¡Hola!

Aclaraciones:

-Demashitaa! Powerpuff Girls Z no me pertenece, solo esta historia;

-Universo Alterno;

-Momoko 19 años y Brick 22;

-Lenguaje inapropiado;

-Perdonen la cacografía;

Sin más que añadir aquí les dejo.


Momoko abrió lentamente los ojos, pero los cerro rápidamente ya que la luz del sol la estaba dejando "ciega", sentía que su cabeza se esta se estaba partiendo en la mitad. Escucho como un perro comenzó a ladrar en alguna parte de la casa y eso fue suficiente para que el dolor incrementara.

― ¡Miyako calla a tu perro! ― susurró molesta frunciendo el ceño.

El animal, como si hubiera escuchado su susurro se calló. Relajo su ceño y todo se quedó en silencio durante unos segundos antes de abrir los ojos completamente. Recordó que su mejor amiga no tenía un perro, sino ya lo hubiera visto anoche o ella misma le hubiera dicho. Se quiso levantar de la cama pero un brazo la sujetaba de la cintura.

Se giró lentamente y se encontró con un pelirrojo que dormía plácidamente. Lo miro detenidamente, el chico era muy lindo, si dormido se veía guapo se preguntaba cómo se vería despierto, seguramente era un dios griego.

Se pasó las manos por su rostro y trato de recordar cómo fue que termino en la cama con un hombre del cual no sabía ni su nombre.

Flash Back

Buenas noches señoritas ¿qué les sirvo? ― pregunto un rubio de ojos verdes sonriéndoles divertido.

¿Qué nos recomiendas? ― pregunto Miyako inocentemente.

Momoko la miro sorprendida. ¿Era ella o Miyako le estaba coqueteando al barman? ¡Era la primera vez que la venia haciendo eso con un chico! Siempre los rechazaba a todos, el alcohol le debe estar afectando.

Mientras Miyako seguía hablando con el barman, ninguna de las tres se dio cuenta cuando se les acerco un chico hasta que él mismo habló:

Miren a quien tenemos aquí, la dulce y correcta Gotokuji Miyako. Cuando salí de mi casa con mis hermanos, jamás se me cruzo por la cabeza encontrarme contigo en este antro bebiendo alcohol y coqueteando con un tipo ― se burló.

Miyako se dio vuelta al reconocer la voz. Las demás imitaron su acción, en frente de ellas estaba un rubio de ojos azules, usaba una camiseta a rayas de color azul y negro la tenía arremangada hasta el codo y con los primeros botones sin prender, su jean gastado era de color negro y sus zapatillas eran azules.

¿Acaso estás siguiéndome?

Oh, diablos, no. Hay chicas más interesantes que tú bebita llorona ― replico cruzándose de brazos burlón.

¿Entonces como explicas que siempre estás en donde yo lo estoy?

Momoko y Kaoru intercambiaron y se giraron a la barra. Era mejor dejarlos solos con su pequeña discusión.

Linda pelirroja ¿un trago? ― pregunto otro barman, este era castaño con ojos marrones oscuros.

Claro ― le sonrió.

Soy Ian ― dijo sacando un vaso y sacando una botella de freeze.

Momoko y esta ― agarro el brazo de la morena. ― es Kaoru.

Ian les sonrió alegre y saco otro vaso para la morena.

¡No lo puedo creer! La verdecita está aquí ¡salió de su casa! Esto es una señal de que se acerca el fin del mundo ― grito una voz gruesa detrás de las chicas.

Kaoru bufo y frunciendo el ceño se dio la vuelta, seguida por la pelirroja y con un castaño que miraba curioso la escena.

No molestes lechuga andante.

Ahí estaba un chico de cabellos despeinados azabaches y unos increíbles ojos verdes que brillaban con picardía, usaba una camisa negra con el cuello y los puños azul oscuro, tan oscuro que no se notaba mucho por las luces, al igual que el rubio, este tenía los primeros botones sin prender, usaba jeans azul oscuro que estaban rotos en las rodillas y usaba unas zapatillas negras.

¿Por qué no puedo molestarte? ¿Acaso sabes la diversión de la que me estás privando verdecita?

¿Lo hago? Uh. Perdón señor, pero si quiere le recomendare unas chicas que estarán más que feliz de ser el centro de su atención ― dijo Kaoru rodando los ojos y poniendo los manos en la cadera.

Ya sé que soy super sexy, que ninguna chica sería capaz de resistirse a mis encantos, pero no hay otra chica que pueda molestar como lo hago contigo. Las demás son muy lloronas ― pone los ojos en blanco y en su rostro aparece una sonrisa torcida.

