Llegó la actualización! Como es un fic de capítulos dentro de todo cortos, voy a tratar de hacer dos actualizaciones por semana, o aunque sea una.
Con este capítulo comienza lo divertido, asique espero que lo disfruten tanto como yo disfruté traduciéndolo.
Desde el capitulo 3 ya voy a cambiar la clasificación a M porque hay un par de escenas y lenguaje más subido de tono, solo voy dejando el aviso.
Gracias a yuyuyuoi que dijo que iba a seguir el fic y a PerlhaHale que me hizo muy feliz al decirme que se estaba divirtiendo con Rin, espero que la historia cumpla con tus expectativas ;D
Sin más palabrerío los dejo con la lectura
CAPITULO 2: CITA UNO – BOWLING
-¿Bowling? ¿Por que?
Haru lo miraba claramente confundido, sus ojos se mostraban perplejos y su boca apretada formando una fina línea.
-Porque… ¿Es divertido?- respondió Rin encogiéndose de hombros mientras caminaban el conocido recorrido hacia la casa de Haru. Rin había ido a buscarlo luego de la práctica de natación y Makoto se encargó de escoltar a unos curiosos Rei y Nagisa lejos de ellos antes que comiencen a interrogar a Rin acerca de su visita.
-Eso es en la ciudad. Sería muy molesto.
Rin suspiró y frenó sus pasos, Haru continuó caminando hasta que se dio cuenta que Rin no se encontraba a su lado, girándose para mirarlo con su cabeza inclinada.
-¿Tú piensas que somos una pareja, Haru?
Haru frunció las cejas para luego encogerse de hombros.
-Nos besamos así que…
-¡Eso no significa que seamos pareja!- Dijo Rin, en tono exasperado –Necesitamos hacer más cosas juntos… como citas
-¿Cómo ir al bowling?- preguntó Haru y Rin asintió con la cabeza.
-Como ir al bowling
Haru reflexionó un momento sobre eso.
-Podemos ir el sábado
Aliviado, Rin lo alcanzó y tranquilamente caminaron juntos hasta la casa de Haru. Cuando llegaron a la entrada, Haru se acercó para darle un beso, un beso algo tosco y con una casi sutil carga de necesidad, que intentó profundizar al rozar los labios ajenos con su lengua. Rin se separó con la respiración entrecortada y una pequeña sensación de opresión que comenzaba a molestarle dentro del pantalón de su uniforme escolar al mirar los grandes ojos azules de Haru, y sus labios húmedos y entreabiertos.
-Estaremos en contacto- dijo Rin y buscó último beso que lamentó al sentir como su excitación se acrecentaba complicadamente.
-Nos vemos el sábado- Dijo Haru mostrando total naturalidad al tiempo que abría la puerta para ingresar a su casa.
Rin metió sus manos en las bolsillos, balanceándose sobre sus talones pensando en que debería darse un baño antes de acostarse para calmar sus hormonas adolescentes. Sousuke y el tenían una política de "prohibida la masturbación en el dormitorio" y ese era un arreglo que realmente no pretendía romper si quería evitar el desagradable castigo. Porque correr desnudo por los pasillos de Samezuka no era una opción incluso si tenía que luchar con el impulso de tocarse pensando en lo bien que se sentían los labios de Haruka y como este se veía después de esa simple acción (y eso que solo se habían besado).
El tren iba lleno de residentes de Iwatobi que se dirigían a la cuidad para hacer compras y divertirse. No había mucho que hacer en el pueblo, aparte del shopping durante los fines de semana, por lo que era común dirigirse a otro lugar en busca de entretenimiento. Sin embargo para Rin era raro aburrirse – por su parte ya había tenido suficiente de las grandes ciudades en Sydney, y sabía que a Haru no le interesaban estos rituales. Le bastaba con ir de compras o al cine con sus compañeros de equipo pero sobre todo, y esto era era fácil para Rin suponer: nadar. Rin por su parte solía quedarse en Samezuka para ejercitarse en el gimnasio, entrenar su resistencia nadando grandes longitudes y ponerse al día con su tarea cuando el resto de los dormitorios estaban en calma.
Se tomó su tiempo en prepararse eligiendo un jean gris algo ajustado, una camiseta y un buzo marrón con capucha. Sousuke lo había estado observando desde arriba, tendido en su cama.
-¿Planes para hoy?-Había preguntado Rin para adelantarse a cualquier burla proveniente de su amigo de la infancia.
-Ai y Momo querían que los ayude a entrenar,- Respondió Sousuke, mirando hacia abajo desde su posición en la litera-¿Vas a sacar a pasear a Nanase?
Rin resopló y lo miró cruzando sus brazos a la altura del pecho
-¿Quieres darme ahora uno de tus astutos consejos?
