Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, la historia sí.
CAPITULO 17.
Bella POV
Edward y mi mamá me ayudaron a salir de la clínica. Cuando llegamos a la patrulla de Charlie me di cuenta que Elizabeth también estaba...
—Bella, ven siéntate aquí —me dijo Elizabeth
Me senté en el asiento del copiloto de la patrulla, Edward, mamá, Elizabeth y Seth iban atrás. Llegamos a casa y entre a mi cuarto, estaba todo perfectamente limpio...
— ¿Quién limpio? —pregunte al recordar que en la mañana estaba todo con sangre.
—Yo hija, espero que no te moleste —dijo Elizabeth
—No, no, gracias —le dije apenas sonriendo, no sabía cuándo volvería a ser feliz.
Edward me ayudó a acostarme en la cama, porque me mandaron un mes de reposo.
—Hija, tu padre y yo debemos ir a cobrar unas cosas, pero si te sientes mal... —dijo mamá
—No mami, estoy bien, vallan —le dije
Luego de asegurarle unas mil veces a mis padres que estaba bien, se fueron. Me sorprendió ver a Seth encerrarse en su dormitorio...
—La está pasando mal —me dijo Edward —lloró toda la mañana.
—Aww mi hermanito...
—Edward debo hacerle a Bella una sopa de pollo, me das para comprar lo que necesito —dijo Elizabeth mientras entraba a nuestro cuarto.
—Elizabeth, gracias por lo que está haciendo, pero en el refri hay todo lo que necesita —le dije
—Pero eso es de tu mamá —dijo.
—No las cosas del lado derecho son mías —le expliqué.
Luego de una hora, Elizabeth me dio la sopa y nos dijo que debía irse a su casa, mis padres regresaron media hora después, y Edward se fue a jugar vóley, así que dormí un rato...
Sangre, veía mucha sangre, ¡Edward! —Gritaba —pero nadie había cerca mucho menos mi Edward, camine por la oscuridad, en busca de una luz. Pero solo encontré a una viejecita, "Cuídate de la envidia" me dijo "Debes alejarte de ella si no también lo perderás a él" no sabía a qué se refería "Una elección importante deberás tomar ¿a quién elegirás? eso definirá tu futuro" Salí corriendo de ese lugar pero tropecé con unas rocas, en donde había mas sangre...
— ¡Bella! —Me despertó Edward —despierta amor, creo que tenías una pesadilla porque sudabas y te movías mucho.
—Edward —susurré — ¿qué hora es?
—Las 3 de la mañana, has dormido mucho ¿quieres comer algo? —me preguntó.
—Solo leche —le dije.
Luego de tomarme la leche hervida que me dio Edward, me acosté de nuevo, pero no pude dormir más.
Al siguiente día, mamá y papá se fueron al súper a comprarme unas frutas. Yo me quede acostada junto a Edward. Después de pocos minutos el móvil de Edward sonó...
— ¿Si? —Contestó
—Más hermosa que nunca—me sonrió
—Déjame preguntarle...
—Bella, dice Elizabeth que si te sientes bien como para ir a su casa
—Sí claro —le respondí, no me dolía nada, eso era síntoma de estar bien.
—Elizabeth, dice Bella que sí.
—Ok, en una hora estamos por allá.
—Adiós.
— ¿Segura? —me preguntó Edward
—Sí, segura...
Edward me ayudó a levantarme y me puse un vestido de verano, para estar más cómoda, íbamos saliendo y mis padres llegaron...
—Bella ¿qué haces levantada? —Me preguntó mi mamá en tono autoritario —a acostarse.
—Mamá Edward y yo iremos donde Elizabeth un rato —le dije
— ¿¡Que!? Bella no ha pasado ni un día, hija te puede dar sobreparto —dijo histérica
—Mamá, solo será un momento, además no me duele nada —le dije
—Al menos deja que los lleve Charlie —dijo más calmada
—Ok.
Charlie nos llevó hasta la casa de Carlisle y Elizabeth y Carlisle salió a recibirnos...
—Hola es un gusto tenerlos a todos aquí —nos dijo Carlisle —Bella lamento no haberte visitado ayer.
—No te preocupes —le dije
—Bueno... yo me debo ir —dijo Charlie
—Quédate Charlie —le dijo mi suegro — ¿por qué no le dices a Renee y a Seth que vengan?
—Lo siento Carlisle —se excusó Charlie —pero tenemos otra reunión, de igual forma, gracias por la invitación. Edward cuando se vayan a regresar me llamas para recogerlos.
