Ese mayordomo investiga.
Disclaimer: Naruto y Kuroshitsuji no me pertenecen si no a sus grandes autores.
Summary: La rosa azul, mejor conocida como la rosa del olvido. Significa la confianza, reserva, armonía, afecto y fidelidad. Sin embargo, para Hinata su pasado surge y le atormenta, como una garra de muerte tan inquieta, que llora su sombra y pensamiento en un cruento y oscuro precipicio. Y hoy de la nada una sombra la acompaña, tendiéndole un manto cubriendo su rostro y helado cuerpo que es herido por sus recuerdos… Te has preguntado una vez… ¿Cómo es un demonio enamorado? Sebastian no lo sabía, hasta que la conoció a ella.
Parejas:
SebasHina (Principal)
Advertencias de este fic:
-Lenguaje fuerte u vulgar.
-Escenas violentas.
-Lemon.
-OC.
-Ooc.
"Pensamientos"
Flash Back
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Era apenas de madrugada. El sol apenas salía dando poco de su esplendor volviendo el cielo de un tono anaranjado y tenue toques amarillentos asemejando por las colinas ese tono tan violento y sutil a la vez. Hinata, que en el asiento de su tan lujoso carruaje, observo todo aquello como una filme que nadie más que ella puede ver, como una bendecida. No le importo suspirar con tanta libertad, no le importaba a ella que su mayordomo le dirigiese una mirada curiosa; para nada le importaba romper las reglas de ser una damisela.
Volvió a suspirar, ya ahora, Sebastian le miraba reprobatoriamente.
-Joven ama, el hecho de que usted suspiré cada vez en un respiro es como faltar al respeto a su acompañante.- Le reprimió el mayordomo con su ceja alzada por la frustración de que su ama no se comportase como una dama.
-Me vale un pepino.- Terminó el tema con otro suspiro para hacer cerrar los ojos al pelinegro y controle sus emociones de sermonearla. Hinata sonrió, le encantaba ver así a su mayordomo a tal punto de hacerlo estallar.
Sin embargo, por mucho que lo haga, Sebastian era muy rencoroso y para colmo muy perfeccionista. El siempre hacía las cosas a tal manera que cualquiera no pueda evitar apreciarlo y alagarlo de manera cautivadora; el mayordomo de la casa Hyuga debía de ser perfecto, pero, por mucho que sea perfecto, este nunca volverá perfecto a su amo.
Porque se trataba de la misma Hyuga Hinata.
Ella podía ser una damisela, aprendía rápidamente y sus modales eran de los mejores ya que la educación japonesa e la británica era casi parecida. La enseñanza la llevo a ser aclamada, pero por mucho que sea así, dejaba esa educación para hacer enojar a Sebastian.
La peliazul seguía sonriendo con victoria, con un gran orgullo de hacer enojar a su mayordomo a tal punto que bufo y miro el exterior, ignorando completamente su presencia. Pero, por dentro, Sebastian la ahorcaba con muchas fuerzas y se comía su alma enseñando sus colmillos y lengua a su cuerpo. No pudo evitar reírse a lo bajo por tal imagen que hizo a Sebastian mirarla de nuevo con curiosidad y pizca de fastidio.
-¿Le parece gracioso Joven ama?- Su pregunta hizo que riera más.
-Claro que sí, verte de esa forma es como ver aún perro que no le dan su hueso.- Sebastian alzo su ceja por esa deducción, pero en unos instantes capto y sonrió con burla.
-En algún momento, ese perro le quitara el hueso a su amo sin que se lo ordene.- Le siguió, Hinata le correspondió a su sonrisa.- ¿Quiere que se lo quite ama?- Pregunto, la peliazul solo negó con la cabeza sin despejar su sonrisa de los labios.
-Pero lo que no sabe el perro es que… por mucho que se lo quiera quitar al amo… el amo siempre saldrá ganando…- Se acercó a Sebastian a tal punto que rozó sus respiraciones, este le miró sorprendido y cautivado por el olor de su alma.- Intenta hacerlo Sebastian, estaré esperando tu mordida.- Lo último lo dijo con tanta confianza y le sonrió muy falsamente que no pudo apreciar mejor aquella escena. Los labios que estaban rectos por la neutralidad se curvaron y correspondieron la sonrisa falsa de su ama.
-Joven ama… hay cierto problema en lo que dijo.- Habló captando la atención de la Hyuga que se retiró inmediatamente de su sirviente.- Yo no soy un perro.- Explicó.- Sabe muy bien que no me gustan.- Termino mirando ahora el paraíso que le proporcionaba la ventana, no obstante, cierto sonido capto su atención mirándolo con molestia disfrazada con una sonrisa.
-¡Guau!- El ladrido de Hinata no logró desvanecer su sonrisa, es más, la agrando.
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Itachi miraba a lo lejos el gran cielo azul con el sol a lo alto de la colina, anunciando su atardecer. El rostro moreno del mayordomo estaba neutral, sin ninguna pizca de emociones, todos sabían el porqué de ese rostro indiferente.
La dueña de la casa no se encontraba.
Todos apreciaban a la Hyuga de tal manera que la trataban como una reina. No obstante, cuando esta no se encontraba, la mansión estaba vacía, por mucho que se encontrarán los sirvientes en esta, no había pizca de vida. Itachi solo cuidaba los rosales de su ama cuidadosamente, ya que, a él y a Shino se los encargo mientras ella no se encontraba. Con mucho gusto, el moreno acepto con una sonrisa cautivadora sin importar la mirada que le proporcionaba Sebastian, el mayordomo principal.
Estaba seguro de que los rosales azulinos necesitaban descansar, y por eso, se levantó con rapidez virando su mirada en la espalda de Shino, este estaba demasiado distraído con un insecto que encontró en los rosales verdosos, solo atino a menear la cabeza y se regresó a los rosales de su ama que, eran los más grandes de la mansión Hyuga. Con cautelo, quitó su guante blanco e toco un pétalo con mucha delicadeza pensando que esa suavidad era de su piel blanquecina, que el tallo era su cuerpo proporcionado que solo una vez logro ver cuando le ordeno cambiarla; todo de ella era perfecto. No obstante, cuando se hipnotizaba en recorrerla con sus manos, una espina se enterró en su dedo, pero no lo quito de esa punta filosa. Sonrió.
Por mucho que admires su belleza, por mucho que la toques, la rosa sabía defenderse.
Aquella rosa, era la representación de Hyuga Hinata, y eso le hacía interesarle de manera intensa.
Su mano se retiró con lentitud de la rosa, viendo como la sangre fluía y caía en su mano. Se quedó encantando por el color de su sangre, tan hermosa con solo enterrar esa espina en su dedo daba la mejor escena cautivadora enamorándote, dándote a entender que esa rosa era difícil de conquistar. Fue entonces que la presencia de Shino se acercó y miro su herida.
-Itachi-san, es mejor que cure esa herida. No debe dejar que se infecte.- Era neutral el tono que usaba, aun así, tenía una preocupación por ver a su compañero herido y lejano.
-No se preocupe Shino-san.- Aclaró con voz calmada, sin dejar esa sonrisa.- Es solo que, los rosales de mi Joven ama son muy peligrosos.- Estaba seguro que su voz daba a conocer lo muy interesado que estaba por esos rosales, por eso, solo Shino alzo su ceja.
-Suelen ser peligrosas con los desconocidos.- Explicó.- Con forme las trates, se darán cuenta de quien verdaderamente es su aliado.- Siguió.- Es mejor no guiarse por su belleza, por muy hermosas que sean, son traicioneras y mentirosas.- Termino con su relato acariciando un insecto que se encontraba dentro de los pétalos azules hasta quitarlo y ponerlo en su dedo.
