DECLARO: que los personajes y la base de la historia son creación de Suzanne Collins y su adaptación presentada a continuación es de mi propiedad.


Capitulo 25:

Hemos tenido una tarde tranquila y llena de besos con Peeta, su aliento rozándome el cuello y los besos abundando por todas partes han sido como fuego recorriéndome cada parte. Cenamos tranquilos y luego compartimos sentados en el césped de mi patio trasero hasta que el sol se escondió frente a la casa. Cuando se paró en el umbral de la puerta para despedirse, sus brazos me tomaron por sorpresa apretándome hacia su cuerpo, pero sin ninguna otra intensión más que sentir su cuerpo junto al mío. Si no fuera porque sé que es imposible, diría que su cuerpo y el mío se volvieron uno, era como si su corazón latiera junto al mío y mi alma se hubiese fundido a su calor. Fue una sensación extraña, pero gratificante y cuando logramos alejarnos su mirada me miró con dulzura, me susurro que me quería y se fue camino a su casa mientras yo lo miraba desde el borde de la puerta con una sensación de felicidad nunca percibida antes en el alma.

Dormí sin sueño alguno, pasé de largo como si hubiese cerrado y abierto los ojos. Pero cuando deserté mi cuerpo extrañó la mirada de Peeta que me recibe al abrir los ojos y la sola idea de hacerme tan dependiente de él me sobresalta. Una vez que me visto y como algo en la cocina, el cuerpo se me llena de una energía renovada que no sé de dónde ha salido y salgo de la casa sin rumbo alguno. Camino por las calles hacia el centro del Distrito, no sé específicamente a donde quiero ir, pero sé que quiero encontrarme con las nuevas cosas que hay en este lugar.

Llego hasta la plaza en donde alguna vez estuvieron los postes de azotes, la misma en donde ahora en una de sus esquinas está el nuevo hospital, la nueva escuela, el antiguo Edificio de Justicia y las oficinas de la fábrica de medicinas, y me encuentro con un lugar distinto. El suelo ya no es tierra, sino de pequeñas piedrecillas de color carbón, decoradas con otras de tonos arena que formas dibujos que rodean el resto del espacio lleno de césped verde y brillante a causa del rocío y el calor de la primavera formando caminos desde cada extremo uniéndose en el centro. Hay asientos de madera que se encuentran sobre las piedrecillas y sobre ellas faroles que por lo visto servirán para iluminar la noche, y en el centro de este nuevo parque mis ojos se topan con algo que les roba el brillo. Hay una estatua de un Sinsajo.

Mis pies se mueven sin mi permiso y las personas que pasan cerca pareciera que están realmente lejos de mí. Cuando llego hasta ella puedo observar todos sus detalles, es un cubo de concreto alto que se extiende desde el suelo del cual se apoya un soporte de metal en forma de un círculo, en el centro del círculo de metal está la figura de un Sinsajo extendiendo sus alas y parte del círculo que lo rodea está roto, dando la sensación de que al desplegar sus alas se libera. Me sorprendo, porque realmente es bello lo que han hecho en este lugar, me dio una vuelta volviendo a observar la plaza por completa y pareciera que es una completamente distinta y nueva, como si lo que antes había aquí nunca hubiese existido. En el bloque de cemento que da al suelo, hay una placa dorada con la reseña "Por todos aquellos que murieron bajo la dictadura del círculo formado por el Capitolio y por aquellos que combatieron para que las alas del Sinsajo se desplegaran y con su alto vuelo diera paso a una nueva era". Me estremecen las palabras y pienso en todo lo que he pasado para llegar a este momento en que todo parece volver a renacer, las personas que han dejado de existir por ello y no puedo evitar pensar en Prim y Finnick… quizás no fue todo en vano.

- Yo creo que tenía la misma expresión de sorpresa y nostalgia cuando vi que este lugar está completamente distinto –

El sonido viene de mi espalda y me hace pegar un salto de sorpresa. Me giro sigilosamente y me encuentro con una mujer de mediana edad parada un par de metros más atrás, tiene el pelo corto, rubio y rizado cayéndole por la espalda, sus ojos son de un tono verde llamativo y su expresión de tristeza, pero tiene una sonrisa plantada en los labios que hace el contraste. Es delgada y la blusa rosa que lleva amarrada con un lazo bajo el busto parece quedarle a la perfección junto con unos jeans azul oscuro que le delinean las piernas. No lleva joyas, ni es ostentoso su maquillaje, pero a plenas luces se nota que no es de acá, sobre todo por ese acento extraño típico del capitolio, pero aún cuando siento que la conozco, no logro descifrar quién es.

