DISCLAIMER: Hetalia y sus personajes NO son de mi propiedad, son propiedad de Himaruya Hidekaz.


PERSONALIDADES CAMBIADAS

Capítulo 5

¡Estúpido macho pasta!

.:.:.:Cielo estrellado:.:.:.


Las cosas en Italia se encontraban normal, no había tantos conflictos en la casa de los dos hermanos como para estar muy atento el asunto junto con su jefe. Romano, representación de la parte sureña de Italia, estaba en casa comiendo una rica pasta, sentado en el asiento más cómodo de su sillón y veía un programa de televisión divertida para él.

Romano normalmente no se presentaba en las juntas, prefería estar en casa y que su hermano menor, Veneciano que era la parte norte del territorio italiano, se encargara todos los asuntos políticos y económicos de los dos. Así era más fácil, y más ordenado, ya que Veneciano era más responsable que su hermano mayor.

Le daba un bocado a su pasta cubierto con salsa de tomate, el cual fue producido por su amigo España. Con el control le cambia de canal cada cinco segundos, maldiciendo en alto por no haber un programa bueno.

—Mierda, ¿qué no hay ni un puto programa interesante?—maldijo mientras oprimía cualquier botón al azar—. ¡Puta madre, que aburrido es esto!

Entonces se abrió la puerta, el italiano mayor volteó la cabeza con un poco de flojera directo a la puerta, observando que era su hermano menor finalmente llegando a su casa después de la junta que tuvo en la casa de Alemania, alias macho patata para Romano.

—Ya llegue—informó Italia del Norte, quitándose su sacó y ponerlo en un perchero—La junta estuvo algo complicado, como siempre, ¿hay algo de comer?

—S-Si…—tartamudeó un poco Romano con el ceño fruncido. Pensando que la voz de su tonto hermano menor era algo seria, algo raro en él—. Hay algo de pasta en la cocina, apenas lo calenté por lo tanto no debe de estar frio.

—Entendido, gracias hermano—contestó educadamente Veneciano, dirigiéndose con calma a la cocina por su pasta.

—D-De n-nada—habló Romano pestañeando dos veces, mirando a Veneciano con rareza.

¿Estaba consciente que su estúpido hermano no ha dicho nada con sus «Ve~»? ¿O por qué no habla de forma tierna como siempre, si no más madura? Quizás estaba serio por algo ocurrido en la junta, descartando esa opción porque sabía que su hermano lloraría con él o por lo menos se asustaría, contándole la historia sobre lo ocurrido. Entonces, ¿qué pasaba? ¿Por qué actuaba tan extraño?

Por lo tanto, decidió ir a la cocina para vigilarlo un poco, esa actitud no le agradaba mucho. Dejó su preciado plato de pasta en la mesa de apoyo junto con el control remoto y se fue a la cocina; una vez que llegó al sitio deseado, se encontró con una sorpresa poco agradable.

— ¿Q-Qué h-haces, estúpido Veneciano?—preguntó confundido Romano, dándole un pequeño tic en el ojo derecho al ver tal escena.

— ¿A qué te refieres, hermano? Solo estoy limpiando—aclaró la duda con tanta naturalidad el menor de los hermanos, limpiando con un trapo la mesa de la cocina de una forma exagerada—. Tendrás que ayudarme a limpiar, vamos Romano, la casa no se limpiará solo.

— ¡¿Qué?!—exclamó de sorpresa Italia del Sur, dando unos cuantos pasos hacia atrás—. ¡Ni de coña!

— ¿Qué dijiste hermano?—preguntó con una mirada asesina clavando directamente a los ojos de su pequeño hermano mayor. Un aura morada rodeó todo el cuerpo de italiano norteño, no le gustaba el desorden y la indisciplina; por lo tanto, Romano se asustó tanto que ya le temblaban las piernas—. No te oí.

—D-Dije que ya voy—sí, su orgullo se fue a la vil mierda, sin embargo no tenía otra alternativa, hacer enojar a su hermano menor daba mucho miedo. Se fue por la escoba, no sin antes, murmurar cosas como estas—. Estúpido hermano.

— ¡Te escuché Romano!

— ¡Chigi!

Luego de unos minutos de limpiar la porquería que dominaba la cocina, Veneciano decidió entrenar junto con Romano, al principio Romano no quiso entrenar ni una mierda de segundo, pero las miradas perturbadoras de su hermano menor lo aterraba demasiado, por más extraño que parezca, esa mirada le recordaba a Alemania solo que más terrorífica.

—Es una puta broma, ¿verdad?—interrogó Romano, mirando los obstáculos del dicho entrenamiento. Nunca había entrenado así, al decir verdad… ¡Jamás ha entrenado ni un carajo segundo!

