Recuerden que los personajes no son míos, pertenecen al mundo de The Hunger Games, pero toda la adaptación e ideas me pertenecen :)

Me demoré menos! :)


Capitulo 32:

- Peeta… ¡PEETA! –me grita Johanna empujándome para entrar a la casa y cerrar la puerta tras de ella- ¡Hey Peeta! –dice chasqueando los dedos enfrente de mi rostro- Que es un broma… –dice Johanna mirándome seria pero la sonrisa malvada comienza a aparecer en su rostro para luego dar paso a una carcajada tan fuerte y enfermiza que su cuerpo tiembla riendo- Debe.. Deberías haberte visto la cara- dijo riendo otra vez-

- Eres una maldita-suelto de pronto enfurecido y me interrumpe alzando una mano-

- ¡Hey! –dijo mirándome con cara de pocos amigos y sentí como los pulmones me quemaban del susto-

- ¿¡Cómo se te ocurre decir algo como eso!? –le espeto molesto, no sé si porque me ha alejado de Katniss o por el susto-

- Tranquilo chico… -susurró ella frunciendo el ceño, al parecer fui muy violento con el tono- Estoy aburrida, es casi la hora del almuerzo y no he ido al bosque esperando a Katniss, ¡pero me cambió por ti! –dijo con un leve tono de reproche- no es que me importe mucho tampoco, pero siempre vamos juntas. Además, Haymitch no está y me aburro –repite rodando los ojos- Debería haberle hecho la broma a Katniss no a ti- dijo acercándose a un sofá para luego tirarse sobre él como si fuese su casa-

-¿Hacerme qué broma? –dice Katniss bajando las escaleras con una camiseta y un pantalón corto que no sé de dónde ha sacado- Estaba encima de la silla- responde leyéndome la mente, luego se gira hacia Johanna y dice- gracias por la ropa-.

- De nada, las chicas sabemos de esas cosas- dice encogiéndose de hombros, pasó hacia el salón y al ver el alboroto de cosas en el suelo, velas consumidas, copas, comida, almohadones. Se giró, me miró un segundo alzando la ceja divertida y luego miró a Katniss que se sonrojó al instante y rodó los ojos bufando- Bueno, mejor me salto esta habitación- dijo con una risilla irónica caminando hacia la cocina mientras la seguíamos.- Bueno volviendo, no fue nada, igual, sé que es tentador usar la camisa de este chico de ropa, porque tiene su aroma y todo eso… lo cursi claro, pero supuse que no querrías salir en el mismo vestido de la casa- dijo moviendo la mano como si lo que decía no tenía gran importancia.

- Bueno, y ¿qué es lo que deberías haberme dicho a mi?- pregunta cruzándose de brazos apoyada en el mesón-

- Que tu madre llegó y estaba en casa con Haymitch preguntando por ti –sonríe y Katniss se pone pálida y deja caer los brazos a sus costados con la boca abierta- ¡Que es una broma, por Dios! –suspiró Johanna rodando los ojos y moviendo la cabeza- la cosa es que se lo dije a Peeta, tuvo la misma expresión que tú, pero mucho más exagerada y divertida y después casi me ataca verbalmente- movió las manos gesticulando-

- Quizás hasta físicamente si fuese más rápido- murmuré con los brazos cruzados sobre mi pecho y la espalda descansando en el marco de la puerta-

- ¡Epa, Mellark! –rió irónica- Si querías tener contacto físico conmigo habérmelo dicho antes… ahora tienes a la descerebrada para eso –se carcajeo y Katniss, sorpresivamente, sin sonrojarse la miró con desagrado- No te molestes, todos saben que es tuyo, las marcas de la espalda lo demuestran… -Esta vez Katniss abrió los ojos tan grandes que casi se le salen de la cara y me miró quedándose helada-

- No sabía… -negué con la cabeza sin apartar la mirada de ella y mis manos intentaron llegar a mi espalda- Voy a ponerme… -negué con la cabeza de nuevo y salí de la habitación subiendo las escaleras a toda velocidad-.