- Si, es muy lindo lo que han hecho con este lugar- respondo saliendo del transe de mis pensamientos-

- Es sorprendente que las cosas y las personas puedan cambiar tanto, ¿no? –y su tono tiene un deje de ironía que no logro comprender por completo, la miro a los ojos y pestañeo intentando recordar en donde he visto sus finos rasgos- ¿No me reconoces, verdad, Katniss? –dice la chica caminando hacia la estatua y queda a mi lado con la mirada perdida en el Sinsajo-

- Disculpa, pero no logro ubicar tu cara en mi memoria –me excuso avergonzada- pero siento que te he visto en alguna parte… -niego con la cabeza y vuelvo a observarla- Supongo que en el Capitolio, por tu acento digo- le aclaro cuando me mira y sonríe-

- Claro que nos conocemos, Katniss- dice apartando su mirada de la mía para mirar hacia el edificio de Justicia- digamos que los últimos dos años hemos tenido un par de viajes… - Y algo gracias a su comentario me hace click en la mente y el corazón me da un brinco y ella sonríe ante mi expresión- Si Srta. Everdeen –dice con un sonido pomposo mucho más parecido al que tenía antes- Soy Effie, Katniss –sonríe tan ampliamente que me hace emocionar-

Sin poder evitarlo mis brazos la rodean con fuerza y ella me responde abrazándome con la misma intensidad. Siento como su cuerpo tiembla y su pecho comienza a convulsionar debido a la emoción que se le arranca con el sollozo. Me alejo un poco de ella y le sonrío mientras sus lágrimas bañan sus ojos claros y parece emocionada y triste a la vez, una expresión bastante común en nosotros.

- Effie, estás tan distinta –sonrío al instante que sus manos estrechan con fuerza las mías-

- ¿Distinta bien o distinta mal? –pregunta con dudas y me hace sonreír-

- Distinta. Absolutamente distinta bien –sonrío- Supe que harás clases de Literatura para los niños de la nueva escuela- digo tragando saliva y avanzamos a uno de los banquillos para sentarnos-

- Veo que las noticias vuelan rápido- dice sorprendida y asiente- Si, tuve que hacer muchas pruebas, pero las pasé todas y ahora enseñaré Literatura en los cursos de Secundaria –sonríe tristemente-

- ¿Has estado bien? – le pregunto con completa preocupación, porque no se ve bien- ¿Qué ha sido de tu vida estos meses? –le insisto frente a su silencio-

- Bueno, dejé el Distrito Trece un poco después que tú, he estado viviendo con los locos de tu Equipo de preparación –sonríe- en un departamento, en el que tenía antes de comenzar con todo esto de los Juegos- suspira y su mirada se vacía-

- Y ¿Cómo has estado Effie? –le insisto-

- Bien, Katniss –me dice seria- Las cosas no han sido fáciles, no te mentiré. Pero estar acompañada por los chicos hace que las cosas sean más fáciles, despertamos de la anestesia de a poco –traga saliva y baja la mirada y luego de una pausa continúa- Tú, ¿cómo has estado? –dice mientras palmea mis manos que tiene entre las suyas-.

- bien –sonrío- No sé si lo sabías, pero Johanna vino a vivir acá –le explico y se al instante que no lo esperaba, porque sus ojos se abren con fuerza- Si, decidió venirse a vivir a la Aldea de los Vencedores con nosotros –y Effie alza una ceja sin comprender- Peeta y Haymitch volvieron hace un poco más de un mes desde el Trece, unos días antes de que Johanna llegara –sonrío- Sorprendente, ¿no? –suspiro y ella asiente- ¿Dónde te estás quedando, Effie? –le pregunto de repente- ¿Cuándo llegaste?

- Llegué ayer –me explica- Nos dieron una casa en donde antes estaba la Veta y ahora hay casa nuevas –me explica y asiento, he visto esas nuevas casas el día que salí con Johanna. Son todas iguales, pero tienen calles, jardines y espacio suficiente cada una para que una familia viva cómoda. No puedo dejar de darle vueltas a cuan irónica es la vida con nosotros. Effie que sacaba a niños de la Veta, ahora…- Como vivo sola la mía es más pequeña que la de aquellos que vinieron con sus familias- y por primera vez, me doy cuenta de que no sé nada de Effie, que la dejé olvidada en un rincón todo este tiempo sin interesarme realmente por ella. No sé si tiene familia, amigos, gente querida, no se nada.-

- ¿Y tú familia, Effie? ¿No tienes familia? – y la expresión de Effie se torna nublada- Acabo de darme cuenta, Effie, de que nunca te he preguntado nada sobre ti, de verdad lo siento- bajo la mirada-

- No te preocupes –dice encogiéndose de hombros- por lo general, para el resto de la gente pasaba y paso a ser un mueble más en la habitación- y su comentario me hace sentir profundamente triste-

- No digas eso –niego con la cabeza-

- Es verdad, Katniss – me responde volviendo mirarme- Y yo también lo habría hecho si hubiese sido otra persona. Vivía en una burbuja, no comprendía lo que pasaba y si, alguna vez creí hacerlo, pero preferí anular esos sentimientos de desconcierto dejándome llevar por otros, por "lo correcto"-