-La describe a la perfección…- Dijo en voz alta pensando en la Hyuga.
-Tiene toda la razón Itachi-san.- Compartió con el Uchiha.
Itachi se dio la vuelta camino a la mansión, no obstante, se giró a ver al Aburame con seriedad.
-Si es así… probablemente esta rosa no se deje tocar por otras personas, descartando a mi Joven ama-
-Se equivoca Itachi-san.- Interrumpió, apreció con detalle la expresión confundida de su superior.- Mi Joven ama no es la única que puede tocarlas… Sebastian-san es el único hombre que logra aceptar la rosa azul.- Itachi abrió los ojos sorprendido por lo que dijo el chico que tenía lentes se escondía en una gran capucha.- Con todos, hasta conmigo, no deja que la toquen más allá de la cuenta.- Siguió.- No obstante, con Sebastian-san es diferente. Por mucho que mi Joven ama lo aparte de los rosales, estas lo llaman y Sebastian-san no logra contenerse y termina cediendo a sus encantos.- Narró sin dejar ver el rostro de su superior que se encontraba pálido, como si la noticia le afectase. Se arregló los lentes con la punta de su dedo.- Es como si la rosa lo haya escogido como su caballero; como su guardián, como el único hombre que puede tocarla.- Itachi se giró con neutralidad y camino hacía la mansión. Ese comportamiento se le hizo extraño a Shino.- ¿Itachi-san?
-¿Una rosa enamorada?- Pregunto con severidad.- Que interesante.- Sonrió con calidez sin dejar de caminar hacía la puerta trasera de la habitación, Shino solo se rasco la cabeza sobre la capucha y se encogió de hombros ante el extraño comportamiento de su superior.
Se giró de talones y miro en sí toda esa variedad de rosas con los colores tan extraños y exóticos que cualquiera quisiese tener. No obstante, su mirar fue cayendo hasta ver en sí a un pequeño gusano que no evito ponerse de cuclillas y acariciarlo con la punta de su dedo.
Después podría regar las plantas.
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Las calles de Londres eran muy espaciosas a la vez de que eran muy pequeñas. Eso lo hacía ver la gente que se encontraba alterada por cruzar las calles o correr por todo lugar y hora para llegar a tiempo. Toda esa gente era de ese lugar, eran de gran linaje y en muchos casos de baja clase, ella, solo era una extranjera que venía desde Japón que servía a la Reina con la intención secreta de vengar a su familia. En todo caso, la gente que la observaba caminar por las calles le miraban con cierto asco y desprecio, sin embargo, por mucho que esa gente la vea así, su atención hacía aquellas personas era nulo.
Ella estaba con su vestido más casual entre toda esa moda de diseñadores que usaban las esposas e prometidas de los hombres más ricos de Londres. No le importaba para nada pasar entre todas esas mujeres que la criticaban con solo verla, no obstante, ella las ignoraba como si fuesen moscas que solo disfrutaban la peste de un perfume barato. Su gran porte siempre imponía en cada lugar, por ello, la veían como alguien de alta alcurnia a pesar de usar esa ropa.
La situación era la misma con aquella sombra que le seguía.
Sebastian acaparaba mucho la atención y Hinata solo ignoraba las pláticas vulgares de mujeres mayores que miraban a su mayordomo como un posible consolador. No le importo para nada, nunca le ofendió ver a su mayordomo teniendo sus amoríos, jamás en la vida se le hecho importante la vida de Sebastian.
Él era su fiel guardián, su gran sirviente leal; él era el único que no podía mentirle.
De algo estaba ella estaba segura, en la cabeza azulina de Hinata, no llego a pensar a Sebastian Michaelis como un hombre.
Los pies calzados caminaban con cierto ritmo apresurado para dirigirse a la gran escena del crimen. Según la policía, ningún individuo o familiar de dicha persona podría soportar tal imagen abrumadora y escalofriante; para ver esa imagen, se debe ser alguien de corazón de hierro y de estómago sumamente fuerte para tolerarlo.
Habían pasado noches donde desaparecían mujeres prostitutas en su jornada de trabajo, estas al día siguiente fueron encontradas en las calles más oscuras de Londres; dicho asesino mostraba su gran habilidad de asesinato profesional y de su discreción al hacerlo. Su mente le jugó una sutil broma al llegar estar en el lugar de esas mujeres; vender su cuerpo y después, muerta al terminar el trabajo.
Scotland Yard estaba al tanto del caso y los policías ingleses eran rodeados por mucha gente prometedora buscando información que contar e periodistas para algo que mostrar en el diario de mañana. Sebastian miraba a todos con su suma indiferencia, sin apartarse del lado de su ama que lucía muy interesante al ver cierta actitud eufórica que la veía y la policía que mostraba más que alivio al verla.
Para él, Scotland Yard había mejorado un poco desde que su amo murió. Ellos no se dejaron vencer cuando los grandes sucesos criminales y mafiosos se avecinaban, simplemente ellos aguantaban todo tipo de casos para que Londres sea un lugar seguro. En cambio, desde la llegada de Hinata, los detectives e oficiales se habían sentido ofendidos por como la Reina la trataba como la misma raza y con mucha más libertad haciendo lo que se le venga en gana con los casos de asesinato enojándolos y frustrándolos cuando se cumplían.
Ellos eran ingleses, ella… Una simple japonesa huérfana.
La única Hyuga miro con detalle a toda la gente caminando alejándolos con la mirada en completo silencio siendo correspondida por ellos. Algunos policías de bajo rango la miraban con admiración e envidia, pero, los algunos de rango alto la miraban con asco y frustración. Hinata toleraba esas miradas con salvajismo ignorándolas como una gran campeona.
Llego a la escena del crimen y observo grandes toneladas de sangre.
El cuerpo de la víctima se mantenía cubierto con una sábana blanca para no ver la atrocidad de lo que tal asesino sin corazón hizo. Mantuvo su mirada en aquel cuerpo inerte y como consiguiente, miro su alrededor con curiosidad innata, al igual que Sebastian que se mantenía en silencio sacando sus conclusiones.
Hinata mantuvo su mirar perlado en todo el edificio observando con cada minucioso detalle, sin dejar escapar uno. Se acercó al muro derecho y toco la pintura desgastada de esta; sus dedos blanquecinos tocaron con rapidez y limpiaron tal área que cuando los observo, se vio poco de la sangre y las salpicaduras de dicho líquido.
-Sucedió hace más de 5 horas, esa sangre no es fresca.- Dijo un oficial cruzado de brazos mirándola con superioridad. La ojiperla le miro e ignoro volteando su rostro con aburrimiento.
-Deme el informe.- Ordeno la Hyuga con su voz potente pero delicada. El oficial le frunció el ceño y fue interrumpido cuando iba a protestar.
-Al parecer el asesino tiene una gran habilidad en esto.- Una voz demasiado conocida para los dos nuevos visitantes se hizo presente. Los ojos de dicha persona estaban cerrados mostrando una muy buena sonrisa de amabilidad. Su cabello era rubio dorado atado con un cebolla, no tanto como la peliazul que mostraba elegancia, si no, era muy casual ocultando sus ojos y floja por los andares por la ciudad. La vestimenta era masculina que cualquiera pensaría que se trataba de una mujer vulgar.- Buenas Sebastian-san.- Se acercó al susodicho y le brindo una sonrisa falsa y fastidiosa. El pelinegro se la correspondió.- Hinata-san.- Su voz casual.- Hace tiempo que no nos vemos en este tipo de crímenes.- Entabló.
