DECLARO: que los personajes y la base de la historia son creación de Suzanne Collins y su adaptación presentada a continuación es de mi propiedad.
Capitulo 27:
Luego de entrar a la panadería nuevamente el corazón me palpitaba como un loco contra el pecho y todavía no soy capaz de creer que se lo había dicho a Katniss… ¿Le dije que quería hacer el amor con ella? Joder, que complicado se vuelve todo. Quizás fui un poco violento en la forma de decirlo, pero debía sacarme la inquietud del cuerpo. No es secreto que quiero "hacerlo" con ella, pero aún así me sentía asustado porque no sabía cuál sería su reacción. Por lo visto, simplemente se quedó helada, pero eso no es una mala reacción, ¿no? Más propio de ella habría sido gritarme, contradecirme, pero no quedarse en silencio. Siento que ella quiere lo mismo que yo, pero todavía su mente no lo descubre. Yo lo sé, su forma de besarme, de tocarme y de mirarme lo demuestran, incluso sé que su corazón lo sabe, sólo hace falta que esa otra parte de ella lo haga.
Cuando entramos a la cocina, ella detrás de mí, los comentarios sugerentes volvieron a hacerse presentes de parte de los chicos que terminan los detalles en la panadería y esta vez son más intensos debido a que Katniss está llena de pintura, no hay que ser muy inteligente para saber a qué se deben las manchas. Cuando me giro para mirarla, sus mejillas están coloradas bajo la pintura y tiene el pelo revuelto, seguro mis manos son culpables de ello también.
- Bueno, bueno –me giro nuevamente mirando a todos por el espacio que une una habitación con la otra- vuelvan todos al trabajo, que por acá no hay nada que ver- y mis manos se posan en mis caderas-
- Vamos Peeta, tú también deberías volver al trabajo, pero el de la cocina… -soltó riendo y mirando sugerente a Katniss después del comentario provocando risas en todos-
Cuando después de unas cuantas bromas más todos volvieron al trabajo, me giré buscando la mirada de Katniss, pero me encontré con su espalda mirando uno de los muros. Sonreí porque había olvidado por completo lo que estaba haciendo antes de que ella llegara, cuando Katniss está cerca pareciera que todo alrededor desaparece. Sus brazos se han cruzado sobre el estómago y mira hacia uno de los murales que estaba haciendo antes de que ella llegara. Es de la Pradera, árboles por aquí y por allá, el lago en el centro y el sol entre los árboles mientras baja por el atardecer y a lo lejos la casita de Katniss.
Llego hasta ella y la abrazo por la espalda, su cuerpo está cálido y cuando dejo mi cabeza descansar en su hombro ella gira el rostro y me sonríe con los ojos brillantes, creo que le ha gustado lo que ve y me besa con delicadeza los labios.
- Es precioso –me susurra- creo que es muy hermoso…
- ¿De verdad te gusta? – me asiente con dulzura y sé que estoy sonriendo como estúpido, pero sólo ella me ve, así que no me importa- Me alegra que te guste- le susurro al oído y siento como su cuerpo se estremece- Lo hice pensando en ti-
- ¿En mi? – me pregunta con los ojos brillantes cuando se gira para mirarme y asiento- No… no sé qué decir –se encoge de hombros nerviosa-
- No debes decir nada – le digo en la misma situación- igualmente no está terminado, le digo posando la vista en el muro detrás de ella- Me falta agregarle un par de detalles, colores, sombras, luz… no sé, algo hace falta –digo entrecerrando los ojos para descifrar esta vez lo que es-
Peeta mira concentrado el muro y yo no dejo de mirarlo a él. Sigo contrariada por lo que pasó hace un instante en el patio trasero, pero tengo una sensación diferente en el cuerpo, siento ansias. Me siento completamente ansiosa por descubrir estas cosas nuevas de las que Peeta habla, y no quiero dejar pasar mucho tiempo, pero necesito ayuda, quiero prepararme para ello y ahora que Johanna no está cerca me pongo más nerviosa. Sé que no pasará de inmediato, así que le dará tiempo a Johanna para volver, pero ¿y si pasa? ¡Dios! Quiero tener intimidad con Peeta…
- ¿Qué pasa? – me pregunta Peeta presionándome con un dedo las arrugas que deben habérseme formado entre las cejas- Estás muy seria, Kat. ¿En qué piensas? – me pregunta abrazándome-