—Sí Charlie —le dijo Edward
—Adiós a todos —se despidió y se fue
Entramos a la casa de Carlisle, y vi a Elizabeth cocinando, fui donde ella y me senté a platicar un rato...
—Bella, ya regreso —dijo Edward —iré a la cancha con papá
—ok —le dije
Luego de cinco minutos que se fue Edward...
—Bella ¿puedes hacerme un favor? —Me preguntó Elizabeth
—Sí, claro —le dije
—lávame los platos mientras cocino —me dijo
—ok —le dije mientras me levantaba a lavar los platos que estaban en el mesón.
— ¿Y cómo esta Renee? —me preguntó.
—Bien —le dije —me protege demasiado, no quería que me levante.
—Aggh desde que conozco a Renee siempre vi que era una exagerada —dijo
—No es exagerada, solo me cuida —la corregí
—Sí Bella, lo sé. Pero debe dejar que te hagas fuerte, mira cuando Senna tuvo al pequeño Ben, al siguiente día ya la hice hacer sus cosas, y como vez sigue viva. Eso las hace más fuertes —me dijo
—Mamá dice que me puede dar sobreparto —le dije
—El sobreparto es un mito —dijo
Cuando termine de lavar los platos, me dijo que la ayude a cocinar, luego a limpiar, iba a barrer cuando llego Edward, y Elizabeth me dijo que me sentara...
— ¿Que han hecho? —Preguntó Edward
—Charlamos —se me adelantó Elizabeth
—Sí —dije
—Bueno siéntense que ya está lista la comida —dijo Elizabeth
— ¿Te ayudo?—le pregunte
—No Bella, estas delicada no debes hacer esto. —dijo ella
La tarde la pase con Edward, quien se quedó conmigo, estábamos jugando con unos naipes y me dieron ganas de tomar agua, fui a la cocina y Elizabeth estaba hablando por teléfono, no es que sea fisgona pero decidí escuchar...
—Ni se molesten en venir a verla, porque ella no ira
—Bella me lo dijo, acaba de tener un legrado, deben cuidarla
—Pues ella dijo lo contrario
—Aquí está mejor
—Edward hace lo que Bella dice...
—¡YA! dejen de meterse —grito —si Bella no quiere ir déjenla, ella ya se casó, es libre tomar su decisión.
—Sí, sí, adiós Renee...
¡Que! era mi mamá y ¿qué derecho tenia Elizabeth para hablarle así? Decidí entrar como si no hubiera escuchado nada...
—Bella, acaba de llamar tu madre —me dijo
— ¿enserio? —me hice la desentendida
—Aja me pidió de favor que te deje dormir aquí —dijo
—Ahh y ¿a dónde se iba?
—No dijo, solo dijo que te quedes a dormir aquí junto con Edward.
—Mhm ok.
No sé qué tramaba esta mujer, pero sabía que ella no era de fiar. Cuando estuvo la cena, Elizabeth nos sirvió, pero lo raro fue que a mí me trajo otra comida que a Edward...
— ¿Me das un poco? —le dije a Edward mientras señalaba su plato.
—Claro amor —dijo, me iba a dar un bocado, cuando Elizabeth lo detuvo...
—No Edward, le hace daño —dijo
—Pero es solo un bocado —dije
—Te hace daño—repitió. Comimos en silencio, hasta que terminamos...
—Ya vámonos Bella —dijo Edward
— ¿No le has dicho que se quedaran aquí? —Me preguntó Elizabeth
—No, se me olvido —dije
— ¿Nos quedaremos? —preguntó Edward con el ceño fruncido.
—Así parece —respondí.
—Igual debemos ir a ver ropa —dijo —llamare a Charlie.
Edward le marco a Charlie, pero no le contestaron, tenía una ligera sospecha del porqué. Le marcó a Renee, pero tuvo la misma respuesta...
—Caminaremos despacio —dijo
—ok —le dije
—Edward no vayan, es peligroso —dijo Elizabeth
—Lizzie —dijo Carlisle —déjalos que vayan despacio.
Fuimos caminando hasta nuestra casa, y como sospeche ahí estaba mi familia, entramos y me encontré con la mirada furiosa de Renee y la mirada de decepción de Charlie...
— ¿Que sucede?—pregunte
— ¿Que sucede Bella? ¿Por qué le mientes a Elizabeth, con respecto a que no te cuidamos?
