DECLARO: que los personajes y la base de la historia son creación de Suzanne Collins y su adaptación presentada a continuación es de mi propiedad.
Capitulo 21:
Debo ser honesto, si hay algo que no me esperaba era ver a Haymitch completamente destrozado y casi al borde de un colapso nervioso. Es normal escucharlo decir tonterías, ser irónico, sarcástico e incluso, últimamente, es normal verlo como una persona decente, pero esto sí que está fuera de la decencia.
Luego de quince minutos, en que Haymitch había pasado del llanto a quedarse completamente en silencio con la cara entre las manos, decido que es mejor comenzar a indagar, está claro que Effie es el centro de esta reacción, y que, el hecho de que le importe qué pueda pensar o no Effie sobre él, es una firme pista de que ellos fueron más que mentor-escolta.
- ¿Mejor? – le pregunto palmoteando nuevamente su espalda, pero se encoge de hombros- Haymitch, yo sé que crees que no soy la persona correcta para hablar de esto, pero ¿Con quién más podrías hacerlo? – le digo con tranquilidad- Si me explicas quizás, mucho no te comprenda o quizás sí, quién sabe, pero te servirá para compartirlo con alguien- intento ir despacio y con tranquilidad para que no se altere o reaccione mal. Es verdad que soy bueno con las palabras, pero no con todo el mundo se me da fácil-
- ¿Y de qué serviría? – se encoge de hombros- No sé cómo expresarme, llevo años sin hacerlo. Es como si la garganta no me permitiera sacar las palabras- explica soltando un largo suspiro-
- Hazlo como recién, dejándolo salir –lo animo pero parece no surtir efecto- O, podrías pensar que soy un viejo amigo, ¿nunca tuviste alguien a quién contarle absolutamente todo? –le pregunto. Parece dudarlo, no sé, lo noto en el aire porque la cabeza no es capaz de levantarla y me siento frustrado e inútil. ¿Cómo puedo ayudarlo si no quiere? Y dejo caer la cabeza cansado-
- Chaff – dice de pronto después de un largo silencio y me hace alzar la cabeza- Chaff fue mi amigo, un amigo de verdad –repite y se me hace un nudo en la boca del estómago. No pudimos salvarlo de los Juegos-
-Bueno –dudo en continuar, pero igualmente lo hago- piensa que soy Chaff- y un punzada me atraviesa el estómago. Siento no ser realmente Chaff-
- Hace dos semanas atrás, llamó el Dr. Aurelius para que me reportara con él sobre como ibas tu en cuanto a los ataques y a tu reacción con Katniss estos días después de que ya se ven todos el tiempo. – dice levantando la cabeza para luego perder la vista en un punto frente a él- resulta que empezó a preguntarme por los rumores que habían llegado al Trece sobre que algunas personas famosas en el Capitolio vendrían a formar parte de la escuela y me preguntó si yo sabía algo, a lo que le respondí que no– continua sorbeteando la nariz- Y cuando le pregunté de curioso quienes venían me dijo que… - duda y me vuelve a sorprender su actitud- Effie vendría, que lo habían comunicado.
