DECLARO: Que los personajes y la historia pertenece al mundo de The Hunger Games y son de propiedad de Suzanne Collins, su adaptación presentada a continuación es mía. todo sin fines de lucro.
Capitulo 38:
-¿Crees que debiésemos hacer algo al respecto? – le pregunto confundida-
- ¿Me recuerdas por qué hablamos de Effie y Haymitch? –me pregunta Johanna con cara de pocos amigos mientras avanzamos entre los árboles-
- Porque no soportamos la cara que lleva Haymitch todos los días, porque se merece a alguien que lo quiera, porque Effie lo quiere y porque nosotros, dentro de todo, creo que lo queremos también- explico intentando auto convencerme en el proceso-
- ¿Todos necesitan a alguien a quién amar? –dice girándose para mirarme con una ceja alzada- Irónico… pero cierto –susurra Johanna para luego volverse y retomar la caminata-
- Jo… -le susurro mientras ella se agacha a recoger los arcos del viejo tronco- Nunca has pensado en… Tú sabes… -digo moviendo las manos cuando ella me mira seria-
- ¿Hombres? –dice ella otra vez alzando las cejas y yo me limito a asentir- Nah, en mi vida no hay espacio para nadie que sea yo misma– dice intentando sonar muy como ella, pero no se me ha pasado por alto el pequeño destello de añoranza en sus ojos-
- Sí, claro…-susurro sin que me escuche y dejo pasar el tema-.
- Hablando de parejitas….- susurra- ¿Cuándo pretendes hablar con Peeta? –y su mirada reprobatoria me hace cosquillas en la nuca mientras me agacho a atar los cordones de mis zapatos de caza- Katniss, no puedes seguir aparentando que no te importa… ¿Has intentado hablar con él? –me pregunta ella parándose enfrente mío para que le preste atención-
- No soy especialmente buena hablando, Johanna- digo cruzándome de brazos y miro hacia cualquier lado lejos de su cara-
- Sé que esto no te gustará…. – dice mirándome y suspirando- Pero de todas formas te lo voy a decir… -se encoge de hombro y sigue- No puedes pretender que después de todo lo que ha sucedido entre Gale y tú y entre Peeta y tú, Peeta actúe como si nada… -me mira con reproche y estoy totalmente clara de que lo que dice es cierto, pero aun así la mezcla de la desconfianza y rabia de Peeta me ha hecho sentir fatal- Peeta no es el mismo Katniss, y vale más que comiences a aceptarlo de verdad-
- Si lo sé… -suspiro-
- Es que no basta con saberlo, Descerebrada, tienes que asumirlo de una vez –me mira un instante y yo le correspondo una mirada dudosa, pero al instante ella niega con la cabeza y comienza a caminar entro los árboles frondosos- Si bien no lo vemos todo el tiempo con ataques y sabemos que sabe controlarlos mucho más que antes, su manera de reaccionar frente a las emociones fuerte no es pasiva como lo era antes del secuestro. Y creo que quedó claro con la aparición-
- De Gale… - completo yo colgándome el carcaj en el hombro- Lo sé, pero es difícil. –trago con dificultad y los sonidos del bosque comienzan a colárseme por los poros poniendo todos mis sentidos en alerta- Por una parte quiero comprenderlo, quiero entender que tiene derecho a no sé… a reaccionar así-
- A estar celoso, Descerebrada- me interrumpe y corrige ella- Peeta no daba de celos e incertidumbre-.
- Bueno, eso. De verdad que quiero entenderlo, pero por otro lado me molesta que desconfíe de mí, que me oculte cosas… -siento el corazón golpeándome contra el pecho y veo cómo Johanna rápidamente apunta a un árbol y deja la flecha volar por el aire dándole a una ardilla en todo el pecho- Buen tiro… -suelto sonriendo un instante-
- Muchas gracias – sonríe ella con autosuficiencia haciendo una reverencia y ese sencillo gesto me hace pensar en la que yo hice en los Juegos- No seré tan buena como tú dándole en el ojo, pero es algo – sonríe rodando los ojos- Bueno… decías- puntualiza para que siga mientras se acerca a el animal que yace en el suelo-.