— ¿Que?
—Sí, hace un rato llamé para decirte que Alice te vino a visitar pero olvidaste tu móvil aquí, así que llamé a Elizabeth y me dijo que tú le dijiste que no te cuidamos. Ah y que te quedarías a dormir allá, porque nosotros no te damos libertad. ¿Crees que si no te diéramos libertad estarías casada?
— ¡Que! mamá ¿de qué hablas? yo no he dicho nada de eso —le dije
— ¿Sabes qué? si quieres irte a dormir allá ve hija, quiero que sepas lo que es vivir con suegros—dijo
—Mamá...
—Bella me has decepcionado, yo he dado lo mejor por ti, creí que era una buena madre. Edward, ¿por qué no la haces entrar en razón? —ahí me di cuenta que Edward no había hablado —o acaso ¿tu también piensas así?
—Renee deja de meterte en nuestra vida —dijo Edward muy furioso — te odio —Eso destrozó a Renee, quien consideraba a Edward otro de sus hijos.
— ¡Edward! —Dijo Renee
—Vámonos Bella —dijo enojado.
Esa noche dormimos en casa de Carlisle, no nos dijeron nada.
— ¿Por qué le dijiste eso? —le pregunté.
—No lo sé, pero no puedo ni verla, es como si quisiera matarla —Wow ese no era mi Edward.
—Edward ¿estás bien? —Le pregunte
—Sí Bella, lamento lo que sucedió en casa de tus padres pero es la verdad.
—Pero son mis padres...
—Bella, ¿amas a tus padres? —Asentí —no podré vivir mucho tiempo en esa casa, quiero que elijas... o tus padres o yo…
¿Que? ¿Acaso escuche bien?, como me podía poner a elegir...
—Edward no me hagas esto —le dije
—Lo siento Bella, pero debo hacerlo —dijo — ¿vendrás conmigo o te quedaras con tus padres?
—Me quedaré contigo —le dije, sabía que lo arreglaría.
—Gracias amor —me da un beso —Te amo.
—Y yo a ti.
Al siguiente día Edward se fue a trabajar, y solo nos quedamos Elizabeth y yo. Como Edward se fue temprano, me quede dormida un poco más...
—Bella, levántate —me dijo Elizabeth apenas se fue Edward.
—Uhmm ¿para qué?
—Necesito que vayas a la tienda —dijo.
—ok.
Me levanté, me asee y fui a la tienda, cuando regresaba sentí que me bajo algo. Cuando llegue a la casa fui al baño y vi que era sangre, me puse una toalla higiénica, y seguí haciendo lo que Elizabeth me ordenaba.
—Escuche que Edward peleo con tu mamá —dijo
—No —mentí — ¿quién dijo esa barbaridad?
—Mhm no lo recuerdo, solo lo escuche.
Edward llego a las 7pm, me dolía un poco las caderas y la cabeza, pero era cosa de nada. Fuimos a casa, por fin, y cerró la puerta de la habitación. Al siguiente día fue de nuevo a trabajar, y mamá entro un ratito a verme ya que tenía fiebre.
—Bella... ¿por qué Edward se está comportando así? —preguntó
—No lo sé mami, pero extraño a mi Edward —dije
—Recuerdo una vez que de repente odie tanto a tu tío Vladimir —dijo —pero eso fue porque me tome la bebida equivocada.
— ¿A qué te refieres? —pregunté
—Bella ¿crees en la brujería?
—Sé que existe porque el mal existe —admití
—Veras, mi mamá, o sea tu abuela, sabe de eso, y ella puso algo en la bebida de mi hermana para que odie al esposo, y por equivocación me la tome yo —sonrió —odié tanto a Vladimir, que cada vez que lo escuchaba quería matarlo. —entonces recordé las palabras de Edward... "no puedo ni verla, es como si quisiera matarla"
— ¿Crees que Edward pudo haber tomado algo? —pregunté.
—No lo sé hija, pero lo averiguare —dijo muy segura.
— ¿Como?
—Conozco a una adivina, es muy efectiva, ella quizá me diga lo que quiero saber. Edward también es mi hijo y no puedo dejar que este así.
— ¿Y cuándo iras?
—Hoy mismo mi amor, solo necesito una foto de Edward —dijo
Le di la foto de Edward y se fue. Mi hermano Seth hizo la comida y 3 horas después regreso mi mamá pero tenía los ojos hinchados...
