Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, la historia sí.
N/A: Hola gracias por leer esta historia, solo pasaba para decirles que solo quedan dos capítulos y el epilogo, que la disfruten :).
CAPITULO 20.
Bella POV
El día de compras con mamá fue fabuloso, Edward no nos acompañó porque tenía trabajo y Senna prefirió quedarse en la computadora. Al final compramos mucha ropa, tal parecía que Ángela no repetiría ropa, también accesorios para su dormitorio, una pequeña tina, biberones, termos, la leche completa y muchos, muchos pañales.
— ¿Compraron todo eso? —preguntó Senna cuando nos vio llegar.
—Sí, es todo lo que necesitamos —respondí. Cuando llegó Edward, se quedó maravillado con todas las cositas que compramos.
Dos meses después, estaba preparando la cena, y sentí un dolor agudo en la cabeza, no le presté atención porque no fue tan malo...
— ¿A dónde vas? —le preguntó Edward a Senna, quien se estaba poniendo ropa de fiesta.
—A un concierto — respondió ella.
—Senna, es peligroso —le dije y ella resopló.
—Y apostaría a que es el concierto gratuito por las fiestas de pueblo ¿verdad? —le dijo Edward.
—Sí ¿y qué? —respondió con insolencia.
—Senna ¿cómo vas a salir así? Tienes 8 meses de embarazo —le dijo un Edward a punto de perder la paciencia.
—Me se cuidar.
— ¿Quién te invitó? —le preguntó mi esposo.
—Alguien —respondió.
—Regresa temprano —dijo Edward resignado.
Senna seguía arreglándose y Edward estaba revisando su Facebook…
—Le dices a Zafrina que te cuide —le dijo Edward sin despegar sus ojos del ordenador.
— ¿Qué? —Preguntó indignada —como sabes…
—Me acaba de enviar un mensaje, que te diga que te apresures, que las cervezas se calientan.
—Edward…
—No, no te diré nada —le dijo mi esposo —ya eres mayor de edad y tomas tus decisiones, solo te pido que te cuides.
—Está bien —respondió avergonzada —dile a Zafrina que ya estoy saliendo.
— ¡Senna! —la alcancé en la puerta.
— ¿Qué?
— ¿No cenarás? —le pregunté.
—No lo siento, se me hace tarde —dijo tan cortante, como siempre.
— ¡Oye! —le dije cuando se alejaba.
— ¡¿Qué quieres Bella?! —dijo un poco molesta.
—Cuídate, y no bebas, te podría hacer daño —le dije preocupada.
— ¿A mí o a la bebe? —preguntó irónicamente.
—A las dos —respondí —Aunque no lo creas me preocupo mucho por ti, eres como la hermana que no tengo, cuando te dije "cuídate" lo dije sinceramente.
—Gracias Bella, adiós —dijo y se fue.
Ya era media noche y Senna no regresaba, así que Edward y yo nos fuimos a dormir
—Estoy muy preocupado por mi hermana —dijo Edward retóricamente.
—Edward, Senna se sabe cuidar —lo calme.
—Me refiero a Zafrina, ella no es así —dijo. Y era verdad, desde que la conocía ella era la más centrada de todas mis cuñadas, era muy dedicada a su casa e hijos.
—Sí, es muy raro —dije adormilada.
Me despertó el sonido de un camión y lo que abrieron la puerta de atrás, pude escuchar la voz de Senna, así que no me levante de mi cama…
— ¿Y Edward? —Preguntó una mujer susurrando.
—Dormido creo —respondió Senna. Desde mi habitación se escuchaba todo ya que la de Senna estaba a lado…
— ¿Crees que escuchen lo que hablamos? —preguntó de nuevo susurrando.
—Ellos escuchan lo que les conviene, no hay privacidad en esta casa Zafrina —respondió Senna.
— ¿Y por qué sigues aquí? —preguntó Zafrina ya sin susurrar.
—Y por qué va a ser, solo porque se ofrecieron a quedarse con el accidente —dijo mordaz.
—Mhm ¿y por qué no tendrán sus propios hijos? —preguntó retóricamente Zafrina.
—Bella no puede, siempre ha sido seca o eso me ha dicho Elizabeth —la voz de Senna sonaba burlona.
