DISCLAIMER: Hetalia y sus personajes NO son de mi propiedad, son propiedad de Himaruya Hidekaz.


PERSONALIDADES CAMBIADAS

Capítulo 8

Enfrentamiento

.:.:.:Cielo estrellado:.:.:.


— ¡¿Qué es esto?!—gritó sorprendido Italia, retrocediendo al ver esa cosa horripilante—. ¡¿Nos quieren explicar esto?!

El hijo de Inglaterra se movía estrepitosamente, moviendo de un lado a otro a las pobres naciones rivales y produciendo unos cuantos mareos fuertes. Al parecer se enojó el monstruo por algo que hizo papá Inglaterra, la historia es larga y no apta para menores de edad, así que es preferible dejarlo con la duda… ¿o no? Después el monstruo se queda viendo a los tres países, perfecto, otro aperitivo para su estómago o lo que sea que tenga en su interior… Esto es malo.

— ¡Estúpido Inglaterra! ¡Esto es tu culpa, ahora vamos a ser devorados por tu maldito «hijo»!—gritó Francia, desesperado en liberarse de los tentáculos de ese feo y nada glamuroso monstruo—. Además, ¿ese es tu plan? ¡¿Hacerlo enojar?! ¡¿ESTÁS LOCO?!

— ¡¿Cómo que mi hijo estúpido?! ¡Cállate mejor maldita rana! ¡También tienes la culpa por ser tan imbécil!— se defendió el ex-pirata, tratando se tomar su varita mágica para hacer desaparecer la amenaza de su casa, o por lo menor, mandarlo en la casa de la tarada rana que se cree el país del amor—. Y no, ese no es mi plan… Espera… ¡Ustedes!—habló rápidamente a los ex-países del Eje—. Deben de distraerlo, mientras yo haré algo para inmovilizarlo.

— ¡¿Qué?!—gritaron los tres países, dudando de la gran capacidad de Inglaterra.

— ¡Solo háganlo! ¡Joder!—después del insulto, se puso a murmurar cosas nadie presente podría entender.

La impresión era indescriptible para estas naciones, no solo el problema del cambio inesperado de personalidades de los países, sino también de un feo monstruo con tentáculos se los quería comer y definitivamente hoy no era un buen día para hacer amigos de fenómenos que salen de la loca magia de un mago de pacotilla. Pero hay que estar felices, hay que encontrar los lados positivos de la vida… Aunque sean productos de una buena y magnifica imaginación… Lo bueno es que hay buena salud… No por mucho tiempo… ¡Mierda!

Los tentáculos se mueven con una gran rapidez con el objetivo de atraparlos, pero con trabajos Italia, Alemania y Japón logran esquivarlo, aunque Italia empujó a Japón para que no fuera víctima de los tentáculos del feo monstruoso. Los tentáculos solo tiraron algunos objetos de poco valor, como jarrones o cuadros, sin embargo Inglaterra se encabronó por el desastre que se produjo. Veneciano frunce el ceño, y a la vez, aprieta los dientes; rápidamente saca una pistola cargada en su pantalón, después le quita el seguro y le apunta al producto de un mal hechizo del inglés cejón.

—Supongo que no tenemos otra alternativa…—suspiró pesadamente el italiano—… ¡Alemania! ¡Japón! ¡A la cuenta de tres vamos a atacarlo!—anunció Veneciano más que preparado para la batalla—. ¿Están listos?

— ¡Sí!—anunció serio el alemán mientras igual saca su propia arma de fuego—. ¡Adelante Italia! ¡Japón!

—Y-Yo… P-prefiero v-ver-verlos—tartamudeó el Japón dando unos pasos atrás, para alargar más la distancia de su horripilante enemigo, a pesar del miedo que tenía que incluso sus piernas con mucho esfuerzo podrían sostenerlo por tanto temblar, sostenía fuertemente su katana por si acaso el monstruo quería atacarlo.

— ¡Uno!—el conteo empezó.

—Por favor… ¡No!—imploró el japonés con actitud de italiano normal y a punto de llorar como igual un italiano.

— ¡Dos!

— ¡Aahh! ¡No!

— ¡Tres!—finalizó.

— ¡VEE!—y lágrimas derramaron como largos ríos de los grandes ojos nipones.

Entonces el enemigo siguió mandando sus tentáculos con la esperanza de atraparlos, pero tanto como el italiano como el alemán corrieron para evadir sus ataques; Japón se quedó quieto, un tentáculo se dirigía hacia él, se paralizó por completo, sintiendo el sudor en su rosto y lo único que pudo hacer es cubrirse con su katana. El tentáculo se enrolló con la espada japonesa, a pesar de producirle unas cuantas heridas leves, no lo soltó; Japón no lo podría creer lo sucedido y ahora… ¿Qué podría? Con suerte el japonés no estaba solo, Veneciano actuó rápido y le disparó en aquella parte de cuerpo con un solo tiro. El tentáculo soltó la espada, algo líquido verdoso salía en la herida—producida por el italiano— esparciéndose por el piso sin piedad y un quejido espantoso salió de la boca del enemigo. Luego, aprovechando la oportunidad que el monstruo estaba distraído, Alemania le disparó de la cara pero el mutante logró esquivarlo con rapidez y la bala clavó la pared; Italia también disparó otra vez, teniendo la ligera esperanza de darle en el ojo, sin embargo igual lo esquivó y la furia del monstruo iba aumentando.

