Capítulo 17: ¡Lo que menos pensé!
-¡Bella, amor, ya llegué!- grité entrando. Vi su libro de Paulo Cohelo en el piso. Lo recogí, dejé mis llaves y celular en la mesa de la sala-. Escooby-doo, ¿dónde estás?- bromeé con ella, pero aún no respondia. Fui a la cocina, de donde venía un agradable olor, pero Bella tampoco estaba. Fui al cuarto a ver si se estaba bañando. Eso seria tan caliente..., pero no, tampoco estaba-. ¡Bella, amor, no te escondas!- comencé a sospechar. La creía muy capaz de haberse ido al gimnasio. ¡Esa cabezota! ¡Aunque le hiciera cirugia plástica seguiría siendo cabezota!, y era una de las cosas que me hacian amarla. Le marqué su número y el sonido vino desde la cocina. "Que raro". Volví al cuarto y decidí bañarme. Tal vez había ido a la tienda. No sabía, pero estaba empezando a molestarme. Una vez bañado volví a la sala. Eran las 4. Decidí llamar a Rose.
-¡Edward!- contestó algo azorada.
-Eh, Rose, pásame a Bella- pedí.
-Edward, Bella no está conmigo. Hablé con ella esta mañana y me dijo que no podíamos ir...
-¿Estás segura, Rose? ¡No estoy para juegos!- un sudor frío me recorrió entero. Los vellos de mi nuca se erizaron.
-¿¡Crees que jugaría!?- me contestó.
-Lo siento, Rose- me despedí y colgamos.
"¿Dónde estás Bella?" Esos eran mis pensamientos mientras iba al cuarto a ponerme unos zapatos. Revisé sus cosas y no faltaba nada. Las zapatillas verdes de deporte estaban allí, junto a las únicas sandalias que trajo. Su bolso también estaba. ¡No faltaba nada! "Espero que esté en la fundación. No voy a llamar para no poner nervioso a Jake".
-Sr Cullen, ¿va al hospital?- me pregunto Andrés, el portero.
-¿Hospital?- quise saber.
-Dos amigos de la Srta Bella la llevaban desmayada al hospital- informó y el pánico inundó mi ser.
-¿Có...-respiré- cómo eran?
-Un hombre moreno y una mujer.
-¿Hombre moreno?- mi cerebro estaba por momentos colapsado. Antes de hablar con él llame a Jake.
-Black- contestó.
-Dime que Bella está contigo o en la fundación- rogué. Tenía un presentimiento.
-No, Edward, ella no ha ido a la fundación. ¿¡Qué está pasando!?
-Llegué a casa y Bella no estaba- le dije-. Ahora el portero me dice que sus amigos vinieron a buscarla, y se la llevaron desmayada al hospital.
-Voy a preguntarle a Jasper- dijo para después colgar.
-Andrés, los amigos de Bella no saben donde está ella. ¿Cómo eran éstos?
-Dios, yo... Sr Cullen, era un hombre de cabello negro, y la mujer no sé. Cargaba un sombrero.
-¡Maldición!- grité. Decidí llamar Jenks.
-Sr Cullen, que bueno que llama. Iba de camino a verlo- contestó.
-Dígame que sabe de las mujeres que le pedí investigar.
-Precísamente iba decirle que en efecto, ellas enviaron los gusanos.
-Maldición, Jenks, dígame algo más. Se llevaron a Bella hace como 2 horas.
-Lo siento, Sr Cullen, pero no sé nada de eso.
-¡Qué más averiguó!
-Que ellas estaban asustando a la Srta Swan.
-Siga averiguando, Jenks.
"Joder, Bella, amor, ¿dónde estás?"
Esperé a Jacob, quien revisó la casa y al igual que yo, no notó nada raro, salvo que Bella no estaba.
-¡No puedo creerlo!- decía Jacob-. Se la llevaron a plena luz del día. Los estaban vigilando, sino, ¿cómo sabían que ella estaba sola?
-No lo sé, Jacob- dije parado frente a la ventana-. Lo que me cabrea es el gran cuerpo policial de NY. Tengo que esperar 24 jodidas horas para que comiencen a buscar a mi mujer- "malditos tramites. Bella, mi amor, aparece, nena".
-Eso no va pasar. Conozco a Billy Shark. Es Jefe del FBI. Voy a ir a verlo.
-Sí, yo voy a...
-A quedarte aquí, Edward. Si deciden comunicarse, es aquí a donde lo van hacer.