— ¿Que pasó mami? —Le pregunté
—Vamos a tu habitación hija. —Fuimos a mi habitación.
—Ahora si dime que sucede.
—Bella ¿Edward comió algo raro donde Elizabeth? —me preguntó.
—Porque lo dices... —yo ya sabía que sucedía, había unido todos los cabos sueltos.
—Cuando llegue...
—Flashback— (Contado por Renee)
Vi a aquella mujer de aspecto común —en realidad me imaginaba alguien con turbante, bola de cristal y esas cosas —y me invitó a sentarme...
—Siéntate mujer, veo que tienes problemas con alguien a quien consideras otro de tus hijos —me dijo.
—Sí señora —dije.
—Déjame decirte, que todo es producto de la envidia de una señora.
— ¿Envidia?
—Así es, Esta mujer es la... la..., no es la mamá es otra persona, pero es algo así como la mamá, creo que es como un tipo de madrastra —dijo
—Uhmm y ¿qué tiene que ver Elizabeth con la envidia? —pregunté.
—Mucho —respondió —ella tiene dos hijos casi de la edad del muchacho, ella quisiera que la suerte que tiene el, la tuviera alguno de sus hijos. ¿Qué es realmente el muchacho para ti? —preguntó.
—Mi Yerno —asintió.
—Ustedes lo han apoyado mucho —dijo —le han dado muchas cosas, eso es lo que a ella la tiene así, mal, envidiosa. ¿Tu hija está enferma?
—Sí, hace pocos días le hicieron un legrado —dije
—Ajá pues tu hija casi ha tenido un sobre parto, esta mujer la ha tenido haciendo cosas, cuídala mucho. A esa mujer no le gusta que otras personas salgan adelante, tu yerno esta así porque le puso ruda hembra a su comida, y por eso te odia tanto, sé que has experimentado eso —asentí —debes sanarlo rápido antes de que sea tarde. Él ha puesto a elegir a tu hija, entre sus padres o el. No te diré la respuesta de ella...
—Pero ¿cuál es la finalidad de esta mujer?
—Hacer que se vallan de tu casa, que vivan por su cuenta. Se queden en extrema pobreza, luego hacer que tu yerno odie a tu hija, y al final que se separen pero ambos quedarían destrozados y entonces juntarla con uno de sus hijos.
— ¿Qué puedo hacer? —pregunté.
—Si fuera una charlatana, te diría tráelo al chico yo lo curo. Pero no, eso aparte de ser mentira, te haría gastar dinero, yo soy honesta, El chico al enterarse de todo eso... abrirá los ojos y volverá a ser el mismo de antes...
—Fin Flashback—
—Por eso quiero que me digas si Edward comió algo en donde Elizabeth... — estaba en shock esa mujer, de verdad había adivinado todo, la elección, mi recaída, lo mala que es Elizabeth...
—Bueno... ahora que lo recuerdo, antes de venir acá a casa, el día que Edward te hablo feo, comimos donde Elizabeth y reaccionó bien raro cuando Edward me iba a dar un poco de su comida —dije.
—Uhmm como haré para que me escuche —dijo para sí.
—Dame dos días —le dije y escuchamos como se estacionaba una camioneta afuera —llegó Edward, esa es la camioneta de su jefe.
—Bueno me voy —dijo mamá y salió.
Edward entro a la habitación...
— ¿Cómo estas amor? —me pregunto mientras me saludaba con un beso.
—Bien cielo.
—Aggh rezaba para que tu mamá no esté aquí, es tan insoportable —dijo
—Edward, por favor son mis padres, no hables así —le pedí
—Es la verdad Bella, mañana mismo nos iremos donde mis padres —que raro Edward jamás se refiere a "mis" siempre son "Mi padre y Elizabeth"
—No Edward, para allá no —le dije
— ¿Qué? Bella no soporto estar aquí, y tu dijiste que me elegías a mí —reprochó
—Yo tampoco soporto estar allá.
—Pero si allá te cuidan —dijo
— ¿Me cuidan? ¿enserio crees que me cuidan Edward? casi me da una recaída porque Elizabeth me pone a hacer todo —le dije al borde de las lágrimas
—Es tu culpa —dijo
—Ah ahora es mi culpa, Edward lo siento mucho pero yo no iré allá —dije llorando...
—Bella...
—No iré, prefiero quedarme con mis padres...
—Ahora me doy cuenta que eres como todas las personas —me dijo con la voz quebrada
—Edward...
—Me voy Bella —dijo Edward —te amo pero lo mejor será que nos separemos.
