Traigo amor y actualización!

Los agradezco muchísimo "follows" y "favorites", y sobre todo los comentarios, me alegra estar compartiendo con ustedes esta traducción, de verdad a mí este fic se me hizo súper divertido, y estoy haciendo el esfuerzo de que los disfruten lo mejor posible, asique espero que sigan apoyándome, sus reviews me hacen feliz!

Como comenté en el capitulo anterior, de ahora en mas subo la clasificación a M, ya que es la que Miss-Murdered está usando y porque de ahora en más el vocabulario y las situaciones suben de tono.

Quiero dedicarle este capítulo a PerlhaHale (sos la misma Perlha del grupo Free! Latino América? xD) porque tengo el presentimiento de que este capítulo va a gustarle mucho ;D


CAPITULO 3: CITA DOS – CON RESPALDO

Una segunda cita no era algo que Rin se esperara. De hecho dudaba que Haru quisiera volver a verlo, es decir, salir con él. Tal vez era mejor dejar su relación como una de rivales que intimaran ocasionalmente, incluso si eso sonaba como una situación que solo podía verse en una de esas estúpidas telenovelas que veía su madre a veces.

Pero la verdad es que Haru aun quería seguir viéndolo, y no solo eso, quería seguir probando esta cuestión de las citas, y Rin debía pensar una forma de garantizar que no fuese un completo desastre.

Una manera era de lograrlo era teniendo un "respaldo". Después de pensarlo un poco, acostado en su litera, con su teléfono en su regazo, Rin decidió averiguar si Sousuke estaba dormido, hablando en voz baja.

-Sousuke… ¿Estas despierto?

Un sonido malhumorado fue lo que Rin recibió como respuesta. Parecía como si Sousuke no estuviera dormido, sino demasiado cansado para conversar. Y un Sousuke somnoliento significaba un Sousuke de mal humor. Rin lo teníamás que claro.

-Para mi próxima cita con Haru… ¿podrías acompañarme?

La pregunta provocó una reacción más articulada en Sousuke que gruñendo se inclinó hacia la cama de abajo, mirando a Rin con los ojos entrecerrados.

-¿Qué?

-Necesito que seas mi respaldo… no puedo cagarla de nuevo.

Rin no vio a Sousuke a los ojos, sino que se quedó con la vista clavada en los listones de madera frente a su cabeza que apenas podía distinguir con escasa luz de la habitación, escuchándolos crujir en señal de que Sousuke tomaba nuevamente una posición relajada en su cama.

-¿Quieres que vaya de mal tercio? Y sabes que Nanase y yo…

-No… Voy a decirle a Haru que lleve con él a Makoto. Así seremos pares.

-Tachibana…- analizó Sousuke en voz alta, y finalmente soltó un suave sonido que salió desde lo profundo su garganta –Hecho. Tú pagas mi parte. Te estoy haciendo un favor. Y quiero permiso para golpearte cada vez que considere que estas siendo un idiota.

Rin preocupado presionó el interior de su mejilla. Ya suponía que Sousuke tendría condiciones para tal pedido y el debía agradecer que accedía a ayudarlo, por lo que no había más remedio que aceptar.

-Ok, arreglaré con Haru.

La cama de arriba hizo un chirrido y Rin oyó a Sousuke ahogar una carcajada.

-Eres un idiota, Matsuoka.

En respuesta le dio una patada a la parte inferior de la litera de arriba, dejando a un lado su teléfono para irse a dormir planeando una cita con Haru que fuese mejor que la primera


Esta podría ser una cita doble, pero no lo era. Por lo menos no de esa manera. Rin y Haru definitivamente estaban en una cita. Sousuke y Makoto simplemente estaban para acompañarlos.

Sousuke por comida gratis y una potencial oportunidad de patear a Rin en las pelotas. Makoto era más bien un apoyo moral. O tal vez también iba por comida gratis. Rin no estaba seguro si Makoto podría llegar a ser un mercenario, pero la cosa es que ahí estaba.

El hecho que Makoto y Sousuke se encontraban con ellos, y el haber ido a comer a un lugar con la cocina a la vista podría significar para Rin una oportunidad más baja de actuar como un estúpido y ofender a Haru. Todo parecía ir bien con su nueva receta para una cita exitosa.

O tal vez así era antes de acercarse a las mesas y que Haru viera el menú.

-No hay caballa…

-No en todos los restaurantes sirven caballa- Le dijo Makoto con una suave sonrisa.

-Hay varios tipos de pescado, entre otras cosas- ofreció Rin, pero Haru arrugó la nariz mirando fijamente el menú.

Rin levantó sus cejas mirando a Makoto quien se encogió de hombros mientras se sentaban en una mesa para cuatro, Makoto frente a Haru y Sousuke frente a Rin. No quiso mirar a Sousuke, seguramente su expresión le seria irritante.