Lo vi salir y me paré en la terraza pensando en quien podía haberse llevado a Bella...
...
3 días después...
Unos desgraciados, agonizantes, tres días desde que salí a hacer unas deligencias y solo conseguí un beso a medias. "La extraño. Dios, sé que no soy devoto, pero devuélmela. ¿Por qué? ¿Por qué justo ahora? ¿Qué de malo hacemos? ¿Qué de malo hice? Piensa Edward, piensa. ¿Quién puede llevarse a Bella?" La cabeza no me daba respuesta. "Dios, Bella, mi amor". Escuché la puerta de la terraza abrirse.
-Aquí tienes un sandwich de mantequilla de maní- mi madre, ella estaba tan afectada como yo; al contrario de Charlie y Renée, que dijeron que no tenían hija. Mamá acercó el plato a mí, yo me negué y ella puso el plato en la silla que estaba aquí-. Tienes que comer, Edward.
-No tengo hambre, no tengo sueño y ciertamente no tengo ganas de mostrarme valiente.
-¡Edward!- su tono era dulce y maldición, aunque amo a mi madre era de otra boca que quería escuchar mi nombre.
-¿Por qué, mamá, por qué? ¿Acaso es un pecado que la ame? ¿Acaso es tan malo que queramos estar juntos?
-No, cielo. No es malo. Hijito, sabes que la quiero como si fuera mía, amor, pero debes comer. ¿Qué va encontrar cuando vuelva? Un novio desnutrido.
-Ésta situación es más fuerte que yo, mamá. Es el no saber si ella está comiendo, si está durmiendo, si está bien. El no saber porqué se la llevaron, donde está, con quien esta. Si tiene frío, sed, si esta bien...- éste dolor me desgarraba. Las lágrimas picaban en mis ojos y mi pecho estaba apretado-. ¿Por qué no llaman? Daría con gusto todo cuanto tengo solo porque me la devuelvan sana y salva. No puedo perderla mamá, ¡no ahora que por fín la tengo! No puedo. Eso acabara conmigo- a este punto ya estaba llorando cuan niño chiquito con mi cabeza en el hueco del cuello de mi madre-. La necesito, mamá. ¡La amo! Sin ella, ya no tendré nada, nada, mamá. ¡Sin Bella, yo no soy yo!
-Ya, mi amor, ya- decía ella acariciando mi cabello como cuando era pequeño-. Ella va volver y vas tenerla junto a ti.
-¡Edward!- llamó Jacob. Sequé mis lágrimas y solté a mi madre-. Espero que no te moleste, pero Amun está aquí.
-¿Amun? ¿Y que quiere?- los celos bullieron en mi interior.
-Se enteró y quiso venir hablar con nosotros. Sabes que es amigo de Bella- fui a la sala de estar.
-No han llamado y eso nos tiene mal- le decía Rosalie al hombre, quien posó sus ojos negros en mí.
-¿Así es cómo la cuidas? Siempre supe y se lo dije: ¡eres un tonto!
-Sí, bueno, esa es nuestra decisión, no tuya. Así que si no tienes nada bueno que decir, la puerta está abierta para que te vayas- le dije y me fui a la cocina.
-¿Quién le avisó de todos modos?- preguntó Angela. Me encogí de hombros.
-Supongo que Jake o Leah- dije.
-No, Edward. Ellos no fueron y no creo que haya sido Zafrina porque ella se sorprendió de verlo llegar.
-¿Rosalie?- ella negó-. ¿Bree, tal vez?- ella seguía negando y en mi mente había algo que estaba olvidando.
-Bree está detenida, Edward, ¿recuerdas?
-¡Sí!- asentí, cierto. A Bree y Tanya las descubrió Jenks cuando ponían más gusanos en el auto de Bella la misma noche que ella había desaparecido. Ellas confesaron rápido que solo querían asustarla y hacer que abandora el show. A mi parecer, era el plan más estúpido jamás visto, pero insistía que algo me estaba faltando-. Jake, ¿crées que la policia va a encontrarla?- pregunté después de dos horas. Mamá y Rosalie se fueron acostar, Jasper estaba en la terraza con Alice, Angela, Emmet y Jacob. Leah estaba en la cocina. Me quedé en la sala y tomé el libro de Bella y comencé a leer. Sentí el mueble hundirse y me giré para ver a Amun viéndome con una mueca burlona.
