DECLARO: que los personajes y la base de la historia son creación de Suzanne Collins y su adaptación presentada a continuación es de mi propiedad.


Capitulo 22:

Ya casi llegando a la estación de trenes, siento como el pulso se e comienza a acelerar, como la piel se me eriza y el nudo se me forma en la garganta. Si fuese un poco más consciente de lo que me pasa, sería capaz de decir que esta reacción es extraña, que sólo haremos una pregunta y que no me tendría por qué afectar tanto, pero como mi cabeza está en cualquier parte vagando ese razonamiento no llega a mi mente. Johanna camina a paso acelerado a mi lado, parece tensa, pero prefiero no darle mucha vuelta, porque está así desde que dejamos su casa.

Al llegar a la estación, logro ver algunos hombres vestidos con el uniforme de la estación de trenes, dos mujeres en la caceta que vende los tickets y mientras pienso en a quién sería mejor preguntarle, veo que Johanna ya lo ha decidido y se acerca a la caceta vacía de público.

- Hola, muy buenas tardes – sonríe Johanna como si llevara la vida encantando a la gente con su sonrisa coqueta- quisiera saber una cosa – explica- ¿Dónde puedo conseguir información de los trenes que llegaron y llegarán del Capitolio? –pregunta con una sonrisa amplia que hace que una de las mujeres alce una ceja suspicaz-

- Bueno –comienza la otra mujer, una chica más joven de piel oscura y ojos marrón- La verdad es que podemos darle una lista con los horarios de llegada de los trenes del Capitolio –sonríe con amabilidad la chica-

- ¿En serio? Genial –suelta Johanna emocionada- Otra pregunta… ¿Y ustedes me podrían decir, por ejemplo, en qué tren viene una persona si les damos el nombre? –pregunta con tacto-

- No podemos dar ese tipo de información –suelta por primera vez la mujer que se encuentra sentada junto a la chica de la sonrisa amable- Son políticas de privacidad, no podemos dar nombres o información extra –la mujer de ojos grises y piel clara mira con recelo a Johanna y nuevamente siento a Johanna tensarse a mi lado-

- Lo que pasa es que nuestra amiga, llegará del Capitolio y queremos darle la sorpresa –intervengo por primera vez haciéndome la simpática- Pasa que nos enteramos que vendrá y nos quiere dar una sorpresa, según nos dijo una amiga – sonrío-

- Pero la sorpresa queremos dársela nosotras –dice Johanna cuando sale de su arrebato interno de ira- De verdad agradeceríamos que nos diera esa información –dice Johanna suavizando la expresión de su rostro y parece ablandar también a la mujer-

- De verdad me gustaría darles esa información, chicas, pero no me lo permiten –dice la chica más joven-

- Katniss, creo que deberemos hacernos las sorprendidas – se encoge de hombros Johanna abatida y se gira para mirarme, pero su mirada se torna irónica al momento de darles la espalda a las mujeres-

- ¿Cuál es su nombre? – pregunta la mayor de las mujeres con una expresión sorprendida-

- Katniss, Katniss Everdeen –respondo extrañada dándole una mirada cómplice a Johanna porque no entiendo qué es lo tan sorprendente-

- Tú eres la última vencedora –susurra con emoción- Tú eres el Sinsajo –sigue diciendo la mujer abstraída en mi rostro perplejo- Chica, gracias usted mi hijo está vivo –dice la mujer y yo niego con la cabeza. Nadie nunca ha tenido una reacción semejante conmigo. Obviamente el hecho de que haya estado encerrada en mi casa todo este tiempo puede ser un factor importante, pero esa gente debería odiarme, yo me odio todavía. Gracias a mi sólo hay gente muerta- Mi hijo pequeño, Mathew es su nombre, él sufrió un gran accidente cuando arrancábamos desde el Distrito Tres, buscaban a mi hijo mayor que formaba parte de la rebelión, y cuando corrió a abrazar a su hermano lo electrocutaron… -los ojos de la mujer se llenan de lágrimas y la más joven le tiende un pañuelo con la expresión desencajada, por lo visto, al igual que yo se está enterando de todo- logramos llegar y una pequeña y su madre comenzaron a ayudarlo, cuidaron de él, lo atendieron, sanaron sus quemaduras y heridas y mi hijo se salvó. Su hermana y su madre salvaron a mi hijo y usted también- se emociona la mujer y yo me quedo de una pieza. ¿Qué tengo que ver yo', mi hermana y mi madre le han salvado la vida al hijo de aquella mujer. Mi hermana, pienso-

- Ellas son las mejores –digo intentando sonreír, pero tengo los músculos tan tiesos que termina formándose una mueca horrible en vez de una sonrisa- Yo no hice nada, son ellas las que lo salvaron y-