Momoko se volvió a girar. Esto ya lo había vivido con Miyako, al pensar en la rubia de su amiga se volteó a todos lados buscándola con la mirada pero no la encontró.

Si buscas a la rubia con la cual estaban, te voy diciendo que se fue a la pista con el tipo ese ― le dijo Ian sonriendo divertido.

Genial ― dijo sarcástica y tomo el vaso que estaba enfrente suyo.

Y ahora te quedaste sin la morena.

Momoko lo miro confundida y se giró hacia atrás. Como le había dicho Ian, Kaoru había desaparecido con el moreno.

Frunció el ceño, sus amigas la habían abandonado en la barra y se fueron con esos tipos. Esto no podría ser peor. Volvió a su vaso y se lo tomo de un solo trago.

¿Más? ― le pregunto medio sorprendido y medio divertido.

Ella solamente asintió y espero a que el castaño termine de prepararle la bebida. Se habrá tomado como cinco vasos más después de este y hubiera seguido por el sexto si no fuera porque Ian estaba atendiendo a la persona que estaba a su lado.

¿Cómo es que puedes tomar tanto y aun así seguir de pie?

Momoko miro por el rabillo de sus rosados ojos y se encontró con un pelirrojo que la mirada entretenido.

No es tan fuerte como parece ― contesto simplemente.

Ya lo creo, sino ya hubieras estado durmiendo en la barra.

Momoko frunció el ceño y lo miro directamente al rostro. Era el pelirrojo que la había estado mirando cuando llegaba con sus amigas. Ahora que lo tenía a su lado veía claramente el color de sus ojos, eran tan rojos como la sangre aunque tenían un brillo que se parecían a los rubís. Sus cabellos pelirrojos estaban despeinados dándole un toque rebelde. Tenía puesta una camisa roja, las mangas le llegaban hasta los codos, el cuello por dentro era negro al igual que los puños, tenía los primeros botones desprendidos, tenía puesto un jean azul oscuro gastado con unas converses negras y en su cuello colgaba una cadena de plata con una medalla en forma de alas negras.

¿Ves algo que te gusta? ― pregunto burlón al notar que era el centro de la atención de la linda pelirroja.

No tienes nada que me guste, tal vez tu cadena, pero después de eso no hay nada ― replico volviendo a mirar su vaso.

¿Quieres ver mi cadena? ― dijo desprendiéndosela y mostrándole a la chica.

Momoko lo miro nuevamente y dirigió su vista a las alas de la cadena plateada, se podía leer "Fallen Ángel" en medio de las alas.

Es mucho más linda de cerca ― dijo sonriendo levemente.

¿Quieres bailar? ― pregunto el pelirrojo alejándose levemente de la barra.

Uh. No, no bailo con personas que no conozco ― negó con la cabeza y levanto las manos como si lo quisiera alejar.

Pero eso se arregla ― sonrió divertido, pero al ver la confusión en la cara de la chica, añadió. ― Soy Brick Him, un gusto ― le tendió la mano.

¡Ah! Hola, soy Akatsutsumi Momoko ― le devolvió el saludo con efusividad.

Brick sonrió divertido por la actitud de la chica y luego de unos segundos la guio hasta la pista de baile. Al llegar comenzaron a bailar un remix, Momoko se puso de espaldas y Brick colocó sus manos en la cadera de la chica. La pelirroja movió su trasero al ritmo de la música provocando que Brick la apegara más a él.

Brick Him no solía bailar con chicas como Momoko, normalmente él sólo bailaba con chicas que se le ofrecían, tal vez eso suene un poco hipócrita pero él no tenía la culpa que ellas se le entregaran a penas lo conocían, si ellas no se respetaban él no lo hacía. Cuando se casara y tuviera una hija la educaría para que no se entregue así de fácil a cualquier idiota, primero muerto antes de que su hija pierda la virginidad antes de casarse.

¡Amo esa canción! ― chillo Momoko sacando a Brick de sus pensamientos.

Momoko se dio vuelta y rodeo con sus brazos el cuello del pelirrojo. Sonrió tontamente al ver la expresión confusa de su pareja de baile.

Brick ¿en dónde estás? ¿Estás sordo? ¡El dj puso una canción lenta! No sé qué pareja de novios esta festejado su aniversario ― le comento Momoko con un sonrojo.

Brick se le quedó mirando durante unos segundos y dirigió su mirada hacia los labios de la pelirroja. No eran carnosos como los que él besaba pero los suyos se le veían apetecibles, esta chica tenía algo que le llamaba la atención.