—Ash no sé porque mi hermanito sigue con ella, es como hipócrita se cree la muy buena —dijo Zafrina.
—Jajaja si —dijo Senna, no quise escuchar más así que me dormí.
Al siguiente día me, desperté temprano a hacer el desayuno.
—Amor ¿no dormiste bien anoche? —me preguntó Edward, mientras me abrazaba por la espalda.
— ¿Por qué lo dices?
—Ojeras —respondió.
—Ahh, es que me dolía la cabeza —le dije.
—Mhm.
—Buenos días familia —dijo una muy contenta Senna, seguida de una somnolienta Zafrina.
—Bueno días —respondimos Edward y yo.
— ¡Hola Bella! ¿Cómo estás? Te extrañé tanto —dijo Zafrina.
—Bien gracias —le dije.
— ¿Y tú hermanito?
—Bien —respondió el aludido.
Les serví su desayuno y comimos todos juntos, no le dije nada a Edward sobre las conversaciones de Senna y Zafrina…
—Zafrina ¿y como así estas en Forks? —le preguntó Edward.
—Soltera —respondió.
— ¿Y tu esposo? —le pregunté.
—Lo deje —dijo despreocupada —me aburrí de él, es lo que sucede cuando vemos que tienen defectos.
— ¿Y los niños? —preguntó Edward, ignorando el comentario de Zafrina.
—Se quedaron con él.
Una hora después nos fuimos a Seattle acompañando a Zafrina y de una vez visitaríamos a Esme, que era un amor, no como Elizabeth…
— ¡Oh mis niños vinieron! —dijo en cuanto nos vio.
—Gracias por recibirme así mamá —dijo Zafrina.
—No me refiero a ti, si te vi ayer —dijo en son de broma —me refiero a Edward y Bellita.
—Gracias por lo que me toca —dijo Senna.
—Jajaja sabes que te quiero —le dijo Esme.
—Hola mami —dijo Edward como un niño pequeño.
—Hola mi bebé —le dijo abrazándolo.
—Hola Esme —la saludé.
—Hola pequeña —también me abrazó — ¿Y que los trae por aquí?
—Vinimos a deja a Zafrina y aprovechamos para visitarte —le dijo Edward.
—Sí, porque ya los extrañaba —dijo sonriendo— ¿Y cómo están Renee y Charlie?
—Muy bien —le dije —te envían saludos.
—Envíale mis saludos y dile a Renee que estoy ansiosa por seguir aprendiendo a tejer —dijo Esme.
—Claro —le sonreí.
—Buenos días —dijo una vos gruesa
—Buenos días señor Amun —dije temerosa, este hombre daba miedo.
—Buenos días —dijo Edward.
— ¿Que los trae por aquí? —Preguntó
—Quisimos visitar a mamá —respondió Edward.
—A qué bien —dijo y se fue a su habitación
Hice el almuerzo con Esme, era muy agradable, y pasamos el resto del día en su casa…
—Ya nos vamos mamá —le dijo Edward
—Cuídate hijo y cuida a Bellita, mira que otra mujer así no encontraras —le dijo.
—Lo sé —respondió abrazándome.
—Adiós Esme —me despedí.
—Adiós pequeña —me abrazó.
—Adiós Amun —le dijimos Edward y yo.
—Adiós —respondió.
Salimos y fuimos a casa de Kachiri, ahí estaba viviendo Zafrina y Senna estaba con ella, cuando estábamos cerca se nos acercó Jeremy, el hijo de Zafrina
—Tío Edward, tía Bella, mi mami y Senna no están donde la tía Kachiri —dijo el pequeño.
— ¿Entonces? —Preguntó Edward
—Se fueron a una cancha a jugar futbol —respondió.
— ¿Con quién fueron? —pregunté.
—Con la tía Kachiri, el tío Sam, la tía Emily, y mis primos —dijo sonriendo.
— ¿Y tú? —preguntó mi esposo.
—Me quede cuidando a mis hermanitas, como mi mami ya no lo hace.
—Bueno Jeremy nos debemos ir —le dijo Edward —adiós
—Adiós tío, Chau tía.
—Chau pequeño —le dije besándole la frente.