- En cosas… - susurro contra su cuello. Me gusta esconder el rostro allí, es suave e inundado de su olor- No sé si quiero tener esa conversación cuando lleguemos a casa- le suelto de pronto. Quiero hacer las cosas bien y para ello, lo primero es la Honestidad…-
- ¿Por qué me dices eso? – me pregunta divertido-
- Porque me da vergüenza – le digo aún escondida en su cuello y sé que me ha subido el color a las mejillas porque las siento arder- Y porque… Peeta… -digo tragando saliva, tomo valor y me alejo de su cuerpo para mirarlo a los ojos-
- ¿Qué pasa, cariño?- me pregunta acariciando mi pelo que ha quedado despeinado-
- Lo que pasa… es que... –trago saliva y las manos me sudan- Bueno yo… -cierro los ojos, tomo aire y lo dejo salir- No es necesario hablar nada en casa, no tengo que pensar nada, Peeta –pero su cara me sigue demostrando que no comprende- Yo también quiero- y sus ojos azules brillan y se abren de la impresión-
- No sé de qué me estás hablando Katniss… -y la sonrisa que intenta ocultar lo dice todo. Me está haciendo pagar el que le hiciera decirme que quería hacer el amor conmigo-
- ¿Vas a hacer que te lo diga, como tú me lo dijiste? – sus dientes se asoman dibujando una sonrisa en sus labios y divertido asiente- Mellark, me las vas a pagar –le digo nerviosa a más no poder, pero las palabras terminan de salir de mis labios- Que yo también quiero hacer el amor contigo… que no sé, cómo, ni cuando, ni qué se hace, pero que quiero. Estoy muriéndome de miedo y espero que sepas comprenderme y-
- Katniss, será perfecto –me sonríe- y lo será no porque sepa cómo se hace, o cuando será…. Sino porque será contigo- Y esas son las palabras necesarias para que sienta que las piernas me flaquean y el corazón me explota de alegría-
- Peeta… -digo suspirando mientras mi cuerpo se pega al suyo en un abrazo- Mi chico del pan, ¿por qué eres tan perfecto? –le digo abrazándolo con fuerza y sus manos se pegan a mis espalda recorriéndola- Justo cuando siento que voy hacia las decisiones correctas o incluso cuando dudo de ellas, me haces sentir que estoy haciéndolo bien con un comentario tan amable y amoroso como este-
- ¿Tú, chico del pan? –me pregunta susurrándome al oído y siento el calor de su aliento rosándome el pelo estremeciéndome-
- Peeta ¿Es lo único que has escuchado de todo lo que te dije? –le digo seria a pesar del escalofrío y el calor que comienzo a sentir-
- Escuché todo Katniss, pero ¿de verdad crees que soy tuyo? –me dice seductoramente mezclando los dedos en mis cabello mientras con la otra mano me sostiene la espalda y mis ojos se cierran sintiendo el tacto-
- ¿Eres mío Peeta? – le pregunto a él casi sin aliento-
- ¿Quieres que lo sea, Katniss? – me pregunta agitado y su voz suena algo ronca mientras se acerca-
-Pee ¡Oh lo siento! –dice una voz a lo lejos provocando que ambos nos separemos asustados y miremos hacia la puerta frente a la interrupción- No era mi intención interrumpir… -dice un chico moreno tan alto como Peeta, pero más delgado que tiene as mejillas sonrojadas de la vergüenza-
- ¿Qué sucede, Sam? –dice Peeta intentando calmarse de la impresión-
- Te te… te venía a avisar que con los chicos emm... con los chicos nos vamos a almorzar… -logra decir torpemente pasándose una mano por el pelo-
- Sí, claro, nos vemos en una hora y media-sonríe Peeta y el chico se gira para retirarse, pero al instante vuelve la cara hacia nosotros-
- De verdad siento haberlos interrumpido –vuelve a excusarse apenado y sale de la habitación. Al instante se escucha un murmullo de gente moviéndose y luego un silencio absoluto. Se han ido-
- ¿En qué estábamos, Señorita Everdeen? – me pregunta Peeta suspirando pesadamente y se gira para mirarme, pero yo me he puesto a deambular por el lugar llegando a un mesón con tarros de pintura de distintos colores- ¿Qué haces? – me pregunta ladeando la cabeza-
- Miraba los colores –digo señalando con un dedo los tarros de pintura- ¿Y estos colores los mezclas y creas cualquier otro nuevo? –y él camina hacia mi lado y asiente-