-En eso tiene razón Evie-san.- Hinata siguió mirando la pared con curiosidad.- Sin embargo, yo solo ayudo a Scotland Yard por órdenes de la Reina y claro, cuando no tengo nada con lo cual entretenerme.- Su voz era muy curiosa y no dejaba de mirar el cuerpo, el camino, y el muro del que no dejaba sus perlas.
-Esa es la Hinata-san que conozco.- Sebastian río en lo bajo moviendo su espalda como si se tratase de algo cómico, a sabiendas a que se refería Evie. Río minuciosamente para no se captado por su ama, reía como aquella vez que la vio estornudar hasta que se saliesen sus líquidos verdosos en la nariz.
Por mucho que Hinata se lo ordenase, este no lo olvidaba.
-Crees conocer todo de mí Evie-san.- Dijo mirándole de soslayo.
-La conozco a la perfección Hinata-san. No crea que la investigue hace un buen tiempo atrás.- Su sonrisa fue tan cautelosa mostrando su otro rostro serio.- Jamás confíe en sus habilidades de detective.
-Qué curioso. Y yo que la creía una gran detective Evie Midford.- Aquello se lo dijo con ironía pura pero con una gran sonrisa gentil que deba a entender otro significado.
Los ojos verdes esmeraldas se abrieron en par con un leve sonrojo en las mejillas pálidas. El mayordomo miro curioso esa reacción y cuando su ama dio la vuelta para observar otro dicho muro ignorando por completo tal reacción evidente de la mujer.
Sebastian río a lo bajo nuevamente ante esa reacción recordando lo de hace mucho tiempo atrás en otra situación.
-Tonta.- Dijo la rubia con ojos esmeraldas golpeando sus mejillas hasta ponerlas rojas y mirar el cuerpo de la víctima.
Hinata observo con más detenimiento el muro siguiente sin quitarle la vista y seguir la sangre tocándola. Trazo una línea con su dedo índice izquierdo caminando hasta el túnel de la caminata, sin ser seguida por su mayordomo, solo trazo su andar.
Alzo su mirada cuando sintió cierta gota rozar su mejilla hasta dejar una fina línea en ella y no se sorprendió por ver lo que estaba a lo alto del gran túnel colgando. Una gota rojiza caía con lentitud en directo a su rostro, no obstante, una mano fue rápida y la partió en dos alejándola de ella. Sebastian miró con cautela arriba y se dirigió a su ama seriamente.
Hinata asintió.
-Evie-san, al parecer le gustará ver esto.- Indicó la Hyuga sin dejar de observar a lo alto seguida de Sebastian y le extendía un pañuelo para limpiar su mejilla pálida. Evie caminó directamente hacía Hinata y alzo su mirar llevándose una sorpresa y una gran nausea en su estómago.
-Al parecer no es la única víctima…- Murmuro Sebastian a Hinata.
-La sangre es fresca, por lo que este cuerpo fue trasladado en la mañana.- Lo dijo en voz alta captando la atención del oficial que le miraba gruñendo furioso caminando hacía su superior y siendo aturdido por la sonrisa arrogante de la Hyuga.- Nos dejó una nota muy interesante.- Se cruzó de brazos seguidamente de alzar su mano y limpiar su pómulo y sin ningún tipo de reacción de canguelo ni de asquerosidad por ese cuerpo.
Sebastian miró con mucho detenimiento aquello.
El cuerpo presentaba grandes heridas en su cuerpo, en la parte del vientre hasta el busto, tenía una gran línea cosida que representaba una habilidad por lo menos médica y quirúrgica. Observaba como era la mutilación abdominal de su cuerpo y todo su rostro desfigurado a grandes proporciones de sangre que caía de su boca y su cabeza al igual que sus partes íntimas. Se veían irritaciones al igual que grandes quemaduras que no se definía bien si era una dama. Llevo unos dedos en su mentón pensativo sin dejar de mirar a la mujer prostituta de aquel túnel.
-Supongo que el asesino debe ser apuesto para atraer a las mujeres.- La ojiperla le entrego el pañuelo a Sebastian.
-Tiene habilidades quirúrgicas y anatómicas como para retirar órganos y coser la herida…- Sebastian recibió el pañuelo gustoso.
-Eso está claro, pero, por mucho que sea así su gran asesinato perfecto; amo su gran humor.- Hinata se giró de talones y camino fuera del túnel apresurada alcanzando a Evie que se mostraba más tranquila.
Sebastian le miro de reojo sin deshacer su pose y sonrió cuando la Hyuga ordenaba a la policía más información del caso. Nuevamente dirigió su mirar al cuerpo e a las letras hechas de sangre en lo más alto del túnel con una cursiva siniestro anunciando su regreso, sonrió caminando lejos de ahí para alcanzar a su ama que le eran entregados los documentos en las manos.
¿Acaso para él era un recuerdo muy vago?
"Una nueva era, una nueva generación… Ha regresado el gran Jack el Destripador."
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-Adele Tucker.- Nombró su compañera que se encontraba con ella congeladas por el frío. Adele le miró de reojo sonriéndole.- ¿En qué piensas? Sabes que debemos de estar atentas.
-Estoy atenta.- Aclaro la azabache escondiéndose en su abrigo.
-Está bien… No te quejes si te quito los clientes.- Informó la joven que se encontraba a su lado retándola con su mirar determinado y sonrisa burlona. La azabache ojos jade río a lo bajo y le acaricio la cabeza.
-Veremos quién gana Tania.- Sonrió.
Tania infló sus mejillas y se cruzó de brazos. Para ella siempre era lo mismo; la misma trayectoria del día. Todo era igual desde que se levantó de su alcoba, saludando a su madre enferma e haciendo de desayunar, comer y por último cenar para poder ir trabajar.
No era el empleo más puro y halagador de todos, pero le daban una buena paga de solo prestar su cuerpo a hombres endemoniadamente ricos. Londres no era la ciudad más limpia del mundo, menos en una calle prostíbulo que con solo pasar por ahí encuentras a la mujeres mayores, jóvenes y bellas que podrías imaginar. Otros lados son donde las mujeres no tienen ni donde poder venderse que tienen su propia avenida.
Ella se convertía casi como ellas a no ser por el hombre que ahora era su jefe.
Él era como cualquier jefe vulgar y violento, pero todas las mujeres que trabajaban ahí eran porque así lo quisieron. Al pasar de los años y cobres tus deudas, te deja ir cortando los lazos que tuviste con ese negocio. Era como un sueño ya que no muchas salían del negocio y mueren de tan solo escapar.
Se sentía tan agradecida por su patrón.
Adele miro su alrededor esperando ver por lo menos un cliente y no fue mucho para que un hombre se acercará a ellas.
Su largo cabello rubio claro en una coleta alta le hacía ver apuesto; los ojos lavandas que cubría su fleco la miraban penetrantemente hasta desfallecerla. Jamás ella había visto un hombre tan guapo. Se veía de clase alta, un Marques que servía a la reina con sus ropas blancas y botas marrones. El porte que llevaba era de alguien muy importante, su piel blanca, sus manos enguantadas y su perfil tan bello… Como un ángel.
-Necesitamos de sus servicios.- La voz madura y potente que sintió la azabache un deje de sensualidad inconsciente, seria e sabia dejo los pelos de punta a las jóvenes prostitutas.
Adele carraspeo la garganta y Tania seguía como babieca mirando enamorada al hombre que tenía frente a ella.
-El costo es muy alto por una noche.- Dijo la pelinegra.
-¿Tanto dinero quieren?- Pregunto el hombre mirándole a ella con sus ojos lavandas. Adele se encogió sonrojada.