- Pero, ¿eso fue cuando estábamos comiendo contigo? – le pregunto confundido y me mira extrañado- Porque nosotros notamos que cambiaste cuando estábamos acá comiendo… Sonó el teléfono y tú te pusiste pálido, pero no emitiste palabra, Haymitch – le explico lo sucedido-
- No, Peeta. Eso fue en la noche, yo hablé con Aurelius esa mañana – y vuelve la mirada al punto frente a él- Esa noche fue Effie quien llamó –me dice de pronto-No me escucharon responderle nada porque no lo hice, no fui capaz-
- Haymitch, tú la salvaste – le digo de pronto y me sorprendo porque me salen las palabras- Ella no puede odiarte, tú la salvaste del Capitolio-
- No, Peeta- niega y me mira. Se ve cansado, incluso es como si los años se le cayeran encima haciendo lucir más adulto de lo que realmente es- Yo no la salvé, yo la metí en todo esto, es mi culpa que la capturaran- dice acongojado, tanto que me hace sentir escalofríos-
- Si me explicas lo que supuestamente pasó, quizás comprenda mejor lo que me dices- me encojo de hombros-
- Effie y yo nos conocimos cuando yo llevaba cerca de siete años de vencedor y ella era todavía una adolescente. Como bien sabes, su carácter y el mío no congenian muy bien, pero después de estar mucho tiempo evitándonos y haciéndonos comentarios desagradables comenzamos a acercarnos y a tolerarnos más. Ella era la nueva escolta del Doce y yo era por segunda vez mentor, así que debíamos pasar excesivo tiempo juntos -hace una pausa- Effie creía a ojos cerrados que lo que el Capitolio decía era cierto, que los Juegos del Hambre eran para mantenernos a todos conscientes de cuan malo había sido tener una guerra entre los Distritos y que de una u otra forma siempre el Capitolio vencería; y por la forma en la que ella había sido criada no había espacios a la duda de ello, ella simplemente lo creía. Pero cuando fueron sus segundos Juegos y nuestra amistad se comenzó a hacer fuerte, sus dudas sobre si los Juegos eran realmente lo que se decía comenzó a crecer dentro de ella –me mira y sonríe con tristeza-
- Y ¿Qué pasó Haymitch? – lo animo a seguir porque sé que se está haciendo difícil hablar- ¿Te preguntó alguna vez sobre sus dudas?- le pregunto esta vez intrigado-
- Claro que lo hizo – suspira- ella quería saber cuál era mi opinión sobre los Juegos y cómo lo veían las familias y la gente que sabía que siempre estaría la posibilidad de que sus seres queridos fueran elegidos- me explica con voz cansada y niega la cabeza- Quería saber si, al fin y al cabo, todo lo que les decían a ellos que crecían en el Capitolio era cierto o no. Pero yo nunca quise ser completamente honesto y evitaba sus preguntas directas-
- ¿Pero por qué? – le pregunto sin comprender-
- Porque ya habían asesinado a mi familia, ya habían matado a mi chica. No sería un problema hacerle algo "accidental" – dice haciendo comillas con los dedos- a mi amiga, Peeta –y comprendo que tiene razón y que lo único que intentaba hacer era protegerla- Saber cosas o estar del lado de aquellos que son una amenaza para el Capitolio es una sentencia de muerte, Peeta y tú mejor que nadie lo sabes. –y yo sólo asiento, porque no soy capaz de decir nada. Sé cómo sufrió Katniss ante las amenazas de Snow y cómo sufrió después cuando ellos me tenían. El Capitolio sólo juega con nosotros, no les importa nada, ni nadie- Si le hubiese abierto los ojos, ella habría corrido más peligro del necesario, ella era una chica del Capitolio, podría seguir su vida maravillosa sin ningún tipo de problema –y yo asiento ante sus palabras, quizás habría hecho lo mismo. No, en realidad, si habría hecho lo mismo, habría hecho lo que fuese por salvar a Katniss de cualquier peligro- Nuestra amistad, fuera del tema de sus dudas, iba perfecto, hablábamos por las tardes, cuando los tributos estaban entrenando, les dábamos ánimo para que diesen lo mejor de sí, incluso cuando sabíamos que no volverían, pero hacíamos lo posible por que fuese un tiempo más agradable-
- Eso habría que verlo- bromeo divertido, pensar en Effie y Haymitch compartiendo sin ladrarse es perturbador y sobre todo viendo a Haymitch hacer su trabajo- Debe haber sido grato para ellos, los tributos me refiero – le aclaro ante su cara de duda-
- Esa era la idea- sonríe de medio lado- Effie, que ya estaba cada vez más inquieta evitaba el tema conmigo, pero sí recuerdo que una vez me dijo "Haym, si sabemos que van a morir, debemos hacer sus últimos días aquí un momento encantador" – explica Haymitch moviendo los brazos como lo haría Effie y me hace sonreír por un instante y él también lo hace- Ella me decía que éramos a las últimas personas que verían antes de partir, que debíamos ser amables y acogedores con ellos y así lo hicimos tres años – dice botando todo el aire de los pulmones para luego tragar saliva y volver a inhalar-