Llamamos a Senna, pero dijo que se quedaría unos días aquí. Esa noche dormimos sin preocupaciones
—Edward, Bella, levántense, me acaba de llamar Zafrina dijo que la bebe está naciendo —dijo Renee a las ¿cinco de la mañana?
—Edward, levántate —lo moví hasta que se despertó.
— ¿Que sucede? —preguntó.
—Ángela está naciendo —le dije.
Nos vestimos rápido y salimos rápido en un taxi a Port Ángeles y tomamos el primer avión que salía a Seattle. Renee nos acompañó, ella llevaba la maleta de Ángela.
—Edward llámala, para ver en qué hospital está —le sugerí.
—Sí —dijo nervioso —Hola Zafrina ¿dónde están? ¿En un subcentro de salud? Ok, ok ahora iremos.
— ¿Dónde están? —pregunté.
—En el subcentro de Seattle —dijo.
— ¿En un subcentro? Pero ahí no hacen partos —le dije.
—Lo sé, pero Zafrina se enojó, me dijo que no todos tienen dinero para llevarla a una clínica privada. Tomamos otro taxi y nos fuimos al subcentro.
—Buenos días señorita —saludé a la chica de recepción.
—Buenos días ¿en qué le ayudo?
— ¿Aquí se encuentra la señorita Senna Cullen?
—Déjeme ver —dijo mientras buscaba en el ordenador.
— ¿Que vino a ser la señorita?
—Parto —le dije.
—Oh, lo siento aquí no hacemos partos —respondió —debe ser en el otro subcentro.
— ¿Y dónde queda? —le preguntó Edward desesperado.
—Al noroeste —dijo.
—Gracias—dijimos y tomamos otro taxi. Media hora después llegamos al otro subcentro…
—Al fin llegan —dijo Zafrina — ¿la ropa?
—Aquí esta —dijo mamá levantando el bolso.
—Déjeme ver —dijo Zafrina, mientras le arrebataba el bolso a mamá — ¿solo dos ternos y dos cobijas?
—Sí, será suficiente por hoy —le dijo mamá.
—Mhm.
Le dieron el bolso a una enfermera y media hora después, pudimos ver a Ángela. Era hermosa, la niña más linda que haya visto, sus mejillas rosas eran muy tiernas. Tenía poco cabello, color castaño, como Esme. Y sus ojitos eran plomos, como los de todos los bebes.
— ¿Ustedes son familiares de la señorita Cullen? —preguntó un doctor.
—Sí, somos sus hermanos —dijo Edward.
—La señorita tuvo un parto muy peligroso, porque se adelantó un mes, pero está bien.
— ¿Y porque se adelantó? —Pregunté
—Al parecer la señorita hizo deportes y tuvo una caída —dijo y se fue el médico.
A Senna le dieron el alta en la tarde, pero debía llenar unos papeles, mi mamá se ofreció a ayudarle…
—Hablé con Senna hace un rato —me dijo Edward —dijo que estaba bien decidida, ella se quedará donde Kachiri y nosotros nos llevaremos a Ángela.
— ¡Qué bien! —le dije feliz.
—No se hagan ilusiones —dijo Kachiri —Senna se puede arrepentir.
—Me dio su palabra—dijo Edward.
—Ya lo veremos —respondió Zafrina.
Llevamos a mis cuñadas a su casa, y nos regresamos a Forks en taxi, ya que era peligroso volar con Ángela. Llegamos y le preparamos todo, esa noche fue maravillosa, al siguiente día la llevaríamos al pediatra, ya que tenía flema en sus pulmones, mamá durmió con ella para tenerle más cuidado.
Al siguiente día Edward y yo la cuidamos mientras mamá dormía. Edward le estaba haciendo su biberón.
—Bella, envíale un mensaje a Senna y dile que la niña está bien —me dijo Edward.
Hice lo que me dijo, y al minuto me llegó otro mensaje…
Que bueno que este bien, pero ¿sabes qué? Ya me arrepentí, quiero a mi hija de vuelta ¿me la vienen a dejar o envío a Zafrina que la traiga? Responde rápido.
Las palabras "Ya me arrepentí" resonaban en mi mente y sin notarlo empezaron a caer lagrimas por mis mejillas.
Edward POV
— ¿Que sucede? —le pregunté a Bella al verla llorar.