Sousuke gruñó
-¿A dónde vas a llevarlo?
-Bowling
-No seas un loco sobre-competitivo
Rin quiso patearlo o golpearlo en el brazo, pero en lugar de eso simplemente volteó dejando la habitación, ignorándolo, para dirigirse a la estación a encontrarse con Haru. Después de todo debía admitir que el consejo de Sousuke tenía merito, ya que Rin solía ser un idiota sobre-competitivo. Así que trato de concentrarse en que no importaba ganar mientras estaban sentados en el tren y el mundo pasaba rápidamente del otro lado de la ventana.
Así debía ser, esto era una cita, no una competencia.
Cuando llegaron al complejo de juegos, Rin se encontró algo sorprendido. Era amplio, contaba con un bar e incluso un vasto piso de video juegos. Al parecer no iban a tener que ir a ningún otro lugar si llegaban a buscar otra actividad. Parados junto a los elevadores para dirigirse a otro piso, Rin observó a Haru perdido en los espejos y las luces de neón con su habitual expresión de desinterés.
-Es un lugar grande ¿verdad?
-Ya vine con los Tachibana una vez, para el cumpleaños de los gemelos.
El pequeño relato cortó cualquier tipo de conversación sobre el lugar que pudiesen tener, y Rin presionó el botón de llamado del ascensor una vez que encontró en el mapa del complejo la ubicación de las pistas de bowling. Una vez dentro de este, se apoyó casualmente en la pared cruzando sus piernas y brazos esperando llegar al piso de arriba.
El había jugado al bowling antes, especialmente en Australia, un par de veces sus compañeros de equipo quisieron incluirlo en sus actividades y no clasificar a Rin como el "ridículo niño japonés". El quería suponer que en aquellos tiempos era menos consiente de eso, y más si tenía en cuenta los números pares en los equipos, después de todo aún los considera buenos recuerdos – algo raro si se refiere a su tiempo en Australia.
Rin ya tenía reservado un carril, así que al llegar al piso, se dirigieron directamente al mostrador.
-Carril de Matsuoka- le dijo al muchacho con apariencia de aburrimiento que posiblemente rondaba su edad, quien les echó un vistazo a ambos antes de preguntarles su número de calzado con voz agobiada, entregándoles lo correspondiente y reanudando su expresión de miseria una vez cumplida su tarea.
Rin tomó sus zapatos, Haru imitándolo se acercó a la pista de juegos que tenía sus nombres ya programados una vez que estuvieron listos.
Se había prometido a sí mismo no ser competitivo, pero tan pronto como Rin vio a Haru con esa expresión, tan clara y enfocada en lo que iba a hacer, supo que no podía esperar para ganarle. Era parte de su naturaleza, parte de lo que él era, por eso cuando Haru se acercó lo dejó jugar primero, Rin lo observó elegir una bola azul y alinear su ángulo, para luego balancear el balón de adelante hacia atrás y soltarlo de forma que en su recorrido forme un arco curvo que acabó por derribar todos los pinos.
La pantalla proclamó "STRIKE" en letras grandes, coloridas es intermitentes y Haru solamente giró caminando como si nada de vuelta a los asientos, moviendo su flequillo fuera de sus ojos de una manera que a Rin le pareció la del modelo de un comercial de shampoo.
Rin se puso de pié sonriente captando el desafío que acababa de serle lanzado. Él no tenía intenciones de ser un cabrón competitivo, pero bueno, fue Haru el que comenzó esto, y el no podía dejar de unirse
-Déjame mostrarte algo que nunca antes viste
-Menos charla, Matsuoka-Dijo Haru rozando el hombro de Rin al pasar. Eso era lo más cercano a una muestra de afecto en público que podía considerar de él, y sin embargo pudo sentir un hormigueo en la zona del contacto a pesar de las capas de ropa.
Cargando una bola roja, Rin midió su ángulo calculando un lanzamiento con algo de giro, para hacer a la pelota virar bruscamente con el objetivo de derribar el pino central, llevándose todos los demás a su paso en un movimiento rápido. Y eso es exactamente lo que hizo, mordiendo su labio inferior al tiempo que la pelota era liberada de sus manos para salir rodando sobre la superficie encerada, haciendo el recorrido previsto por Rin, e incluso el giro. Y tirar los pinos. Nueve de ellos.
Rin no iba a maldecir ni actuar de manera infantil. Solo esperó el envio de la segunda bola, para derribar el ultimo pino consiguiendo su primer semi-pleno, apretando los dientes mientras caminaba de hacia atrás viendo la fría expresión de Haru.