-Nosotros no ponemos las reglas, así es el precio de este negocio. Si quiere puede hablarlo con nuestro patrón.- El rubio miró a las dos y se ahogó un suspiro.
-Pagaremos lo que sea.- Otro hombre apareció. Su rostro era muy amable y alegre, con sus cabellos rojizos anaranjados y su mirar azulado. Las dos se preguntaron de donde saldrían hombres tan hermosos.
El ojilavanda meneó la cabeza negativamente.
-Entonces que así sea.- Tania sonrió y se acercó al pelirrojo. Este sonrió llevándosela más delante de su amigo rubio y Adele.
Se miraron el uno al otro.
-Andando.- El joven adelantó el paso y fue seguido por la pelinegra que se arrepintió de estar con aquel cliente.
El camino fue de un silencio incomodo, Adele solo mantenía su cabeza gacha y el joven caminaba calmadamente observando el camino que debería seguir. No tardaron mucho en estar cerca de un hostal, no obstante, él se detuvo e hizo que ella también lo hiciera.
-La noche es muy silenciosa.- Habló de repente observando el cielo.
Adele miró su perfil, la piel blanca resplandecía y el cabello rubio que escondía su rostro se hizo atrás hechizándola con aquellos ojos lavandas.
Nunca en su vida había tenido un cliente tan hermoso.
-Así son todas las noches…- Aclaró Adele caminando dejándolo atrás.
-Pero esta tiene un aire misterioso y… Tétrico.- El joven se mantuvo quieto en su postura recta observando la espalda de su próxima acompañante de recamará. No hizo ningún movimiento, solo observo su alrededor y los pasos de la chica.
Esta se extrañó que no era seguida. Intentó dar un paso atrás, pero unos brazos la tomaron del cuello y le ponían un pañuelo en sus labios; Adele empezó a forcejear extendiendo su mano intentado alcanzar a su cliente. Este miraba sereno la escena sin mover ningún solo dedo; ya era consciente de lo que era asesinar, por lo que no se sintió mal al ver a una mujer siendo agredida por un hombre encapuchado de pies a cabeza de negro y con una fuerza brutal.
Empezó a lagrimear por la desesperación pidiendo ayuda con el pañuelo que silenciaba cualquier auxilio, pero no le causaba efecto ser ahogada por ese pedazo de tela. El hombre misterioso saco un chuchillo largo y se lo clavo en el estómago bajándolo hasta llegar al vientre, no dudo en seguir el mismo procedimiento, solo que la apuñalaba con más fuerza y rapidez. Adele grito y mientras más lo hacía, se volvían sordos esos sonidos de la muerte. Los ojos de Adele se movían por todos lados con una mirada llena de terror, la sangre salió de su boca y escupió todo de ella al igual que la saliva que llegaba a su mentón, más no dejo de extender el brazo al ojilavanda; fue cayendo lentamente y los parpados de ella se cerraron.
El joven que acompañó a Adele hasta su perdida, miro los grandes charcos de sangre que tenía en el estómago y caían hasta hacer una cascada; sus sentidos se alertaron olfateando el gran olor a sangre en todo el lugar, se mordió la lengua e miro el cuerpo inerte de Adele. El atacante estaba bañado de ese líquido carmesí sacudiendo su ropa y empuñarle nuevamente el cuchillo en el vientre de Adele. La sangre no se hizo esperar.
El asesino fijó su vista oscura tenebrosa al rubio y este solo giró de talones caminando fuera de ese acto de homicidio. El atacante se dio cuenta de las intenciones del rubio de querer abandonar el lugar con semejante tranquilidad, solo por asesinar a su acompañante; llevo a su hombro el cuerpo de la prostituta y decidió seguir con su labor caminando adentrándose y desaparecer en la oscuridad.
Los ojos lavandas del rubio no dejaron de mirar el camino y se dio cuenta de cómo el asesino ignoraba haberlo visto. Al parecer entendió sus intenciones.
Solo esperaba que la chica de ojos luna no haga uno de sus planes peligrosos.
Esta vez, él no dudaría en actuar.
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Miro su alrededor cautelosa; la casa era de un simple siervo. No había nada de lujos, ni tampoco comida de alta calidad; solo contenía la calidez y el amor de una familia. Sonrío con ternura al tener las manos llenas de arrugas de una señora ciega que era dueña del lugar.
Madre de una de las víctimas.
Madre de Adele Tucker.
Sebastian se encontraba detrás de ella, vigilando cada una de sus expresiones y sus actitudes. Por ahora, el pelinegro veía a su Joven ama como una dama, pero le molestaba mucho saber que se encariñara por algo tan simple y patético. Ella no era como los demás contratistas.
La plática que tenían era muy animada y cómoda. La señora Tucker sabía que Hyuga Hinata se encontraba en su hogar, no se sintió mal al presentarse ciega, pero sus hijos sí que lo estaban al tener a una noble en su casa e observar una de las pocas luces bellas que pudieron ver.
Hinata se encontraba ahí porque necesitaba darle la noticia a la señora que Adele fue victimas del doble de Jack el Destripador. Ergo, ella se dio cuenta de su salud y vejes que no quiso decir las cosas directas, por ello, empezó a preguntar por su hija y la vida que llevaban.
-Adele debió de ser una gran enfermera.- Dijo la Hyuga con su tono de voz amable y gentil, algo que perdió muchos años y que regresaba por ver a la mujer que tenía frente a ella. Atrayéndola al cariño y ternura.
-Y lo es, sigue trabajando en el hospital a altas horas de la noche con todo ese camino de peligro con el deber de cuidar enfermos.- La sonrisa de la anciana le hizo bajar su mirada con culpabilidad.
Si tan solo la reina le hubiese dicho antes el caso… Adele no estaría muerta y la señora no tendría esa imagen perfecta de ella. Habría sido mejor las cosas si tan solo la mujer le hubiera dicho a su madre de su verdadero trabajo.
-¿Quiere mucho a su hija?
-¡¿Cómo no quererla?! Es mi única hija en todo este montón de varones.- Exclamo apretando sus manos.- Mi sueño era tener una damita, por eso Adele es mi consentida.- Miró con sus ojos ciegos a la ojiperla que aguantaba las ganas de mostrar tristeza y pena.
Era mucho para ella.
-Señora Tucker… Tengo una noticia que darle. Pero temo que usted no lo soportará.- La Hyuga apretaba las manos que estaban entrelazadas con las suyas con fuerza y su rostro en los suelos.
-Soy una anciana fuerte, soportaré todo lo que venga.- Dicho esto, Hinata alzo su mirar poco a poco y mostro una sonrisa tan dolorosa que preocupo a los presentes de la sala.
Los hijos de la señora Tucker mostraron una cara de terror y el mayordomo de la Hyuga se mantenía sereno.
-Hay un asesino en las calles de Londres que posee el nombre del Segundo Jack el Destripador.- Inició.- Se encontraron dos cuerpos de las victimas e identificamos los nombres de las mujeres que fueron asesinadas por Jack.- Entonces, los hermanos de Adele lloraron en silencio temiendo lo que dirían. Más, la señora mostraba calma con una sonrisa.- Su hija, Adele Tucker ha sido víctima de Jack el Destripador.
Los gritos desgarradores de los presentes se escucharon, las enfermeras mostraron dolor sin dejar de ver a la anciana en silla de ruedas. Esta se mantenía serena, sin mostrar ninguna expresión. Hinata se extrañó.