—Esto —dijo entregándome el celular. Leí el mensaje una y otra vez, una opresión terrible sentía en mi pecho.
— ¡Aghh! Senna me va a escuchar —dije saliendo de la habitación. Fui al patio de la casa y marque el número de Senna.
— ¿Me traerás a mi hija? —dijo Senna.
—Senna… ¿por qué nos haces esto?
— ¿Hacerles qué? Edward, tú sabias que podría pasar, no puedo estar lejos de ella —dijo fingiendo pesar.
—Nos lo hubieras dicho en el hospital ¿has pensado en el dolor que nos causas, sobre todo a Bella?
—Sí lo he pensado, y no me importa, yo también estoy mal Edward, es mi hija.
— ¿Y qué vas a hacer con ella? Porque sé que tú la tendrás tres meses a lo mucho ¿y de ahí? ¿La dejaras donde papá así como hiciste con Ben?
—Edward…
—Senna, aquí estará bien, Bella y yo no tenemos hijos, Ángela será tratada como reina.
— ¡Ángela! —Me interrumpió — ¿pensaban ponerle ese nombre ridículo a mi hija?
—Senna, solo mira como tienes a Ben, él tiene 7 años y recién está empezando la escuela, ¿quieres ese mismo futuro para ella? Nosotros queremos lo mejor para ella —dije con mis ojos llenos de lágrimas.
—Yo soy su madre y nadie mejor que yo para saber qué futuro le conviene —dijo histérica —no porque tengan dinero tendrá un mejor futuro.
—Senna ¿y de que trabajaras? —pregunté.
—De lo mismo de siempre, además Edward contéstame ¿la traes o la mando a ver? —preguntó.
—Luego te llamo —le dije
—Pero rápido, que la quiero cerca de mí —dijo y me colgó.
Regresé a la habitación y Renee se encontraba junto a Bella y Ángela, Renee también lloraba.
— ¿Que te dijo? —preguntó Bella con esperanza en los ojos.
—Que quiere a su hija de vuelta —dije.
Bella POV
Este día parecía una pesadilla, miraba a mi pequeña mientras Renee y Edward buscaban soluciones…
— ¿Y si nos vamos? —dijo Edward.
—Edward es mala idea —dijo Renee —no pueden pasar huyendo, tu hermana pondría una denuncia, te meterían preso e igual se llevarían a la pequeña.
—No si no saben dónde estoy —dijo muy confiado.
—Es mala idea —repitió Renee.
—No dejare que se la lleven —dijo Edward —Bella huyamos con Ángela.
—Edward… ¿Y a dónde iríamos?
—Donde sea… que tal, donde tu abuela —sugirió
—Senna sabe dónde vive la abuela —le dije — ¿fue una vez recuerdas?
—Sí, pero Senna no se acuerda, además ese día Charlie dio muchas vueltas —dijo.
—No lo sé Edward, quiero que Ángela tenga una vida feliz, huir no es la solución —dije.
— ¿Por qué? Y no me digas lo mismo que Renee —dijo.
—Porque si huimos, Ángela no podrá ser inscrita y por ende no iría a la escuela, ese no es el futuro que quiero para ella —le expliqué.
—Creo que tienes razón —dijo Edward — ¿pero qué haremos? No quiero que nos separen de ella
—Yo tampoco —dije.
— ¿Y si tratamos de hablar con ella? Quizás escuche —sugirió Renee.
—Ya hablé con ella —dijo Edward.
—Me refiero frente a frente —dijo mamá.
— ¿Y si no acepta?— Dije
—Primero llamemos a Charlie, él sabe de leyes quizá él tenga la solución, metemos un abogado y listo —dijo confiada. Media hora después, Charlie ya estaba en casa…
— ¿Quien se quiere llevar a mi nieta? —dijo furioso mientras entraba.
—Senna, dice que se arrepintió —respondió mamá — ¿Que podemos hacer?
—Primero que todo, llámala —le dijo a mi esposo —dile que se la llevaremos más tarde.
—Sí —respondió Edward y salió a llamar a su hermana.
— ¿Después? —pregunté.
— ¿Senna les firmó algún documento que certifique que les da la niña? —preguntó.
—No —dije —pensamos que no se arrepentiría.