- No, usted lo hizo. Sé que sonará horrible, pero si usted no se hubiese ofrecido por su hermana mi hijo estaría muerto –solloza. Él no está muerto, pero Prim si lo está. Y la idea me llega como una bofetada- Muchas gracias dice la mujer asomándose por el mesón para tomarme las manos-

- Yo… yo –tartamudea la chica más joven saliendo de su sorpresa- Aquí está la hoja con la lista de los trenes –dice sonriendo amablemente- Lamento no poder ayudarlas más –aún puedo ver su expresión aturdida-

- Espérame un momento –dice la mujer palmeando mis manos y se gira hacia su computadora de último modelo, mientras teclea un tablero con luces- ¿Cuál es el nombre de su amiga? –dice la mujer bajito al momento que mira hacia todas partes asegurándose de que nadie está lo suficientemente cerca-

- Effie Trinket –suelta Johanna con una amplia sonrisa y contesta por mí, porque me siento demasiado mareada y débil como para hacerlo- Es una nueva maestra –agrega mientras la mujer revisa la pantalla-

- Effie, Effie, Effie… - dice mientras al parecer los nombres suben por la pantalla - ¡Effie Trinket! –dice la mujer- Lory, puedes por favor entregarle estas hojas – dice la mujer señalándole la máquina impresora mientras la chica asiente y se acerca para tomar las hojas y entregárselas a Johanna-

- Muchísimas gracias –susurro aún aturdida- De verdad que se lo agradecemos muchísimo – e intento sonreír, pero las cosas siguen dándome vuelta y siento que me falta el aire, las cosas se tornan borrosas y siento el olor a quemado llegarme a la nariz y la boca, como cuando los paracaídas cayeron del cielo- Kat, qué… –dice Johanna y logro vislumbrar su expresión preocupada- Katniss, ey, mírame, mírame… No cierres los ojos –y eso es lo último que escucho antes de desmayarme-

Estaba sentado en el sofá de la sala de Katniss, la conversación con Haymitch había sido más larga de lo que esperaba, pero logré que comiera algo, que se cambiara de ropa y cambiara, para después volver a enfundarse en las sábanas de la cama, esta vez sin llanto. Había llegado hace unos minutos y vine esperando que la conversación con Johanna hubiese terminado, pero al parecer seguían juntas, por lo que decidí sentarme a esperarla. Cuando el sonido de unas ruedas contra la grava llegó hasta mis oídos, me levanté de inmediato acercándome a la ventana y corriendo la cortina para sólo ver una camioneta del Edificio de Justicia que se estacionaba de frente a la casa. Mi primera reacción fue sorprenderme y sentirme un poco incómodo, pero cuando de ella bajó Johanna seria y con la expresión pálida en la cara me asusté. ¿Dónde está Katniss? Corrí hasta la puerta y al abrirla me encontré con la mirada oscura de Johanna.

- Ayúdame Peeta –dijo haciéndome una seña para que me acercara a ella y cuando estoy a punto de preguntarle qué es lo que sucede un puntada me golpea el pecho cuando se abre la puerta y Katniss está recostada en el asiento trasero de la camioneta- Se desmayó en la estación de trenes –me explica al momento en que la saco del auto con suavidad, la tomo en brazos e ingreso a la casa con ellas en brazos-

Sus ojos están cerrados, su cuerpo más helado de lo común y tiene los labios sin su color habitual. El corazón me bombea el pecho provocando un golpeteo molesto, las manos me sudan y siento las piernas débiles, pero aún así la aferro a mi cuerpo cuando comienzo a subir las escaleras hacia su habitación. No estoy acostumbrado a verla en esta situación, a verla así, tan débil y frágil, tan ida. De pronto se me pasa al idea por lamente, ¿Qué habrá sentido ella cuando yo no estaba conscientemente con ella? ¿Habrá sentido esta opresión en la boca del estómago y la garganta ardiendo por las ganas de gritar de impotencia?

- Estábamos en la estación, conversando con unas mujeres y cuando me giré y ya nos íbamos de la nada comenzó a palidecer –me explica Johanna moviendo los brazos mientras yo recuesto a Katniss sobre la cama-

- ¿Hablaron de algo en particular? –le digo mientras le quito los zapatos- ¿Por qué no la llevaste a un hospital? – le digo más frío de lo que quiero sonar-

- No la llevé porque sabes que lo que a ella le pasa no tiene nada que ver con enfermedades físicas- dice Johanna al instante que me toma del hombro y me gira para quedar de frente a ella- Peeta, déjala descansar, no podemos hacer nada- niega con la cabeza mientras sus ojos intentan encontrarse con los míos-

- Tengo que llamar a Aurelius –le digo sin hacerle caso, me giro, agacho el rostro hasta Katniss y dejo un beso en su frente al instante que le acaricio la mejilla-

