Repito nuevamente que prohíbo a cualquier usuario publicar mis historias sin mi permiso así tengan el nombre del autor.

Declaimer: Los personajes no me pertenecen, Le pertenecen al señor Masashi Kishimoto, yo solo los uso para entretenerlos, la historia es totalmente mía

Dato: P.O.V (Punto de vista de…) tal vez ya lo sepan pero por si acaso

He aquí el primer capítulo de "Solo una oportunidad" espero lo disfruten y que me dejen algunos reviews que de todo corazón se los pido. Sin más aquí el primer capitulo de…


Solo una oportunidad

Hace dos meses comenzó todo, el desengaño que descubrí fue el peor de todos, el más doloroso y horrible que cualquier mujer pudiera resistir, es algo normal hoy en día, nos engañan muy fácil ¿pero sabes qué? Todas nos rendimos ante eso, no podemos seguir y dejamos a la persona amada, no soy así pero primero antes déjenme empezar por donde se debe

Hace mes y medio llegué a mi casa con las compras, las luces estaban apagadas y había comprado también un regalo para mi amado, era sorpresa así que no hice ruido y avancé por el corredor, escuché un ruido sordo en nuestra alcoba, algo que me heló la sangre, seguí callada y abrí la puerta lentamente, por la rendija pude ver como aquel hombre que amaba tanto, el cual me juró amor eterno me engañaba con otra. No quiero entrar en detalles. Seguí callada mientras mi corazón se rompía lentamente y las lágrimas salían de mis ojos y resbalaban por mis mejillas, me giré, tomé la bolsa con las compras y salí sigilosamente del apartamento, me dirigí a un parque y tiré la bolsa entera con las compras a la basura, me senté en una banca a llorar en la oscuridad de la noche, me quedé hay por 3 horas aproximadamente pensando en cómo había llegado hasta ahí, como había sucedido todo ¿Qué había hecho mal? Miré la basura y saqué el paquete de regalo donde se hallaba una bufanda, la limpié y me la puse, los colores rojo y naranja contrastaban con mi oscuro cabello, volví a donde él se hallaba, todo estaba limpio y las luces prendidas, fue a él lo primero que vi en la sala mientras leía un libro, sus ojos azules me miraron y yo bajé la mirada, No podía sonreír como siempre o mirarlo como antes

— ¿Cómo te fue?— Cuestionó él

—Bien— la sonrisa que yo siempre llevaba no tomó lugar en mi rostro —Necesito estar sola un momento— no le puse cuidado y caminé derecho hacia la habitación. Miré las sabanas. Todo limpio y la cama tendida, La furia me consumió, ¿Tanto cinismo tenía? Tomé todas las sabanas y cobijas y las tiré al suelo, no hallé más consuelo que comenzar a llorar en silencio, tantos años tirados a la basura, tantos besos y caricias ¿Fue todo falso? Salí del cuarto con las lagrimas secas, el seguía entretenido en su libro pero al salir me miro expectante con las gafas de lectura aún puestas

— ¿Qué haces?— Me preguntó, lo miré de reojo, esos ojos azules que tanto amaba ya no producían ningún efecto en mí, no sé cómo explicarlo pero una sonrisa falsa pasó por mi rostro, no soportaba verlo

—Están sucias, solo quiero lavarlas— Respondí sin ningún sentimiento

—Bueno, gracias— su rostro aún producía algo en mi pero no era lo mismo, es tan estúpido enamorarse, todavía lo amaba a pesar del engaño, mi corazón estaba roto pero el amor seguía presente, no podía olvidar ninguno de los dos momentos, en el que lo conocí y me enamoré de él y el más presente, el que descubrí toda la farsa, ese día o lo que quedaba de él no mencioné palabra alguna, en la cena traté de actuar lo más normal posible, mantuve la cabeza agachada, no quería verle el rostro, eso me producía asco y tristeza al mismo tiempo, al dormir me abrazó pero me giré bruscamente, el solo un roce era mucho para mí, era muy difícil poder cargar todo el tiempo con el pensamiento de que no era mío ya, el no era mío, ya no me amaba. Eso era claro.