Por suerte las cosas mejoraron, Haru encontró un platillo simple de pescado con caldo y los fideos que le gustaban, y Rin comió carne cocida al fuego delante de sus ojos, condimentado con especias. Y comenzaron los toqueteos bajo la mesa. Primero fue un ligero roce de piernas, luego se sumaron las manos que fueron subiendo progresivamente de las rodillas a los muslos. Haru mantenía su rostro totalmente imperturbable, y se divertía burlándose de Rin al deslizar su mano hacia la cara interna del muslo, mientras Rin intentaba desplazarla torpemente, sintiéndose totalmente encendido. Su cuerpo estaba siendo traicionado por sus hormonas adolescentes.

En algún momento durante el juguetón manoseo, Sousuke y Makoto los habían dejado y Rin soltó un pequeño suspiro de alivio dirigiendo sus ojos hacia Haru. Supuso que los habían dejado solos, y consienteque la noche iba bien, cuando articuló la palabra "baño" a Haru y se levantaron, pudo asumir que algo bueno iba a pasar. Con las manos a la altura de su ingle esperó a que Haru lo siguiera mientras se dirigían miradas provocativas el uno al otro.

A Rin poco le importaba que quedaran muy obvios y poco sutiles, después de todo nadie los conocía en ese lugar, pero al empujar la puerta se frenó en seco. Y no por tener a Haru detrás con una mano ya en sus nalgas, si no por lo que vio.

Sousuke se encontraba apoyado en la mesada del lavatorio con las piernas abiertas, y entre sus piernas… Makoto.

Parpadeando confundido y con su cerebro apenas intentando procesar la información, Rin cayó en cuenta de lo que pasaba.

Sousuke y Makoto no los habían dejado solos para beneficiarlos, sino en beneficio de ellos mismos…

Había muchas formas en las que Rin podría haberse expresado cuando vio a Makoto dándole sexo oral a Sousuke, quien se encontraba con la cabeza echada hacia atrás y su respiración jadeante. Ese había sido el escenario en el que le hubiese gustado estar con Haru (por lo menos lo que su sucia mente había imaginado) y ahora claramente no iba a pasar. Cuando Rin quiso dejar silenciosamente esa escena, las manos de Haru en su espalda y culo lo hicieron soltar un suspiro, lo que hizo que Sousuke voltee y Makoto retire su boca de su… posición anterior.

Rin murmuró algo entre dientes, Haru prefirió mantenerse callado nada hasta que dejaron el restaurante. La idea de quedarse más tiempo no parecía buena, así que después de dejar algo de dinero para la cuenta, incluso la parte de Sousuke, ese mal nacido… Rin y Haru fueron a tomar el próximo tren de vuelta a Iwatobi.

-¿Qué fue…?- Haru finalmente rompió el silencio que llevaba entre ellos un buen tramo del viaje.

-Si… Makoto estaba mamándosela a Sousuke–Respondió Rin intentando sonar casual.

-Hm…

No volvieron a hablar mientras Rin acompañaba a Haru en su caminata a casa. Compartieron un beso, no más que una caricia de labios con evidente vergüenza de lo que habían visto hacer a sus amigos. Rin lentamente emprendió su camino de vuelta a Samezuka, rogando llegar antes que Sousuke, y agradeciendo una vez allí y que asífuera.

Se desvistió rápidamente para acostarse en la cama de abajo, dispuesto a pretender estar dormido aunque sea temprano. Era preferible eso a tener que ver a Sousuke a los ojos. ¿Qué le dices a tu mejor amigo después de ver como tu otro amigo se la chupaba? Hallmark no proporcionó una tarjeta para eso.

Ya acomodado, Rin le mandó un mensaje de texto a Haru.

/¿Lo intentamos de nuevo?/

La respuesta fue rápida y sencilla.

/Si/

Luego de eso Rin dejó su teléfono a un lado, relajándose en la oscuridad aguardando escuchar la llegada de Sousuke. Cuando este apareció, se movió en silencio y sigilosamente subió a su litera luego de desvestirse sin dirigirle una palabra a Rin.

Ambos eran conscientes de que el otro se encontraba despierto, pero los dos prefirieron no hablar. Y a Rin esto le alegró. Cuando la conmoción haya pasado, no habría un desborde de chistes sobre el asunto. Aunque Sousuke se lo merecía.

Ese hijo de puta…

CONTINUARA…


Resultó que se les habían adelantado… xD

Espero de corazón que nunca les haya pasado algo así, porque a mi si (solo que a diferencia de Rin, yo iba sola y solo tenía la intención de retocarme el delineador y buscar a mi amiga desaparecida en acción) y no fue muy divertido…

Como nota del capítulo queda aclarar que "Hallmark" es una empresa de tarjetas, de todo tipo, incluso ahora tiene un sistema de tarjetas virtuales, hay una gran, pero GRAN variedad de diseños y frases. Deberían considerar la de Rin, es algo que a la gente suele pasarle (¿?)

Espero que lo hayan disfrutado, nos leemos pronto!