- Pero… - empiezo con dudas, no sé cual sea su reacción ante lo que estoy a punto de preguntarle, pero si no lo hago me moriré de la curiosidad- Haymitch, alguna vez tú y Effie… - y abro los ojos y muevo las manos dándole a entender, él alza una ceja haciéndose el que no entiende- ¿Tuvieron algo?, más que amistad me refiero- me mira sin sorpresa, quizás estaba esperando a que le preguntara algo al respecto, pero su mirada suelta un brillo extraño que llama mi atención, para luego tornarse profundamente oscuros- ¿Qué pasó ese tercer año, Haymitch? – intuyo que algo sucedió entre ellos después de ese año y me quedo en silencio esperando paciente a que vuelva a hablar-
- Ese año, como en todos los anteriores, nuestros tributos murieron, pero estuvieron en los Juegos mucho más tiempo que los anteriores – traga saliva y niega con la cabeza- Cada noche, cuando nos sentábamos a ver la pantalla, Effie decía que esta vez sí que uno de nuestros chicos ganaría. El brillo de esperanza en sus ojos era enorme y ella realmente, de corazón quería poder abrazar nuevamente a uno de ellos –y vuelve a mover la cabeza, noto como se comienza a tensar y a tener un tono rígido en la voz- Le decía todas las noches, que no se hiciera esperanzas, que mantuviese la calma y que sólo esperara, porque no sabíamos realmente qué era lo que podía pasar al siguiente momento con ellos –baja la mirada y suelta un gruñido- Dicho y hecho. No ganaron y Effie terminó hecha un mar de lágrimas. Recuerdo que lloró toda la noche abrazada a mí, diciendo lo injusto que era todo, pasó de la infinita tristeza a la histeria y de ella a la ira, criticando a esos malditos chicos por no ganar nunca –sonríe- es realmente un espectáculo verla fuera de sus casillas- Después de volver a la tristeza, se quedó dormida en mi pecho y terminé quedándome dormido también con su cuerpo abrazado al mío -¿Haymitch se está poniendo nervioso? Me pregunto- ese mismo día, debíamos volver a nuestras vidas, como los tributos mueren, los equipos de preparación vuelven a sus vidas, eso significaba que-
- Ella volvía a su hogar en el Capitolio y tu volvías al Doce – y el asiente cuando lo interrumpo- O sea que ¿no se verían hasta el próximo año? –y me asiente- Pero ¿los años anteriores se habían visto?, como amigos me refiero.-
- Un par de veces, viajé y nos encontramos, pero evitaba que ella apareciera por acá, además tampoco podía, la habrían castigado. Pero esa tarde, cuando nos teníamos que retirar, Effie me abrazó con fuerza y me pidió que me cuidara y que intentara viajar a verla –se queda en silencio mirando el vacío-
- ¿Y…? – lo animo, parezco Johanna cotilleando e intentando recaudar información- ¿Se besaron? –suelto de repente, si definitivamente parezco Johanna-
- ¿Es importante acaso? – me dice serio-
-Depende, si para ti lo fue, entonces si. – le digo y se queda pensativo-
- Me besó –afirma casi en un susurro- y yo obviamente le respondí, pero la alejé después porque no podía ponerla en peligro. Si alguien se enteraba, sobre todo Snow, eso significaba que correría peligro – me dice abatido- Ella se disculpó y yo también, le dije que no tenía importancia, y vi en sus ojos lo dolida que estaba-
- ¿Es por eso que comenzaron a llevarse mal? – le pregunto pero Haymitch niega con la cabeza-¿Entonces?-
- Seguimos siendo amigos, pero el resto del año no nos volvimos a ver. Simplemente no se dio y cuando llegaron los Juegos, su actitud había cambiado, estaba distante y cortante conmigo y cuando la encaré sin comprender que estaba pasando, me respondió que simplemente ya no tenía nada que hablar conmigo, que ya le habían dicho qué era lo que yo pretendía haciéndome su amigo y que no me iba a funcionar – lo miro confundido, porque siento que alguna parte de la historia me estoy perdiendo- Algunas personas en el Capitolio me inventaron un prontuario de "mujeres" con las que yo había salido supuestamente, todas ellas famosas y falsas, nunca tuve nada con ellas, pero Effie estaba herida y creía que la estaba utilizando para obtener beneficios inexistentes del Capitolio- Su voz se vuelve triste y profunda nuevamente- Yo creo que fue Snow, no me cabe duda. Alguien debe haberse enterado de nuestra amistad y de los sentimientos de Effie, y eso implicaba una amenaza para ellos, él rebelde del Doce que ganó burlándose del Capitolio y la chica Inocente. Lo más fácil era tenernos en contra y alejados.