Algunos tentáculos que le quedaban al enemigo sirvieron para agarrar algunas cosas de utilidad para lanzarlos contra su próxima comida necia con gran fuerza, como sillas, objetos de cera, sillones, etcétera; con dificultad las naciones pidieron esquivarlo y estar a salvo por unos segundos.

— ¡Maldición!—chasqueó la lengua Veneciano—. ¿Aún no?

Francia volteó a ver a su eterno rival, Inglaterra aun murmuraba palabras cada vez más extrañas y sus cabellos empezaban a flotar; el francés frunció el ceño pero entendía que su rival y amigo aún no estaba listo.

— ¡No!—respondió Francia—. ¡Resistan!

—Es imposible…—dijo Alemania exhausto, sin embargo su determinación aumentaba cada vez más, tal vez no era el país más fuerte de mundo pero su orgullo estaba en riego, si él se rendía con facilidad, jamás mostraría la cara al resto de mundo y jamás se lo perdonaría por dejar a sus amigos solos ante esta situación espantosa—. ¡Pero no me rendiré! ¡Pelearé hasta el final!

— ¡V-Ve! ¡Yo…!—exclamó miedoso el japonés, temblando como una gelatina y apenas sosteniendo su espada—. ¡Yo tampoco! ¡Pero tengo mucho miedo!

— ¡Ni yo! ¡No planeo perder una batalla de una manera tan ridícula! ¡ADELANTE!—ordenó con un tono seguro y serio el italiano menor, cargó con rapidez su arma y se dispuso a dispararle a su enemigo—. ¡Ataquen!

— ¡Sí!

— ¡Ve!

Los tres países atacaron con todas sus fuerzas, algunas balas de las armas de Italia y Alemania lograron atravesar el cuerpo pero el monstruo no recibió mucho dado; el país castaño chasqueó la lengua, maldiciendo entre sus adentros al no conseguir con éxito su misión de lesionar gravemente a esa cosa. Alemania, con esfuerzos esquiva un tentáculo que choca con una de las paredes de la casa del inglés, luego se limpia el sudor con la palma de su mano, su respiración acelera y el cansancio aumenta con cada segundo que pasa y parpadeó un par de veces. Japón, con toda la valentía que puede acumular, le atraviesa su katana a otro tentáculo del monstruo; este se queja por el daño, emitiendo un horrible grito de dolor; la casa empieza a temblar ligeramente, estremeciendo a todos las naciones presentes. Todos saben que deben de hacer algo rápido… O esto será muy, muy malo.

De repente, una especie de choque eléctrico atraviesa la cabeza de Japón, su vista se nubla drásticamente, parpadea y obtiene terribles dolores de cabeza y mareos. Japón coloca su mano derecha en su frente, intentando de calmarse un poco, cuando se pone un poco mejor y su mente está más aclarado, ve algo que lo concierta; un monstruo con grandes tentáculos atacando a sus amigos.

— ¡¿Qué pasa aquí?!—pregunta exaltado, exigiendo la respuesta lo más pronto posible—. ¡¿Dónde estoy?!

— ¡Japón!—grita Italia Veneciano, intentando con sus disparos detener las extremidades que lo quieren atacar; sin embargo, no es suficiente, recibe un golpe severo que lo manda a volar y choca contra la pared inconsciente.

— ¡Italia!—observa el exnazi como un mejor amigo cae en la batalla, pero su distracción provoca que igual sea golpeado por un tentáculo ensangrentado e igual sufre el mismo destino del italiano.

Abre la boca de la impresión, sus amigos están inconscientes en frente de él y él parado como un imbécil; aprieta los dientes, ve a su frente que su katana clavó un tentáculo, lo saca rápidamente y acompañado con un grito de samurái corta profundamente la parte herida, desprendiéndolo de su cuerpo donde proviene. Más gritos surgieron en la boca del monstruo, la furia aumentó descontroladamente y en busca de obtener una venganza más cruel, envió los tentáculos contra de él; Japón quiso moverse lo más rápido posible pero sin darse cuenta, fue tomado con gran fuerza hacia una pared, formándose grandes grietas.

Ahí estaba Japón, tirado, semiconsciente y con un hilo de sangre que recorría desde su frente hacia su barbilla. Francia se sobresaltó, miró a Inglaterra más concentrado que nunca; se mordió su labio, haciendo movimientos para tratar de salir de la trampa y poder ayudar a sus amigos. Todo fue en vano… Se sentía tan inútil…

— ¡Mierda!—exclamó furioso Francia—. ¡Inglaterra, apúrate!

El enemigo se acercaba a Japón con el objetivo de lastimarlo más.

Los dos países rivales atrapados.

Alemania despertando finalmente, viendo con asombro el desastre de la casa de Inglaterra y al japonés herido.

E Italia solo dijo:

— ¿V-Ve?

Luego vio algo rojo en frente de él.


Hola!

¡Perdón por la tardanza! Esta vez me pasé mucho, perdón, perdón.

Y más que los dejo un capítulo así, esto se volvió dramático jajajaja, pero bueno, ahora que los países ya regresaron a la normalidad, ¿qué pasará? ¿Cómo acabaran con el monstruo? ¿Qué hará papa Inglaterra para controlar a su hijo? Pues esto se responderá con el «probablemente» último capítulo de la historia, que si es así, será largo. Por cierto, aún está la encuesta en mi perfil, voten, por fa.

Espero que les haya gustado este capítulo.

Nos vemos.

Gracias por leer.