Peeta desapareció por la puerta como una bala y me dejó helada de pie junto a Johanna, sola, y en un momento como este…

- Bueno, chica en llamas… ¿algo para contar? –dijo sonriendo de oreja a oreja poniendo sus manos sobre la mesada y dejando descansar su cara sobre ellas- Vamos Kat, tienes que contarme ¡TODO!- yo sólo me limité a negar con la cabeza y la mirada seria, estaba loca si creía que le contaría- Dale, tienes que decirme algo… -insistió-

- Johanna, no empieces, no corresponde... –dije negando con la cabeza-

- Pero que amargada…- dijo bufando- la poca acción que hay en este Distrito me la quitan- soltó mirando al techo como si le hablara al cielo-

- No seas exagerada… -dije sentándome frente a ella con la mirada clavada en mis manos que se movían incómodas-

- ¿Exagerada? – enfatizó levantando una ceja y volvió a botar el aire indignada- Ni siquiera está Haymitch cerca como para compartir con alguien mis especulaciones sobre ustedes –rió divertida. Una larga pausa se hizo eco entre nosotras y Johanna más seria se levantó y se sentó a mi lado de la mesa mientras suspiraba- ¿Salió todo como esperabas? –me sonrió con cariño mientras chocaba su hombro contra el mío- Sé que no me quieres dar detalles y, muy a mi pesar, lo respetaré. Pero soy lo más parecido a una amiga que tienes y sé que te gustaría… no sé si hablar pero quizás compartir lo que te pasa, te pasó –dijo intentando quitarle importancia con movimientos de mano y suspiros-

- Estuvo todo bien –dije con timidez intentando ganarle a la sonrisa que se colaba en mis labios. Levanté mi mirada para ver a Johanna y me arrepentí al segundo porque mi sonrisa se amplió más- estuvo más que bien –reí como tonta-

- Ah, bueno –siente- ¿Te sentiste cómoda, te trató bien? ¿Dolió mucho? –me pregunto mientras movía las manos con seguridad-

- Sí, sí y más o menos –respondí tragando saliva y Johanna rió. Me giré rápidamente para mirar la puerta y Peeta todavía no llegaba así que muy bajo le susurré- El dolor fue casi insoportable al principio, pero se pasó después de un instante-

- ¿Y te gustó? –dijo alzando las cejas sugerentemente. La seriedad y la madurez de Johanna había desaparecido de nuevo- ¡Vamos, dime! –no fui capaz de soltar palabra y sólo rodé los ojos incómoda pero el sonrojo de mi cara me delató - ¡Te gustó! –gritó riendo y luego me abrazó como una disculpa anónima- Eso está genial, bien guardadito que se lo tenía el rubio – soltó alzando las cejas- además con ese cuerpo que tiene –suspiró y una sensación de molestia y rabia se dispersó por mi cuerpo- Kat, no, tranquila…-dijo riendo con menos gana para ponerse seria- nunca pensarías que yo… o sea sí, está de muerte tu novio, pero... no. –soltó tajante-. Tranquila es sólo tuyo- sonrió para luego mirarme otro instante en silencio y la sonrisa burlona fue reemplazada por una de cariño y de la nada me abrazó- Estoy muy contenta por ustedes.

-Gracias- dije suspirando fuerte para luego abrazarla fuerte. Si bien, es lo más parecida a una amiga, también es lo más parecida a una hermana, a una familia…. Algo que hace mucho no tengo- Gracias por ayudar a que todo saliera perfecto- dije sonriendo sin soltarme-

- No agradezcas nada, alguien debería encargarse de ciertas cosas –dijo separándose de mí para volver a mover la cara y hacer los gestos de cuando le quiere quitar importancia a las cosas realmente importantes- ¡Katniss! –soltó de pronto abriendo los ojos- lo había olvidado.. ¿Te duele? Digo… tú sabes, ahora, te duele… es normal que a algunas personas les-

- Un poco –la interrumpí haciendo una mueca- es soportable, pero arde un poco- susurré-.