-¿Cómo estás tan seguro que se la llevaron y no que mi sexi fue inteligente y te dejó?- yo no había pensado en eso porque era estúpido. Habíamos hecho el amor en la mañana antes de levantarnos y sí, yo sabía que el encierro la agobiaba, pero ella no se iría-. Ya se fue una vez sin despedirse, ¿cierto?- sí, era verdad, pero negué antes de hablar.
-¡Porque nos amamos. Porque confío en Bella y ella confía en mí!- le respondí y vi su cara desfigurarse por algo, pero fue muy leve-. Además, Bella jamás se iría descalza, y habiendo preparado la cena. Teníamos planes- planes que aún seguían en la mesita de noche guardados en su caja de terciopelo azul; el corazón azul de los Cullen, ese era plan, pedirle a Bella que se casara conmigo. "Ella tiene que volver. Ella va a volver, maldición, ¡va convertirse en mi esposa!".
-¿Confinaza?- dijo y me sonrió burlon-. Yo lo hice. ¿Sabes? Ella estaba mejor sin ti. ¿Qué se ganó contigo? Dolor y que se la llevaran según tú gente que la odia. ¡Por Dios, Cullen, ella es demasiado para ti!- estaba hablando en un tono de voz resentido, eso lo sabía. Lo había escuchado montones de veces a mí mismo. Cuadré mis hombros antes de responder.
-Escucha, Amun, no estoy ahorita para un concurso de meadas. Bella se hizo a si misma- después negué-. No me interesa lo que tú creas de nosotros o si te gusta o no nuestra relación eso, es cosa mía y de ella, no te estamos preguntando ¿ok? Ahora estás en mi casa y si no vas a contribuir pues entonces ya te lo dije, la puerta está abierta para que salgas- su mueca era burlona y yo continue-. ¿Crees que no me contó de ti? Pues sí, lo hablamos. Dejamos todo atrás, hombre. Así que ya déjalo, no tengo ganas ni tiempo que perder contigo. Solo diré que fui estúpido una sola vez. Esa que se llevaron es mi mujer.
-¡Cálmate, Cullen! Yo solo digo me parece sospechoso que no hayan pedido rescate sabiendo el dineral que tanto tú, como su familia tienen- eso también pensaba yo, pero algo en su mirada y en su tono de voz no me gustaba-. Piensa en eso. Yo creo que mi sexi te abandonó.
Después de decir eso salió de la casa sin decir nada más. Me negaba a que sus palabras hicieran efecto. Bella no se iría. Ella no era así, aunque ya una vez se había ido.
-Ese hombre me da mal espina- dijo mi hermano llegando hasta donde estaba yo.
-A mí también- pero allí murió el tema.
POV BELLA:
-¿Por qué me haces ésto?- le pregunte.
-¿Por qué? Pensé que te lo había dicho- contestó tratando de meterme un poco de cuscús a mi boca cerrada-. ¡Abre la boca!
-No, hasta que me digas porqué haces ésto. ¡No necesitas dinero!- hablé a través de mis dientes. Dejó el plato sobre la mesa y se asomó al gran ventanal de la habitación de hotel donde me tenía siempre atada en la cama, en la mesa... Lo único que podía hacer sola desde los 4 días que estaba aquí, era bañarme y me tomaba el tiempo. No entendía éste secuestro. No pasaba hambre. Solo el primer día me golpeó, después me trajo ropa a mi gusto. Solo se había ganado mi desprecio y desconfianza. "¿A qué habrá salido ayer por la noche?" Pero mientras salió me dejó atada a la cama y mi mente solo pensaba en Edward. "¿Qué estaría pensando? ¿Me estaría buscando? Dios, permite que Edward me esté buscando".
-Nunca he dicho que quiera dinero- me habló suavemente-. Te quiero a ti. La policia se cansará de buscarte; en fin, no tienen pruebas de un secuestro, y mientras yo no me comunique a pedir nada...
-¿Qué pretendes entonces?
-Pretendo que dejes la estupidez, Isabella. ¡Eso pretendo! Que estés conmigo naturalmente, por supuesto. Que ese mugroso Cullen jamás te toque- su cara era odio puro al nombrar a Edward-. Que no me temas. Sabes que no tienes que temer- se acercó a mí y comenzó a pasar su dedo desde mi barbila hasta el comienzo de mis pechos-. Extraño tu cuerpo. Intenté, Bella, creéme, intenté ser racional, pero ¡no puedo! ¡Eres mía, maldición, mía, para mi placer! ¡Para mí, eres mía joder!- se calmó y respiró-. Te quiero, te deseo, te amo, mi fina flor.
