Buenas! Me disculpo nuevamente por la tardanza en la traducción, ya estamos llegando al final de esta historia, pero últimamente mi ritmo de vida se puso un poco pesado xD

Esta es la ultima "cita"!


CAPITULO 8: CITA SIETE – ACUARIO

No era una cita. Rin ni siquiera pensaba en esta como una cita. Para el se trataba de una "salida de grupo". A Sousuke le hizo gracia como Rin se mantuvo afirmando aquello mientras esperaban al resto de las personas que acudirían a aquella "salida de grupo" en la estación de Iwatobi.

Y si, Haru iría a aquella "salida en grupo" pero eso no significaba nada, también iban Sousuke, Momo, Ai, Makoto, Nagisa y Rei. Con todas aquellas personas Rin ni siquiera podía pensar en aquella como la séptima cita. Porque siete citas fallidas ya era demasiado para tratar…

-Tu y Nanase podrían escabullirse y hacerlo cerca de los tiburones o algo así- Se burló Sousuke.

Rin solo soltó un gruñido por lo bajo.

-Y tu y Makoto podrían ir a mamársela mutuamente cerca del estanque de ballenas ¿verdad?

Al parecer lo había callado efectivamente ya que Sousuke pareció repentinamente más que interesado en sus zapatillas deportivas que en cualquier otra cosa mientras esperaban la llegada de los de Iwatobi.

Con las manos metidas en los bolsillos, Rin se balanceó sobre sus tobillos, sintiendo cierta ansiedad por ver a Haru. No lo había visto desde que se fue de su casa a la mañana siguiente de haber encontrado a los gemelos Tachibana, y ni siquiera se había molestado en escribir algún mensaje de texto, no sabía cómo redactar algo que Haru no tendría necesariamente que responder.

Al llegar Haru, Rin apenas y pudo saludarlo mientras Makoto le entregaba algunos regalos que le enviaban los gemelos –una tarjeta de agradecimiento y galletas caseras que terminó regalándoles a Ai y Momo ya que no tenia buen paladar para los dulces- y así finalmente todos subieron al tren rumbo a la ciudad para ir al Acuario.

Rin no estaba muy seguro de quien había elegido el acuario, ni porque habían terminado yendo todos, supuso que había sido Nagisa por su notable entusiasmo, pero realmente quería alejarse de Samezuka por un día y relajarse un poco de la carga de trabajo que había traído el tercer año el lo referente al estudio y al club de natación.

Cuando llegaron al acuario, luego de pagar sus entradas, Rin pudo ver a Sousuke y Makoto adelantarse sutilmente, Sousuke señalaba algún pez mientras el castaño hacia algún comentario que Rin no llegó a oír.

Los grupos comenzaron a formarse para comenzar a separarse, cada uno en su dirección preferida: Nagisa tenía ganas de ver a los pingüinos y arrastró a Rei con él, Momo quería ir al estanque de tortugas, llevándose a Ai que blanqueaba sus ojos cada vez que un chillón "Nitori-sempai" rebotaba por los pasillos ruidosamente.

Rin de pronto se dio cuenta de que, como su hubiese sido a propósito, él y Haru estaban solos, caminando uno al lado del otro, sin tocarse pero claramente "juntos", tan cerca que si Rin extendía su dedo meñique podría tocar la mano de Haru. No es que lo quisiera, pero tal vez lo haría durante su lenta caminata a los estanques para ver a los pulpos que estiraban sus extremidades y las filas de rayas que nadaban cerca del cristal.

-¿Estas molesto conmigo?- preguntó Haru una vez que se detuvieron en un área del túnel donde un tiburón nodriza se había posado relativamente cerca del vidrio.

Rin se apoyó en la barandilla y mirando una tortuga flotar sobre él con pereza, moviendo sus aletas con una gracia que le hacía parecer que estuviese volando.

-Tú no dijiste nada- Respondió Rin apartándose de la barandilla para alejarse de Haru caminando hacia las inmediaciones de la tienda de regalos.

El maldito problema no eran la citas que salieron mal, la cuestión era que a Haru no parecía importarle lo que ambos tenían.

Rin sintió algo en la esquina de sus ojos cuando irrumpió a través de los pasillos del acuario intentando encontrar la salida, girando por la esquina equivocada para, en lugar de la tienda de regalos, toparse con el estanque de delfines. Camino hacia él, con los ojos abiertos, viendo a los animales moverse en el agua con la misma elegancia que Haru lo hacía, tocando el frio cristal mientras los veía nadar.

Rápidamente secó sus ojos con una mano, agradeciendo que Soukuke seguramente se encontraba coqueteando por ahí con Makoto (o algo asì), lo que significaba que no lo vería presionar su cabeza contra el vidrio mientras apretaba sus manos cerradas.

-Rin…

Rin volvió la vista levemente al escuchar la voz de Haru, era consciente de que estaban solos, y se alegró de que no hubiese niños, familias o amigos por los alrededores. Era la hora de comida de las nutrias o algo así y todos debían encontrarse allí. Había escuchado a Momo hablar de eso.

-Lo siento…

-Nah… solo vamos a los tropezones ¿verdad? Tu y yo… Esto no está funcionando Haru. Dejemos de engañarnos a nosotros mismos.