No pude dormir toda la noche, pensando y llorando en silencio, solo podía oír el sonido del reloj y de las horas pasar, quería quedar clara en mis sentimientos, en que haría después de eso, sabía que nunca nada volvería a ser como antes, paré de llorar, mis lagrimas se desgastaron pero sentía un fuerte dolor, un gran vacío, como cuando subes a una montaña rusa, creo que eso quiere decir aquel viejo refrán "Todo lo que sube vuelve a bajar" al bajar desde la parte más alta sientes ese gran vacío dentro de tu estomago, eso sentía yo…

Pero esa noche… pude concluir algo, hablaría con él, no podría vivir con el hecho de tener esa presencia a mi lado en todo momento, me iría, recurriría al perdón o… lo dejaría ir

Al siguiente día temprano en la mañana decidí tocar el tema con él…

—A…Amor…— Casi no lograba decir esa simple palabra

—Dime— Me miró a los ojos mientras mesclaba su café y tomaba un gran sorbo

—Yo… Necesito hablar contigo, yo… no puedo estar más cerca de ti. — Me miró sorprendido, dejó la taza de porcelana sobre un pequeño plato y se acercó a mí

—Quisiera saber ¿Por qué?— Me miro con un dejo de dolor… supongo, los sentimientos estaban tan revueltos que tal vez confundí el gesto, después de todo no hay razón para eso, el había defraudado todo lo que le di, mi amor, si era capaz de eso, era obvio que no me amaba ¿Cierto?

—A…Anoche—Trataba de hacer menos notable el temblor ya presente en mi voz —Tu me engañaste— Ya no temblaba, ahora sonó más bien como si fuese un alivio haberle dicho eso

—Yo… Lo lamento. — Agachó la cabeza lentamente —Yo te amo— Un fuerte sonido retumbó en la habitación

De verdad quería que fuese una conversación tranquila, que mis sentimientos no reaccionaran, de verdad no quería llegar a llorar frente a él…

— ¿¡Cómo puedes ser tan sínico!? ¡Mentira! Todo… fue mentira— Me paré y me giré mirando hacia la puerta principal —Solo quiero saber… ¿desde cuándo? —

—Hace unos meses— Un sudor frio y un temblor recorrió todo mi cuerpo. —Por favor, perdóname, de verdad lo siento, de verdad…amor, por favor—

— ¡No me lla...! No me llames… "amor"… — me giré un poco y lo mire directamente a sus ojos azules, tan azules como el cielo… tan claros como el dolor en mi ser

—Quizá tu me ames… pero yo ya no te amo — seguía mirándolo a los ojos, vi como estos se abrían precipitadamente, como me miraba expectante. Mentí, sí lo amaba pero ese amor era solo el combustible que encendía el dolor en mí, yo no podría sobrellevar la situación, y eso lo sabía muy bien

—Me iré de la casa hoy mismo. Espero consigas a alguien mejor que yo. — empecé a caminar rumbo a la alcoba que antes era de nosotros

— ¡No!— Me tomó del brazo —Por favor… Una oportunidad, la ultima— Miré sus claros ojos, algo se había roto ese día, eran nuestros corazones

—Adiós… Naruto-Kun— Calló de rodillas en el suelo, me zafé de su agarre y corrí a la habitación, si era tan capaz de engañarme durante tantos años ¿Por qué no podría actuar para que me quedara? Mis ojos se aguaron, empaqué todo lo más rápido que pude, bajé la maleta de la cama, me abrigué y miré por última vez la foto colgada en la pared… Salí rápidamente tratando de no mirarlo, seguía en el mismo lugar y de la misma manera en la que se había quedado cuando fui a la habitación, abrí la puerta, puse un pie fuera del apto, me devolví y dejé la bufanda anaranjada encima del comedor.

—Feliz navidad— Me miró nuevamente, su mirada había cambiado, tenía los pómulos y los ojos rojos, sus ojos azules no tenían ningún brillo y estaban llenos de lágrimas al igual que sus mejillas. Mi voz se quebró

—Adiós… — No miré atrás, verlo así me dolía pero el dolor que sentiría y mi baja autoestima acabarían conmigo si seguía con él

POV Naruto.