Desde ahí todo se fue al carajo. Rin de verdad no quería ser competitivo. El quería recordar esto como una "cita", una competencia amistosa, con alguna que otra miradita persistentes, e incluso el jugueteo de algunos toques sutiles al momento de cambiar posiciones. El no intentaba que esto saque a relucir su rivalidad convirtiéndose en una batalla, algo que siempre pasaba entre ellos. Como cuando median quien podía desvestirse más rápido, o quien superaba en velocidad el otro nadando 50 metros en estilo libre. Parecía que las competencias eran parte de quienes eran ellos. Incluso siendo, como Haru pensaba, una pareja.
La partida de bowling fue feroz, una prueba de dedicación, nervios y concentración. Haru le palmeó el culo a Rin en uno de los intercambios, casi haciéndolo olvidar en donde se encontraban al sentir ese toque juguetón y demasiado intimo a lo que venían siendo los anteriores roces fugaces que había podido percibir entre ellos. Y si, fue un truco, Rin perdió concentración consiguiendo un semi-pleno en lugar de un strike en esa ronda, logrando Haru en su turno una bola perfecta que sí derribo todos los pinos en una sola vez.
Rin también intentó con su táctica, quitándose el buzo, y pretendiendo estirar sus brazos para destacar su potente y elegante físico. Los ojos de Haru se estrecharon. Es cierto, Haru lo había visto antes, pero Rin estaba realizando una flexión evidentemente descarada y burlona como jamás haría en la piscina, ya que sabía cómo llamar la atención de esos particulares ojos azules hacia él.
Después de una muy reñida competencia, solo un par de puntos los separaban cerca del final, Rin sabía que tenía posibilidades de ganar, que IBA a ganar. Haru jugó antes, logrando un semi-pleno y siete, alcanzando con esto un puntaje respetable pero que Rin sabía que podría superar. Conteniendo sus nervios, apretando sus dientes y enfocando sus ojos, Rin fue a jugar su turno final. Un strike, buscó entonces un último pleno, logrando derribar 6 bolos, pero no le importó. Haru había marcado 184 y el puntaje final de Rin era 190.
Y al volverse hacia Haru, Rin tenía dibujada una expresión de triunfo y sus puños en el aire. Tal vez no pudiendo evitar sentirse orgulloso de su victoria dio un salto eufórico que a su criterio solo fue una pequeña celebración.
-Te mostré una nueva vista, ¿verdad?
El rostro de Haru pareció mostrar una expresión ligeramente acida después de la celebración de Rin.
-Si…- Respondò desviando su mirada.
-¿Jugamos otra vez? Reservé el carril por una hora
Haru negó con la cabeza y Rin se rascó la nuca al caer en cuenta que había hecho exactamente lo que no debía hacer.
-¿Quieres ir a comer algo?
-Vamos a casa.
El resto de la cita fue silencio y Rin miró a Haru notando que no era el hecho de perder, sino el que Rin sea un mal ganador al estar exagerando y actuando como un niño. No era de extrañar que Haru estuviese enojado al llegar a la estación. Al viajar en silencio en el tren. Al llegar a la parada de Iwatobi sin siquiera la intención de un beso de buenas noches… Haru solo saludó con una inclinación de cabeza y Rin supo que al final SI había sido un idiota sobre-competitivo, gruñendo con frustración mientras regresaba a Samezuka.
Cuando estuvo de vuelta en los dormitorios, Rin esperaba sinceramente que Sousuke se encuentre aún con Momo y Ai, pero desafortunadamente lo encontró en su cama, mientras escuchando música en una computadora portátil que se encontraba en su regazo.
Rin solo quería sacar su mal humor y tirarse en su cama a revolcarse en su autocompasión, pero con su compañero ahí le sería difícil.
-¿Cómo te fue en tu cita?- preguntó Sousuke mirándolo desde su habitual posición en la cama de arriba, con la cabeza apoyada sobre sus manos.
Rin pateó la litera lo suficientemente fuerte como para que Sousuke sienta el sacudón, y con un gesto aclararle que entendía para procedes a ponerse sus auriculares y seguir escuchando música sin molestar a Rin.
CONTINUARÀ…
Rin me mata, el chico tiene problemas para contenerse, en más de un sentido xD
Debo admitir que la traducción me llevó bastante trabajo, porque si bien adapto bastante los párrafos a mi redacción, el tema de la partida de bowling fue un pequeño dolor de cabeza, considerando que mi experiencia en este juego solo viene de largas noches jugando a la Wii con mis amigos.
Una aclaración para quienes no jugaron nunca: si en el último turno se hace un Pleno (Strike) o semipleno, se puede volver a lanzar una vez mas (es solo un tiro, sin la chance de completar el pleno)
Ya saben que cualquier duda, critica o comentario son bienvenidos! No se contengan a comentar, para mi es súper divertido leerlos.
Saludos!