- ¿Por eso caíste al alcohol? – lo cuestiono nuevamente-
- No, o quizás si… Eran muchas cosas, Peeta. Estaba sólo, sin familia o amigos, sin ella y ¿qué mejor podía hacer con mi vida? Yo no era importante para nadie, por lo tanto, daba igual.
- ¿Y por qué dices que te debería odiar, por qué crees que es tu culpa su encarcelamiento? –digo sin entender-
- Porque en sus segundos Juegos, Effie no podía de la tristeza. Por primera vez su sueño de ver a los tributos de vuelta estaba cumplido y verlos partir nuevamente la desgarró en lo más profundo –siento como respira con rapidez- Volvimos a acercarnos, verla con la mirada triste me partía el alma y sentirla llorar por las noches me hacía querer bajarle una estrella si fuese necesario para que no sufriera –me explica y su intensidad me hace temblar, porque sé que es sentir eso- Cuando ustedes nos dijeron qué era lo que habían hecho en sus respectivas sesiones privadas, sentí su pánico como mío y eso sí que la derrumbó, por eso nos ausentamos todo ese día – y recuerdo que nos dejaron solos con la excusa de que ya sabíamos todo lo necesario para las entrevistas. El día que me quedé todo el día con Katniss en el sócalo del edificio donde nos hospedábamos- Ese día.. – hace una pausa recuperando el habla- Es día me la llevé del edificio, la llevé a una casa que hay a las afueras del Capitolio donde solíamos pasar horas cuando los Juegos del Hambre se desarrollaban y debíamos permanecer en la ciudad, ese tiempo en que nuestra amistad era real. Y simplemente la acompañé, la abracé y le pedí que confiara esta vez y que tuviera esperanzas, porque esta vez sí volverían para abrazarla. Y ella sólo se consoló en mí y volvimos a ser los de antes, íbamos constantemente y pasábamos una mañana o una tarde allí. Así lo hicimos incluso cuando estaban en la arena, mientras que con el resto planeábamos cómo sacarlos de allí, pero Effie nunca supo nada oficial, nunca le dije nada, no podía permitir ponerla en peligro –dice perdiendo el control y noto como sus emociones afloran nuevamente haciendo que los ojos se le inunden- Pero el día antes de su rescate, unos Agentes de la Paz nos vieron caminar por las calles juntos. – las lágrimas comienzan a caerle por las mejillas- ella se puso nerviosa y yo me tensé, pero seguimos caminando como si nada. Sé que ellos nos vieron salir de la casa, como si nos hubiesen estado esperando o siguiendo –dice entre lágrimas- Peeta, nos seguían. Cuando los sacaron de la arena, fui a buscarla para que huyera con nosotros, no podía dejarla sola. Pero ya había desaparecido, ya se la habían llevado, sólo porque la vieron conmigo, deben haber creído que ella era parte de todo. -y mi ex mentor se vuelve un mar de lágrimas desesperadas-
Me costó escribirlo, debo admitirlo. Me costó formar la historia completa en mi cabeza y creerla verdadera, pero salió, o eso espero. Ojalá, de corazón espero que les guste, porque me costó mucho escribirlo! Jajajajaa además ayer, (10 de Abril, mi cumpleaños) escribía a ratos,borraba y volvía a escribir porqueo sentía que debía ser perfecta la explicación de Haymitch, no sé si lo logré.
YA TENGO 21 AÑOS, GENTE! Aunque a nadie le importe, a mi si y quería compartirlo jajaja.
Muchas gracias por cada comentario, y perdón por la demora (me encantaría subir todos los días).
Besos, Javi