—Bella, un consejo, jamás confíes en otra persona que no seas tú misma —asentí —entonces tú sabes falsificar firmas ¿verdad?
—Sí —dije recordando las múltiples veces que falsifiqué la firma de mis padres.
—Bien, falsificarás la firma de tu cuñada, Edward ¿tienes algún documento de identidad de tu hermana? —le preguntó a mi esposo apenas llegó.
—Sí claro, su pasaporte está en casa, lo iré a ver. Y Senna dijo que antes de las seis la lleváramos —dijo mientras se iba.
—Ok entonces tenemos 7 horas para pensar todo —dijo papá mirando el reloj —Bella has un documento en la computadora, yo te dictaré.
—Sí —le entregué a Ángela a mamá y me senté frente al ordenador a escribir…
"Forks, Washington, USA a 20 de Diciembre del 2012
Yo, Senna Helen Cullen, en pleno uso de mis sentidos, me comprometo a declarar que la niña o niño que alumbre, queda bajo la tutela, potestad y cuidados de mi hermano, el señor Edward Anthony Cullen, y su esposa, la señora Isabella Marie Swan. Me comprometo a no pedirles dinero, no acercarme al pequeño sin la presencia de sus tutores y a dejar a su completa elección los nombres de la niña o niño.
Sin más que decir dejo constancia de mi compromiso…
Senna H. Cullen Progenitora
Edward A. Cullen Padre
Isabella M. Swan Madre
Zafrina J. Cullen Testigo
Alistair J. Williams Abogado"
Edward vio el documento, ya firmado por el abogado que había contratado Charlie, según él, uno de los mejores del Estado…
— ¿Por qué Zafrina firma como testigo? —preguntó.
—Digamos, que es una pequeña venganza por algo —le dije.
—Mhm ok.
—Hey chicos vámonos —dijo Charlie vi el reloj y ya faltaban solo una hora para las 6pm —La trabajadora social nos alcanzará allá.
—Ok —respondimos Edward y yo.
Fuimos en la patrulla de Charlie y el abogado en su propio auto. Cuando llegamos a casa de Kachiri su hija mayor, Mickeyla, salió a recibirnos…
—Ay tíos que exagerados, hasta la policía trajeron —dijo burlándose.
—No Mickey, él es mi papá —le respondí.
—Edward, no tenías que traer a la policía —dijo Zafrina enojada mientras salía, ellas solo conocían a mamá.
—Es mi suegro Zafrina —le dijo Edward y ella resopló.
— ¿Que sucede? —dijo Senna quien ya estaba caminando como si nada. —Edward ya deja el drama y dame a mi hija.
—Primero hablemos —le dije.
—Nada de lo que digas me hará cambiar de parecer —dijo.
—Buenas tardes señorita —le dijo el abogado —Alistair Williams, abogado de los señores.
— ¿Abogado? Jajaja —se rio Senna —pensaste que un abogado te puede salvar, ya Bella dame a mi hija.
—Primero, lo primero —dijo Alistair —usted no tiene derechos sobre la menor.
— ¿Qué? —Bufó —es mi hija, yo la parí ayer.
—Lo se señorita, pero usted debe saber que no debe firmar cualquier papel —le explicó.
— ¡¿Papel?! ¡Yo no he firmado nada! —dijo muy molesta.
— ¿Segura? Pues esta hoja dice lo contrario —dijo mostrándole el documento.
—Yo no firmé eso —dijo Senna.
—Señores Cullen ¿pueden explicarle cuando lo hizo?
—Claro —respondí —el día que bebiste en casa de Sam y Emily, hace un mes celebrábamos el cumpleaños de Sam, Zafrina también estaba ¿recuerdas? —traté de sonar lo más convincente posible.
—Estaba borracha —dijo
—No, fue antes de que te emborracharas, Zafrina si estaba borracha, ella firmo como testigo —dije.
—Como sea, un papel no puede quitarme los derechos de madre —dijo molesta.
—Tia Senna una señora te busca afuera —dijo Mickeyla.
—Es la trabajadora social —respondió Alistair —debe pasar ella tendrá la última palabra.
—Buenas noches—saludó a todos, una señora de unos 40 años —Jefe Swan un gusto saludarlo—dijo
—Igualmente licenciada —respondió papá
—Comencemos ¿quién es la progenitora? —preguntó.
