Buenas! Traigo un nuevo capítulo de esta traducción! La verdad fue un poquito pesado de traducir aun que lo vean muy corto xDD quería lograr hacerlo lo más ameno y menos "inexpresivo" posible, así que lo leí muchas veces hasta que medianamente logré que medianamente me conforme.

Los dejo con la lectura., que lo disfruten!


CAPITULO 5: CITA CUATRO – CAMINATA ROMANTICA

Alguien con una mente más sabia ya habría renunciado después de tres citas fallidas. Pero Rin no era ningún sabio y menos aun después de que Haru (no sin un poco de persuasión de por medio, vale admitir), aun estaba dispuesto a intentarlo. Aunque un poco reacio. Y Rin no podía culparlo por ello.

En esta oportunidad era algo tan estúpidamente simple que nada, NADA podía salir mal - sin que un meteorito caiga del cielo y aplaste, específicamente la costa de Iwatobi . Lo cual afortunadamente era muy dudoso.

Se trataba de una caminata. En la playa. Al atardecer – el más grande cliché romántico del mundo. Y después de comprar unos helados de agua caminaban lado a lado, dejando las marcas de sus pisadas juntas en la arena. No hablaban mucho, más allá de uno que otro comentario o broma acerca de sus citas anteriores. Pero nada más que eso, parecían simplemente que se estaban dedicando a disfrutar del tiempo en la compañía del otro.

Una vez acabados los helados, Rin corrió hacia la orilla para tirar los embases en la basura, y regresar hacia Haru que ya se había quitado sus zapatillas deportivas y arremangado el ruedo de sus pantalones vaqueros y se encontraba con los pies en el agua que en su ir y venir acariciaba sus tobillos. Rin lo imitó, dejando caer sus zapatillas y arremangando también sus jeans para finalmente mojar sus pies en el agua que sintió fría al hacer contacto con su piel.

Inconscientemente Rin dio un paso hacia Haru haciendo rozar sus hombros mientras miraban juntos el horizonte, donde el sol comenzaba a sumergirse en el cielo.

Haru acortó la distancia entre ellos, y captando la indirecta Rin rodeo su cintura con su brazo y besó gentilmente su cabeza.

-Se ve hermoso ¿verdad?- preguntó Rin con voz suave.

Haru hizo un delicado sonido de afirmación, lo que para Rin sonó tan reconfortante como una bulliciosa declaración de amor. Una ola más grande sacudió sus piernas, llegando más arriba y haciendo que sus pantalones se mojen, pero Rin no le importó eso y atrayendo a Haru mas cerca de él , pudo sentir la calidez de su cuerpo incluso bajo las capas de ropa.

Guando Haru giró a mirarlo, su rostro se veía confiado y honesto, sus ojos azules se encontraban muy abiertos. Rin echó un vistazo a los alrededores para comprobar si estaban solos antes de inclinarse a darle un beso en el cual su lengua invadió la boca de Haru, tomándose su tiempo para explorarla acariciando con ella entre los dientes, lengua, paladar, mientras sus manos se paseaban sutilmente por encima de la camiseta que Haru vestía.

Cuando se separaron, Haru enterró su cabeza entre el hombro y el cuello de Rin, sintiéndose acariciar por el suave material de su sweater.

-Esto es mucho mejor.

-Si…

El momento era reinado por paz y felicidad. Una vez que el sol se ocultó en el horizonte y era la oscuridad la que superaba la luz, decidieron continuar su caminata. Agarraron sus zapatos y con las suaves olas lamiendo sus pies, Rin tomó la mano de Haru, estrechándola con fuerza, a lo que Haru giró hacia él para regalarle una pequeña sonrisa, tan suave que a Rin se le hizo radiante.

La cita iba perfectamente y Rin tenía la esperanza que al acompañar a Haru a su casa pase algo más que un simple beso de despedida. Eran ambos quienes estaban ansiosos por más, eso estaba más que claro después de la forma en la que Haru se movía contra él durante su encuentro en la piscina, lo que le daba cierta garantía a Rin de que luego de una cita exitosa las cosas podrían ponerse… emocionantes.

En su estado de felicidad, Rin apenas pudo notar que muy veloz mente un perro se lanzaba al agua, mientras su dueño le gritaba. Cuando pudo caer en cuenta que pasaba, el perro estaba siendo arrastrado por la marea, tan lejos como para que apenas alcanzaran a verlo, mientras el dueño se quitaba la ropa para sumergirse en rescate de su mascota, Rin miró a Haru que observaba la escena con ojos fijos. Se encontraban lejos para ser eficaces, pero con un gesto con la cabeza en acuerdo ambos corrieron por la playa hasta donde el propietario del perro había dejado su ropa.

Rin entrecerró sus ojos al ver la deficiente entrada del hombre al mar, evidentemente estaría en problemas si llegaba más lejos. Ya no se podía ver al perro en ninguna parte. Haru se quitó la ropa rápidamente y a Rin no pudo burlarse de su manía de llevar siempre puesto el traje de baño, ya que en esta oportunidad no podía ser más apropiado y necesario. Rin también se desvistió, aunque en su caso tuvo que arreglárselas con sus bóxers, para seguir a Haru por las frías aguas del océano, nadando tan rápido como podía ya que su cuerpo estaba expuesto a las frías y saladas olas.