-Ya veo…- Fue lo único que dijo.- Me estaba preguntando por qué no me nombró cuando llegaba de su trabajo…- Siguió.- Por qué no escuchaba su dulce voz en la mañana…- Ahora miró con sus ojos ciegos a la Hyuga. Hinata se sorprendió al ver como tenía grandes lágrimas en sus ojos mostrando una gran sonrisa.- Me preguntaba porque vino a mi casa la Rosa Azul de la Reina con la intención de preguntar por mi hija… Porqué tenía ese mal presentimiento.- Y fue entonces que, la señora Tucker apretó más fuerte las manos de la ojiperla y lloraba como un niño mostrando dolor.
Hinata no se separó de ella, solo observaba a la anciana llorando siendo rodeada por sus hijos que compartían ese dolor. Se sintió fuera de ese mundo. Separaron sus manos para que fueran tomadas por sus primogénitos y lloraban desconsoladamente en los brazos de su madre por perder a su hermana.
Aclaro su garganta y se levantó de su asiento sigilosa e salir de la casa junto a su mayordomo, no antes de hablar con la enfermera que estaba fuera de la casa y lloraba en su soledad.
Después de todo, Adele si era enfermera.
-Disculpe.- Hinata se acercó a la enfermera y esta limpiaba sus mejillas con rapidez.- La señora Tucker está gravemente enferma ¿No es así?- Pregunto lo obvio, pero lo suficiente como para que la joven entendiera sus intenciones.
-Si… Necesita medicamentos y ser internada al hospital, pero sus hijos no tienen el dinero suficiente para pagar todo eso. Yo estoy aquí porque ayudaba a Adele con la señora Tucker mientras ella trabajaba en las noches. Hacía todo esto por mi amiga y la señora.- Su voz era muy triste que contagiaba todo el ser de la ojiperla.
Hinata entendió todo. Al parecer Adele trabajaba en los días como enfermera a escondidas de ella y aprovechaba la noche libre para trabajar de prostituta.
Era admirable saber que Adele hacía todo eso con tal de tener que comer.
Pero ahora, ella dejo las cosas incompletas.
-Pagaré todos los gastos que se necesitan para que la señora Tucker cure su enfermedad.- Hinata caminó hasta las pequeñas escaleras que guiaban a la puerta. Miro de reojo a la enfermera y le sonrió con amabilidad.- No quiero que suceda otra tragedia con esta familia.- Dicho esto, se dio la vuelta y empezó a caminar siendo seguida por Sebastian.
A pesar de ser así de cruel e indiferente, dentro de ella había un gran nivel de culpa que se manifestaba siempre cuando se encontraba con los familiares de una víctima. Ella ya había experimentado ese dolor, pero por mucho que quería tenerlo como una manera de aprendizaje, no podía evitar temer perder a gente importante.
Sus sirvientes por ejemplo.
Se detuvo para ver a Evie que la esperaba con paciencia en el carruaje. Le mostro una sonrisa triste y ella entendió todo con solo observarla. La expresión de incomodidad y culpa se mostró en todo su rostro.
Antes de que diera un paso más, Sebastian la retuvo y la giró para verlo. Hinata se mostró confundida.
-Joven ama… Una rosa azul como usted no puede mostrar sus lágrimas.- Con delicadeza, llevo un dedo en la lágrima que se asomaba en su ojos hasta limpiarlo y acariciar sus mejillas.
Hinata se sonrojo levemente y miró los suelos. Más agradeció a su mayordomo que no dejó que ninguna persona vea su gran debilidad; su lado frágil y temeroso.
-Gracias Sebastian.- Agradeció intentando dar la vuelta pero Sebastian la tenía aun acorralada.- ¿Sucede algo?
-Recuerde que no debe de caer en sus emociones.- Dijo e hizo a Hinata enfadar.- Usted tiene un objetivo, una meta. No deje que se borre de sus ojos.
Hinata intentó decir algo, pero nada salía de sus labios, lo único que hizo fue asentir de mala gana y deshacer el agarre con brusquedad.
Sebastian se mantenía al tanto, observaba como su Joven ama mostraba su tensión y presión en la espalda, con mucha razón quería que no se dejase llevar por sus emociones. Tenía que hacerla ver que, teniendo una mente y corazón frío y firme, no temería a nada ni a nadie.
Así fue como lo hizo Ciel Phantomhive.
Pero Hinata era diferente; ella por mucho que quería ser fuerte, fría, determinada y cruel, la verdadera niña Hyuga del pasado seguía latente.
Ella era gentil, amable y amorosa. Nunca cambiaría esa fragilidad y emociones que la inundaban en todo su ser. No podía retirarle todo lo que le caracterizaba. Aunque, por mucho que muestre su verdadero ser, le molestaba el solo hecho de no ser el único que pueda verlo.
Era egoísta, después de todo así son los demonios.
Que su ama mostrará sus lágrimas e inseguridades a alguien que no era él, le enojaba.
No quería que alguien más viera ese lado de ella.
Caminó calmado hasta estar una distancia crucial de su ama que hablaba con Evie con seriedad.
-Escuche que tu abuela está enferma.- Empezó Hinata.
-Sí, pero los doctores han dicho que ha mejorado. Sería algo muy terrible si dejase el mundo.- Evie suspiró sonriendo levemente.- ¿Cómo se enteró, Hinata-san?
-Chismes de la gente.
-No sabía que le interesarán esos chismes.- Le miró de reojo curiosa pero Hinata no mostró otra reacción que neutralidad.
-No me interesan.- Dijo restándole importancia.- ¿Por qué decidió ser detective?
-Es mejor que ser una Marquesa.- Respondió con una sonrisa radiante. Hinata le miro alzando su ceja confundida.
-Nieta de Elizabeth Midford, una de las Marquesas más importantes de la nobleza. Me sorprende saber que no se haya casado a sus 20 años de edad Evie-san.- Sonrió con burla y se posó en la puerta del carruaje.
-¿Acaso le enoja?- Pregunto con ironía.
-Realmente no, eso me alivia.- Sonrió con tanta naturalidad que hizo a la rubia sonrojarse a niveles extremos.
Evie mostró vergüenza, pero no se dejó hacer.
-Los japoneses tiene una ley. Las mujeres como usted a los 15 años ya deberían de estar casadas… ¿No?, usted tiene 16 ¿Por qué no se ha casado aún?- La pregunta la dislocó un poco y apretó un poco la mano que Sebastian le daba para subirse al carruaje, le miro por encima de su hombro y le dijo.
-Porque alejaría mi objetivo principal.- La respuesta le sorprendió mucho. La determinación en sus ojos, la mentalidad de terminar lo que comenzó.
Hinata estaba consciente de que si llegará a casarse, la persona con la que unió su vida era más importante que la venganza. Por eso, alejaba con mucha fuerza la palabra "Amor" y "Casarse" para que aquello no borrase su verdadera meta.
De eso Sebastian se encargaba día a día.
Hyuga Hinata era una mujer admirable. Alguien que Evie no dudo en interesarse.
-¿Aunque tuviera pretendientes que le pidan su mano?- Siguió protestando.
-No niego que muchos hombres han pedido mi mano a mi Clan, pero son rápidamente rechazados por mí que no tengo ningún interés en casarme.- Se subió al carruaje y Sebastian entro como consiguiente.
-¿Si yo le pido su mano? ¿Aceptará?- Era una simple broma, pero Evie nunca se esperó una respuesta así.
-Si es usted Evie-san, claro que aceptaré.
Sebastian río a lo bajo por ver la sonrisa encantadora de su Joven ama. Hinata mostró ignorancia a lo que dijo, sabía que era una broma que debió de seguir, pero lo que Evie escuchaba era una declaración de espera donde si cumplía su objetivo se casarían.