- Ya ni sé que decía – suelto contrariada y suspiro. Me pongo en guardia y silenciosamente me acerco hacia unos árboles-
- Creo que ibas en la parte en la que te sientes pasada a llevar por su actitud, pero al mismo tiempo quieres ser condescendiente con él y entender lo que le pasa- asiento e intento concentrarme para derribar a la ardilla que silenciosamente come en la copa del árbol, pero cuando suelto la flecha está sale disparada centímetros lejos de ella-
- ¡Mierda! – gruño con frustración-
- Insisto, creo que debes hablar con él…- se encoge de hombros- si tu cabeza no se concentra en otra cosa que no sea Peeta, es difícil que tus manos lo hagan- Y sin decir nada más pasa por mi lado y camina con el arco listo para disparar.
Yo me tomo un instante y solamente intento contener todas mis emociones encerradas en el cuarto secreto en el que se mantenían antes de los Juegos del Hambre, pero es sencillamente imposible hacerlo, todas se apresuran en mi estómago dejándome confundida, tensa y desesperada. Sin lograr tranquilizarme, decido caminar junto a Johanna, definitivamente, hoy no cazaré nada, así que será mejor mantenerme cerca y no estorbar o espantar a las presas.
- He hablado con mi madre hoy… - digo con cuidado y manteniendo la voz tranquila, aun cuando la situación no me tiene en aquel estado ni por asomo, mientras Johanna tensa la cuerda con un objetivo en la mira-.
- ¿Por qué tu voz suena como si fuese una mala noticia? –dice y antes de disparar me mira, destensa la cuerda sin lanzar la flecha y apoya el arco en su cadera- Escúpelo – suelta ella-
- Aurelius le ha dicho que ya no puede cubrirme, que debo ir al Trece… -digo apretando la mandíbula-
- ¿Al Trece? –abre los ojos y suelta un silbido- ¿Qué vas a hacer? –dice frunciendo el ceño y expectante-
- Me voy mañana… -digo sentándome sobre una roca y dejando mi cabeza caer sobre mis manos- Mientras antes vaya, antes estaré de vuelta- suspiro-.
- Supongo que Peeta, ni Haymitch, ni Effie saben… ¿verdad? – espeta ella cruzándose de brazos-
- ¿Vas a reprocharme no compartir mis problemas, Johanna? – digo alzando una ceja desafiante- Estoy harta de tener que informarle a todo el mundo lo que hago y dejo de hacer- escupo levantándome de la roca- Ya no estamos en los Juegos, ni en el Trece o en el Capitolio. Por favor, no te atrevas, menos tú que compartes tus problemas con nadie-.
- ¡No los comparto, porque no hay problemas que compartir, Katniss! – suelta molesta- A diferencia tuya, no tengo a todo un séquito de personar siguiéndome y preocupándose por mí, y tú en vez de aprovechar y agradecer por ello, te quejas, evades y te comportas como una niña- dice acusándome con el arco- Me importa una mierda si me cuentas o no, si me haces partícipe o no, pero creo que después de todo lo que Peeta ha sufrido por ti, lo mínimo que puedes hacer es informarle, al menos a él- gruñe con ironía y está a punto de volver a atacar con su ácido discurso, pero el aire que sus pulmones han tomado, ha vuelto a salir disparado por su boca, pero luego se recupera y dice- Debes dejar de ser tan egoísta o terminarás sola- me mira un instante de manera acusadora y tirando el carcaj, las flechas y el arco al suelo se va disparada hacia donde está la entrada del bosque dejándome sola entre los sonidos del bosque.