Rin no miró a Haru mientras hablaba, intentando sonar lo más duro posible. Cuando terminó y volteó a ver a al otro, quiso golpearse a sí mismo por el tono utilizado. Haru lo veía como… perdido. Con los ojos muy abiertos. Y Rin no podía engañarse tanto como hubiese querido.

El siempre había amado a Haruka Nanase a su manera, terriblemente estúpida. Ya sea como cuando eran niños, con ese inocente amor infantil. Ya sea ahora que deseaba besarlo, tocarlo… o lo que sea. Rin Matsuota tuvo que admitirlo. Que no importaba haber metido la pata con aquellas seis citas frustradas. Todo lo que importaba era que amaba a Haru.

Haru parecía listo para retirarse, retroceder, salir corriendo, pero Rin no se lo permitió, tomando de su muñeca y tirándolo hacia él, para besarlo como Haru lo había besado aquella primera vez. De forma necesitada y descuidada, y a la vez llena de pasión y anhelo adolescente. Haru devolvió el beso llevando una mano al cabello de Rin y la otra a la parte baja de su espalda para quedar casi apretados, con sus pechos tan juntos que Rin casi podía sentir el latido de su corazón al compás de los de Haru.

Ignorando el mundo alrededor de ellos, la luz azul del acuario, las voces de los demás clientes, sin pensar siquiera donde habían ido a parar sus amigos, Rin se aferró al cuerpo de Haru, paseando sus manos por su espalda, desde el cabello hasta sus caderas, besándolo con todo su ser, confesándole a Haru con su lengua, sus labios y su aliento que lo amaba. Incluso aunque fuesen dos estúpidos adolescentes. Incluso si las cosas se rompían a causa de las confusiones. Incluso si su relación no fuese a durar mucho tiempo si no se ajustan a los desastres. O tal vez, a pesar de que sus citas hayan sido tan caóticas y locas… tal vez solo estar "juntos" basta para estar bien. Rin podía soñar aun, al separarse con la mano apoyada en la mejilla de Haru, acariciando suavemente su piel con el pulgar.

-No más citas- dijo en voz baja

Haru se mostró en cuerdo con una leve inclinación de cabeza.

-No mas citas…

Rin tomo la mano de Haru y entrelazando sus dedos se dispusieron a pasear junto por el acuario, en su "no cita". Mientras veían las medusas, que nadaban perezosamente a través del estanque iluminadas por las luces multicolores de la oscura habitación, Rin se permitió que una sonrisa surcara brevemente por su rostro.

De repente vieron a Makoto aparecer con algo así como una expresión de pánico, seguido apenas un poco atrás por un Sousuke que parecía divertido por algo.

Luego de detenerse y recuperar el aliento, Makoto comenzó a explicar de manera torpe y apresurada.

-Nagisa… intentó entrar… al recito de los pingüinos… Ahora están encerrados en la oficina de seguridad…

Rin intentó no reírse ante la gravedad de la expresión de Makoto y la ridiculez de lo que estaba diciendo, pero Sousuke tenía algo que agregar.

-Momo y Ai podrían estar ahí también. Momo tocó una nutria.

La diversión que le causaba la estupidez de Nagisa desapareció, al saber que tendría que cumplir su rol de capitán y recoger a Momo y Ai. Rodó sus ojos para luego mirar a Haru con una pequeña sonrisa.

-Supongo que tenemos que ir a recoger a los idiotas de nuestros amigos.

Luego de ser sacados de la detención, Rei se encontraba escandalizado con Nagisa y su comportamiento, además de molesto por haber sido llevado a la oficina de seguridad también. Momo por su lado se mantenía exaltado, mientras que Ai lo miraba mortificado. Era tentador reírse entre dientes de las prohibiciones de por vida de volver que les habían dado, pero Rin simplemente mantuvo un brazo alrededor de la cintura de Haru mientras esperaban el tren, besando suavemente su frente mientras los demás se enfrascaban en burlas y discusiones.

-Debo llevar a estos idiotas de vuelta a Samezuka y darles una lección ¿sabes?

-Lo sé- suspiró Haru y al entrar al tren se sentaron juntos, escuchando las escandalosas charlas, apoyándose uno en el otro, tal vez un poco aliviados de que su última "cita-no-cita" se había llevado a cabo y de ahora en más solo estarían juntos.

CONTINUARÀ…


Llegamos a la séptima cita, y el capitulo que sigue es el final! (después hay un pequeño extra). La verdad ADORO a Sousuke, en realidad Me encanta como lo hacen en los fanfics RinHaru y más aun en los SouMako (por lo menos en la mayoría de los que vengo leyendo).

El próximo capítulo trae felicidad para nosotros y para Rin y Haru (por fin!) y se titula: CAPITULO 9: CITA OCHO – LA LITERA DE RIN ("Litera" me parece más general, en Argentina le llamamos "chucheta", trato de ser lo más "neutra" posible a la hora de escribir y traducir, pero por favor avísenme si tienen alguna sugerencia)

Agradesco a PerlhaHale (esperemos que no mueran vírgenes, aunque van por ese camino xD), Bea1258, bloodyblossom28 y free (Sousuke y Makoto van a seguir "cooperando", no te preocupes!) por sus comentarios, y espero seguir recibiendo sus opiniones (aunque la historia no es mía, pero de igual forma me ayudan :D)

Saludos! Y que la fuerza y el amor los acompañen!