Gracias por haber leído y dejado reviews! Me alegra que a alguien le interese esta historia :)

Disclaimer: Bleach es de Tite Kubo


Reivindicación

Tousen Kaname

Por Komamura Sajin

El ex capitán Tousen era un hombre de ideales. Él creía en la justicia, que era la luz en su mundo oscuro; la justicia para él, era como las estrellas en la noche: alejadas, distantes entre la oscuridad y muchas veces tapadas por las nubes, como una vez supo decirme. Él creía que podía ser capaz de retirar esas nubes con solo desearlo y teniendo una zanpakuto de su lado.

Pero los ideales, con solo decirlo, suenan bien. El problema es cuando no se ponen en práctica de manera correcta. La justicia para Tousen significaba "el camino menos sangriento" lo cual parece una paradoja siendo que él, ciego, nunca supo (solo unos minutos antes de su muerte) lo que realmente era la sangre ni cuál era su color. Aún así, el problema no eran sus ojos, sino su corazón y su cabeza que, según creo yo y con esto tengo el apoyo también del Teniente Hisagi, eran las partes de su cuerpo con las que mejor veía. Él corazón y la mente son los que nos permiten captar la justicia, no los ojos, por eso Tousen creía que podía impartirla donde quisiese y la idea no está mal, porque la justicia es uno de los pilares de la paz en una sociedad. El problema es cuando el corazón está corrompido por la venganza y tu mente se desvía hacia aquél camino, creyendo que uno no imparte justicia, sino que es la justicia misma.

Ese fue el error de Tousen: camuflar su deseo de venganza bajo una apariencia de justicia, de compañerismo y sinceridad que una vez creí ver en él. Y llevar esa farsa hasta las últimas consecuencias, poniéndose en contra de una Sociedad que le abrió las puertas hacia una gran carrera como shinigami, pero que en realidad siempre odio.

Aún después de todo lo que hizo (porque estoy muy consciente de sus crímenes de hace una centena de años) yo, habiendo compartido una amistad con Tousen, lo he perdonado. Aún así, no invito a nadie a que lo haga. Yo sé que murió arrepentido del camino que tomó y aliviado de haber abierto sus ojos ciegos, aunque haya sido en el último instante, y con eso es alivio suficiente como para que pueda descansar en paz en mi memoria y posiblemente en la de otros también.

Soy considerado un shinigami de pocas palabras, y con este texto le hago honor a esta cualidad. Sin embargo, cuando se me ofreció el redactar este texto, no lo pensé dos veces. Como dije anteriormente, no deseo que nadie lo perdone por su traición a la Sociedad de Almas ni que se le rindan honores, solo he querido comunicar el final de Tousen, sin palabras embellecedoras ni excusas, simplemente mostrar los hechos como los ve una persona común, e incluso un allegado suyo como lo he sido por años… y debo decir que no me arrepiento.


Dadas las controversias y comentarios que tuvieron lugar luego de la primera publicación de este corto segmento. Debemos pedir más discreción y tolerancia a nuestros lectores, para que puedan abrir sus ojos y comprender la realidad de los ex capitanes Aizen, Tousen e Ichimaru desde otra perspectiva. El motivo de la revista del Seireitei con estos cortos relatos no es justificarlos ni rendirles honores ni promover las acciones realizadas por estos últimos hacia la Sociedad de Almas, y mucho menos blasfemarlos. Por eso mismo hemos pedido a las personas más allegadas a que escriban estos relatos, basándose en sus experiencias personales y en los momentos compartidos con los ex capitanes.

Como hemos anticipado en la edición pasada, sólo aparecerá otro relato en "Reivindicación" esta vez, dedicada al ex capitán Ichimaru, por eso pedimos a nuestros lectores paciencia y comprensión y que abandonen la idea de enviar cartas de lectores con material grosero e irrespetuoso hacia nuestro personal. Por último, agradecemos a todos los lectores que nos han apoyado con este proyecto y a quienes han tenido la virtud de leerlos con mente abierta y comprensión, reconociendo a los nombrados en el segmento como personas, aún si han sido perjudicadas por ellos en el transcurso del tiempo.

Atentamente,

Hisagi Shuuhei,

editor de la Revista Semanal del Seireitei