Ya es bastante tarde, las labores de la panadería avanzan a toda máquina, pero a pesar de que todos los trabajadores se han ido porque el horario de trabajo ya ha terminado, yo sigo aquí entre las cuatro paredes de mi cocina intentando organizar los utensilios de repostería que hoy han llegado. No es que sea un maniático del orden ni mucho menos, pero la verdad es que no tengo interés alguno en llegar a casa a simplemente ver a Haymitch o subir a mi habitación y mirar el techo, porque esa ha sido mi rutina durante esta semana.
Me molesta pensar que sin Katniss todo es aburrido o lento, que no tengo vida o cosas personales fuera de las que tengo con ella. La dependencia me está matando y por mucho que tenga la panadería, aún siento que hay algo propio que no sé qué es, pero que sé que me falta. Hay veces en las que pienso que debería volver a la escuela, terminar de estudiar, ir a la universidad y especializarme en algo, pero no sé.
¿Valdrá la pena?
Estos últimos meses he dejado de lado la pintura y el dibujo. Entre la construcción en la Panadería, la ayuda que doy al resto de la reconstrucción en el distrito, las llamadas y visitas a Aurelius en el Trece y Katniss, básicamente no he tenido tiempo en dedicarme a ello. Tampoco es que me haya sentido muy inspirado, quiero decir, claro que había estado inspirado por la cercanía con Kat y lo que estábamos viviendo, pero básicamente tomar un pincel o un lápiz era lo que menos tenía en mente cuando podía pasar encerrado en mi habitación con ella. Sé que no debería ser así, sé que dejo que influya demasiado en cómo se desarrolla mi mundo, ¿pero cómo no hacerlo? De una u otra forma, en mayor o en menor medida, Katniss siempre ha influido en mi mundo aún sin ella saberlo.
De pronto la campanilla de la entrada suena y levanto la cabeza preocupado porque creí haber cerrado la puerta, estaba solo y cuando es así salgo por la parte trasera de la Panadería. Miro el reloj que está en el muro y me sorprendo por lo tarde que es y lo absorto que he estado del tiempo. Camino hacia el muro que conecta mi cocina con la entrada y la veo ahí de pie con una mano apoyada en la puerta dudando si entrar o salir.
- Katniss… -dicen mis labios rompiendo el silencio mientras ella alza la cabeza con cara de culpable ante el repentino descubrimiento de su presencia-
Katniss se mantiene en silencio con la mano apoyada en la puerta, sin ser capaz de mirarme siquiera. Tomándomelo con calma, salgo de la cocina y me apoyo en el muro esperando que reaccione, pero los minutos se hacen eternos porque no capto ninguna reacción de ella.
- Katniss- repito con la misma tranquilidad, pero el corazón me golpetea contra el pecho ansioso por alguna reacción y cuando siento que la sangre no corre por mis manos de tanto presionar y retorcer el trapo que tengo en las manos ella alza la vista y me mira- ¿Qué haces aquí, Katniss? – le pregunto casi sin volumen-
- La misma pregunta cada vez que entro aquí –dice ella en tono ausente haciendo referencia a dos semanas atrás cuando vino a visitarme "siempre me preguntas lo mismo, pareciera que te molesta que venga" recuerdo que dijo.- Estuve cerca de una hora esperándote en lo de Haymitch pero no apareciste y él me dijo que llevas días trabajando hasta tarde, que quizás seguías acá- dice incómoda-
- Sí, ha llegado un pedido y estaba ordenando un poco el lugar- digo girándome para señalar los moldes, batidores y planchas tiradas encima de la mesa del pan, cuando me giro de vuelta y la miro a los ojos, ella nuevamente esquiva mi mirada y se humedece los labios con la lengua. ¿Es muy inapropiado el cosquilleo que me ha generado ese gesto en la boca del estómago?- ¿Y qué necesitabas hablar conmigo, Katniss? – le pregunto intentando enfocarme en lo realmente importante en esta situación, pero ella sigue dudando y yo vuelvo a cruzar los brazos sobre el pecho suspirando- ¿Vas a seguir sujetada de la puerta? No irá a ninguna parte Katniss… - suelto presionándola un poco, necesito que reaccione- ¿Te quedas o te vas, Katniss? – vuelvo a insistir-
- Todavía lo estoy decidiendo- dice ella recuperando el aliento. Pareciera que en su interior se está desatando una lucha por quedarse o irse, pero luego de un rato la veo cerrar la puerta tras ella y apoyarse con las manos a su espalda y dándome la cara, al fin- Me quedo… -dice mirándome sin miedo-.