— ¿Que? Edward pero podemos ir a otro lado, solo no quiero ir allá —le dije.
—Lo siento Bella, pero me voy —dijo mientras cogía ropa del armario.
—Edward perdóname —le dije
—Adiós Bella —dijo mientras se ponía la mochila, le agarre la mano.
—Edward, no te vayas —le rogué llorando.
—Tú así lo quieres —dijo
—No, no lo quiero así —y lo bese
Ese beso sabia a dolor pero aun así estaba lleno de amor...
—Yo tampoco quiero dejarte —dijo —pero no puedo seguir aquí
—Mira mientras me recupero..., dame un mes y mientras tanto busca una casa —le dije
—Está bien —me besó de nuevo.
Había logrado que se quede, ahora tenía poco tiempo para que reaccione y vuelva mi Edward...
Al siguiente día, Edward no se fue a trabajar, pero se fue a jugar vóley, cuando llegó empezó mi plan...
Le di una carta que había hecho a lo largo del día, y empezó a leerla.
"Querido Edward:
¿Sabes que te amo? ¿Que eres mi todo?
Bueno sí lo sabes, te lo demuestro cada día...
Pero ¿sabes quién también te ama?
Es una mujer, que te considera otro de sus hijos
Ella te acogió cuando llegaste, si no fuera por ella no estuviéramos juntos
Ella te ayudo como nadie, cuando se te atoro ese hueso de pollo en la garganta
Ella hizo una promesa para liberarme de la mía, que incluía separarnos...
Yo sé que también la quieres...
Lo noté cuando a ella le dio eso en el corazón...
Sé que la quieres como a tu mamá...
Edward acuérdate que una vez dijiste que ella era tu ángel de la guarda...
Perdona a tu ángel ¿sí?"
— ¿Qué quieres lograr con esto? —me dijo.
—Primero, quiero que me digas, porque estás enojado con ella —le dije
—No lo sé, es algo difícil de explicar —dijo
—Ok, ahora ¿me puedes hacer un favor?
—No la perdonaré —dijo
—No te pediré eso —le dije —solo quiero que la escuches, ella quiere hablar contigo.
—Está bien, pero solo un momento —dijo
— ¡Si! gracias vida, ¡Renee! —La llamé
— ¿Sí Bella? —dijo como quien no sabía.
—Ven —le dije
Renee entro tímidamente y se sentó en el mini sillón que teníamos...
—Y bien que me querías decir —dijo Edward.
Renee le conto todo lo que me había dicho, y fue sorprendente, que cuando termito su relato Edward tenia, sus ojos llorosos...
—Perdóname Renee —le dijo
—Claro que sí, hijo mío —respondió ella también llorando.
—Aww —me les uní al abrazo.
Luego de un tiempo Edward construyo una casa, alado de la de mis padres y nos pasamos a vivir allí...
Dos años después...
—Bella, te quiero decir algo —dijo Edward
—Dime —le dije.
—Mi Jefe abrió una sucursal en Malibu —dijo
—Y...
—Quiere que valla a trabajar allá.
— ¿Tu solo? —dije asustada y el rio.
—No tontita, también quiere una secretaria y me dijo si querías ir... así que... ¿quieres ir?
—...
Que me falte el aire para respirar o
que me falte el alma si la quiere Dios
que me falte un año para envejecer
pero que nunca me faltes tu mi amor
Que me falte el agua,
que me falte el viento
que me falte todo lo que aún no tengo
pero nunca tu no me faltes tu
Y puedo ser un ciego
y caminar descalzo
y que un millón de brazos las que queman mis pasos
pero nunca tú, no me faltes tu
Como quisiera pedirle a la madrugada
que mañana será triste y que no te vayas
que hay un lugar en la vida
dicente y bueno
que tan solo tú has podido llenar en pleno
Y como quisiera vestirme de valentía
y que no fuera en mi rostro tan evidente
Y no confesarle a diario a mi confidente
que te quiero más a ti que a mi propia vida
Que me falte el aire para respirar o
que me falte el alma si la quiere Dios
que me falte un año para envejecer
pero que nunca me faltes tu mi amor
Y que me falte el agua
que me falte el viento
que me falte todo lo que aún no tengo
pero nunca tu no me faltes tú.
Puedo ser un ciego
y caminar descalzo
que un millón de brazos las que queman mis pasos
pero nunca tú, no me faltes tú (Que no me faltes tú?