—Yo —dijo Senna.
— ¿Y estas de pie? —preguntó.
—Sí —dijo cortante.
—Ok, te haré unas preguntas, las cuales deberán también responder los señores Cullen ¿sí?
—Sí —respondimos los tres.
— ¿Tienes casa o un lugar para vivir? —preguntó.
—Vivo aquí —respondió Senna.
— ¿Es tuya o la arriendas?
—Mi hermana la arrienda, vivo con ella —dijo.
— ¿Cuántas personas viven aquí?
—Mis dos hermanas, mi cuñado, y mis cinco sobrinos —respondió Senna
—No sería un buen ambiente para la menor —dijo la licenciada —vivir amontonada, además la casa es pequeña ¿Ustedes? —nos preguntó.
—Nosotros tenemos casa propia —dije —y ahí solo vivimos mi esposo y yo.
—Bien ¿tienes compradas las cosas de la bebé?
—No —respondió Senna —no he trabajado y las compraré apenas trabaje
— ¿Ustedes?
—Nosotros tenemos todo comprado, desde la cuna hasta su ropa —dijo Edward.
— ¿Tienen alguna prueba? —preguntó y Senna sonrió con arrogancia.
—Sí —dijo papá, sacando su cámara —esta es su habitación.
—Muy bonita —dijo sonriendo — ¿Tienes más hijos?
—Sí —dijo Senna —tiene siete años.
— ¿Y dónde está?
—Donde mi papá —respondió —él vive con mi padre.
— ¿Razón?
—Le gusta estar allá —dijo
—Eso es mentira —dijo Edward.
— ¿Señor Cullen?
—Es mentira licenciada, Ben vive con mi padre porque ella lo abandonó allá, el niño recién inicio la escuela porque Senna no lo visita y no le da dinero para sus estudios.
— ¿Es verdad eso? —le preguntó a Senna, quien se quedó callada —lo tomaré como un sí. ¿Ustedes?
—Nosotros no tenemos hijos señorita —respondió Bella —tuve una perdida hace cinco años.
—Lo lamento —se disculpó la trabajadora social.
—No hay problema —dije.
—Bien, última pregunta, esta definirá si la pequeña se queda con su madre o ustedes. —todos asentimos — ¿De que trabaja? —Senna se quedó de nuevo en silencio — ¿Señorita?
—Lava platos en un comedor —dijo Zafrina.
—Así es —concordó Kachiri.
—Ok lava platos.
— ¡MENTIRA! —Se escuchó una voz de mujer —mi hija no lava platos, lamento mucho esto hija, pero la niña no estará bien contigo —dijo Esme —mi hija es una trabajadora sexual.
— ¿Es verdad? —Preguntó y todos asentimos — ¿Ustedes?
—Yo soy instalador en plasticloset y Bella trabaja en nuestro cyber —respondió Edward.
—He escuchado que los instaladores ganan bien —dijo.
—Así es —dijo Edward.
—Bien, siento mucho decirle señorita Senna Cullen, que la niña no estará bien con usted, y mi cargo me obliga a buscarle un buen hogar, y no hay mejor hogar que con sus tíos, porque aparte que anhelan tanto un hijo, ella tendrá una familia, una madre y un padre que la quieran y que estén constantemente con ella, no solo por el dinero, sino por amor y cariño de padres. Usted deberá cumplir el compromiso que firmó, y hablar con los Cullen a ver si le permiten visitarla y verla. Mi trabajo ha terminado, nos vemos. Julieth McCarty, para servirles. —dijo despidiéndose.
— ¿Es algo para Emmett McCarty? —pregunté.
—Sí —sonrió —Emmett es mi hijo.
—Que bien, dígale que Bella le envía saludos.
—Seguro —dijo y se fue.
—Bien, Senna ¿alguna cláusula que quieras discutir? —le pregunté.
—No ¡solo lárguense de aquí! —gritó Histérica.
—Adiós Senna —dijimos y no respondió.
Subimos al patrullero y Alistair también se fue, no sin antes llevar los nombres para inscribir a nuestra hija, Ángela Renesmee Cullen Swan. Me sentía mal, por haberle hecho esto a Senna, pero quería un buen futuro para mi hija, mi hija, eso sonaba de maravilla.