No dudo en sonrojarse y mostrar una reacción de pena. Antes de que dijera algo, como una promesa, el carruaje empezó andar y la Hyuga ya se encontraba debidamente sentada en su asiento. Se decepciono cuando el vehículo ya no estaba al alcance de su vista.
Dentro de este vehículo, Hinata miraba las calles aburrida, pero sin despegar la vista de las personas que pasaban por ahí queriendo quitar su aburrimiento. Sin embargo, cuando encontró algo que le llamo la atención, Sebastian hizo que la atención fuera a otro rumbo más que en él.
-Hemos localizado a Nicolás Regnault.- Anuncio el mayordomo de la Hyuga. Hinata apretó su mandíbula y su puño.
-Por el momento hay que vigilarlo. Dentro de unos días le haré una visita.- Hinata desvío su mirar del rojizo de Sebastian. Pero después sonrío con mucha satisfacción.- Que emoción, todo se está volviendo a mi favor.- Cerro los ojos mostrando una sonrisa y dejando a la gente que se encontraba en las calles como babieca por esa muestra de belleza.
Sebastian asintió gustoso.
Quería ver nuevamente a su Joven ama ser invadida por la furia y deseo de sangre.
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Notas de la autora: ¡Hola mis ternuras! Espero que estén bien :3
-¿Cómo lo estarán SamMei-san? Las dejo con la duda desde el capítulo anterior.
-Eres insensible por no actualizar…
¡No me lo recuerden TTwTT!
-Sebastian, castigala.
-Como usted ordene. Sebastian se acerca a SamMei y la toma de los hombros. Ruki fue sacado a la fuerza por un policía en un concierto secreto.
¡Noooooooooo! ¡Policía cabrón! ¡¿Cómo te atreves a tocar a mi Ruki?!
-Su turno Joven ama.
-Ya lo sé. En cuanto Sebastian se alejó, Hinata se acercó y le susurro en el oído.- Jamás iras a un concierto de the GazettE porque eres pobre y tus padres nunca te dejarán ir…
¡Nooooooooooooooooooo! Muero moridamente…. SamMei cae al suelo desinflada en color gris
-Creo que abrió la herida hasta hacerla sangrar gravemente y nunca cicatrizarse.
-Hmp, se lo merece por ser descuidada y no actualizar mi fic.
-En fin… Responderemos sus Reviews señoritas. Sonríe con gentileza pisando inconscientemente el cuerpo desinflado que tenía un color gris de SamMei.- Comencemos.
RukiaNeechan: Oh, Rukia-sama está aquí.- Que gran respeto le tienes Sebastian.- Si SamMei-san dice que es importante, entonces hay que ser respetuosos con ella. Por lo menos hasta que SamMei-san se vuelva a inflar. Mira abajo suyo y se da cuenta que la estaba aplastando. Oh, mis disculpas SamMei-san.- Trae un maldito inflador de globos.- Entendido. Sebastian sale de la escena y vuelve a entrar con lo pedido.- Vamos a inflarla… Hinata pone la entrada de aire y se lo pone en la boca de SamMei, empezó a mover su mano en la palanca hasta inflarla y hacerla bola como un globo. Creo que me pase…- Joven ama es usted muy inútil.- ¡Entonces debiste hacerlo tú estúpido demonio! Le aventó el aparato en la cabeza hasta enterrarlo en su frente y ver grandes cantidades de sangre. Se dieron cuenta de un sonido de algo desinflarse, alzaron la cabeza y se aterraron al ver el cuerpo de SamMei volar por todas partes con fuerza y rapidez. ¡Puta madre!- ¡Joven ama, sus modales!- ¡Sebastian, SamMei vuela!- Eso es obvio… El cuerpo de SamMei cae arriba de Sebastian.- ¡Rukia-sama! ¡Déjeme abrazarla y violarla salvajemente!- Y yo soy la vulgar…- Nunca dije eso Joven ama…- ¡Los hare pagar bastardos, pero como esta Rukia-sama aquí lo dejaré pasar! La abraza y acariciar su mejilla con la suya.- Con solo verla se calma.- ¡¿Cómo olvidar este fic?! Siempre pienso en él y me dan tantas ganas de enamorar a estos dos para que vean la magia del amor de demonio y humano.- Eso es imposible.- Completamente de acuerdo.- Putos ¬¬. ¡Castígueme!- Ya te castigamos lo suficiente loca masoquista.- Pero ustedes se pasaron de malos, al menos Rukia-sama me va a dar de latigazos.- Que asco.- Déjala ser Joven ama.- Michel por el momento es el platónico de Hinata ya que tengo planes con Naruto desde el comienzo. Sip, Itachi-sexy-sama es mayordomo suplente de Hinata xD.- Idiota presumido…- ¿Dijiste algo Sebastian ewe?- Nada.- ¡Hacer sufrir a la gente es mi Hobby :3!- Sádica.- Cállate condesa presumida *¬¬. De ahora en adelante haré los capítulos largos, si son cortos, son por mi falta de inspiración xD.- Perezosa.- ¡¿Y sigues?! Luego no andes llamando a Sebastian cuando te aviente una chancla*¬¬. Faltan experiencias con Sebastian y los demás sirvientes. Falta el secreto de la servidumbre Hyuga y cada vez se pone más interesante ewe.- ¡No soy ninguna caprichosa!- Hay aja ewe.- ¡Cállate!- Malcriada.- ¡Te castigaré Sebastian Michaelis!- Al menos alguien sabe que no fue fácil.- Ja-ja-ja… Estas muerto. Antes de que Sebastian se diera cuenta, Hinata lo agarró del cuello y lo llevo a una habitación oscura. Se escucharon sonidos de motosierra y cosas viscosas. Creo que me voy a traumar ewe… ¡Después se explicará donde esta Cielito lindo! ¿Una Hinata vestida de chico?... ¿Quien sabe owo?...- Retire ese rostro malicioso SamMei-san.- No le mentiré… Lo tenía planeado desde el principio xD. ¡Será grandioso! ¡Espero que le haya gustado el capítulo y gracias por dejar su hermosísimo, sensual, sexy y chulo Reviews! ¡Le mando muchos besos :3!