- Lo dices por Haymitch –suelto de repente y ella alza la mirada poniéndose pálida, intenta articular palabra pero sólo sale aire de sus labios- Si, Haymitch me contó que fueron amigos en algún momento de sus vidas-

- Yo… yo… yo, no sé qué decirte –dice negando con la cabeza-

- Tranquila, no hay nada que decir- sonrío tranquilizándola- Lo importante es que despertaste, ¿no? –y ella asiente con la expresión ausente-

- Ha sido difícil… y sobre todo doloroso –sonríe de medio lado- Es como cuando tienes mucho frío en invierno y las manos se te congelan, es inevitable que duelan cuando las acercas al fuego para que se calienten- y yo asiento- eso he sentido este tiempo, parte de ese dolor mientras me vuelvo a calentar al fuego –suspira-

- ¿Por eso todo el cambio exterior?- le pregunto realmente curiosa-

- Lo exterior es como la culminación de lo que me pasó por dentro. Descubrir que el Capitolio siempre jugó con todos nosotros sin que siquiera lo notáramos –y mueve la cabeza molesta y hace una pausa pensando- El Capitolio es un caos ahora, mucha de la gente aún no es capaz de aceptarlo, hay muchos que están perdiendo el exceso de todo lo que tenían, la comida se racionaliza, y muchas personas se van a otros Distritos, así como de oros Distritos llegan a vivir al Capitolio –se pasa una mano nerviosa por el pelo rizado- Para nosotros fue quizás un poco más fácil, después de la captura, de los interrogatorios, después de que Venia, Flavius, Octavia estuvieran mucho tiempo en el Trece… es imposible que algo de ti cambie-

- Todos de cierta forma hemos cambiado –digo botando el aire que me queda en los pulmones- Así mismo también, han sido cambios para bien-

- Espero que el enseñar me haga cambiar para mejor- dice Effie pasándose el dorso de la mano por la mejilla para detener las lágrimas que caen por ella-

- Te amarán –sonrío- Si no tienes que mirarnos a Peeta y a mi –digo divertida, intentando hacerla sonreír- Somos tus perlas nacidas del carbón, ¿no? –y ella frunce el ceño-

- Que estupidez es esa… -dice poniendo los ojos en blanco y de pronto creo ver el brillo que tenía la Effie de antes- Que estúpida era, las perlas sólo salen de debajo del mar… ustedes serían mis cristales –sonríe- Eso sí que sale del carbón – y una carcajada abandona mi garganta-

- Bueno, entonces seremos tus cristales – sonrío- Me alegra que estés aquí Effie

- Eso suena mejor –dice encogiéndose de hombros y una sonrisa honesta se posa en sus labios-

- Deberías venir a casa- le digo encogiéndome de hombros- De seguro los chicos quieren verte- le explico- Además… -no sé si e corresponde decirlo a mí, claramente no, pero me preocupa saber que Effie ignora como Haymitch se siente-

- ¿Además, qué? – me pregunta- Vamos, dilo –me anima-

- Además, Haymitch no está bien. Yo sé que no me corresponde meterme ni nada y que soy mucho menos que ustedes y todas esas porquerías que dicen los adultos cuando nosotros damos nuestra opinión –digo rodando los ojos y ella asiente- Pero él no está bien, y sé que quizás está inseguro de verte por ahora, pero sé que te necesita- le suelto todo como si me persiguieran-

- Lo sé –asiente Effie suspirando- Lo conozco lo suficiente como para saber que ahora se está culpando y torturando por lo que pasó cuando los sacaron de la arena… Además en el Trece nunca lo pude ver para conversar con él o algo y Peeta no sabía muy bien que pasaba, pero lo atribuyó a la rehabilitación -me mira y sonríe- Iré, pero no sé cuando Katniss, también necesito tiempo de acostumbrarme a esta locura, todo para mi es tan nuevo y distinto que… -las palabras se pierden pero asiento- iré, pero ame tiempo para prepararme.

- Claro que si, les hará bien verse –sonrío y la abrazo con fuerza- Bienvenida –sonrío y me devuelve e abrazo- "Y que la suerte esté de tu parte" –suelto con la imitando la voz de la que alguna vez aquella chica fue. Ella se separa de mi lo suficiente para mirarme con reproche y una risa se arranca de mis labios y la hace poner los ojos blancos-


Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento! Sé que me he demorado un montón en subir, pero la verdad es que había tenido el tiempo, pero no la inspiración necesaria, es como que tenía las ideas en mi cabeza pero no era capaz de unirlas y formar algo en papel... La cosa es que el viernes llegó mi musa y me puse a escribir y ayer, cuando iba a subir me quedé sin internet! jajajaj Todo mal. Espero que no abandones a esta historia que pinta, según yo (muy autoreferentemente jajaja), para algo bueno. HA LLEGADO EFFIE! Qué les parece? Y con cambio de look incluido, ojalá sean capaces de imaginársela y que sea lo suficientemente detallista como para que se sientan en la misma escena.

Un beso enorme! Espero sus comentarios y retos por la demora.

Javi :)