— ¡Soy un idiota! No puedo permitir, que por mis estupideces se valla…— Seguía mirando la puerta, había dejado algo encima de la mesa pero eso no importaba ahora. Pasé las manos por mi cara secándome rápidamente, abrí la puerta y cerré de un portazo rápidamente, toqué el ascensor pero no llegaba, estaba en el primer piso, no llegaría rápidamente así que bajé las escaleras lo más rápido posible, estaba cansado pero eso no evitaría que la persiguiera, no permitiría que se fuera, terminé de bajar, casi tropecé con la alfombra pero seguí corriendo con la respiración ya alterada

—Buenos días señor Na…— Pude oír al vigilante pero eso no importaba en aquel momento, por fin vi su larga cabellera Azul, estaba subiendo a un taxi al otro lado de la calle

—¡Hinata!— No me oyó, mis fuerzas se agotaban, el último respiro lo gasté con esa pequeña frase. Subió al coche y pude ver como se iba, como la perdía mientras el auto giraba la esquina, mi respiración agitada empezó a calmarse, miré a Sai, el cual me miraba expectante y con lastima al mismo tiempo

—De verdad lo siento Naruto-San— Me tendió la mano —Lo siento más yo, gracias Sai…— Agaché la cabeza mirando el suelo, reprimí el llanto, llame al ascensor que demoró unos cuantos minutos, llegué al apartamento y me tumbe en el sofá, vi el comedor al otro lado y recordé que cuando se fue había dejado algo encima de este. Caminé lentamente, sentía pesados mis pies. Tome la delicada prenda, era una bufanda de color anaranjado y rojo, tuve la impresión de haberla visto con ella puesta la noche anterior. Todo empezaba a tomar forma en mi cabeza, recordaría todo…

FlashBack

—Necesitamos hablar— Miraba su cabello rosa y corto hasta los hombros, tomaba sus prendas del suelo y se las ponía una tras otra

— ¿Qué quieres amor?— No me miraba

—Esto no puede seguir— Inmediatamente sus ojos me miraron

— ¿Qué quieres decir?—

—Yo lo lamento pero lo único que lograremos será lastimarnos a nosotros mismos, yo… amo a mi esposa— Me miro con un dejo de dolor

—Pero., todo lo que pasamos, todos los momentos ¡Tú me amas! No es posible que de un día para otro…—

—Nunca te amé— Me miró asustada e intento tomarme la cara pero rechacé el gesto, me pare de la cama y comencé a caminar alrededor de la habitación —Esto tal vez solo fue adicción, pero yo nunca te amé, lo lamento Sakura. —

— ¡Eres un idiota!— Se acerco rápidamente y me dio una bofetada, la miré a los ojos —Sí, soy un idiota por engañar a la mujer de mi vida— Tomo su chaqueta y salió del cuarto dejando un portazo tras su salida.

Ordené todo, miré la hora, me preocupé un poco al saber que eran cerca de las 9:00 p.m, ella siempre llegaba a las 5:00 o a las 6:00 a la casa, miré la ventana y trate de relajarme, tal vez solo se retrasó o había mucha fila en el supermercado. Fui a la sala y tomé mis gafas de lectura junto a un libro, me senté en la sala y leí hasta oír el sonido de las llaves, miré la puerta instantáneamente

— ¿Cómo te fue?— Me maldije mentalmente por no decir algo mejor pero me distraje al ver que no me sonreía como normalmente hacia, me extrañó mucho, pensé que solo era por el cansancio, volví a poner atención en el libro que estaba leyendo hasta hace un momento, oí la puerta de la habitación principal, giré la mirada y la vi con las sabanas de la cama entre sus brazos

— ¿Qué haces?— Nuestras miradas chocaron pero algo extraño sucedía, su mirada era extraña.

Llego la hora de dormir, caminé a la habitación, apagué la luz y me acosté a su lado, la abrace pero rechazó mi gesto, se apartó lo que más pudo, en un momento determinado quise hablar con ella pero el sueño me venció, caí dormido

Fin FlashBack

Tomé la prenda entre mis manos y la acerque a mi cara, todavía tenía su olor impregnado. Era un estúpido, debí al menos haber tenido la cobardía de decírselo antes de que lo descubriese por sí misma.


Y hasta aquí el primer capítulo, repito nuevamente que será un fic corto pero daré todo de mí para que sea muy bueno. Esperare reviews, pues estos son los que me inspiran día a día. Gracias por su apoyo y hasta la próxima

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