- Peeta –me dice Johanna una vez fuera de la habitación y me toma del brazo- ¡Peeta, no te desesperes por favor! – me grita y me hace entrar en razón, me quedo de pie junto a ella con los ojos clavados en la puerta que está detrás de ella- Va a estar bien. Si, debes llamar a Aurelius, pero primero cálmate- me dice tomándome de los hombros- Con su crisis tenemos suficiente, no necesitamos que tú o yo también tengamos un ataque, ¿está bien? – me dice preocupada y yo asiento-

-Perdóname, es que verla así… - y comienzo a hiperventilar-

-Tranquilo, yo sé –me dice- Estábamos buscando información sobre la llegada de Effie, ya sé que ella te contó- me explica- Una mujer la reconoció y le habló de Prim… -Johanna hace una pausa y una mueca aparece en su rostro- No le presté atención, pero cuando me giré noté como comenzaba a ponerse pálida, me asusté y sólo alcancé a llegar a ella para que se desvaneciera en mis brazos-

- No ha vuelto a retomar la terapia con Aurelius- le digo de pronto- Debí obligarla, debí hacerla entrar en razón –le digo y me siento tan culpable que las piernas comienzan a flaquearme otra vez- Haymitch me dijo que Aurelius le comentó que estaba preocupado, que ya no podía seguir cubriéndola con las autoridades del Trece, que por favor se reportara con él –cierro los ojos fuerte y me llevo las manos al pelo frustrado porque debí sestar más atento-

- ¿Qué haremos? –me dice preocupada- Peeta, tenemos que convencerla de que vuelva a la terapia con Aurelius, ella misma me contó que se desmayó en el bosque el día que llegaste al Distrito. Esto no es normal –me dice negando con la cabeza y sé que está en lo cierto-

- Lo sé –le digo frustrado y me giro y comienzo a bajar las escaleras y llego a la cocina- Pero no sé qué hacer. Es Haymitch quien siempre sabe qué hacer –digo botando el aire de los pulmones-

- Pero los estamos perdiendo a los dos Peeta –me dice Johanna realmente preocupada. Se acerca a la nevera y saca una jarra con té helado y sirve dos vasos mientras yo simplemente la observo y me siento en un piso alrededor de la mesada-

- Gracias –le digo cuando me entrega el vaso- Hablé con Haymitch, ya está mejor, pero no lo estará por completo hasta que se encuentre con Effie… -vuelvo a botar el aire de los pulmones y Johanna se prepara para preguntarme algo, pero me adelanto. No puedo traicionar a Haymitch- ¿Qué averiguaron? –le digo al instante-

- Tengo una lista con los trenes que llegarán y esto –dice sacándose un papel doblado del pantalón- No lo he visto todavía, pero nos será de gran ayuda para pensar en qué haremos –explica mientras despliega la hoja y comienza a leerla-

- ¿Qué es eso? –pregunto levantándome para luego colocarme tras ella y observar la hoja-

- Aquí dice cuando llega Effie –me explica sin quitar la vista del papel- O cuando llegó –susurra-

- ¿Cómo? – le digo mirándola sin entender que es lo que dice-

- Que Effie no llegará, Effie Trinket ya llegó, Peeta. Ya está en el distrito, llegó ayer por la mañana –me mira y el corazón me da un vuelco, pienso en la Cosecha, en Katniss, en Haymitch, en los Juegos, en mi familia, en la suya y en cómo la llegada de Effie al Doce provocará nuevamente infinitos e irremediables cambios a nuestras vidas.


Aviso que si hay faltas de coherencia y cohesión en el capitulo, fui yo ajajaja. Es que estoy con una Jaqueca horrible y leerlo se me hace un suplicio a causa de ella y de verdad les quería subir capitulo.

TRAILER! Oh Por Dios! Juro que las emociones que sentí al ver el Trailer anoche me hizo estremecer al extremo, es que no sé, de verdad estoy expectante a cuán buena será o no la Peli, es que el libro es malditamente perfecto y las películas siempre dejan algo importante fuera, de verdad que con ese trailer les tengo fe! Mi descargo si, PEETA SALE MUY POCO Y GALE DEMASIADO! Maldito Gale, tu beso es fome, Peeta es hermoso (espero que el beso de la Playa sea onfire como se explica en el libro) Y lo que sí, el anciano del Once que hace sonar las notas de Rue, me lo imaginé igualito al que levanta los dedos en el trailer.

Nada, sólo nos queda esperar millones de meses para que llegue, pero tengo tantas cosas en la Universidad que hacer, que quizás no me de cuenta como pasó el tiempo.

GRACIAS POR LEER Y POR SEGUIR ESTA LOCURA!

besos, Javi :)