Evangeline-Darkness12: ¡Evangeline-chan! ¡Te extraño! ¡Quiero que Dark moleste a Sasuke hasta que acepte su verdadero gusto sexual!- Creo que aun así, Sasuke-san no lo aceptará.- ¡Tu cállate que a Evangeline le caes mal*¬¬! Que beso más candente… Puede que ya sea tarde, pero también deseo que tenga un buen inicio de año :3.- ¿Quién es mi otro yo?- … ¿Ya probaste las saladitas? Son horneadas.- Ya no la volveré a salvar SamMei-san.- ¡Ayúdame!- Exijo explicaciones.- … En otro fic, te estoy escribiendo como un chico… SamMei cae de espaldas por la aura asesina de Hinata. ¡Te juro que eres sexy y está casado!- ¡Eso es algo vulgar!- ¡El cinturón no!- ¡Técnicamente no estamos casadas! Siente las manos de Evangeline en su cintura y se sonroja violentamente. ¡P-pervertida!- No lo creo conveniente Evangeline-san. Mi Joven ama es alguien muy tímida, el hecho de que una mujer demonio como usted la toque la hace sentir impura.- Oye… Tú también eres un demonio ewe.- ¿Acaso no soy puro?...- ¡No ponga esa cara señor, usted está muy lejos de la pureza!- No entiendo la razón de su odio, pero supongo que el sentimiento es mutuo.- ¡Irrespetuoso o-o!- Perdone, no quería ofenderla.- Hay ajá…- Por lo menos odia a ese hombre. Estamos de acuerdo en algo.- ¿Quién es Claude?- Alguien ¬¬…- ¡S-Suel-suéltame!- Se desmayará en breve.- Sigue siendo inocente ewe… Hinata cae al suelo. Se ha murido owo. Sip, Sasuke aparecerá en capítulos futuros. Tengo pensado en hacerlo un tipo demonio… Como decirlo… No como Sebastian, si no que será más a la mitología japonesa; obvio no será de esos que viven años y son viejos, más bien tendrá la edad de Hinata junto con su vida normal (Como Naruto que también será parte de la mitología japonesa y su vida normal.) ¡Pista!: Es un demonio del folclore y mitología japonesa que suele tener forma animaloide. Habitan en los árboles, generalmente pinos y cedros, de las zonas montañosas. La función principal de ellos es salvar a los guerreros de catástrofes, o ayudarlos en los combates. Espero y la entiendas.¡No dudes que Itachi es de la misma sangre! ¡¿Cómo supiste que quiero hacer confusión y que Sebastian se ponga celoso?! ¡Carajo, eres vidente y profeta!- Es una demonio, es obvio SamMei-san.- ¿Y vuela?- Yo si… ¿Quiere verme volar?- Si, para que no regreses nunca ewe. Sinceramente a mí no me gusta el Yaoi, aunque no dudo en ponerlo en mis historias ya que se me hace divertido e interesante que un sexo definido se interese en el protagonista (En este caso, Evie en Hinata.). Respeto a las fujoshis, ellas tienen sus gustos y no niego que he leído Yaoi; cuando lo leo, se me viene una emoción extraña donde no puedo aceptar una relación así. No estoy en contra ni a favor de eso, me gusta y me disgusta a la vez (Como un amor apache owo), no está aclarado mi nivel pervertido todavía xD. Una vez leí un SebasCiel y me gustó (No lo niego.) pero el final no le encontré coherencia porque obvio, no pueden vivir amándose sin libertad, sería como estar viviendo en discriminación, criticas, ofensas y toda cosa dañina, y eso, me da mucha pena y tristeza. El final fue como todos los que he leído, no pueden amarse con libertad. Esa es mi humilde opinión.- ¡Aplauso señores!- SamMei-san, si que usted es sincera.- ¡Gracias queridas ternuras \(owo)! En fin, sería genial si me acompañase en esta pareja tan hermosa y con futuro :3.- ¿Futuro?- ¿Desde-?- ¡Desde mucho carajo *¬¬! Se siente gustosa por el abrazo. ¡Nos vemos! ¡No te presiones mucho con la universidad! ¡Espero que te haya gustado el capítulo y gracias por dejar tu Reviews! ¡Hinata y yo te extrañamos! ¡Sasuke también extraña a Dark! Una figura desde abajo con el dedo arriba, una melena oscura sale a la escena y con sus ojos ónix enojado mira a SamMei.- Yo no- ¡Sasuke te ama Dark!- ¡Un según-!- No lo intente Sasuke-san… Al final siempre ella ganará.- ¡Nos vemos, hasta la próxima :3!
Aka Uchiha: ¡No esperes más! ¡SamMei ha llegado al rescate!- ¿Aún no se te ha quitado esa costumbre? Has estado así el capítulo anterior.- ¡Déjame ser TTwTT! ¡Dile algo Sebastian!- …- Al parecer sigue traumado con lo que le hiciste…- Hmp, se lo merece.- Que miedo…- Sus heridas se sanaron, no tienes porqué ser dramático.- Tiene los ojos en blanco y sigue hecho piedra… No sé qué tipo de castigos son pero no quiero vivirlos…- Síguete sintiendo como una salvadora y te haré lo mismo.- ¡Yo no me regenero! Su rostro se vuelve azul con los ojos en blanco. ¡Mi piel morenita se va irritar!- Eso lo hace más divertido.- Joven ama…- ¡Ya está reaccionando! ¡Carajo, hasta que volviste!- Ayúdenme…- En serio… ¿Qué le hiciste?- Nada en especial.- Ok… En fin… ¡De nada y gracias a ti por dejar tu Reviews! ¡Espero que te haya gustado el capítulo :3!
Atzuko-san: Yo soy genial.- Presumido.- Dejen de pelear ewe.- ¿Yo? ¿Chico? ¿Desde cuando? ¿Sabes algo de esto SamMei?- …- ¿Me hiciste chico?...- … La saladitas son horneadas xD.- Si, son horneadas.- Hasta Sebastian las probo xD.- Dejaré esto por el momento…- ¡Itachi es sexy! De mayordomo me lo imagino owo.- ¿Qué tiene el que vuelve a todas locas?- Es serio.- Y guapo.- Paciente.- Y guapo.- Tolerante.- Y guapo.- Perfecto.- Y guapo ewe.- Sexy.- Y guapo owo.- Fuerte.- Y guapo :3.- Muchas cosas más como un buen corazón.- Y guapo xD.- ¿Puede dejar de decir que es guapo SamMei-san?- Violable xD.- Siga con guapo.- No cañón xD. ¡Aquí ta la continuación! ¡Adivinaste! Sasuke saldrá en el fic, pero será en capítulos futuros :3. ¡Espero que te haya gustado el capítulo y gracias por dejar tu hermosísimo Reviews :3!
Chie: Al fin alguien me entiende.- ¡Que no soy caprichosa ni berrinchuda!- ¿A no ewe?- ¡No!- Ok, mejor me calló owo.- Responderé a todas sus dudas.- Ándale, respóndele como le hiciste a eso xD.- …- Jajá, lo suponía no quiere xD.- ¿A que vienen esas risas?- A como soluciono algo que no quiere responder :3.- Vaya, debe de ser vergonzoso… Sebastian, es una orden, contesta.- … EL contaré la historia Chie-san…- ¡Vengan por la palomitas! ¡Esto va ser divertido xD!- Me encontraba en mi alcoba pensando en el desayuno de mi Joven ama, cuando repentinamente escuche un grito de ella desde su recamará. No dude en correr y abrir la puerta con fuerza… Después me di cuenta que estaba que estaba manchada de un color rojizo en su parte íntima ensuciando su pijama- ¡¿De eso quería hablar?!- Lloraba con fuerza diciendo que moriría y que debería de curarla inmediatamente.- ¡Basta!- Después no aguante lo suficiente y… me desmaye…- ¡¿Cómo un demonio que mata a sangre fría se desmaya por una simple sangre de menstruación?!- Se veía tan adorable…- ¡Eres un pervertido asqueroso!- Además olía mucho a su alma pura, no quería que sucediese algo más allá de amo y mayordomo.- ¡Sabía que tramabas algo estúpido demonio!- Cuando desperté, tuve que explicarle todo.- Me dejaste más confundida que antes…- Temari entró y me golpeo hasta dejarme afuera.- Eso fue muy hermoso de ver.- Quise entrar para explicarle nuevamente pero la vergüenza me gano y no pude entrar.- Mentiroso, no quisiste entrar porque había sangre y no querías hacer algo indebido ya que estaba Temari y Tenten adentró ewe.- En fin… Nunca olvidaré aquello.- Yo me quiero olvidar de esto.- No fue nada divertido *¬¬. Sip, pondré demonios aquí y se podría decir que Naruto es uno de ellos. No creas que es como Sebastian, estará más centrado Naruto en la mitología japonesa (Al igual que Sasuke, solo que será otra cosa.). Te dejaré una pista, espero que la entiendas: Ser inteligente que posee habilidades mágicas, las cuales ve incrementadas con la edad y la adquisición de conocimientos cuya función clásica es proteger bosques y pueblos. Entre sus poderes más sobresalientes se encuentra la capacidad de adoptar la forma humana, concretamente como mujer joven. Claro, aquí Naruto no será un demonio completo ni viejo, será joven como eso espero que te haya dado una idea owo. ¡Espero que te haya gustado el capítulo y gracias por dejar tu hermosísimo Reviews :3!