- Soy un poco obsesivo, así que los mezclo yo mismo para encontrar el adecuado a lo que tengo en mente- y asiento comprendiendo- ¿Qué? –me sonríe incómodo cuando me quedo mirándolo-
- Nada, ¿qué, no puedo mirarte? –le digo alzando una ceja divertida-
- Sí, claro que puedes. Pero si te soy honesto, me pones un poco nervioso- ¿queeeee, Peeta nervioso de mi?- No me mires así, no soy de palo Katniss- me alza las cejas-
- Bueno perdón, no sabía que te habías vuelto tímido después de que, Sam apareciera- me encojo de hombros intentando que mi comentario lo deje picando y camino por la cocina-
- No me puse tímido, soy tímido. Que contigo otras partes de mi personalidad salgan a flote es otra cosa –se encoge de hombros y me acaricia un hombro cuando llega hasta mi- Sino, créeme, nos habríamos conocido mucho antes de los juegos… -sonríe-
- Tienes toda la razón – le contesto divertida y me acerco a él para dejar un beso en sus labios, porque hace ya un instante que no se rozan con los míos y lo extraño-
- Bueno mi chica en llamas –dice alzando las cejas- ¿Qué quieres hacer ahora? –me pregunta con las manos en mi cintura- Yo tengo un poco de hambre…
- Podríamos ir al Ex Quemador, Sae tiene una cocinería –le explico- pasé hace un rato a verla y a beber sopa. Fui después de ¡No te lo he dicho! –grito de pronto provocando que Peeta pegue un salto y me haga reír- Perdón, no quería asustarte –río- ¡Vi a Effie, Peet! – le digo llevándome las manos a la cara emocionada y Peeta abre tanto los ojos que parece que se le saldrán de órbita-
- ¿Cómo que la viste? –me pregunta sorprendido- Ya sé que debía estar acá, ¿pero la viste, tan pronto? –y asiento con una sonrisa en mi rostro-
- Vine a pasear, tenía ganas de salir de la casa y de verte también –digo poniendo los ojos en blanco y él me abraza con ternura y cuando nos separamos continuo- Me quedé mirando el monumento que ahora está en el centro de la plaza, que por cierto ha quedado muy bonita después de la reconstrucción- apunto- y mientras leía la placa una mujer me habló-
- Effie Trinket- afirma-
- ¡Exacto!, pero no la pomposa y extravagante que conocíamos, Peeta –y frunce el ceño sin comprender- Tiene el pelo rubio, no tiene colores extraños encima, se ve mucho más joven y el acento del asqueroso Capitolio, se ha suavizado –le explico casi hiperventilando de emoción- Es como si hubiese despertado del sueño confuso que era su vida, lo que le habían inventado. Se ve nostálgica y un poco triste, pero con ganas de salir adelante.
- Todos de una u otra forma hemos ido despertando de las sombras –se encoge de hombros y me abraza-
- Se ve tan distinta y tan la misma, a la vez –digo abrazándolo también- me pone contenta que esté acá, siento que es su lugar, ¿sabes? –
- Quizás realmente este debe ser el lugar en donde tiene que estar –me acaricia el pelo- Que ganas de verla, no me imagino a Effie tan distinta, no logro sacarle todos esos colores, los adornos, la ropa extraña… no sé-
- Es difícil, pero llegas a algo bello cuando la descubres. Igualmente, no ha cambiado sólo el exterior, su interior también es distinto, como te decía, despertó del adormecimiento al que la sometieron durante tanto tiempo en el Capitolio-
- ¿Qué haremos con Haymitch? – me pregunto tomándome por los hombros para mirarme preocupado-
- Ella quiere verlo, pero necesita tiempo para asimilar todo, pero ella también lo necesita, lo noté en su angustia- sonrío con tristeza- Yo creo que ella todavía lo quiere de esa forma distinta-
- A mi no me cabe duda, de seguro que lo sigue queriendo. Y Haymitch no está muy lejos de ello tampoco- sonríe- ¿Tenemos que ayudarlos? –me pregunta confundido-
- No lo sé, habrá que dejarlo fluir- sonrío- A nosotros nos sirve- y Peeta me roba un beso profundo-
Se que soy de lo peor y que no he aparecido, pero en realidad si soy muy honesta, no he tenido ganas de escribir porque me puse a ver mi serie favorita (Friends) otra vez y nada, me pegué mal, pero he vuelto!
Espero que les guste, Gracias por leer y por seguir al pie del cañón :D
Cariños, Javi.