- Bueno, podemos pasarnos a mi casa, tengo esa crema que me dio Aurelius para los dolores de las heridas de la…. Bueno, ya sabes- se refiere a la tortura- esa debe servir, te la paso cuando pases por allá- asiento agradecida-

- Tanto parloteo- dijo Peeta apareciendo en la cocina- ¿De qué hablan?

- Nada que te importe, chico del pan- susurró Johanna con una mirada fiera y Peeta me miró alzando una ceja divertido- cosas de chicas Mellark, nada que te importe –sonrió de manera sarcástica- Arrgg, ¿hay algo para comer en esta casa?- dijo levantándose para llegar al refrigerador- ¿Nada? ¿En serio? –dijo girando la cabeza hacia nosotros con las manos en una de las despensas-

- Se me olvidó ese detalle –dijo pasándose las manos por el pelo- además, ya es tarde y debemos bañarnos y todo eso, acá no hay agua caliente-

- Básicamente crecí sin agua caliente, no me hará nada bañarme un día con agua fría- expliqué a Peeta- pero también tengo hambre y no hay que comer, así que mejor no vamos a casa, ¿no? –dije sonriéndole mientras él se acercaba a mi para poner las manos sobre la mesa, dejándome atrapada entre ella y su cuerpo para luego darme un beso suave-

- ¡Ejem! ¡Ejem! – soltó Johanna haciendo que nos separemos entre risas- por lo menos esperen a que me vaya- dice con una mano en la cadera-

- ¿Todavía no te vas? –pregunta irónico Peeta-

- No, todavía no –puntualizó- ¿Vamos o no? –dijo moviendo la mano que tenía libre-

- Sí, yo creo que sí –sonreí alejando el cuerpo de Peeta del mío y él me puso mala cara haciendo un puchero- tengo que bañarme –abrí los ojos- y tú también, podemos desayunar en mi casa-

- ¡Ay no, por favor! –gritó Johanna tapándose los ojos con las manos y moviendo la cabeza como loca- tengo la imagen mental de ustedes bañándose por razones previas específicas- y sin poder evitarlo la incomodidad del tema se alejó de mi para dar paso a la risa-

- ¡Pues ándate y ya! –dijo Peeta señalando la puerta y Johanna se quitó las manos para mirarlo-

- Es la segunda vez que me echas de la casa, después de lo que te ayudé para que todo saliera bien, así es como me pagas –dijo poniendo ambas manos en la cintura de manera defensiva- Me quedó claro, ¡me largo! –gritó y salió de la cocina hecha un huracán y miré a Peeta seria-

- ¿Qué? –dijo encogiéndose de hombros y rodó los ojos cuando entendió- Arrgg… ¡Johanna! –lo seguí y la alcanzó en la puerta- ¡Lo siento! – dijo de pronto y la abrazó fuerte haciendo que se le marcaran los músculos de la espalda-

- ¡Suéltame! –gritó- Mellark-

- Eres la mejor, ¿lo sabes? –dijo riendo mientras plantaba un sonoro beso en su mejilla- de verdad gracias por todo-

- De nada –murmuró aún enojada- ¡suéltame panadero!