- Te quedas… -repito mirándola. Va vestida con su ropa de caza, pantalones negros más ceñidos que los que usaban antes, sus botas altas, la chaqueta de su padre y con el pelo recogido en una trenza casi desarmada y su mirada está clavada en la mía- Tú dirás entonces para qué soy bueno-.
- Ayer mi madre me ha llamado por teléfono –comienza a explicarme y con una de sus manos se pasa un mechón de pelo detrás de la oreja- Al parecer Aurelius ya no puede seguir cubriéndome de no aparecerme por ese lugar, incluso aunque lo siga llamando todos los días, necesitan que vaya para hacerme unos exámenes físicos… chequeos generales- explica ella con incomodidad-
Sé que lo que me está diciendo Katniss es cierto, hace una semana mientras hablaba con Aurelius me pidió que hablara con ella y preparara el terreno, que si era necesario me ofreciera a acompañarla, pero después de todo lo que ha pasado y explicándole a Aurelius la nueva situación con Gale, prácticamente omitió la petición.
- ¿Irás? –le pregunto con una serenidad que no siento y ella asiente- ¿Cuándo te vas?
- Mañana –suelta de de repente- No es algo fácil, así que quiero enfrentar esto lo antes posible para salir de ello de la misma forma- dice mordiéndose el labio-
-¿Eso qué tiene que ver conmigo? –suelto de repente mirándola a los ojos, pero ella parece no entender de qué hablo- Katniss, es casi medianoche, vienes a mi panadería y me sueltas todo esto de tener que ir al Trece cuando llevamos una semana sin hablarnos siquiera, no me has hablado desde lo de Gale ¿qué es lo que quieres realmente informarme? – le suelto de pronto. Sé que no es la forma y que mi reacción está siendo sobre exagerada en todos los sentidos, pero tengo tantas emociones colándoseme por las venas que siento que se apresuran por salir disparadas- ¿Vienes a decirme que te vas al Trece con Gale? – suelto de pronto mientras se me nubla la mirada y sin darme cuenta he atravesado el corredor y estoy a centímetros de ella, con su mirada de pánico y confusión sobre mi-.
Mi Gente linda! He vuelto! :D
Sigo con el computador malo, por lo tanto, las posibilidades de escribir son pocas. La buena noticia, es que estoy trabajando de recepcionista en un ApartHotel (buena y mala porque estoy cansada mal, pero todo sea por un verano al otro lado de la cordillera en Buenos Aires), y como estamos en temporada baja, la chilena aquí presente tiene tiempo para escribir en su trabajo :D Así que así nació este capitulo.
Espero que no me odien, pero ya tengo nuevas ideas y como le adelantaba a Vicky (dedicado este capi para vos che!) va a tener más presencia otro personaje que ayudará un poco a resolver uno de los conflictos, que a mi parecer, en la saga no se toma mucho pero es sumamente importante porque define a Katniss. Sólo ese adelanto!
MUCHAS GRACIAS POR LEER, POR AGUANTAR, POR SEGUIR LA HISTORIA, POR COMENTAR Y SOBRE TODO A LA GENTE QUE SE SIGUE SUMANDO Y SIGUE APOSTANDO POR ESTA LOCURA.. SON LO MÁXIMO GENTE! :3
Besos desde Chile.
Javi.
