por el segundo?—me preguntó Bella
—Tus deseos son ordenes—le respondí sonriéndole

Fuimos a su cama de nuevo y nos besamos, me quite la camiseta y los zapatos, Bella seguía con su blusa pero sin su short, luego ella me desabrocho el pantalón, y estaba por sacármelo hasta que alguien abrió la puerta de la sala...

— ¿Bella? ¿Edward?...

Bella POV

Edward y yo estábamos en nuestro segundo encuentro cuando escuchamos que la puerta de la casa se abrió...

— ¿Bella? ¿Edward? —Se escuchó la voz de Renee
—Ay no —dije mientras Edward se levantó rápidamente a ponerse sus zapatos y camiseta.
— ¿Que haremos? —Preguntó cuándo se escuchó a mi mamá acercarse a mi dormitorio, Edward solo se puso su calzado sin amarrarse sus cordones
—Sígueme la corriente —susurré —siéntate ahí —le dije señalando el sillón a lado de mi cama y yo me arrope con las mantas
— ¿Chicos? —volvió a decir mamá antes de asomarse por mi puerta.
—Aquí... —dije fingiendo mi mejor voz de enferma que pude
—Oh Bella ¿qué sucedió? —Me preguntó
—Me duele el vientre —le dije —creo que son cólicos pre-menstruales
—Aww mi amor, y ¿desde qué hora estas así?
—Hace media hora —le dijo Edward fingiendo pesar —estaba a punto de hacerle un te
—Sí, eso es bueno —dijo mamá
— ¿Y por qué regresaste? ¿Estaba aburrida la fiesta? —le pregunté
—No, solo vine a cambiarme de blusa —dijo —pero como me voy a ir estando tú con dolor.
—No —le dije —con el té me sentiré mejor.
—Mhm, ok entonces iré a cambiarme —dijo
—sí mami.
—Edward... —lo llamó mamá

— ¿Sí? —respondió mi novio.

—Abróchate los zapatos, te podrías caer —le dijo.

Luego que mamá se fue, ya no pudimos hacer nada por el temor de que regrese, en lugar de eso, vimos una película romántica. Cuando terminó la película faltaban cinco minutos para que sea navidad así que salimos al porche y nos abrazamos hasta que se escuchó el campanario de la iglesia.

—Feliz navidad princesa —me dijo Edward mientras depositaba un pequeño beso en mi frente
—Feliz navidad precioso —le respondí —entremos tengo que darte tu regalo.
—Bella no lo merezco —dijo mientras entrabamos
— ¿por qué no?—le pregunté
—No compré nada para ti —dijo
—Eso no importa, tú eres mi más grande regalo —le respondí —toma —le dije entregándole una bolsa de regalo violeta
—Bella es perfecto, ¿lo hiciste tú? —Preguntó mientras sacaba un osito de peluche con abrigo navideño
—Sí —le dije orgullosa
—Bella, quiero hacer esto formal, pero no tengo dinero suficiente para comprarte un anillo de compromiso, ¿aceptarías este brazalete como símbolo de nuestro compromiso? —dijo abriendo una cajita blanca que sacó de su bolsillo
—Edward no era necesario —le dije —pero acepto este símbolo de nuestro compromiso.
—Gracias Bella —me dijo sonriendo y me la puso
—A ti —le dije — ¿infinito? —pregunté al ver el símbolo que había en la pulsera
—sí, porque mi amor por ti es infinito, y jamás terminara...

Mis padres y Seth llegaron a las 3am y Edward se fue, insistimos en que se quedara pero no quiso...

— ¿Y esa pulsera? —preguntó mamá al ver mi muñeca
—Me la dio Edward, como símbolo de nuestro compromiso —le dije
—Whoa está linda
—Sí —dije viendo mi brazalete
—¿Y a qué hora se te paso el dolor de vientre hija? —Me preguntó
—Como media hora después de tomarme el té —le dije —me iré a dormir tengo sueño.
—Que descanses —me dijeron mis padres y Seth.

Edward vino a las 10am, como todos los domingos, para salir un rato; pero antes, estábamos ayudando a mamá con su jardín, cuando sonó su móvil.

— ¿Sí? —Contestó —habla Edward.
Hola, ¿cómo estás?
Qué bueno
¿Enserio?
ya, voy para allá
ok —cerró la llamada
—Bella lo lamento, pero debo ir al hospital —me dijo apenado
— ¿Sucedió algo? —Le pregunté
—Mi hermana Zafrina, está en labor de parto y quiere verme ahí.
— ¿Te acompaño?—le pregunté
—Me encantaría—me sonrió de lado
—Ya tórtolos, sepárense que yo también voy —dijo mamá

Cogimos un taxi y nos fuimos directo al hospital de Forks...