Poco a poco se fue acercando al rostro de la chica, la cual aún no se daba cuenta del acercamiento del pelirrojo. Momoko lo miró sorprendida cuando vio que el chico estaba a unos centímetros de su rostro, abrió la boca para decir algo y Brick aprovecho esa acción y junto sus labios con los de ella. Momoko se sorprendió pero cerró los ojos y le respondió el beso a los pocos segundos. El beso fue tomando intensidad, ahora no se besaban con timidez, sino que este se fue tornando apasionado y desesperado. Cuando se separaron para tomar aire abrieron los ojos y, esta vez, Momoko comenzó el beso.

No se dieron cuenta cuando salieron de la pista de baile, ni cuando Momoko envolvió con sus piernas las caderas de Brick. Él se separó de ella rompiendo unos minutos el apasionado encuentro, la bajo y tomo de su mano para guiarla a la salida del boliche.

Momoko lo siguió soltando algunas risas por lo que acababa de pensar, ese pelirrojo la atraía mucho y jamás ningún chico la hacía sentir así. Se sorprendió al ver un Mercedes Benz rojo y a Brick sacando la llave de uno de los bolsillos de su jean. Le abrió la puerta del copiloto y ella entro sin decir nada, le cerró la puerta y rodeo el auto.

Lindo auto Brick ― comento Momoko divertida cuando Brick entró al vehículo.

No es lo único lindo que tengo ― le respondió son una sonrisa sarcástica y arrancando el auto.

Momoko sólo se rio, su mente sexy la estaba haciendo pensar mal. Pensaba que Brick se refería a que tenía una casa linda, un rostro lindo y un físico que estaba para morirse… tal vez no estaba pensando mal.

Quisiera ver todo lo lindo que tienes ― le dijo cuando dejó de reírse.

Creo que tienes suerte esta noche…

¿La tengo? ¡Ja! Lo dudo querido rojito.

¿Rojito? ― la miró por el rabillo del ojo confundido.

La mayoría de tu ropa es roja, hasta tienes los ojos rojos… no me sorprendería que tu ropa interior lo sea también.

Brick no pudo contener una carcajada, Momoko le sonrió divertida.

¿Acaso estamos en Las Vegas? ― pregunto y le señalo un local.

No me digas que tienes curiosidad por entrar…

¿Podemos? ¡Anda di que sí Him! Vamos a jugar ahí un rato ― le sonrió burlona.

Brick se sorprendió pero luego se rio y negó con la cabeza, pero para complacer a la pelirroja estaciono casi al frente del lugar. Momoko se bajó rápidamente y Brick la siguió después de haberle puesto llave a su auto.

Entraron al lugar y vieron que era como una capilla. Brick le dio la razón a Momoko, esto parecía una capilla de las Vegas. Se nota que cambio Townsville desde que se fue hace tres años.

¡Buenas noches! ¿Se van a casar? ― pregunto un hombre con las mejillas sonrojadas y vestido como cura.

¿Quieres casarte de mentiras conmigo Brick? ― pregunto sarcástica la pelirroja.

Brick rodo los ojos y se largó a reír. No sería una mala idea casarse con la chica de mentiras, total esto no era las Vegas así que su matrimonio no sería válido.

Vamos a casarnos rosadita ― le contesto.

El "cura" sonrió feliz y aplaudió. Los guio hasta un altar y ahí sentada estaba una chica de cabellos blancos con un velo de novio y un ramo.

Niña Bell dele eso a la niña pelirroja ― le dijo el hombre.

Bell sólo asintió, le puso el velo a Momoko y le entrego un ramo de flores. Unos segundos después entro un castaño mirando a los pelirrojos y sonriendo divertido se acercó.

¿Tan pronto y ya tenemos una pareja?

Bell le proporciono un golpe en la cabeza y le dijo algo al oído. El castaño la fulmino con la mirada y se quedó callado.

Momoko solo se reía de las palabras del cura y Brick le sonreía tontamente cuando la pelirroja se apoyaba en él, sus zapatos la estaban matando y no soportaba estar mucho tiempo en pie.

End Flash Back

―Maldición ― susurro sorprendida.

Dirigió su mirada hacia su mano izquierda y noto, con terror, que en la mano izquierda más precisamente en el dedo anular tenía un anillo bañado en oro. Miro la mano de Brick que estaba en su cintura y en ella tenía el mismo anillo que ella.

―Esto no puede estar pasando ― dijo entrando en pánico.


¿Qué les pareció? Espero que les haya gustado y entretenido un poco.

Muchas gracias a Shinku kitsuke y pato262 por sus reviews ¡se los agradezco de verdad! Ustedes animan mis mañanas cuando me pongo a escribir este capítulo XD ah y pato262 espero no haberte decepcionado… aún no me atrevo a escribir lemon XD

Les mando besos y abrazos asfixiantes…

¡Nos leemos!

Eliih Him