Capítulo 20: Momentos.
POV BELLA:
Observé a las chicas bailar desde mi posición final del salón. Todas habían mejorado, todas habían hecho un esfuerzo por dejar atrás el pasado y las circunstancias que las trajeron aquí. El dolor, todo. Ahora tenían un futuro. Estaban estudiando, viviéndo lejos de todo cuanto las marcó.
Suspiré, y recuerdos llenaron mi mente.
+++Flash Back Mode On+++
Corría y corría, pero alguien seguía viniendo detrás de mí. Sabía, en una parte de mi mente, que estaba soñando. Sentía los brazos de Edward en mi cintura..., pero él seguía viniendo hasta dejarme atrapada en un callejón sin salida.
-Siempre serás mi hermosa- su voz plana y su físico desgastado de cadáver era lo peor. En su cuerpo estaban las manchas de sangre donde la noche anterior había clavado sus tijeras. Después de hablar, volvió a clavarlas en sí mismo...
-Bella, amor, despierta- la voz de Edward me trajo de vuelta-. Ya, nena, es solo una pesadilla- repetía mientras me sentaba en su regazo. Yo solo estaba ida. No podía hablar. No lloraba-. Cuéntame, mi amor.
-Es él. Me persigue, Edward. Tengo miedo- se lo dije porque ya no aguantaba. Tenía miedo, no de Amun, porque ya estaba muerto.
-¿De qué, mi amor? Él está muerto, Bella y yo voy a cuidarte- sus palabras eran veraces, pero ¿cómo explicarle que tenía miedo de mí misma? La terapia con Jasper no avanzaba porque yo me negaba a hablar de mis miedos. Hacía tres meses que todo había pasado y aún así no salía sola. Temía fallar. Temía equivocarme en ayudar a las chicas, pero al ver a Edward, su preocupación y amor estaban reflejados en sus ojos verdes y también vi el dolor que le estaba causando mi actitud.
-Tengo miedo de mí misma- le dije. Su rostro fue de confusión, pero no me interrumpió, si no que asintió para que siguiera hablando-. Edward, ¿qué pasa si yo también estoy mal? Digo, jamás vi nada malo en Amun, y yo lo conocía. Edward, él pudo engañarme tan facilmente... ¿Y si no puedo ayudar en el refugio? Se supone que debo saberlo, Edward- él solo me abrazaba. Por fín estaba hablando y llorando, depurando toda la angustia-. De eso temo, Edward. Siento que se llevó algo de mí. Mi confianza, Edward. ¡Ayudame!
+++Flash Back Mode Off+++
Desde esa noche han pasado ya nueve meses.
Él no me dejó sola. Iba a terápias. Me ayudó tanto que eso solo hizo que mi amor por él creciera.
Después de haber acabado mi día en el refugio, manejé a casa. Me encantaba la casa que Edward me había regalado en los suburbios, de dos plantas con grandes ventanales. Todos pintados en color crema y tierra. Era perfecta para nosotros. Quisimos algo elegantemente humilde. Nada de grandes mansiones para nosotros, porque aunque aún Edward no me pedía casarme con él, habíamos estado encaminandonos hacia el futuro. Todo lo que vivímos con Amun y luego mi recuperación nos había hecho valorarnos más él y yo como pareja y como individuos separados. No queríamos un matrimonio como el de nuestros padres. Mi mamá era una mujer sin caracter. Solo dependiendo de Charlie, y la pobre Esme vivió engañada. Carlisle y ella culminaron su matrimonio de una manera nada agradable, por lo que Edward y yo decidímos empezar de cero. Ambos teníamos dinero de nuestros empleos. No era la misma cantidad y el mismo nivel de riqueza con la que crecímos, pero gracias a Dios que no sería así. Si teníamos hijos les enseñaríamos el valor de la familia, el amor y seríamos padres que apoyarían sus decisiones.
Llegué a casa. Una casa vacía hasta que Edward regresara de su viaje de descubrimiento con Emmett. Se fueron los dos en un viaje junto con Alice en lo que Emmett llamó "viaje de depuración de los hermanos Cullen". Se habían ido hacía una semana y aunque Edward me dijo que no dudara en pedirle volver si lo necesitaba, no quería ser tan boba, además, el miedo de ser secuestrada ya había pasado. Mi seguridad había regresado en todos los aspectos y eso me tenía feliz.
Me sumergí en la tina con agua caliente y fue imposible no recordar lo que hacía una semana hicímos aquí..., y volví a agradecer mi confianza renovada. Los primeros meses después de lo de Amun, no había soportado que Edward me tocara. No quería hacer el amor, pero de nuevo Edward se completó a la altura de la situación y fue persistente.
Tomé el teléfono y lo llamé mientras bebía de mi vino y revisaba mi cuerpo entero en la tina.
-¡Por fin me llamas!- fue su contestación.
-Acabo de llegar a casa, amor- aún seguía preocupado, y eso aunque estresara, era de alguna forma lindo-. De echo, estoy en ésta gran tina con hidromasaje. Hay muchas burbujas con olor a vainilla- dejé que mi voz sonara baja y escuché su respiración atrancarse-. Sola solita, amor.
-No me hagas ésto. Estoy en el aeropuerto. No será lindo llevar una erección- susurró-. Cuando vaya nos meteremos los dos.
-Cuando vuelvas estaremos en una depuración solos tú y yo aquí, en casa, con los teléfonos desconectados.
-Suena como un plan- dijo riéndose.
Hablamos como por media hora, hasta que comencé a arrugarme.
Me vestí feliz sabiendo que Edward estaba bien, yo estaba bien, y pronto volvería.
Aveces es difícil ver la luz cuando se está en oscuridad, pero una vez que sales es difícil recordar que tan oscuro estaba antes.
Así, pensando en los que amo, y más en Edward, me dormí...
(Nota autora): Aquí de nuevo un capítulo de transición. Nuestros protagonístas están muy bien. Éste es el penúltimo capítulo. Gracias a mi beta hermosa, ahora compartida beta, por corregir las locuras mías tales como SONREIR...
(Nota beta): Demos un aplauso a Yessi porque por primera vez a escrito sonreir en vez de sonrreir jajajaja.