Respirando profundamente al poder alcanzar la superficie, nadó hacia donde vio el agua salpicando y un brazo agitándose entre las olas. Pudo ver a Haru también, delante de él, con sus brazos probablemente haciéndose camino a través de las olas.

Al llegar al hombre, pudo ver a Haru junto a él, luchando para que vuelva a la orilla.

-¡Mi perro!

Rin intervino, con ganas de gritarle que probablemente el perro era mejor nadador, y que tenía muchas más posibilidades de sobrevivir que ese idiota, pero prefirió guardárselo para sí mismo, tomando al tipo con fuerza de la parte posterior de su cuello se dispuso a nadar hacia la orilla, al tiempo que Haru se adentraba un poco más para localizar al animal, mientras Rin completaba el rescate.

Arrastrando al agitado hombre a la orilla, Rin buscó con la mirada a Haru, temiendo momentáneamente al no encontrarlo, pero calmándose en seguida al verlo emerger, sin el perro. Rin oyó al hombre gritar y tratar de regresar al agua, a pesar de ser un pésimo nadador, pero de repente unos ladridos se escucharon a través del aire. Rin giró y vio al animal, unido al oleaje que obviamente lo ayudó a nadar hasta la orilla y desde algún lugar de la playa buscaba a su dueño. El perro estaba bien, más que bien y Rin gruñó al encontrarse muerto de frio y molesto con el idiota que casi se mata por salvar a ese animal.

-¡No te metas en el océano si no puedes nadar!- Dijo Rin enojado, pero el hombre estaba demasiado entusiasmado con el perro que había corrido a sus brazos como para prestarle atención a su enojo. Haru rodó los ojos, y al sentir un escalofrío en sus hombros, hizo una seña a Rin para ir en busca de sus ropas y luego de colocarlas sobre la piel húmeda, emprendieron su camino rumbo a casa de Haru.

Rin se pasó el camino temblando ocasionalmente y murmurando furioso, usando con frecuencia el término "idiota", "imbécil" y otras maldiciones mucho menos agradables. Cuando llegaron a la casa de Haru, Rin esperó en el umbral, curioso de si seria invitado a entrar. Estaba tan malditamente frio y molesto que seguramente sería una mala compañía, pero Haru asintió y dejó la puerta abierta para que Rin ingresara. Este observó los libros escolares tirados en el piso y las fotos en las paredes para luego seguir a Haru a la cocina.

Haru preparó té para devolverles el calor a ambos, y le trajo a Rin algo de ropa seca, que este supuso era de Makoto, al encontrarla muy grande para ser de Haru. Al recuperar temperatura con el té caliente, y de secarse por completo, Rin intentó besar a Haru, pero este simplemente desvió la mirada sin responder en absoluto.

-¿Cómo puede alguien meterse al mar detrás de su mascota si no puede nadar? ¿No es eso suicida?

-Es estúpido, pero no suicida- Rin respondió encogiéndose de hombros. Era lógico que ese idiota había roto el ambiente romántico y Haru ahora se encontraba en modo pensativo.

-Me voy. Necesito un baño caliente ¿sabes?

Haru no intentó persuadirlo de quedarse, solo se situó en la puerta aceptando un breve beso en los labios sin quejarse. Rin se sintió abatido durante su camino de regreso a Samezuka, el ambiente se había tornado melancólico y no supo cómo arreglarlo, o como hacer que Haru se sintiera mejor. Era muy poco lo que sabía de él a pesar de todo el tiempo que llevan siendo rivales y compitiendo. En lo que a citas se refería, al parecer, no tenia esperanza.

Después de una larga ducha, y encontrando que su cuerpo finalmente había entrado del todo en calor, Rin se dispuso a meterse en su cama, deslizándose entre las sabanas. Sousuke prefirió ignorarlo al percibir claramente su mal humor. Rin agarró su teléfono celular y escribió un mensaje, tragando saliva nerviosamente al mientras lo enviaba.

/¿Aun quieres intentarlo?/

/Si/

Suspiró y se dio la vuelta, sosteniendo su teléfono al sentirse somnoliento, mientras su mente trabajaba en encontrar una cita que no pueda salir mal. Y no pudo encontrarla aun al caer dormido, soñando con los claros y azules ojos de Haru, y la pequeña sonrisa que le regaló mientras se abrazaban en la orilla del mar.

CONTINUARÀ…


El planeta sigue conspirando contra estos dos! La verdad ya a este punto del fic me deja de dar tanta gracia, y me llegan a dar pena, a ustedes no? Sobre todo el pobre Rin que se quema la cabeza intentando que las cosas salgan decentemente.

En lo que respecta a este capítulo, traté de ser lo más literal posible a la traducción, pero no pude evitar agregar varias expresiones, siempre lo hago, pero este capítulo en particular tenía muy poco de "introspectiva" y no quería que perdiera el "estilo" del fic (y tampoco el que yo tengo para escribir, debo admitir).

Espero que les haya gustado, el próximo capítulo se llama: CITA CINCO – PELICULAS y la verdad es muy difícil que en una salida tan normal algo vaya a fallar, no? Aunque con la mala suerte que traen se puede esperar cualquier cosa xDDD

Ya saben: si les gustó, no les gustó, quieren sugerir o preguntar algo, o solo quieren contar alguna cita que haya salido tan mal como las de Rin y Haru, déjenme un Review, las palabras no muerden y a mí me hace muy feliz saber que les está pareciendo n_n

Nos leemos!