—No, este es un excelente entrenamiento. Vamos hermano, sé que se ve difícil pero después será más fácil.

—Mierda, creo que voy a desaparecer de una puta vez.

— ¡Comencemos!

—Sí, genial. Que emocionante…

Luego de una media hora, Romano estaba tirado, casando, a punto de morir y desaparece la parte sur de Italia; Romano intentaba avanzar pero las energías lo traicionaban. ¡Maldita sea! No entendía porque hacía esas clases de estupideces, al decir verdad, no sabía cómo es que estaba vivo.

—N-No… pue…—intentó decir, pero el aire no le alcanzó en sus pulmones y se rindió. Poniendo su cabeza en el suelo—. Moriré.

—Vamos Romano—animó Veneciano, trotando con facilidad y queriendo ir con el otro obstáculo de su entrenamiento—. A penas es el comienzo, no te rindas. ¡Levántate! ¡Levántate!

Romano vio por unos segundos a su gemelo, él musitó algunas groserías dirigidas a su querido hermano, luego de tomar un gran bocanada de aire hizo el esfuerzo de levantarse, sin embargo surgió un calambre en su pierna y gracias al dolor, se desmayó.

Mientras en otra parte de la Tierra un España se comía las uñas, viendo sin descansar a sus ojos el teléfono. Sabía con exactitud que pronto lo llamaría y que ahí le diría demasiados métodos de tortura para el pobre español.

De repente sonó el teléfono, España se espantó y no quiso contestar; pensó que dejaría de marcar pero el sonido característico del maldito teléfono no paraba. Suspiró con decepción. O contestaba o moriría en un ataque sorpresa justo en la garganta. Por lo tanto tomó la primera opción, rezó y agarró el teléfono.

— ¿B-Bueno? ¿Roma?—contestó España tembloroso, no quería que le contestara Romano.

Cuenta regresiva. ¡Todos cuenten!

¡Cinco!

¡Cuatro!

¡Tres!

¡Dos!

¡Uno!

— ¡Estúpido español de mierda! ¡¿Qué mierda le han hecho a mi hermano?! ¡Más te vale que me aclares esa duda ahora mismo hijo de perra, o tus putos días están contados, imbécil!

España despego un poco el teléfono en su oreja, no quería quedarse sordo por el resto de su eternidad. Suspiró otra vez, intentó controlar al italiano, con un poco de trabajo pero lo logró. Una vez calmado Italia del Sur, España habló sobre lo ocurrido con su hermano, Alemania y Japón, al principio soltó algunas groserías Romano a España por no cuidar a su hermano, después otra vez se relajó y habló con seriedad.

—Y… ¿Inglaterra y Francia saben cómo resolver este problema?

—No lo sé, pero espero que ellos arreglen el problema.

—Tampoco hay que tener esperanzas son ese par de imbéciles… Pero al menos ellos no son tan estúpidos como tú. ¡Maldición España, tienes suerte de no matarte! ¡No quiero que mi tonto hermano sea «Macho pasta»! ¡Mierda!

Por otra parte, los dos países rivales se encontraban en la biblioteca, una biblioteca repletó de libros, y cuando digo que está repleta de libros, es que está repleta de libros, que necesitarías muchos siglos en terminar de leer todos los libros.

—Inglaterra—llamó al caballero ex-vándalo, con la boca abierta que podía llegar al suelo y los ojos blancos como platos—. ¿Crees que vamos a encontrar la solución?

—Claro rana, ¿por qué dudas de mi capacidad?

—Te daré dos razones—confesó el francés mostrando el dedo índice—. Uno, eres un idiota, esa es una excelente razón—dijo el rubio de cabello largo, haciendo enojar demasiado a su acompañante, luego Francia mostró una «v» con sus dedos mostrando una sonrisa que poco a poco mostró su cara de desesperación—. Y dos… ¡Son demasiados libros! ¡Solo somos dos, cabeza hueca! ¡¿Cuántos tienes?! ¿Millones? ¡Tardaremos siglos en revisar cada libro! ¡Para entonces estaremos muertos!

—Cálmate, ya se cual libro. Adelante estúpida rana, vamos a solucionar esto.


¡Hola! ¿Cómo están? Espero que bien.

Ahora si actualice rápido, bueno, para mí es rápido.

Espero que les haya gustado.

Por cierto, ya estamos en la mitad de la historia, eso quiere decir que ya pronto lo terminaré :)

Una aclaración que se me olvidó, muchos se preguntaran por qué le agregue el "Ve" en el lenguaje de Japón cuando es común en Italia, pues, eso me inspiré en capítulo cuando Japón visita a Italia y Japón cambia como Italia y decidí agregarle el "Ve" Cuando solo lo dice Italia.

Una vez aclarado, me retiro.

Nos vemos.

Gracias por leer.