—Edward, si ella vive en Seattle ¿Por qué vino a este hospital? —le pregunté
—No lo sé, cuando lleguemos le preguntaré a mi hermano —respondió

Cuando llegamos al hospital un hombre se acercó a Edward

— ¡Edward! —dijo el hombre saludando a Edward
—Sam, te presento a Bella, mi novia, y a su mamá Renee —nos presentó Edward
—Un gusto Sam Cullen —dijo mientras me tendía su mano
—El gusto es mío soy Bella Swan—le devolví el saludo

Luego de las presentaciones subimos a la planta alta del hospital en donde Edward abrazó a una señora, por sus ojos verdes deduje que era la madre de Edward.

—Bella, ella es mi mamá Esme —dijo Edward
—Mucho gusto señora Esme, soy Bella Swan —le dije
—Llámame Esme, querida, y el gusto es mío, ya quería conocer a la novia de mi pequeño Edward —dijo luciendo una hermosa sonrisa parecida a la de Edward.
—Ella es mi madre, Renee —le dije
—Mucho gusto —se saludaron
— ¿Y por qué están aquí y no en Seattle? —Preguntó Edward
—Larga historia —dijo Sam —Nah mentira, solo que Zafrina, mamá y yo vinimos a visitar Forks y se adelantó el pequeño, y ya no hubo tiempo de regresar.
—Ahh —dijo Edward
— ¿Familiares de Zafrina Cullen? —Preguntó una enfermera
—Somos nosotros —dijo Esme.
—La señora Cullen, tuvo un varoncito, ambos están bien, el único problema es que necesitamos la ropa para el bebé —dijo la enfermera —ya le pusimos un pañal que proporciona el hospital, pero necesitamos la ropa.
— ¡La ropa! —Exclamó Esme —como se adelantó, ni siquiera trajimos ropa, de la emoción que teníamos
—Consigan rápido —dijo la enfermera
—Ahora traemos —dijo Edward mientras me cogía de la mano y salíamos del hospital.

Alado del hospital había una tienda para bebes así que ahí compramos, toda la ropita necesaria, pañales y una mantita. Regresamos y le entregamos todo a la enfermera.

—Gracias Edward —le dijo su mamá —que hubiéramos hecho sin ti, teníamos poco dinero, no nos alcanzaba.
—No es nada mamá —dijo mientras la abrazaba.
—Pueden pasar a ver a la paciente y al nuevo Cullen —dijo la enfermera

Pasamos a la habitación en la que había muchas mujeres en reposo...

— ¿Y cuál es el milagro para que mi hermanito haya venido? —dijo una mujer con un bebe en brazos.
— ¡Zafrina! —Dijo Edward —así que este es mi nuevo sobrino
—Sí, ¿quieres cogerlo? —preguntó
—Claro.

Edward tomo al pequeño en sus brazos y lo paseó por toda la habitación, se veía tan adorable, pero en seguida me vino un sentimiento de tristeza, y una lágrima bajo por mis mejillas...

—Así que tu serás mi futura cuñada —dijo Zafrina
—oh sí, lamento no haberme presentado, soy Bella Swan —dije
—Hola, Zafrina Cullen.

Luego de un rato tuvimos que salir de la habitación, Esme se disculpó diciendo que debía regresar a su casa, por su insoportable esposo Amun, Sam se fue con ella...

—Chicos, vayan a casa yo me quedare con Zafrina, por si acaso necesita algo—dijo Renee
—Ok —dijimos ambos

Mientras íbamos en el autobús no pude callar más.

—Edward debo decirte algo, y si después aun quieres casarte conmigo...
— ¿Que sucede Bella?
—Yo no podre tener hijos Edward, soy estéril —le dije, pero él no dijo nada.
— ¿Y por qué me lo dices? —dijo después de un rato.
—Por que vi como veías a tu sobrino, y sé que tu querrás hijos cuando te cases —le dije
—Bella, yo ya sabía eso —me dijo
— ¿en serio?
—Sí, Renee me lo dijo cuando tú y yo éramos amigos —me sonrió
— ¿Y aun así me pediste matrimonio? yo no quiero atarte a una vida sin hijos Edward.
—Bella, yo te amo a ti, y te pedí matrimonio para que seas mi esposa, quizá después podamos adoptar, pero aun así te amo mi Bella.
—Gracias Edward y yo te amo a ti.