Cherryfall: ¡Qué bueno que te haya encantado!- Hey, estamos aquí; los personajes principales.- Shu, este es mi debut ¬¬.- SamMei-san… Es muy egoísta.- Lo dice el que no quiere que nadie vea la debilidad de Hinata.- ¿Qué?- No le haga caso Joven ama. SamMei-san siempre dice cosas para hacerla enojar.- ¡Usas eso a tu beneficio tonto demonio sensual ewe! La rivalidad de Itachi y Sebastian se me salió sin querer xD. El chiste es que ver a dos grandes personajes perfectos como ellos es tan genial owo, después verán la verdadera rivalidad entre los dos; por ahora, Itachi le tiene envidia a Sebastian por unos simples rosales ¡Unos rosales! Imagínate cómo se siente cuando le cambia la ropa, le hace el desayuno, comida y cena, la acompaña en las ordenes de la reina, el único que puede proteger a Hinata… ¡Se puso celoso por unos simples rosales!- Ya deja eso.- ¡Rosales carajo! ¡Rosales!- ¡Que te calles!- Ok ya xD. Te prometo que haré a esta Hinata más tierna y adorable, por el momento, está en su pose de defensa y ataque, pero después mostrará su verdadero ser. ¡Fue tan tierna con la abuela! Ella realmente es amable y gentil con todos, pero Sebastian no la deja porque cree que eso perjudicaría la venganza que tiene en manos ¿Tú que crees owo? Es amor lento, por lo que tardará un poco el romance entre los dos. ¡Haré lo posible para que haiga escenas comprometedoras y románticas! ¡Espero que te haya gustado el capítulo y gracias por tu hermosísimo Reviews :3!
LadyRavenCrow: ¡No se me preocupe! Aquí ta la continuación owo.- Por lo menos no te hiciste pasar por una salvadora.- No quiero morir, de solo imaginar lo que le haces a Sebastian me da cosa TnT.- Esperemos que no le haga lo mismo a usted SamMei-san.- ¡Yo no me regenero!- Insisto, sería más interesante y divertido.- ¡Tiremos todas las motosierras o-o! ¡A mí también me encanta el SebasHina! ¿Apoco hay más SakuSebas? ¡WTF! ¡¿Desde cuándo?!- Eres una ignorante Sam.- ¡Dijo mi primer nombre! ¡Yeah! Perdona mi ignorancia, es solo que yo solo escribo y no reviso los demás fics de crossover. Solo busque el de Hinata y na más me aparecieron poquitos fics U¬¬; por eso estoy escribiendo un SebasHina :3. ¡No mames! Se le pone el rostro azul con los ojos blancos y empieza a temblar que hasta se le caen los lentes.- Creo que SamMei-san ya sintió presión.- ¡No sabía que era a primera!- ¡Ignorante!- No, en serio, no sabía. Se rasca la cabeza nerviosa. Neta, no sabía xD.- ¿Neta?- ¿Neta la camioneta?- Hay que fresa eres Sebas xD. En fin, ¡Aquí está la continuación! ¡Espero que te haya gustado el capítulo y gracias por dejar tu hermosísimo Reviews!
Mimi Tachikawa08: ¡Yo también amo esta pareja! Por eso decidí hacer este fic, a tenía la idea, pero me daba miedo compartirla xD.- Que insegura, aprende a tener confianza.- Lo dice la que no puede siquiera decidir cuál vestido ponerse ¬¬.- No es cierto.- Al final siempre se los pone Sebastian ewe.- Es verdad.- ¿Por qué SamMei-san quiere que sea objetivo de burlas?- Porque aquí Sasuke no es el personaje principal, por lo que tú eres su sustituto xD.- ¿Se aburre tanto de no hacerme bullyng?- Si, me aburro mucho xD. En fin, trataré de hacer a esta Hinata más tierna, tímida y dulce. Está en su modo de defensa, por lo que no bajará la guardia tan rápidamente y pasando los capítulos se verá su verdadero yo. ¡No se me preocupe porque aquí lo tengo todo controlado!- Espero que no lo haga SamMei-san. Perjudicaría su venganza.- ¡Me vale versh carajo! *¬¬.- Se lo advierto.- Te recuerdo querido que yo soy la escritora, por lo que yo hago lo que quiero… ¡Te puedo hasta violar!- Mejor me alejo.- ¡No cabrón xD! Ok, ¡Espero que te haya gustado el capítulo y gracias por dejar tu hermosísimo Reviews!
Cindy: ¡Actualización!- Después de golpearle con el cinturón, decidió actualizar.- ¿Tenías que recordármelo?- Si.- Condesa arrogante *¬¬. ¡Sebastian, sálvame! Lo abraza fuertemente sonrojada.- Lo siento, pero por mucho que quisiera alegarla de esas garras, no podré con mi Joven ama, no quiero que me castigue de nuevo.- ¿Soy yo o estoy viendo por primera vez a Sebastian Michaelis tenerle miedo a alguien?- Es usted, claro.- Mentiroso ¬¬. Aquí es tipo un arco, se hablará sobre el asesino imitador de Jack el Destripador. Solo durará dos o tres capítulos para que se resuelva el caso al igual que el anime :3. ¡Espero que te haya gustado el capítulo y gracias por dejar tu hermosísimo Reviews :3!
¡Bien! Eso es todo por hoy owo.
¡Aclaración alert!
Se me olvido avisar que habrá Lemon. En serio se me olvido decirles xD.
-Por eso nadie te quiere Sam.
-Es muy olvidadiza SamMei-san.
Cabrones TnT.
-¿Qué hará cuando tenga novio?
-Cortarse las venas con la orilla del pan.
¡No sean mensos xD! Aún son una niña de 15 años owo.
-Hay aja. A esa edad cualquiera tiene novio.
Pue yo no ewe. (Lo dice la que no quiere casarse a los 16 y se enamorara de un hombre mayor que es su mayordomo y además un demonio U¬¬)
Neta la luz del planeta de la camioneta.
-Me ha robado mi línea.
¡Al fin le gane en algo a Sebastian :3!
-No cante victoria, muy pronto ganaré nuevamente…
No sea resentido xD.
El caso… ¡Agradecimientos especiales a Akira Asahina que me mando un PM hermoso owo!
¡Gracias por enviarlo ternura!
En fin, gracias por dejar sus Reviews que me ayudan día a día y que me hacen continuar esta historia. No olviden hacer click izquierdo en "Follow/Fav" y ponerlo en sus favoritos o seguirla. ¡Se los agradecería muchísimo! Habrá chocolates Kisses, Nutella, galletas, gomitas y cualquier dulce que les guste en todas las actualizaciones. ¡Únanse al lado oscuro, destruiremos la Luna! ¡Muajajaja!
-¿A qué viene esa risa malévola?
-Sigue soñando en destruir la Luna y la tierra… Hay que dejarla por el momento Joven ama.
Para las/los que quieren saber si Naruto y Sasuke saldrán, pues si, en futuros capítulos. Deje pistas en negrita en la contestación de Reviews donde pueden deducir que demonios serán estos dos debiluchos ewe (No se olviden que Itachi también es un Uchiha owo).
¡Espero que les haya gustado el capítulo mis ternuritas owo!
¡Perdonen mis faltas de ortografía ewe!
Bye-Bye.
Att.
SamMeiTukusama.
31/03/2015.