- ¿Será que cambio a Katniss por ti? –soltó besándola nuevamente en la mejilla y mi cara se puso seria, definitivamente no me gustan ese tipo de bromas- No, cariño, que a ti no te cambio por nadie –dijo soltando a Johanna cuando vio mi expresión y los brazos cruzados sobre el pecho-

- Pero que indeciso el chico- dijo ella cruzándose de brazos- descerebrada, está jugando con las dos- dijo poniendo la manos sobre su pecho en una pose de indignación falsa- Bueno, basta de juegos –dijo relajando la pose- ¿me voy a cazar, vas conmigo o no? –me pregunta girándose hacia la salida de la casa-

- Sí, claro que si – digo dejando un beso en los labios de Peeta- Espero que no te moleste –le susurré y él negó con la cabeza pero su expresión era de confusión- vas con nosotras, antes de salir necesito pasar a casa a bañarme y comer algo –dije al instante que me sonaba el estómago- Espera, ¿no trabajas hoy?- negó con la cabeza-

- Pedí libre para estar contigo… -susurró corriéndome el pelo de la cara, pero me removí incómoda porque sentí a Johanna bufar despacio- Pero mientras te bañas, puedo preparar algo para comer –se encoge de hombros- A menos, claro, que quieras que me duche contigo –susurra muy despacio casi gesticulando tan sólo, pero Johanna rompió en risa-

- Basta –le solté con cara de pocos amigos- Vamos a casa, si quieres no puedes acompañar al bosque si quieres- sonrío caminando hacia la salida de la casa tomada de la mano de él- Peet, las cosas están arriba- solté de pronto y recordé que la casa está hecha un desastre, el salón, la habitación… todo con recuerdos de anoche, de Peeta recorriendo mi cuerpo. OK, hay que comenzar a ser cuidadosa con esos recuerdos, el color me ha subido a las mejillas y siento calor-

- Tranquila, vengo más tarde. Vamos que no quiero que mueras de hambre por mi culpa- dijo dándome un beso fugaz para luego cerrar la puerta tras él y caminar hacia nuestras casas.

- Como cambian las cosas – canturreó Johanna caminando sobre la grava al lado de Peeta-

- Creo que debemos conseguirle un novio a Mason- susurró Peeta al lado de mi oído-

- ¡Ni se te ocurra! – dijo apuntándolo con el dedo- Yo no necesito a ningún hombre, sólo estorban-

- Gracias- soltó Peeta alzando las cejas- pero recuerda que por la boca muere el pez

- De nada- rió Johanna- y no pasa nada, yo me cómo a los peces –dijo con cara de autosuficiencia-

- Jo, es de tus días buenos- solté de pronto cuando una idea loca pasó por mi cabeza y tras dudarlo un poco ella asintió- Está agradable el día, podríamos ir a nadar al lago- sugerí calmadamente para no asustarla, con ese tema nunca se sabe- ¿Crees que podrías?

- No lo sé…- negó con la cabeza subiendo las escaleras de mi pórtico- tendría que intentarlo- agregó intentando sonreír-

- Será un día distinto- sonrió Peeta pasándole el brazo por los hombros para luego besar su frente y entramos a la casa-.


Siento si no es lo que esperaban, pero NECESITABA ESCRIBIR DE JOHANNA! Lo que pasa es que me puede, Jena hizo un tan buen trabajo que encarnó a la Johanna que tenía en mi cabeza desde que leí el libro, se los juro que es TAL CUAL ME LA IMAGINÉ! Así que ahora hay que buscarle un novio, por mí hubiese sido Finnick (si, tengo una obsesión con estos dos, perdón a las fans de Annie) pero acá está muerto, respeté el libro :/ Capaz e invento un cortito para esos dos. Por otra parte, estoy haciendo tiempo para que empiece Haffie, otro delirio más! (espero sugerencias y opiniones)

Muuuuchas gracias por pasarse, por agregar a favoritos, por seguir la historia, por la gente que se va sumando, MILLONES DE GRACIAS POR CREER EN ESTA HISTORIA, de verdad. Lo que sí les pido, pónganse las pilas con los Reviews chic s, de verdad jajajajja. Como Rachel Berry necesita aplausos para vivir, yo necesito reviews para escribir (tengo un problema, lo siento). Nada, espero sugerencias, críticas, saludos, buena onda y comentarios de lo que sea.

Perdón si hay errores, no revisé, no tenía tiempo para releer.

Beso enorme desde Chile

Me demoré menos! :)