-¡No es amar obligárme a estár aquí, además, amo a Edward. Lo sabes!
-¡Cállate!- gritó y golpeó mi mejilla, rompiendo mi labio. Vi el hilo de sangre manchar mi blusa. No habló, solo fue al baño y vino con algodón y de manera suave habló otra vez-. Mira lo que me haces hacer, mi flor, ya sabes que te prohibí hablar de él- besó mi frente y moví mi cabeza. Sentía asco de él-. ¡Isabella...!- advirtió con voz dura-, no me obligues a instruirte a sado, porque podría y quiero zurrarte hasta que te corras. Sabes que me gusta como lo haces- sus palabras me daban nauseas. No quería que me tocara, solo Edward, solo a él extrañaba mi cuerpo.
-Ya no hay deseo en mí hacia a ti y el cariño y respeto que te tenía, con tenerme aquí amarrada y encontra de mi voluntad, lo has marchitado. Déjame ir- le pedí ya entre lágrimas-. Déjame vivir con...
-¡No. Maldición, no vas irte con él!
-¡Pero lo amo y lo sabes!
-¿Qué hay de mi amor, no te basta?
-¡Amo a Edward, Amun, y siempre va ser así!- en cuanto terminé de hablar su mano impactó contra mi cara otra vez, abriendo más la herida. Me dio en la misma mejilla. Mi carta ardía y dolía-. Me podrás golpear; eso solo hará que te desprecie aún más- dije con apenas voz en verdad me dolía el rostro y el corte seguía votando sangre, pero esta vez no me limpió.
-No me desprecias, sexi, lo sabes- dijo besando mi cuello y sentí nauseas. Quería quitarlo-. Me deseas, Bella- temblé de repulsión-. ¿Ves?, tiemblas, nena.
-Suéltame, por favor. Déjame volver- pedí después que gracias a Dios, dejó de besarme.
-Volver, ¡no, no, no!- dijo recogiendo mi cabello-. Si mi plan está saliendo a la perfección.
-¡Amun, por Alá! Déjame ir.
-No eres debota de Alá, Bella.
-Pero tú sí.
-El profeta dice: toma lo que te pertenece.
-Yo no te pertezco.
-Bueno, como te decía mi plan está saliendo a perfección- su voz era un chiste. Él estaba convencido de lo que decía. "Maldición, soy una torpe y gafa. Confié en Amun, le di mi amistad. Fui débil con él"-. Ayer cuando vi a tu Edward sembré la duda, digo, es obvio que no voy a pedir dinero, entonces la policia dejará de buscarte y él aceptará que tal y como yo le dije, tú lo abandonaste.
-¡Yo no lo abandoné. Edward sabe que lo amo y él confía en mí!
-Sí, algo así dijo él- se separó de mí-. Voy a dormir un rato, Isabella. Ésta noche te recordaré quien es tu dueño.
Salió de mi vista y me dejó allí sentada en la mesa de cuatro sillas, atada de pies y manos, y lloré porque si la policia en verdad no me buscaba, ellos pensarían que yo me fui y pensar en lo que Amun acababa de decir me enfermaba. No quería que me tocase, aunque si Edward y Jake tenían movilizada la ciudad es porque ellos sabían que no me iría, no así. No de nuevo. "¡Edward, confía en mí! Él sabe que lo amo". Elevé una plegaria al Dios del que tanto hablaba Esme. "Ayúdame a salir de aquí, por favor. ¡No dejes que Edward deje de buscarme!"
(Nota autora): Hello, ladies, ¿a que nadie se imaginaba quien era? Jajajaajaj Gaby, ¿sigues queriendo a Amun? Jajajaajaj Ok, ahora díganme, ¿piensan que Edward la va seguir buscando o va creerle a Amun que Bella lo abandonó?
Bueno, nos vemos el próximo capitulo; ya saben, dejen reviews. Me hacen tan feliz y me permiten saber si les gusta o no!
Gracias a mi beta hermosa (no te hago la pelota) por ser la mejor beta de todas un saludo a mis perverts! T.E.F.
(Nota betta): Me siento alagada en esceso jajaja Creo que eres la única que me pelotea tanto jajajajaja. Ya sé que lo haces por la sobre carga de trabajo que me das :P I 3 T.E.F =)
